Embarazados 20
Descubrió las fotos en su móvil y el miedo lo paralizó, pero la curiosidad fue más fuerte. En lugar de cerrar la puerta, Tony abrió la ventana a un secreto que prometía destruir su matrimonio... o enriquecerlo. ¿Qué pasa cuando el hombre que temías que te quite a tu esposa es exactamente lo que ella siempre quiso?
Joder, aquel chico era Juan, no podía ser, no me lo podía creer, no podía decirle que entrara con nosotros, mi mente me decía que sí, pero mis miedos me decían que no, venció la cordura a la calentura, descorrí la cortina un poco, con mi móvil en silencio y sin flash le saque un par de fotos, con la calidad de la cámara se veía perfectamente quien era, volví a entrar ella seguía mamando, saco la polla de su boca mientras lo masturbaba.
-¿Que pasa no quiere entrar a follar?-
Le enseñé las fotos que había sacado.
-¡No, no me lo puedo creer!-
-Si créetelo es él.-
-Ufff que buen nabo tiene tío ¿lo vas a invitar a pasar o no? –
No cariño chúpasela, solo eso, no puedo invitarlo, es mi trabajador, no puedo, lo siento querida.-
-¡Qué malo eres! ¿Qué no me vas a dejar disfrutarlo?-
Sabía que tarde o temprano acabarían follando, pero tenía que poner orden en aquello, para que no se pudiera descontrolar.
-Hoy no cariño, aunque yo también estoy deseando ver como te empala, hoy no puedes ser.-
Resignada, quiso darle el mejor de los mamazos posible a esa polla, que el chico recordara por mucho tiempo haberse llevado la mejor mamada que le hubieran hecho en un glory hole, saqué mi móvil para sacarle un par de fotos y grabarlo, en unos minutos el chico estaba eyaculando en su boca y en su cara, se puso de pie con semen en su boca me besó y compartió aquella delicia conmigo, sin duda era el mejor semen que había probado, limpié con mi lengua los restos que había en su cara y cuello para compartirlo con ella en un largo beso.
Nos metimos en una habitación, fue una locura, estaba desbocada, me folló como una desesperada, su calentura era tan extrema que escupió en mi polla y sin lubricantes se la introdujo en el culo, en ningún momento me nombró. Juan, niñato, golfo, putañero, fueron las palabras que utilizó para dirigirse a mí, yo le respondía con las palabras que había utilizado el chico en el video: jefa, puta, golfa, zorra, calientapollas, tuvo 2 orgasmos pensando en que era aquel chico el que la follaba.
La situación era un poco caótica, por un lado estaba el chico que desde el primer día deseaba follar a mi mujer, por otro lado mi mujer a la que el chico ponía cachonda cuando veía sus videos, lo de la feria que también la puso burra, esto último comiéndole la polla en el glory hole saboreando su semen era ya el culmen, por otro lado estaba yo, no tenía miedo a una competencia entre hombres, sabía de sobra que para mi mujer solo era sexo, ella está enamorada de mí desde el primer día. Carmen no pondría nunca en peligro su vida personal, su familia, todo lo que habíamos construido juntos por ningún hombre, eso lo tenía claro, lo que no tenía claro era los sentimientos del chico hacia ni mujer.
-A ver cómo lo haces Tony, pero quiero follarme a ese chico.-
-Cariño créeme que soy yo el primero que quiere verte follar a ese chico, pero hay que ir con cuidado.-
-No sé qué tiene el chico que me pone a mil por hora.-
-Déjame que me encargue de él, no quiero que metamos la pata con él, sabemos que desde que te conoció le has gustado, no sé si eres su amor platónico, no me gustaría que se encaprichara de ti.
-Vale lo dejo de tu mano Tony, confío en tu buen criterio siempre, si me dices que no, sé qué lo has analizado y no lo ves seguro.-
-Gracias por confiar en mí cariño, te amo.-
Quedaba algo más de una semana para las vacaciones y quería recabar toda la información posible sobre Juan, a si que en los desayunos le preguntaba sobre sus aventuras, como tenía tantas folla amigas, en fin muchas preguntas para saber si podía confiar en él.
Tenía que poner en orden toda la información que el chico me había dado, el mes de vacaciones sería ideal para hacerlo, teniendo en cuenta las opiniones que mi mujer me daba a lo que le comentaba de las conversaciones que tuve con él.
Había llegado a la conclusión de que el chico conocía el mundo liberal, era un habitual de clubs de parejas, llevaba algún tiempo acudiendo a uno que nunca estuvimos nosotros, sabía cuál eran los límites que no tenía que pasar, le había preguntado si algún día se había encaprichado de alguna y viceversa, el chico tenía claro que solo era sexo, no quería compromisos con ninguna mujer por eso follaba con las mujeres casadas, le permitía follar con mujeres que después volverían con sus maridos sin que les pidiera nada, le había preguntado por la discreción, ese punto también lo tenía claro, me había dicho que eso era lo principal, él no quería fastidiar a ninguna pareja, me dijo que alguna vez se había cruzado con alguna pareja y solo se miraron sin más, le había preguntado también si no le daba vergüenza follar delante del marido, diciéndome que era lo que más le gustaba ya que le daba la posibilidad de jugar con los dos.
Parecía que era un buen candidato para pegarle un buen repaso a mi mujer, le dije a mi mujer que el día 2 de septiembre hablaría con él, le conté como había pensado decírselo, ella lo vio bien, incluso miramos posibles supuestos que podían pasar cuando lo hiciera, no quería desvelarle nuestro estudio así que decidimos proponerle hacerlo en un hotel que pagaríamos entre los dos.
Esas vacaciones dieron mucho juego, ella jugó a ser Ana para mí, otras tantas fui Juan para ella, un par de veces fuimos a un local liberal de Torremolinos, el primero de los días Carmen llevaba la adrenalina revolucionada, no hubo chico que aguantara su calentura, metimos a un chico con una buena polla, que se quedó en el mamazo, otro a los pocos minutos de meterla se corrió, otro que con sólo las caricias de ella con una suave paja se corrió encima, aunque Carmen es mucha hembra y es capaz de intimidar al más guapo no entendíamos cómo pueden ir personas así a este tipo de locales para hacer perder el tiempo a las parejas, esa noche tuvimos mala suerte con los chicos, con lo cual tuve que hacer yo lo que tres pichas flojas no fueron capaces de terminar.
El segundo día si tuvimos suerte, nada más entrar había una pareja allí que clavaron su mirada en nosotros, eran altos guapos, los dos con cuerpos muy cuidados.
-Joder cariño, el chico me ha desnudado con la mirada.-
-Lo mismo ha hecho la chica conmigo.-
-Cariño, me parece que hoy vamos a triunfar.-
Pedimos un par de cubatas y nos sentamos en el sofá, ellos se acercaron pidiendo permiso para sentarse frente a nosotros.
-Hola, somos Cosette y Alex.-
Se presentaron con un ligero acento Francés.
-Encantado, nosotros Carmen y Tony.-
Tras besarnos, estuvimos hablando con ellos, eran franceses estaban de vacaciones allí 20 días de los cuales le quedaban 2, decidimos que ese día haríamos intercambio con ellos, fue el mejor de todos los intercambios que hemos hecho hasta la fecha, el chico tenía también un buen rabo y sabía utilizarlo, y la chica era espectacular, curvilínea con un culazo de muerte, lo pasamos muy bien con ellos en especial yo, aunque había estado alguna vez con mujeres multiorgásmicas aquella era a diferente no paraba de hablar
-Oui, me gustaa, que ricooo, dame masssss, me voy, me voy, que rico.-
Lejos de intimidarme hacía que me animara a seguir empujándola, me gustaba la manera tan peculiar de correrse y hablarme con ese deje. Cosette aflojaba su cuerpo y en pocos segundos se recuperaba para tener un nuevo orgasmo pocos minutos después.
Lo pasamos bien los 4 hubo muy buen feeling, nos pasamos los teléfonos, estoy seguro que algún día nos veremos con esa pareja en Toulouse, Sevilla o Torremolinos, mantenemos conversaciones por whatsapp con ellos, después del segundo cubata Carmen me enseñó nuevamente que ninguna hembra me follaría mejor que ella.
Llegó el día 2 de septiembre saludé al personal a la entrada, salimos a desayunar y le dije a Juan que al terminar quería hablar con él. Fueron horas de nerviosismo, horas que repasaba al mínimo detalle todos los movimientos que daría, para por miedo pensar en no hacerlo, se acercaba los minutos y me arme de valor, sonó la alarma y el personal abandonó las instalaciones, todos menos Juan, que subió a la oficina, aunque en mi mente había estado pensando todo el día sobre lo que iba a hacer estaba un poco nervioso, tomé aire para intentar soltar los nervios, el chico llamó y abrió la puerta. Pensé en las palabras pronunciadas por Julio Cesar al cruzar el Río Rubicón, «alea iacta est».
-Pasa Juan.-
-Dime jefe ¿querías hablar conmigo?-
-Sí, coge la silla y siéntate junto a mí.-
El chico se sentó en la esquina de la mesa, giré la pantalla del ordenador para que tuviera una buena visión, cliqué en uno de los videos, Juan abrió bien los ojos al ver en la imagen el lavadero de mi casa y me miró, devolvió la mirada a la pantalla viendo como entraba, él sabía lo que seguía, puso los codos encima de la mesa tapándose la cara con sus manos temblorosa.
-Lo siento Tony, soy lo peor, no tengo perdón, he traicionado tu confianza, me lo has dado todo y yo te pago así, soy un mierda.-
Paré el vídeo dejando la carpeta abierta para que viera en miniaturas que había de todos los días.
-Juan quítate las manos de la cara por favor.-
-¡Qué vergüenza Tony!-
-Te entiendo, una vez me dijiste que en tu familia y en la mía sabemos guardar secretos, ¿sigues pensando lo mismo?-
El chico quitó las manos de su cara, mirando hacia el suelo pude ver que de sus ojos habían salido lágrimas, sabía que lo que me había dicho le salía de lo más profundo de su corazón.
-Sí, somos profesionales guardando secretos.-
-Bien pues este tampoco saldrá de aquí, si tengo tu compromiso de confidencialidad.-
-Tony te debo mucho, lo que hice fue un gran error que no volverá a ocurrir, haré todo lo posible porque vuelvas a confiar en mí.-
Levantaba la cabeza mientras me hablaba miró al pc y después a mí, estaba donde yo quería tenerlo, lo que había planeado estaba saliendo bien, retrocedí y cliqué en una carpeta sin nombre y en un archivo, se abrió una foto era él en el glory hole.
-¡Ostias tío! ¿Cómo tienes una foto mía ahí?-
Pasé a la siguiente donde se veía a Carmen de rodilla chupando su polla, el chico abrió los ojos, no se lo podía creer, lo siguiente era un video mamándole la polla y corriéndose en su boca y cara.
-¿Pero eso como es? No me lo creo.-
-Créelo, nosotros somos un matrimonio liberal.-
-¿Sabes que ese mamazo ha sido el que mejor me han dado nunca? Lo recuerdo perfectamente.-
-Lo sé, Carmen sabía de quién era ese rabo y se aplicó diligentemente para que lo tuvieras presente por mucho tiempo.-
-¿Y vosotros soléis ir por estos locales?-
-Nosotros solemos ir y quedar con chicos para tríos sólo una vez ¿si te invitara algún día sabiendo que no habrá mañana? ¿puedo confiar en ti?-
-Quiero que sepas que aunque me torturen de mi boca nunca saldrá nada, puedes estar tranquilo. Mi abuelo me contó su historia, sé perfectamente de donde vengo realmente, en mis genes está escrito con fuego la palabra discreción.-
-¿Pagarías a medias con nosotros la habitación de un hotel?-
-¡No! ¡Lo pagaría entero por ser Carmen! Una mujer como ella se lo merece, sólo dime el día y yo me encargo.-
-De acuerdo, el sábado por la tarde después de cerrar la tienda vamos a almorzar con mi padre y después podemos estar el tiempo que quieras, los peques se quedan con ellos.-
Seguimos hablando sobre el tema dejando claro los límites, admitiríamos que se corriera en cualquier lugar de su cuerpo pero no en el interior de su coñito, que follaría con preservativo y que podía tener sexo oral, y vaginal pero no anal. Juan me dijo que respetaría los límites sin problemas, tambien me contó que era su sueño follársela, que siempre la respetó por ser quien era, si hubiera sido otra le hubiera tirado los tejos.
Al llegar a casa, Carmen ya había bañado los dos tesoros, La besé diciéndole que el sábado se follaría a Juan, que era todo un caballero pagando el hotel él solo, se alegró saltando sobre mí abrazándome la cintura con sus piernas y el cuello con sus brazos plantándome un gran beso.
-Te quiero Tony, te quiero.-
-Y yo a ti reina mía.-
Después de dormir a los niños, catwoman llegó a la habitación para ronronear y llevarse un par de vasos de leche.
El miércoles almorzamos en la calle, ella quería comprarse un conjunto de lencería sexy que hiciera babear al chico, después de probarse delante de mí algún conjunto se decidió por un corsé negro con unos toques rojos, ligueros y medias con un tanga a juego, ayudarle en la compra de la lencería que disfrutaría otro hombre antes que yo, me tenía con la polla durísima, allí mismo se arrodilló para aliviar mi tensión.
Como todo en esta vida llega, llegó el sábado. Estuve toda la mañana jugando con Esperanza y Álvaro, llevándolos a parques infantiles donde pueden estar solos mientras yo tomaba un café, Carmen trabajaba por la mañana en la tienda, al medio día pasé a recogerla para almorzar con mi padre, mi cuñada y su hija, sobre la 5 de la tarde terminamos dejándole los peques que se quedarían con ellos hasta el día siguiente por la mañana que los recogeríamos.
Habíamos quedado en vernos a las 6 en los bajos de una famosa torre, él ya había subido a la habitación, cuando llegamos estaba allí esperándonos, bien vestido, elegante, impoluto, zapatos limpios brillantes, nada que ver con el Juan de diario lleno de polvo, nos saludamos y subimos en el ascensor hasta la cafetería para tomarnos un cubata antes de ir a la habitación, las vistas de Sevilla eran espectaculares desde allí, era un placer tomarse una copa disfrutando del skyline de nuestra bella ciudad, charlamos amistosamente como si de amigos se tratase, recordamos aquella primera vez que se vieron, él se reía de su tartamudez cuando la vio.
-Era una diosa bajando de la moto, no esperaba que entrara en la tienda y mucho menos que te besara.-
Él se hizo cargo de la cuenta, no quiso en ningún momento que pagáramos.
-He reservado la habitación así que sois mis invitados.-
El hotel estaba ubicado en la misma torre, con todos los lujos y comodidades de un hotel de 5 estrellas, seguíamos teniendo unas vistas de Sevilla espectaculares, yo llevaba la bolsa de la lencería y algunas cosas más que pudiera necesitar, pinturas, lubricantes etc. El chico le dio un ramo con 24 rosas rojas.
-Flores bonitas para la flor mas preciosa, solo tú puedes eclipsar su belleza.-
Aquello le gustó mucho a Carmen, pensé que su coñito a esas alturas estaría ya chorreante y dando palmas.
-Gracias Juan, son preciosas.-
Carmen soltó el ramo sobre un taquillón donde había un televisor. Junto a la ventana se besaron, sus lenguas se buscaban, mi mujer le dijo al chico de ducharse juntos ya que no lo había hecho desde la noche anterior, el chico se lo negó.
-¡No Carmen quiero olerte a ti! Si te duchas perderás tu olor corporal oliendo a jabón y colonias.-
-No me llames Carmen, llámame jefa que me gusta como lo haces, pero estoy sucia déjame por lo menos lavarme el coñito y ponerme la lencería.
-Primero déjame olerte así, déjame disfrutarte así, después puedes hacer lo que quieras.-
Ella aceptó sin mayor discusión, yo había hecho lo mismo en más de una ocasión, me desnudé sentándome en un sillón que había en la habitación.
El chico entró en el servicio a asearse, llegó a la habitación solo en boxes.
-Ufff jefa, no sabes como he deseado este momento.-
-Pues aquí me tienes entera para ti, disfrútame.-
Se sentó en la cama quitándose los boxes, dejó al aire una polla imponente de 24 cm igual de gorda que la mía, me miró.
-¡Jefe, desnúdala para mí!-
Empecé a desnudarla mientras la besaba, su camisa botón a botón,
-¡Dámela!-
Le di su camisa, que llevó a su nariz aspirando su aroma mientras le sacaba los pantalones para dárselos, devolviéndome la camisa la puse sobre una silla, Juan olió la entrepierna del pantalón.
-¡Qué rico jefa, eres una hembra espectacular!-
-¿Te gusta golfo? pues espera las bragas lo vas a flipar.-
Le quité el sujetador haciendo la misma operación dejándola solo con sus braguitas, la puse de cara hacia él, poniéndome detrás de Carmen, magreé sus pechos, le puse los pezones a tope, besé su cuello aspirando su aroma, fui bajando sus braguitas besando su culo se la saqué entregándosela al chico, no había ni un centímetro seco, su coño estaba chorreante, llevó su braga a la nariz mientras se masturbaba.
-Espectacular jefa, que ricura de coño tienes.-
Había desnudado a mí mujer para que la disfrutara otro hombre, la volteé para besarla.
-Disfruta del chico, te amo.-
Tras hacerlo acerqué a Carmen donde se encontraba Juan.
-¿Estas seguro que no quieres que me asee en un momento?-
-No jefa quiero disfrutarte con los 5 sentidos, si te duchas no podría hacerlo.-
Se la entregué a los pies de la cama.
-Toda tuya Juan, disfrútala.-
Me devolvió las bragas, estas son para ti disfrútalas, la cogí llevándola a mi nariz empecé a masturbarme, el chico se puso de pie, tumbándose junto a ella de lado en la cama la besó mientras tocaba su cuerpo, ella hacia lo mismo.
La puso bocabajo situándose encima de ella, empezó a olerla, olió su pelo, olió detrás de su oreja pasando su lengua lamiendo su lóbulo, olió su cuello, sus hombros, su espalda, recorriéndolos con su lengua, sus brazos, sus piernas, sus nalgas, mordiéndolos, su raja, no hubo ni un pliegue que no oliera, ni chupara, mi mujer me miraba pasándose la lengua por sus labios, mordiéndoselos, pude ver como su piel se erizaba en determinados momentos.
-¡Que bien hueles jefa eres una delicia para los sentidos!-
-Huéleme, chúpame seguro que no has olido a una hembra como yo.-
-Tan rica no jefa, eres pura fantasía.-
La volteó poniéndola bocarriba y la besó ella respondió con desesperación, siguió oliendo su pelo, su cara, su aliento, su cuello, el cual mordió y lamió, bajando por su garganta hasta su pecho derecho, al que dedicó un buen rato lamiéndolo, siguió hasta su brazo y sus dedos los cuales metió en su boca uno a uno, para volver a subir hasta su axila la cual con mucha delicadeza chupó haciendo que ella emitiera un leve sonido de placer.
-Ummm, qué delicia.-
Hizo lo mismo con su lado izquierdo, bajando hacia su barriga lamiendo su ombligo, jugando con el piercing con su lengua, siguió bajando por sus piernas alternándolas, parándose donde el olor llamaba su atención, sacaba su lengua lamiendo la zona, bajó hasta su pie izquierdo chupando el empeine y cada dedo, ella cerraba los ojos de placer, abría su boca pasándose la lengua por los labios, por su respiración se notaba que estaba disfrutando, el chico abrió sus piernas, su coño estaba tan lleno de flujos que resbalaba por su culo y manchaba la sábana, olió y lamió desde su monte de Venus hasta su culito, era una pasada ver al chico lamiendo el coño sin lavar de mi mujer, lo estaba disfrutando limpiando todos los fluidos que salían de él, debido a la excitación en pocos minutos mi mujer estaba agarrando las sábanas.
-¡No pares, me corrooooo, siii me corrooooo ummm que ricoooo me corrooo!-
Estaba claro que el chico la había hecho disfrutar de lo lindo y esto era solo el principio.
Continúa en
- Relato #221631— title-regex: contiguous parts (19 -> 20)
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