Mi primer año de profesor (4)
Soraya no es solo una alumna; es el espejo donde su impotencia se hace realidad. Cada vez que intenta ser hombre con su novia, la voz de la profesora le susurra que es un fracasado. Esta noche, ella ha venido a recordarle quién manda realmente en su cama.
Mi primer año de profesor (4)
-¿Sigues estresado?- preguntó mi novia.
-Sí, lo siento mucho. No se por qué me pasa esto- dije frustrado en la cama a su lado.
De nuevo había sido incapaz de mantener mi erección al intentar penetrarla y habia tenido que recurrir a mi boca.
-No pasa nada mi amor. Es normal, es un cambio muy grande y es lógico que te afecte-
-Pero no se por qué no funciono en la cama. Nunca me había pasado-
-Sí que funcionas. Solo que de otra manera. De una manera deliciosa que me encanta- dijo besando mis labios.
-Aún así, lo siento mucho. Te prometo que me recuperaré pronto-
-Mientras uses así de bien la boquita, no tengo ninguna prisa- dijo sonriente.
Soraya no había aparecido por mi casa desde el martes, el día que habíamos ido al sexshop. El arnés seguía en su caja sobre la mesa de mi salón y yo no había parado de hacerme pajas imaginando el momento en que por fin me penetrase con el.
Cuando, el jueves, había vuelto a mi ciudad con mi novia, tenía la pistola más que descargada y la imagen de Soraya en mi mente cada vez que Marta se acercaba a mi aunque solo fuese para darme un beso. Parecía ser capaz de ver su cara riéndose de mi cuando trataba de follar con mi novia y mi polla perdía su dureza.
"Eres un pajillero patético" decía su voz en mi cabeza.
El fin de semana se saldó con tres comidas de coño y cero penetraciones por mi parte.
-Te quiero mi amor. No le des más vueltas a eso, cuanto más pienses en ello peor será- me dijo Marta.
Nada más llegar de nuevo al piso de alquiler y ver la caja con el juguete sobre la mesa, cayeron dos pajas antes de deshacer la maleta.
El lunes, al volver al instituto y encontrarme de nuevo con Soraya noté esa mezcla de sentimientos entre el odio que le tenía por como influía en mi cabeza y el deseo incontrolable de ser suyo.
Cada vez tartamudeaba más al responder sus preguntas y era incapaz de mirar su cara durante mis explicaciones. Solo deseaba que el resto de la clase no fuese consciente de ello, aunque resultaba evidente que mi trato con ella era diferente al resto.
Ni el lunes ni el martes Soraya apareció por mi piso, mi único trato con ella era el de las clases, donde demostraba su poder hacia mi pero no se forma directa. Ya pensaba que nunca más vendría, que se había cansado de mi, que ya no quería usarme más, que tan solo se había tratado de una broma por su parte.
Por fin, el miércoles, cuando llegue a mi portal, Soraya me estaba esperando apoyada en la pared. Estaba preciosa, con una camisa blanca y un falda negra al estilo colegiala.
-Hola, perrito- me dijo en plena calle.
-Hola, Soraya- respondí mirando alrededor deseando que nadie le hubiese escuchado.
-Un perrito que habla, que divertido- dijo.
Abrí la puerta del portal y le cedí el paso a dentro. Subimos en silencio en el ascensor, yo nervioso sin atreverme a mirarla y ella sonriendo por el efecto que causaba en mí.
-Vino, por favor - dijo al entrar al piso.
Se sentó en el sofá y miró satisfecha que la caja seguía ahí y cerrada. Le entregué su copa de vino y me arrodillé a sus pies.
-Has sido un buen perrito-
-Muchas gracias - respondí mientras ella me acariciaba el pelo.
-¿Que tal ha ido el fin de semana con tu novia?¿Mucho sexo?-
-Bastante- dije
Confesar mi impotencia era demasiado duro.
-Me alegro perrito. Entonces ¿No me has echado nada de menos?-
-Sí, mucho. Muchísimo-
-¿Y eso por qué? Tú novia te da sexo y yo ni siquiera te enseñado más cuerpo que un pie-
¿Por qué lo hacia? Era una buena pregunta.
-Porque me gusta como me tratas. Porque deseo ser tuyo, tú perrito-
-¿Más que follarte a tu novia?-
-Sí, más- Dije sintiendo como traicionaba un poco más a Marta.
-Prefieres estar conmigo que solo dejo que te restriegues por mi pierna y te pateo las pelotas, a estar con una chica guapa y cariñosa que te quiere ¿Sabes lo patético que es eso verdad?-
-Sí, lo sé - dije con mi corazón encogido por mis palabras.
Soraya se eschó a reir por mis respuestas.
-Desnudate- me dijo
Al instante, me quité toda la ropa y me arrodillé de nuevo a sus pies.
-¿Cómo puedes estar así ya?- dijo al ver mi polla dura como una piedra y la cabeza brillante.
-Lo siento-
-¿También se pone así cuando tomas un vino con tu novia o es por mí?-
-Es por tí. Solo se pone así contigo-
-Asi me gusta perrito. Separa las piernas que la vea bien-
Aún se rodillas separé mis piernas y eché el cuerpo hacia delante para que pudiese ver bien me polla.
Soraya sonrió y me dio una patada en los huevos que me tiró al suelo.
-Prepara la comida, perro- dijo dando un trago a su copa de vino.
Aún retorciendome de dolor, me levanté como pude y fui a la cocina a preparar la comida.
Estaba distraído cocinando y no sentí como Soraya había entrado en la cocina y se había colocado en mi espalda y alargó su mano a mis nalgas.
-Tienes muy bien culo, perrito-
-Gracias- dije recibiendo con gusto sus caricias y sacando más mi culo.
-¿Cuantas cositas han entrado por aquí?-
-No muchas- dije- Rotuladores, botes pequeños, platanos- dije omitiendo alguna cosa más grande.
Su mano cada vez se acercaba más a mi agujero y yo cada vez ofrecía más su culo.
-Parece que tú culito tiene muchas ganas de ser follado-
-Muchas- gemí
-Date la vuelta y de rodillas-
Al hacerlo me encontré pegado a un bulto bajo su falda.
-A mamar, perrito-
Levanté la falda y saqué la polla del arnés que Soraya llevaba puesto. Sin dudar me lo metí en la boca y me puse a mamar.
-Se nota que tienes ganas. No parece que sea la primera vez que te comes una polla-
Nunca una de verdad, pero sí que había probado con las cosas que luego acababan en mi culo.
-A ver si me he confundido y en vez de perrito tengo una perrita-
-Mmm- gemí con el juguete en mi boca.
-Chupa perrita. Chupa la polla que te va a reventar el culo-
Me tuvo mamando unos minutos hasta que el microondas sonó anunciando que la comida estaba lista.
-Hors de comer- dijo quitándome la presa de la boca
Pese a sentirme contrariado, sabía lo que pasaría si le pedía continuar, mis pelotas lo habían aprendido por las malas.
Me levanté, le serví la comida y puse la mía en el suelo a su lado.
-¿Que haces?- Me preguntó -Tu comida está aqui- dijo destapando la polla
Me metí bajo la mesa y comencé de nuevo la mamada mientras Soraya comía. No logré captar su atención ni un solo segundo por más ganas que le ponía, por más que trataba de tragar todo el consolador o que subía el ritmo al que chupaba.
-Traeme algo de postre- dijo separándome de ella con empujón de sus piernas.
-Tengo fruta y yogurt ¿Que vas a querer?- dije aún en el suelo.
-Yogurt está bien-
Tras darle el yogurt, regresé a mi sitio bajo la mesa y seguí con la mamada.
-Ya está bien perrita. Voy a tumbarme en el sofá. Cuando termines tú comida y hallas recogido todo esto puedes ir a echarte en el suelo a mi lado, pero más te vale no hacer ruido-
-Esta bien- dije.
Soraya se fue al salón y yo comí mi comida fría en el suelo. Cuando terminé, recogí y fregué los platos. Después con mucho cuidado y sin hacer ruido fui al salón y me tumbé en el suelo junto al sofá.
Soraya estaba tumbada boca arriba, el juguete hacia una tienda de campaña en su falda muy apetecible. Ella parecía dormir con la respiración muy relajada.
Me quedé en el suelo sin moverme por miedo a despertarla. Así estuve más de una hora, sin hacer ruido y prácticamente quieto, despierto esperando por Soraya.
-Tienes un sofá muy cómodo, perrito-
-Gracias-
-Que pena que los perros no puedan subirse a los sofás-
Se sentó y colocó su pie sobre mí polla impidiendo que yo me levantase. Pisando con suavidad con su zapatilla comenzó a subir y bajar mi pellejo. Mi polla respondió a la masturbación poniéndose dura al instante.
-Me he dado cuenta que hoy no has llamado a tu novia- dijo Soraya sin detener la paja con el pie.
-Le he dicho que tengo mucho estrés con las clases, lo entenderá-
-Eso está mal, perrito. Hay que cuidar las relaciones. Llamala-
¿De verdad quería que llamase ahora a Marta? Yo solo quería disfrutar de su pie sobre mí polla, no tenia la cabeza para hablar por teléfono con mi novia.
Soraya hizo más presión con su pie, dejando claro que no había opción a negarme a la llamada.
-Pon el manos libres- dijo cuando me erguí mi cuerpo para coger el teléfono.
-Hola cariño- saludó mi novia
-Hola amor. Perdón por no llamar antes, estaba corrigiendo unos ejercicios de clase y no quería dejarlo a medias-
-No pasa nada ¿Cómo lo llevas? ¿Estás más tranquilo?-
Soraya se levantó del sofá y me hizo ponerme de rodillas. Levantó su falda y me frotó el consolador por la cara.
-Bueno, un poco agobiado hoy-
Soraya me metió la polla en la boca justo cuando acabé de hablar.
-Tienes que relajarte más ¿Por qué no vas al gym o sales a correr? El ejercicio siempre te relaja- dijo Marta mientras yo mamaba el arnés de Soraya.
-Sí, ahora iré a hacer algo de ejercicio-
-Bien. Seguro que te sienta bien-
-Sí, seguro que sí- dije cuando Soraya tiró de mi pelo para que dejase de mamar.
-A ver si consigues relajarte y conseguimos que tú cosita funcione. Aunque a mí me haces muy feliz con tu boca-
"Mierda" pensé viendo como Soraya tenía que taparse la boca para que no se escuchase su carcajada.
-No me presiones por favor- pedí
-Tienes razón, lo siento solo bromeaba. Ya te he dicho que yo estoy contenta así. No tiene que preocuparte por eso-
Soraya seguía muerta de risa metiendo y sacando el consolador de mi boca. Con un gesto me indicó que siguiese hablando con mi novia.
-Esta bien ¿Que vas hacer hoy?- pregunté cambiando de tema.
-Pues he quedado con Rocío para tomar un café-
Soraya me hizo levantar y me colocó apoyado en el sofá ofreciendo mi culo.
-Que bien ¿Donde vais?- pregunté
-Pues no lo sé. Aquí cerca supongo-
-¿Vais solas?-
Soraya pasó su mano con saliva por mi culo y colocó el juguete en mi entrada.
-Uy ¿A qué viene tanta pregunta? ¿Estás celoso?- preguntó mi novia burlona.
-Mmm no- respondí al tiempo que Soraya me penetraba el culo- Solo preguntaba- dije con la voz cortada por la penetración
-¿Estás bien?- preguntó Marta por el tono de mi voz.
-Sí, perdona estaba abriendo un bote y está muy duro-
Soraya ya había llegado al fondo de mi culo y había empezado a moverse con suavidad, lo que era menos doloroso que la primera penetración.
-Pues sí, vamos solas. Charlaremos un poco, me contará todo lo que se divierte con su vida de soltera y ya- había dicho irónicamente " lo de divertirse.
Marta siempre se quejaba de que Rocío solo le hablaba de todos los chicos con los que se acostaba y decía que ella estaba encantada de estar conmigo y no tener que andar buscando con quien follar cada día.
-Seguro que lo pasas bien mmm- dije
Soraya habia subido el ritmo y me follaba más duro.
-Estas muy agitado ¿Estás bien?-
-Sí, perdona estoy preparando las cosas para el gym-
-Vale cariño. Yo tengo que vestirme ya también ¿Hablamos luego vale?-
-Claro. Te quiero- respondí casi en un gemido por la follada que me estaba dando soraya
-Y yo-
-¿Asi que al pervertido de mi perrito no se le levanta la polla con su novia? Que raro porque ahora la tiene dura como una piedra- dijo Soraya sin dejar de follarme
-Solo me ha pasado un par de veces-
-Tampoco se te puso dura conmigo cuando pensaste que tenías la mínima opción de follarme. Sin embargo mira como está ahora que soy yo quien te folla o como se te pone en cuanto de arrodillas a mí pies-
-No... No es así- me quejé no muy convencido
-Aceptalo perrito. Eres un pajillero patético que no sirve para follarse mujeres. Tú polla ya lo sabe, solo falta que tú cabeza se dé cuenta-
-No... Mmmm-
Quise negarlo pero no tenía argumentos a mi favor mientras mi pillaba goteaba recibiendo las embestidas de Soraya en mi culo
-Sabes que tengo razón. Con tu novia solo usas la boca y conmigo el culo. Tú polla es inservible y se asusta ante la idea de follar con una mujer. Le dan miedo-
"No... Es cierto que me ha pasado con ella. Pero con Marta no, se lo han sido unas pocas veces, es una etapa" me decía
-Cuando antes lo aceptes será mejor para ti y también para tu novia. Tú nunca más volverás a meter esa mierda en un coño y ella podrá buscarse hombres de verdad que la empotren, que prefieran follar a hacerse pajas-
-Mmm- Gemí ante la idea de ver a mi novia follando con otro. Era una de mis mayores fantasías no confesadas a Marta.
-Puede que ella te deje mirar cómo un macho de verdad se la folla-
-Oh dios- gemí
Soraya cada vez me follaba más fuerte y, junto a sus palabras, me tenía al borde de correrme.
-Pero que guarro eres, perrito. Prefieres ver cómo otra se la folla a hacerlo tú mismo ¿Verdad?-
-Mmm sí, quiero ver cómo otro lo hace-
-Imagina a tu novia ahí enfrente siendo follada mientras yo te reviento el culo ¿Un sueño verdad?-
-Sí, me encantaría-
-Eres patético- dijo azotando mi culo- Un pajero, impotente y patético-
-Si, lo soy- Gemí
-Al menos tienes un culo increíble para follarte-
-Gracias-
-De nada perra- Dijo riendo- Es lo único aprovechable que tienes-
-Estoy apunto- avisé
-¿Sí?¿Vas a correrte sin tocarte la polla?-
-No, no lo sé...-
-Probemos-
Soraya subió el ritmo de la folladay la fuerza de los azotes en mi culo. Me notaba apunto pero faltaba algo.
-Vamos perrita. Correte, demuestra cuanto te gusta que te reviente el culo y haz que esa polla inútil suelte su leche-
-No...no puedo-
-Sí que puedes perrita. Es lo único para lo que sirves, comer coño y recibir polla en el culo. Tú única forma de dar placer a una mujer y será la única en la que tú lo recibas-
-Oh joder.... No no puedo- dije frustrado por cómo se me escapaba el orgasmo cuando lo sentía tan cerca - Por favor, deja que me toqué-
-Muy mal perrita. Te dejaré está vez pero se cómo solucionar este problema-
-Gracias- Dije llevando mi mano a la polla.
-No tan rápido perrita. Toma- dijo dándome la copa de vino que estaba sobre la mesa
-Ya sabes que hacer-
Coloqué la copa junto a mi polla. Soraya seguía follandome con fuerza. Estaba tan al borde del orgasmo que nada más sentir el contacto de mi mano ya derrame mi corrida dentro de la copa.
-Que aproveché, perrito-
Me bebí mi corrida junto al poco vino que quedaba en la copa y abrí la boca para demostrar que no quedaba nada en mi boca.
-Bien perrito- dijo quitándose el arnés - Pero la próxima vez no dejaré que te toques la polla-
-No se si podré correrme sin hacerlo-
-Ya me ocuparé yo de eso. Limpia bien "Mi polla y dejala en su sitio de nuevo. Me marcho he quedado con mi novio-
-¿Tú novio?- pregunté sorprendido.
-Claro perrito. Yo también necesito hombres de verdad con los que follar, como le pasará a tu novia cuando vea lo inservible que eres-
Asentí hundido y mirando al suelo.
-Nos vemos en clase, profe. Hasta mañana-
-Hasta mañana-
Continúa en
- Relato #226016— title-regex: contiguous parts (3 -> 4)
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
El platano
Él creía que solo era un juego de fantasías, pero ella lo convirtió en su juguete. Ahora, con su secretaria, el morbo ha vuelto a cobrar vida, y esta…
Comparte:Bdsm suaveDominacion femeninaVoyeurismo oculto
- Sadomaso
Cosas que pasan
La puerta estaba abierta y el calor no ayudaba. Cuando ella entró, no esperaba encontrarlo allí, vestido con la ropa de su esposa y en plena acción.
Comparte:Bdsm suaveDominacion femeninaVoyeurismo oculto
- Hetero: General
Sectas peligrosas
La promesa de equilibrio mental lo lleva a una sala donde la desnudez es obligatoria y la vergüenza se disuelve en placer.
Comparte:Erotismo romanticoDominacion femeninaBdsm suave
- Hetero: General
Vendedor
Nico solo quería instalar una cámara de seguridad, pero la dueña de casa tenía otros planes para su tiempo libre.
Comparte:Erotismo romanticoVoyeurismo ocultoDominacion femenina
- Hetero: Infidelidad
La otra mirada. Susy, una dulce ama de casa 6
Con la falda levantada y el corazón latiendo a mil, Susy descubre que la venganza sabe a miel y sangre.
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoBdsm suave
- Hetero: Infidelidad
Conseguí que mi marido me follara como a una puta.
Manuel siempre creyó que su esposa era aséxica, hasta que descubrió los correos de su supuesto amante.
Comparte:Infidelidad ocultaBdsm suaveVoyeurismo oculto