Mi nuevo jefe y mi esposa
Ricky no solo quería su trabajo, quería su cuerpo. Y Valentín, paralizado entre el miedo y el deseo, descubrió que la humillación era el mejor afrodisíaco. Ahora, el jefe ha dejado su semilla en el vientre de la esposa, y Valentín debe decidir si seguir siendo el cornudo complaciente o jugar la carta más sucia de su vida.
- You are a very beautiful woman – dijo mi nuevo jefe. Evidentemente se lo decía a mi mujer, que sonrió tan ampliamente como demasiado corta que era falda que llevaba, como siempre le gusta ir, mostrando sus magníficas y preciosas piernas y muslos.
- Thank you. You are very kind, Mr Connolly – le contestó ella. Percibí que él la miraba a los ojos y ella no desvió su mirada.
- For you, Ricky – él se inclinó hacia ella para darle los protocolarios besos de presentación y ella levantó la cara para prestarse a ello, pero él la besó en los labios, entreteniéndose en ello y ella no se retiró, aceptó el beso - I kiss beautiful women on the lips, Irene. Not molested you?
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Mi mujer me miró y me vió un tanto sorprendido pero sin reaccionar. La verdad es que me excitó ver como otro hombre besaba a mi mujer, mi polla dio un brinco. Irene tiene una boca grande, con los labios muy gruesos y sensuales, provocan un impulso sexual de besarlos solo al verla. Me pasó a mi y le ha pasado a este cabrón. Solo que yo me lo trabajé y él a la primera ya los ha catado.
- Oh, no...eeh...Mr. Conn...eeeeh...Ricky...it’s right. – ella se había sonrojado y le brillaban los ojos – me miró interrogante.
Yo tenía un inglés macarrónico pero suficiente para enterarme que ella no lo consideraba incorrecto. Con media erección, celoso, un poco herido, me preguntaba por qué me excitaba tanto. ¿Aquel cabrón que me puteaba en el trabajo me morreaba la mujer y la polla se me ponía dura?
- Ok, Mr Connolly – dije yo – my wife not molested...- en el fondo él y yo sabíamos que tampoco podía manifestar demasiada oposición, mi trabajo peligraba.
Con un malestar total conmigo, en un rincón de mi reconocí alguna expectativa de que mi jefe repitiera su osadía y la volviera a morrear.
Pero, a pesar de lo sexy que estaba Irene, con su vestidito azul corto, muy corto, uno de mis preferidos, que dejaban ver unas preciosas piernas y muslos, de los que no perdió detalle mi jefe, mirandola con descaro, no la volvió a besar.
Aquel día, una vez solos en casa, me arrojé sobre ella y le metí un polvazo de los que se recuerdan. Tuvo un orgasmo intenso al poco de empezar, lo que me indicó que a ella le habia calentado el morreo de mi jefe.
Después, relajados, le expliqué el cambio que había habido en mi empresa con la llegada de este nuevo jefe, y de los miedos que tenía por su actitud hacia mi, y el temor de quedarme sin tabajo, por eso tenía que tener una buena actitud hacia mi jefe. Ella se preocupó, no en vano mis ingresos nos permitían vivir bien a todos, y se quedó pensativa. Estábamos tumbados en la cama, ella con su cabeza en mi pecho y su mano jugando con mis huevos.
- No te preocupes, cariño – me dijo – te ayudaré en lo que pueda. Seré todo lo complaciente que sea necesario.
- ¿Todo, Irene? – ella se medio incorporó para besarme la boca y mirarme a los ojos.
- Todo lo que necesites, cielo, todo. – se me quedó mirando a los ojos. No sé qué sentí, odio a mi jefe y amor por ella, junto con una excitante sensación. Ufff
Mi jefe continuaba hostigándome en el trabajo, arruinando mi prestigio profesional, aprovechándo cualquier excusa para humillarme, hasta el punto que consiguió que tuviera interiorizado el miedo.
Un dia en su despacho, minimizando mi trabajo, y yo como siempre con el estómago encogido, hizo una pausa, se levantó y fue a servirnos dos vasos de whisky con hielo. Me sorprendió el detalle, me relajé un tanto, era agresivo pero quizá podríamos acordar un equilibrio, tendría que saber cual eran sus puntos más débiles o encontrar algo que necesitara negociar.
- Congrats, Valentín, your wife is very wonderful – me dijo cuando hubimos bebido – she is very sexy...
- Oh, yes, she is a pretty woman...- uf, no sabía donde iba a parar aquello pero en mi interior se removía algo, ¿podía ser mi mujer lo que él necesitaba? ¡Dios santo!
- Irene has fantastic eyes...
- ¿Cómo?...oh, sí unos ojos muy bonitos…
- And the lovely legs…big breasts…very beautiful…- halagar los muslos y las tetas de mi mujer por su parte era poco ético, pero me puso la polla dura, no sabía qué decir – she is what any man wants…
- Thanks, Mr Connolly, my wife is very sexy woman...es lo que un hombre puede desear, cierto.
- Oh yes, mujer que gustan hombres...- estaba aprendiendo español a marchas forzadas y algo chapurreaba.
No fue más allá la conversación, pero salí con una erección incipiente. No podía ser que me excitara que aquel tipo al que aborrecía deseara mi mujer, y más con una posición vulnerable mía respecto a él. ¿Qué haría yo si me planteba follársela a cambio de mi trabajo? Difícil respuesta. Aunque me repelía muchísimo que le pusiera las manos encima a mi preciosa mujer.
Aún así, cuando llegué a casa, volví a meterle un polvo a mi mujer que se quedó sorprendida de mi fogosidad. La arrinconé en la cocina y la follé encima de la mesa, a mi pesar, pensando que era mi jefe quien se la metía.
- Um, cariño – me dijo – esto sí que es un regalo, a ver si por fin me quedo embarazada con tanto polvo – nos besamos tiernamente, hacía un par de meses que ella ya no tomaba anticonceptivos porque quería un bebé.
Yo ya había estado casado antes y tenía una hija mayor, que estaba a punto de ir a la Universidad, aunque aún cursaba el último curso de bachillerato,, había sido una locura de juventud, pero ahora estaba encantado con ella. Vivia en nuestra casa la mayor parte del tiempo y muchos fines de semana iba con su madre, era un acuerdo bastante conveniente para todos.
¿Por qué cometí el error de decirle a mi jefe dónde íbamos a bañarnos a la playa? ¿O no fue un error, sino un deseo oculto? Muy cerca de donde vivimoshay un trozo de playa nudista y nos gustaba ir algunos días de fiesta a bañarnos a primera hora, antes que se llenara de turistas.
- Good morning, Irene. Hola Valentín
Estaba allí plantado de pie delante de mi mujer la que, por cierto, estaba totalmente desnuda, preciosa y excitante con sus buenas tetas y su pubis rasurado.
- Good morning, Ricky – ella se volvió hacia él, sonriendo.
- Good morning Mr Connolly – a mi no me permite familiaridad alguna. Yo también estaba desnudo pero apenas me miró. Solo tenía ojos para mi mujer, repasaba su anatomía, sin ninguna intención de disimular. Y mi mujer, con las manos en las caderas, le sonreía, y yo celoso por la escena.
Él se agachó hacia ella y poniéndole la mano por detras de la cabeza, le besó la boca, no los labios, la boca, un beso con lengua, lo vi. Ella lo aceptó, no sé si por sorpresa o de buen grado, pero cerró los ojos y dejó que él le metiera la lengua, ella abrió la boca y recibió un lengüetazo dentro. Y sus grandes pechos aplastados contra el pecho desnudo de él, que iba con un pantaloncito bañador, dios, mi mujer estaba desnuda besando a otro hombre. Mi jefe disfrutaba a todas luces.
-
- Ooooh, Ricky...this is a kiss...– Irene parecía un tanto indignada, mi polla creció al ver la morreada de aquel cabrón a mi mujer.
- It’s is normal in America, darling, don’t worry. Does not like that??
- Oh, Ricky, - ella se esforzó en calmarse - all right, I like it...sorry...lo siento, no es normal aquí...eeh... It’s not usual here to kiss another man’s wife...besar una mujer casada...en la boca...
Mi jefe tenía la misma edad que Irene, 35 años, era un típico americano, cerca de 1,90 de alto, musculado, atlético, sin barriga, un cuerpo de los que las mujeres miran. Para más inri, tenía los ojos verdes como mi mujer y era moreno, con rasgos que recordaban antepasados negros, como su pelo rizado. Yo, con mis 40 cumplidos y mi incipiente barriga, parecía un enano a su lado.
Por supuesto, él sabía que Irene admiraba su cuerpo. Ninguna hembra en edad de procrear es inmune a la cercanía de un macho como él. La mantuvo cerca sintiendo el calor de sus pechos y después la alejó un poco mirándola descaradamente.
- My good! You’re very, very beautiful, Irene – ella enrojeció de golpe, la turbaba de forma evidente la proximidad a su desnudez de ese macho escultural – ¡es usted muy bonita! Su marido...your husband...happy...feliz... – no me pasó desapercibido el hecho que, de golpe, sus pezonazos se pusieron erectos, lo que la hacía más deseable.
Su marido, o sea, yo, estaba cabreado. ¿Mi mujer estaba seducida por aquel macho o ella era complaciente por mi trabajo? Pero lo peor, mi polla se ponía dura de ver aquello. Y para empeorarlo, iba desnudo, por lo que mi semierección era evidente, para ella sobre todo. Al darse cuenta de ello, me miró asombrada, con una mirada entre interrogante y extrañada que iba de mi polla a mis ojos.
Yo no supe qué decir ni qué hacer.
- Me apetece tomar el sol – dijo en tono seco y se tendió boca abajo en la toalla. Para ello tuvo que ponerse primero a 4 patas, ofreciendo a mi jefe la vista de su culo y su gran coño, más exhibicionistamente de lo que hubiera sido normal, observé, casi de la forma en como yo sabía que ofrecía su grupa para que la montara, a la vez que sus voluminosas tetas colgando. Pero hacía como si no existiéramos.
- God, very great pussy, this is a pussy of real female – me lo dijo a mi sin que mi mujer lo oyera, tuve que darle la razón
-
Una vez acostada, una buena porción de teta se le abombaba por los costados, imposible de ocultar lo tetuda que es.
Mi jefe fue a por su toalla y se tendió al lado de ella, muy cerca. Irene lo miró un instante y volvió la cabeza hacia mi. En su mirada había interrogante. Le hice un gesto de impotencia.
- ¿Te pongo aceite, cariño? Pica el sol fuerte.
- Ok, sí – me dijo lacónicamente.
- Permite Valentín..let me burn her wife – me quitó la crema de las manos para lo que se tuvo que incorporar y se quedó apoyado en las rodillas– Okay, Irene?
Irene abrió los ojos y me miró con el ceño frucido, volví a hacerle un gesto ambiguo. Sin moverse y sin dejar de mirarme, respondió:
- Okay, Ricky, thanks...es usted muy amable...
Miré cómo aquel cabrón sobaba toda la piel de la espalda, hombros y cuello de mi esposa, que se hacía la dormida pero estaba muy pendiente de sus manos, mirándome.
Como era de suponer de su desfachatez, le extendió crema en el culo, sobándoselo a placer. Mi mujer no hizo nada, se mantenía inmóvil, las piernas ligeramente separadas, sólo me miraba a mi y a mi polla, que ya se ponía morcillona de ver la sobada de culo, y frunció el ceño, no lo entendía y no le gustaba que me excitara ver como ese tipo la sobaba, pero aquel tipo al que odiaba sobaba mi mujer y me ponía la polla dura.
- You like that, Irene? – en pleno sobe de culo. Ella, con cara de no entender nada, sin dejar de mirarme, con un aire de picardía, respondió
- Oh, yes, Ricky, I like this very much...me gusta mucho... you’re kind...siga usted...don’t stop please...no pare...
- You have a lovely skin, Irene, I am enjoying her...yo disfrutar mucho...
Vi que él bajó la mano, y noté un endurecimiento de mi polla, pero ella cerró los muslos impidiendo que le pudiera tocar la vulva. Entonces, él subió sus manos hasta los hombros de ella y le untó un brazo con crema, ella le dejó hacer. En un momento, él estaba poniendole aceite, es un decir, en la nada desdeñable porción de teta desparramada que le sobresalía por el costado.
Mi esposa era consciente pero se dejaba, mirándome a los ojos entre extrañada y divertida, y a mi polla semierecta.
Miré a mi alrededor, no había demasiada gente y no estaban cerca. Alguna familia y dos o tres grupos de jóvenes. Solo un par de mujeres jóvenes miraban descuidadamente admirando el cuerpo de mi jefe.
Mi mujer no parecía estar a disgusto, ahora el tipo se dedicaba a repartirle aceite por sus muslos y piernas, que ella mantenía cerradas, le volvía a magrear el culo y volvía a sus hombros y sobrante de tetas. Era un masaje duro, con sus enormes manos magreándome la mujer enterita, de arriba a abajo.
Sólo de pensar la posibilidad queaquel cabrón le tocara el coño y el clítoris, me excitaba una barbaridad. Imaginé incluso que la masturbaba en esa postura, metiéndole mano desde atrás y que yo la veía gemir y correrse con su coño en manos del otro.
No dejaba de ser una tremenda fantasía, porque ella dio por acabada la sesión erótica y decidió que era hora de bañarse, le vi la cara sonrosada, subida de color, al darse la vuelta sus pezones estaban duros. Indudablemente mi jefe le había excitado. Se sentó.
- Creo que nos irá bien un baño fresco – y me miró picarescamente.
Mi jefe se puso de pie.
- Ok, yes. Un baño, bathe in the sea?
- Yes, Ricki – dijo ella sonriendo ampliamente – agua fría...
-
- Ok, yes – él también sonrió y se bajó el bañador, mostrando su culo pronunciado y prieto, odioso – off course, Irene – al darse la vuelta hacia nosotros Irene se llevó la mano a la boca y ahogó un gritito.
- ¡JODEEERR!! Pero ¿qué es esto? – A causa de la enormidad de la polla y los huevos de mi jefe. En aquel estado de reposo, era tres veces más grande que la mía erecta, de larga y de gorda, y totalmente rasurado, aún parecía más gigante - oh, sorry, Ricky...es que me ha sorprendido..I’m surprised...is very fat...muy enorme...your dick...
- - Oh, Irene, yes, it’s a cock of real man...
- ¡Dios mío, cariño! – me dijo – y vaya huevazos...nunca había visto nada igual...
Estuve seguro que se quedó con ganas de tocar aquella barbaridad de atributos de macho. Mi jefe se había colocado enfrente de ella y su polla a poca distancia de su cara, estaba hipnotizada mirando aquella salvajada, imaginé que se le mojaba el coño.
Tuve que sacarla del trance.
- Vamos al agua, cariño.
- Oh, si...si...vamos.
Estaba un poco aturdida, yo mucho más, no imaginaba que mi jefe manejara un rabo de aquel tamaño, poco podría hacer para competir, aquel tipo era un macho de los alfas.
El baño nos fue bien a los tres. El agua fría nos devolvió a la realidad. Mi mujer estuvo nadando, le gustaba más que a mi. Mi jefe también, pero él fue bastante más adentro.
Nos sentamos en la orilla, dejando que las olas nos mojaran y tomando el sol.
- Hostia, cariño, ¿has visto que pollón tiene tu jefe? Es increíble...
- Joder...sí, es bestial...se ve que te gusta...
- Claro, es una polla enorma...y mirabas cómo me ha sobado el culo...
- Y las tetas, cielo, te ha tocado las tetas...se ha dado un lote contigo...y te gustaba...y te ha morreado...te ha dado lengua...
- Uff...sí, me ha metido la lengua hasta la campanilla...no sé por qué me he dejado... pero a ti se te ha puesto la polla dura...
- No sé por qué cariño, pero es que estás tan sexual...y pienso que eres mi mujer...y me excita...debo estar un poco mal del tarro...excitarme porque soban a mi mujer...
- Es muy normal, cielo, a casi todos los hombres les excita...es el morbo de dejar a su mujer...lo he leído y alguna amiga me lo ha comentado de sus maridos...- me besó la boca – te quiero mucho...y sé que tú a mi también...y que te guste que me besen no es raro...
- Te gusta la polla de mi jefe...y se ha dado cuenta
- Joder, cariño, nunca había visto una polla así, es fascinante...y tan cerca...no he podido evitarlo...cualquier mujer tiene fantasías con un hombre así...no deja indiferente a ninguna...solo es fantasear con ser penetrada por un macho así...tu jefe no me gusta...pero...tiene una buena polla...
- Uf, nena, me estás poniendo...nunca me habías hablado así de las pollas...- mi mujer miró alrededor y me echó mano a mi polla.
- Se te pone dura si te hablo de pollas, ¿eh? Ummm...- me la acariciaba suavemente – me gustan mucho las pollas cariño...y las grandes me gustan mucho...
- Uffff...me gustas así...
- Eres un guarro –sonrió y me besó la boca – me encanta esto de calentarte...uf ahí viene tu jefe.
- Con su gran pollón...
- Su enorme pollón y sus enormes bolas...dioss...como le cuelgan...pero no me cae nada bien...
Mi mujer no podía evitar mirar los genitales de aquel macho. Él se sentó a su lado, charlamos un poco banalmente, pero no le quitaba ojo de sus tetas.
Decidimos retirarnos ya, esperábamos a mi hermana y su nuevo novio a comer. Mi jefe decidió despedirse de Irene con otro de sus morreos, esta vez los dos desnudos, la atrajo por la cintura y le apretó la polla contra su vientre y sus tetas contra su pecho. Irene dejó que la besara cuanto quiso. esta vez ella se prestó con naturalidad y aceptó el beso, abrió la boca y él le metió su lengua bien adentro, al mismo tiempo que notaba en su vientre la polla del cabrón, los brazos caídos. Dios, qué sexual estaba en los brazos de aquel tipo, admiré su esbeltezsus orondas tetas aplastadas y su boca poseída. Al separarse, su polla estaba bastante erguida,
- Bye, Irene, bye Valentín..
- Bye mr Connolly...
Mi hermana era amiga de mi mujer desde antes de conocernos. Hacía dos años que se había divorciado y se había venido a vivir con nosotros temporalmente, ya se estaba rehaciendo y tenía un nuevo hombre.
Irene se puso un vestidito ligero encima, sin ropa interior, estaba sexual y preciosa, los pezones bien marcados y un escote generoso. Siempre ha sabido jugar muy bien la baza de sus grandes y perfectas tetas.
Al llegar a casa dejamos las cosas y me arrojé sobre ella, la besé con pasión, hacía dos minutos que la lengua de mi jefe estaba dentro de esa boca.
- Dios, cariño, qué morbo...- me dijo, y me tocó la bragueta – estás excitado...
- Al verte morreando con otro, sí...estabas preciosa...y muy celoso...te ha metido lengua...
- Ummmm...cariño, solo te quiero a ti...me ha repasado toda la boca con la lengua y yo también le he dado mi lengua...he notado su enorme polla poniéndose dura, qué excitante ha sido que mi marido estuviera mirándome... fóllame, por dios, jódeme...hazme un hijo...
Nos metimos un polvo allí mismo en el sofá, la quité el vestidito y le mamé las tetas que mi jefe había sobado, Un polvo de los que yo llamo salvaje. No tardamos en corrernos los dos.
- Ummm, cariño – me dijo – ha sido genial, qué dura la tenías....
- Y tú qué calentorra estabas...
- Me excita muchísimo que a ti se te ponga dura mirando...por eso me he dejado.
- ¿Solo por eso?
- Sinceramente...no solo por eso...es embriagador...sí, pero no me cae bien...
Mi hermana y su novio se presentaron pronto. Tengo un gran cariño por mi hermanita pequeña, es más delicada que mi mujer, más reducida, con tetas más pequeñas, pero guapísima. Su mayor ataractivo son sus perfectas piernas y muslos, por eso lleva minifaldas casi siempre.
En un momento del día, ellas estaban en la cocina y asomé la cara, ellas no me vieron, estaban riendo, mi mujer le comentaba entre risas lo enorme de la polla que había visto, indicando con las manos lo grande que era.
- A ver si voy a la playa un día, coño – dijo mi hermana, y rieron cachondas.
- Y que te dé aceite – se rieron aún más.
Por la tarde se presentó el cabrón con un par de botellas de Whisky del bueno, pero sin avisar.
Todos ligeros de ropa, Irene llevaba un vestidito muy escotado, casi las tetas al aire, asomando la areola, sobre todo si se inclina, sabe que me gusta mucho, resaltando sus tetas en un cuerpo delgado.
Por supuesto venía a compartir las botellas y a seguir asediando mi esposa. Estábamos en el Jardín, mi mujer le dijo que pasara, y él fue a saludarla de la forma habitual, pero esta vez ella lo esperaba y, guiñándome un ojo, colaboró con él y de puntillas, le ofreció su boca, él la agarró por la cintura y la apretó y esta vez ella pasó sus brazos por su cuello, por supuesto se repasaron las bocas los dos, un beso lascivo y sensual, largo, los cuerpos en contacto. Pensé que ya era inevitable que se la follara y me preparé para ser un cornudo.
Por supuesto, me excitó verla, las tetas casi se le salen por el escote, la manaza magreando el culo y sabiendo que sentía su pollón en su vientre. Mi jefe y mi esposa delante de todos.
Le presentamos a mi hermana y su novio, charlamos y nos bebimos la botella, así que íbamos un tanto trompas. El novio de mi hermana hablaba perfectamente el inglés y también ella así que estuvieron en animada charla sobre América y España.
El cabrón estaba sentado al lado de Irene, (¡¿cómo no?!), aunque la cosa discurría con naturalidad.
Cuando mi hermana y su novio marcharon a continuar el fin de semana, mi hermana ya nos había dicho que no volvería hasta el domingo noche, nos quedamos de pie los tres en el jardín. La cosa se podía complicar porque Irene estaba bastante bebida y eso la deshinibe.
- Your sister is a very nice and a pretty woman, Valentín...
- Thanks, mr Connolly...
- But your wife is more exciting, more real female...her breasts are fascinating...- se acercó a ella – very fascinating...
- Oh, Ricky, es muy amable...- no le salía hablar ingles – no me he enterado mucho...
- Dice que eres más excitante que mi hermana...y que le fascinan tus tetas, cariño...mejor...que son fascinantes...
- Uffff...eso es peligroso ahora para mi...estoy bebida...-se levantó y se tambaleó, mi jefe acudió presto a sujetarla y le plantó la mano en medio de un pecho, sin ninguna necesidad.
Mi mujer no hizo nada más que dejarse, y su mirada, más que de picardía, era de lascivia mezclada con embriaguez. Dejó la mano de mi jefe sobre su teta. Quise decir:
- “Cabrón, quita la mano de la teta mi mujer”
Pero no pude decir nada, mi jefe le agarraba su tetaza y ella le dejaba. Y yo consentía. Y me excitaba. Mi jefe tenía una mano enorme, lo que resaltaba el gran volumen de la teta de mi esposa, porque le sobrepasaba al apretarla y le rebosaba por el escote, especialmente generoso en ese vestido. Estaban enfrente de mi y los dos me miraban.
Mi jefe se plantó detrás de mi esposa, pasando los brazos por encima de los de mi mujer, la inmobilizaba y le agarró explícitamente las dos tetas, ella se exclamó pero no se resistió, borracha como iba. Le sacó fuera, sin mucho esfuerzo, las dos tetas y se las agarró.
- Ricky...qué haces...- balbuceó – no...debes...
- Yes, baby – le besó el cuello debajo de las orejas – yes...I like your breasts, babe...
- Pero...por dios...ooh... - Mi borracha mujer me miró abriendo mucho los ojos y supe que su culo estaba en contacto con la polla de mi jefe – me soba las tetas...
- Sí...te amasa las tetas...a todos les gustan tus tetas, cariño...
- Yes, I really like your fat breasts, Irene, you have very thick nipples, like cherries... you're perfect for fucking...Valentín...– bajó una mano y le sobó la vulva por encima - Is your wife a hot female?
- Ooooh...dios mío...aaaaaa...me...tu jefe...aaa...mi coño...uuuf...
- Please, Mr Connolly, I love my wife...she is my love...
- Oh, yes, we’re in love... – me hipnotizaba su mano fregando el coño de mi mujer mientras con la otra le amasaba una teta, y ella gimiendo, sintiendo en su culo la polla dura de mi jefe. Observé que no juntaba los muslos, él le sobaba el coño con comodidad.
- Yes, Mr. Connolly, estamos enamorados...
- It’s perfect, Valentín, You keep your job and I fuck your wife, your loving wife... That's right?
- Ooooh...por dios... cariño...me quiere follar...
- Joder, cariño...no es que quiera es que te va a follar...- me estaba excitando ver a mi mujer en manos de mi jefe, dios, esas tetazas manoseadas por otras manos
- ¿Le vas a dejar? Oooh...dios...está empalmadísimo...le noto la polla...- gimió, no sé si por queja o por placer – uff...mis tetas...dime si quieres...
- Tell your delicious princess I want you to watch your boss fuck her...
- Oh, dios...eso si lo he entendido...quiere que mires como tu jefe me folla...
- Yes, Irene...he want your wife know a real man’s cock slide inside your pussy– le estrujaba las tetas y se las amasaba sin descanso – touch my big cock, bitch...- le llevó la mano sobre su polla
- Por dios...qué polla...-- la mano de mi mujer le sobaba la polla por encima de la bragueta, incluso después que él retirara la suya y le amasaba las tetas con rudeza.
- Yesss...i want fuck...you need know a real man’s cock...kiss me...
- Oooh...dios...- él le agarró por el cuello, forzando su cabeza hacia atrás de manera que le besó lascivamente, metiéndole la lengua mientras le estrujaba, literalmente estrujar, una teta de forma que su pezón se pronunciaba hacia mi, era su muñeca sexual. Observé que ella había abierto la boca y dejaba que se la comiera. La tuvo así un buen rato.
Yo tenía la polla dura de verla así, usada para placer de ese depredador sexual.
Cuando la separó, ella estaba jadeando, me miró, los dos supimos que la iba a hacer suya. Prácticamente le arrancó la ropa y la inclinó hacia adelante y ella se apoyó sobre la cocina,le aeparó con rudeza los muslos, sin mediar ninguna caricia, me miró y me enseñó su tremendo instrumento, erguido, durísimo.
- I’m a real man for your wife – se rió – your wife in love, I will stretch her babymaker with this cock, Your wife is mine now. She is my fucktoy, ok, Valentin?.
Evidentemente no esperaba ninguna respuesta ni mi aprobación, le vi apoyar la cabezota del cipote en el coño de mi mujer y, agarrándole del pelo, empujó con un golpe de cadera, vi entrar en la vagina de mi esposa aquella enorme estaca. Se la vi meter hasta los huevos, sin ninguna consideración. Sus tetas bailaban locas del empujón. Mi mujer gritó.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAy...joderrrrr...dioss...mi coño...aaaaaaaaaaaay...
Me odié porque me excitó terriblemente.
Mi mujer seguía gritando. No creo que nunca la hubieran follado así. Y eso me calentó más aún.
- AAAAAAAAAAAAAAAh– me miró – ES UN BESTIA...AAAAAAAAA...es ENORME...AAAAAAAYY...ANIMAL...me duele...aaaaaaaaaaaaaaa...joder, cariño...me ESTÁ ROMPIENDO EL COÑO...diosss...PARA...CABRÓN...AAAAAAAY
- FUCK BITCH...- él no hacía ningún caso, yo veía su pollón entrar y salir de mi mujer a un ritmo violento –UUUUUUUUUMMMM...I love fuck you...- le agarró de las tetas y siguió dándole polla – YOU are my slut – se las estrujaba mientras le daba polla incansablemente- Valentin, you see how i fuck your pretty wife like a horny slut...my fucktoy – le dio dos palmadas en las nalgas- fuck, bitch...I like so much to fuck your pretty wife, Valentin...
Era evidente que él obtenía mucho placer de mi mujer. Curiosamente, eso me excitaba muchísimo, que otro hombre disfrutara de mi esposa tanto. Dios qué manera de follarse una tía...
Se la llevó al sofá y, sin miramientos, la tiró boca abajo, el culo em pompa y las rodillas en el suelo, le sujetó las manos por detrás y le dio varias palmadas en el culo. Ella daba grititos y se convulsionaba, le puso un pie en la cabeza y le apuntó la polla al coño, se la metió de golpe y le siguió bombeando con violencia. Vi mucho mejor el enorme rabo empalando literalmente mi esposa, entrando y saliendo de su coño, en una posición muy humillante. Después de casi media hora de recibir pollazos al fondo de su vagina, se la metía hasta los huevos y ella se estremecía en cada embite, seguro que le llegaba al útero, ella ya estaba sumisa, aceptando que ese macho formidable la jodiera brutalmente como gustara. Me excitó ver a mi esposa entregada a otro hombre que la tomaba con total autoridad, mucho más que yo mismo.
- I’m owner of your pussy, bitch...I like fuck you, Irene...front your lovely husband...you’re my whore...
- AAAAAAAAA... JODERRRRRR....QUÉ BESTIA...OOOH...JODER, QUÉ POLLA...AAAAAAA...OH, DIOS...
- TAKE IT, WHORE
- CARIÑO...LO SIENTO...PERO...TU JEFE VA A HACER QUE ME CORRA...LO SIENTO...AAAAAAAAA...LO SIENTO MUCHO....
- You want my cock, whore?
- YES...OOOH...YES...FUCK ME...YESS...FUCK MY PUSSY...
Mi mujer puso los ojos en blanco, comenzó a suspirar y gemir...se corría como no la había visto nunca, claro que nunca la habían zumbado polla tan enorme y con tanta fuerza. Se estremecía entra en aquella humillante posición,
- Yessss, your princess is my slut...mi puta...Irene mi puta...- mi jefe sonrió mirándome - You’re a real cuckold, Valentín, your wife cum in my cock - Pensé que no se cansaba nunca. Mi esposa se desmadejó, recibía y recibía polla sin parar.
La desmontó y la deslizó al suelo, la puso de cara y le mandó
- Spread your legs...bitch
- Oh...dios...si...yes – vi a mi mujer despatarrarse del todo y ofrecerle su coño sin condiciones.
- You’re a slutty bitch, Irene – me miró – your wife in love want my cock deep inside...I fuck her, Valentín? – se detuvo mirándome. No podía creer que me llegara a humillar tanto, su pollón durísimo a punto, teniendo a mi mujer despatarrada en el suelo, esperando ser follada, y me pedía que le diera mi aprobación. Una ignominia y, sin embargo, estaba excitado deseandolo - Tell me, Valentín, you want i fuck your lovely princess like my whore?
- Uf...cariño...me pide que seas su puta...
- Joder, cielo...YA SOY SU PUTA...dile que SÍ, por dios, que me siga follando...
- Um...Mr. Connolly...yes, she want fuck you...i want you fuck my wife like your slut...
- Ummmmmm...Take it, slut bitch...- se la jodió de una estocada, ella gritó escandalosamente –Take it!
- AAAAAAAAAAAAAAAH...OOOOOOUUURRRGGGGGG...CÓMO FOLLA ESTE CABRON...DIOSSSSS... QUE PEDAZO DE POLLA...AAAAAAAAAA...QUÉ GUSTO DIOSSS...UFFF...cariño, lo siento...que me veas así...
- Estás cachonda y puta como nunca...- estaba despendolada, movía su pubis hacia él buscando su polla, jodiendo como loca, pero es que el cabrón follaba como un macho increíble, zumbándole polla sin parar. Y yo alucinaba de ver a mi mujer totalmente emputecida por mi jefe y sin embargo, admiré la hermosura de su cuerpo de hembra copulando, preciosa como nunca, lasciva, sexual, sus grandes tetas balanceándose al ritmo de las envestidas de su macho, cosa que también le volvía loco a su jodedor.
Con una mano le agarródel cuello, inmovilizánodola y con la otra le daba palmadas en las tetas, que bailaban como locas.
- Take it, busty slut...you’re mine...my married spanish slut...
- Ohh, dios...siii, si...fóllame...lo que quieras soy...tu puta tetuda...tu puta española...pero sigue dándome rabo...ooooh...diosssss...tu enorme rabo...jódete mi coño...jódemelo...siiiiii...aaaaaaaaah...
- UUUUUUUUH...GOOD CUNT, VERY GOOD SLUTTY FEMALE, YES, BOUNCING YOUR TITS...I LIKE MUCH FUCK YOU, BUSTY BITCH...TAKE IT, SLUT...- el lenguaje grosero de mi jefe me excitaba más, mi princesa era para él solo una hembra cachonda, una perra tetuda, una puta para darle gusto a su polla, su enorme polla, que bombeaba el coño de mi mujer con frenesí violento.
Pero a pesar de toda esa humillación, tenía mi polla dura como la piedra, me excitaba verla tan bien follada. Quise ver su coño perforado y me puse a mirarlos desde atrás.
Veía aquella estaca enorme de casi 30 cm y supergruesa entrando y saliendo de mi mujer, que gemía a cada estocada, hasta que aplastaba los huevos contra su coño, unos huevos enormes también, desmesurados. Le emtió un golpe de cipote, porque fue eso, un violento cipotazo, un golpe de su enorme rabo hasta los huevos que hizo estremecerse a mi esposa, y le dejó desmadejada, los brazos abiertos inermes, la mirada nublada mirándome, y la vi totalmente entregada, le dejó el cipote dentro, se inclinó y le comenzó a comer las tetas, no a chuparlas, a comérselas.
- I really like your big boobs, Irene – ella gemía de dolor o de placer – my cock deep inside your belly, you are all mine, my fucking big titted bitch...
- DIOS MIO,...CÓMEME LAS TETAS, CABRÓN....DIOSSSS, DIOSSSS...CÓMO FOLLAS, CABRÓN...SIIIII...TU JODIDA PUTA...JÓDEMEEEEE...ME CORROOOOOOO AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH...
- YOU’RE VERY HOT, IRENE...TAKE IT, FUCK SLUT!! - le pegó pollazo y se la dejó dentro, me miró y rió – YOUR PRETTY WIFE IS HARD FUCKED, SEE HOW I FUCK YOUR HONEY... the love of your life...YOUR GENTLE PRINCESS... she has cum on my cock
Ciertamente, el cabrón se excitaba humillándome, Mi mujer se desmadejó del todo, parecía una muñeca de trapo en sus manos, sin dejar de ensartarla, sus tetas iban locas, nunca pensé verla así.
- OOh, dios,,,– mi mujer me miró con la mirada nublada –aaaaaaa...noto sus chorros de esperma dentro...ooooh....diossss...qué potentes...aaaaaaaaa... cariño...me llena de semen - el cabrón ahora le comía la boca y acompasaba un suave ritmo de polla a medida que iba eyaculando al fondo de su útero. Ella recibía la leche de su macho respondiendo al beso como hembra en celo. “La està preñando”, pensé.” Está preñando a mi mujer y ella lo sabe”
- Uuuuuuuuuh – al cabo de un rato, mi jefe había acabado, le besó los labios – i filled you, bitch, my cum deep inside your uterus... I WANT to put a baby in your womb...my pretty slut...- me miró- your lovely wife is seeded now... and you will take care of the child that I have put inside your wife…- quería preñar a mi mujer, pero que yo fuera el padre putativo.
- Joder...
- You are a very slut, Irene...I fuck my seed inside my pretty whore.
Todo fue increíble para mi. Finalmente se retiró de ella, casi una hora sin dejar de follarla, y una abundante carga de esperma dentro.
- I have taken from your wife what I wanted– me dijo (he tomado de tu esposa lo que quería) -
- What is it?
- To have fun with her and take her fertile womb to make her a baby. (divertirme con ella y tomar su vientre fértil para hacerle un hijo), a horny whore much easier to seeded than I expected. (Tu mujer es una puta fácil, una puta caliente mucho más fácil de preñar de lo que esperaba). She has been extraordinarily receptive to my seed easily.(Ella ha estado extraordinariamente receptiva a mi esperma fácilmente)
Sin despedirse, se marchó. Yo miré mi esposa, despatarrada, desmadejada después de la tremenda y violenta follada y de dos orgasmos intensos, rezumando una abundancia increïble de leche de otro macho por su dilatadísimo coño, que le había quedado abiertísimo. Ella me miraba.
- No he podido resistirme, cariño...lo siento mucho...perdóname...
- Ya lo he visto, lo he visto todo...
-...Dios, cariño...¡y de qué manera!... es una bestia follando...pero es que he sido demasiado fácil...se lo he puesto tremendamente fácil... ni me he resistido a que eyaculara en mi vagina...- se tocó la vulva inundada de semen -...aún sabiendo que podía dejarme embarazada... estoy en días fértiles...no tomo nada hace tiempo...no podía pensar...solo sentir placer...
- Es lo que me ha dicho, que has sido una puta fácil...que quería preñarte...
-...¿cómo es que he sido tan fácil? No le ha costado casi nada...si no lo conozco...ni me cae bien...
- Mejor que no te caiga bien...
- Oh, cariño...te he puesto unos cuernos enormes...qué vergüenza...
- Estoy muy celoso...y muy excitado, a la vez...qué hembra tan impresionante...qué manera de fornicar...
- Oh, cariño...no puedo engañarte...nunca había imaginado tanto placer...pero te necesito a ti cerca...oh, cariño...es muy egoista por mi parte...pero te quiero...uf qué lío...te quiero...pero me follará cuando quiera él...soy una puta...
- Me gusta que seas feliz...tendré que asumir que compartiré mi mujer con él... Ummmm...cariño...me querrás aunque folle con otro hombre...
- Uf...cariño...no sé...pero supongo que sí...te quiero como eres...y si eres puta también...y te deseo mucho...
- Pero...¿así?...¿inundada de semen de tu jefe?...¿me deseas después de haber jodido con tu jefe?
- Sí, así...estás preciosa...pondré mi semen también dentro...
Me arrojé encima y, dura como tenía la polla, la penetré, mi polla bailaba dentro de su aún dilatada vagina, lo que me excitaba mucho más, la besé la boca morreada por él, le besé las tetas comidas por él, empapé mi polla con la leche de mi jefe en la vagina que él se acababa de follar. Todo en mi mujer me indicaba que estaba muy follada, que había pasado por otro hombre. Cómo me excité.
- Dios, cariño, qué follada estás...más que follada, estás muy repasada...enterita...
- Muchísimo, cielo, como nunca he estado...
- Ufff...me excita lo que me dices...
- Lo he tenido follándome horas, dios, no se cansa, me duelen las caderas de tanto tiempo que me ha tenido despatarrada...con él entre mis muslos...ha hecho conmigo lo que ha querido...y me ha excitado...umm, dios, ¡y qué dentro me la mete!...me duele todo por dentro...soy una auténtica puta...me ha vuelto loca de gusto...no sabía que fuera tan puta...
- AAAAAAAAAAAAAAAAh...- me corrí como nunca, un orgasmo intesísimo – dios....tomaaaaa...
- Ummmm...cariño...oh, dios...tu semen en mi vagina....qué gusto...
- Tendrás un hijo mío, sea de quien sea...
- Ummmm...te amo...- nos besamos con pasión.
Al día siguiente la vi pensativa. Por supuesto, mi jefe se convirtió en asiduo follador de mi mujer. Cuando le parecía, venía a casa y se la follaba sin más. Literalmente, venía a follársela, sin contemplaciones ni rodeos.
- Hello, Valentin, I want my busty fucktoy, your pretty love, I need to have fun with your wife and to have fun with her, fuck her pussy and empty my balls in her belly. I want to impregnate her. And you see how i make pregnant your wife.
Evidentemente no esperaba respuesta, la abrazaba y le besaba la boca.
- My busty whore...you’re mine...
- Yes, yeah, I'm yours, Ricky, your whore, fuck me with your big cock, fuck my pussy...
Dios, y cómo se la follaba, violentamente, lo que volvía loca de placer a Irene, lo que me ponia celoso y muy caliente al verla correrse una y otra vez, manejada como una muñeca, mi mujer era eso para él, un juguete sexual para darse placer, vaciar sus huevos de semen, usarla de depósito de su esperma. Curiosamente siempre venía cuando estaba yo para verlo.
Disfrutaba zumbándole pollazos delante de mi, usándola a su gusto, sabiendo que yo nunca sería capaz de hacerselo.
- You see well how my cock breaks your wife's pussy? take it! Take it, slut!
Sí, cabrón, pensé, ya veo como rompes el coño de mi mujer con tu tremenda polla.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAh...por dios...me taladra...uuuuuuuu....siiiiiiiiiiiiii
Qué manera de zumbarla, y ella corriéndose...dios..., sus tetas de arriba abajo y el cabrón metiéndole cipotazos hasta los huevos...dándole palmadas en las tetas,
- JÓDEME CABRÓN...MI MARIDO ESTÁ MIRANDO...HAZLO BIEN...JÓDEME BIEN
Y sí, pensé, ella lo sabe, me gusta que se la folle, admito que me gusta ver cómo folla mi mujer.Y, por supuesto, eyaculaba al fondo de su vagina. La cogió del cuello y le metió la polla
- Tell me that you want me to impregnate you, to put a baby in your horny whore's womb, that you want me to fill you with my sperm, let your husband hear it.
- Sí, si...cabrón... quiero que me preñes...quiero tu esperma en mi vientre de puta caliente...lléname el útero de tu leche...jódeme...
- You are just my cum dumb busty whore.
- OOOOOOOH...diosssssssssss....siiiiiiiiiiiiiiiii....
Le excitaba decirme lo cornudo que era porque él llenaba el vientre de mi mujer con su esperma, con su semilla, que solo era su lechada tonta puta tetuda.
Le dejaba el coño abierto y dilatado. La leche le salía a raudales y mi polla bailaba dentro, aún así se la metía y eyaculaba, mezclando mi leche con la de mi jefe.
Mi mujer pensaba que así no estaba segura del todo de ser preñada por él.
Incluso tomó la virginidad de su culo y le hizo tragrse su leche, le eyaculó dentro de la boca, las dos cosas que mi mujer siempre había rechazado. Y luego, para más humillación, le limpió el rabo con la boca.
Aún perdiendo consistència, su rabo era enorme.
- Clean my big cock, slut. And see your Husband in Love...- mi mujer abrio la boca y admitió vaciarle la polla de semen mirándome a los ojos, dios, qué preciosidad de mujer con ese pollón dentro de la boca y mirándome- Your love is a great cocksucker, Valentin – mi mujer seguía limpiándole la polla dentro de la boca sin dejar de mirarme.
-
Todo se repitió durante semanas, poco a poco menos frecuentemente y, por descontado, no tuvo la menstruación cuando le tocaba. No había duda que estaba embarazada, aún antes de hacer ninguna prueba. Pero Irene ya empezaba a estar cansada de él, así que yo empecé a pergeñar alguna cosa para que lo dejara. Lo fui a ver.
- Mr Connolly, mi wife is pregnant. You make pregnant her. It is no longer necessary to keep fucking her. He must leave her. She will have his baby. (Mi mujer está embarazada, la ha preñado usted, ya no es necesario que la siga follando, déjela, ella tendrá su hijo)
- I decide when I stop fucking your wife. (Yo decido cuando dejo de follar a tu esposa)
- No, she decides. And she doesn't want to fuck you anymore. Otherwise, it will be a violation. I will not let you rape my wife. (No, decide ella, y no quiere follar más con usted. Lo contrario sería una violación, no dejaré que viole a mi esposa)
- You want to keep your job? (Quiere conservar su trabajo?)
- Yes. I have filed a complaint against you with the President for rape, it will be easy to prove because of your pregnancy, you are the father. He knows that you have a background. And he also knows that I perform excellently in my job. Now it is your job that is in jeopardy. Bye, mr. Connolly.(He puesto una demanda contra usted ante el presidente por violación, será fácil de demostrar a causa del embarazo, usted es el padre. Él sabe que tiene antecedentes y también que mi trabajo es excelente. Ahora es su trabajo el que peligra. Adiós mr Connolly)
Por supuesto, me salí con la mía, él dimitió o lo dimitieron y se fue a otro sitio. Pero degradado y sancionado. También es cierto que amenacé al presidente de la compañía con un escándalo. Eso me proporcionaría una oportunidad de marcharme a la competencia con todo el conocimiento. A mi me dieron el puesto que él dejó vacío.
Mi mujer parió un niño precioso que, sin ninguna duda, es hijo de él, ya al nacer tenía un pene considerable para un bebé. Pero mi mujer tuvo una experiencia sexual única y el niño ha sido el precio. No ha tenido intención de repetirla. Seguimos viviendo felices.
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