Xtories

13 rue del destete (1)

Acaba de llegar, solo tiene cajas y una separación reciente. Pero cuando Valeria aparece en el balcón contiguo, el ruido de la mudanza se silencia ante el peso de su mirada y su cuerpo. No hay tiempo para llorar el pasado; la vida, y el deseo, empiezan ahora mismo, a dos metros de distancia.

Marco agrippa6.2K vistas9.1· 7 votos

-Joder, hasta la polla de cajas-Dije dejando la última caja en la puerta de mi nuevo piso. Aacaba de terminar la mudanza después de separarme de mi mujer y no sabía la cantidad de cosas que tenía. Estaba exhausto de mover cajas y encima tener que vivir esos momentos de tensión con mi ex viviendo hasta que encontrara un piso donde caerme muerto.

-Buongiorno, buenos días-Dijo una voz desde la otra punta del pasillo.

-Eh hola, buenas- Respondí sin mirar.

-¿Nuovo vecino?- Preguntó de nuevo la persona.

Me giré para ver quien me dirigía la palabra y me quede sin habla. Una mujer de unos 50 años de cuerpo grande y una melena rubia me dejaron con la boca abierta. Su cuerpo estaba envuelto en un vestido azul completamente ceñido a sus curvas donde resaltaban esas tremendas tetas que lucían un escote donde cabía una cabeza.

-Eh si si. Soy nuevo. Me llamo Antonio. Perdona que este sudando pero estoy con el lio de cajas- Dije mientras me acercaba para estrecharle la mano.

-Ah no, niente. Dos besos como a la España-Dijo dándome dos besos en las mejillas.

-Si encantado. Ahora seremos vecinos así que si necesita cualquier cosa, puede llamarme.-Dije mirándole descaradamente las tetazas.

-Certo certo, mi piacere. Ciao.. Dijo bajando las escaleras y dejándome allí con la boca abierta y la polla empezando a levantarse.

Joder, acabo de mudarme y ya me quiero follar a una vecina, pensé para mi.

Pasaron unos días en los que me puse al día con la casa y al finalizar con la última caja, salí al balcón a beberme una cerveza. Ahora si que si, podía hacer lo que me saliera del nabo y podía beberme las putas cervezas que quisiera sin escucharme a mi ex soltando no sé que mierdas de la cebada y el alcohol.

-Ah Ciao- Dijo me vecina justo cuando estaba abriendo una cerveza.

-Hola buenas, ¿quieres una?- Respondí ofreciendo otra cerveza que había traído por casualidad.

-Claro. Que buona la birra de la españa. Me encantaaaaa-Dijo mientras agarraba la lata y la abría.

-Si, es lo mejor después de un día de trabajo. Creo que me no recuerdo tu nombre, lo siento- dije mientras me acercaba a la barra que separaba nuestros balcones.

-Mi nome e Valeria, piacere. Tu e Antonino- dijo mientras me soltaba otros dos besos.

-Si, eso es, que buena memoria- Respondí.

-¿Tu e soltero?- Preguntó directa.

-Eh si, bueno, no, separado. Separati- Dije sintiéndome gilipollas al decirlo en italiano inventado.

-Jajajaja que bono, jajajaa- Dijo con una gran carcajada que hizo moverse como un flan toda su delantera y dejándome con cara de pánfilo mirando esas maravillas.

-Te piace molto las tettes, ¿eh?- me dijo giñandome un ojo.

-Ostras lo siento. No quería molestarte pero es que…. lo tuyo es una maravilla todo el conjunto- Respondí

-¿Si? ¿tutto? - Preguntó mientras echaba un trago a la cerveza y se daba la vuelta- ¿Y el culo?

-Ufffff una pasada- Respondí y sin pensarlo mucho alargue la mano para darle un cachete bien sonoro en ese culazo.

-Jjajajaaja uy antonino, que caliente. Eres brutto de la españa. Amo la españa y sus ragazzis- Dijo ella cogiendo mi mano para posarla de nuevo en su culo.

Sin pensarlo mucho solté la cerveza y agarrando a Valeria de la cintura la acerqué para comerle la boca. Me respondió abriendo su boca y jugando con mi lengua mientras yo subía mis manos para empezar a manosear sus tremendas ubres.

Salté la pequeña valla que separaba nuestros balcones y nos metimos en su salón mientras íbamos magreándonos todo el cuerpo.

No me fije en nada de su casa, iba quitándome la ropa mientras le comía la boca y le volvía a colocar mis manos en su cuerpo.

-Ahh antonino, fai l’amore con me qui- dijo mientras se colocaba a 4 en el sofá y se subía la falda.

-Dios Valeria que culazo tienes. Te lo voy a follar- Dije mientras le bajaba las bragas y dejaba su culazo blanco y su coño depilado al completo para mi polla.

Apuntando mi rabo ya completamente erecto, empuje hasta metérsela del tirón hasta el fondo.

-Aaaaaaaaah antonioooo, aaaaaah, eso si que una polla de la españaaaaaa, aaaaaah- Gemía mientras yo le follaba con una fuerza de 4 meses sin mojar.

-Siiiii joder, toma Valeria polla española, siiii- Gritaba mientras le agarraba bien de la gran cintura. Dios, como me gustaba empujar en ese culo grasoso. Mi gran polla de 20 centímetros entraba perfectamente en ese coño tan grueso.

-Siii aaaa antonioooo me corro oooo sisiiii-Anunció Valeria justo en el mismo momento en que yo me estaba corriendo y llenándole bien de leche acumulada. Menuda follada salvaje y que bien nos lo íbamos a pasar siendo vecinos.

Continuará