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Mi nueva vida 003 - La playa

La arena caliente y el agua helada son solo el telón de fondo para una sesión de sexo sin límites. Ivana no pide permiso, exige, y Enrique descubre que su experiencia no es suficiente para saciar el deseo de una chica que lo tiene completamente bajo su control.

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CAPITULO 003 – LA PLAYA.

Encontramos un sitio un poco escondido, cerca de una especie de saliente rocoso, extendimos las toallas e Ivana comenzó a desvestirse, y, con una mirada picara se bajó el short y me monstruo un diminuto tanga negro a juego con el top que llevaba. Al girarse pude comprobar que el tanga era verdaderamente pequeño, apenas una fina tira de tela de menos de medio centímetro de ancho que recorría por completo la raja del culo y se juntaba en el perineo con un minúsculo triangulo delantero, que no dejaba nada a la imaginación. Si intuían unos labios pequeños y apretados como puede comprobar cuando Ivana deshizo los lazos de la prende y este cayo a sus pies mostrando un pubis completamente depilado y de un color rosado casi virginal. Los labios eran efectivamente pequeño y apretados y un poquito abultados, era una visión maravillosa. Ante esta visión comencé a empalmarme y ella al notarlo me saco la lengua haciéndome burla. Con un rápido movimiento se quitó el top mostrando unos pequeños pechos con unos pezones de punta y unas areolar oscuras maravillosas.

- Venga, Enrique, deja de babear y quítate la ropa – dijo mirándome de arriba abajo.

Me quite la ropa y al soltar el bañador mi polla pego un bote debido a la erección que mostraba. Ivana se vino hacia mí y cogiendo mi pene con sus manos exclamo:

- Vaya, vaya, vaya, que buen trabajo hizo mariana, no se nota nada, y que bien te describió. Estoy deseando disfrutar de tu polla.

Dicho esto, y sin una palabra más se la metió en la boca y empezó a succionar como una profesional minetas me masajeaba los huevos, de repente se la saco y mirándome burlona me dijo.

- Esto solo es una toma de contacto, una prueba para ver si de verdad eres TEAM SANGRE, que sí que lo eres, el resto de la mamada te la tendrás que ganar.

Se dio la vuelta y corrió hacia la orilla, al llegar a esta comenzó a saltar como una adolescente mientras el agua fría lamia sus pequeños pies.

- Venga Enrique, ven el agua esta buenísima – me decía mientras daba pequeños saltos que hacían que sus pechitos se bambolearan y el pelo de color castaño pelirrojo oscilara hacia todos los lados.

Fui caminando hacia ella muy lentamente….

- Más deprisa, quiero ver como se mueve esa polla cuando corres. Recuerda que el resto de la mamada tienes que ganártelo y así andando despacio no ganas puntos.

Corrí hacia ella y mi polla empezó a moverse de un lado a otro, lo que provoco grandes carcajadas en Ivana.

- Venga, vamos, eso es., venga que te estoy esperando.

Amplié la longitud de mis movimientos de forma que la polla de movía a un lado y a otro mientras pensaba que iba a suceder cuando llegara a la altura de Ivana. No tarde mucho en comprobarlo, Ivana salto sobre mí, recogiéndola con mis brazos mientras elevaba sus piernas que recogía sobre mi cintura en un abrazo maravilloso que me permitía notar su vagina sobre mi vientre a la vez que nos besábamos apasionadamente y mis manos se perdían masajeando sus nalgas.

- Mmmmm pensaba que los viejos tenías menos fuerza, no creí que pudieras mantenerme en vilo.

- ¿Viejo?, ya verás lo que este viejo es capaz de hacer – conteste entre risas.

Sin soltarla me di la vuelta y me adentre en el agua, cuando llegue a cierta profundidad hice u amago de soltarla en el agua.

- Noooooo, Enrique, no te atrevas a soltarme – gritaba divertida – el agua esta helada.

- Pero no decías que estaba buenísima – dije mientras la introducía en el agua entre sus pataleos.

- Ayayay que fría esta, se me ha quedado el culo helado.

- Ivana estas guapísima cuando gimoteas.

- En serio Enrique, esta helada y si tu entras la polla se te va a quedar pequeñita y no voy a encontrarla cuando la busque.

- Sí, pero tu seguro que sabes dónde buscarla….

Jugamos un rato en el agua, salpicándonos, haciéndonos aguadillas…. Como dos adolescentes y aprovechando la desnudez nuestras manos se perdían entre nuestros cuerpos. Empezamos despacio hasta que mis manos se fueron a las nalgas de Ivana y allí la cosa comenzó a ponerse aún más caliente.

Cogí a Ivana y en brazos y sin soltarla me dirigí hacia la orilla u agachándome la deposité en la orilla y así tumbada comencé a lamer todo su cuerpo comenzando por el cuello y dirigiéndome rápidamente hace esos pechitos que más parecían unos sabrosos fresones. Los lamí con ansiedad y darles pequeños mordisquitos mientras se endurecían demostrando la excitación de Ivana.

- Enrique, no pares, sigue, sigue, comenzó a decir Ivana, mientras sus manos agarraban mi culo y arañaban mi espalda alternativamente.

Comencé a bajar en mis lametones llegando a su tripita y su ombligo al que dediqué profundos lametones mientras masajeaba sus pechitos.

- Sigue, sigue, uffff, - Ivana estaba cachondísima así que alargue el momento previo a bajar a su coñito.

Cuando levante la cabeza y la boca de su ombligo ella prorrumpió en carcajadas y con su mirada me dio permiso para continuar. No dude, me lance sobre su coño y empecé a lamer esa zona externa que tan apretadita y gordita se veía, las lamidas de arriba abajo y viceversa pusieron a Ivana a 100 y sin más separo las piernas dándome un acceso total a su vagina, aun así, seguí lamiendo, chupando y succionando esos labios hasta hacer aparecer como una flor que germina su clítoris, pequeño, rugoso y rosita, y que con cada chupetón engordaba un poquito.

Empecé a masajear ese pequeño botón del placer e Ivana empezó a gemir sin control alguno.

- Enrique, sigue, no pares, Dios, no pares – me decía entre grandes gemidos.

- ¿Te gusta, Ivana?, pues aún no hemos hecho nada, - seguí frotando y comiendo a intervalos ese clítoris hasta que entre grandes gemidos Ivana empezó a gritar y tuvo un orgasmo enorme.

- Oh, dios, Enrique, estoy temblando, pero no pares….

- No voy a parar, tranquila, que vas a llegar al cielo.

Bajé un poco más y me propuse atacar la pequeña y rosada vagina que se me ofrecía abierta como una flor, jugaba con un dedo que entraba y salía a la vez que no dejaba de trabajar el clítoris.

- Métemela ya, gritaba Ivana, quiero sentir tu polla dentro de mi quiero que me folles como una perra, FOLLAME!, ¡FOLLAME!, FOLLAMEEEEEE!

- Así quería que fuera, que me lo pidieras, que me lo exigieras – dije divertido – pero no tengo condones, tendrá que ser a pelo.

- ¿Y qué importa eso? Enrique, fóllame, por favor, te los suplico.

No hice sufrir más a Ivana, me coloque en posición y con mi polla apuntada a esa bella vagina y con el glande en todo su esplendor la penetre muy despacio haciendo un lento movimiento de mete-saca.

- Mas, mas, mas, quiero mas rápido Enrique, dámelo todo, quiero sentir tu polla lo más dentro de mí.

Esas palabras aumentaron mi cachondez y empecé a darle velocidad a la entrada-salida alternando con momentos más lentos para descansar y reponer fuerzas.

- No pares, dame más – gemía Ivana.

Después de unos minutos estaba a punto de correrme y con las primeras palpitaciones

- Ivana, me corro ¿dónde quieres la leche?

- En la boca, métela en la boca -gritaba Ivana.

Con un movimiento rápido me salí de esa vagina que abrazaba mi polla y de un solo golpe se la metí en la boca, creo que llegué a tocar la campanilla e inmediatamente me corrí dentro de la boca de Ivana.

La corrida era abundante y al sacar la polla la leche empezó a correrle a Ivana por la comisura de los labios pudiendo comprobar que era abundante y espesa. Ivana trago un par de veces con ojos de felicidad.

- Ummmm, que rica y que dulce esta tu leche Enrique, mientras recogía el semen sobrante y se lo volvía a meter en la boca.

La visión de Ivana desnuda y con mi semen saliendo de su boca me puso súper cachondo y me provoco una nueva erección.

- No, no, no, Enrique, déjame descansar, me tiemblan las piernas, y tenemos mucho día por delante.

Después de esa sesión de sexo salvaje recogí a Ivana y nos metimos en el agua para relajarnos y limpiarnos. Pasado un rato nos fuimos a las toallas donde estuvimos hablando un par de horas de todo un poco.

- ¿Sabes?, quiero sacarme el carnet de moto, cuando me toca trabajar vengo en bus desde la ciudad y ya sabes lo que se tarda.

- Y cuál es el problema?

- El problema es que primero de todo no llega el dinero y segundo no conozco a nadie que me enseñe a montar en moto.

- Vale, lo pillo, con el dinero no te voy a ayudar, pero a montar en moto si tus padres te dan permiso te enseño yo.

- En serio?, Ivana se volvió hacia mi apretando sus pechos con los brazos, la verdad es que era una preciosidad y me volví a poner cachondo.

- Claro, tengo varias motos en Madrid, si tus padres te dan permiso, me traigo la 250 cc que tengo y te enseño con esa.

- Yo pensaba en una 125 – Ivana me miro extrañada.

- De eso nada, he visto tres veces esa carretera y es peligrosa, necesitas una moto que te de chance, pero recuerda, te tienen que dar permiso tus padres

- Sin problema, mi madre está deseando que sea independiente en ese sentido y el autobús no la gusta, así que no pondrá pegas.

- ¿Y tu padre no dirá nada?

- No tengo pare mi madre me tuvo con 17 años y él nunca se hizo cargo, así que solo cuenta mi madre.

- Hay que ser imbécil, no conozco a tu madre, pero viéndote a ti seguro que es increíble.

Ivana me miro con ojos intrigantes y una sonrisa pícara en la boca, dándose cuenta que estaba empalmado, tenía la polla como una estaca, la verdad es que era una belleza y esas posturas que adoptaba cunado hablaba me ponían muy cachondo.

- Ya conocerás a mi madre, y a lo mejor te llevas una sorpresa.

- Ummmm, me encantan las sorpresas.

- Pues esta te va a encantar.

Ivana se levantó y puso una pierna en cada lado de mis caderas y poco a poco fue bajando hasta empalarse en mi polla completamente empalmada.

- Wow, que grande es, Ivana se llevó las manos a los pechos y empezó a cabalgarme muy despacio,

- Quiero follarte yo a ti, me dijo, no te preocupes de nada, tu solo céntrate en mis tetas y en mi culo, que de tu polla me encargo yo, y lo vamos a hacer muy muy lento.

Mis manos se lanzaron a su culo, que se movía cadenciosamente y muy despacio, Ivana me estaba follando con una lentitud enorme y el placer que sentía era inenarrable. Las paredes de su vagina apresaban mi polla y no la soltaban, esta se perdía dentro de ella por completo y en cada bajada me parecía que se la metía cada vez más, y eso parecía imposible.

- Enrique, no dejes de mover esas manos, necesito que me toques – Ivana estaba cachondisima, así que mis manos se fueron a los pequeños pechos que subían y bajaban lentamente.

- Masajéame los pezones, los quiero de punta, me pidió Ivana sollozando.

En uno de eso movimientos de subida la polla se salió, así que Ivana aprovecho para agacharse y darle unos grandes chupetones.

- Me encanta hacer esto, ahora tu polla sabe a mi coño, Enrique, ahora me perteneces.

Ante mi sorpresa se levantó e introduciendose el glande en la vagina se dejó caer sobre mi clavándose la polla de golpe….

- Ahhh, wow, creo que me has clavado la polla en el útero… estoy llena de tu carne.

Siguió follandome de esta manera durante al menos una hora, cuando notaba que me iba a correr se sacaba la polla de dentro, descansaba un momento y volvía a follarme. Perdimos la cuenta de las veces que Ivana se corrió, cuando ya no pude aguantar más.

- Ivana, no puedo más, estoy a punto de reventar….

Esta chica era una caja de sorpresas, y me volvió a sorprender, ya que se montó con más fuerza sobre mi impidiendo que mi polla se escapara, no pude evitar correrme dentro de Ivana.

- Ufff, Enrique, se has llenado por completo, noto la vagina hasta arriba de semen caliente…

Se levantó muy despacio y al hacerlo el semen empezó a gotear de su coño lleno. Sin darle ninguna importancia se dirigió con la boca hacia mi polla.

- Ahora a dejarte bien limpito – dijo mientras de un solo golpe se metió el rabo hasta la garganta.

Empezó a chupar y cuando ya no salía más empezó a lamer el tronco hasta dejarlo completamente limpio.

- Ivana, eres increíble, nunca me habían hecho algo así, jamás pensé que un polvo podía durar más de una hora.

- Los mayores tenéis mucho que aprender – se rio – ahora vamos al agua que tenemos que limpiarnos.

Arrancó hacia la orilla y mientas la seguía no podía apartar mis ojos de su culito. Entramos en el agua y tuvimos otra sesión de juegos manuales. Cuando nos cansamos volvimos a las toallas. Nos sentamos uno frente a otro, Ivana se sentó sobre su culo con las piernas formando un circulo delante de ella, por lo que su vagina quedaba completamente expuesta. La visión era salvajemente sexual, así que intente apartar la mirada.

Comimos entre risas y confidencias, Ivana se dio cuenta que intentaba no mirar hacia su coño así que empezó a provocarme, me daba pataditas con sus pequeños pies….

- Tus ojos no miran, pero tu polla sí que me mira – dijo riendo, estas otra vez completamente empalmado, hay que ver que resistencia tienes.

- Es que tienes un chochito precioso – la dije – es tan apretadito que me parece casi virginal, aunque hoy me hayas demostrado que no lo eres….

Estuvimos hablando un rato lanzándonos pullas sexuales hasta que el cansancio y la comida hicieron que finalmente nos quedásemos dormidos.

Abrí los ojos y vi a Ivana recostada a mi lado con una de sus manos sobre mi polla que a pesar de las sesiones de la mañana estaba en estado de semi erección, ante esta situación, una de mis más manos se dirigió hacia la cintura de Ivana y la deposité sobre su hermoso y pequeño pubis.

Volví a dormirme y cuando desperté debían haber pasado un par de horas, Ivana estaba bellísima cubierta de una película de sudor que hacía que su piel brillara bajo el sol.

- Eres preciosa, Ivana, jamás pensé que una chica como tú pudiera estar con alguien de mi edad.

- Los tíos de mi edad solo piensan en meter y meter y el sexo son más cosas, como hemos demostrado hoy, y que me importa la edad, lo importante es que nos gustamos…. Venga, date la vuelta que voy a darte un masaje.

- ¿Un masaje?, a mi lo que me apetece es volver a meterme dentro de tu coñito.

- No sé si eso va a ser posible, Enrique, estoy exhausta y eso que hemos dormido dos horas, tengo el coño en carne viva, además hay que dejarlo siempre que se tengan ganas para que la próxima vez sea más deseada.

- Está bien, entonces un masaje.

- Te voy a hacer un masaje relajante que no estas ahora para nada más.

Al no tener una camilla para poder hacerlo Ivana se sentó sobre mí, podía sentir su vagina abierta con la zona lumbar, con mi culo, con mis piernas, fue increíble.

- Tienes unas manos maravillosas Ivana, que bien lo haces.

- Estoy estudiando fisioterapia, lo de la depilación un trabajo de verano.

- Yo pensaba que con lo suelta que se te ve estabas en el gabinete a tiempo completo.

- Que va, el gabinete es de los padres de Mariana, y como ella y yo somos amigas desde el colegio comencé a trabajar allí.

- Voy a devolverte el masaje, venga ponte de espaldas.

Comencé a masajear el menudo cuerpo de Ivana, me centre en sus pequeñas y preciosas nalgas, metí las manos entre sus piernas forzándola a abrir las piernas lo que provoco que me mostrara su coñito abierto y un precioso ano de color marrón oscuro que palpitaba como una boca hambrienta. Puse uno de mis dedos al lado del ano…

-No, Enrique, no metas nada hay que aún no te lo has ganado.

Tranquila Ivana, solo voy a masajeártelo, cuando acabe de masajeárselo no pude evitarlo y acerque mi boca a ese pequeño agujero dándole un sonoro beso.

- Ohhhh, mi primer beso negro, gracias Enrique, ha sido increíble.

- No he podido contenerme, tienes un ano precioso, pequeñito y suculento

- Y virgen, aun no se lo he entregado a nadie, estoy esperando al adecuado o al menos al que se lo gane y tú has conseguido muchos puntos….

Nos fuimos a dar un paseo por la orilla para relajarnos, nos cruzamos con parejas, tríos, grupos de amigos… y al fondo me pareció ver a una familia de la urbanización, pero nos dimos la vuelta ates de llegar a ellos.

Nos fuimos hacia el coche y le pregunta a Ivana por su dirección en la ciudad para llevarla.

- no, me quedo en casa de Mariana, mañana es viernes festivo en la provincia y hay fiestas en el pueblo todo el fi de semana así que me quedo con ella, ya de camino la pedí que me llamara Kike, como todos mis amigos.

-Por fin, estaba deseando que me dijeras que te podia llamar Kike, como todos tus amigos.

- ¿Y cómo sabes tú eso?

- Recuerda que tengo contanctos en la urba….

La lleve al pueblo dejándola en casa de Mariana, esta estaba esperándola y me saludo con la mano, aparque al lado y al bajarme Mariana se abalanzo sobre mí y me pego un morreo salvaje.

- Ya me ha dicho Ivana, que has cumplido como un campeón, ya sabía yo que ese pollon solo necesitaba arrancar para empezar a dar placer a toda mujer que se le cruce.

- ¿Pero cuando has hablado con Ivana?

- Enrique, existe WhatsApp y todas esas cosas, y entre chicas nos lo contamos todo, y por lo que me ha dicho esta noche la voy a tener que poner crema por todo el chochito porque lo debe tener en carne viva.

- Pero sois…?

- No, somos amigas, heteros, bueno bisex, y de vez en cuando pues echamos un polvete y esas cosas…

Mi cara debía de ser un poema porque ambas comenzaron a reír y para completar la escena se empezaron a besar y a tocar las tetas una a la otra.

- Adiós Kike, espero verte en las fiestas mañana y si no seguro que te veo en la urba.

Se metieron en la casa de Mariana y me quede pensando en lo que había dicho Ivana de la urba. ¿quién la habría invitado?

Me fui hacia mi casa y al salir del vestuario me crucé con Eric y Macarena que se iban metiendo mano como dos adolescentes.

- ¿Te vienes?, Marta esta deseando que la digas algo, dijo Macarena mirando mi polla.

- No creo que lo que quiere Marta se lo pueda dar.

- ¿Y eso, es que no te gusta?

- Si, pero es que he pasado el día en la playa y estoy reventado, dije señalando mi fláccido pene.

- Vaya, vaya, vaya, parece que alguien ha estado follando todo el día ¿quién ha sido la afortunada? ¿la conocemos? Inquirió Eric.

- No creo que deba hablar de mis conquistas….

- Como quieras, pero i la conocemos nos vamos a enterar.

- Venga, voy con vosotros y me tomo una copa.

Marta salto de la hamaca al verme y me pego un abrazo pegando su pecho a mi cuerpo y llevando sus manos a mi culo.

- Ummmm Kike, que ganas tenida de verte ¿te quedas con nosotros?

- Si claro, me voy a tomar una copa y luego ya veremos

- Luego si quieres nos ponemos a follar – dijo Marta esperanzada.

- Lo siento Marta, pero no va a poder ser, dije avergonzado, he estado en la playa y el deposito está agotado, dije mientras con las manos señalaba mi polla flácida.

- Qué pena, otro día será, por lo que veo has disfrutado.

- Eso seguro, dijo Eric, pero no nos quiere decir quien ha sido la afortunada.

En ese momento aparecieron Ángel y su familia, su esposa una americana espectacular de nombre Corey y las tres hijas de esta que era unos monumentos

- Hey, Enrique, ¿Qué tal en la playa con Ivana? Te hemos visto esta mañana, pero no os hemos querido interrumpir, se os veía muy felices.

Las caras del trio original se quedaron estupefactas.

- ¿Ivana?, que cabrón – Eric se alegró por mí. Esa chica es casi inaccesible, toda la urba anda detrás de ella, pero no nos da nada de bola, que suertudo, con razón no nos decías quien era.

Ángel se marchó con su familia y no puede evitar echar un vistazo a sus mujeres, tenían un culo fantástico

- ¿así que Ivana?, dijo Marta, no me extraña que estés vacío, esa de chica debe ser una loba… que pena que no haya sido yo, me tienes que reservar un día para mí.

- Prometido Marta, un día de estos tu y yo vamos a pasar a mayores.

Nos tomamos un par de copas y me excuse para irme al ático. Al pasar delante de Corey esta me miro y separando sus piernas se chupo un dedo que introdujo en su peludo coño mientras me miraba lujuriosamente. Subí al ático con la mente un tanto perturbada y extrañado por todo lo que me estaba sucediente. Me dormí pensando en visitar las fiestas del pueblo, pero esos planes cambiaron.

FIN.

Espero sus comentarios.