Xtories

Don Pablo 6

Pablo e Inés saben que cruzar la línea con la juventud de Noelia es un juego peligroso. Pero cuando la noche se vuelve loca y las máscaras caen, la tentación de poseer a la chica de su amigo se vuelve irresistible.

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-Pues tenemos el Moët Rosé en promoción.

-Me parece una excelente idea.

-Los entrantes de la casa parecen atractivos. ¿No, amor?

-Correcto…Luego nos trae ese bogavante de ahí. El azul de la pecera grande.

-Les indico a los señores que esa pieza es nacional y el precio es especial.

-Sin problema. Estamos de celebración.

Y el camarero se fue a por la cena.

Mientras, Inés clavaba el tacón de aguja de uno de sus zapatos, en los huevos de Pablo. Que estaba frente a ella.

-¿Y qué celebramos hoy?

-Que empiezas tu tratamiento nuevo de belleza.

-¿Ahhh siiiii? ¿Un regalitoooo?

-Más o menos. Esta noche empiezas el tratamiento para el cutis…el favorito de doña Gertru.

-Mmmmmmmm…¡estás muy cerdo tú hoy!

-Empezaste tú, recuerda.

-Y…este tratamiento…¿va a ser muy largo?

-Empezaremos con tratamiento de shock…mínimo 3 aplicaciones semanales, luego pasaremos a 2…durante un año, claro.

-¿No es mucho tiempo?

-Un año se pasa enseguida, tontita.

-Pervertido.

.

.

La cena estuvo de 10

Velitas, buena comida, tranquilidad y confidencias.

Inés le tocó los huevos varias veces con sus tacones.

-Estoy por pagar la cuenta, ir los dos al wc y volverte a comer el coño.

-Pues está jugoso, esperándote.

-Igual, hasta te follo el culo y sales a la calle goteando semen.

-Ay no…¡qué vergüenza pasaría!

-Entonces, tú decides.

-Camarero…el señor va a tomar un green label y para mí un Rangpur con tónica.

-Confiesa zorrita…Te cagaste de miedo.

-A mí me gusta que me metan polla, no miedo.

-Vaya vaya, hay zorras de carretera con lenguaje más culto. ¿Qué te pasa Inés?

-Estoy caliente como una cerda, pero no tanto como para entrar en otro taxi chorreando semen.

-¡Hola señor! Y señora…

Era la dependienta de la lencería quien les saludaba…que salía de cenar con su novio.

-Disculpe…¿Nos conocemos?

-Inés, cariño, esta chica es la dependienta que me vendió el tanga.

-Aaaaay hija, perdona. Pero cuando una tiene un marido tan guapo, debe protegerlo al máximo. Y entonces saco mi lado Cruela de vil.

-Pero si este señor es un sol. Lo recuerdo porque fue la primera venta que hice hoy. ¿Le gustó el regalo?

-Ay hija, sí, preciosas, oye. Mañana las estreno. ¿Y este chico tan guapo?

-Es mi novio Néstor.

-Un momento…¿Néstor? ¿El pequeño de Gertru?

-Sí, señora…¿conoce Ud. a mi madre?

-Por favor, si acabamos de pasar la mañana juntas. De caminata.

-Vaya, es verdad…que estaba con los pies en un barreño con agua caliente…que dice que hizo mucho frío.

Inés marcó el tfn de Gertrudis.

*Oye vieja…estoy de copas con tu hijo pequeño…¿te vienes?

*Estoy molida…cuidaros.

*Venga, no te molesto más.

*Oye Inés, si vais a beber, sobretodo mucho cuidado de no conducir.

*Tranquila, si hace falta, terminamos la fiesta en mi casa.

Y colgó la llamada.

-Jajaja, ¡es un poco blandengue doña Gertru!

Y todos rieron la gracia de Inés.

-Pues los hijos de mis amigas son mis amigos…¿un cubatita?

-No quisiéramos molestar.

-Por favor…Néstor, tú aquí a mi lado. Y tú…

-Noelia.

-Noelia al lado de Pablo, a ver si se le pega algo de tu juventud.

El nerviosismo se apoderó de Noelia, que dio dos besos a Pablo. Y empezaron a cuchichear entre ellos.

-¿Todo bien, preciosa?

-Aun te recuerdo dentro, cabrón.

-Fóllate a tu novio, zorrita.

-Acabo de hacerlo esta tarde y ni me enteré.

-Pues mi polla tiene dueña.

-Dueñas, dirás…

Mientras, Noelia le estrujaba las pelotas por debajo del mantel.

-Eso es problema mío.

Las risas escandalosas de Inés eran la alegría del local. El personal se partía de risa y los escasos 4 comensales que quedaban, no perdían detalle.

-Pues a mi Pablo lo conocí en misa…no era yo muy católica, pero al final me clavó.

Jajajajajaja……rieron todo el local.

-Y en la primera clavada me corrigió la miopía.

Juajuajuajua…el escándalo era total.

-¡Inés por favor, contrólate!

-Ay, me siento rejuvenecer al lado de un yogurín de 20 años…y yo que con 20 años aun era virgen.

Jojojojojajajaja…el descontrol en la sala.

-Inés, por favor!

-Camarero…¡Otra ronda!

Inés estaba desatada, pero se pasó. Cuando se levantó, casi se cae. Quien sí se cayó, fue Néstor. Que llevaba un pedo como un marqués.

Mientras, Pablo y Noelia, se conservaban mucho más serenos.

-Joooder que pedo lleva tu noviete.

-Calla, que teníamos que ir a dormir a su casa.

-Pues así no puede ir…¿Os venís a la nuestra? Así por la mañana os ducháis y seguís con vuestra rutina.

-Ay Pablo…llama un taxi…que pedo llevo.

-De eso hablábamos. Vamos los 4 a casa…ponemos a los tortolitos en el cuarto de invitados, así lo estrenan. A ti te meto en la ducha…y por la mañana será otro día.

.

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Una vez en casa, Pablo decidió dar el toque mortal a Inés y a Néstor…Sacó 4 chupitos de tequila de ágave, con 4 rodajitas de limón. Pero fue lo suficiente cabrón para echar agua en el suyo y en el de Noelia. Que le miró con ganas de ser empalada otra vez.

El efecto fue fulminante. Entre Noelia y Pablo desnudaron a Néstor y lo metieron en la cama…se quedó frito de inmediato.

Luego Pablo le quitó el vestido a Inés y la metió en la cama. A los 5 segundos ya roncaba.

Pablo salió al salón, a recoger. Al rato salió Noelia en bragas y camiseta.

-¿Te ayudo?

-Ya está recogido, gracias. Pero voy a poner el lavavajillas. ¿Vienes?

Y fueron a la cocina, que caía en el otro ala de la casa. Luego el lavavajillas estaba en otro cuarto con la lavadora, la plancha, una tele pequeña y un sofá de 2 plazas.

La chica se abalanzó sobre Pablo a besarle y a amasarle las pelotas.

Él le correspondió, amasando sus firmes pechos.

-Qué manos tienes cabrón…y qué polla.

-Si me prometes no gritar, voy a follarte como nadie lo ha hecho hasta ahora.

-¿Mejor que lo de esta mañana?

-Uy, mucho mejor.

-¿Puedo abrir la boca para chupártela?

-Por supuesto.

Sentándose Pablo en el sofá, Noelia se arrodilló y empezó a chuparle la polla.

-Qué polla hijodeputa, qué polla.

Pablo estaba relajado, con su mano derecha en la cabeza de la chica, siguiendo la mamada.

De repente se levantó y se iba.

-¿Dónde vas niña?

-A por condones.

-No salgas.

-Ya, por tus santos cojones.

-¿Sabes lo que es la vasectomía?

-¿Sacarino?

-Correcto. Por mucha que te meta, no engordarás nada.

-Me estoy mojando cabrón.

Dejándose deslizar por el sofá, Pablo quedó con su cintura fuera y la polla mirando arriba.

Y ahí se sentó ella. Suspiró, poniendo las manos en la boca. Él no dejaba de amasar esas duras tetas.

-Vaya tetas gastas, niña.

Pero ella no dejaba de sentarse sobre la polla…hasta que se la clavó toda.

-Ahora…al fin.

-¿Todo bien?

-Joder que polla…veo borroso, hijodeputa.

Entonces Pablo se levantó del sofá, si dejar de clavar a esa dulce criatura. La mantuvo en el aire.

-Joooooder ¿qué me haces?

-Lo que nadie te ha hecho nunca…te lo dije.

Y se abrazó a él…luego su culo fue a chocar con el lavavajillas. Pablo la medio-sentó y la empotró con furia. Inés se corría mordiendo el pecho de aquel Hércules.

-Sin chillar, ni morder, zorrita.

Pablo se la sacó para, acto seguido, bajar y comerse ese coñito de 20 años.

Noelia estaba fuera de sí, tapándose la boca, soltando gemidos y llorando. Pablo le dio una toalla que había por ahí.

-Toma, muerde.

Y la muchacha soltó un grito que quedó completamente ahogado por la prenda. El flujo manchaba el lavavajillas, de arriba a abajo. Pablo bajó a Noelia, la sentó en el sofá y pasó la toalla de Inés por el electrodoméstico.

-Antes de seguir, zorrita…¿dónde quieres la leche?

-Dentro.

-¿Coño o culo?

-Ni te acerques a mi culo con eso.

-¿Tu novio se corre en tu coño?

-A veces le dejo…le diré que me folló borracho.

-Zorra. Dormirás abrazada a él con mi lefa saliendo de tu coño.

-Pues sí… Deja de interrogarme y clávame esa pedazo de polla.

La desfachatez de aquella veinteañera sacó de quicio a Pablo, que la puso en 4 sobre el sofá, mordiendo el respaldo…y se la mandó hasta el fondo. La empotró sin piedad y al rato se corrieron los dos. Ella mordía el respaldo del sofá, llorando de gusto y él, con la polla hasta el fondo, agarrado a esos duros pechos, metiéndole un chorretazo tras otro.

-¿Y ahora?

-Ahora te sales, me tapo con la mano, me meto en la cama y mañana le digo que me folló como una bestia.

-Pues yo le diré a Inés que me pegó una santa mamada.

-¡Puto!

-¡Zorra!

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