Embarazados 8
Carmen no solo quiere ser su esposa, quiere ser madre. Y para lograrlo, no duda en cruzar la línea que separa el respeto filial del deseo más prohibido. Cuando el suegro entra en juego, la casa se convierte en un escenario donde la sangre y el semen se mezclan en una promesa de vida.
Almorzamos en un bar en la plaza de España, volvimos a la casa a descansar un rato antes de volver a Sevilla, nos quitamos el calor con una duchita refrescante, salí de la ducha esperándola, sentado en el sillón del salón polla en mano, al entrar en la habitación, Carmen me sonrió.
-A ver cariño, quiero el polvo que me debes.-
Ella se arrodilló, como una gatita en celos y fue acercándose hacia mí, moviendo su culito.
-Miau, miau.-
-Ven gatita, ven, aquí tengo tu biberón de lechecita.-
-Miau, Miau.- volvió a repetir con voz melosa.
Cogiendo mi polla me la empezó a lamer de arriba abajo, mirándome a los ojos, metiendo el glande el la boca, lo sacaba y volvía a meter. En una de estas escupió en mi polla, poniéndomela durísima, para después metérsela hasta la garganta, un minuto más tarde se montó sobre mi y empezó a cabalgarme, con su mirada clavada fijamente en la mía, besándome, el deseo de los dos era evidente, ambos buscábamos la máxima penetración, y ella lo conseguía a cada salto que daba en mi dura polla, la cual desaparecía por completo en cada sentadilla que daba sobre mí.
Ella estaba dispuesta a cumplir con su palabra, no me dejó llevar la iniciativa y me pidió que me tumbara en el sofá. Agarró mi polla y volvió a introducirla en su caliente vagina, su furor uterino hizo el resto.
-Me voy a correr, siiii me corro, me corro, oh siiii.- Sus movimientos acompasados y la profundidad de las penetraciones, fueron suficientes para que ella obtuviera su orgasmo.
Me puse de rodillas en el suelo y con ella sentada en el filo del sofá la penetré. Mis embestidas eran duras, casi violentas, obligándola a cerrar los ojos.
-Mírame a los ojos.- Le pedía casi sin aliento.-
-Pero que guapo eres tío, te como la cara.-
-Me corrooo, me corrooo.-
-En mi boca, porfa, porfa.-
Como un resorte me puse de pie y arrimé mi polla a su sedienta boca, la cual permanecía abierta esperando la descarga. Me corrí abundantemente en su boca, con nuestras miradas coincidentes, ella con cara de niña buena tragó casi todo y como hacía siempre reservaba parte del grumo, para jugar con él en su lengua y labios.
-Pero que rico está tío, podía estar todo el día tragando tu leche.-
El fin de semana había sido muy productivo, había aclarado muchas dudas y reflexionado sobre mí cornudez, estaba claro que Carmen era una diosa, no sé cómo acabaría aquella aventura pero si tenía claro que me gustaba y me dejaría llevar para disfrutarlo tanto o más que ellos.
Esa semana tuve reuniones con proveedores, renovación de materiales de la exposición, en la cual trabajan Inma y Andrea, dos vendedoras sobre los 30 años que trabajaban en una conocida tienda de bricolaje del Aljarafe, Las cuales tuve suerte de que vinieran conmigo, ellas son capaces de vender hasta un ventilador en invierno. Hablamos sobre sus vacaciones de verano y la apertura de la tienda solo medio día en agosto. Traté con el jefe de montadores (coordinador de taller-exterior) la ampliación de la plantilla de montadores y sus vacaciones, hice lo mismo con el jefe de taller, varios temas más me impidieron asistir ambos días a los encuentros, sí recibía la visita de mi esposa sobre la 1 de la tarde para saborearla y disfrutar de ella, acto seguido salíamos a almorzar.
El martes antes de cerrar me visitó mi padre, abrió la puerta de la oficina entró dándome dos besos.
-Hola cariño que tal estas.-
-Bien papá, estoy bien, muy liado en estas fechas preparando la renovación de exposición y temas del personal para sus vacaciones.-
-Pues de eso quería hablarte, las vacaciones las vamos a hacer como siempre, donde siempre ¿no?-
Llevamos alquilando 5 años el mismo piso en Fuengirola, 2 habitaciones, piscina y demás comodidades que normalmente se le exige a una vivienda vacacional; la alquilamos todos los años ya que nos gustó mucho estar cerca de la playa en la zona de los boliches, siempre nos levantábamos sobre las 7:30 para salir a correr, mi padre se levantaba cuando nos escuchaba llegar, mientras nos duchábamos preparaba el desayuno, él, la playa la pisa poco, le gusta encargarse de preparar el almuerzo, daba sus paseos y se tomaba un par de cervezas, por la tarde volvíamos a la playita y él dormía su siesta, para más tarde salir a pasear los tres y cenar cualquier cosa en algún bar.
-Sí, claro, hace ya tres meses que le mandé la transferencia a Elena.-
-Necesito unas vacaciones yaaaaaa, entre tu mujer y Chari me van a matar.-
-Ya, pues de la única que te vas a librar va a ser de Chari, Jajaja.-
-Que no es poco hijo, cada vez me cuesta más, la edad hace estragos.-
-Bueno a ver si Carmen se queda embarazada y te liberas un poco.-
-A ver si es verdad hijo, sería una alegría muy grande.-
-Hablando del tema, este fin de pasado, estuve de relax en San Nicolás, reflexionando sobre esto, vinieron a mi muchas preguntas que me gustaría que me respondieras sincerándote conmigo, como yo lo hice en su día contigo.-
-Te prometo la máxima sinceridad.-
-Cuando me distes las condiciones, ¿cómo sabía que la aceptaríamos?-
-No sabía al 100 x100, tenía indicios que me decían que sí aceptarías, por eso decidí plantearlas así, si las aceptabais disfrutaría de una mujer increíble y a unas malas si no aceptabais podíamos haber negociado a partir de ellas, cuando viniste a casa a pedírmelo, no me podía creer, era un sueño hecho realidad, me estabas pidiendo lo que había echo siempre, embarazar a las mujeres de otros hombres, pero esta vez con una mujer top, como lo es la tuya. Después de hablar con ella, vi claro que no sólo podría embarazarla sino que jugando bien mis cartas podría hasta disfrutarla. Carmen me contó lo de los vídeos, con eso entendí tus deseos cornudos, a ella la vi unos días antes a través del espejo, estaba con Chari follando, pude ver de reojos que ella estaba allí, así que aceleré mis movimientos y empecé a darle duro a Chari, ella miraba al espejo sin darse cuenta de que yo la veía de reojo, vi que ella subía su falda tocándose por encima de las braguitas, cuando nos corrimos ella se fue, no sin que antes coincidieran nuestras miradas en el espejo, así que pensé que después de lo que vio no se opondría a disfrutar tal y como lo hacía Chari.-
-¿Explícame eso de que esto era un sueño hecho realidad?-
-Hijo tu mujer, es una mujer top, con una carga de sensualidad que a ningún hombre deja indiferente, sabes que la he respetado siempre y así será después de esto, pero es que desde el primer año que alquilamos en la playa, veía a tú mujer, su cuerpo, tetas al aire y esa cara preciosa, me ponían a mil, algún día buscaba en la ropa sucia sus braguitas usadas para masturbarme oliéndolas.- agradecí la sinceridad con la que me estaba hablando, sin dobleces ni tabúes.
-Entiendo, cuando esto llegue a buen fin y nazca la criatura ¿cuáles son tus pensamientos?-
-Hijo te prometí que volveríamos a la vida de antes, pero con uno más en la familia, vuestro bebé, déjame contarte, hace cerca de 40 años después de mi primer divorcio, una pareja amiga nuestra, estaban en la misma situación que tú, el marido, estéril, vino a mí contándome la situación por la que estaba pasando, su mujer estaba planteándose dejarlo, él le había propuesto que ella lo hiciera con otro hombre. Él aceptaría al hijo que tuviera como suyo, realmente no quería perderla estaba muy enamorado de su mujer, ella sabía por mi exmujer que yo calzaba buena herramienta. Yo acepté sin condiciones, él puso la suya, estaría presente, era la primera vez que lo haría con un hombre delante, él quería controlar que no nos pasáramos más de lo justo y necesario, después de pasar la primera vergüenza, la cosa empezó a rodar, ella gozaba y al marido le gustaba cada vez más vernos, cada día me permitía disfrutar más de ella, tardó 4 meses en quedarse embarazada, durante el embarazo solo mantuvimos contacto verbal, había disfrutado parte de esa hembra pero no entera, me había quedado con las ganas de muchas cosas más, la peluquera con 25 años era una mujer muy apetecible y deseada por muchos, tuvo a su primer hijo. Un día él llamó a mi puerta, llegó a mi casa para decirme que le gustaba ver a su esposa gozar cuando yo la follaba, que sentía la necesidad de entregarla a otro hombre, había descubierto que era un cornudo consentidor, quería que la follara cada vez que quisiéramos los dos, ahora sí, no me volvería a pasar, la disfrutaría plenamente, fueron dos años de verdadera lujuria, disfruté de esa hembra hasta que nuevamente la dejé embarazada y tuvo a su segundo hijo. Volvimos a los encuentros, ella me habló un día que dejaría su marido para venirse a vivir conmigo, que le pidiera lo que quisiera, no acepté, no podía hacerle eso a Juan, mi amigo, con lo qué decidí hablar con él para terminar con esto, sabes que sólo doy una palabra, pero la cumplo aunque en ello me vaya la vida.-
-¿Y si es mi mujer la que quiere ir a ti, esporádicamente, después del embarazo?-
-No cabe duda que me gustaría que eso pasara, pero en esto somos tres, tu mujer pide, tu consiente, yo acepto, si cualquiera de los tres no está de acuerdo no se puede hacer, sólo provocaría un conflicto, sois un matrimonio muy bien formado para mandarlo al carajo por sexo, eso es lo que le podía haber pasado a la peluquera.-
Se hacía tarde para seguir aquella charla, pero mis principales duda ya estaban aclaradas.
Ese viernes por la tarde vio la regla, nuestra ilusión se vino un poco abajo, estaba derrotada; por muchos ánimos que le daba su moral estaba bajo mínimos. Tras darle mimitos transmitiéndole mi apoyo y todo mi amor nos fuimos a la cama sin conseguir sacarle una sonrisa.
El sábado iría con su padre al circuito de Jerez a dar unas vueltas; decidí aquel día acompañarla para mostrarle mi apoyo dándole ánimo, quería que no viera en mí ansiedad ni nerviosismo por el tema del embarazo, llegamos a casa del padre, ya tenía enganchado el carro al coche y sus dos Yamaha YZR500.
-Hola Tony que tal- Me saludó alargando la mano y dándome un abrazo fraternal -¿Te vas a animar a dar unas vueltas?-
-Que va suegro, sabes que no me va eso de arrastrar la oreja.-
-Hola papi- le dijo tristemente para darle después un par de besos -voy a saludar a mamá.-
-¿Qué le pasa a la niña Tony? la veo un poco baja de moral, eso de papi en vez de papiiiiiiiiii.-
-Blas, sabes que estamos buscando un bebé, pues anoche vio la regla y está un poco triste.- Habíamos acordado no contar mi problema de fertilidad a su familia.
-No te preocupes, en Jerez tendrá el subidón de adrenalina suficiente para cambiar ese ánimo.-
Llegamos al circuito poniendo las máquinas a calentar en los boxes, mientras hacían estiramientos, se montaron avanzando hasta la pista, me situé en la grada para ver el desarrollo de las vueltas, una ligera para calentar motores, cuando llegó a la altura de meta levantó la moto a una rueda y al pasar la línea la dejó caer, “que cabrona, (pensé) me parece que me va a hacer pasar un mal rato” el padre que no había levantado la moto, aceleró sacándole una ligera ventaja, a partir de ahí se desató la locura, entraban en las curvas tumbados casi rozando la rodilla en el suelo, en las rectas apretaban a todo gas, la adrenalina la tendrían a mil los dos, pero yo no, sufría en cada curva, pensando que acabaría en el suelo, no sé si sería la rabia por no quedarse embarazada, pero su manera de pilotar se volvió muy agresiva, encimando al padre en cada curva, poniéndose casi a su altura en las rectas, Blas es un tío muy experimentado que en su día fue campeón de Andalucía, trazó mal un par de veces las curvas, lo que permitió que ella lo pasara, en la última vuelta le sacaba una ventaja de un par de motos, ella cruzó primera la linea de meta, haciendo el caballito hasta la curva, dejándola caer para volver a boxes, al parar la moto salió corriendo hacia mí y saltando se abalanzó sobre mí, me costó mantener la verticalidad, se agarró a mi cuello besándome y gritando.
-¡Le gané, le gané! Te amo.-
–Si reina, le has ganado al campeón de Andalucía. Te quiero mi amor.-
Mi suegro y varios conocidos del circuito se acercaron a felicitarla por la carrera, su rostro había recuperado su brillo con la alegría de siempre tras lo cual salimos a almorzar los tres a Jerez en un mesón cercano al circuito.
El domingo fue un día tranquilo, cine, comida rápida, paseo por el centro, merienda y para casa, mientras cenábamos, le dije a mi mujer que estuve hablando con mi padre.
-Le dijiste lo de la regla ¿no?
-Si cariño, me dijo que mañana no te pusieras el delantal.-
-Está bien cariño ¿qué te parece si me lo pongo y le hago un regalito?-
-¿Qué estás pensando perversa?-
-Ya te enteraras.-
Amaneció y me fui a la oficina, ella a casa de mi padre, la mañana había sido ajetreada con varios frentes abierto Y había pasado rápidamente. Carmen llegó sobre las 13 h. Entró en la oficina cerrando la puerta tras ella, llevaba pantalón vaquero elástico que marcaba cada rincón de su cuerpo, en la parte superior un corpiño negro que dejaba claro el tamaño de sus senos y la figura de sus caderas, llevaba una bolsa pequeña que soltó en la mesa, se situó frente a mí rodeándome el cuello con sus brazos.
-Buenas tardes amor, ¡Pero qué guapo eres tío!- Me saludó con voz mimosa dándome un beso intenso, su cuerpo olía a recién duchado.-
-Buenas tardes reina mía, ¿qué tal el día?- Empecé a besarle el cuello y el lóbulo de su oreja, aspirando el suave olor a perfume de su cuerpo. -Cuéntame.
Ella cogió la bolsa sacando de ella una braguita brasileña, negra con encajes, estaban húmedas, la extendió con sus dedos, pude ver que no quedaba ni un cm. que no estuviera manchadas de semen.
-Jajaja ¡pero qué coño has hecho con las bragas!-
Con voz mimosa de niña buena, como la que no ha roto un plato pasó a relatarme lo sucedido en casa de mi padre, no sin antes liberar mi polla del pantalón para empezar a masajearla.
-Me levanté dispuesta a ser malota, me puse un tampón y escogí esas braguitas, me aseé, vistiéndome como ves, llegué a casa de tu padre, igual que siempre estaba acostado, fui al baño, me desnudé colocándome el delantal, sólo con las bragas puestas y me dispuse a hacer el desayuno, tu padre se despertó con el trasteo, levantándose fue al baño a asearse, llegó a la cocina para desayunar, llevaba solo la parte baja del pijama, se acercó a mi dándome un pico.-
-Buenos días guapa, le dije a mi hijo que no era necesario esto hoy.-
-Hola suegro, ya me dijo que no era necesario, pero le dije que me lo pondría, así te alegraría la vista y que te iba a hacer un regalo al final del día.-
-Vaya esto no me lo esperaba ¿qué me vas a regalar?-
-Eso será sorpresa, por cierto si yo voy a estar así, tu puedes ponerte igual que siempre.-
-Vale, no hace falta que lo pidas muchas veces.-
Acto seguido se los quitó quedando su polla plácida con sus enormes huevos al aire, nos pusimos a desayunar, para después hacer las faenas de la casa, llevaba tiempo sin emplearme a fondo, con lo que decidí hacer algo de limpieza quería sudar como una condenada a galeras, él me miraba, igual que siempre suspiraba cuando la postura que cogía era demasiado sugerente, sobre las 11:30 Tu padre se marchó a la cocina a preparar los zumos, así que recogí los bártulos marchándome al baño a asearme.
Me quité las bragas para olerla, el olor era perfecto era lo que buscaba olía a hembra, me cambié y fui a la cocina donde tu padre me esperaba con el zumo, al verme sin bragas solo con el delantal se extrañó, me acerqué a él le di un pico dándole las bragas sudadas.
Toma que están todavía calentitas, ya sé que también eres aficionado a oler mis braguitas.- se ruborizó pero las cogió llevándolas a su nariz aspirando profundamente su olor.
-Ufff pero que bien hueles niña.-
Vi que su polla se movía queriendo romper su verticalidad, terminamos de bebernos los zumos, le di otro pico, el sacó su lengua pasándola por mis labios, me acerque a su oído con voz sexy le dije:
Hoy he sudado mucho, me voy a dar una duchita, voy a dejar la puerta abierta por si quieres verme.-
-No te quepa duda.-
-Me dirigí al baño dispuesta a darle un buen espectáculo, me quité el delantal metiéndome en la ducha, él se colocó junto a la puerta con las bragas en su nariz y su polla en la mano, cogí el jabón en mi mano, empecé a lavarme la cara y el cuello mientras el agua caía sobre mi cuerpo, el resoplaba; pasé a jabonar mis pechos dándoles un buen magreo, primero un seno, después el otro, él se masturbaba, pasé a hacer lo propio en mi barriguita, mi ombliguito, mi pubis, él estaba a revienta calderas, su respiración era cada vez más intensa, levanté mi pierna para lavarla lo que le dio una visión de mi coñito bastante buena, hice lo mismo con la otra pierna, me di la vuelta mostrándole mi espalda arqueada, el agua caía por ella y el jabón corría hacia mi culete, jaboné una nalga, después la otra, saqué el culo hacia atrás, con una mano me abrí una nalga y jaboné mi rajita de arriba abajo, me paré en el ojete al cual le dediqué un pequeño masaje circular, la imagen que tenía tu padre debió ser espectacular, me quité el jabón, me giré, pero no estaba allí, a los pocos segundos llegó de nuevo, llevaba el plug anal lleno de lubricante en la mano, en la otra las bragas con la cara desencajada, se acercó a la ducha y me lo dio.- A esas alturas, mi polla estaba que iba a reventar, ella lo sabía, la agarró fuertemente mientras seguía susurrando a mi oído.
-Me volví de nuevo, apoyando un pie en la barra de la ducha, acerqué el plug a mi culito y empecé a masajear mi ojete, decidí empujarlo en mi ano. Pude sentir que entraba la punta con la cual jugué hasta que sentí la presión de la parte ancha y como el plug entraba entero en mi culito quedándose alojado en él, me di la vuelta; mientras hacía presión y soltaba, moviendo levemente el plug dentro de mi ano empecé a masturbarme; abrí los labios de mi coñito, con el dedo corazón busqué mi clítoris, empecé a masajearlo, de arriba abajo, de lado a lado con movimientos circulares, en esas tu padre aceleró.-
-¡Me corro, niña me corro!-
-En las bragas échalo en las bragas.-
-Así lo hizo empezó a correrse manchando totalmente las bragas, al verlo solté el plug, subiendo la mano a mis pezones pellizcándomelos, empecé a correrme mientras movía rápido mi dedo en el clítoris, ufff fue una paja espectacular, salí del baño para terminar de limpiar con mi lengua los restos de su corrida en su enrojecido glande.-
Casi coincidiendo con su relato le dije que acelerara que me iba a correr, ella empezó a masturbarme duro, llevando las bragas a mi nariz.
-Huele cornudo, mira cómo se corre tu padre conmigo.-
Esas palabras fueron el detonante para que mi polla empezara a escupir semen, ella bajó la braga.
-¡Aquí en las bragas!-
Obedientemente eyaculé sobre las braguitas. Carmen con su lengua limpió los pocos restos que quedaban en mi polla aún palpitante.
-¡Joder pero que rica está!-
-Vaya, cariño eres lo que no hay, eres capaz de deslechar a padre e hijo en una mañana.-
-¡Cómo no! si tenéis dos rabos dignos de sacarles hasta la última gota.-
-Anda vamos a almorzar.-
Continúa en
- Relato #217845— title-regex: contiguous parts (7 -> 8)
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