Mi esposa argentina 7 parte 7
Carlos solo puede mirar. Mientras su esposa es usada por una pandilla de hombres en su propia casa, comprende que no es solo sexo, sino una entrega total a un arquetipo que él no comprende. Y cuando la escena se traslada a la tienda de Germán, la presencia de la suegra convierte el acto en un juego de poder aún más peligroso.
MI ESPOSA ARGENTINA 7 Parte 7
_Si mi amor, como te comes la pija en el culo_ decía Abel mientras estaba montado sobre el culo y las ancas de Fernanda, el contraste de su flacura extrema con lo compacto del cuerpo de mi esposa era tremendo y el mono la cogía del cuello mientras ella trataba de engullir lo que podía de esa enorme polla.
Le estaban destrozando el culo como pocas veces había visto antes, la orgía se había hecho más y más salvaje y estos tíos tenían una verdadera fijación con romperle el orto como ellos decían.
El pelado sobre todo había sido muy violento, clavándose en el culo de Fernanda con verdadera saña, por suerte su polla no era tan grande como la del mono.
Y ella se había entregado por completo y su boca devolvía los besos guarros que le daban y se había corrido ya varias veces y ellos no paraban de comerle el coño, el culo y las tetas, auténticas sanguijuelas lanzadas sobre ella, hienas devorando a una orgullosa leona.
Abel comenzó a correrse dentro del culo de Fernanda, su magra flacura temblaba en el orgasmo sobre el blanco cuerpazo de mi esposa.
El mono la cogió de la mano y la hizo descender de la cama, se besaron de pie, la bocota obscena del dueño de casa devoraba la boquita delicada de mi esposa.
Luego puso sus manos en el culo carnoso y exuberante y la levantó como una pluma y acomodó su polla, Fernanda se abrazó al corpachón moreno, echando sus torneados brazos al cuello de aquel hombre.
Mi esposa no era una mujer pequeña precisamente, con su 1,72 y sus tetones y su culazo pero el mono la levantó y la hizo descender sobre su enorme polla, empalándola.
_Grande, Mono, así se coge, mi viejo_ dijo Germán bebiendo una botella de cerveza del pico al costado de la cama.
_Ahhh!!!......si…..si…cojeme, mono….si…_ gruñó Fernanda en ese estado semi animal en que se encontraba desde hacía rato.
El vikingo se acercó por detrás y le dio un sonoro azote en el culo, ella se columpiaba sobre la polla simiesca, los tetones pegados y aplastados contra el robusto pecho marrón de aquel mono.
El rubio era un auténtico oso de 1,90 de altura por lo menos, besó el hombro de Fernanda y se pegó más a la pareja, me di cuenta que su intención era follarla por el culo.
Iban a hacer una doble penetración de pie, allí para gusto de todos los mirones. Ariel tirado en la cama se recuperaba de su corrida, se había dejado ir dentro de la boca de Fernanda.
_ ¿Cómo puede ser tan trola una mina?_ dijo el pela
_ ¿Y vos de que te quejas pelado?_ dijo German, pasándome la botella de cerveza
_No me quejo pero…..es que es muy puta…..que orto divino….como me apretaba la pija cuando le reventé el ojete_
_Viste que es un anillo que te prensa la verga, como que frunce el ojete, es divina ¿vos no te la querés coger, gaita?_ dijo German
_No, prefiero mirar…_ dije
_Este no será puto ¿no?_ dijo el pela
_Eso…pa dentro mi alma…_ dijo Abel, festejando, porque el vikingo había conseguido su objetivo y había logrado penetrar el culo de Fernanda, ella estaba en medio de las dos bestias, como el jamón del bocata, los dos cuerpos masculinos la comprimían y la hacía subir y bajar, deslizándose por las pollas.
_Dios……si….si……si….._ gemía ella con los ojos cerrados
_Como te gusta la pija, mi amor_ gritó el pela.
Todos estábamos desnudos, yo aún no me había corrido y me masturbaba levemente, manteniendo la erección. Era algo que quedaría en mi memoria para siempre, a la vez es como que quería que todo esto terminara de una vez y poder estar solo con ella, tenía muchas cosas que preguntarle ¿Qué significaba toda esta entrega con Germán? Eso era lo primordial de todo.
Fernanda se volvió a besar en la boca con el mono y después con el vikingo echando la cabeza hacía atrás.
_Dios….voy a acabar….la puta madre…acabo…..acabo…_
Las dos pollas se movían sincronizadamente dentro de su cuerpo, ella parecía pequeña, indefensa dentro de ese sándwich humano, echó la cabeza rubia sobre el pecho del vikingo quien la besó en el cuello.
_ACABOOOOOO!!!!.......AHHHHH!!!!!......¡¡¡DIOS!!!...._ Aulló mi esposa, lo que provocó las risas del resto del grupo.
_Che, están matando a esa pobre chica_ dijo Abel, sobre la cama bebiendo cerveza
_No se va a poder sentar en una semana_ dijo Ariel.
El vikingo se salió de ella y se frotó la cabeza de la polla con la mano.
El mono levantó a Fernanda con una sola mano, cogiéndola de una nalga y acomodó su polla en la entrada del ano.
_Ahora te quiero ver_ dijo el pela
Todos quedaron expectantes, Fernanda se aferró con todas sus fuerzas al cuerpo del mono y le mordió el hombro, su expresión era de dolor y concentración.
La polla de aquel animal comenzó a penetrarla por el culo.
Y esa verga monstruosa terminó de desfondar el culo de mi esposa, un verdadero boquete y el ano abierto rezumante de la leche de mono, se abría y cerraba como con vida propia.
Yo llegué primero al piso de mis suegros, Ariel me había llevado en su camioneta, unos quince minutos después llegó Fernanda. Mis suegros no habían llegado aún.
_ ¿Estás bien?_ dije, ella tenía el fino pelo rubio revuelto, la cara demacrada y pálida
_Si, amor, estoy bien, me ducho y hablamos, en la cama_ dijo ella
Me serví un whisky con hielo, buscando repetir el ritual de muchas veces en nuestra casa, el ruido del agua de la ducha cayendo sobre el cuerpo de Fernanda estaba asociado al sabor de whisky, era como el final de la batalla, el pasaje hacía ser nosotros otra vez, como despojarse de las ropas ensangrentadas de la cacería.
Ella salió del baño con un pantalón pijama, se transparentaba el tanga metido en medio de su culazo y una camiseta manga larga, llenada por sus pechos sin sujetador, imaginé el estado de esos tetones que habían sido sobados, lamidos, mordidos hasta el cansancio.
_ ¿Qué tal?_ dijo ella, la expresión de su cara era tan limpia, tan juvenil, tan fresca
_ ¿Qué tal tú?_
_ ¿Te gustó?_
_La verdad es que no sé, estoy impresionado, como fuera de lugar, pero fue muy excitante_
Ella me besó dulcemente en la boca.
_Si, te miraba y se veía que estabas superado por la situación, pobre mi amor_ dijo
_ ¿Por qué has ido con Germán, sin decirme nada?_
_Fue un impulso, lo que venía pasando en el sur, fue como que me despertó, de pronto me sentí sexy, con ganas de todo y quise ser eso, una mina de Rosario, que se levanta un tipo y quiere coger con él_
_ Has querido ser Daniela_
_ Sí, creo que si_
_Germán me contó todo, lo que habéis hecho en el hotel, fue muy salvaje ¿no?_
_Sí, me encantó, me duele un poco, te imaginarás, entre lo del telo y lo de hoy, me mataron_
_Pero ¿estás enganchada con él?_
_Carlos, no tengas miedo por lo que te voy a decir, pero estoy enamorada_
_ ¿Qué? ¿Estás enamorada de Germán?_
_ Sí, estoy enamorada de él, de lo que representa_ dijo
_No entiendo, me estas asustando cariño_
_Estoy enamorada del tipo de hombre que él representa_
_ ¿Y qué tipo de hombre representa?_
_El macho argentino, el porteño mujeriego, mitad golfo, mitad vividor, una mala persona y una buena también, pero a la vez, mirá lo que te voy a decir, cálido, tiene calidez, es afectuoso y afectivo dentro de su machismo_
_ ¿Es un experimento social? ¿Lo estás estudiando?_ dije
_No….es que además es un tipo que ya no existe….de otra época…..viste como la casa en la que estuvimos….la casa de los padres del mono….es de otra época y ellos también son de otra época…..son el pasado de una cultura…..salvo el pelado…ese es más un tipo de ahora…adaptado a estos tiempos_
_No sé….es increíble que puedas analizarlo así después de…._
_ ¿Después de cómo me rompieron el orto?_
_Si…._
_Lo disfruté….lo disfruté mucho….de alguna manera….es como eran cálidos también….como que son caballeros, salvo el pelado….dentro de las frases soeces y la grosería……son un poco ingenuos también…_
_Te despertaban ternura_
_Sabés que si_ dijo ella y se acurrucó dentro de mi cuerpo.
_Carlos ¿pensás que estoy loca?_ dijo
_Si, estás muy mal, tía_
_Que boludo que sos_ dijo ella respirando dentro de mi axila, luego se quedó dormida, sentía el aliento suave y perfumado de su respiración y pensé que yo estaba un poco loco en verdad, loco por ella.
El mono se dejó caer en la cama con su polla dentro del culo de Fernanda y luego levantó las pierna de ella y las puso en sus hombros de gorila, las piernas musculadas de ella eran de stripper de los años 90, eran brutales y los delicados pies cerca de la cara tosca de aquel paleto y se hundió en ella con movimiento pélvicos exagerados y Abel que estaba a su lado en la cama, le apartó el pelo de los ojos y la besó en la boca, con ternura.
_Hay que bancarse esa pija en el orto, no es joda_ dijo Germán
_Que pedazo de trola_ dijo el pela, meneando la cabeza
Ariel se había puesto de rodillas al lado de la cama y acarició las tetazas oscilantes por las sacudidas que el mono le propinaba a Fernanda, este hacía chocar sus huevos en las nalgas de mi esposa.
Ariel llevó su polla hasta la boca de ella y frotó allí sobre los labios carnosos y ella abrió la boquita y tragó polla una vez más y Abel hizo lo mismo, también de rodillas al lado de ella.
El mono atrapó un pie delicado de ella en la boca mientras la follaba, su enorme verga entraba y salía del culo de Fernanda dejando un reguero de flujos y lubricante, Abel se inclinaba para meterse todo un pezón en la boca, el cuerpo de ella se arqueaba convulsivamente, estaba a punto de correrse otra vez.
Luego de que el mono se corriera dentro del culo, Abel hizo que ella lo montara y el cuerpo blanco y escultural se columpiaba ahora sobre esa flacura extrema del hombre y este recorría su culo y sus tetas con manos ávidas y estaba en el paraíso, fascinado, sin poder creérselo y Ariel, de pie al lado de ellos, seguía pasando su polla por la carita y los labios de Fernanda y esta de vez en cuando abría la boca para chupársela otro poco.
Y el pela no pudo más y se situó detrás de ella y empujo el cuerpazo femenino sobre el pecho de Abel y se acomodó y empujó y el rostro de Fernanda se descompuso de dolor-placer una vez más.
Y luego la llevaron en volandas por el pasillo, ella en andas de esas manos y esos cuerpos desnudos y la llevaron al patio donde estaban todavía los restos del fuego del asado, la parrilla oliendo a grasa vacuna y las cenizas y ella quedó de rodillas, desnuda en ese patio de baldosas.
Y luego la mearon, los seis tíos, meando sobre ella, bañándola en orín y se reían y festejaban la ocurrencia, con camaradería, la marca final de la manada.
Tampoco me cerraba lo que me había contado Fernanda, era como una idealización de estos paletos, eran solo una pandilla de imbéciles, machistas y misóginos que se habían follado a una tía que ni en sueños hubiesen podido tener.
Y Germán la había follado el último, ella en cuatro patas y él detrás, sobre la cama y los demás mirando y ella se derretía, se fundía mientras él la sujetaba por los hombros y la embestía.
_Si…si cogeme mi amor….cogeme……_
_Si bebé…..disfrutá la pija de tu macho….._
_Ay!!....así…si….si……_ gimoteaba ella y sacudía su rubia cabecita de un lado para otro.
_Ay…si…si…si_ dijo Ariel imitando la voz de Fernanda
_Che ¿esta no hace despedidas de soltero?_ preguntó el pelado
_ ¿La querés contratar? No es puta la mina, lo hace por amor al arte, querido_ dijo el vikingo
Luego en el viaje de regreso, Ariel, me había contado que el pelado había vuelto a insistir sobre si ella no hacía despedidas de soltero como bailarina y que un sobrino suyo se casaba y que quería contratarla.
Me levanté cuando escuché ruidos desde la sala, mis suegros habían regresado con la niña.
_ ¿Y Fernanda?_ dijo Gabriela
_ Está durmiendo un poco_
_Esta chica, que dormilona tu madre_ dijo mi suegra a Sol.
El lunes, por la mañana, tomé el ascensor y viajé con una chica joven, muy guapa, de pelo largo y oscuro, llevaba un pantalón ajustado que le marcaba un buen culo, pequeño y prieto.
Salimos a la calle y vi que ella iba a la tienda de Germán.
Esperé unos diez minutos hasta que ella salió y entré en la tienda.
_ ¿Qué haces gaita, que me contás de ayer?_
_Fue una orgía brutal_
_Y esta pendeja que se acaba de ir es la de Pergamino, la que llevé a la cancha de boca, a esta también la quiero enfiestar con los muchachos pero es más arisca, igual ya va a caer_
_ Es muy guapa_
_No sabés como le dejé el culito ¿A vos siempre te gustó mirar?_
_Si…bueno…también tengo pareja…._
_ ¿Y también te gusta mirarla a ella con otros tipos?_
_A veces_ dije
_Voyeur se llama eso, a mi mientras no jodas a nadie está todo bien, cada cual hace de su culo un pito_
_Si…yo pienso lo mismo_ dije
Entonces la puerta de la tienda se abrió y entro Fernanda, con sus leggins del gimnasio y una cazadora de nylon.
_Hola, gallego, hola German_ dijo ella
_ ¿Cómo andás hermosa? ¿Te quedas un ratito a saludar?_ dijo él y se besaron en la boca, mi polla dio un respingo, recordé lo que ella me había dicho sobre que estaba enamorada de este tío.
_Bueno, no tengo mucho tiempo_ dijo ella
_Por qué no me cebás unos mates, mi amor_
_No soy muy buena cebadora_ dijo ella
_Tampoco es una ciencia, bebé_ dijo él, guiñándome un ojo
Fernanda no tenía una cultura del mate como la mayoría de los argentinos, nunca tomaba en casa, solo lo hacía si se encontraba con otros argentinos, tampoco su familia era de tomar mate, solo mi suegro en ocasiones.
German levantó la puerta trampa del mostrador y ella pasó de su lado.
_Atrás tenés las cosas, el agua sacala del despenser, de la caliente_ dijo Germán
Pensé que si mi suegra se le daba por comprar algo en la tienda menudo cuadro haríamos.
Fernanda trajo el termo y el mate ya con la yerba.
_ ¿Tomás amargo o dulce?_
_Bastante amarga es la vida, ponele un poco de azúcar bebota_
_Para bebota ya estoy grande_ dijo ella
_Para mi sos una bebota hermosa, para tu marido no sé_ dijo él y volvió a guiñarme un ojo.
Y en ese momento tuve la sospecha de si Germán no sabía que yo era el marido de ella, de Daniela o tal vez él sabía que se llamaba Fernanda y era la hija de la escribana.
¿La escribana que él también se follaba?
_ ¿Te duele la colita de lo de ayer?_ y le hizo una caricia en la mejilla, con los nudillos
_Un poco…._ dijo ella y cebó un mate
_ ¿Tomás un matecito, gallego?_ dijo Germán
_Bueno, tomo_ dije
_Vos también toma Daniela, el mate es para compartir_
Fernanda me pasó el mate, ella se había quitado la cazadora y lucía sus tetones emergiendo desde el top que usaba para el gimnasio y que dejaba su vientre al desnudo.
Le devolví el mate, tenía cierto morbo para mi saber que de esa bombilla de metal estábamos chupando los tres.
Ella se cebó un mate y chupó.
_Me encanta verte tomar mate, como ponés la boquita_ dijo él, entró un cliente a la tienda.
Ella le pasó un mate, German estaba sentado en un taburete alto, detrás de la caja registradora y Fernanda de pie a su lado en modo servil.
El cliente no podía quitar los ojos de encima de ella.
Cuando se fue, German le dio una palmadita en el culo, sobre los leggins al recibir el mate.
_ Cebás muy ricos mates, bebota_
_Gracias_ dijo ella
_Los muchachos se quedaron locos con vos, tenemos que repetir_
_No…no creo…._ dijo ella
_ ¿Por qué no? ¿No la pasaste bien acaso?_
_Si…pero ya repetir…es muy de puta..._
_Si te encanta tener varias vergas paradas por vos, yo si fuera mina sería recontraputa_
_ ¿Te gustaría ser mujer?_ dijo ella
_Sería una gorda trola, cambiale la yerba, linda_ dijo él
Fernanda me miró brevemente y fue a hacer lo que él le ordenaba.
_Una mina que te ceba buenos mates y tiene semejante culito es para casarse, lástima que esta ya está casada_
_ ¿Qué decías?_ dijo ella
_Que quiero casarme con vos_ y la atrajo hacia sí, ella con el termo y el mate en las manos y la besó en la boca, ella tenía los ojos brillantes, otra vez mi polla se agitó dentro de mis calzoncillos.
Entraron un par de clientes más, un hombre y dos mujeres.
_Gaita, gira el cartelito de la puerta y echale llave_ dijo German
El cartel que decía “En cinco minutos vuelvo” quedó del lado de la calle, giré la llave en la cerradura.
Germán se estaba besando con Fernanda, ella tenía sus manos en la nuca de él.
Fueron para adentro del local, levante la puerta-trampa del mostrador y pasé.
Escuché un gemido femenino.
El rostro aniñado y sutil de ella tenía una mueca implorante, estaba de pie en un estrecho pasillo donde había un pequeño anafe de cocina, detrás, Germán se había puesto en cuclillas y le había bajado los leggins hasta la altura de las rodillas, con sus toscas manos separaba las nalgas y metía su cara en medio, escuché ruido de chupeteo obsceno.
Fernanda volvió a gemir y a mirarme implorante.
_Que lindo culito transpiradito, así me gusta_ y le dio un lambetazo como una vaca lamiendo a su ternero y un pequeño azotito
_Mmmm………Ay! _ dijo ella porque él había mordido un cachete del culo
_Que rico olor a concha…..transpiradita de hacer gimnasia…._
_Mmmm…ay……cuidado…._
_ ¿Cuidado que bebota?_ dijo y volvió a hundir su cara en medio de las nalgas
El rostro de mi esposa se descompuso, cerró los ojos. Echó una mano hacía atrás y acarició la cabeza de German, con su pelo abundante y oscuro con algunos toques entrecanos.
_Mmm….Ahhh!!......me estás comiendo….toda…._ dijo ella
_Decí que te estoy comiendo la concha….dale…._
_Me estás….comiendo…..mmmm…..me estás comiendo la concha…….hijo de puta_
Fernanda se cogió con las dos manos de la encimera y echó el culo hacía atrás como buscando que la lengua de Germán se hundiera más en su intimidad.
El ruido de sorbete que se escuchaba era estremecedor, las increíbles piernas de ella flaqueaban.
Se había levantado temprano para ir al gimnasio después de haber sido sodomizada por seis tíos la tarde anterior, había hecho su rutina de ejercicios, seguramente en el gimnasio varios había quedado obnubilados con ella, con su cara, su culo, sus tetas y ahora estaba con su macho porteño, luego de haberle cebado unos mates, servicial y sumisa.
A punto de correrse con la cabeza de este paleto metida entre sus nalgas, abriéndole el culo con las manos, destrozándola y según me había dicho, de este tío ella estaba enamorada.
Y yo que era su marido, estaba tocándome la polla por sobre el pantalón, era mi puta esposa, joder. Mi esposa puta, mi jodida esposa argentina, tenía una erección a reventar
_Acabo…German….la puta madre…_ dijo ella
Siempre en cuclillas detrás de ella, Germán ahora la penetraba con dos dedos y metía su lengua en el culo, abierto una vez más, el ruido de los nudillos impactando con las nalgas.
_Acabá, chanchita, acabá que el olor a concha sucia me está matando_ dijo él
Ella dio como un pequeño hipo, me miró como no pudiendo creer lo que él le había dicho, su rostro lloroso e implorante y se desintegró.
_Dios……dios…..hijo de puta….hijo de puta_ y arqueó la espalda y echó la cabeza hacía atrás.
Luego lanzó como un ronquido gutural que nunca le había escuchado y puso los ojos en blanco.
Su cuerpo convulsionaba en el orgasmo, toqué la punta de sus dedos con los míos, su mano delicada se aferraba a la encimera de nerolite hasta que sus nudillos quedaron blancos.
_Dios….me vas a matar…- dijo ella
--Nahh, no es para tanto…sos muy exagerada…_ dijo él y se puso de pie, la besó en la boca y dejó caer sus pantalones hasta los tobillos.
Refregó su polla por sobre el coño de mi esposa y luego flexionó las rodillas y la penetró.
_Que lindo un mañanero_ dijo y comenzó un mete y saca a buen ritmo, cogiendo la cara y el cuello de Fernanda con sus manos marrones, le dio varios besos en la mejilla mientras se la follaba.
_Me volvés loca….hija de puta…._dijo ella
_Te gusta mucho la pija, Dani…eso pasa…._
Entonces golpearon en la puerta de vidrio, no sé por qué me asomé y vi a una mujer, que llamaba, como no creyendo eso de “vuelvo en cinco minutos”.
Era una mujer elegante, con unas carpetas pegadas a su cuerpo.
Era Gabriela mi suegra, trataba de mirar para adentro del local haciéndose visera con las manos.
Volvió a llamar, golpeando el vidrio con los nudillos.
_ ¿Quién rompe las bolas, gaita?_
_Es la escribana, Gabriela_ dije
_Ah ya conocés el barrio_
Fernanda frunció la boquita y German la besó esta vez muy cerca de la boca.
_Que saque turno si quiere coger, ya le rompí el culo demasiadas veces a esa veterana_ dijo Germán.
Entonces Fernanda volvió a explotar, su madre estaba a solo unos metros, su madre también había sido una de las amantes de Germán, la historia volvía a repetirse de cierto modo.
Creo que nunca había visto a mi esposa tan desbordada, echó su cuerpazo hacia atrás mientras se corría por segunda vez y Germán la sostenía abrazándola por detrás, aferrando sus tetas, impidiendo que se caiga redonda al suelo.
La besó violentamente en el cuello, sorbiendo violentamente, dejando una marca roja en la delicada piel.
_Te vas con un buen chupón en el cuellito, turrita_
Gabriela mi suegra se marchaba.
Germán se salió de Fernanda y le dio un brusco azote en el culo.
_Bueno ahora a seguir tomando mate, bebota_ dijo y poniendo las manazas en los hombros de ella la hizo poner de rodillas.
Los leggins seguían por sus rodillas junto con el tanga diminuto
_Pero ahora mate en bombilla de cuero_ dijo Germán.
Fernanda abrió la boca y comenzó a mamarle la polla, cono los ojos cerrados, todavía conmocionada por los orgasmos y por la confesión de que su madre también era amante de Germán, una de las chetas del barrio que este se follaba.
_Uhhh que bueno, gaita…..que puta divina es esta rosarina…._ dijo cogiendo del pelo a mi esposa y marcando el ritmo de la mamada.
_ Dale también los huevitos…dale…_ dijo y ella lamió el escroto y los testículos de aquel hombre.
Luego la levantó del pelo violentamente y la besó en la boca.
Así cogiéndola del pelo la llevó hacia adentro donde estaba la cama.
_Ay…..me duele….._ dijo ella
Germán la arrojó sobre la cama, ella quedo de rodillas, con los leggins enredados en sus pies, las zapatillas eran blancas, inmaculadas.
_Te voy a tener que romper el culito otra vez, rosarina_ dijo Germán y cogió un tubo de gel lubricante, untó el ano de Fernanda con movimientos apresurados y luego su polla.
_Que le vamos a hacer, gallego, a esta putita hay que romperle el ojete todos los días sino no está contenta_
_Ay……cuidado…._ dijo ella
_Que cuidado….que cuidado si te encanta, trolita…….._ dijo Germán y subió un pie sobre la cama y la cabeza de su gorda y oscura polla comenzó a penetrar una vez más el culo de mi esposa.
Un hondo suspiro brotó del fondo de la garganta de Fernanda.
Gutural, ronco y agradecido.
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