Xtories

Mi padre y su secretaria

Llegas quince minutos antes de la cita, esperando una lección de negocios. Pero al abrir la puerta de cristal, lo que ves no es una reunión: es la traición de tu padre en plena acción. Y lo peor no es verlo, sino descubrir que no estás sola en la oscuridad.

Michelle Ivanova22K vistas8.6· 10 votos

Mi familia es dueña de una multinacional la cual se encarga de dirigir mi padre, desde hace ya algunos años. Aunque desde hace unos meses, tanto a mi hermana como a mí, nos ha estado involucrando con trabajos que realizan diversas áreas de la empresa, como con negociaciones que el lleva a cabo, para que conozcamos el manejo de la empresa desde abajo y en sus palabras sepamos como es el funcionamiento de la empresa desde la persona que hace la limpieza hasta llegar a su puesto.

Justo en la mañana, durante el desayuno, nos comentó que nos quería ver hoy a las 7 de la noche en su oficina ya que quería enseñarnos y estudiar la propuesta que le va a presentar a un prospecto de cliente. Ya que quiere que mi hermana y yo hagamos como si fuéramos el cliente, para debatir su propuesta y así ponernos a prueba.

Voy llegando 45 minutos antes de la hora citada a el corporativo, ya que mi clase en la universidad cabo antes, pero mientras voy llegando cuando me llega un mensaje de él. El cual dice que surgieron unas cosas urgentes por lo que ya no nos podría ver. Para que el haga algo así es que verdaderamente lo que surgió es muy importante, por lo que, en vez de subir de nuevo a mi auto, para salir con algunos amigos o simplemente ir a casa a descansar, entro a las oficinas, saludando a algunos empleados que me conocen, dirigiéndome a su oficina la cual queda en el último piso.

Justo voy pensando que gran cliché es que el dueño de cualquier empresa tenga su oficina el último piso, cuando el elevador abre las puertas justo en este. Dándome una gran sorpresa al ver todos los escritorios vacíos, sin ningún trabajador de este piso. Esto me hace pensar que en verdad ha surgido algo urgente, por lo que comienzo a caminar con más rapidez hasta la oficina de mi padre.

Pero con lo que me encuentro, me hace detener a la mitad del camino; mi padre sentado detrás de su escritorio y su secretaria a un lado de él. Parece que están revisando unos papeles, por lo que me voy acercando poco a poco, sin llegar a hacer ruido. mientras estoy más cerca, puedo escuchar de lo que hablan y ver todo con mayor claridad, gracias a que las paredes de su oficina son de cristal y como mencionaba antes, no hay nadie más que ellos dos. Gracias al diseño de su oficina, quienes están adentro tienen vista de todo lo que pasa afuera, así como los que están afuera pueden ver lo que pasa adentro.

Escucho como comentan sobre que tiene que modificar unos documentos, cuando veo como mi padre, coloca una de sus manos sobre el trasero de ella. Ella no le dice nada, en cambio continúa revisando y dando algún otro comentario sobre lo que dicen los papeles, mientras la mano de papá aprieta todo su trasero, hasta que le termina dando una nalgada, por la cual termina gimiendo. Estoy sorprendido y quiero a la vez ver que más pasa, por lo que me termino sentando tras un escritorio que me da una buena vista, pero que a la vez me oculta por completo.

Ella, comienza a agarrar los papeles, como para salir de la oficina ya que se comienza a alejar de él. Pero apenas da dos pasos, cuando mi padre mueve un poco su silla sin levantarse, se estira y tomándola de su muñeca, para atraerla hacia él, provocando que caiga sentada sobre sus piernas.

Secretaria Evelyn: No, van a venir tus hijos y nos pueden encontrar así.

Al menos alguien se acuerda que tendríamos que venir. Él no le hace caso ya que coloca una de sus manos sobre sus piernas y con la otra toca su cintura, mientras se dedica a besar su cuello. Metiendo rápidamente la mano entre sus piernas, bajando lo que deben de ser sus bragas y cuando vuelve a meter su mano, por las expresiones de Evelyn, supongo que comiza a masturbarla.

Padre: Ellos ya no vendrán, les mande un mensaje diciendo que había surgido algo urgente. Lo cual, si paso, pero como tengo personal bastante calificado y que lo pudo resolver rápido, les di la tarde libre y lo que ahora tengo son ganas de sacarme el estrés que eso me provoco y tu eres perfecta para ayudarme con esto.

Ahora entiendo, porque no hay nadie en este piso. El no pierde más tiempo ni le deja decir algo mas ya que se apodera de sus labios, besándola de una forma apasionada. Jamás pensé que fuera capaz de serle infiel a mi mamá, pero la escena sin que yo quiera me comienza a poner duro. Tendría que levantarme eh irme, pero no lo hago. En cambio, comienzo a ver como la levanta de sus piernas, para sentarla frente a el sobre su escritorio.

Desesperadamente, hunde su cara en el escote de ella, desabrochando su blusa. Evelyn comienza a pasar sus manos por el cabello de papá mientras comienza a gemir aprovechando que ellos creen que están completamente solos.

Padre: No sabes las ganas que he tenido durante todo el día, por tus tetas.

Termina de quitar su blusa, para después bajar los tirantes de su sujetador. Sin perder más tiempo y llevarse una de sus tetas a la boca. Yo por mas que trato de aguantar, comienzo a desabrochar mis pantalones, metiendo mi mano a mi bóxer para sacar mi polla.

El aun sentado sobre su silla, se dedica a comer las tetas de Evelyn como si fuera un niño pequeño comiendo su dulce favorito, bajando sus manos por su cuerpo, hasta que llega al borde de la falda y subirla. De un momento a otro comienzan a besarse de nuevo, mientras yo comienzo a masturbarme de forma lenta disfrutando de la escena, que parece sacada de una película porno.

Poco a poco él se levanta, por lo que ella aprovecha y comienza a desabrochar su cinturón. Cuando se lo quita y sin importar nada lo avienta, para pasar a desabrochar sus pantalones y dejándolos caer. Tal vez en un futuro, pueda sacar provecho de esto, por lo que meto mi mano derecha a el bolsillo de mi pantalón, en donde se encuentra mi celular. Lo desbloqueo de forma inmediata y moviendo algunas cosas del escritorio en donde estoy escondido, colocando mi celular en una posición perfecta, para grabar todo lo que viene a continuación.

Evelyn, bajando del escritorio, teniendo tanto el sujetador, como su falda toda arremangada a la altura de su cintura, mientras papá le da la vuelta y la recuesta contra el escritorio con fuerza. Para de una sola estocada meterle toda su polla completa, a lo que ella gimió con fuerza. Mi primer pensamiento era que se quejaría, pero me sorprende que la muy zorra comenzó a pedir más y que la follara más fuerte.

Ya entiendo ahora, porque últimamente papá nos decía que hacer muchos viajes de negocios; tal vez en parte eran verdad, pero estoy seguro que utilizan cualquier momento que tengan para follar como locos, justo como en estos momentos. Que la jala del cabello, para pegarle a él, a la vez que sube el ritmo de sus embestidas.

Todo esto sucede, mientras yo no dejo de masturbarme y siento como estoy a punto de explotar, afortunadamente veo una caja de kleenex. Por lo que tomo unos cuantos a la vez que no dejo de mover mi otra mano encima de mi polla, hasta que comienzo a correrme encima de los kleenex, para no dejar evidencia. Pero rápidamente me comienzo a poner duro otra vez, escuchando como es que los dos, gritan llegando al orgasmo.

Mi padre no pierde el tiempo, ya que solo segundos después, noto como es que sale de ella, tomándola del cabello obligándola a que se hinque enfrente suyo. A lo que por supuesto que Evelyn no pone resistencia y sin que se lo pida, comienza a meterse la polla a la boca atragantándose un poco. Cuando a lo lejos escucho un ruido que no es provocado por esos dos que se encuentran follando. Lo que me hace voltear para ver quien puede ser.

No me es muy difícil reconocer aquella sombra, por lo que rápidamente guardo mi polla dentro de mis pantalones, tomando mi celular, poniendo pausa para dejar de grabar y caminando sin hacer ruido hasta estar enfrente de mi hermana. La cual cuando me ve a lo lejos caminando hacia ella, mueve su mano, de un lado a otro, saludándome. Al parecer no soy el único que pensó que papá necesitaría ayuda, y claro que la necesitaba, pero no la nuestra.

Coloco un brazo alrededor de los hombros de mi hermana, mientras caminamos de regreso al elevador, diciéndole una gran mentira. A la vez que pienso que esto le saldrá muy caro a mi papá.