Embarazados 18
Carmen y Tony creen que el intercambio con otras parejas es solo un juego, hasta que los celos revelan verdades más peligrosas. Cuando la cuñada se ofrece como sustituto, la línea entre fantasía y realidad se desdibuja en una noche donde nada está prohibido.
Sobre el quinto mes me llegó un mensaje de Jawara con una foto, al abrirlo pude verlo junto a una mujer también de color, guapa, delgada.
-Hola amigos, por fin encontré mi Carmen, llevamos 2 meses y ella mi hace feliz.-
Se lo enseñé a Carmen y decidimos mandarle una nuestra.
-Nos alegramos de lo bueno que te pasa, besos de Carmen y un abrazo mío amigo.-
Pocos minutos después me devolvió el mensaje.
-Amigo la barriga de Carmen no será un negrito ¿No?-
Nos provocó una sonrisa.
-No, Jawara puedes estar tranquilo, no lo es.-
El embarazo fue muy distinto al anterior este le provocaba ardores de estómago y jaquecas, los antojos fueron de los más normales, incluí en la despensa pepinillos pero ni los miró. El sexo no había perdido intensidad, los medio días en el estudio aprovechábamos para comer, descansar y tener sexo cuando se terciaba, el sillón tántrico dio mucho juego, descubrimos algunas posturas que eran muy cómodas durante el embarazo. Teníamos más sexo anal que vaginal, las rosquillas en mi polla restaban intensidad a sus orgasmos con lo que prefería sentirla entera aunque fuera en su delicioso culito.
Sabía que después del parto tendría que sustituir a mí mujer, así que decidí llevarme el pc de mi oficina a la trastienda, desde allí podría hacer lo mismo que en el taller, atender a nuestros clientes y proveedores, mientras, reformaría mi oficina en ese tiempo, no lo había hecho nunca, tenía un aire antiguo, así que mientras estuviera en la tienda se encargarían en taller de renovarla.
El 9 de marzo día de mi cumpleaños mi mujer me llamó al móvil, había roto aguas yo me había desplazado al Aljarafe para ver unos trabajos en una tienda de un centro comercial, así que le dije que cogiera un taxi para vernos en el hospital maternal, cuando llegué estaba ingresada, mi padre había llegado ya y Ana estaba dentro, al rato llegaron Andrés y Sonia, aunque las conversaciones eran fluidas, todavía se notaba en algunos momentos risas forzadas por el compromiso que suponía estar junto a la pareja de su hija, al rato salió mi cuñada besó a sus padres y le dio un pico al mío, dándome el pase
-Entra, me ha preguntado por ti cada dos minutos.-
Allí los dejé, mientras Ana contaba sus impresiones. Carmen estaba incorporada y monitorizada, rompió a llorar nada más me vio.
-Ei ei que te pasa reina mía.-
Abrió sus brazos, me acerqué y abrazándose a mí cuello acaricié su pelo.
-Me he visto sola, tenía miedo.-
Intentaba calmar su llanto angustioso.
-Tranquila cariño ya estás aquí, todo va a salir bien.-
-No estabas a mí lado.-
-Bueno ya estoy aquí contigo.-
-No me dejes sola nunca más.-
-Tranquila, nunca te dejaré sola.-
Estuvo así hasta que una contracción la hizo echarse hacia atrás para tomar aire, aún las lágrimas brotaban de sus ojos, con mis manos limpié su rostro.
-No llores más cariño que cuando salga el niño se va a asustar de verte tan fea.-
-No se puede hablar contigo en serio, la próxima vez que me dejes sola te corto los huevos.-
-Te quiero, fea.-
La besé, estuve allí un rato hasta que salí a cenar algo, mientras Sonia se quedaba con ella, me acompañaron los tres mientras tomaban café, la conversación era fluida entre los tres, parecía que mi suegro había aceptado la relación mejor que Sonia.
Volvimos al hospital; unas horas después le pusieron la epidural para al rato irnos al paritorio, a las 02:32 h del día 10 de marzo nacía Álvaro que llegaba al igual que su hermana unos días antes. Lo colocaron sobre su madre mientras yo besaba su boca y su frente sudorosa, lloraba de alegría.
-¿A quién se parece Tony? ¿Le falta algo? ¿Tiene todos los deditos?-
-Sí tiene todo, no te preocupes, parecerse no sé pero, diría que a mí.-
Arrimándose la matrona nos miró a los dos antes de emitir su veredicto.
-Sin duda, no puedes negar que eres su padre, hijo.-
Mi mujer me miró y empezamos a reírnos. Salí a comunicárselo a la familia, Sonia y Andrés abrazaron a mí padre, felicitándose por la nueva vida que llegaba a la familia, sentí que aquel día Álvaro llegó para poner algo de cordura en la relación de mis suegros con mi padre.
Tuvimos la suerte de tener a los mismos profesionales que atendieron las necesidades de Esperanza, la chica que bañaba al pequeño Álvaro era la misma, hablé con ella para trolear de nuevo a Carmen, como a la muchacha le iba la marcha aceptó.
Entró en la habitación al ver a mi mujer se hizo la sorprendida.
-Hola que tal tú has estado aquí otra vez ¿No?-
-Sí, estuve aquí.
-Recuerdo que tuvo una niña preciosa, se siguen pareciendo… - sin dejarla terminar mi mujer entró al trapo.
-Siii la niña es un clon mío.-
-Vaya yo le iba a decir que se siguen pareciendo mucho Blanca Suárez y usted.-
En ese instante la chica se giró y abandonó la habitación, cruzándose conmigo me mostró una sonrisa de triunfo. Acto seguido entré en la habitación.
-Mira que eres malvado, no sé cómo lo hacéis la enfermera y tú pero me volvéis loca, ya no sé quién soy.-
-Te lo digo yo: eres Carmen García, la mujer de la que me enamoré a los 17 años, madre de mis dos hijos, la mujer que más quiero en este mundo y con la que me gustaría envejecer.-
Me besó como hacía tiempo que no lo hacía, pude ver como se le erizaba la piel cuando mordí su labio inferior
-Te quiero demasiado cariño-
-Y yo a ti amor mío.-
Pasaron tres meses hasta volver a la normalidad de nuestras vidas, seguíamos teniendo buen sexo y salíamos a divertirnos cuando se nos apetecía, en una de esas veces solo habían un par de chicos que no nos entraron por el ojo, había algunas parejas que charlaban, seguramente ellas se conocían de antes o venían quedadas, empezamos a hablar con una pareja de Cádiz un par de años más jóvenes que nosotros, la conversación con ellos fue muy variada y divertida, tenían descaro, frescura y muy poca vergüenza, llevaban en el mundo liberal desde antes de casarse de penalti muy jóvenes, aunque no eran personas que nos atrajeran sexualmente había muy buen rollo entre los 4, ella era bisexual, los dejamos un rato solos para ir a ver si había entrado algún chico nuevo al local con el que poder jugar, entró otro pero era igual que los anteriores.
Hablamos Carmen y yo de probar con esos chicos un intercambio de parejas, aunque físicamente no eran gran cosa ninguno de los dos no podíamos negar que con su simpatía y su poca vergüenza lo habíamos pasado bien hablando con ellos, así que decidimos que porque no probar algo diferente.
Ellos seguían en la barra hablando entre ellos.
-Chicos, el jacuzzi está vacío os apetece un bañito.-
Les preguntó Carmen, que tuvo la inmediata aceptación de ellos, pedimos las toallas y zapatillas, nos desnudamos él tenía algún kilillo de más pero se veía que había estado en algún momento ejercitándose en algún gim, su pene se veía pequeño, era muy retráctil como pudimos comprobar más tarde cuando alcanzó en su máxima plenitud los 17 cm, ella por su parte se veía una mujer a la que tener hijos había perjudicado su figura por dejadez, en sus pechos, a pesar de su edad, empezaba a notarse la fuerza de la gravedad, entramos en el Jacuzzi arrimándose Carmen a mí oído.
-Cariño si no lo ves, nos inventamos algo y nos vamos.-
-No cariño voy a intentar pasarlo bien sin mirar el físico, hace muchos años que no me follo a otra mujer.-
Empezamos a morrearnos cada uno con sus parejas para romper el hielo. Ellos estaban acostumbrados a esto así que se fueron arrimando hasta ponerse junto a nosotros, el alargó su mano llevándola al pecho de mi mujer yo hice lo propio magreándola, pellizcándolas, ella empezó a acariciarme y cogió el culo de mi mujer, mi mujer se acercó a su oído.
-Lo siento no me gustan las mujeres.-
Ella quitó la mano de su culo, seguimos hasta que el chico se puso tras mi mujer para empezar a besar el cuello desde atrás, mientras su mujer hizo lo mismo conmigo, me separé de mi mujer empezamos a morrearnos con las parejas contrarias, ella empezó a masturbarme.
-Joder, que buena polla tienes tío.-
Yo había metido dos dedos en su coño,
-Pues seguro que aquí entra la mía y la de tu marido juntas, vaya coño gordo que tienes.-
Mientras mi mujer y Fran, hacían lo propio. El jacuzzi se paró y decidimos irnos a una habitación, al salir íbamos los dos con las pollas duras, en tamaño estaba claro que mi mujer salía perdiendo, miré a mí mujer y también pensé que yo también perdía con la hembra, ¿pero qué coño? No lo estaba pasando mal, mientras nos secamos mi mujer se acercó cogiéndome la polla.
-Parece que no se lo está pasando mal esta.-
-Pues mira parece que no.-
-No se lo des todo, que después tu y yo vamos a ajustar cuentas.-
En la habitación que había una cama grande me tumbé boca arriba para hacer un 69 con Pepa. Mi mujer se puso en cuclillas comiéndole la polla a Fran, mientras él estaba de pie, en un par de minutos había eyaculado en los pechos de ella, pensé que aquel intercambio había sido un error como otros tantos. Fran nos explicó que desde que lo vasectomizaron le pasaba eso, pero que se ponía rápido duro, mi mujer se tumbó en la cama mientras aquel chico empezó a comerle el coño, debía hacerlo bien porque en pocos minutos ella estaba gimiendo y llegando al orgasmo.
Mientras, nosotros seguíamos a lo nuestro, la chica me dijo que ella era muy dura a la hora de tener el orgasmo y que con el 69 no se iba a correr, era de un solo orgasmo intenso, en la mayoría de los intercambios no llegaba a correrse, ella se montó encima de mí para meterse la polla hasta los huevos, sabía mover las caderas.
-Ummm que buena polla tienes tío.-
-Pues para ti hasta que te canses.
Iba a tardar en correrme así que decidí darle un buen repaso a la colega, la voltee poniéndome encima le levanté una pierna y me puse de rodilla, mientras ella movía su cuerpo empecé a bombearla, no sabía lo que hacer la folladora, le estaba dando un soberano pollazo, la que le costaba correrse empezó a mover sus caderas.
-Siii me encanta, que polla tienes tío, así así dame más, no pares.-
Aceleré el ritmo, ella cogió un cojín colocándolo en su boca logró callar sus gemidos que retumbaban en la habitación.
-Me voy a correr, que pollaaaaa, no pares no pares, así así agfff siiiiiiiiii.-
Se corrió temblándole el cuerpo, en algo menos de 5 minutos se había corrido Pepa, la dejé un rato quitándome el condón para que recuperara el aliento.
Mi mujer estuvo encima de Fran un buen rato que después de la eyaculación precoz parecía tener algo más de aguante, cambiaron de postura tumbándose mi mujer, él se puso de rodillas levantando sus piernas empezó a darle duro a mi mujer bajo su petición, en esa posición mi mujer estaba expuesta a la máxima penetración que el chico podía darle, ella alargó su mano para estimular su clítoris, no tardó mucho en correrse.
-Dame duro, más, si más párteme, siii me corroooo.-
El chico soltó sus piernas, al igual que hice yo minutos antes se tumbó, para entonces, su mujer llevaba un buen rato chupándomela, me puse otro condón para volver a follarla.
La volví a follar boca arriba, de lado, en el filo de la cama, la puse a 4 patas poniéndole un cojín bajo ella, iba a darle duro, metía mi polla hasta el fondo, sacándola casi entera volvía a clavarla duro acelerando mis embestidas, ella no pudo aguantarlas y se dejó caer encima del cojín levantando su culo, junté sus piernas poniéndome encima de rodillas abrí los cachetes de su culo hacia arriba, apunté mi polla en su coño para clavarla, así no podía moverse la tenía acorralada, empecé a darle duro, quería que se corriera de nuevo y que tuviera un buen recuerdo, unos minutos después gemía desesperada mordiendo un cojín, llorando de placer.
-Que polla tío, me voy a correr otra vez.-
-Córrete otra vez para mí guapa.- Aceleré mis embestidas.
-Me corroooo, si, si, si agfff, que poooollaaaa.-
-Así me gusta córrete, córrete para mi.-
Dejé que se recuperara. Mi mujer había acabado con aquel chico, después de chupársela se subió encima de él en cuclillas, hay que tener mucho aguante para no correrse cuando mi mujer se sube así encima de otro tío, en pocos minutos el chico se corrió, cuando su mujer se estaba corriendo, ellos estaban mirándonos mientras se acariciaban.
-Hace años que no tenía dos orgasmos, además así de intensos.-
-Yo me alegro de que así sea guapa y de haber conseguido que te corrieras dos veces.-
-¿Tú no te vas a correr? ¿Cómo quieres correrte?-
-Chúpamela, me gustó como lo hiciste, ¿donde quieres que me corra?-
-Hazlo en mi boca, te lo mereces.-
Tiré un cojín al suelo, arrodillándola le arrimé mi polla que ella cogió para mamármela, mi mujer se puso sus tacones y situándose tras de mi me besaba el cuello, yo giré mi cara para besarla, llevó sus manos a mis pechos pellizcándolo.
-Me voy a correr síii, me corroooo, siii-
-Así, cariño llénale la boquita de leche, dásela toda.-
Cogí mi polla para en dos movimiento descargar en su boca y en su cara.
Lo habíamos pasado bien con ellos nos habían dado mucho juego así que nos pasamos los whatsapp, nos comentaron de meternos en un grupo que estaban ellos, había chicas solas, chicos solos y parejas.
Nos dimos una ducha, sabíamos que para que la noche pasara de buena a muy buena había que pasar por la habitación del sillón raro.
-¿Qué te ha parecido el intercambio?-
-Muy bien aunque la chica físicamente no era gran cosa se ha portado bien en la cama ¿a ti que te ha parecido?-
-Pues no puedo, ni quiero mentirte, creo que ambos deberíamos tener la libertad de follar con otras personas, pero he de reconocer que no me ha gustado que otra mujer goce de tu polla en su coño, me resulta divertido que te la chupen pero verte follar con otra no.-
-Pues te tengo que confesar cariño que aunque me ha gustado follar a otra mujer con tu consentimiento, para mí tiene más morbo verte follar con otro tío que un intercambio.-
-Creo que lo que hicimos fue lo mejor ya que si no encontramos un chico no podemos descartar una pareja aunque a mí me cueste un poco.-
No sé qué fue, quizás pequeños celos pero tengo que decir que aquella noche no me dejó follarla, ella tomó la iniciativa de principio a fin introduciendo mi polla por sus tres agujeros, follándome, ella hizo que me corriera dos veces. Carmen consiguió correrse tres veces.
-Joder cariño que te ha pasado que no me has dejado ni moverme.-
-Te he follado para que no se te olvide que ninguna mujer te va a follar mejor que yo.- Simple y llanamente tenía razón.
Volví a instalarme en la oficina del taller, había insonorizado la oficina, tenía otro aire más moderno, puse en las paredes fotos de nuestros empleados trabajando en las máquinas, Jesús, Juan y demás personal, fue un buen aliciente para ellos estar en cuadros de fotos en la pared de la oficina, en la mesa puse dos fotos una de mi mujer en la playa, había levantado el agua con sus manos, el paparazzi había captado el momento del agua cayendo en sus hombros igual que si fuera lluvia, recortada a medio pecho donde también había algunas gotas. La otra foto era de Esperanza sentada en un sillón con Álvaro en sus brazos.
En el grupo de whatsapp había gente liberales, parejas, chicos y chicas, hablábamos por privado con algunos chicos pero no había ninguno que nos llamara la atención, la pareja de Cádiz había hablado muy bien de nosotros así que todos querían conocernos, decidimos abandonar el grupo para seguir a nuestro ritmo, buscando en páginas de contactos o en locales liberales y es que en el grupo no había nada potable y tampoco había buen rollo.
Ese verano como los anteriores fuimos a Fuengirola, mi padre y Ana se habían ido a dar un paseo por la orilla y hablamos sobre ellos, se les veía Felices.
-¡No va a ser feliz reina mía si mi padre le estará dando lo más grande!-
-¿No será al revés Tony, que tu padre está disfrutando de un mujerón?-
-También puede ser pero seguro que pocas pollas como esa se ha comido tu hermana, sin embargo mi padre si se ha comido a hembras como tú hermana y mejores ¿no?- Dije acariciando su cara.
-¿Entonces yo soy mejor que mi hermana?-
Sabía que me estaba metiendo en camisa de once varas, esa era seguramente una pregunta trampa.
-Veras cariño, la verdad es que tu hermana es también una mujer guapa y que se cuida, tiene buen tipo y cualquier tío la mira cuando pasa junto a ella, pero tú para mi eres una diosa.-
-Entonces mi hermana te parece guapa ¿te gusta?-
-No sé cómo explicarte, tu eres mi reina, la mujer a la que amo con toda mi alma, tu hermana se parece mucho a ti salvando la diferencia de edad, sí me parece atractiva.-
-¿Si tuvieras la posibilidad, te la follarías?-
-La verdad es que tu hermana tiene un buen pollazo, sí, me la follaría sin duda, pero eso no va a ocurrir.-
Al rato llegaron incorporándose a la conversación que teníamos sobre Esperanza y Álvaro, quienes jugaban felices con la arena, Carmen se acercó al oído de Ana para decirle algo, ella sonrió mirándome provocando en mí un sonrojo de vergüenza, entendí que le había dicho lo que minutos antes estábamos hablando, se empezó a reír pasándome la mano por el hombro.
-No te preocupes cuñadito, esta tarde saldremos nosotros con los niños y os dejaremos solos en la casa.-
Me acerqué a mi mujer para decirle al oído.
-¡Qué cabrona eres, el susto que me has dado, creí que le habías dicho lo que habíamos hablado!- Ella rio.
-Cariño solo quería que supieras que yo también se trolear.-
Así fue, por la noche se vistieron dejándonos el piso solo para nosotros, esperaba en la habitación después de ducharme, cuando ella terminó apareció por la puerta vestida con ropa de Ana y una bolsa.
Continúa en
- Relato #221038— title-regex: contiguous parts (17 -> 18)
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