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Reencuentro con mi ex 1

Han pasado diez años, pero el deseo no ha muerto; solo ha esperado. Cuando su ex aparece en la puerta con ese vestido que le pidió, sabe que la amistad es solo una máscara frágil. El motor arranca, pero el verdadero fuego comienza cuando el semáforo se pone en rojo.

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Y por fin llegó el día.

Después de más de 10 años sin vernos, y después de nuestras idas y venidas y cambios de vida, y de dejar de hablar durante años para después recuperar una amistad, llegó el día.

Mi ex tenía que venir a Barcelona por un tema familiar, subiría con su familia y podríamos vernos.

Es la mujer que mas caliente me pone de todas con las que he estado o conocido, simplemente con una palabra podía hacer que me empalmara, simplemente con pensar en los momentos en el hostal que pasé con ella algo por dentro me ardía y me ponía cachondísimo.

Lo que me provoca va mucho más allá de lo que pueda llamarse atracción física u amor, es un sentimiento animal, ella despierta en mí lo que ninguna, y eso que no tenemos muchas conversaciones subidas de tono, porque a ella no le gusta mucho.

Me dijo de quedar con nuestros hijos para que se conociesen y pasar un día juntos, pero yo no podía hacer eso, no podría verla sin querer comerle la boca o llevarmela a cualquier sitio y comermela entera, se lo dije siempre que salió el tema.

Y tras resistirse por su parte en quedar a solas, diciendo que no pasaba nada, que eramos solo amigos y que no tenía porque pasar nada, al final la convencí.

Me moría de ganas de verla, contaba los días que quedaban, hablábamos más que nunca por whatsapp y las conversaciones subieron de tono.

Le dije que aunque fueramos amigos y no fuese a pasar nada, me haría mucha ilusión que viniera vestida con un conjunto que se puso la última vez que estuvimos juntos, un vestido con minifalda blanco que le quedaba muy muy ajustadito, y que marcaba perfectamente sus formas perfectas, su culo grande y perfecto y sus tetas perfectas.

No me dijo ni sí ni no, pero bueno, también me daba igual porque a mi me ponía con cualquier cosa que se pusiese, mi deseo por ella va mucho más allá de la atracción física.

Me vestí con unos tejanos y una camiseta bonita, en los últimos años he hecho mucho deporte y la verdad es que me quedaba muy bien, no iba muy apretado pero me veía muy fuerte y grandote, y esperaba que a ella le gustase eso también, porque después de tantos años había cambiado mucho.

Cogí el coche y fui a recogerla a donde habíamos quedado, a lo lejos ya la vi, y para mi sorpresa iba vestida tal como le pedí, con su vestidito blanco, estaba espectacular…

Se dio la vuelta y me vio llegar, me dedicó una sonrisita que me puso los pelos de punta, madre mía si es que no necesitaba hacer nada para que me pusiera cachondo, solo mirarme.

Me paré a su lado, le abrí la puerta y entró en el coche. Me fue a dar dos besos y se los devolví, pero me quedé mirándola y le dije:

Enserio me vas a dar dos besos?

Entonces me miró, se puso roja como un tomate, me sonrió, me cogió la cara con sus manos y se acercó a mis labios.

Nos dimos un morreo muy intenso, nuestras bocas se abrían para devorar al otro, nuestras lenguas se juntaban y nos comíamos la boca como si no hubiese un mañana.

Le cogí la cabeza con una de mis manos para apretarme más a ella y hacer más intenso el beso, no sé cuánto tiempo duró, pero estuvimos 5 minutos perfectamente comiendonos la boca, y yo obviamente ya la tenía dura como una piedra, y así lo comprobó ella cuando se le escapó su manita hacía mi paquete y separando su boca de la mía me dijo…

¿Así mejor?

Mucho mejor, mucho mejor, un buen beso de amigos…- le contesté.

Entonces se recolocó en su asiento y se quedó calladita. Le dije que iríamos a un sitio muy chulo y arranqué el coche.

Durante el trayecto fuimos hablando de todo un poco, pero la verdad es que yo no podía concentrarme mucho porque la sangre estaba en un sitio muy concreto de mi cuerpo que no era mi cerebro, entonces le dije:

Hace un tiempo hablamos de cosas que nos gustaría hacer que teníamos pendientes, y una de las cosas que hablamos fue de hacer cositas en el coche, ¿te acuerdas?

Cochino, que quieres hacer mientras conduces, que nos matamos.

Bueno… Me puedes meter mano, y si tienes hambre pues… - le dije, mientras mi mano se deslizaba hacia su pierna, notando como se le ponían los pelos de punta, y las habria un poco, involuntariamente.

Al final me vas a liar eh… - dijo mientras su mano se deslizaba hacia mi paquete.

Estábamos parados en un semáforo, y al ponerse en verde volví a coger el volante con las dos manos, su mano seguía en mi paquete, y su mirada también.

La miré y vi la mirada de deseo que tenía en los ojos mientras me manoseaba, esa mirada de vicio que precede a una mamada…

Después de sobarme un poquito me fue desabrochando el cinturón, y los botones, yo ya me había puesto un pantalón comodo para facilitarle la faena 😛

Una vez los desabrochó todos, metió su mano debajo de mis calzoncillos, y la agarró.

No me acordaba de que la tenías tan grande. - Me susurró al oído, para luego bajar su cabeza y empezar una mamada.

No puedo describir lo que me provocó aquello, casi me corro al momento, un morbazo que no puedo describir.

Me la chupaba muy despacito, con vicio pero con cariño, sin meterse mucha en la boca, pero saboreando bien el capullo. Tenía una boca increíble, y sabía que me iba a dar mucho placer ese día.

Le empecé a sobar el culo por encima del vestido, a lo que ella respondió remangados un poco la falda para facilitarme la faena y que pudiese sobar bien su perfecto culo… y obviamente llevaba tanga, así que no tuve problema ninguno.

En el siguiente semáforo que paré le hice que parase, y me volvió a guardar la polla en su sitio, se remangó la faldita y se colocó en su sitio, limpiándose un poco la boca llena de babas con la mano, cosa que me puso mucho más cachondo, si se podía.

Estamos llegando al hotel, ahora cuando lleguemos te devolveré el favor.

Su respuesta fue un sonoro beso en mi boca, y una nueva mirada de deseo, junto a un susurro:

Me vas a follar muy bien, ¿a que si?

Ni te imaginas el placer que te voy a dar, ni te lo imaginas.

CONTINUARÁ

Hacedme saber si os gusta por comentarios o por correo, así me animais y continuo la historia:)