Embarazados 17
Tony sabe que su esposa es de otro, pero también sabe que el placer de ella es su mayor poder. Cuando un accidente y un embarazo los acercan a la familia, y un joven empleado los observa en la sombra, la línea entre la traición y el juego se desdibuja. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar para mantener la llama encendida?
Comimos un bocadillo rápidamente para llegar al trabajo en el último toque de campana. La tarde pasó rápida y tras recoger a la peque a su hora llegamos a casa cansados del día. Carmen se duchó la primera, como siempre que hace cuando entra en la ducha, cremita, secador, al final cuando sale, Esperanza esta bañada y medio cenada, después entre yo en el baño, pude ver que no estaba su ropa allí, quería echarle un vistazo a sus braguitas, me duché y acosté a la peque, la cena estaba dispuesta en la mesa cuando llegué, al terminar recogimos para irnos a la cama temprano donde comenzó a besarme después de un día agotador.
-Gracias por entenderme tan bien como lo haces.-
-¿A que te refieres cariño?-
-Hoy he follado con Jawara y no me has pedido castigarme.-
-Ya cariño, pero hoy no has sido una niña mala, todo lo contrario, el chico se ha marchado triste pero muy feliz.-
-Bueno aun así te voy a recompensar.-
Cogió una bolsita que había en el suelo junto a la cama, sacando dos bragas.
-Toma me tuve que cambiar en la tienda.-
Carmen empezó a masturbarme, abrí las braguitas y pude ver la cantidad de fluidos que había rezumado su coño esa tarde, las olía mientras me masturbaba hablándome al oído mimosamente, el olor a sexo era intenso, embriagador, de una hembra en celos follada por un excelente macho negro africano, lamí sus bragas, mientras ella me decía lo que sintió cuando Jawara clavaba su grandioso falo en su coño de una estacada, cómo sentía en lo más profundo los latigazos de semen cuando él se corría, me corrí como un quinceañero al que su novia hace una paja en el banco de un parque oscuro.
El domingo iríamos con su padre al circuito de Jerez, iban a hacer unas tandas libres, ellos querían que la peque estuviera allí para que sintiera desde pequeña la llamada del motor, así que fuimos a verlos esta vez mi suegra se armó de valor acompañándonos, Carmen subió a Esperanza encima de su moto sujetándola con sus piernas y sus brazos le dio una vuelta muy lenta en boxes, los conocidos saludaban a Carmen, Esperanza les devolvía el saludo con su manita diciéndoles adiós, su abuelo no podía ser menos, también le dio otra vuelta mientras la peque disfrutaba. Cuando paró, la cogí en brazos para que ellos salieran a la pista.
-Noooooo papiiii, ota más.-
-No cariño ahora vamos a ver a mami por allí.-
Sonia, mi suegra, cogió a la peque.
-Mira Esperanza, aquella es mami.-
-Mamiiiii, mamiiiii.-
Se puso a llamarla pero el ruido del motor apagaba su voz, era imposible que la escuchara.
-Mami esta sorda, abela.-
La carrera iba transcurriendo normalmente, al rato cuando llevaban 4 ó 5 vueltas después de la recta de meta, Carmen apuró la frenada, la moto culeó al pisar una gota de aceite saliéndose en la curva, lo viví como si hubiera sido una caída cámara lenta, vi nítidamente como su moto cayó encima de su pie derecho y como su cabeza chocaba en el suelo, por unos segundos eternos no se movió del suelo, corrí a todo lo que daban mis pulmones y mis piernas, ella movió la mano en señal de estar bien, pero la otra la puso debajo de su axila, quería quitarse el casco pero no podía, aunque llevaba el casco sus gritos de dolor llegaban a mí, la carrera no era larga, al llegar junto a ella me miró a los ojos.
-Quítame el casco Tony.-
Sin pensar en ninguna consecuencia se lo quité mientras ella chillaba, maldecía a todo lo que se le ocurría.
-¿Qué te duele?-
Sacó su mano derecha debajo de la axila enseñándome el guante pude ver que sus dedos meñique y anular, no estaba en su posición habitual.
-No te quites el guante cariño, ¿te puedes poner de pie?-
Intentó ponerse de pie pero no pudo apoyar su pie derecho. Hice una señal a las dos ambulancias que ese día prestaban servicio allí, mi suegro llegó en su moto cuando vio que no había gravedad nos aportó la tranquilidad de una persona mayor curtida en mil batallas.
-No preocuparse por nada yo me encargo de recoger las cosas.-
La vio el médico del circuito quién le puso un calmante, derivándola a la mutua para pruebas y radiografía.
Cuando mi suegro llegó a recogernos, a Carmen le habían puesto una férula en los dedos, en el pie tenía una fuerte contusión con una rotura fibrilar en el gemelo derecho que fue vendado para inmovilizarlo, le dieron unos antiinflamatorios, al día siguiente fue a su médico que le recetó heparina debido a la hemorragia que tenía de la rotura, 20 días de inyecciones en su barriguita que tuve que ponerle yo día a día, después de un día aperreado al llegar a casa y relajarse le vino la regla.
Se quedaría en casa hasta su recuperación, el lunes hablamos sobre Esperanza, comparamos nuestras vidas, la mía sin hermanos a los que poder contar unas confidencias, ni con quien jugar, alguien donde apoyarte en algún momento complicado, aunque allí estaba yo, vivo sin ayuda de nadie, si he de reconocer que con un hermano o hermana hubiera sido mejor. Carmen por su parte, también sentía la necesidad de darle un hermano o hermana a Esperanza, ella se había criado en compañía de sus hermanos sentía su apoyo desde pequeña, decidimos darle a esperanza compañía, alguien con quien pudiera compartir momentos.
-Habla con tu padre a ver si quiere hacerlo de nuevo.-
-Así lo haré cariño.-
El tiempo que Carmen estuviera de baja yo tendría que ir a la tienda para cubrir su puesto, dejé a Inma un rato sola para ir a tomar café al bar de mi padre, al llegar lo besé.
-Que te pongo niño.-
Unos buenos cuernos, fue lo primero que se vino a mí mente.
-Un cafelito con leche y una charla.
Mi padre dejó a su ayudante a cargo para preparar dos cafés, nos sentamos afuera en la terraza, apartados de un grupito que merendaba.
-¿Qué te traes por aquí niño?-
-Pues veras llevamos ya tiempo pensando en darle compañía a Esperanza, lo hemos sopesado y mirando a la peque que es una delicia pensamos que sigues siendo la mejor opción posible.-
-Ufff me alaga lo que me dices, me he quedado un poco bloqueado, déjame que te conteste esta noche, pásate cuando cierres la tienda.-
Nos tomamos el café hablando de Esperanza, cada día estaba más graciosa, para comérsela, me marché con la incertidumbre de no saber qué me iba a decir mi padre, que nuevos requisitos pondría, que nuevas peticiones haría, el caso es que cuando cerré la tienda me volví a pasar por su restaurante.
-¿Una cervecita niño?-
-Muy helada porfi.-
Salió de la barra, para sentarse conmigo en un parque cercano, había varias mesas ocupada y la conversación podía haber sido oída por cualquiera.
-A ver Tony, estoy conociendo a una mujer, lo cierto es que me gusta muchísimo, tanto que he dejado la relación que mantenía con Chari y su marido, de momento no es una cosa seria pero nos gustamos y vamos poco a poco conociéndonos.
-Me alegro por ti papá, ¿se puede saber quién es la afortunada?-
-Cuando sea oficial Tony, tú sabes que para estas cosas soy muy celoso guardando la identidad de las mujeres que han estado conmigo, porque si esto solo resulta ser un calentón pues no transcendería más allá de mi dormitorio.-
-Bueno pues entonces buscaremos a otra persona, no te preocupes.-
-Para esto quería yo reflexionar Tony, no sé dónde llegará el tema con esta mujer, pero también os comprendo cuando pensáis en mí, viendo lo bien que ha salido lo de Esperanza, por eso he decidido que será solo un mes, cuando esté limpia de su periodo iré todos los días a tu casa y follaré con ella, cuando esté buena de su caída seguiremos en el estudio, pero sólo un mes, si sale bien mejor, pero si sale mal os buscáis a otra persona, si yo sigo con esta mujer.-
-Vale, estoy de acuerdo se lo voy a decir a Carmen, pero seguro que dirá que sí.-
-Tengo una petición Tony, me gustaría que ésta persona viniera con nosotros a Fuengirola este verano, ella tiene una niña que estaría 15 días con ella, y podría dormir en el sofá cama.-
-Me parece bien papá, me alegraría mucho que pudieras encontrar a una mujer con la que compartir tu vida.-
Al llegar a casa le comenté a Carmen todo lo hablado con mi padre, ella lo vio bien así que lo llamé para que empezaran el sábado que ya estaría limpia, era el último sábado del mes de junio, mi mujer lo esperaba en casa, he de decir que mi urbanización a ciertas horas está casi desierta, era las que él utilizaba para con mucha discreción entrar y salir de casa, Los días entre semana me perdería el espectáculo, al tener una tarifa fija mi mujer me llamaba por teléfono para que escuchara con mi auricular Bluetooth las conversaciones. Escuchaba a mi mujer corriéndose pidiendo que le diera duro, a él llamándola puta, zorra, mientras descargaba dentro de ella, esos días me esperaba mi mujer con el coño lleno de leche, me tumbaba en la cama y ella encima de mí, hacíamos un 69, saboreaba cada pliegue de su coñito follado y sudado, era una delicia, olía a hembra en celo, espectacular, acababa en su boca mientras ella hacía lo propio en la mía.
Los días que podía participaba con ellos en trío, un par de veces la follamos entre los dos, el por su coñito y yo en su culo, otra la follé después de que se corriera él, batiendo su semen dentro de su coño, mezclando nuestros semen, en algo más de una semana ya pudieron hacerlo en el estudio al medio día, antes de comer.
Fueron algo más de 25 días de sexo a tope, como siempre ella quedaba satisfecha, sobre el 21 de julio tendría que ver la regla pero no llegó, el 22 ya no quisimos esperar y compramos el test de embarazo, de nuevo estaba embarazada, hice una captura de pantalla al test para mandarlo a la familia, casi instantáneo fue el mensaje de mi padre.
(Felicidades hijo, me vais a hacer abuelo de nuevo.)
Quedamos con él para almorzar los tres juntos, fuimos a un asador segoviano muy bueno, durante el almuerzo estuvimos hablando sobre muchos temas hasta llegar al tema de su relación con esa mujer.
-Bien, pues verás ahí estamos dándole forma, hay algunas cosillas que limar, tumbar algunas barreras, pero de momento los dos estamos felices.
-Yo me alegro, a ver si podéis complementaros y tener una vida en común.-
-Bueno viejo, pues eso, te queda poco para jubilarte así que podrás disfrutar a tope con ella.-
Mi mujer quería agradecerle el esfuerzo y la dedicación.
-Pues suegro, sé que te dedicarás en cuerpo y alma a esa mujer, pero me gustaría tener un último encuentro contigo como agradecimiento, me gustaría hacerte la gatita, que me folles como más te guste, que me folles mi culo, es lo mínimo que te puedo dar como agradecimiento.-
-Lo siento Carmen, acepté sin condiciones, aunque me he enamorado de una maravillosa mujer, le prometí a mi mujer antes de morir que ayudaría a mi hijo por encima de cualquier cosa, yo te agradezco el ofrecimiento pero yo me siento pagado con vuestra felicidad.-
Almorzamos y fuimos al estudio a descansar un ratito.
-Me gusta ver a tu padre así de feliz, estoy segura que me hubiera reventado el culo en otras circunstancias, debe de estar muy enamorado para rechazarlo ¿lo quieres tú?-
-Por supuesto, yo sí que no te perdono.-
-Pues soy toda tuya.-
-Siempre eres y serás mía.-
Carmen muy aplicada, se arrodilló y ronroneó como la bella gatita que es, lamió mi glande y mis huevos, sacándome un buen biberón de leche. Lamí su culito e introduje una bola lubricante, mientras le hacía un dedito en su culo lamí su coñito, succionando su clítoris, veía la piel de su pubis erizarse.
-¡Para Toni! Fóllame, quiero esa polla muy dentro de mí culo.-
Así lo hice, la tumbé boca abajo y apunté mi recuperada polla en su esfínter, mi glande venció la mínima resistencia que ofrecía, colándose cerca de la mitad de mi polla, apagué su queja besándola apasionadamente, tras unos movimientos era ella la que alzaba su culito buscando mas profundidad.
-Entera Toni, clávamela entera.-
Alentado por sus palabras introduje mi polla entera en su receptivo culo, iniciando unas series de penetraciones duras y profundas, mientras ella se masturbaba.
-Ohhh siiii, sigue Toni, párteme, no pares, no pares.-
-Toma putona ¿No querías polla? Pues toma polla, en tu puto culo.-
-Me corro Toni, sigue, sigue, me corrooooo, siiiii, aghhhh, siiiii.-
Escuché su coñito chapotear, se había meado de placer con su mano actuando en su vulva. Folle a Carmen de lado, con ella encima, a 4 patas, en el filo de la cama sacándole 2 orgasmos más, para terminar follándola de pie, con su espalda arqueada y sus piernas juntas, cerrando sus glúteos y su esfinter en mi polla, la embestía a toda la profundidad que daba aquella postura, tirando de su cola y arqueando su espalda hasta lo casi imposible. Dejándole mi semen muy dentro de sus entrañas.
Encontré los planos de un sillón tántrico por internet, cambié algunos centímetros en algunos parámetros para mandarlo a taller, pensé que durante el embarazo podíamos hacer allí algunas posturas más cómodamente que en la cama.
La última semana de julio habíamos quedado con mi padre para que nos presentara antes de ir de vacaciones a la mujer que había conquistado su corazón, ellos que habían llegado antes estaban esperándonos, llegamos un poco más tarde, dejamos a Esperanza con sus abuelos ya que Ana no podía hacer de canguro como hacemos cuando vamos a salir de marcha.
Entramos en el mesón, allí estaban cogidos de una mano, mi mujer apretó fuertemente mi mano clavándome las uñas.
-¿Ana? ¡No me lo puedo creer!”-
Avanzó hacia ella que se puso de pie, mi mujer la abrazó besándola.
-¿Pero cómo es posible?-
Nos besamos todos felicitándolos. Mientras cenamos hablamos de cómo había pasado, nos contaron que ellos no lo buscaron, él se había enamorado antes, ella por su parte sentía algo pero tuvo una lucha interna por la diferencia de edad, después de vencer esa batalla decidió darle una oportunidad de nuevo al amor.
-Estaba a gusto con él, protegida, amada, me daba todo lo que buscaba en un hombre ¿qué más puedo pedir? Pensé, perdí mi vida con mi ex y él me la ha devuelto, haciéndome sentir mujer.-
Carmen la abrazó mientras besaba su frente.
-Te quiero Ana, siempre te he querido, te apoyaré en todo lo que necesites.-
Después de salir de allí fuimos a tomarnos unas copas a Sevilla, le di mis llaves a Carmen que fue con su hermana, yo lo hice con mi padre.
-Joder viejo.-
-Viejo tu padre.-
-Ni en lo más recóndito de mis pensamiento se me hubiera ocurrido que era Ana.-
-Ni en tus pensamientos, ni en los míos, ha sido cerca de dos años que ha trabajado en mi casa, cuando la veía entrar por la puerta me alegraba mi día, los días que no venía se me volvían grises, intentaba olvidarme de ella ¡joder es la hermana de Carmen soy mayor que su padre 10 años! No podía ser aquello, intentaba abstraerme leyendo o haciendo otras cosas saliendo de casa incluso, pero era inútil, esa mujer me gustaba demasiado, me había enamorado y ella empezaba a mostrarme poco a poco sus cartas, ella tenía póker y yo tenía en mi poder los comodines.
-Sé que la harás feliz, os merecéis ambos una oportunidad. Cuando se lo contéis a mis suegros no lo verán bien, ahí tendréis que hilar muy fino, sabéis que nos tenéis de vuestra parte. Mientras mi padre se sinceraba conmigo Ana hacia lo mismo con mi mujer.
Nos tomamos algunas copas de más, así que decidimos dormir en el estudio, dejamos los coches y pedimos un taxi, estábamos demasiados perjudicados, el teléfono sonó por la mañana, era su madre.
-Hola mamiiiiiii ¿te está dando caña Esperanza? ¿Mi hermana? Bueno, bueno, tranquilízate un poco, nos vestimos y vamos para allá.-
Sabíamos que en su casa iba a haber tensión. Habían quedado para desayunar y presentarles al hombre que había robado su corazón, ellos ya no estaban allí cuando llegamos, la tensión había provocado que los churros que habían llevado ni los tocaran, tomaron el café sin conversación y con malas caras.
-Joder Tony, vaya situación más incómoda ¿tu sabías esto?-
-¡No! Andrés, nos enteramos ayer no teníamos ni idea, mi padre siempre fue cuidadoso ocultando muy bien el tema.-
-Pero Tony esto no puede ser, él es 10 años mayor que Andrés, podría ser su padre.-
-Lo sé Sonia, pero no es su padre es el mío, ayer estuvimos con ellos cenando y sinceramente lo que vimos no fue una relación padre e hija, créeme Sonia ellos se quieren.-
-Pero si se va a jubilar ya mismo Tony, esa diferencia de edad le va a pasar factura en un futuro.-
-¿Cuánto crees que les puede durar la relación, 10, 15, 20 años? Ella tuvo una con un desgraciado que ni la tocaba en los últimos años de casada, ninguneándola como mujer y como persona ¿crees que mi padre le puede dar peor vida? Te aseguro que no que en algo salgo a él, cuando nos enamoramos lo damos todo por hacerlas felices, como lo hizo con mi madre y yo con tu hija, no esperéis que yo interfiera en esa relación, ellos han meditado todo lo que estamos hablando aquí y les ha costado mucho comunicarlo, ayer cuando salimos con ellos no vi a un hombre de 65 años con una mujer de 31 años, vi a dos personas enamoradas con el brillo en los ojos como una pareja de quinceañeros descubriendo el amor.-
Los rostros de mis suegros habían cambiado, se habían suavizado, quise ser contundente sin ser ofensivo, quería desmontar su discurso para que cambiaran su actitud hostil por una más tolerante.
-Mamá tu sabes la relación que tengo con mi hermana somos como gemelas a destiempo, es verdad lo que ha dicho Tony ellos están contentos, son felices, no creo que lo mejor para ellos sea tener la oposición de su familia, por nuestra parte tienen nuestro apoyo y cariño así que no espero menos de ustedes que sois sus padres.
Ellos se dieron cuenta de su equivocación cuando nos escucharon, comprendieron que el amor no tiene edad ni fronteras y quien pensara lo contrario estaba muy equivocado de la vida
Lo que pasó después no lo sabemos, aceptaron la decisión de su hija aunque no la compartieran, hoy, años después ya saben que su hija no ha sido más feliz en su vida junto a un hombre.
Días después nos marchamos a Fuengirola, fue un verano muy divertido donde antes teníamos a una loca del coño ahora teníamos dos, mi padre bajaba a la playa con nosotros, subía un rato antes para preparar el almuerzo, solo reseñaré una anécdota simpática, uno de los días vi a un hombre vestido con su espalda apoyada en el muro que separa la playa del paseo sentado en la arena, como siempre mi mujer estaba en topless, ella se acercó para darme un beso acariciando mi paquete, se quedó junto a su hermana tomando el sol, mientras yo iba con Esperanza al chiringuito a por unas cervezas y unos espetos de sardina, en pocos minutos el hombre llegó junto a ella llevaba una cámara de fotos colgada del cuello, mochila negra en la espalda se arrodilló, le enseñó en la cámara una de ella en topless la otra besándome, era un fotógrafo de una conocida revista.
Ella lo comprendió a la primera, decidió divertirse a ver hasta dónde quería llegar.
-Vaya pues, sí que he salido guapa.-
-Si pero mira esto.-
Le dijo enseñándole la del beso, la amplió hasta un primer plano de su mano en mi paquete.
-Te imagina esta foto en portada, podría etiquetarte para toda tu vida.-
-Bueno ¿qué quieres? ¿Cogérselo tú o qué? Ten cuidao que este tiene muy mala ostia.-
-Quiero una sesión aquí mismo en la playa así en topless para la revista, si no pues podrían publicar estas mismas.-
-Bueno está bien pero quiero las copias en una tarjeta.-
Me acerqué con los espetos y unas cervezas, Ana que había escuchado la conversación me miró llevándose el dedo a sus labios para que no dijera nada. Me senté junto a ella, dejé la peque jugando en la arena cervecitas en manos nos dispusimos a ver a Carmen disfrutando de una sesión de 62 fotos de muy buena calidad junto al mar con decenas de poses, la gente se paraban a mirar, cuando terminaron sacó un ordenador de su mochila pasando las fotos de la tarjeta al pc, le ofrecí una cerveza que se tomó en el tiempo en que pasaron los archivos, le dio la tarjeta a mi mujer marchándose después de besarla.
-Gracias por tu comprensión, Blanca.-
-Gracias a ti, solo espero que sea un buen reportaje.-
-El mejor sin dudas ya verás.-
El embarazo transcurrió con normalidad, descartamos relaciones con terceras personas desde el minuto uno, En cuestión medica lo llevaría la misma ginecóloga que nos comunicó que sería un niño, con lo que decidí hacerle a Esperanza una habitación más juvenil y otra al bebé para cuando llegase tuviera también su habitación.
Esta vez el montaje requeriría algunos días más, los montadores iban retrasados así que no podía pedirle a Alberto que me diera alguno para que trabajara en mi casa, sí pude después de hablar con Jesús mandar a dos del taller, un oficial como Juan y uno de los nuevos aprendices.
Recordé lo que sucedió con Juan la última vez, con lo que volví a preparar el invento pero el móvil era distinto ofreciendo una mejor calidad de imagen que el anterior. Cuando llegamos a casa mientras mi mujer se duchaba, me acerqué al lavadero, dentro del contenedor de la ropa había camisetas un pijama de días anteriores, saqué unas braguitas y unos pantalones, manchados de semen.
Recuperé el móvil, conectándolo con el ordenador, pude ver como Juan entraba al lavadero dejando un marco con una foto de ella que teníamos en la salita, esa foto era la mejor que había sacado el paparazzi, ampliada y recortada hasta algo más de la mitad de sus senos, estaba preciosa acababa el verano, el rubio de su pelo contrastaba con el moreno veraniego de su piel, una sonrisa limpia y amplia, sus preciosos ojos azules se asomaban al gran balcón de sus pestaña, el chico cogía ropa de mi mujer, camisa, bragas, pantalón y el pijama, olía su ropa mientras se tocaba la polla por encima del pantalón, con el pijama en mano empezó a oler la parte superior.
-Que bien hueles jefa, hasta cuando duermes eres una delicia ufff.-
Al rato sacó su polla del pantalón calculo que de gorda sería como la mía de un largo similar, olió su pantalón del pijama en la entrepierna.
-¡Qué delicia de coñito tienes que tener!-
Aspiraba profundamente, para sacarle el máximo de olor, hizo lo mismo con la camisa y el pantalón.
-Qué rica estás, seguro que te lo ibas a pasar muy bien con esta polla en tu coño.-
Se masturbaba a lo largo de su polla dejando el pantalón en la encimera alcanzó las bragas empezó a acelerar su paja oliéndolas, mirando fijamente la foto.
-¡Que rico huele, que coño más rico tienes! ¡Pídeme la leche puta! ¡Qué te daba yo polla! ¡mira que cara de zorra tienes!-
Pasó su lengua por la zona manchada de flujos, soltó las bragas cogiendo el marco empezó a eyacular encima del cristal.
-¡Dios, qué rico! Ummm me corro me corrooooo siii toma en la cara putaaaaaa.-
Sacó su móvil para hacerle una foto al retrato de mi mujer lefada, puso su polla a la altura de su boca.
-¡A ti te iba a dar leche hasta que te aburriera zorra calientapollas!-
Secó el cristal con el pantalón recogiendo el resto con las bragas. Puse el vídeo en bucle para que lo viera Carmen, pausándolo al principio. Como siempre bañé a la peque, ella salió del baño cuando estaba calentándole la comida de Esperanza.
-¿Qué pasa cariño te ha pillado el toro hoy?-
-No, mi amor, es que he preparado un vídeo para que lo veas en el portátil. Cuando tú puedas ve a verlo.-
Le di de comer a Esperanza, como siempre la acosté y le conté su cuento, cenamos y antes de acostarnos, mientras yo veía la tele ella cogió el portátil, al ver la imagen pausada del lavadero con Juan entrando por la puerta sabía lo que iba a pasar.
-¿Otra vez Tony?-
-Pues sí cariño, ponte los auriculares así escucharas bien, sin interferencia de la tele.-
Al momento llegó con los auriculares y un vibrador pequeño tipo bala, se puso a ver el vídeo mientras se pasaba la bala desde el clítoris hasta la entrada de su vagina contestando cada frase que escuchaba por sus auriculares.
-Que bien hueles jefa, hasta cuando duermes eres una delicia uffff.-
-¿Sí? ¿Te gusta como huele mi ropa? imagínate mi cuerpo niñato, lo ibas a flipar.
-¡Qué delicia de coñito tienes que tener!-
-Siiiii, es una delicia igual que tu rabo.-
Ese juego interactivo que estaba teniendo, me puso malo así que saqué mi polla para masturbarme mientras miraba como se pasaba la bala por su coño cada vez más mojado, se estaba masturbando delante de mí, sin importarle un pimiento lo que yo estaba haciendo, introdujo dos dedos en su coño chorreante mientras jugaba con la bala.
-Qué rica estás, seguro que te lo ibas a pasar muy bien con esta polla en tu coño.-
-Seguro que te correrías rápido en mi coño caliente, niñato.-
-¡Que rico huele, que coño más rico tienes! ¡Pídeme la leche puta! ¡Qué te daba yo polla! ¡mira que cara de zorra tienes!-
-Siii esta riquísimo, no lo sabes bien- dijo llevando sus dedos mojados a su boca, devolviéndolos a su sitio.- Dame tu leche rica, siii dámela en mi boca golfo, siii soy una zorraaaa una putaaaa ummm.-
-¡Dios, qué rico! Ummm me corro me corrooooo siii toma en la cara putaaaaaa.-
-Sí, sí, córrete aquiii, en mi cara de putaaaaaa, siii que ricooooo me meooooo siii me corrooooo.-
La escena estaba tan cargada de morbo que me iba a correr, ella vio que me masturbaba, mirándome a los ojos.
-En mi cara Juan, la quiero en mi cara niñato.-
-¡A ti te iba a dar leche hasta que te aburriera zorra calientapollas!-
-Siiii dame toda tu leche niñato, siii soy una zorra calientapollas.-
Me corrí abundantemente en su cara, su pelo y su boca, mi semen chorreaba por sus mejillas goteando en sus pechos. Carmen cogió mi polla limpiándomela con la lengua, el chico nos había puesto a mil por horas.
La remodelación de los dormitorios duró 3 días en los que decidimos dejar que disfrutara el chico, naturalmente nosotros también disfrutábamos del morbo extra que nos aportaron los 4 vídeos. Cada día más y mejor.
-Porque es muy joven si no le iba a quitar las tonterías al niñito este.-
-Mejor dejarlo así cariño que es un buen trabajador, no me gustaría perderlo.-
Continúa en
- Relato #220698— title-regex: contiguous parts (16 -> 17)
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