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Triossept 2024

Historia de Marta y mía 2

A mediados de los 70, un joven cree haber tenido una noche de pasión con una mujer madura, solo para descubrir que ella es la cabeza de una red de prostitutas de lujo. Le ofrecen un trabajo como 'guardaespaldas' y figura de autoridad, pero la verdadera recompensa es mucho más carnal: una vida de placer prohibido con tres mujeres que no conocen límites.

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Historia de Marta y mía 2

Continuo con mi aventura juvenil, en este caso os cuento como después de estar con Marta, mi vida cambio, para lo bueno y lo malo.

Al día siguiente, después de follar varias veces con Marta, y dejando mi semen bien repartido por su cuerpo y sus casa, le di el numero de teléfono de casa, que tiempos aquellos, sin móvil ni correo electrónico ni nada, era mediados de los 70, fui a casa de mis padres.

Cuando llegue, mi madre como siempre me hecho la grandísima bronca, y mi padre al ver mi aspecto, y el sueño que tenia, pensó que había estado con alguna amiga, y convenció a mi madre.

-Déjalo descansar- dijo mi padre, que viene de estar toda la noche sin dormir, anda vamos a la salita a tomar un café.

-Me va a matar de un disgusto, dijo mi madre, como siempre tan melodramática.

Ahora lo pienso, y aquellos años no mate a mi madre de un disgusto de casualidad.

Dormí toda la mañana, y la mitad de la tarde. A eso de las ocho, salí a tomar una cerveza con mis amigos.

En el bar de debajo de casa, nos reunimos, Fernando, Manuel y yo.

El primero en hablar fue Manuel.

-A ver cabrón, hoy pagas tu todas las rondas, que menuda juergecita te corriste ayer.

-Eso, eso, -dijo Fernando, pero eso si tienes que contárnoslo todo, sin saltarte ningún detalle.

-Claro, y así os hacéis unas pajas a mi salud.

Empece mi relato, contando como Marta, se agacho, cuando ellos se fueron, para comer mi polla, tragando hasta la garganta, y como la mantuvo dentro, cuando me corrí dentro ella, como le comí el coño, hasta que se meo en mi boca, mientras se corría varias veces, luego les dije, que para dejar que su coño se relajara, se la metí por el culo, haciendo que volviera a gritar de placer, para luego, sacar mi polla de su culo, y meterla en su boca. Les dije, que cuando mi polla se lleno de sus babas, entre otra vez en su coño, que estaba totalmente liquido, y que no me salí de el hasta que mi leche, se desbordo, inundando las sabanas. Les dije que ella, bajo a mi polla, y se metió en la boca, para limpiarla, tragando todo lo que había en ella, los restos de mi leche, y sus jugos vaginales.

Les dije, como por la mañana, mientras desayunaba en la cama, ella me hizo una mamada, que me la puso tan dura, que tirando la bandeja del desayuno al suelo, le metí la polla tan adentro del coño, que sentí como se abría su cerviz para mi. Les explique como estuve bombeando hasta volver a llenarla de semen. Y les dije, como ella, cuando saque mi polla de su coño, se metió dos dedos dentro, para jugar con ellos, y sacarlos llenos de mi leche, y como ella se los metió en la boca, para saborear la mezcla de mi semen y sus jugos.

Después de un rato, y unas cuantas cervezas, me despedí de ellos, pues si esa noche no cenaba en casa, mi madre me mataba.

Cuando a eso de las diez de la noche llegue a casa, mi madre estaba en el salón, esperando por mi, con una nota en la mano.

-Te ha llamado una tal Marta, dijo, que la llames a este numero.

-¿Te ha dicho para que me llamaba?

-No señor, ademas yo no soy tu secretaria, era lo que me faltaba.

-Déjalo tranquilo, cariño, papa volvió a echarme un capote.

Fui al pasillo, y llame al teléfono.

La voz de Marta, respondió a los cuatro timbrazos.

-Si, ¿con quien hablo?

- Soy Mario, el chico que te ayudo ayer.

-A si, Mario, no hacia falta que respondieras hoy, mañana bastaba.

-Si no te llamo ahora, mi madre me vuelve loco.

-A bueno, mira, podrías venir hoy a mi casa, te quiero ofrecer un trabajo.

En el salón, algo se callo al suelo, y mi madre dio un grito de alegría, seguro que estaba escuchando por el teléfono supletorio.

-Bueno, voy a consultarlo con mis padres, te llamo en cinco minutos.

Colgué el teléfono, y fui al salón a hablar con mis padres. Cuando entre en el salón, mi madre todavía tenia el supletorio en la mano, pero en cuanto me dio, dijo algo, y salio hacia mi habitación.

Mi padre se rio, yo también y cuando le preguntaba, si podía ir a ver a Marta, para ver que me ofrecía, entro mi madre en el salón, con una camisa, una corbata y una chaqueta de mi padre.

-Rápido, cámbiate, ponte esto, y mira a ver si consigues ese trabajo.

Yo me reí, si supiera que trabajo era, me mataba, pues yo suponía, que Marta lo que quería era quedar, para volver a follar.

-Y no te preocupes por la cena,- dijo mi madre. Toma mil pesetas, te coges un taxi, y con o que te sobre cenas algo por ahí.

Volví a reírme, cogí el dinero, me cambie, llame a Marta, para decirle que salia para su casa, le di un beso a mi madre, y un abrazo a mi padre, y salí de casa. Que poco sabia yo que pasarían casi dos años, antes de volver por allí.

Cuando llegue a casa de Marta, ella me recibió en bata, y me hizo pasar a la cocina, me miro allí, con traje y corbata, y me dijo:

-Tu madre, verdad.

Yo me reí y asentí, para que decir lo contrario.

En ese momento, en la cocina entro una chica muy delgada, con el pelo pelirrojo y unas tetas enormes.

-Te presento a Judit, dijo Marta, es mi socia en el negocio que te voy a proponer, aunque te falta por conocer a María, pero esta noche no esta aquí.

Me quito la chaqueta, me sentó en la cocina, me dio un beso en la boca, y empezó a hablar.

-Veras, dijo, yo tengo 36 años, Judit 30, y Marta 40, las tres tenemos una hija cada una, ya las conoces, eran las chicas que salían ayer del concierto conmigo las tres tienen 18 años, y ahora están en casa de Nuria, una amiga del instituto, así que hoy no vendrán por aquí.

Judit se sentó enfrente de mi, y al ver como le miraba las tetas sonrió.

El caso, -siguió Marta. Es que necesitamos a un hombre en el negocio que tenemos las tres, y yo he pensado en ti, se te ve fuerte, sano y me da la impresión que eres buena persona.

Después de decir esto, me sirvió algo de cena, y mientras cenábamos los tres siguió hablando.

-Nosotras tres somo putas, eso si de lujo.

Yo no podía creerlo. Era todo lo contrario a las putas que se veían por mi barrio, señoras mayores, gordas y siempre en una esquina paradas, sin otra cosa que provocarte por un poco de dinero.

Veras, siguió Marta. Cuando tenia 16 años mi novio me dejo embarazada, en cuanto lo supo se largo, mis padres, me compraron una casa, aquí, casi una mansión, y me dieron una asignación. Conocí a Judit, en una visita a la comadrona, ella estaba en una situación como la mía, pero ella estaba sola, así que me la lleve a mi casa, y al cabo de dos meses se vino María, que también estaba embarazada y sola. Nos juntamos, y en una visita a mi padre, un socio de el, casi me viola en el ascensor, así que decidí que si tenia que mantener a mi hija, y los hombres me querían follar, pues que menos que cobrar por ello. Ahora, llevamos a un grupo de diez chicas, que follan solo con tíos con pasta, las tenemos controladas, por el día estudian, y por la noche trabajan, para nosotras.

Mi cara debía ser un poema, no me podía creer lo que me contaban, pero algo en mi me decía que no me mentían.

- Lo que quiere decirte Marta, Hablo Judit, por primera vez, es que necesitamos a un hombre aquí, que tenga buena presencia, que se deje ver por los clientes, y que parezca que esta al mando. Los tíos que vienen aquí, al ver solo a mujeres, piensan que pueden hacer cualquier cosa.

- Necesitamos que hagas de matón, -dijo Marta, te pagaremos bien, podrás seguir tus estudios, si quieres, y tendrás otros beneficios.

Después de decir eso, se acerco a mi, y empezó a comerme la boca, su lengua recorría mi boca, saqueándola, asolando la, sin dejar un solo milímetro de ella sin explorar. Judit se unió, y empezó a sobarme el pecho, para ir poco a poco, bajando la mano, hacia mi cintura. Cuando me quise dar cuenta, estaba en el dormitorio, con mi polla en la boca de Judit, y a Marta besando mis pezones. Comprobé que Judit era muy hábil con la boca, se metía mi polla entera, y la aguantaba contra su garganta, durante un buen rato. Marta, bajo su cabeza, y se puso a comerme la polla también. Sus lenguas subían por los laterales de mi polla a la vez, y cuando llegaban a mi capullo, lo lamían como si fuera un chupachups, una y otra vez, hasta que mi leche salio disparada por sus caras.

Con 18 años, mi polla no se ablando, así que me levante, y me metí entre las piernas de Marta, y empece a comerle el coño, mientras se lo abría, con dos dedos, un gemido se escucho, pero, en ese momento, Judit se sentó en su boca. Así que mientras yo le comía el coño a Marta, ella se lo comía a Judit.

Después de unos diez minutos, me incorpore, y cogiendo a Judit, por la cabeza se la baje, para que siguiera comiéndole el coño a Marta. Yo di la vuelta a la cama, y abriendo las piernas de Judit, le metí la polla. Ella dio un grito de sorpresa, pero al cabo de unos pocos segundos, estaba bailando, con mi polla dentro, y la legua de Marta, lamiendo su clítoris.

Seguí bombeando dentro de su coño, hasta que me corrí dentro de ella. Saque mi polla, que seguía dura, de su coño, para ver como mi leche salia de el, y caía en la boca de Marta. Aquello encendió mi alma, y volví a dar la vuelta a la cama, levante la cabeza de Judit, para tener acceso al coño de Judit saco el dedo, yo ocupe el sitio.

Empece a bombear dentro del culo de Marta, primero despacio, pero enseguida me volví loco, y aumente el ritmo. Empece a follar su culo tan rápido como podía, mientras Judit le sobaba el coño. Marta empezó a correrse, y en ese momento, yo me vacié dentro de su culo.

Me desplome agotado en la cama, y Judit y Marta, se tumbaron a mi lado, lo ultimo que dije antes de dormirme fue:

-Quiero ese trabajo.

Cuando nos levantamos a la mañana siguiente, y mientras desayunábamos, me explicaron mi cometido.

-Veras, dijo Judit, tu estarás en la entrada de la mansión, tendrás que llevar un traje, y corbata, yo atenderé a los clientes, y les enseñare a las chicas, les cobrare el servicio los pasare adentro con las chicas, y a la salida les llevare a la puerta.

-A si que, me pongo un traje, y dejo que me vean.

-Básicamente, es eso, apunto Marta.

-Parece fácil

-No te dejes engañar, hablo ahora Marta, la gente piensa que una puta, no tiene derechos, y que puede hacer con ella lo que quiera.

-Pero eso solo lo hacen unos pocos, el noventa por ciento de nuestros clientes, entran, se corren, pagan y se van.

-Pero el otro diez por ciento….

-Esos son los que necesitan ver una figura de autoridad, para salir del local.

Pasamos el resto de la mañana, hablando de mi sueldo, que seria el diez por ciento, de la recaudación diaria, ellas se llevaban otro diez por ciento cada una, otro diez por ciento era para gastos, y el cincuenta por ciento, para repartir entre las chicas que habían trabajado ese día.

Marta era la que llevaba las cuentas, que para eso era hija de banquero.

Cuando todo estaba hablado, y justo antes de comer se presento María, flipe en colores, Marta era una belleza, pelo moreno largo, pechos medianos, piernas largas, y un culo espectacular, Judit era mas bajita, pero tenia el pelo rojo, unos pechos enormes, y un culo muy pequeño. Pero María era una mezcla de ellas, el pelo rubio, como el sol, pechos un poco mas pequeños que Judit, pero las piernas eran enormes, era altisima, y su culo era digno de una diosa.

Ellas vieron como me quede con la boca abierta, y entre risas, me presentaron a María, que resulto ser una persona muy tranquila. Ella me explico, que cuando quedo embarazada, con 16 años, se le callo el mundo a los pies, que ella pensaba que nada le podía faltar, pues tanto ella como su novio y padre de su hija, eran lo mas in del instituto, y cuando el se marcho y le dijo que no quería saber nada de una puta como ella, se le callo el mundo a los pies. Lo primero que hizo fue darle una patada en los huevos al chico, y luego cuando sus padres la echaron de casa, si no llega a ser por Marta, que la acogió en su vida, se abría suicidado.

Marta y Judit, se levantaron y la abrazaron, hasta que se tranquilizo.

Le hablaron de mi, que había aceptado el reto, y entonces ella se acerco a mi, me dio un beso en la boca y me dijo:

-Bienvenido a esta familia.

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Llego el jueves, y ese día aparecieron las tres hijas de ellas, eran unas copias de las madres, y tan locas y salidas como ellas.

La hija de Marta, al verme me reconoció, y me volvió a dar las gracias, por lo sucedido a la salida, del concierto.

Al llegar la noche, me fui a la cama con Marta, y empezamos a follar, primero Marta me comió la polla, mientras yo le comía el coño y se lo follaba con mis dedos, cuando su coño ya estaba desbordado de liquido, la senté encima, dándome la espalda, y ella empezó a subir y bajar por mi polla, estuvo así, hasta que se corrió, en ese momento, la tumbe en la cama, de espaldas, y volví a la carga, follando sin piedad, su coño, hasta que mi polla exploto dentro de ella, que recibió todo mi semen en su coño, acompañado de unos gritos enormes.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que la puerta estaba abierta, y las hijas de Marta y María estaban espiándonos.

Marta, agotada se durmió, y yo mire hacia la puerta, y vi como las hijas, se marchaban hacia sus habitaciones.

Al día siguiente hable con ellas, y les explique que no podía estar con ellas, que estaba con sus madres. Pensé que lo habían entendido, pero estaba equivocado.

Durante las siguientes dos semanas, me centre en tres cosas:

La primera, conseguir una buena remesa de trajes.

La segunda, conocer el negocio, hacer que los clientes me fueran conociendo, en la primera semana tuve que sacar a un borracho, del local.

Y la tercera, follar como un loco, con las tres.

Hicimos de todo, me las folle de una en una, de dos en dos, de tres en tres, por delante, por detrás, me corrí en todas las partes de sus cuerpos. Las llene de semen, me trague sus gemidos, sus gritos al correrse, y también todos los líquidos que salían de sus cuerpos.

Una tarde, estaba en la cama con Judit, la tenia a cuatro patas y mientras le follaba el culo, y le tiraba del pelo hacia atrás, cuando estaba apunto de correrme, entro María desnuda en la habitación, y dándole una bofetada a Judit, le puso el coño en la boca, para que se lo comiera.

Judit abrió los ojos, y obedeció la orden, empezó a lamer aquel coño, cosa que me volvió loco, me salí del culo de Judit, y fui a la cabecera de la cama, y le metí la polla a María en la boca, y mientras le agarraba por el pelo, la hacia comerla hasta el fondo de la garganta. Judit al ver esto, paro de comerle el coño, y subió a ayudarla con mi polla. Entre las dos, y mientras jugaban con mi polla en sus bocas, me corrí, llenadles la cara y el pelo de semen.

Las lleve a la ducha, y mientras ellas se enjabonaban la cabeza y se limpiaban la cara, de mi semen, me puse de rodillas entre ellas, y me dedique a comerles el coño, a las dos, mientras jugaba con mis dedos en sus culos.

María, una vez limpia, le dio un beso a Judit en la boca, y mientras se besaban, se corrieron con mi lengua y dedos.

Salimos de la ducha, y empapados, llegamos a la cama, allí puse a María de espaldas, para meterle la polla, primero en el coño y luego en el culo, Judit, le metió el coño en la boca para que se lo comiera. Estuvimos así un rato, hasta que los tres nos corrimos, Judit en la boca de María, María en mi polla, y yo en el coño de María.

Continuara……………..