Infidelidad con un empleado de mi marido
La cena de empresa era solo el pretexto. Lo que comenzó como una mirada cómplice en la barra se transformó en una noche de pasión prohibida en la oscuridad del coche y en la intimidad de su propia cama, traicionando a quien más debía proteger.
Me llamo Raquel, soy una mujer casada, de cincuenta y cuatro años, rubia, pelo liso a la altura de los hombros, algo bajita, lo cual compensó, porque suelo usar casi siempre tacones altos.
Tengo unos pechos de buen tamaño, 105 copa D, eso siempre ha hecho que los hombres presten atención a mí generoso escote. lo cual para mí es ya algo incluso agradable.
de adolescente, sí lo pasé muy mal por eso, al tener que aguantar las bromas de mis compañeros de clase, y las miradas de algunos profesores…
a esas edades que todos son complejos e inseguridades, como os digo, lo pase mal con ese tema.
pero a mis 54 años, la vida se ve completamente diferente.
Ya he publicado algún relato contando alguna de mis infidelidades, como he dicho las anteriores veces, tampoco creo que ser infiel. sea algo de lo que poder presumir.
desde luego siguió público estos relatos no es para presumir de ello.
pero sé que a algunos de vosotros si les gusta saber por lo que me habéis comentado por email, de mis aventuras con otros hombres estando casada.
Una de esas infidelidades, que más morbo me dio y tengo mejor recuerdo, fue a principios de diciembre del año pasado. en la cena de empresa de mi marido.
llevaba un par de años sin asistir a la cena de Navidad de la empresa de mi marido, y los primeros días de diciembre de 2023, como os estoy diciendo si decidí ir.
me puse un vestido de fiesta escotado de color azul eléctrico, unos tacones azules a juego con el vestido, medias blancas Y una chaqueta negra de terciopelo porque hacía algo de fresco para salir solo con el vestido.
En total éramos doce personas, durante la cena a mi lado estaba el contable de la empresa de mi marido, un Chico de treinta y dos años, Con el cual he coincidido alguna que otra vez, tanto en la empresa de mi marido como en algún evento como esa cena, es un chico agradable, vive con su pareja aunque no estaban casados en diciembre del año pasado, en Mayo de este año, si Se han casado.
El chico se cuida, va al gimnasio, y la verdad tiene un buen físico. alto,1,80 de estatura. me resultaba un hombre guapete y atractivo, además simpático y con quien puedes charlar y conversar de cualquier tema.
por lo que me agradó tenerlo a mi lado durante la cena esa noche, y pude charlar con él como con el resto de las personas que había en la mesa.
pero con quien más hablé fue con ese chico del que os hablo.
después de la cena fuimos a tomar una copa en una sala de fiestas, donde ya todos estábamos un poco más desperdigados, al estar en ese tipo de locales, la música estaba algo alta.
Era una sala de fiestas grande, con varias barras donde pedir una copa. yo estaba sentada en un taburete y ese chico estaba de pie a mi lado, mi marido junto con otros de sus trabajadores, también estaban allí, pero se fueron al rato a otra barra, porque decían que allí la música no se escuchaba tan fuerte. pero bueno entre otras cosas es porque la camarera que estaba sirviendo copas en esa barra, era una chica bastante atractiva y llamativa y cuando se juntan un grupo de hombres pues prefieren que les sirva una atractiva camarera, y no un chico que es el que servía las copas en la barra donde yo me estaba tomando esa copa.
No estaban tan lejos una barra de la otra, donde estaba mi marido, con el resto de empleados, pero hacía como una forma de L donde yo estaba a la otra barra donde estaban ellos.
por lo que me podían ver de cintura para arriba, El contable que se llama Alejandro se quedó a mi lado como os estoy diciendo, y al tenerlo tan cerca de mí, empecé a fijarme bien en él.
y él se sentía a gusto conmigo y notaba que yo le gusto y agrado, pero es algo que viene de hace tiempo, Pero por respeto y ser la mujer de su jefe nunca se había insinuado ni nada parecido.
pero sí notaba yo esas miradas de deseo, el vino de la cena, más una copa que tomamos en el restaurante y ahora en la sala de fiestas. hacía que estuviéramos un poco más desinhibidos, yo No soy mujer de beber, pero si me había tomado dos copas de vino y la que me estaba tomando era mi segunda copa de licor.
al estar como os digo la música tan alta, para hablar con Alejandro lo tenía que hacer hablándole al oído, y luego él me hablaba al mío, por lo que estábamos muy cerca, él estaba de espaldas a la barra donde estaba mi marido y el resto de compañeros, algunos se habían ido después de cenar a su casa.
Quedamos siete personas allí de los que habíamos estado durante la cena, Pues bien como lo digo yo sí podía ver a mi marido y al resto de empleados hablando entre ellos y tonteando con la camarera.
empecé a mirar de forma más sensual a Alejandro, él aunque como digo me tiene respeto al ser la mujer de su jefe, también me miraba de forma más seductora.
y yo decidí entrar un poco en ese juego de la seducción. El estar tan cerca el uno del otro hacía más morboso ese juego de seducción, Alejandro al hablarme alguna que otra vez teniendo su copa en la mano, rozaba un poco sin querer el escote de mi vestido, yo le sonreía y él también, el tercer roce que dio sobre mi escote fue un poco más notable, y me pidió perdón.
yo mirándolo seductoramente le dije que no importaba que no pasaba nada. y poco a poco fue a más ese coqueteo entre los dos.
sentía el roce de la pierna derecha de Alejandro contra las mías que las tenía cruzadas al estar sentada en el taburete, mi vestido azul eléctrico era abierto por uno de los lados, por lo que él podía mirar mis piernas.
para ir más al grano y no alargarme demasiado, Alejandro empezó tímidamente a decirme algún que otro piropo, los cuales yo le agradecía, lo decía temeroso un poco por mi reacción, al oído le dije que estuviera tranquilo que todo lo que hablábamos se quedaba entre él y yo.
Entonces me dijo que soy una mujer muy atractiva y muy elegante, yo para que viese que me sentía a gusto en esa situación empecé a rozar con mi mano derecha la mano izquierda de Alejandro que tenía bajo la barra, empezamos un poco con el juego de entrelazar nuestros dedos. ya en un claro juego de seducción mutua con consentimiento más que claro por mi parte.
él nervioso, miraba un poco a la zona donde estaba mi marido y el resto de compañeros, yo le dije que estuviera tranquilo que no miraban y de donde estaban no nos podían ver y yo controlaba si alguno venía, cada vez miraba con más frecuencia ni escote, y sonriendo le dije si le gustaba lo que estaba mirando?
-Alex te gusta lo que estás mirando de reojo?
- puedo serte totalmente sincero Raquel?
- sí claro que sí por supuesto
- por favor no te ofendas, pero me vuelven loco tus tetas
- jaja encantada de que te gusten, pero tu pareja si tiene 30 años las tendrá mejor puestas que yo…
- Raquel qué más quisiera Marta (su pareja) tener las tetas que tú tienes
- mmm gracias Alex me encanta saber que te gusto y menos mal que ni ella ni mi marido nos escuchan hablar jaja
los dos nos reíamos mientras él cada vez estaba más pegado contra mí, yo pendiente con la mirada por si mi marido o alguien con los que estaba miraban o venían, separe un poco las piernas que tenía cruzadas, abriéndolas un poco más.
Alejandro hablándome al oído me decía que le encantaba el aroma de mi perfume, yo rocé con mi rodilla su pantalón, rozándole su paquete. y notaba que ya estaba erecto.
- Alex te noto animado….?
- Raquel cariño me la has puesto dura,Bueno si me permites que te diga cariño
- claro que puedes decírmelo y noto lo duro que estás
me agarró de la mano y la puso un momento contra su paquete, pude sentir lo dura que la tenía en ese momento. se la toqué por encima del pantalón durante unos segundos, Le dije que me encantaba sentir su polla dura, pero que tampoco podíamos arriesgarnos demasiado.
me agradaba que fuese valiente porque en realidad se estaba jugando su empleo y yo mi matrimonio
- Raquel sé que es imposible, pero ojalá pudiéramos pasar el resto de la noche juntos tú y yo.
- me encantaría Álex, me encantaría, pero como bien dices eso no puede ser.
- Raquel pero me gusta saber que también te gustaría pasar la noche conmigo, no imaginas el polvo que te iba a echar…
- mmm eso que dices suena muy bien, y la verdad me encantaría
la mano de Alejandro acariciaba tímidamente mi rodilla, me dijo que le encantaría subir un poco más su mano pero que sabía que eso no podía ser
en ese momento noté como mi marido venía hacia nosotros, me aparté un poco de Alejandro y cruce otra vez mis piernas, mi marido me dijo que seguro que estaba aburriendo Alejandro con mi charla y mis cosas, a lo que Alejandro respondió que no que para nada, entonces mi marido me dijo que quería ir a casa de uno de sus empleados para jugar al póker.
Y le dijo a Alejandro si les quería acompañar, él le dijo que no, que estaba algo cansado y además no sabe jugar al póker, mi marido le dijo que no pasaba nada, que lo entendía, y que iba a llamar a un taxi o un uber para que yo volviese a casa.
en ese momento Alejandro amable y valientemente, le dijo a mi marido que él podía llevarme a casa, desde la sala de fiesta donde estábamos a mi casa hay unos 15 km, mi marido le dijo que no hacía falta que le pillaba algo lejos, Alejandro dijo que para él no era ningún problema.
Entonces mi marido me miró, y me dijo que si no me importaba,Alejandro me llevaría de vuelta a casa. a lo cual dije que sí., sin problema ninguno.
algunas veces la vida si quiere y desea que algo pase termina por pasar, se te ponen las cosas de cara. como veía que iba a ser en ese momento. mi marido sin saberlo, Estaba poniendo al zorro a cuidar de las gallinas…
en ese momento si me puse algo más nerviosa,Porque sabía que iba a estar a solas en el coche con Alejandro al llevarme a casa.
me despedí del resto de empleados y de mi marido, y le dije a él que no llegase demasiado tarde a casa, y no bebiese mucho más…
me puse de nuevo al salir la chaqueta negra de terciopelo. y me dirigí junto a Alejandro a su coche que estaba aparcado cerca de esa sala de fiestas.
nada más entrar en su coche, puso su mano sobre mi pierna izquierda, subiendo un poco a través de mi vestido.
- Alex para, aquí no, que puede pasar por aquí camino de su coche alguno de tus compañeros o incluso mi marido,
- no te preocupes Raquel, aquí no te tocaré jaja
Una vez que nos dirigimos en dirección a mi casa, yo puse mi brazo sobre el reposacabezas del asiento de Alejandro, y empecé a acariciar su cuello con mis dedos.
con su mano izquierda agarraba el volante, y puso su mano derecha sobre mi pierna, yo abrí un poco el vestido, y separé levemente mis piernas, para dejarle hacer…
Yo vivo en una zona apartada y residencial, tranquila y alejada, por lo que al estar cerca de casa,había que pasar por una zona de pinares, Alejandro paró el coche en una zona para aparcar, y me dijo que se moría de ganas por besarme.
en ese momento nos empezamos los dos a besar, tenía muchas ganas de sentir sus besos, de sentir sus labios contra los míos, empezamos a besarnos y acariciarnos cada vez con más intensidad.
noté como metía mi lengua en mi boca y la entrelazaba con la mía, comiéndonos los dos la boca con pasión. Hacía tiempo que nadie me daba unos besos tan intensos.
entonces Alejandro abrió un poco mi vestido para ver mejor mis pechos.
- UF Raquel pero qué buen par de tetas tienes
- son toda tuyas cariño
empecé a notar como las acariciaba por encima de mi sujetador, para poco después desabrocharlo y quitarmelo, dejando mis tetas antes su mirada de deseo.
empezó a besarlas, y jugar con mis pezones en su boca, yo Acariciaba su pelo, y apretaba un poco su cabeza contra mis tetas.
su mano empezó a deslizarse entre mis piernas, yo me las abrí un poco más para dejarle hacer. hasta que empezó a tocar mis húmedas y mojadas Bragas, las cuales separó un poco con sus dedos, y noté como empezaba a rozarme los labios vaginales.
mmm Raquel que calentito tienes tu coño
uff es que me tiene muy caliente y mojada
Raquel quiero follarte
aquí mejor no Álex
le dije que mi hijo estaba pasando ese fin de semana con unos amigos y no estaba en casa. por lo que si quería, podía entrar en casa un rato y estar más tranquilos…
- Raquel pero y si vuelve tu marido?
- bueno tampoco podemos estar mucho tiempo en casa, pero mi marido si se ha ido a jugar al póker con tus compañeros y tardará en volver.
Alejandro sonreía feliz al saber que podría entrar en mi casa, Le dije que aparcará su coche en la siguiente calle para no dejarlo en la puerta de mi casa.
le esperé en la puerta de casa, y él regresó enseguida, al entrar empezamos de nuevo a besarnos, me dijo que quería ir a mi dormitorio.
- Raquel vamos a tu dormitorio
- jaja qué pasa, te da morbo follarte a la mujer del jefe en su propia cama?
- jaja me da igual donde te lo haga, pero no te voy a negar que si me daría morbo hacerlo en tu cama matrimonial.
- qué contable tan cabroncete y morboso tiene mi marido jajaja
nada más entrar en mi dormitorio, le mandé un whatsapp a mi marido, Diciéndole que ya estaba en casa y me iba a dormir…,
pasaron cinco minutos y mi marido no me respondía, en ese momento si recibí un mensaje suyo diciéndome, que tardaría en volver y me daba las buenas noches. nos mandamos un beso. y dejé mi teléfono móvil sobre mi mesilla
- mi marido va a tardar en volver, así que podemos estar un rato tranquilos en la cama
Alejandro me dijo que me diese media vuelta, desabrochó la cremallera en la espalda de mi vestido, y me lo fue bajando hasta dejarlo caer al suelo.
me terminó de quitar el sujetador el cual ya traía desabrochado de antes al estar en su coche. Me quedé solo con los tacones puestos, las medias blancas y mis braguitas puestas.
Desabroché la camisa de Álex y se la quité, desabroché después su cinturón y bajé su pantalón dejándolo caer al suelo. entonces él, puso su mano sobre mi hombro empujándome un poco hacia abajo.
- Raquel sé que eres toda una señora pero me encantaría tenerte de rodillas…
- jaja vamos que quieres que te la chupe…
- Uff Raquel no imaginas el morbo que eso me daría
sabía que eso le encantaría entre otras cosas el saber que la que iba a estar arrodillada mamándosela era la mujer de su jefe.
al arrodillarme agarré sus boxer con mis dos manos y se los bajé, dejando su polla dura y directa ante mi.Y me la empezó a restregar por mi cara.
- vamos Raquel abre la boquita
al decir eso abrí mi boca y noté como Alejandro empezaba a introducirme su polla, la notaba palpitante y empecé a jugar con mi lengua alrededor de de su capullo.
El empezó a gemir de gusto al notar como mi juguetona lengua se la estaba lamiendo. después me pidió que lamiera sus huevos, lo cual empecé a hacer, jugando suavemente con sus huevos en mi boca. para después empezar con suavidad a mamársela.Él acariciaba mi pelo y apretaba mi cabeza contra él diciéndome…
-mmm José Raquel pero que bien la chupas Cabrona, pero qué bien lo haces
yo miraba a los ojos fijamente Alejandro, con mi intensa mirada de loba en celo.
Entonces Alejandro la sacó de mi boca y la puso entre mis tetas, diciéndome que me las quería follar. cuando la tuve colocada entre ellas, me las agarre, y empecé a apretar las contra su polla.
le dije que siguiera follándomelas que eran todas suyas,me encantaba ver su cara de gusto y como se deslizaba su polla, hasta que no pudo aguantar más, y se empezó correr, lo cual hizo sobre mi cara y mis tetas. noté cada chorro de su espeso semen impactar sobre mí, y como me puso la cara y las tetas pérdidas de leche, y entre gemidos me dijo.
- Raquel qué morbo me da ver tu carita y tus tetas llenas de mi leche
Fui un momento al baño a limpiarme toda esa leche, volví a perfumarme un poco y regresé a la habitación, Alejandro estaba ya tumbado sobre mi cama matrimonial.
yo me tumbé a su lado y empezamos a besarnos y abrazarnos, al poco él estaba nuevamente erecto. se puso sobre mí,y me bajo las braguitas hasta quitármelas por completo.
abriéndome bien de piernas miraba con cara de deseo mi depilado coñito, el cual empezó a darme besos, para poco después notar su lengua entrando dentro de mi coño.
uff era justo lo que deseaba en ese momento que Alejandro me diera un buen oral, yo empecé a gemir y jadear teniendo los ojos cerrados.
notaba su habilidad al mover su lengua a través de mi vagina, y como rozaba mi clítoris.lo cual me hacía gemir y jadear con fuerza, retorciéndome de gusto sobre la cama, le dije que no podía más, y él siguió comiéndomelo aun con más fuerza hasta que no pude más y me corrí de gusto entre fuertes jadeos.
entonces me pidió que me pusiera en cuatro sobre la cama…
- vamos Raquel quiero verte en cuatro
-Me pongo en cuatro Alejandro pero yo con mi marido no practico anal
- Raquel cariño pero conmigo sí que lo vas a practicar, yo sí que te voy a dar bien por ese hermoso culito que tienes.
- jaja te da morbo poder follarte en cuatro a la mujer de tu jefe ehh?
- pues sí sí que me lo da y más sobre la cama que compartes con él, esto es todo un sueño para mí. mientras él juega a las cartas. yo le voy a abrir bien el culo a su mujer.
Noté como me agarraba con fuerza de la cintura, colocó su polla a la entrada de mi ano, la sentí entrar, le dije que lo hiciera con suavidad, y noté como mi ano sabría ante la entrada de su grueso miembro.
empezó a penetrarme analmente, y sentía sus gemidos y jadeos de gusto
- te gusta Raquel, te gusta sentir mi polla dentro de tu culo?
- sii siii que me gusta no aunque no estoy acostumbrada a que me lo hagan
- eso es porque tu marido no sabe disfrutar de ti como lo estoy haciendo yo,
se nota que necesitabas un buen macho que te dé lo que tú necesitas, verdad mi putita?
mmm siii
Es que ahora eres mía
sentía como al decirme Alejandro ese tipo de cosas, humillando a mi marido y dejándole decirme que era su putita. como él aumentaba más el ritmo y me penetraba con más fuerza. lo cual sí me estaba causando ya un poco más de dolor.
Lo cual le dije a Alejandro que ya me estaba causando más dolor, que quería que me follara vaginalmente.
por lo cual me tumbé boca arriba sobre la cama, abriéndome bien de piernas,Él colocó su polla a la entrada de mi coño y de una fuerte embestida me la metió hasta el fondo, no esperaba que fuera tan brusco por lo cual solté un grito. y empezó a follarme con fuerza.
La verdad es que me gustan los hombres así decididos y en plan duro en determinados momentos y ese era uno de ellos, me gusta en determinados momentos los hombres cariñosos y tiernos pero esa noche yo tenía ganas de un hombre como Alejandro. posesivo y que sabía tratarme en ese plan dominante.
mis jadeos y gemidos le ponían aún más excitado mientras no dejaba de decirme que era su puta.
Me hizo venirme en un placentero orgasmo, Mi forma de gemir al correrme fue algo que a él le encantó, de verme en esa manera tan intensa al correrme.
para segundos después él lo hiciera dándome todo su semen dentro de mi coño.
acelerados y aún jadeantes los dos estuvo sobre mí un buen rato, volviéndonos a besar con pasión, comiéndonos toda la boca.
le dije que ya era arriesgado por la hora y que sería mejor que se fuese a su casa.
él le mandó un whatsapp a uno de sus compañeros de trabajo diciéndole que la había pasado muy bien en la cena de empresa y que si aún seguían jugando todos al poker…
El compañero le respondió que estaban ya terminando, pero que si estaban todos aún jugando, y que el jefe había dicho que jugarían una ronda más y ya terminarían.
Al preguntarle eso a su compañero fue una buena manera de saber que todavía estaban entretenidos con sus cartas, y tardaría más o menos una hora en volver.
le dije a Alejandro que teníamos tiempo, si quería, de darnos una ducha rápida juntos a lo cual aceptó encantado.
fuimos los dos al baño donde pudimos darnos esa ducha, enjabonándonos nuestros cuerpos mutuamente, entre risas y besos.
Alejandro me dijo que quería que eso se repitiera más veces y no quedará solo en esa noche.
yo le dije sonriente que ya veríamos… pero que en mi casa era ya más arriesgado hacerlo, que habría que buscar otro lugar donde poder quedar.
El se volvió a vestir, nos dimos un apasionado beso en la puerta de mi casa y se fue.
Yo me puse un camisón, y cambié las sábanas de la cama…
no quería levantar ningún tipo de sospechas en mi marido.
me acosté y casi a la hora llegó él, como había bebido un poco esa noche tenía ganas de sexo, a mí no me apetecía nada hacerlo con él. pero que mejor manera de disimular que accediendo a sus deseos…
por lo que ya a muy altas horas de la madrugada me folló mi marido, aunque nuestra cama no se movió tanto como se había movido con Alejandro…
Sé que algunos al leer este relato pensaréis que soy una zorra, yo os aseguro que quiero mucho a mi marido pero que una cosa no quita la otra.
besos a todos los que habéis leído mi relato.
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