El patito feo 2
Ana sabe que Iñaki la desea, pero él solo ve a la empleada. Sin embargo, cuando la noche se vuelve borracha y las puertas se abren, la línea entre el servicio y el placer se difumina. ¿Dejará que el deseo tome el control o se quedará en la fantasía?
Iñaki
Nunca he ido tan limpio y planchado ni he tenido la casa mas limpia. Estoy encantado con mi vecina Ana, creo que voy a tener que subirle el sueldo. No sé si debería comprarle una ropa para cuando está limpiando en casa. Tendré que hablarlo con ella, pero casi no la veo, trabaja cuando yo no estoy.
Bajo al tercero y toco el timbre. Lleva una bata horrible y tiene el pelo que parece para una película de miedo. No creo que le haya hecho mucha ilusión verme. Se queda plantada en la entrada y ni siquiera me invita a entrar
-¿Ha pasado algo? me pregunta un tanto molesta
- No, he bajado para pagarte, estoy muy contento con tu trabajo, le alargó los billetes
- Te he puesto 50 euros de mas porque estoy muy satisfecho.
- Te lo agradezco mucho, muchas gracias
- He pensado si debería comprarte algo de ropa, una especie de uniforme.
Me mira extrañada
- ¿Algún gusto especial? me dice con una sonrisa
- Un uniforme cortito y sexy quizás? le sigo la broma
- Si no coincidimos cuando estoy en tu casa, pero si te hace ilusión.
- Igual sin nada me gustarías mas
- Eso subiría mucho el precio.
Bueno Ana, solo quería darte las gracias
- De nada Iñaki
Hoy toca noche de polvoaventura, así le llama mi amigo Jose a salir a beber y buscar una chica desconocida para follar, sin compromisos. Cada día me agrada menos, pero a Jose le gusta tanto y es mi mejor amigo que la noche de los viernes casi se ha convertido en un fijo.
Estamos en el club, como llamamos a un bar de copas y ligues que hay en las afueras, ya llevamos dos roncola y me amigo le ha echado el ojo a dos chicas que están cerca de la barra. Parecen un poco mayores, yo diría que ya han cumplido los 40, pero tienen buen tipo.
Observo como Jose se dirige a ellas, es un cazador nato lleno de experiencia. Cuando veo que se ríen de algo que ha dicho mi amigo ya sé que la partida está ganada. Jose mira hacia donde estoy y les comenta algo a la vez que me señala, luego me hace un gesto para que me acerque. Mientras me presento observo que Jose ya ha hecho su elección y discretamente le ha puesto la mano en la cintura. A mi me ha tocado una rubia de botellón con buenas tetas y unas largas piernas que puedo disfrutar gracias a una minifalda de infarto.
Veo que Jose se pega a su chica, la coge de la nuca y empieza a besarla profundamente. Mi pareja, creo que se llama Inés, aunque no lo recuerdo muy bien, les mira y debe excitarse porque me planta las tetas en el torso y levanta sus ojos hacia mi en una señal que conozco de memoria. La cojo de la cintura y la aprieto mas, luego la beso con intensidad, inspeccionando su cavidad bucal con detalle. Cuando me separo le digo que estaríamos mejor en un reservado arriba, que tendríamos mas intimidad, Le extiendo la mano y ella la recoge con una sonrisa.
En el reservado nos sentamos en un sofá y continuamos con el morreo, ahora con mis manos entre sus muslos, acariciando su zona interior y subiendo mi mano hasta acercarme a su coño.Ella también toca mi miembro, por encima del pantalón, que ya está en posición de firmes. Meto mi mano dentro de su tanga y mis dedos entre su raja. Está húmeda pero necesita un refuerzo, la tumbo en el sofá, le levanto la falda y le bajo el tanga, hasta sacarlo por los pies, me situó entre sus piernas, le abro los labios con mis dedos y mi lengua repasa su interior, introduciendo la punta. Empieza a gemir y moverse, es la parte que mas disfruto, me concentro en su clítoris, con mi lengua, con mis labios, mordisqueandolo suavemente. Se está volviendo loca, moviéndose sin parar y gimiendo. Estamos solos, es posible que alguien oiga algo pero me da igual. Cuando está totalmente lubricada y cerca de correrse, me bajo los pantalones y el slip, saco un condón y me lo coloco,me siento bien y la levanto para que se la meta y me cabalgue. Está totalmente salida, se la coloca en su coño y vas introduciéndola lentamente y de pronto se hunde hasta el fondo, dando un grito. Se mueve bien, le levanto la blusa y el sujetador porque me apetece ver sus tetas bailando y disfruto de este momento exquisito, luego la pongo a cuatro patas la agarro de la cintura y la follo desde atrás mientras azoto su coño. Se corre entre espasmos y gritos que silencio con mi mano en su boca y luego me corro yo en un mete saca bestial.
Me quito el condón, me limpio con una servilleta y lo arrojo todo en una papelera en la que todas las noches se recogen unos cuantos. Ella me mira con ternura y me da un beso tierno. Mal síntoma, solo quería echar un polvo nada de romanticismos.
- Ha estado estupendo, el próximo día que nos veamos repetimos.
Me mira con tristeza, pero los dos sabíamos que se trataba de pasar un buen rato. Me despido con otro beso, pero son comprometerme mas.
Seguimos bebiendo y para las dos de la mañana tenemos los dos una borrachera de cuidado, así que dejamos los coches y nos volvemos en taxi.
Cuando subo a mi piso casi no me tengo en pie, busco mis llaves pero no están. Me siento en la puerta de casa pero no me apetece pasar toda la noche aquí. Son las 2,30 de la mañana, tengo que llamar a mi chacha Ana. Se lo va a tomar mal pero ya la recompensare. Llamo al timbre pero no se oye movimiento, debe estar profundamente dormida, llamo otra vez y nada, una tercera al rato y me parece oír pasos, oigo abrir la mirilla y luego abrir los cerrojos de la puerta de seguridad. Mi vecina con un pijama bien cerrado de ositos me mira totalmente sorprendida.
- He perdido las llaves, le digo trastabillando casi sin poder tenerme en pie.
Entra a buscar las llaves sin decir nada y cuando vuelve
- Crees que podrás subir solo?
En ese momento me caí y solo tengo recuerdos fugaces, pero me desperté en mi cama, vestido pero descalzo.
Ana
Una semana terrible, entre la crisis bursátil que he trabajado infinidad de horas para analizar y enviar a mi jefe informes, que estaba frenético, atender mis obligaciones con mi otro jefe, para el que soy su chacha, las visitas que me ha hecho y las fantasías que he elaborado juntos, que me ha hecho correrme a diario, ha sido un no parar. Por fin puedo descansar y he quedado con mi amiga Rosa en la terraza de nuestra cafetería.
Rosa es mi mejor amiga, una persona excepcional y una mujer admirable. Coincidíamos a diario en la cafetería pero no nos conocíamos. Era muy guapa, con una media melena rubia, con una cara preciosa y unos ojos grandes y expresivos, también tenía un bonito cuerpo, pero cojeaba ostensiblemente al caminar. Un día se me acercó, me dijo que me había observado muchas veces y que si no le importaba que charláramos un poco mientras tomábamos el café. No me hizo
gracia porque me gustaba mi soledad mientras tomaba el café pero no supe negarme
- Como quieras, siéntate
Rosa había tenido un terrible accidente de tráfico, cuando era niña, sus padres habían fallecido y ella había perdido su pierna, desde el final del muslo, antes de la rodilla. Había estado tres meses hospitalizada y había crecido con unos tíos suyos. Había ido a la universidad y tenia la carrera de química, por lo que trabajaba en una multinacional farmacéutica. Esa era la parte buena, la mala era que había sufrido bullying, se habían reído de su cojera infinidad de veces, había tenido dos desastrosas experiencias con chicos y había dicho basta.A Rosa le contaba todo, no sólo por la confianza total que tenía en ella sino también porque disfrutaba cuando le contaba mis aventuras Sobretodo cuando le hablaba de Iñaki exigía saber hasta el último detalle y los disfrutaba al máximo. Ver la diversión en sus ojos y la curiosidad en su mirada me producía una enorme satisfacción.
- Cuéntame Ana, que tal tu semana?
- Horrible, estoy muerta
- Pues ya te puedes espabilar que tienes que contarme todo, me dijo con una sonrisa.
- Trabajo sin parar Rosa.
- Háblame de Iñaki Ana, de Iñaki. He venido toda ilusionada para oírte jejeje.
- Vino el martes a pagarme, con un suplemento por lo bien que me había portado
- Así que también eres buena en eso
- Soy buena en todo Rosa jajajaja
- Follando te falta práctica.
- En mi imaginación soy muy buena
- Ahí soy buena hasta yo, me dijo Rosa muerta de la risa.
- Además quiere comprarme un uniforme
- ¿Algo que deje tus encantos al aire?
- Que dices, en esos los gusanos tienen la exclusiva. los mortales no saben apreciarlos
- Yo creo que con un uniforme que deje ver tus tetas y que lo justo te tape el coño y el culo estarías estupenda.
- Un día lo hago a ver
- ¿Has echado algún polvo maravilloso con Iñaki?
- Anoche estaba desvelada a las 2 de la mañana y follamos en una cala desierta.
- ¿Así sin mas?
- Estaba desvelada y cachonda perdida, no estaba para muchos preliminares, así que me inventé un aquí te pillo, aquí te mato.
- ¿y estuvo bien?
- Pero como va s estar mal con esa polla tan maravillosa que tiene.
- La que le comes a diario
- La misma. Total que tenía su superpolla dentro de mi, estaba en la gloria a punto de correrme cuando sonó el timbre.
- Que dices, a las dos de la mañana?
- Al principio pensé que había oído mal, pero volvió a sonar y dejé el polvo a medias, pero no me levanté, así que sonó otra vez. Me puse el pantalón del pijama y fui a mirar por la mirilla.
- ¿Iñaki?, dijo mi amiga con sorpresa y anticipación.
- El mismo, pero irreconocible con la borrachera que llevaba.
- Y tu con el pijama de ositos?
- Pues claro no te jode, que quieres que abra en pelotas?
- Una oportunidad así dijo mi amiga descojonándose no se presenta todos los días.
- El pobre no estaba para fiestas, había perdido las llaves y lo justo se tenía en pie. Fui a recoger las llaves de su casa y cuando volví estaba durmiendo en el suelo.
- ¿Y que hiciste?
- Le metí en mi cama
- Nooo casi dió un salto mi amiga
- Pues claro que no tonta, le desperté, le pase el brazo por mi hombro y lo llevé a su casa.
- Que aburrida
- Pero en el trayecto me tocaba las tetas, jajaja
- En serio?? y le dejaste?
- Pensé en retirarle la mano, pero por no dejárselas tan intactas a los gusanos dejé que disfrutara un poco.
- Y disfrutó?
- El no sé pero a mí me dejó los pezones bien duros, dije muerta de risa.
- Y lo metiste en la cama?
- Lo deje encima de la cama y le quité los zapatos.
- ¿Solo?
- Me dijo que me desnudara y me metiera en la cama con él.
- ¿Seguro que estabas despierta?
- Seguro porque estuve tentada de hacerlo
- Y que te convenció de no hacerlo?
- No estaba preparada para ver su cara sorprendida cuando se le pasara la borrachera.
- Que lástima, nosotras hemos nacido para la autosatisfacción.
- He tomado una decisión, voy a follarme a Iñaki, estoy decidida.
- Y como piensas hacerlo???
- Todavía no lo sé, pero lo hare.
Luego le comenté a Rosa una idea que me rondaba por la cabeza de un tiempo a esta parte.
- Creo que conozco a alguien para ti Rosa
- Que dices, te has vuelto loca?? No hay nadie para mí
- ¿Estas dispuesta a escucharme un poco? le dije, pero ahora estaba seria
Mi amiga me miró atentamente, sabía que me quería mucho, pero para eso no estaba preparada. Lo pensó un rato, luego dijo
- A ver cuéntame, te escucho
- Se llama Brian y es un buen amigo y mucho mejor persona. También su experiencia es mas manual que otra cosa, me refiero a la sexual.Brian es ingeniero, creo que una eminencia en el campo de la robótica y automatización. Para mí es mi osito porque es enorme de grande, mide mas de 1,90 y creo que pasará de los 120 kilos. Es tremendamente tímido así que tendrías mucho trabajo
Mi amiga me escuchaba con los ojos muy abiertos y la sorpresa en su expresión
- ¿El sabe algo de mi?
- Nada en absoluto
- Y exactamente,¿porque supones que podemos encajar?.
- Porque a pesar de las diferencias físicas, sois iguales, personas maravillosas pero un poco heridas
- No estoy segura de estar preparada, no quiero ver mas lastima y llevarme otro palo.
- No pienses en el sexo, solo en conocerle. De verdad que es una gran persona.
- Grande si que es si, podría aplastarme.
- No lo hará
Continúa en
- Relato #220133— title-regex: contiguous parts (1 -> 2)
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