Xtories

Don Pablo 7

El video llegó a su teléfono mientras su esposa dormía. No era solo una grabación; era una llave que abría la puerta del 2°-B. Loly no quería venganza, quería su polla y, con ella, la paternidad que su matrimonio le negaba.

Soynovato11K vistas9.2· 17 votos

A las 9 o así, empezó a haber movimiento por la casa.

Inés se levantó a vomitar y se metió de nuevo en la cama.

Al rato salió Noelia en camiseta, sin bragas, pidiendo ayuda…el muchacho mojó la cama.

Jurando en Arameo, se levantó Pablo y ayudó a la parejita a cambiar las sábanas.

-Joder cariño, polvazo me echaste esta madrugada y ahora esto.

-¿Polvazo?

-Sí cariño…que querías hacerme madre, que estaba muy buena…fue muy bonito todo. Lo hicimos a pelo.

-¿En serio?

-Sí tío, en serio. ¿No te acuerdas?

-No se acuerda por el tequila…Vayan con cuidado parejita, que las pollas las carga el diablo.

Les advirtió Pablo.

-Ay lo siento cariño…

-No sientas nada, estuviste de 10…tendré que darte más tequila. Jijiji

-No hagas broma cariño. ¿Y si te dejé embarazada?

-Pues lo llamaremos Julio…como el tequila.

-Jolín tía…vamos a por una pastilla de esas.

-Tranquilo…llevaba una en el bolso. Me la tomé hace un rato.

Evidentemente no se tomó nada…estaba todo controladísimo.

Una vez hecha la cama, la pareja optó por irse a casa de Gertrudis. Así que Pablo les llamó un taxi.

Salió al portal a despedirles. Allí coincidió con Cristina, que enfundada en unas mallas negras y un top gris, salía a correr.

-Buenos días vecino.

-Buenos días…¿vecina?

Esa pelirroja estaba incitando al pecado. Su cara era preciosa.

-Y…y…¿tus gafas?

-Ayer las tiré a la basura…llevo lentillas. En principio son de usar y tirar. En una semana me llegan las definitivas.

-Pues…buff, enhorabuena. Pareces otra.

Salieron los 4 a la calle. La parejita al taxi, la vecina a correr y Pablo, de vuelta para su casa, con su mujer toda borracha.

.

.

Frente a una taza de café y una magdalena, tocaba hacer balance de un sábado fuera de lo normal. Demasiado sexo. Definitivo. Tenía que empezar a controlarse. Estaba muy en forma, pero al fin y al cabo tenía 52 años…Se tomó otra pastilla reconstituyente. A este paso debería tomarlas de por vida…y no estaba dispuesto.

El siguiente paso era convencer a su mujer que que estaba con los huevos vacíos por su culpa.

Se puso la tele…partido repetido de la NBA.

.

.

A eso de las 2 se levantó Inés. Parecía un zombi.

Vio a su marido traspuesto en el sofá. Debió quedarse frito viendo la tele. Fue a la habitación de invitados…impecable. Estaban solos en casa.

Un millón de minions le martilleaban la cabeza. Se hizo un ristreto. La cápsula maravillosa. La resaca era indecente. Vio a su marido que se acercaba, parecía otra alma en pena.

-Buenos días amor. Me despertó el olor a café.

-¡Qué resaca más indecente, por favor!

-No sé como será tu resaca, pero la mamada que me hiciste, borracha como una cuba, fue digna de las mejores pelis porno.

-¿Cómo? ¿Te hice una mamada?

-La mejor de mi puta vida. Tú ves porno a escondidas o algo, porque lo que me hiciste no lo hacen ni las putas más caras.

-Pues ya es una putada, porque no me acuerdo de nada.

-Tranquila, yo te refresco la memoria.

Y se abrió el albornoz, acercándose a ella.

-Noooooo, diooooosss que dolor de cabeza. A ver si después resucito.

Y tiró para la ducha.

-¿Te ayudo?

-No por favor, déjame.

Y se llenó la bañera…saliendo a los 40 minutos.

-Ay diosssss. ¿Tenemos sopa, caldo o algo así?

-Cuando los tortolitos se fueron, puse un caldero al fuego con verduritas, pollo y un par de huesos.

-Eres un puto sol. A veces pienso que no te merezco.

Y cerca de las 4 de la tarde, se tomaban un caldito de pollo, con unas papas. Luego unas rodajas de piña al natural.

Y a la cama de nuevo. Que Pablo se había encargado de ventilar previamente.

-El domingo del perro…¿Echamos una siesta abrazaditos?

-¡Sin sexo!

-Vaya…doña Inés encontró los límites a su cuerpo.

-Pues parece que sí. Ven idiota y abrázame.

Y se abrazaron…y se quedaron fritos.

.

.

A la hora, o así, sonó el móvil de Pablo. Un whatsapp de un num. desconocido. Un vídeo…Le dio al play…salían él y Noelia, en el sofá…se veía claramente como la empotraba, de perrito. La imagen estaba tomada aprovechando una ventana, que se quedó abierta.

Lo borró.

-Soy Loly, del 2°-B

Volvió a saltar el whatsapp.

-¿Y qué pretendes? ¿Que te denuncie? Me grabaste sin mi consentimiento.

-Lo que pretendo, es que me folles así. Sube, que mi marido salió al fútbol.

Pablo salió suavemente de la cama, sin despertar a su mujer. Seguía con el albornoz, sin nada debajo. Tenía que aclarar eso.

Subió las escaleras de 2 en 2. Tocó el timbre del 2°-B y salió a recibirlo Loly. Una vecina de unos 45 años, rubia de bote, gordita, de voz chillona. Su marido era un bruto de casi 2 metros. Ella tenía una peluquería clandestina en casa.

Cerró la puerta tras de sí, quedando ambos de pie, en el recibidor.

-¡Tu polla! Eso es lo que quiero. Desde que os vi follar esta madrugada, le quemé la batería al satisfyer, pensando en que eras tú quien me follaba.

-¿Y a tu marido, le pasa algo?

-Mi marido es un impotente de mierda que solo vive para el fútbol. Con una polla que no le ha servido ni para hacerme un hijo. Además mírate…ya vas desnudo.

Loly ya se relamía…y se acercó a Pablo.

En efecto, con el trajín de subir las escaleras tan rápido el albornoz se abrió un poco, dejando a la vista su cuerpo machacado de gym.

-Tú ya subiste con ganas de marcha, ¿verdad?

-¿Qué haces tocándome la polla, puta depravada?

-Uy, no soy la mitad de depravada de lo que pareces tú. Que te atreves a follarte a una niña, estando tu mujer dormida. ¿Tan profundo es su sueño?

-Ayer íbamos todos muy borrachos.

-Pues si necesitas whisky para follarme con esa furia, dentro tengo una botella de Tomatín para mi marido.

-¿Qué garantía tengo de que borrarás el vídeo?

-¿Borrarlo? ¿No me lo dejarás ni para mis pajas?

-El vídeo. Dámelo.

-Empótrame como a esa putita y me olvido de todo. Solo serás un orgasmo más en mi cama. Igual hasta te corto el pelo gratis…

Loly empezó a sobar la polla de Pablo, que debido a las pastillas esas del sexshop, empezaba a ponerse dura.

-Ooooohhhhhh cabrón que pollaaaaa.

Y ahí mismo en el pasillo de casa, se arrodilló y empezó a chupársela.

-Puto vicioso, aun sabe al coño de esa niñata.

Y Loly volvió a chuparle la polla.

-Ahora ya empieza a saber a polla. Ven a mi cuarto, que tendremos más intimidad.

Pablo se vio con la polla tiesa, siguiendo a su vecina hacia su alcoba.

-Mira guapo…de fresa.

Y Loly le enseñó un gel de sabores.

-¿Qué mierda es esta?

-Calla, quejica.

Y tras tirar a Pablo sobre la cama, de un empujón y mojarle el rabo con un buen chorro de gel, empezó a comerle la polla con maestría. Pocas mujeres la mamaban tan bien. Se le escapó un gemido.

-Así conquisté a mi marido. Comiéndole la polla.

-A mí me hubieras conquistado igual.

En esas, se le fue yendo el sabor de fresa a la polla

-Mmmmm, sabe deliciosa. Tengo ganas de que ya me la metas.

-Dame un condón de mi talla y ponte de perrita.

-A esa putita te la follaste a pelo.

-Esa putita era casi virgen.

-En mi puñetera vida me han metido una polla envuelta en un condón.

-Convénceme de que debo follarte a pelo.

-El impotente de mi marido lleva 2 meses sin apenas tocarme.

-¿Y tú, cómo te las apañas?

-Con mi amigo el satisfyer.

-Pobrecita…sin polla.

-Y no lo has visto todo…

Loly se desnudó y ante Pablo, aparecieron unos pechos firmes y redondos. Claramente operados. Y un coño arregladito. De pelo negro.

-Vaya…una rubia avión.

-¿Cómo que rubia avión?

-Sí…mira la caja negra.

Dijo Pablo, señalando a su coño.

-Vaya, me tocó el vecino graciosete.

-No te enfades…¿Cómo puedes ir por el mundo sin enseñar esa maravilla de tetas?

-Paco es muy celoso.

-¿Y el chichi? ¿Por qué no te lo depilas entero?

-¿Para?

-Ya…también.

-¿Me puedo clavar ya tu polla, o seguirás hablando de tonterías?

Y de un salto con media vuelta, le pasó una pierna por encima. Le agarró la polla, se la encaró al coño, que estaba bien mojadito y se dejó caer.

.

.

-Ay, ay, ay, putooooo, me rompes el coñooooo.

-Claro, te comiste todo el lubricante…

Y era cierto, así que se desmontó de la polla, se la remojó de lubricante, luego se echó lubricante en el chichi y volvió a empujar con furia…y le entró toda.

-Aaaaagggghhhhg, la noto en la gargantaaaa. ¡Joooooooder qué bueeeeenaaaa!

Como ya la tenía toda dentro, empezó a bombear. Eran meses sin que nada entrara en su cuerpo. Y quería disfrutar el momento.

Al rato, ese coño ya estaba dado de sí. Y ambos disfrutaban.

-Ay qué gusto, ay qué placer, ay qué polla. Ohhhhhhh.

Y Loly bajó su cuerpo, quedando de cara con Pablo.

-Quiero mirarte a los ojos.

Y empezó a moverse encima de ese hombre. Arriba, abajo…

-Ay que me viene…ay qué gusto…¿Aguantarás? No te corras dentro.

-Pienso llenarte.

-No, tío, que creo que estoy ovulando. Y es peligrosooooooohhhhh diosssss qué buenaaaa.

Y aprovechando la debilidad de Loly, le dio la vuelta, quedando ella sobre la cama y él encima.

Le agarró las piernas por las rodillas…Ahí se puso Pablo y se la mandó sin piedad, hasta las pelotas

-Ahhhhhhhh qué pollaaaaaaa.

Loly empezó a chillar. Y Pablo paró, dentro suyo.

-Dame el móvil, que yo me encargo de borrar eso.

-No te corras dentro.

-Dame el móvil.

Y Loly le dio el móvil…y Pablo lo tiró encima de su albornoz.

-Luego arreglo este tema…

Y así como estaba, con las piernas arriba, Pablo se la metía hasta los huevos.

-Dioooossss que gustooooo.

-Así que quieres correrte.

-Siiii dame durooooo.

Y Pablo la empotró sin piedad.

-Jooooder me vieneeeeee. Cuanto tiempooooo. Diooooooosssssss.

Y Loly se corrió, bañando la polla de Pablo con su corrida.

-¿Satisfecha?

-¡Joooder qué polvo! ¿Y tú?

-Yo voy ahora.

Y se la volvió a meter hasta los huevos.

-Dioooos qué gustooooo. ¡Córrete en mi cara!

-No

-Dentro no, por favor.

-Acabarás pidiéndola.

Y Loly se deshacía de placer. Jamás había sentido un gusto tan intenso. Iba a volver a correrse en breve.

-Qué gusto por diosssss. Me viene otrooooo.

-Y a mí…qué hago, ¿paro?

-¡Nooooo, que me viene!

-Pues te lleno.

-Entonces…¿Me darás tu leche?

-Te saldrá por las orejas.

-Vale, tú ganas…¡préñame! ¡Hazme el bebé que siempre quise tener!

-Será un placer.

Y empotrándola sin piedad, Pablo empezó a venirse dentro de ese caliente coño.

-Siiiiiiiiii, la noto, como me entraaaaa. ¡Joder qué corrida! ¡Me vas a hacer gemelos! Dioooossssss.

Y Loly sacudía la cabeza de un lado a otro, negando lo evidente. Ese desconocido la estaba llenando de semen y muy probablemente quedara embarazada. Pero es que nunca la habían follado de esta manera.

A Pablo, le estaba gustando el jueguito. Se sentía poderoso sobre esa mujer.

-Ahora tendrás que follarte a tu maridito para disimular.

-Calla cabrón. En menudo problema me metiste.

-Entonces ¿la saco ya?

-Noooo, que aun me está dando gusto. Y total, ya tengo los ovarios llenos de leche.

-Los ovarios y la sábana…parece que no te cabe toda la leche que te metí.

Y se incorporó mirando abajo, vio lo evidente. Su coño estaba sudando semen. Y tal como estaba, Pablo se la sacó. Saliendo una buena cantidad de semen tras la polla.

-Joooooooder qué desastre.

Y dándole Pablo una palmada en el culo…

-¿Ya pensaste algún nombre?

-Quita, cabrón.

-Venga. No seas dramática, que tienes…45 añazos?

-Tengo 49, hijo de puta. Pero un hijo es lo que más deseo en esta vida. Y aún estoy en edad fértil.

Y Loly se levantó y fue a bañarse. Pablo, de mientras, le dejó el móvil vacío de fotos y vídeos.

.

.

El baño era una nube de vapor. El agua caliente cayendo sobre la cara de Loly, la estaba dejando muy relajada.

En eso que notó como salían dos manos de su espalda y se apoderaban de sus tetas.

-Vaya tetazas gastas.

Y Pablo empezó a amasar los pechos de su vecina, a la vez que le apoyaba su rabo en la raja del culo.

-Hijo de puta, otra vez está dura.

El instinto hizo que Loly se agachara. Pablo le separó las nalgas y se la metió de nuevo en ese coño calentito.

-¡Oooooohhhhh diosssss!

-Te gusta, lo sé.

Apoyada en la pared de la ducha, inclinada hacia delante y con su vecino agarrándola de las tetas. Loly estaba siendo empotrada de nuevo. El plas plas plas, rítmico, de la cadera de Pablo chocando con su culo, junto con el agua de la ducha, la estaba volviendo loca.

-¡Me corro otra vez. Putoooo. Diossssss!

Pablo se la dejó dentro, notando las contracciones del coño de su vecina. No paraba de sobarle esas tetas perfectas.

En cuanto Loly cogió resuello, Pablo retomó el metesaca.

-¿Quiere la señora ser inseminada de nuevo?

-Siiiiiiiiiiiii. Lléname de nuevo, a ver si me haces el hijo que tanto deseo.

A Pablo le gustaba el jueguito y no quiso decirle a esa mujer lo de su vasectomía. ¡Se la veía tan ilusionada!

Así que la agarró de las tetas y con toda la furia que pudo, empezó a empotrarla sin piedad, haciéndola llorar de placer. Entonces se quedó quieto en lo más profundo de ella y le soltó la carga de semen que quedaba en sus pelotas.

Loly entró en éxtasis y se dejó caer en el suelo de la ducha, con espasmos.

Pablo la ayudó a levantarse y la depositó sobre la cama, aún con pequeños temblores de piernas. La arropó y regresó a su casa.

Continúa en