Xtories

Embarazados 25- Fin

La videollamada se cortó, pero las preguntas no. ¿Cómo sabía el abuelo de Juan esos detalles íntimos? ¿Por qué las rosquillas? La verdad, cuando llegó, no solo manchó el presente, sino que desenterró un pasado de humillaciones y venganzas que amenazaba con destruir su matrimonio.

Paco9.4K vistas8.1· 22 votos

Después de ver a su abuelo haciendo un squirting a mi mujer y de la revelación de las rosquillas, apagué la comunicación por videollamada. Mí cabeza iba a explotar, sentía desasosiego, algunas preguntas bombardeaban mi mente una y otra vez, algo no encajaba en la ecuación.

¿Cómo sabía el abuelo, hacer un squirting?

¿Cómo era posible que Juan, conociera la existencia y el uso de las rosquillas?

El abuelo de Juan, era el cornudo consentido de mi padre y el sábado corneó al hijo de su corneador. Mi padre sabía hacer squirting, quizás enseñara al abuelo de Juan, este sabía también hacerlo, quizás lo aprendiera a hacer en algún video tutorial. Pero lo de las rosquillas era una idea de mi abuela quien le dio a mi padre sus primeras rosquillas para no dañar los fetos.

La inquietud me invadió, había muchas cosas que no me cuadraba pero enlazando hechos, estaba empezando a angustiarme en sobre manera.

Quizás las respuestas a esas preguntas la tenía mi padre, así que lo llamé para quedar a solas con él, necesitaba una charla, resolver algunas dudas sobre mí cornudez.

El domingo dejé a los críos con Ana y salí con mi padre a un bar cercano, muy tranquilo.

-Bueno hijo te di la enhorabuena por el embarazo de tu mujer pero no he tenido la oportunidad de preguntarte si escogiste un hombre parecido a ti.-

-De eso quería hablarte viejo. ¿Recuerdas el primer nieto de la peluquera?-

-Sí hijo, lo recuerdo, está trabajando en tu carpintería ¿no?-

-Así es, pues resulta que el chico es un gran follador con una polla similar a la tuya, lo descubrimos por casualidad en un club, y lo hemos hecho nuestro macho corneador fijo, ahora mismo está en Punta Umbría, disfrutando de un fin de semana con Carmen, celebrando su embarazo.-

-Seguramente pagado por ti como buen cornudo que eres ¿Verdad?-

-Así es, yo me encargaría de los críos y ellos harían videollamada para que yo pueda ver lo que hacen y masturbarme si lo deseo, pero ayer pasó algunas cosas que me dejó con desasosiego y necesito que seas sincero conmigo, igual que yo lo voy a ser contigo.-

-A ver cuéntame.-

-Pues verás, sé que lo de las rosquillas durante el embarazo es una cosa de tu madre, a causa de un aborto de tu primera mujer y que ha sido costumbre siempre en los embarazos en los que has participado.-

-Así es y si el chico tiene una polla como la mía negociarlo con él y que se ponga al menos dos.-

-De eso se trata, el chico ha dejado embarazada a Carmen y ayer sacó de su mochila un par de rosquillas y le dijo a Carmen que a partir de ese día se la pondría, para no dañar al feto.-

-No puede ser, no es posible que sepa eso, a no ser que su abuelo le haya contado la verdad del embarazo de su abuela, en esto no hay casualidades y en este caso las rosquillas fue un invento de mi madre quien hizo las primeras de tela para mi padre.-

-Entonces ¿crees que su abuelo se lo diría?-

-No me cabe duda que la información ha llegado hasta él de alguna manera.-

-Del abuelo quería hablarte, ayer estuvo en el hotel follando a Carmen, haciéndole hasta un squirting.-

-El hijo de puta, seguro que la ha follado como venganza, yo lo corneé a él porque el no tuvo los suficientes huevos de dejar embarazada a su mujer. El squirting aprendí a hacerlo con su mujer, esto fue una cosa que descubrí ocasionalmente, yo no quería que él se corriera dentro de su mujer, con lo que antes de empezar metía mis dedos en el coñito de Luisa, para ver si los sacaba manchados, casualmente descubrí que al moverlo de cierta forma le provocaba un squirting, yo enseñé a ese hijo de puta a hacerlo.-

-¿Has dicho que prohibiste a su abuelo correrse dentro de su mujer?-

-Ya sabes por tu experiencia, que no me gusta que mi polla sea manchada de semen de otro hombre y es que si le comía el coño podría salir su semen a mi boca, cosa que a mí me repugnaba.-

-Pues es una de las normas que tengo que cumplir.-

-No me jodas ¿qué mas normas tienes que cumplir como cornudo?-

-Tampoco tengo sexo anal con ella, sólo me toco cuando el me autoriza, me humilla verbalmente, también me orinó encima.-

-¿Ha vestido a tu mujer de novia y ha manchado su traje de semen y fluidos? Se ha corrido en una foto con vuestros anillos y lo habéis limpiado con vuestras lenguas?-

No salía de mi asombro ¿cómo era posible que supiera mi padre lo del traje y la foto?

-¡Pero! ¿como sabes tú eso?-

-Querido, creo que el chico está haciéndote lo que yo hice con su abuelo. En un intento de dejar clara la relación que tenia como amante de Luisa le pedí que sacaran el traje de boda y tras ponérselo, le hice mearse de placer sobre el y después me corrí en el traje, advirtiéndoles que su matrimonio me importaba una mierda, después me corrí sobre una foto de su boda con sus anillos para que ellos lo limpiaran.-

-¡Que hijo de puta! ¿Tú le pediste alquilar unas películas y lo mandaste a verla mientras follabas a Luisa? ¿También llevabas a Luisa a hoteles y apartamentos a solas? ¿También compartiste a luisa con tu hermano? ¿También pasaste tu glande por el ano de su abuelo y follaste su escroto?-

-Sí, yo mandé a Juan a alquilar unas películas y como castigo lo dejé viéndolas mientras yo me divertía con su mujer, también me veía a solas con ella bajo el consentimiento de su marido que era el que pagaba los alojamientos. No, nunca la compartí, sabes que tú tío es gay así que no, aunque Luisa era una gran hembra, no la compartí, sí follé el escroto de Juan y pasé mi glande por su ano, fue un castigo que le impuse, aunque le gustó tanto que me pidió polla.-

Me parecía increíble aquella situación, Juan parecía actuar conmigo, igual que mi padre hizo con su abuelo.

-¿Juan era un buen cornudo?-

-No, mi acuerdo con ellos en un principio era solo embarazar a Luisa, pero tras el embarazo Juan no quiso que me viera mas con Luisa, privándola de los encuentros placenteros que tuvo conmigo, tras el nacimiento vino a buscarme Juan, su mujer quería follar de nuevo conmigo y tener otro bebé, Juan no era un consentidor como tú, a él tuve que someterlo e imponer mi hombría, no podía haber dos machos en la cama de Luisa, y estaba claro que ella me prefería a mi. Juan consintió todo por amor a Luisa. Cuando ella tuvo su segundo hijo, habló conmigo, porque quería dejar a su marido. Yo soy un hombre de palabra, hablé con Juan y dejé mi relación con ellos, quienes arreglaron sus diferencias y hasta el día de hoy no han vuelto por el mundo liberal.-

La charla con mi padre me dejaron las cosas claras. Debía hablar con Carmen y contarle todo y en caso que dudara de algún punto tenía el ofrecimiento de mi padre, para aclarar cualquier duda de ella.

El domingo por la noche llegó Carmen a casa reventada, aún así tuve una charla con ella para contarle toda la conversación que tuve con mi padre. Mi mujer no salía de su asombro. ¿Cómo era posible aquello? ¿Porqué motivos hacia lo mismo? Eran sus preguntas.

Carmen vomitó, con lavativas anales limpió sus entrañas de todo el semen que Juan había dejado dentro de ella ese finde.

-No quiero verlo más.-

-Tranquila amor, hablaré con él mañana y lo despediré, lo sacaré de nuestras vidas, si tú me prometes olvidarlo.-

-Te lo prometo mi amor, sabes que lo único que me importa en mi vida eres tú, mis hijos y mi familia, ten por seguro que éste no me toca más un pelo del cuerpo.-

Me dijo con lágrimas en sus ojos.

-Lo siento mi amor por no darme cuenta antes.-

-Tu no tienes toda la culpa, fui yo quién te forcé para que hablaras con él. En eso fuimos dos y para salir somos dos, tenemos que ayudarnos y apoyarnos, así que estaré el lunes junto a ti cuando hables con él.-

Esa noche dormimos abrazados como dos recién casados, necesitábamos sentirnos. Por la mañana fuimos juntos al taller, íbamos a una, a la guerra contra Juan, pertrechado con la coraza del amor.

Tomó la palabra Carmen quién le preguntó, el porqué había utilizado la sumisión de sus abuelos por parte de Paco para hacernos lo mismo a nosotros.

-Lo siento, me dejé influenciar demasiado por mi abuelo, el es mi vida, más que un padre, pero ahora que os veo juntos reclamándome esto, entiendo que ha sido una mala influencia.-

-Juan cuéntanos todo, sincérate con nosotros para que podamos entender los motivos que te han llevado a hacerlo.- Le pregunté.

-Pues verás Tony todo esto empieza en el momento que comienzo a trabajar contigo y le comento a mi abuelo el gran parecido que tienes con mi padre. A él se le enciende una luz, y empieza a interrogarme sobre ti, sobre tu familia, le comento lo preciosa que es tu mujer. Un día me dice que me va a contar el porqué del parecido de ustedes.-

-Entonces ya sabes que mi padre es tu abuelo biológico verdad?-

-Así es mi abuelo me contó con pelos y señales como tú padre lo sometió y redujo su hombría, ninguneándolo como hombre, él no era como tú.-

-¿A que te refieres Juan?-

-Tu eres un buen cornudo consentidor, mi abuelo no lo era, a mi abuelo lo sometió vilmente tu padre, por un capricho de mi abuela, suerte que pudo sacarla de sus garras.-

-Creo que tú abuelo no te ha contado la verdad completa, después del embarazo tú abuela habló con mi padre para abandonar a tu abuelo y empezar una nueva vida con él, fue mi padre quien puso en alerta a tu abuelo, abandonando automáticamente aquella relación que tenía con ellos, hasta la fecha.-

-Ese detalle no lo tenía yo, mi abuelo me había inyectado el veneno de una venganza a través de ustedes, ha programado todo, marcando todas mis pautas.-

-¿Pero como ibas a vengarte, tú no sabías que éramos liberales?-

-Así era, en un principio la manera era conquistarla y follármela, seguro que repetiría y así poder llegar hasta ti y hacerte un sumiso forzado como mi abuelo, y créeme que estuve muy cerca de hacerlo en feria, la tenía entregada, con una copa más y cinco minutos más de charla la hubiera follado en los aseos seguro, pero las vendedoras no me dejaron. Mi abuelo os hizo un seguimiento un fin de semana y descubrió que erais asiduos a los clubs liberales, ese día mi abuelo entró y masturbó a Carmen tras la rejas del cuarto oscuro, provocándole un squirting. El plan estaba cantado, con asiduidad yo, acudiría los fines de semanas a los locales liberales, con la esperanza de encontraros algún día y ese día llegó.-

-¿Porqué tenías que embarazarme, cual era el fin?-

-El fin simplemente era venganza, me avergüenzo ahora de haberlo hecho, pero era parte de la humillación a la que sometería a Tony como venganza de mi abuelo, tú castigo iba a ser el mismo que obtuvo mi abuelo, tenia que embarazarte para que tú marido criara un hijo de otro hombre, igual que lo haría mi abuelo por partida doble.-

-Juan, te vuelves a equivocar, tú abuelo no podía tener hijos, por eso pidió a mi padre que preñara a tu abuela, ahora tú has embarazado a Carmen con un claro agravio comparativo. ¿Tú ves justo lo que has hecho? ¿Tú crees que debo pagar yo por los pecados de mi padre?-

-No, y lo siento mucho, os quiero demasiado, si queréis podéis quitaros el embarazo, no es justo que esto siga adelante y si queréis cortar la relación lo entiendo perfectamente, al igual que tú padre yo mantendré la discreción sobre lo ocurrido en estos meses.-

-Nosotros no somos de abortar, así que el embarazo seguirá adelante, yo lo reconoceré y criaré igual que a mis otros dos hijos, nunca te acercarás a él o ella, tu vida debe seguir pero lejos de nosotros, así que una vez perdida nuestra confianza en ti y tras meditarlo hemos decidido con el dolor de nuestros corazones que no vas a seguir en la empresa, recoge tus cosas y te marchas ahora, la gestoría te llamará para darte el finiquito.-

Juan abandonó la oficina con lágrimas en los ojos, nosotros estuvimos en estado de shock más de media hora, mirándonos a los ojos, sin palabras que decir. Abandonamos la oficina para tomarnos el día libre, un día en el que buscábamos la tranquilidad y el relax.

Llegó el verano, habían pasado dos meses de la ruptura con Juan, a Carmen la barriguita casi ni se le notaba. Tras la experiencia con Juan decidimos acabar con la vida liberal. Ese verano tomamos otra decisión importante en nuestras vidas y es que nos gustaba demasiado Fuengirola. Decidimos comprar una casa y mudarnos a vivir allí, abrimos una tienda de puerta, armarios empotrados y suelos de maderas, también un taller donde fabricar lo necesario para abastecer la tienda. En un principio lo trabajábamos nosotros pero el nivel de crecimiento del negocio fue bárbaro con lo que contratamos personal. Yo viajo una vez por semana a Sevilla para controlar las tiendas y el taller, Carmen por decisión propia abandonó el trabajo para atender las necesidades de nuestros tres hijos, de nuestra vida liberal solo quedan recuerdos que revivimos de vez en cuando en alguna que otra masturbación.

¿Vida liberal? De momento no, gracias. Pero quien sabe si en un futuro lejano, quizás alguna fantasía nos lleve de nuevo a ella.