Xtories

Embarazados 5

Tony no esperaba que la historia de su esposa fuera tan gráfica, ni que las pruebas de su infidelidad llegaran hasta su propia oficina. Mientras ella le demuestra con fluidos y palabras que su padre la domina mejor que él, Tony debe decidir si cerrar los ojos o aceptar que su lugar en la cama ya no es el principal.

Paco16K vistas8.6· 19 votos

(La historia me estaba gustando demasiado, máxime cuando tenía mi miembro lleno de flujos vaginales de mi mujer, con un movimiento de cadera introdujo mi glande en su vagina y empezó a follarme con movimientos circulares lentos, muy lentos, estaba claro que quería disfrutar de mi polla, prosiguió con la historia mientras se la introducía lentamente, empezando un vaivén lento sobre mi.)

Él se deslizó sobre mí, pasando su lengua desde mi coño, hasta mi boca parando en mi ombliguito donde jugó con mi piercing, subiendo y juntando mis senos con sus manos, pasaba sus labios de pezón en pezón, los sorbía y lamía hasta ponerlos como piedras, subió por mi cuello que lamió a izquierda y derecha mordisqueándolos, dejándome la piel erizada, mientras su miembro entraba en contacto con mi zona genital iniciando un roce placentero mientras me besaba. Me ponía a mil mientras lamía mi oreja yo buscaba sus labios para besarlo, pero él seguía en su empeño de sacar de mi hasta el último aliento de deseo.

-Fóllame Paco, fóllame.-

Le pedí con desesperación, pero lo haría cuando quisiera él, en un duelo de poder sexual frente al deseo, un juego entre un macho alfa y una hembra en celo que intentaba seducirlo para conseguir su objetivo.

Estaba claro que me tenía a su merced, mi desesperación era tremenda, movía las caderas, para intentar que esa barra de carne que tanto deseaba se metiera en mi vagina, duelo que siempre perdía, tu padre pegó sus labios a mi oreja.

-¿Estas preparada guapa?-

-Siiii fóllame yaaaaaa, párteme el coño.-

Mi desesperación era evidente, cogió su miembro restregando su glande desde la entrada de mi vagina hasta el clítoris, estaba encharcada, sentí una ligera presión en la entrada de mi coño, ¡por fin me iba a follar! Me besaba mientras sus caderas se movían, su pene entraba centímetro a centímetro, sin prisas pero sin pausas, él sabía que hasta 19 cm aceptaba sin problemas, comenzando a follarme con algo más de media polla, él me tenía en su poder, era el que mandaba, por más que movía las caderas o le pidiera que la metiera entera, era él quien lo haría a su ritmo, sin prisas, haciéndome sentir deseosa por saber que sentiría con esa barra de carne en mi vagina. Hasta qué, por fin sentí que me llegaba a lo más dentro de mí, sentía su glande donde tú no has llegado nunca. Tras un rato de embestidas lentas mi vagina se acostumbró a tremendo pollón y empezó a darme duro.

-Más, dame más, dámela toda, siii-

Era placentero sentirla entera dentro de mí, cuando sacaba la polla de mi coño hasta la corona del glande, sin sacarla completamente la volvía a introducir hasta el fondo de un solo golpe seco y duro, a un ritmo casi endiablado, mis gemidos eran cada vez más fuertes mientras él aceleraba hasta que me corrí, abriendo bien mis piernas para sentir la última embestida, la que me llevaba al éxtasis, muy dentro de mí.

-¿Te has corrido pronto no? Guapa.-

-Siiii, estaba muy cachonda desde que me puse el delantal.-

-Pues todavía nos queda un ratito bueno de sexo.-

-Aquí me tienes dispuesta a pasarlo bien.-

-Así me gusta, pequeña, esa es la actitud.-

Bajó de nuevo a mi entrepierna, esta vez hicimos un 69, pues se le había bajado la erección, tenía el coño ya a punto de nieve, él la polla en todo su esplendor, el glande parecía que le iba a reventar

-Vale, cariño, ponte ahí a 4 patas, me situé en el filo de la cama de rodillas, él de pie fuera de la cama, restregando el glande por mi coñito fue introduciendo poco a poco su tremenda polla con movimientos suaves y acompasados, la sentía cada vez más dentro de mí, sentía como su glande llegaba a mi útero, me retorcía de placer. Cuando entró entera la dejó unos segundos dentro, agarrándome por la cintura empezó a bombearme sacando su polla hasta la corona del glande para después volverla a meter de manera casi violenta (lo que solemos llamar un pollazo),

-siiiii sigue- le decía.

Podía sentir su glande desplazándose a lo largo de mi vagina pasando por la cerviz y llegando al útero, volvía a repetir el movimiento, me moría de gustazo, nadie me ha dado un pollazo como lo hizo tu padre, nadie me había llegado con su polla al útero, él lo estaba haciendo, provocando en mí espasmos de placer, un placer que hacía que me temblaban las piernas y acabara clavando la cabeza en la almohada, mordiéndola para ahogar mis gritos de placer, hasta que me llegó un nuevo orgasmo más intenso que el de antes si cabe, cayendo de bruces sobre la cama, tu padre se acercó y me besó.

(Carmen empezó a acelerar los movimientos de su pelvis, lo que me llevó a pensar que se acercaba el fin de la historia)

-Vaya, preciosa que te pasa te has meado de gusto y te has corrido tres veces, ¿qué te pasa mi hijo no te folla bien?-

-Caro que me folla bien, tu hijo tiene una buena polla, 19 cm, para mí el hombre que mejor me había follado, pero lo tuyo es que no tiene nombre, 24 centímetros, siento cuando tu glande llega a mi útero llenándome completamente, provocando que me corra como una perra salida.-

-Muy bien pues tengo mi polla llena de tus flujos, quiero que la limpies con tu boquita que cuando te recuperes voy a descargar dentro de ti.-

Tú padre se tumbó en la cama, efectivamente su polla brillaba por la mezcla de su líquido pre-seminal y mis flujos, me dio un poco de reparo lamerla al ver tanto líquido, aunque ya lo había hecho anteriormente contigo, nunca te habías manchado de esa manera, me puse sobre él y empecé a morrearlo, fui bajando lentamente besando cada centímetro de su piel, hasta llegar a su miembro. Lo tomé con una mano para lamerlo, ufff que ricura nunca mis jugos me supieron tan ricos, la agarré con las dos manos para introducir el resto en mi boca, jugué con ella mientras subía y bajaba mis manos por el tronco, estuve un buen rato. Su polla se endureció de mala manera y sus venas parecían que iban a estallar.

-¡Para, para! Túmbate en la cama guapa que te vas a enterar lo que es un buen macho.-

En principio me dio hasta miedo la frase pero sabía que no me haría daño, le gustaba demasiado para estropear algo tan bonito como lo que estaba ocurriendo en esa habitación, cogió la almohada para colocarla debajo de mi culo, se situó delante de mi, de rodilla levantando mis piernas hasta sus hombros, agarró su miembro apuntándolo a mi vagina para meter esa polla larga y hermosa que tanto placer me había dado, pude sentirla muy dentro de mí, comenzó a bombear con movimientos secos rápido, muy duros ufff, me estaba dando nuevamente un pollazo en toda regla.

-Más más dame más, párteme el coño.- Le pedía.

–No querías polla, pues toma polla, siiiii toma polla, eres mía, ya eres mía, toma polla- me decía mientras bramaba de placer.

Me esperó a que yo llegara nuevamente al clímax y soltó el último bramido y mientras me volvía a correr pude sentir sus palpitaciones dentro de mi útero, sentía como su leche me inundaba, caliente, muy caliente, soltó mis piernas de sus hombros tumbándose encima mía, nos besamos con deseo, como dos enamorados.

-Ya eres mía Carmen.-

-Soy tuya Paco, nunca he sentido tanto placer.-

Estuvo dentro de mí, hasta que su polla bajó en tamaño hasta la mitad que salió de mi coño chorreante, poniéndola en mi boca para que la limpiara, su semen era muy distinto al tuyo, más dulce, más lácteo, me encantó saborearlo mezclado con mis flujos vaginales.

(Ella sabía cuándo iba a acabar la historia y aceleró para que llegáramos al orgasmo juntos, ella llegó al orgasmo antes que yo, meándose encima de mí. Pude sentir el calor de sus líquidos resbalar por mis huevos, era lo que me faltaba para llegar a mi orgasmo, eyaculé dentro de su coñito, ella lo notó.

-Vaya dos días, tengo más leche en mi chochito que una fábrica de batidos.- Carmen prosiguió con el relato.

-Paco, hazme un favor.-

-Joder ¿no querrás que te de otro pollazo, no?-

-No guapo, por hoy ya está bien, quiero que me saques una foto con tu móvil y que se la mandes a tu hijo a las 4 de la tarde, ya que a él le gusta hacerme fotos, quiero que tenga esta de recuerdo.-

Me echó la foto y me dijo que no me moviera de la cama para que el semen no saliera tan pronto de mi vagina mientras él se ducharía, al salir entré yo en la ducha, me dijo que podía lavar todo mi cuerpo pero que la zona genital no la lavara ni con agua limpia, así lo hice, al salir de su casa te llamé. Acabando así su relato.

Yo me había corrido como nunca, mientras ella se meaba de placer encima de mí, había tenido uno de los mejores orgasmos de mi vida, alentado por su manera de contar el encuentro con mi padre.

-Mira cariño, me he corrido como un bellaco, me has sacado hasta la última gota de leche, me ha encantado la forma de contármelo tan grotesca y exagerada. Sí, te pido que la próxima me lo cuentes lo más real posible, como sucedió.

-Tony, mi amor, te he contado lo ocurrido siendo fiel a la realidad, pero he de reconocer que he omitido algunas conversaciones con tu padre para que no te sintieras mal, pero no exagerado nada de lo que allí pasó.-

-A ver Carmen, ¿me vas a decir ahora que mi padre tiene 24 cm de polla? ¿Los huevos más gordos que los míos?, ¿qué te ha follado mejor que yo? ¿Qué te has meado de gusto con una paja? ¿Qué te has corrido 4 veces?-

-Todas tus preguntas tienen la misma respuesta cariño, sí. Tu padre tiene 24 centímetros de polla, 5 más que tú, me llegó a lo más profundo de mi coñito con sus clavadas, sus huevos eran cerca del doble que los tuyos, ya viste la cantidad de semen que había en mis bragas, más la que chorreaba por mis piernas cuando me cambié en el bar, más la que tenía en el salvaslips que me compré, todo eso en una sola descarga. Que me ha follado mejor que tú no lo dudes, es un hombre muy experimentado que me ha dejado con las piernas temblando de placer, que me ha hecho correrme cuatro veces y que me he meado de gusto con sus dedos, no sé si te sentará bien o mal lo que te digo, solo quiero que sepas que te amo, que eres lo más importante de mi vida, si te molesta saber que tu padre me ha follado mejor que tú, no me preguntes nada más sobre lo que pasó, tu padre me ha follado como nadie me ha follado en mi vida, he de confesarte que estoy deseando que llegue el lunes, para que me dé nuevo sexo del bueno.-

-Joder mi amor, porque te pones así, te digo que me cuesta creer lo que me has contado, quizás sea más producto de tu fantasía o calentura que real, pero quiero que sepas que a mí lo único que me preocupa es que tú seas feliz, que mi padre también lo sea, ya a sabes que ambos sois lo más importante de mi vida.-

-Vale hagamos una cosa, el lunes te doy una llamada perdida, entras en el piso con tus llaves, te colocas como hice yo en la esquina de la puerta del dormitorio, para que tengas un buen ángulo con el espejo de la cómoda y verás con tus propios ojos que no te he mentido.-

-Pues sí que lo haré, pero el lunes no puedo, tengo una reunión con una empresa constructora Suiza, para hacer toda la carpintería de unas casas adosadas, pero el viernes da por hecho que voy.-

-Trato hecho, ¿por cierto te gustaron las braguitas?-

-Siiiiiii y la foto estabas espectacular con las piernas abiertas y el coño rojo del roce, con los fluidos saliendo de él.-

-Pues, ya tienes otra para tu colección, ¿te masturbaste?-

-Sabes que sí, tengo que confesarte que su olor era una delicia para mis sentidos, no sé qué impulso me llevó a lamerla, ufff me encantó ese sabor a sexo.-

-A ver Toni, ¿de verdad la chupaste?-

-Sí y me corrí como un niñato.-

-¿Sabes que aparte de mis flujos y mi corrida también estaba mezclada la de tú padre?-

-Sí, en principio lo pensé, pero mi instinto me empujaba a sacar la lengua, reconozco que me gustó saborear tus flujos mezclados con los de él.-

-¿Oye el lunes a qué hora estarás terminado con los suizos?-

-A las 9:30 llegan a la oficina, traerán los planos y memorias, veremos los materiales y calidades, quedará todo listo para que pueda presupuestar la carpintería, calculo que sobre las 12:00 estaremos listos, tomaremos un par de cervezas después y creo que antes de la 13:00 estaremos acabados.-

-Vale el viernes, vienes a verme a casa de tu padre, como pago por dejarte ver vendré el lunes a tu oficina, traeré las bragas a tope como el otro día, me quedaré a ver cómo te masturbas con ella, como la chupas, a mí también me cuesta creer ciertas cosas.

-Trato hecho, te amo cariño.

-Y yo a ti también amor mío.

Nos besamos para sellar nuestro acuerdo, ella me verá y yo la veré. El fin de semana transcurrió como de costumbre, un sábado dedicado a las labores de la casa y compras.

El domingo, salimos a pasear con las motos, he de reconocer que mi mujer es mejor piloto que yo, ya que desde muy pequeña su padre la enseñó a montar, es habitual verlos en el circuito de Jerez, solo una vez tuve valor de ir a dar unas vueltas, pensé que estaban locos cogiendo las curvas como lo hacían, No he vuelto a ir más, no tengo el valor de verla tumbada casi rozando su rodilla en el suelo, son emociones demasiados fuertes para mí.

Salimos dirección a la sierra norte de Sevilla, hicimos una parada en Alanís de la Sierra para almorzar, bajamos de las motos, en la plaza de la Salud, nos quitamos los cascos y Carmen agitó al viento su bello cabello rubio tras lo cual, vino hacia mí para besarme. Una señora de unos 50 años, llamó la atención de mi mujer.

-Oye niña.-

Sabiendo que no le gusta que la comparen con nadie le dije.

-¡Vaya! parece que te han reconocido “blanquita” le dije al oído.-

-No seas cabroncete.-

-Niña, si tú, la de la moto. ¡Tú eres la niña del barco!-

-No señora, no soy Blanca Suarez, ella tiene los ojos verdes, yo azules y soy 10 cm más alta que ella, no lo soy señora.-

-Sé que es incómodo que os reconozcan en la calle y os dé la tabarra la gente, por eso te has puesto lentillas azules, pero estás preciosa, en vivo eres todavía más guapa. ¿Podría echarme una foto contigo?-

-Cariño coge el móvil de la señora para hacernos una foto.-

-Así lo hice, allí estaban las dos posando, a pesar de que no le gustaba, su sonrisa era radiante emanando de su rostro felicidad, cogí del baúl de mi moto un boli y un papel de una libreta, se lo di a mi mujer.-

-Toma Blanca, fírmale un autógrafo a esta simpática señora.- Me miró con cara de; después ajustaremos tú y yo cuentas.

-A ver señora, como se llama usted.

-Angustias, me llamo Angustias.

(Para Angustias con mucho cariño de la niña del barco. Firmado

Blanca S.)

La señora agradecida le dio dos besos y se marchó dándole las gracias.

-¿Angustias? Angustias tenías tú con esa mujer.-

-Jajajaja. Cabrón.-

-Jajaja, yo también te quiero mi amor.-

Nos sentamos en un bar de la plaza, tapeamos bien, no queríamos almorzar fuerte ya que íbamos a proseguir la ruta que acabaríamos en Córdoba para merendar unos Manoletes con café.

Cuando salimos del bar, había unas 20-25 personas junto a las motos, entre ellas Angustias, mire a mi mujer y sonreí, ella hizo lo mismo guiñándome el ojo.

-Ay, ay, ay, blanquita de mis amores, no vea la que va liar tu amiga Angus.-

-Ay hija lo siento, es que se lo he dicho a mi niña, que es fan tuya desde “el internado” no he podido evitar que llamara a sus amigos, lo siento Blanca, lo siento.-

-Bueno querida, no te Angusties- me miró de reojos sonriendo sarcásticamente -nos ponemos todos para hacernos una foto en grupo, que tenemos que irnos.-

Me sorprendió su actitud ya que otras veces ha cortado por lo sano. Así lo hice una foto en grupo, -otra más a mi sola, y otra, y otra.- Estaba divirtiéndose con la situación, así más de 20 fotos y autógrafos y más de 40 besos. Tras el baño de gente nos pusimos los cascos para marcharnos despidiéndonos de ellas.

-Joder tía, vaya clubs de fans tienes aquí.- le dije a través del intercomunicador.

-Sabes que esto no va a quedar así ¿verdad? Ya te daré yo autógrafos, ya verás.-

Tras un largo día de ruta, llegamos a Sevilla sobre las 7 de la tarde, cansados. Tras ducharnos, Carmen se puso un pantaloncito corto de pijama y un top, llevaba un rotulador negro permanente de punta gorda en la mano.

Yo sólo tenía la parte baja del pijama puesta, estaba sentado cuando entró tirándose encima de mí, arrastrando mi cuerpo al largo del sofá. Su venganza por lo de Alanís sería terrible. Mordió el capuchón del rotulador escupiéndolo al suelo (fue un gesto con una carga de erotismo tremendo) comenzó a escribir sobre mi pecho. No soy Blanca Suarez. No soy Blanca Suarez. Así hasta 21 veces, una por autógrafo que regaló. Mi polla empezó a tomar vida.

-Ahí tienes para que no se te olvide. No se te ocurra quitártelo hasta mañana noche o te lo escribo aquí- dijo pasando su dedo por mi frente. -Ahora voy a traer algo para picotear.- La situación me había provocado una tremenda erección.

-¿Dónde vas? ¿Vas a dejar esto así?- Le dije señalando el bulto en mi pantalón.

-Claro que sí, aunque puedes llamar a tu amiga Blanca para que te lo baje.-

Se levantó marchándose para la cocina dejándome un calentón de mil demonios. Acabé el día con la tranquilidad de que nuestra relación seguía igual, nada había cambiado.

Salí de casa un poco antes de lo habitual, para no llegar estresado a la reunión, me despedí de ella con un buen morreo, le dije que la amaba que disfrutara todo lo que pudiese, que su felicidad era la mía.

-Gracias amor, al medio día voy a verte, te amo.-

-Allí estaré, te amo.-

Llegué a la oficina, atendí al jefe de taller y al jefe de montadores, al rato llegaron los constructores, se me hizo eterna la reunión, no veía el fin, mucha charla sobre donde, como y quien haría los trabajos, eran algo más de las 12:00 cuando se fueron.

A las 12:30 llegó mi mujer entró en la oficina cerrando la puerta, venía en falda negra con un top, se acercó a mí besándome.

-Hola guapetón, ¿quieres ver algo que te la pondrá dura?-

-A ver sorpréndeme.-

Cogió mi mano y la puso en su rodilla, la deslizó por el interior de sus muslos y a la mitad pude sentir la humedad en mi mano, cuanto más subía más mojada estaba, más densidad tenía, hasta llegar a sus bragas.

-Toca Tony, lo ha vuelto a hacer me ha llenado de leche a tope.-

-Ufff no me lo puedo creer, vaya potencia tiene mi viejo.-

Quería comprobar si lo del primer día fue producto del calentón así que empecé a interrogarla.

-¿Cuántas veces te has corrido hoy cariño? ¿Te has vuelto a mear? ¿Hizo que te temblaran las piernas? ¿Te ha vuelto a follar mejor que yo?-

-¿Son muchas preguntas pero si las respondo volverás a dudar de su realidad?

-No cariño, sólo quiero comprobar que lo has pasado bien. Sabes que tu felicidad es la mía.-

-Si mi amor, lo he pasado de maravilla, a tus preguntas: me he vuelto a correr 4 veces, la última espectacular. Él esperó el tiempo necesario, cuando me empecé a correr soltó todo su semen en mi útero provocándome un orgasmo brutal al sentir su calor y sus palpitaciones. Me he vuelto a mear más que el día anterior que no sabía que pasaba, dejándome llevar por el placer, al igual que su polla, sus dedos hacen maravillas. Me temblaron las piernas en cada orgasmo que tuve. Sí me ha follado nuevamente mejor que tú.

-¡Ya será menos!-

-No me crees nuevamente, sabes que yo no miento, te hiere en tu hombría que tú padre con 63 años haga lo que tú no has podido hacer conmigo, tu nunca me has proporcionado 4 orgasmos en algo más de una hora, nunca me has masturbado como el provocándome el placer de mearme de gusto, pocas veces me has dejado con las piernas temblando, si has llegado a llenarme de semen la mitad de lo que ha hecho él estaría exagerando, reconócelo es mejor amante que tú, él es un macho alfa en toda regla, yo te quiero con toda mi alma, eres mi marido, sé que lo que te digo te duele pero no se mentir.-

-Vaya cariño, te creo, te pregunté para comprobar si tenías la misma opinión que el primer día, te quiero como a nadie en este mundo y no quiero perderte.-

-No me perderás, eres mi marido, y te quiero hasta el infinito ida y vuelta, pero ¿no tienes en cuenta que a mí me pasa lo mismo? te amo y tampoco quiero perderte. Pídeme que dejemos esto y lo haré, adoptamos una criatura, punto final al embarazo.-

-No, yo no puedo pedirte eso cariño, sería muy egoísta por mi parte, te veo feliz, por lo que me cuentas también realizada sexualmente como mujer, has encontrado al macho alfa que te va a dar descendencia, ¿Quién soy yo para negar tu felicidad completa? Pídeme que me corte un dedo, la mano, el brazo, pero no me pidas que te haga infeliz, lo siento.

-Gracias por tu apoyo cariño, es lo que esperaba escuchar.-

Nos besamos como dos recién casados, ella llevó mis dos manos al filo de su falda y la deslizó hacia arriba para poner mis manos en los laterales de sus bragas.

-Bueno déjate de tanta cháchara, quítame las bragas y cumple tu promesa como un hombre.-

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