Xtories

Debí echarme novia fuera del grupo 5

Adri no es solo tu novia; es la araña que teje redes de deseo en tu propio grupo de amigos. Mientras tú la amas, ella se divierte viendo a tus amigos perder la cabeza por sus fotos, y ahora el secreto amenaza con salir a la luz de la forma más humillante posible.

CMoriarty20K vistas8.8· 36 votos

Yo estallé de ira. Alguno de mis amigos había rulado una foto íntima de mi chica. Adri se sentía molesta por la indiscreción de los chicos, aunque consideraba que el juego había sido mucho más fuerte. Para tranquilizarme, me argumentó que habíamos hecho una amistad, nos gustase o no, y, aunque no debieron circular la foto sin su permiso, cosa que les reprocharía uno a uno, entendía que no era algo que fuese a ocurrir fuera de ese grupo grande que éramos el de siempre más las tres personas con las que todos habíamos follado esa Nochevieja. Finalmente, me acabó preguntando:

- ¿Qué le respondo?

- ¿Cómo? ¿Por qué no le bloqueas?

- Me divierte tenerle así. En cuanto quiera, mando capturas a Harley si me apetece. Tiene a su linda noviecita pero anda desesperado por mi atención.

- Pues no sé Adri. No pretenderás que te diga lo que responderle a un gilipollas que te acaba de enviar foto de su polla.

Adri se quedó pensativa y, después, comenzó a escribir. Yo veía lo que ponía:

Adri: Sabe tu novia que me mandas esas fotos?

Zubi: NOOO. Pero tampoco sabe que tengo una foto tuya

Adri: y para qué me mandas esa foto?

Zubi: ya te dije. Quería que supieras que me habían mandado la tuya y que tuvieses a cambio una mía. Te gusta lo que ves?

Adri: bueno… es grande, parece un gran gusano xd

Zubi: confiesa, lo pasaste bien con ella?

Adri: lo pasé bien con las de todos

Zubi: pero conmigo te corriste. Cómo temblabas…

Adri: sigues con ella dura?

Zubi: quieres la verdad o prefieres la mentira?

Adri: la verdad

Zubi: pues me la estoy tocando mientras hablo contigo

Adri: te estás estrujando el gusano?

Adri se reía mientras escribía. Notaba que estaba jugando, no veía ninguna emoción más fuerte, pero me jodía que se excitase.

Zubi mandó otra foto. Era un primer plano del capullo, con una gota de líquido preseminal en la punta. Y escribió “mira cómo me pones”.

Adri: mmm… baba de gusano

Zubi: tú sí que me la llenaste de babitas el otro día, qué mojada me la dejaste

Adriana estaba ligeramente colorada de excitación.

Adri: venga, ordeña la leche de ese gusano mirando mi foto

Zubi: no será la primera leche que me saca esa foto

Adri: cuando acabes, mándame foto de la leche de gusano

Zubi: no más fotos. Yo te la mando encantado, pero antes ayúdame, si me mandas foto de tus tetas, te pasó foto de mi corrida

Adri: JAJAJA ni hablar, venga, saca la leche de gusano, ya tienes una foto magnífica

Zubi: pero solo se ve tu culo y tu coño, son magníficos pero me gusta tu cara

- Le estás dando demasiadas alas, Adri -intervine.

- Venga, amor, déjame divertirme. Es un chat. Peor fue lo de Nochevieja. Ahora me vas a follar tú solo y a saciarme tras excitarme jugando con este despreciable gusano -y me morreó.

Le dio al icono de enviar foto y se hizo una selfie en la que no se me veía a su lado. Justo al ir a darle a sacar foto, abrió la boquita y sacó la lengua. No sé cómo se convertía tan rápidamente en una guarra. Se vio bonita y la envió.

Zubi tardó en contestar. Lo siguiente que llegó fue una foto. Se veía su vientre pringado de semen, con su polla al fondo, todavía erecta. Con un dedo, jugaba con su propio semen.

Adri: mmm cuanta leche de gusanito

Zubi: sabes que gusanito no es. Si estuvieras aquí la tragarías?

Adri: JA! No, cielo, me gustan los hombres, no los gusanos, pero reconozco que has sacado mucha mucha leche. Puedes dársela a tu noviecita, que se ve muy pálida, igual le viene bien

Qué bicho malo era a veces. Me lancé a por ella y follamos salvajemente. Zubi le respondió algo, se iluminó el móvil, pero no le hicimos ni caso. Antes de que me corriese dentro de ella, se salió, se sentó sobre mi cara y comenzó a comérmela. Yo me corrí mientras lamía desesperado, debajo de su precioso culo, todos los tesoros de mi chica. Ella no se separó de mí polla y se lo tragó todo, y entonces, con los movimientos de mi lengua y mis dedos, se corrió, convulsionando encima de mí.

Tras acabar, se acurrucó conmigo y me dijo:

- La mejor leche, la de mi hombre -y me besó cariñosamente.

De vez en cuando, como mostré curiosidad, Adri me enseñaba sus conversaciones con Alan. No le tiraba la caña de manera obvia y parecía cohibido tanto por su propia timidez como por lo que me parecía algo de respeto a la relación que teníamos. Aún así, ahí estaba, casi todos los días tratando de recibir algo de la atención de mi chica. Yo me moría por decirle lo que había hecho en año nuevo, pero eso implicaba confesar que había observado en silencio. He tratado de pensar en por qué no reaccioné. No fue excitación voyeur, fue cansancio. Estaba cansado de estar siempre en tensión por cómo evolucionaban a veces las cosas en lo relativo al grupo, el sexo y mi chica. Esta vez, ella dormía y ellos solo se habían podido hacer una paja, así que lo dejé estar. Pero temía que mi pasividad esa madrugada fuese malinterpretada por Adri.

El tono general de las conversaciones con Alan era que siempre era él quien iniciaba. Le valía cualquier excusa, o simplemente un “Buenos días, guapa, cómo estás?”. A veces le comentaba que estaba muy guapa en la story que acababa de subir, otras le deseaba que nos lo pasásemos bien, cuando estábamos en algún plan de pareja o algún viaje, y que le contase cuando volviese. Solía evitar los temas sexuales, aunque un par de veces le sacó el tema de las dos noches de juego. Adri me enseñó lo que le dijo la primera vez.

En resumen, comenzaba diciéndole que había sido muy especial para él, que efectivamente, había sido su primera vez y que le hacía muy feliz que hubiese sido con la mujer más especial del mundo. Ella le reaccionó con emojis de timidez linda. Comentaban alguna tontería más pero Alan no entraba más a fondo.

Cuando hicieron la encuesta de las pajas con las fotos, también le escribió. Le preguntaba si le parecía mal lo que había hecho con la foto. Ella dijo que sabía lo que iban a hacer con esa foto cuando la mandó, y que no esperaba algo distinto de su mayor admirador. Le dijo también que, como se hubiese hecho alguna paja con Laura o Marina, no le volvería a hablar. Adri se meaba de risa mientras me enseñaba esa parte de la conversación. “Es tan bobo este chico a veces, se creyó que me importaba lo de las pajas y mira lo que me respondió”. Y me enseñó que Alan respondió con un emoji de sorpresa y asegurando que no. Que él era hombre de una sola mujer. Que si quería, le pasaba vídeo de todas sus pajas mostrando que eran con ella. Ella le dijo que no, gracias. Y empezó a picarle: “mira que Laura tiene unas tetas impresionantes en ese cuerpecillo delgado”, “hasta yo me pongo cachonda con la cantidad de carne que tiene Marina”, “y no te pones nada nada de porno?”. Y Alan balbuceaba lo que buenamente se le ocurría. Con respecto a las otras chicas, aprovechaba para piropearla a ella. Con el porno… se le pillaba fácilmente que mentía cuando decía que no.

En cuanto a Año Nuevo, le escribió al día siguiente insistiendo en que le deseaba un gran año, que se lo merecía. Que nunca había empezado mejor un año. Que cuando ella estaba encima de él, era el hombre más feliz del mundo, y que era una pena que solo ocurriese en esos momentos, pero claro, entendía que ella estaba enamorada de mí. Adri tardó un día entero en responderle, ya que estaba conmigo y pasó bastante del móvil. Ella todavía debía estar algo caliente al recordar el juego, así que entró más de lo normal.

Adri: qué es lo que más te gustó de todo lo que pasó?

Alan: cuando me corrí dentro de ti, contigo abrazada a mí, y tus besos cariñosos

Adri: oooh! Qué mono. Lo del dedito en mi culo no lo mencionas…

Alan: bueno, eso es una pasada, pero de verdad que lo que más me gustó fue tenerte así, casi como si fueras mi novia

Adri: pero no te confundas! Yo quiero mucho a Ángel. Para mí es solo un juego. Os tengo cariño porque sois mis amigos pero ya está

Alan: sí, sí, lo sé… aunque a veces te noto más cariñosa conmigo que con, no se, Daniel.

Adri: bueno pero porque Daniel es un borrico la mitad del tiempo y la otra mitad es idiota, y tú eres más mono. Se nos fue un poco de las manos. Lo de las bragas… Ángel me aguanta unas cosas que ninguno de vosotros aguantaría.

Alan: si quieres de verdad a una chica lo haces. Yo lo haría también.

Ella no entraba en romanticismos con él. Jugaba en su red como una araña despiadada:

Adri: bueno y cuántas pajas te has hecho pensando en esa noche?

Alan: no sé, en estos dos días me habré como tres

Adri: qué poquitas, creí que era más especial para ti

Alan: NOOO pero si es que no ha pasado tiempo casi. De hecho he empezado a tocarme ahora.

Adri: pero qué cerdo tío! Solo estamos hablando!

Alan: te lo decía porque como te parecía que llevaba pocas, que supieras que todavía lo tengo en mente

Adri: entonces me mentiste para tratar de complacerme?

Alan: que no, tía, en serio

Y pasó foto de su mano estrujando su polla dentro del pantalón, se veía el capullo brillante apuntando a cámara.

Adri: TIOOO! No te pedí foto de eso!

Adri se meaba también con esta conversación. Le pregunté cuántas fotopollas recibía a la semana, ella se rio aún más fuerte “luego te enseño”. Me recorrió un escalofrío cuando me dijo eso.

Alan: perdona, como no me creías… pero no me masturbo siempre que hablo contigo, en serio, solo que como empezamos a hablar del tema de esa noche…

Adri: seguro que has estado tocándote viendo fotos de Harley, que he visto que ya la seguís todos.

Alan: pero porque nos hemos hecho amigos, a mí la que me gusta eres tú.

Adri: y si lo dejase con Zubi y te pidiese salir?

Alan: no sé… igual la vería distinto, nunca he tenido novia y tú estás con Ángel, quizás la vería distinto…

Adri: o sea que te vas con la que caiga. No se, Alan, se me está cayendo un mito.

Siguió martirizándole así un rato, hasta que retomó lo de su paja:

Adri: y qué, ya te corriste viendo esas tetitas caídas de Harley o sigues tocándote mientras soy yo la que te hace caso?

Alan: sigo. Pero estoy viendo tus fotos y recordando cómo se siente tu tacto y tu calidez.

Adri: quiero que te corras ya, que tengo cosas que hacer. Quiero que recuerdes cómo mi culito apretaba tu dedo.

Lo siguiente que llegó, apenas unos minutos después, fue otro mensaje de Alan diciendo “Ya acabé. Eres la mejor chica del mundo”.

Adri: quiero pruebas

Y a continuación llegó una foto tomada por Alan desde arriba, de pie, en la que se le veía la polla semiflácida asomando por encima de su barriga, y una mano sosteniendo un pañuelo delante de su glande, lleno de semen.

Adri: ALAAA!! Pues sí que tenías los huevos cargados jajaja

Alan: es que contigo siempre echo mucha cantidad

Adri: quiero que hagas una cosa más, pero seguro que me dices que no, como en realidad solo quieres aprovecharte de mí…

Alan: no, no, dime

Adri: me gustaría verte probando el semen que has echado por mí

Alan: ostras es que eso me da asco, Adri. Haría cualquier otra cosa, pero eso…

Adri: ves? Sabía que me dirías que no. Pero a que te gustaría que yo me lo tragase?

Alan: a ver… pero eso es distinto, a ti te gustan los hombres. Yo me tragaría todo tu flujo vaginal…

Adri: me gustan los hombres, pero a ninguna le chica le gusta el semen de verdad, lo hacemos porque os excita. Te digo que me excitaría que lo hicieses tú, y me dices que no.

Alan: jolin, tía, no sé. Pero qué quieres que haga, que me lo beba? No puedo, en serio…

Adri: ni pensando en que un día te lo haga yo?

Alan: uff… y si solo lo pruebo? Mojo un dedo y lo pruebo!

Adri: bueno… que no te obligo a nada, eh? No lo hagas si no quieres. Pero si lo bebieses, te prometo que un día te la devuelvo.

Alan: me lo prometes de verdad?

Adri: guarda captura si quieres. De verdad que sí. Pero si lo haces, quiero video.

Adri me enseñaba esa conversación con una sonrisa sádica, analizando mi reacción. Estupefacto, le pregunté: “¿Hablabas en serio cuando se lo prometiste? ¿No me digas que al final lo hizo?”. Ella rompió a reír y asintió. Bajó la conversación y me enseñó que le había mandado un vídeo. En él, Alan se grababa con la cámara frontal, le decía a mi novia “no lo haría por nadie más en el mundo, va por ti, Adri”, y volcaba el contenido del pañuelo en su boca y lo tragaba con una cara inmensa de asco. Todavía soltaba una arcada antes de finalizar el vídeo. Mi novia se meaba viéndolo.

- Joder… ¿y en serio se lo vas a devolver?

- Yo qué sé, se lo dije por ver si lo hacía. Si se pone muy pesado igual no me queda otra, pero en serio, me parece poco, a cambio de tener ese vídeo.

- Pero Adri… -mi cara debía ser un poema.

- Ay, mi bobo, ¿pero tú crees que siento algo por cualquiera de estos tontos que babean detrás de mí? ¡No me digas que no te hace gracia ver a tu amigo tragándose su propia lefa!

- Joder, eso sí, pero pienso en ti haciéndoselo y se me revuelven las tripas.

- Cielo… puede que ni pase, pero si pasase, ¿entiendes que sería solo un juego para mí?

- No sé…

Y me metió la mano en el pantalón y empezó a pajearme.

- A ti te la tragaré siempre que me lo pidas, porque eres mi amor. ¿Quieres que me trague tu lechita?

Yo la besé. Realmente la amaba. Asentí, lleno de deseo. Quería que tragase mi leche hasta que muriésemos de viejecitos. Y entonces recordé su respuesta cuando le pregunté cuántas fotopollas recibía. Ella ya me la estaba chupando cuando le pregunté. Interrumpió la mamada riéndose:

- Es verdad, se me olvidaba.

Cogió su móvil y se sentó a mi lado. Yo con la polla dura y húmeda de sus babitas. Le metí una mano dentro de la camiseta y le empecé a tocar las tetas mientras buscaba. Ella me besó, excitada.

- Mira.

Y me enseñó su conversación en whatsapp con Daniel. Era lo último que habían hablado, hacía ya días. Era un mensaje de él diciendo “Mira, Adri, me acordé de ti, y como sé que te gustan estas cosas…”. El video era similar a los que pasaron por el grupo otro día. Salía su polla siendo masturbada por su mano. En el portátil enfrente de él, la foto del primer plano de su culo desnudo. El video finalizaba cuando la polla acababa de soltar chorros de lefa por el suelo. Lo último del chat era la respuesta de mi novia: “Muito obrigada JAJAJAJA”.

Después, me enseñó el chat con Diego. También era lo último que habían hablado, era el mismo día que Daniel, como si se hubiesen puesto de acuerdo (perfectamente posible). Era una foto, en ella Diego se agarraba la polla, erecta, y en el ordenador tenía un collage de fotos de Adri desnuda. En la foto, había añadido “AL LÍO”. La respuesta de Adri fue “JAJAJAJAJ”.

Y, finalmente, me mostró el chat con Zubi en insta. Eran mensajes de días distintos y, en todos ellos, que serían cerca de 10, lo que aparecía era una fotopolla. Unas veces la foto se tomaba para realzar el tamaño de la erección, como una columna romana. Otras, salía su mano agarrándola fuertemente. En una, la foto estaba tomada desde abajo, se veían sus cojones peludos y, encima de ellos, su larga polla blanca. Por último, una de ellas mostraba su polla ya semierecta, reposando sobre su vientre, el glande lleno de semen, reposando sobre el charco de esperma que se había formado en su flaco vientre. En todas ellas, salía que Adri había reaccionado con un corazón.

- No le respondo nada y aún así, sigue.

- Pero le das corazoncito.

- Sí tío, lo único. Porque me hace gracia. Pues ya ves cuántas fotopollas recibo. Tenemos unos amigos muy salidos -Adri había empezado a pajearme, como si su mano hubiese ido instintivamente hacia una polla erecta que la llamaba.

- No creo que las demás chicas las reciban. Parecen buscarte a ti. Me toca bastante la polla.

- No lo sé, amor. Ya preguntaré a las chicas. ¿Pero puede ser que tu chica sea la más guapa de todas?

- Eso sin duda, cielo -y la besé- es solo que no me gusta que te manden estas cosas.

Ella me besó nuevamente, mientras apretaba sus pechos bajo la camiseta. “Te quiero. Y ahora quiero tu leche de una vez” me dijo. Y bajó su cabeza hasta mi polla. Yo le hice poner el culo en mi dirección, le bajé el pantalón y el tanga y empecé a amasar sus nalgas, a pasar mis dedos por su coñito, continuando hasta el ano, acariciándola. Ella gemía, me la chupaba, bajaba un poco más y me lamía también los huevos, y volvía a chuparme la polla. Cuando no pude más, la avisé de que me corría y ella apretó bien sus labios mientras me ordeñaba, para no perder ni gota. Seguía con mi polla en la boca cuando le llegó el orgasmo gracias a la estimulación que estaba haciendo de su clítoris tanto por fuera como con los dos dedos de la otra mano que había introducido en su vagina. Antes de dejarla colocarse la ropa y volver a tumbarse abrazada a mí, tuve que enterrar la cara en ese portentoso culo y besar cuanta carne encontré.

El siguiente sobresalto que nos llegó de ese tipo, vino de la mano de Diego, que un día escribió en el grupo:

- Chicos, me muero de la vergüenza pero os lo tengo que contar. Estos días está mi padre en casa y hoy salí un poco antes de la uni, y se ve que no hice mucho ruido porque me encontré a mi padre cascándose una paja ante el ordenador de casa. Yo iba a fingir que todavía no había llegado porque imaginaos qué corte la situación, nunca pensé que mi padre veía porno ni nada por el estilo, pero cuando iba a marcharme sigilosamente eché un vistazo a la pantalla y en fin, viene lo fuerte. Tenía abierta una foto de @Adri desnuda con el culo en pompa. No me di cuenta de guardarla en la nube y le ha debido salir en archivos recientes, o quizás haya entrado en mi carpeta. No lo sé. Vaya puto trauma

El chat se revolucionó. Desde la pura risa de Daniel, Luis y Marina hasta la consternación de Lau y Alan, pasando por mi ira, acumulada a los tantos episodios sexuales que me estallaban en la cara sobre mi novia. Ella no se lo podía creer. Diego juró que era verdad y le pidió disculpas mil veces a Adriana.

Luis: el hombre pasa días en carretera lejos de tu madre, Diego, ahora llevará las fotos de Adriana en su móvil y se dará alguna que otra alegría en los baños de carretera.

Daniel: lógico.

Laura: pero qué coño decís? Podría ser su hija. Tu padre sabe que es una amiga tuya?

Diego: Yo qué sé. No sé qué pensará. Si pensará que es una amiga, mi novia… no sé si recordará la cara de Adri.

Espera, ¿qué? En la foto que Adri mandó meses atrás de su culo desnudo no se le veía la cara. La cara se le veía en las fotos que me mandó a mí en privado. Me comenzaron a temblar las manos mientras escribía a mi novia. No podía ser que no me lo hubiera contado. Adri me llamó, con la voz temblorosa, llorosa:

- Ni me acordaba de habérselas enviado, mi amor. Te juro que nunca quise ocultártelo. Acababa de pasar lo de la fiesta de cumpleaños de Alan y me insistió bastante con el tema de las fotos y las pajas que se hacía recordándome. Me recordó lo de cuando pasé de él después de follar un día borrachos, porque yo en realidad ya estaba enamorada de ti, y en fin… hice una tontería, mi vida. Perdóname, por favor. Está siendo muy fuerte todo esto, lo del padre de Diego.

- Joder, Adri, es que no dejan de pasar cosas. Y yo te quiero tanto… necesito saberlo: ¿se las enviaste a alguno más?

- No, cariño, te lo juro porque me muera ahora mismo. Pero sabes que son un poco cabrones, seguro que a alguno se las ha pasado. Si hasta le pasaron la de mi culo a Zubi. Y vete tú a saber qué más. Pero te ruego que me perdones, Ángel, amor mío.

A mí se me ablandaba el corazón. Odiaba escucharla sufriendo. En contraste, hasta prefería su genuina felicidad cuando se sentía deseada y orgullosa de su sexualidad, aún cuando me doliese. Cuando quieres a alguien la quieres ver feliz.

- Claro que te perdono, eres lo más importante en mi vida. Pero cuéntame las cosas, por favor. Creo que soy bueno contigo, comprensivo… creo que me lo merezco.

Mis palabras todavía la hicieron llorar un poco más. De pena y de emoción por comprobar la intensidad de mi amor por ella. Me pidió perdón y me llamó todas las cosas bonitas que se le ocurrieron. Finalmente, la conversación condujo al grupo de whatsapp. Teníamos que mirar qué habían seguido hablando sobre el asunto del padre de Diego. Pusimos el manos libres mientras revisábamos el chat:

Daniel: O sea que o reconoce a una amiga de Diego, o pensará que es cualquier guarrilla de internet JAJAJAJAJA

Marina: y tenías también mis fotos?

Diego: sí, y el montaje con todas. Mi padre tiene que saber que no es una actriz porno. Estoy en shock todavía…

Alan: lo siento, @Adri, cómo te sientes?

Adriana: no sé, es muy fuerte todo. Eres un imbécil, Diego, no debí pasaros ninguna foto. Primero se la filtráis a Zubi y ahora tu padre se pajea mirándome. Qué puta vergüenza.

Laura: Joder y también habrá visto las fotos en las que salgo yo. Es que sois subnormales, en serio, vaya vergüenza.

Intervine yo cabreado: vergüenza tener más de 50 años y pajearte con las fotos de las amigas de tu hijo de 20 poco. No digo lo que pienso de tu padre por respeto a ti, Diego, pero en fin

Diego: Ya, tío, lo siento. Lo siento chicas…

Daniel: Marina no ha respondido nada sobre que haya podido ver sus fotos. Conociéndola, seguro que se ha puesto cachonda y se está pajeando pensándolo.

Luis: JAJAJAJAJA tío, te pasas

Marina: Joder, chicos, también vaya imagen tenéis de mí. Confieso que me pone pensarlo, pero no me estoy masturbando.

Daniel: Marina, eres la mejor. Yo creo que Adri y Lau piensan igual pero se reprimen. Sobre todo Lau, que le gusta aparentar que es una monja.

Laura: No estar más salida que el pico de una mesa es ser una monja ahora. No, chicos, el problema es que estáis fatal. No va por ti, Mari, tú eres muy imaginativa pero lo tuyo es distinto.

Luis: Distinto será lo que tiene entre las piernas, pero de cabeza está parecida a nosotros, Lau. No apliques dobles varas de medir.

Alan: Y no todos los chicos estamos igual, eh?

Daniel: Tú es que tratas de disimularlo, cabrón, pero eres igual o peor que nosotros. A todo esto, Adri, confiesa tú también, te pone que un camionero cincuentón se zurre la sardina con tus fotos?

Yo me cagué varias veces en Daniel mientras leíamos el chat. Al leer lo último, le dije a mi chica que ya estaba Dani dando por culo como siempre, y que no tenía ni que responderle.

- Lo sé, amor. Lo chungo es que me siento más cerca de Marina que de Lau. Ya sabes que tengo esto dentro. A veces siento que estoy mal de la cabeza. Cuando me excito con los juegos que hacemos, o con que los chicos me digan lo que hacen pensando en mí… debo de tener una autoestima hecha mierda para que me produzca un consquilleo la idea de pensar en ese señor pajeándose furtivamente con mi foto.

- No digas eso tampoco, Adri. No se. Quizás se te junta lo que dices de la autoestima baja con que tienes una sexualidad muy activa, muy parecida a la que tenemos los chicos, pero que lo vemos más normal en nosotros. Me jode que te estés sintiendo tú mal cuando es este tipo el que se pajea con fotos de las amigas de su puto hijo -le respondí yo, y le envié una foto que acababa de encontrar en una red social de Diego. En la foto, salían Diego en el centro y su padre y su madre a cada lado.

- Ya… o sea es que mírale -y empezó a reír un poco, cosa me alegró- es como Diego pero en versión señor de la América profunda.

- Amor, que se hace la cortinilla.

- JAJAJAJAJA

- Es turbio de cojones.

- Sí... ¿Se habrá imaginado follándome desde atrás? -empezaba a dar rienda suelta a su lado fogoso.

- Obviamente, cariño. Y se habrá imaginado hundiendo su cabeza calva en ese rico culito. Este es de los que te soltaría un piropo de obrero mientras te lame el ojete.

- Oye no seas malo. No me puedes decir estas cosas y luego hacerme sentir culpable si me excito. Estás poniendo en el padre de Diego todo lo que piensas cuando me ves desnuda.

- Jajajaja quizás sea eso. Echo de menos tu sabor. Ojalá poder ir contigo a todas partes y que siempre siempre siempre te tuvieses que sentar en mi cara.

Ella tardaba en responder.

- ¿Te estás masturbando?

- Cabrón. ¿Cómo me conoces tan bien? -se rio ella, cantarina.

- Porque eres mi media naranja. ¿Te estás acariciando el coñito?

- Sí. Escucha -y acercó el teléfono a su coño, donde pude oír los sonidos húmedos de las caricias de su mano.

- Mmmm… lámete los deditos.

- Sí… me encanta, dios… ojalá tenerte aquí.

- Eso mismo pensó el padre de Diego.

Ella gimió al otro lado del aparato.

- ¿Le decimos a Diego que lo traiga la próxima vez que juguemos a la ruleta? -me preguntó, cachonda y maliciosa.

- No te pases. Solo te estoy diciendo guarradas porque quiero escuchar cómo te corres para mí.

- Jajaja no lo decía en serio. Venga, dime guarradas. Dios, estoy apunto.

- ¿Está apunto mi cerdita? Sabes que el padre de Diego puede pensar que eres novia de su hijo, ¿no? Y a pesar de todo se la estaba cascando mirándote ese culo hermoso que tienes, con tu coñito jugoso. Se habrá imaginado que te folla en el sofá del salón, mientras su hijo duerme en una habitación y su mujer en la otra. Tú tumbada boca acabo y él rebotando sobre tu culo, aplastándote con su peso y su barrigón. Con la cortinilla despeinada, empapado en sudor.

- Joder, me corro, sigue, sigue… -me suplicó mi chica.

- Y mientras te folla, te mete su dedo gordo en la boca, se lo dejas empapado de tus ricas babitas y te lo mete entero en ese culo tragón que tienes. Y sintiendo tu ano apretando su dedo, empieza a vaciar sus huevos dentro de tu vagina, fantaseando con preñar a la noviecita de su hijo.

Y ella gimió a voces al otro lado. Yo estaba también muy cachondo, notaba la polla a reventar. Recordando mi propia historia y los gemidos guarros de mi chica, me corrí casi sin tocarme, dejándome los calzoncillo a pringosos. Ella se rio traviesa cuando le dije que yo también me había corrido.

Al volver a abrir el chat, vimos que habían seguido con el cachondeo. Diciendo que seguro que mi novia o se estaba masturbando o que yo le habría prohibido contestar. Diego mantenía un perfil bajo a causa de su sentimiento de culpa. Mi chica respondió que ni una cosa ni otra, sino que estaba aburrida ya de la historia y de lo salidos que somos los chicos. Que perdonaba a Diego y que esperaba que al menos se le hiciesen más llevaderas las noches de carretera al guarro de su padre.

Continúa en