En la conciencia de una infiel XXIV. Libro 2
Alicia escuchó los gemidos de su esposo con otra mujer y decidió que esa noche no dormiría sola. Pero cuando usó el sexo como arma para recuperar el control, descubrió que su matrimonio ya estaba muerto, y ella era la única que no lo sabía.
En la conciencia de una infiel XXIV.
Este capítulo se titula: El que busca encuentra
Tras unos segundos de duda di el último paso, posicionándome frente a la puerta. Me pregunté si estarían follando. En mi mente quería darle una oportunidad imaginándo que era otra cosa. Sin embargo, los gemidos que llegaron a mis oídos dejaron claro lo que dentro hacían. Ahora entendía porque llevábamos 10 días sin sexo, al igual que el cansancio de las últimas veces. Creo que los mareos y la fiebre solo fue una gripe que le dio por el cansancio de estar follando a su amante todas las tardes, es normal que luego no pueda hacerlo en casa. Joder estaba todo más claro ni el agua, el muy hijo de puta se atiborra a Viagra para poder follarnos a las dos.
En la necesidad de verificarlo alcé mi mano tocando a la puerta. Se me hacía imprescindible verlo a la cara para mandarlo a la mierda de una puta vez.
Toc toc toc toc
Dentro los gemidos pararon y con la oreja pegada en la puerta escuché a Mirian decir
- Adi cariño creo que alguien toca.
¡Adi cariño! será zorra
- Déjalo y sigamos, me tienes loco
- Que bello eres mi vida.
- Te amo Mirian
- yo también te amo Adi.
No se escuchaba con claridad, pero lo poco que oí fue suficiente para entender lo que se dijeron. Se acababan de confesar su amor, malditos hijos de puta. No pude más y abatida me retiré.
: Esta noche en casa le pediré el divorcio para que reaccione y la deje. Bajé una a una las escaleras con mis ojos empapados en llanto y arrastrando los pies pasé frente a la que se suponía era mi habitación, momento que me apeteció dejarme caer en la cama que debía estar en su interior. Deslicé la tarjeta por el lector e ingresé. Una vez en ella fui hasta el cuarto donde con la rabia que tenía lancé la cartera al suelo. De ella salió todo, el móvil, el pinta labios, las llaves de casa, osea todo. Me desplomé en la cama y adoptando la posición fetal quedé abrasada a la almohada.
Al rato miré lo que había en el suelo llamando mi atención una tarjeta de color gris claro con unas letras en negro las cuales no distinguía bien. La curiosidad me ganó haciendome ir al borde de la cama, desde donde pude leer. “Víctor White Lewis”, representante de cárnicos White & White.
:: ¿Cómo llegó esa tarjeta a mi cartera? Seria en el taxi cuando se me cayó el móvil y el anillo, imagino que mientras los recogía aprovechó para meterla.
Dudé unos instantes si llamarlo o no.
Finalmente lo hice por la necesidad de hablarlo con alguien ajeno a todo, una persona que me diera un consejo.
Bliiiiiimm Bliiiiimm
Si
Hola Victor
- Hoooooola cariño que bueno que llamastes, pensé que no lo harías.
- Dudé en hacerlo, pero ya tu vez.
- Que bueno y cómo estás
- Mal
- ¿Por que dices eso?
- He descubierto que mi pareja me engaña
- pero eso ya lo sabías o no
- Lo sospechaba, pero ahora es un hecho.
- Y que vas a hacer
- No lo sé, la rabia me dice que le pida el divorcio, pero el corazón me suplica que le de una oportunidad.
- Habla con él, dile que lo sabes todo. Si te ama te pedirá perdón dando por finalizada su aventura, pero si no lo hace te planteará el divorcio. En cualquier caso, deberían hablarlo.
- Tienes razón, pero no estoy preparada para perderlo.
- Alicia no puedes retener lo que no es tuyo.
- Buaaaa buaaaa, pero lo amo
- Cálmate por favor.
- Lo intento, pero
- ¿Estas en tu casa?
- No, me he venido a un hotel.
- Si quieres nos vemos
- Victor no vas a tomar un vuelo de 3 horas 45 minutos para venir a hablar conmigo.
- Por supuesto que no. Pero si te dijera que estoy en Miami.
- ¡Como!
- llegué ayer con mi madre, vinimos a visitar a mi tía que está de cumpleaños. Así que no tienes excusa.
- Victor no estoy en condiciones de ver a nadie
- Imagino, pero creo te haría bien conversarlo.
- Tal vez, pero mejor no.
- Vale.
- Te dejo, voy a darme un baño para ver si espabilo.
- Alicia si cambias de parecer llámame.
Me levanté, abrí las cortinas y salí al balcón donde escuché los gemidos de Mirian.
- Me cago en tu puta madre Adrián.
Acto seguido le mandé un mensaje a Victor con la dirección del hotel y el número de mi habitación. También Llamé a la recepción donde pedí dos botellas de espumoso. Hoy le sería infiel dejándome penetrar, pero para ello necesitaba emborracharme hasta perder el sentido.
Coloqué la bañera, las dos botellas en sus cubetas con hielo y copa en mano me sumergi en la espuma, haciendo que la combinación de todo me diera una tregua a mi adolorida alma. 30 min después mi teléfono sonó con un mensaje de Victor.
>Voy para allá, pero demoro unos 45 minutos.
Resp.
>Vale, te espero.
Una hora más tarde me había bebido las dos botellas. En el Momento que sonó el teléfono de la habitación salí de mi letargo levantándome con un repentino mareo, el cual me hizo zigzaguear hasta llegar al aparato que no dejaba de sonar
- Joder Si
- Tengo aquí al señor Victor White
- hágalo pasar.
- Perfecto
- Señor disculpe, cuando pueda envíeme dos botellas más de espumoso.
- Ahora mismo se las hago llegar
- Gracias.
- Toc toc toc toc
Me coloqué la bata y le abrí
- Hola Victor
- Hola Alicia
Se acercó para darme un beso en los labios, pero me alejé.
- Aún no
- Lo siento me dejé llevar
- Tranquilo pasa
Cerré la puerta y nos sentamos en la sala.
Toc Toc toc
-Por favor recibe tu el pedido
-Vale Alicia
- Ufff dos botellas de espumoso a las 2 de la tarde
- necesito borrarlo
- cuéntame ¿que pasó?
Le conté todo con lujo de detalle.
- Osea que ahora están follando arriba de nosotros
- Si sales al balcón escucharás los gemidos de esa puta. Los malditos llevan follando más de una hora, lo peor es que la semana pasada yo como una estúpida preocupada por el, cuando el médico le mandó un tratamiento por tener tiene las defensas bajas. Todo era mentira.
- Hostia.
- Y ahora que hacemos.
- No sé. Por lo pronto bebernos esas botellas y luego intentar hacer el amor.
- ¿Venganza?
- Si, pero si no quieres ayudarme lo entenderé.
- Hubiera preferido algo diferente..
- Osea que no lo harás
- Claro que lo haré, tú me vuelves loco
- Pues tráete las botellas y vamos a la cama.
De camino al cuarto deje caer la bata, quedándome desnuda
Una vez allí Intenté quitarle la ropa, pero el alcohol, ya hacía efecto
- Mejor lo hago yo.
- Uff si es que ando mareada
- Normal te has tomado dos botellas tú sola.
- Pues dame otra copa necesito más.
- Alicia modérate
- Por favor dámela
- Vale, ya te la sirvo.
También Intenté hacerle una mamada pero con el mareo me provocaba arcadas
- Alicia acuéstate y déjame a mi.
Victor me colocó boca abajo, para luego besarme la espalda cuello y por su puesto mis glúteos. Los cuales se encargó de masajearlos a su antojo lamiendo mi sexo cada tanto. Tras unos minutos se incorporó y dijo.
Separa las piernas
Lo hice mirando a la ventana donde se veía aquel cielo azul, un azul parecido, aunque más tenue que el de los ojos de mi Adrián. Con esa tonalidad recorde cada momento a su lado, cuando nos conocimos, nuestro primer beso, la primera noche juntos, cuando lo presenté a mis padres, etc. Tras la añoranza me llegó la triste pregunta, ¿Que nos pasó?. Mis ojos se cerraron dejando caer las lágrimas al sentír el pene de mi amante invadír mi cavidad. Aquello significaba el fin de mi matrimonio y con ello, el de la etapa más bella de mi vida, luego mareada y borracha me dormí, dejando que mi amante hiciera lo que quisiera. No se cuanto tiempo pasó, pero finalmente Victor me despertó con un beso. Según debía regresar al cumpleaños de su tía, al irse regresé al quinto sueño.
Para cuando abrí los ojos estaba oscuro. Miré la hora en mi móvil y marcaba las 8:40 pm osea que había dormido varias horas, aun mareada me fui al baño a darme una ducha con agua fría. Al terminar me cambié y bajé.
Amedida que me acercaba al mostrador me cuestioné desde cuando estarían hospedados.
:Ojalá este el recepcionista que soborné para preguntárselo. Sin embargo, al llegar vi que se iba.
- Por favor espera
- Hola, señorita
Disimuló frente a su compañera.
Bajito le dije
- disculpa era para entregar la habitación
- Tan rápido se va
- Si ya no la necesito
- Y como le fue
- Muy cómoda pero los vecinos de la habitación de arriba hacían mucho ruido, Creo que estaban follando.
El entendió la metáfora respondiendo
– Lo siento Alicia
- Gracias Alfonso
- Si le puedo ayudar en algo más
- Sí ¿podría decirme cuantos días llevan hospedados?
Nervioso miró a su compañera la cuál se había ido a la copiadora sin enterarse de nada.
- Esto que no salga de aquí joder
- Sabe que no lo diré
- Ok, déjeme ver.
- Llevan 20 días y la dejarán el domingo.
- 20 días follando a mis espaldas, que hijo de puta.
- Discúlpeme, ya terminó mi turno
- gracias, Alfonso
- Le puedo dar un consejo
- Si
- Se le ve muy afectada, no haga una locura.
- Gracias. No la haré.
Por el camino me paré en una pizzería a cenar y para cuando llegué a casa el reloj marcaba las 10:30. Aparqué mi coche y vi que el suyo tambien estaba. Se me hizo extraño que al no verme en casa no me llamara. Era una señal de que cada día le importaba menos.
También me vi las luces apagadas, otro detalle que se me hizo raro. Subí hasta nuestro cuarto donde al entrar lo escuché en la ducha. No me apetecía verlo estaba furiosa, así que tomé mi pijama continuando mi camino hasta el cuarto de invitados.
Al rato me vino a tocar.
Toc toc toc
-Alicia ¿podemos hablar?
—No, déjame tranquila
Me negué en plano por miedo a que me fuera a dejar o por miedo a que la rabia me hiciera dejarlo.
- Te estás comportando como una niña malcriada
: Me provocó decirle, y tú como un hijo de puta
- ¿Me vas a decir dónde estuviste hoy en la tarde?. Porque en el restaurante no estabas (esto último lo inventé a sabiendas que estaba follando a Mirian en él Marriott)
- El sábado te lo diré, solo faltan 3 días
- pues atente a las consecuencias.
- me estás amenasando
No respondí
Por la sombra que se dibujaba debajo de la puerta, sé que permaneció un rato frente a ella, pero finalmente se fue.
A las 3:00 am me dio sed, producto de la bebida, bajé hasta la cocina en puntas de pie y al regresar lo escuché llorar. Dejé el vaso en el suelo y lloré arrodillada frente a la puerta de nuestro cuarto. Allí reflexioné ¿si me ama porque me engaña?, Eso no es racional. Con mi mano en la boca apagué mi llanto, no quería que me viera así.
Unos minutos después regresé a la cama.
A las 8:30 mi cuerpo pedía a gritos un café.
Para cuando entré en la cocina estaba Adrián vestido para marchar.
Sus hermosos ojos estaban apagados y su cara era de una tristeza extrema. Al verme sus gestos cambiaron y su mirada se tornó de un odio tal que me paralizó. Dudé unos segundos si hablar o no, pero al final recordé que él me había sido infiel durante 3 semanas y eso hizo que me envalentonara.
Pensé que si lo presionaba terminaría por claudicar
- Adrián quiero el divorcio
Se estremeció
- ¿qué dices?
-Lo que oyes, una pareja que se oculta las cosas no pueden vivir juntos.
Se acercó a mí con cara de mala leche
-¿Y tú no ocultas nada? Dime Alicia
Esa respuesta me desarticuló
Que decir a eso si tenía un arsenal de mentiras.
- yo, yo no, pero tú si.
- Ok, Alicia si quieres el divorcio hablaré con el abogado para que lo tramite.
Hostia, ahora la que se estremecía era yo
Adrián se fue de casa sin siquiera mirarme y lo hizo tan rápido que no me dio tiempo a retractarme. Como se me ocurría jugar a la extorsión con el. Joder coño. Mi mundo se hacía polvo y yo contribuía a ello.
Esta noche le pediré perdón, no quiero separarme de él, aunque me monte los cuernos.
Me tomé el café y me fui a la oficina donde un joven que contraté aprendía rápidamente cada detalle de la contabilidad. Para ser sincera no sé qué era más, si inteligente o maricon. Condición sexual por la cual lo elegí. Pensé que así mantendría a los primos alejados de la oficina, sabía que de poner una chica guapa Andrés y Miguel irían a por ella. No es que me importara, pero tampoco les iba a poner una tía embandeja, al fin y al cabo, eran los esposos de mis hermanas.
A las 10 am angustiada lo llamé
Blimmm Blimmmm
—Hola
: pensé: la maldita zorra
- Hola Mirian; ¿ahora le contestas el móvil a mi marido?
- No, es que se lo dejó aquí, llámalo en unos minutos está en el baño.
- ¡En el baño! ¿Pero están en el restaurante?
Se hizo un silencio
- Umm, si, si, en el restaurante
- Déjalo así, en un rato salgo para alla.
- Vale
En mis pensamientos: el restaurante y no se oían ruidos, y una mierda eso no te lo crees ni tú.
Colgué
- Hostia Alicia, esa cara.
- Joder estoy de los nervios Miguel, Adrián me es infiel.
- ¿Está segura?
- Si, los he seguido.
- Mierda el inmaculado Adrián resultó ser un gilipollas
- No sé qué hacer, estaba por irme al restaurante a ver si está, o por el contrario se volvió a ir con ella.
- Que ganarías con eso, si no lo encuentras te traumatizarás más
- Lo esperaré.
- Llámalo para quedar con él y cuando lo veas si lo dices todo.
- Sabes, tengo miedo a perderlo, lo amo demasiado.
Buaaaa, buaaaa buaaaa buaaa
Miguel me abrazó y tras hacerlo me calmó, sin duda era lo que necesitaba en aquel momento.
3, 2, 1 Continuará..
Autor:
Hoy fue cortito.
En el capítulo anterior se me pasó agregar a Almar75, Tamis, Katerine y pazuzu1978.
Cada día sois más, gracias infinitas.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
La despedida
Paula creyó que su última noche de soltera sería solo un juego con un stripper. Pero cuando Gonzalo descubre la infidelidad, el castigo no es el…
Comparte:Infidelidad consentidaReencuentroDespedida sexual
- Hetero: Infidelidad
La venganza-Primera Parte
Eva no puede dejar de mirar la pantalla. Ver a su novio follando con otra debería romperla, pero sus dedos se hunden en su coño mientras la rabia se…
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo consentidoTrio fff
- Hetero: Infidelidad
Lamentablemente... libre
Pedro creía que el día de su boda era el inicio de su felicidad, pero una llamada telefónica y un taxi lo llevan a descubrir la verdad detrás de la…
Comparte:Infidelidad consentidaReencuentroTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Después de los cuernos cruces de email con mi ex
Los correos electrónicos son el único testigo de su desmoronamiento. Ella busca justificar la traición culpando a una jefa manipuladora; él responde…
Comparte:Infidelidad consentidaTrio fffSoledad y deseo
- Hetero: Infidelidad
El nuevo limpiador de la empresa
Carlos siempre supo que Natalia era el tipo de mujer que detenía el tráfico. Pero nunca imaginó que su nuevo amigo, el limpiador Alberto, vería más…
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo consentidoTrio fff
- Hetero: Infidelidad
Donde las dan las toman
Él sabía que ella se había tocado con otro en el teléfono, pero no imaginaba lo que encontraría al regresar temprano a casa.
Comparte:Infidelidad consentidaVoyeurismo consentidoReencuentro