Xtories

Ro conociendo a mis amigos.

Ro no solo baila con extraños en la pista; se los lleva a los baños para complacerlos. Y cuando el coche vuelve a casa, ella decide que sus amigos no deben quedarse con las ganas de sentir su cuerpo entre sus piernas.

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Hola de nuevo, soy Carlos el madurito que tiene la suerte de tener a Ro como pareja, una hotwife como nunca la podría haber imaginado.

En anteriores relatos os explicaba la capacidad que tiene Ro, para disfrutar del sexo, en todas sus variantes; también os explicaba como durante la pandemia se había buscado entretenimientos de transportistas jóvenes, siempre con mi consentimiento (o no).

El 10 de Mayo el gobierno nos alegraba con la noticia de que el confinamiento se terminaba y habría una desescalada progresiva hacia la normalidad, pero que no debíamos bajar la guardia.

Todos los amigos y conocidos celebramos esta noticia, y empezamos a programar encuentros en formas de comidas en formas de barbacoas por ser siempre al aire libre y ahora que se acercaba el buen tiempo.

Ro y yo empezamos de nuevo a fantasear e imaginar como serian los reencuentros entre amigos, entre amantes, o incluso como seria a partir de ahora, con el riesgo latente que había, como seria buscar nuevos amantes.

Tomamos la decisión de seguir como hasta ahora sin dejar que el miedo nos atenazase y no nos dejase ser nosotros, pero con la única excepción de que todos aquellos con los que nos relacionásemos, tendrían que aportar, igual que nosotros, pruebas de PCR’s actualizadas.

Y aprovechando que ahora venia el buen tiempo en la Costa Brava, dentro de lo posible, las juergas las haríamos al aire libre, en nuestro jardín o en la piscina.

Fuimos quedando progresivamente con mas gente, sobre todo de la misma urbanización, y creamos una asociación de personas para la ayuda de los damnificados y más vulnerables por la pandemia la cual cosa no permitió ayudar a gente que se había quedado sola, y anímicamente tocada, pero también nos permitió recibir subvenciones para las ayudas, y negociar precio al mayor por los test PCR’s, lo que nos propició hacernos a todos los miembros un PCR semanal.

Como la dinámica era muy positiva que era lo que la gente necesitaba en aquellos momentos de incertidumbre, y las fiestas y barbacoas continuas, en poco tiempo llegamos a los trescientos asociados, con lo cual y en relación a la película “300” le pusimos el nombre de Espartanos por la Costa Brava.

Cuando explicábamos las condiciones para hacer nuestras reuniones al aire libre, la gente se empezo a ofrecer para hacerlo en sus jardines, hemos de recordar que estábamos en una urbanización de 600 chalets, algunos con jardines de 2000 metros cuadrados.

Después de la barbacoa venían las conversaciones de sobremesa, y después de los terceros chupitos y algún “cremat” de ron que preparaban magníficamente algunos miembros catalanes, las lenguas se soltaban, los ojos se achinaban, las sonrisas eran más fáciles, y los cuerpos se acercaban, pero siempre había alguna reserva que se terminaba cuando dos o tres o más miembros decían que se iban a hacer la siesta, y desparecerían; todos sabíamos que quería decir ir a hacer la siesta, sobre todo si eran las 7 de la tarde…

El comportamiento de la gente era muy diferente si haba menores o no, si habían vecinos que podían ver o escuchar lo que pasaba al otro lado de los setos que separaban las parcelas. Por eso cuando varias personas proponían sus casas como opción de la barbacoa, se votaba y ya por el numero a favor ya se sabia que casas eran las mas propicias para la intimidad, la mayoría no era tonta, y sabia lo que quería.

Entre los nuevos asociados nos encontramos muchas mujeres y algunos hombres solos, que por diferentes avatares de la vida, se encontraban solos en su casa y como ya se les había ayudado durante la pandemia, no dudaron en incorporarse a nuestro “club”.

Sabíamos por los transportistas, que algunas mujeres es habían propuesto relaciones sexuales discretas, y también sabíamos de algunas parejas ocasionales entre mujeres, pero pretendíamos que nuestros secretos siguieran siendo secretos, y para ello propusimos reuniones exclusivas entre hombres y entre mujeres, donde nuestras “espartanas” sondeaban a las nuevas incorporaciones y nosotros hacíamos lo mismo con los hombres, todo siempre amparado por un marco de respeto y discreción.

Sorprendentemente y en forma de broma, nuestras mujeres, crearon un subgrupo en la asociación que ella llamaban “las espartanas libres” y que para pertenecer al grupo solo habia una premisa “todo vale, siempre que se haga consentidamente, dentro del maximo respeto hacia las personas”.

Cuando Ro, que después supe que era una de las artífices de la propuesta junto a Marilen y Noa, cuando me lo propuso, yo no pude hacer otra cosa que aceptar, sobre todo cuando me explico que la idea surgió entre las tres en una de esa reuniones de mujeres solas, donde los “mojitos” desataron las lenguas y las intimidades, sobre todo delante de dos alemanas que alucinaron cuando vieron como poco a poco las teres espartanas se empezaban a acariciar y a besar unas a otras acabando en un trio de mujeres de muy alta tensión; las dos alemanas, me explico Ro, no participaron del trio, pero no se marcharon, se quedaron a mirar, y terminaron masturbándose en solitario, pero en la despedida los besos y abrazos ya no eran tan fríos como en la entrada; aquello prometía.

Pasados unos días, yo quede con mi grupo de amigos de toda la vida, para hacer una barbacoa en casa, y como para la misma fecha Ro, tenia que viajar a ver a su familia y la propuesta era que se quedaría todo el fin de semana con ellos, decidimos mis amigos y yo también pasar todo el fin de semana en el chalet esperando el partido de futbol del sábado entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid.

Hay que decir que los cinco amigos nos conocemos de cuando éramos adolescentes, y hemos compartido mil y una anécdota, y mil y una historia inconfesable… pero también hemos compartido algunas amigas entre nosotros, siempre con el consentimiento de ellas.

Éramos un grupo muy compacto y homogéneo, que hacíamos mucho deporte la cual cosa nos permitía tener unos cuerpos atractivos para las chicas y no me avergüenza decir que teníamos mucho éxito entre las féminas.

Llego el viernes, y ya habíamos comprado de todo, diferentes carnes para dos días diferentes, bebida para un regimiento, todos los ingredientes para hacer muchos litros de sangría de frutas con canela, y los ingredientes para hacer “mojitos”, cubatas y Gin Tonyc’s de los antiguos.

Y sobre todo mucho All i Oli para la carne y el pan de payés tostado a la leña… se nos presentaba un fin de semana de hombres con muchas palomitas para el futbol, y las pelis porno de la noche.

Todos mis amigos sabían que estaba viviendo con Ro, pero no la conocían en persona, solo por lo que yo les explicaba de como era y de alguna conversación por teléfono entre ellos y se lamentaron de que no la conocerían tampoco en este fin de semana, pero como he dicho era un fide de chicos solos.

El viernes al mediodía llegaron los divorciados, Paco y Jaime justo en el momento en que un taxi recogía a Ro para llevarla a la estación de tren para coger el AVE en Girona.

Cuando los presente fue como si se hubieran conocido de toda la vida, Dani hacia bromas de lo atractiva que era y la cogía por los brazos para que no marchara, y me decía: vete tu y deja a Ro aquí con nosotros.

La verdad es que Ro iba preciosa, llevaba un pantalón gris claro superceñido, y una blusa blanca con un generoso escote, en conjunto con unos botines blancos de tacón alto, que realzaban su silueta, y debajo se insinuaba un sujetador que hubiera jurado que era dos tallas mas pequeñas de las que utilizaba Ro, por lo que se le mercaba y realzaban los pechos.

Cuando la vi así vestida pensé, mi putita hoy tendrá juerga en el AVE, lo veo, y mas tarde así me lo reconoció, que se había imaginado en el AVE follando en los lavabos con varios desconocidos.

Después de besos y arrumacos el taxi marcho y nosotros empezamos a descargar cosas entre las bromas de mis amigos del polvo que tenia mi pareja, a lo que yo para provocarlos les conteste, ¿solo un polvo?, si solo pensáis en un solo polvo, Ro os destroza en los primeros 5 minutos, no sois tíos para ella…

También fantaseamos con invitar a alguna vecina marchosa sobre todo para los solteros, y aquí la imaginación de “machos” se desbordo.

Entre risas empezamos a preparar la primera barbacoa para tres ya que los otros dos, los casados, llegarían un poco más tarde, y comenzaron las rondas de cervezas y aperitivos y vermuts blancos.

Sobre las 15 horas llegaron los otros dos y comenzamos a planificar el fin de semana de hombres solos (hombres saritos): viernes comer bien, prepararíamos en tinaja de barro 25 litros de mi sangría secreta que tanto éxito tenia entre mis amigos dejando macerar la fruta con el alcohol 24 horas, y si el tiempo acompañaba alguno se bañaría en el mar, y por la noche bajaríamos a Lloret en busca de alguna guiri cachona que quisiera jugar con alguno de nosotros en el chalet, mientras el resto veíamos películas porno en la súper tele del salón, o gracias a las micro cámaras PinHole instaladas en todas las dependencias de la casa, podíamos ver también como follaban en directo uno de nosotros.

He de decir que esa era una opción remota, porque mis amigos no sabían que no solo el perímetro de la casa estaba monitorizado, sino también las habitaciones.

El sábado, seguiríamos de relax alrededor de la piscina tomando el sol y bebiendo, bajaríamos de nuevo a Lloret a hacer el aperitivo y a ver si había suerte con alguna chica, prepararíamos otra barbacoa y daríamos buena cuenta de la sangría, haríamos un poco de siesta (solos o acompañados) a la espera del partido de futbol con cantidad de cerveza y palomitas. Después volveríamos a Lloret para animar la noche.

El domingo, más de lo mismo, levantarnos tarde y hacer el vago, algunos bajar a la playa, y otra barbacoa antes de despedirnos, besos abrazos y hasta la próxima.

Un fin de semana simple, pero para 5 amigos de toda la vida, suficiente.

La primera barbacoa ya tocaba a su fin y la abundante bebida ya comenzaba a pasar factura, y empezábamos a hacer planificaciones de carácter sexual para los tres días, algunos excitándonos y babeando más que otros, pero todos cachondos por lo que nos prometíamos en esos tres días, cuando sobre las 18 horas oí la puerta de entrada del jardín y me acerque porque no esperaba a nadie.

Entonces vi a Ro arrastrando la maleta al mismo tiempo que hablaba por el móvil con cara de preocupación. Estaba claro que había llorado y algo le afligía el alma.

Al terminar de hablar me explico que su tío paterno había dado positivo, y todos los miembros de su familia tenían que estar confinados 10 días. No era grave, pero la prevención medica mandaba.

Todos mis amigos se acercaron, y al ver que Ro volvía a llorar cuando lo explicaba, la abrazaron y la intentaron calmar con palabras de ánimos.

Le comentamos que teníamos todavía comida preparada, y agradeciéndonos el ofrecimiento entro en casa y dijo que se iba a su habitación. Yo la seguí hasta su habitación y me explico que cuando estaba a punto de coger el AVE en Gerona le llego la noticia, que por suerte la tranquilizo un poco, sus padres le dijeron que los médicos le comentaron que no era grave solo una medida de carácter preventivo, que no se preocupara, pero ella no podía evitar los temores por mucho que le dijeran que no había peligro, y que tenian que hacerse pruebas toda la familia.

En ese momento le volvió a sonar el móvil y era su padre que la tranquilizo diciendo que las ultimas pruebas habían dado todas negativas, que solo su tipo había dado positivo pero era asintomático, que el encuentro familiar se realizaría dentro de 15 días.

La cara de Ro cambió su expresividad, relajándose, abrazándome y besándome con alegría.

Me dijo que le sabia mal habernos fastidiado el primer día de amigos, y que intentaba localizar a una amiga de Barcelona para quedar y pasar allí el fin de semana; yo le dije que no hacia falta que nos adaptaríamos a ella, ella soltó un no rotundo y se dispuso a descansar un rato.

Mis amigos después de interesarse por su estado, aceptaron cambiar nuestras intenciones, sobre todo las de carácter sexual, sin renunciar a las otras. Estuvimos jugando al Remigio un rato entre wiski y wiski, hasta que Ro me dijo que se iba a duchar y nos preparaba la cena.

Mientras preparábamos la mesa mi chica bajó de la habitación con unos leggins grises súper ajustado y una sudadera también ajustada, comentándonos que no nos quería amargar los planes y que mañana se iba para Barcelona, pero que esa noche la tendríamos que aguantar. Que era consciente del grado de complicidad de aquel grupo de amigos porque yo le había explicado muchas anécdotas y aventuras de nuestro grupo a lo largo e 50 años de convivencia, y que no quería cortarnos el rollo, que habíamos hecho muchos planes entre amigos y ella no quería ser quien los echara al traste.

Lógicamente nosotros contestamos que de eso nada, que ella se quedaba, y que ella al ser mi pareja, para bien y para mal formaba parte del grupo.

Comimos, bebimos y reímos en un entorno de sincera amistad, Ro no parecía externa, más bien parecía como si hubiera formado siempre parte del grupo, aceptaba las típicas bromas de hombres, en ningún momento apelo a su condición de mujer, ni a su sensibilidad femenina para participar de los comentarios a veces obscenos de cualquiera de nosotros.

Sobre las 12 de la noche decidimos cambiarnos y bajar a Lloret, los hombres nos pusimos elegantes para salir y Ro lo hizo como me gusta a mi cuando salimos, vestido ajustado de tirantes sin sujetador, tacones altos parra realzar su magnifico culo, tanga para que el vestido no marcara ninguna costura indebida, y el pelo recogido para mostrar su cuello que es una de las zonas más erógenas que Ro tiene. Todo ello acompañado e un maquillaje intenso que le daba un aire de putita cachonda, como a mi me gusta.

Cuando apareció por la escalera, los vítores y silbidos de mis amigos que desde abajo veían aquella minifalda y aquellas largas piernas, y alguno el inicio del tanga.

Éramos 6 y decidimos ir en el coche de Antonio que era un 7 plazas, pero como Lloret estaba cerca, no sacó los dos asientos de reserva y decidimos bajar con Ro sentada en mi falda. Mientras bajamos los comentarios eran de todo tipo, suertudo, que así cualquiera viajaba, que no había derecho de estas discriminaciones entre amigos… etc… y Ro se reía mientras poquito a poco, movía con malicia su culito sobre mi paquete que al poco comenzó a reaccionar.

El que más me recriminaba mi actitud era Jaime que lo llevaba justo al lado, y que para colmo par él, veía que el minivestido de Ro, se había alzado casi a sus caderas por lo corto que era.

Protestaba todo el rato, y a medio camino, Ro nos dijo que estaba incomoda porque yo estaba trempado y no se podía sentar bien, que si alguien se ofrecía a servirle de asiento. A Jaime le falto tiempo para ofrecerse y Ro solo tubo que hacer un simple ejercicio de piernas, en el cual a los de adelante les enseño todo el tanga sentándose finalmente encima de Jaime, momento en que Ro me miró y con aquella cara de guarra que pone cuando se esta calentado, comento, menos mal que hay hombres galantes en esta coche.

No se bajo el vestido, y el tanga ya era visible para todos cosa que a mi mujer parecía no importarle, y encima, las curvas de la carretera propiciaban unos movimientos de vaivén que Jaime estaba “sufriendo” en silencio. Todos lo vimos hiperventilar, no sabia donde poner las manos para no ofender, y para colmo en la oscuridad del interior del coche, Ro me pasaba su mano por encima de mi polla que en estos momentos ya estaba a 100.

Jaime seguía hiperventilando con los ojos cerrados y se atrevió a poner ambas manos en las cadera de Ro, y poco a poco, entre curva y curva, yo veía como le quedaban los dedos marcados en la piel de mi mujer, lo que quería decir que estaba apretándola contra él. Ro hacia ver que no se daba cuenta pero en cada curva movía exageradamente sus caderas contra la cintura de Jaime.

Estábamos llegando a Lloret y mientras buscábamos el aparcamiento municipal Antonio tubo que hacer un par de frenados fuertes, y en el segundo vimos como Jaime, levantaba sus cadera y suspiraba con fuerza mientras todos supusimos que se corría en el interior de su pantalón.

Nadie dijo nada, antes de bajar Ro me besó en la boca y cuando se levanto de encima de Jaime, lo hizo sin bajarse el vestido, ofreciendo un espectáculo de su culo de su magnifico culo.

Jaime bajo sonriendo, con su chaqueta puesta en su cintura tapando la parte delantera.

Ro se me abrazo, me vivió a besar, y yo solo le comenté lo mala que era… en tono jocoso.

Entramos en nuestro Pub de siempre que a esas horas todavía no estaba en su máximo esplendor, pero que ya tenia una media entrada suficiente para 6 más. Nos pusimos al fondo de la barra donde unas semanas antes a Ro se la habían follado dos chicos a pie derecho, y allí comenzamos la fiesta.

Ernesto que siempre ha sido muy bailón y sabe llevar el ritmo muy bien, se fue a la pequeña pista de baile y empezó a ofrecernos unos variopintos y buenos pasos de baile a lo que Ro miraba alucinada que un tío de casi 60 años pudiera moverse en una pista de baile con tanta elegancia y agilidad, con lo que a Ro le gusta bailar, pero yo soy del genero patoso en ese aspecto.

El camarero se nos acerco, saludo a Ro con dos besos y no s pregunto que qué íbamos a tomar, diciendo que la copa de Ernesto corría a cuenta de la casa por animar la pista.

Ro se fue hacia la pista y estuvo bailando con Ernesto intentando seguir sus pasos, pero para ella era imposible pero no dejo de intentarlo; se rieron mucho y Ernesto le enseño a bailar Rock a la antigua usanza, la de los años 70/80 y como la media de edad del Pub era alta, en nada la gente estaba aplaudiendo a Ro y a Ernesto que estuvieron fantásticos a lo largo de varias canciones.

Llegaron juntos a la barra, abrazados por la cintura riendo, y Ro me comento - mira cariño, he encontrado a mi hombre ideal, follar no se si folla mejor que tu, pero bailar ya te digo que lo hace mucho mejor que tu.

Todos no reímos, y fue Ernesto el que le respondió: - ya te digo yo que no, que follar aquí, el que mejor folla es tu marido, el resto a su lado somos aprendices de brujo. Vamos pero que no me importaría entrar en competición – dijo guiñándome el ojo a mi, y todos nos reímos de la broma.

El ambiente era de franca complicidad y Ro les estuvo explicando de las chicas que habían en el Pub quienes eran presa fácil para los hombres porque muchas era muy liberales, incluso les explico cual era la bebida que las ponía más a cachondas – caramba Ro, estas muy bien informada – le comento Ignacio – hombre en alguna batalla hemos luchado juntas… - comento riéndose mientras me miraba con cara de complicidad.

Diez minutos después Paco y Ernesto ya estaban hablando alegremente con dos francesas de unas 50 años de muy buen ver y mejor escote, y si nos guiábamos por el lenguaje corporal, aquello iba viento en popa para los dos amigos.

En la pista varios chicos y chicas mulatos bailaban reguetón, perreando entre ellos, y a Ro se le iban los ojos en cada movimiento cada vez más sensual. Yo la animé a ir a bailar pero me dijo que Ernesto estaba muy ocupado (en ese momento comiéndole la boca a una de las francesas), le dije que le pidiera al mas cachas de los mulatos que le enseñara, pensando que Ro se cortaría, pero nada más lejos de la realidad, Ro se acerco decidida a la pista y vi que le comentaba algo al chico y este mirándosela de arriba a bajo, pareció preguntarle si estaba segura con aquel vestido y aquellos tacones, como si eso fuera un impedimento, a lo que Ro se le colgó del cuello y sin más empezo a mover sus caderas siguiendo el ritmo dulzon de la canción sudamericana.

El Chico empezo a animarse y empezo a moverse con unos movimientos cada vez más sexuales, empezando a rozar en exceso a mi Ro.

En la barra Antonio, Jaime y yo observábamos embelesados los movimientos sensuales de mi chica, y cada vez que el mulato tocaba o se arrambaba en exceso al cuerpo de Ro, los tres nos mirábamos y nos reíamos una risa no exenta de un poco de envidia por nuestra parte hacia aquel chaval joven que estaba haciendo las delicias de nuestra querida chica.

Antonio comentó – joder Carlos, te admiro de como puedes tener una relación tan abierta con tu mujer, sois la envidia del resto de amigos – a lo que yo le respondí, - cuando tienes una mujer como Ro, y has renido la vida sexual que he tenido yo y que todos conocéis, aplico aquel dicho de “prefiero comerme un pastel a medias, que comerme una mierda yo solo” y el riesgo de tener una mujer tan sexual y que para ella el sexo solo es un juego, tiene sus riesgos y ventajas, pero lo que más tiene es satisfacción.

Ro tiene un concepto de ella misma de que como le gusta tanto el sexo, mientras solo sea sexo, debe compartirlo, que es como comer, si ella puede disfrutar comiendo su obligación es invitar a otra persona a comer con ella, que todos los placeres de la vida, en compañía son más placeres.

Jaime miraba embobado a los bailarines, y hacia rato que se acariciaba su paquete por encima del pantalón y volvía a tener una erección de caballo. Solo entrar en el Pub se había metido en el WC y se había sacado los calzoncillos todos llenos manchados de semen producto de la travesura de Ro cuando estábamos en el auto.

- Eres un cabronazo suertudo, cuando sea mayor yo quiero una mujer como ella.

La noche fue pasando, y el perreo cada vez era más atrevido, hasta el punto de que en un momento dado el chaval no podía bailar por culpa de la erección que ya era más que evidente en su pantalón. Ro se acercaba a nosotros solo para beber su caipirinha (ya llevaba tres), me daba un beso, me cogía mi mano y me la ponía en su entrepierna para que viera lo mojada que estaba, y me reconocía que se lo estaba pasando muy bien bailando con el mulato.

- Te lo acabaras cepillando, si sigues así de caliente- le comente.

- Pues si me dejas no te extrañe, me tiene como una perra con tanto arrambón y tanto toqueteo, y encima el cabron gasta una polla XXL- dijo riéndose.

Jaime y Toni alucinaban con el desparpajo con el que hablábamos.

- Tu misma, ya sabes que por mi no hay problema, en tu cuerpo mandas tu.

Y entonces hizo una cosa que nos sorprendió a todos, hizo el gesto de volver a la pista pero antes me beso intensamente en la boca, y acto seguido beso también primero a Toni y cuando parecia que iba a besar en los labios a Jaime, le hizo la “cobra” y le dijo

- A ti no, que tu ya has tenido tu premio.- y se fue.

Toni y yo nos pusimos a reír y Jaime se hizo el ofendido, pero termino riendo a carcajadas con nosotros.

Los dos bailarines seguían con sus movimientos sexys y 20 minutos más tarde el chico le volvió a comentar lo incomodo que estaba con aquella erección que no le dejaba bailar todo lo bien que él quería. Ella le dijo algo al oído y el chico se pue hacia el lavabo y Ro se acerco a la barra para darle un nuevo sorbo a la caipirinha, y me dijo al oído, - voy al lavabo, si quieres venir –

Y se fue decidida hacia los lavabos, Jaime y Toni no dejaban de mirarme al ver que ni ella ni el chico salían, y esta vez fue Toni quien dijo – Ya voy yo, no aguanto más esta intriga-.

Toni, volvió al cabo de 5 minutos y solo comento, -tu mujer esta bien, muy bien, la he encontrado haciendo unos enjuagues de boca- lo dijo con una media sonrisa que yo ya intuí que quería decir.

Otros cinco minutos mas tarde, Ro salía del lavabo pasándose el dedo meñique por la comisura de sus labios y viniendo haca nosotros le comento a Jaime, -¿todavía quieres ese beso, campeón? A los que Jaime no supo que contestar, y ante la duda Ro se le acerco y cogiéndolo por la solapa le metió un morreo con lengua de aquellos que te hacen temblar hasta las pestañas.

Volvió a darle un sorbo a su bebida, y se fue de nuevo a la pista, ante el asombro de Jaime que iba saboreando aquel beso que tenia un sabor diferente.

Sobre las tres de la madrugada decidimos volver a casa, y salvo Paco que se fue con una de las francesas a su apartamento, volvimos cinco personas en el coche.

Al entrar Ro pregunto - ¿ahora de subida encima de quien me asiento?- y todos nos miramos con cara de sorpresa dado que ahora éramos 5 y no hacia falta. Así se lo comentamos, y ella simulando enfado dijo – ahora que me había acostumbrado y me gustaba ¿me vais a quitar este capricho? Y puso cara de niña traviesa enfurruñada.

El más rápido fue Toni, - hombre si tu marido no esta en contra, yo me ofrezco para que tu delicado culito no sufra con el contacto de la tela sintética. Yo dije que no, y Ro espero que Toni se sentara en el asiento, y subiéndose su vestido se acomodo en el regazo de Toni, y solo él y yo nos pudimos dar cuenta de que al subirse el vestido Ro nos dejo ver que ya no llevaba el tanga puesto.

Conducía Ernesto, y no se si por la bebida o porque solo hacia que frenar y acelerar con demasiada frecuencia, con la cual cosa los movimientos de Ro y Toni eran escandalosamente perceptibles.

En un momento dado escuché que Ro le pregunto a Toni -¿te ha gustado lo que has visto en los lavabos? – a lo que él le respondió - ¿Qué no lo notas lo mucho que me ha gustado?- Ops… pues si, si que te ha gustado, lo noto.

Ro me miró, y cogiéndose al cabezal del asiento de delante, levanto un poco su cuerpo de encima del de Toni a lo que él hizo un movimiento rápido sobre su bragueta, y al volverse a sentar Ro, se le escapo un suspiro largo que le salió del fondo de su garganta.

Todos lo oímos pero nadie pareció reaccionar, y Ro comenzó a moverse poco a poco alrededor de un eje imaginario que tenia su centro en la entrepierna de Toni. La inercia de las curvas, los frenazos y acelerones que Ernesto provocaba con su conducción, dieron como resultad el primer orgasmo de mi chica, que mordiéndose la lengua intento que no se notara mucho más allá de los estertores de su cuerpo, i el ritmo que imprimía a la follada de Toni. Este no tardo mucho en ponerse en tensión y empezar también a moverse impulsivamente mientras Ro se volvía a correr en el momento que sintió aquel liquido caliente en lo más profundo de su vagina.

Se relajaron pero no se separaron, siguieron sentados una encima del otro, y mientras llegábamos al chalet el silencio que nos acompaño fue cómplice para oír como Jaime se bajaba la cremallera de su pantalón y se masturbaba él solo presa de la excitación del momento.

Ro miraba sonriendo el esfuerzo que hacia Jaime por llegar a un orgasmo urgente, pero que no venia.

Me miro, y me dijo, - pobre, ¿no?

- Por favor Ernesto, para un momentito en el arcén que parece que Toni se marea – le ordeno Ro a Ernesto.

Toni se dio cuenta de la jugada de Ro, y dijo que si, que mejor ir él delante y que Jaime pasara atrás.

Cuando Jaime entro en la parte de atrás, Ro le comentó – supongo que serás tan caballeroso como Toni y me dejaras sentarme en tu falda, ¿no? – y sin esperar respuesta se sentó poco a poco buscando que la polla de Jaime encontrara la puerta de entrada a su vagina.

El trayecto hasta llegar a casa fue similar en movimientos, suspiros, curvas y frenazos.

Al llegar a la puerta del chalet, Ro entro directamente en casa y los 4 chicos nos quedamos mirándonos entre nosotros con una sonrisa que lo decía todo. Mientras entrabamos, el silencio lo rompió Esteban que comento en un susurro, - la próxima vez conducirá vuestro puñetero padre, panda de cabrones… menudo calentón llevo- y todos nos reímos de la ocurrencia.

Cuando llegue a la habitación Ro se estaba duchando, y mientras me quitaba los zapatos y los pantalones le pregunte si necesitaba alguna cosa y abriendo la puerta de cristal de la ducha me dijo muy sensualmente – a ti, solo te necesito a ti- y acto seguido me cogió por la camisa y me metió medio vestido dentro de la ducha con ella – ¿te ha gustado lo que has visto hoy?- - si, mucho voy muy caliente-

- Incluso ¿lo que he hecho con tus queridos amigos?

- Sobre todo eso, el gesto de caridad que has hecho con Jaime, ha sido genial.

- Pobre Jaime, lo tenia fuera de control toda la noche, sobre todo cuando me lo he morreado con el rastro de semen en la boca, del chico mulato.

No pude más, y después de besarla por todo el cuerpo, la puse mirando a la pared y me adueñe de su ano, era el único agujero que le quedaba por estrenar aquella noche.

Empecé a cabalgarla muy duro y cogiéndola del pelo le fui dando tirones de pelo para atraerla hacia mi, mientras al mismo tiempo le daba unos cachetazos en sus nalgas; el resultado fue un orgasmo violento por ambas partes, y una vez terminé, la obligué a limpiarme mi polla con su lengua como solo ella sabia.

Cuando baje, al salón me encontré a Ernesto y Toni viendo una película porno donde una chica era follada por varios chicos, un gangbang en toda regla, y me comentaron era que la habían puesto para compensar el ruido que Ro y yo hacíamos mientras fallábamos, era vedad que no habíamos pensado que aquel día no estábamos solos en la casa, y los decibelios sexuales habían sido los mismos que cuando estábamos solos.

Me senté en el sofá pensando que Ro ya no bajaría pero para sorpresa de todos bajo a los diez minutos con una bata semitransparente que siempre se ponía cuando me quería provoca.

- ¿Qué hacéis? Ups, es verdad, que hoy teníais sesión porno a diez manos- dijo riéndose.

- Pues ya ves, algunos nos hemos quedado a medias entre la Francesa y las Españolas, y estoy mirando a ver si me voy a dormir relajado – dijo Ernesto que fue el único que respondió.

- Y eso para gente de vuestra edad debe ser super malo para la próstata – siguió cachondeándose Ro.

- Tu ríete, pero algunos nos tomamos muy en serio el tema de la próstata y las eyaculaciones ruinosas- se quejo de nuevo Ernesto.

Ro no constó por si podía ofender en un tema tan sensible para los hombres, y mirando hacia la pantalla en el momento que la actriz una MILF de muy buen ver recibía una triple penetración, mientras con las manos masturbaba a los hombres de su alrededor.

- Joder la señora como se lo esta pasando, que imagen más buena – comento Ro absorta en a televisión.

Los pezones se le habían puesto de punta y parecían volver a pedir guerra de nuevo.

- Cariño, te quedas con tus amigos a pajearte un rato más, o subes y me follas por donde quieras que ahora voy muy caliente.- preguntó mi mujer.

- ¿ y cuando no vas caliente tu mi Princesa? Le respondí yo. Y levantándome la cogí de la mano y nos fuimos escaleras arriba.

Mientras subíamos, me preguntó: - Ernesto ¿no se ha corrido el pobrecillo?

Continuara……..