Xtories

El mejor amigo Parte 2

Santi creía conocer a su esposa, pero un video y una confesión revelan secretos que cambian todo. Mientras su mundo empresarial se desmorona, descubre que el deseo por su mujer ha sido compartido y manipulado por quienes más cerca tienen. La fiesta de Luis será el escenario donde las máscaras caen y los instintos toman el control.

Lanfasone125K vistas9.1· 28 votos

EL MEJOR AMIGO Parte 2

Luis era muy degradable, tenía 25 años, el dinero venía de su padre. En cierto modo me recordaba a mi propia historia, aunque yo nunca fui tan soberbio ni tan pedante.

Era grueso y con el pelo castaño, una nariz gorda y deforme, cejas pobladas, siempre en pose de chulo, ojos saltones 1,80 de estatura aproximadamente, tenía una tendencia al sobrepeso, pero lo compensaba currándoselo en el gimnasio.

_Oye Santi quiero hablar contigo sobre lo de Vallecas_

Me jodía que se pusiera en el papel de mi jefe, cuando yo era su socio, me cansaba tener que ponerlo en su lugar y también influía que me sentía demasiado apenado y hastiado de todo.

Estuvimos discutiendo un poco el nuevo proyecto. Casi que me recriminaba algunas cosas como si yo fuera su subordinado.

_Oye voy a necesitar un adelanto de las ganancias_ le dije. Mis asuntos financieros no mejoraban, ahora debía enfrentar una demanda laboral de antes de que Luis fuera mi socio.

Me jodía porque todo había sido una estupidez de Nacho lo que me había llevado a ese juicio, pero al fin y al cabo era mi mejor amigo y no lo había hecho con intención.

_Santi macho, espabila un poco, no soy una puta dama de caridad_

_Necesito un adelanto, somos socios, no tengo que recordártelo todo el día_

_Soy tu socio, pero no tu padre tío_

_No te pases Luis_

_Vale…vale, habla con Nacho por lo del adelanto_

Nacho se había convertido en el hombre de confianza de Luis, algo que me jodía pero a la vez resultaba una ventaja para ciertas situaciones.

_Ah Santi, recuerda lo de la fiesta del sábado, ven con tu esposa _ dijo mientras se iba.

El gilipollas daba una fiesta de inauguración de una casa que había comprado, no tendría más remedio que ir.

A media tarde estuve con Nacho, arreglamos lo del adelanto.

_Oye Santi, me jode decírtelo, pero esto no será gratis, Luis quiere más control, sobre la empresa_

_ ¿Que?_

_Si, lo del adelanto se hace, pero quiere parte de las acciones que te quedan, un 10% más_

_Joder, que hijo de puta_ dije

Este nuevo trato me dejaría bastante debilitado de cara al futuro, pero no tenía opción.

Llegué a casa en un estado de ánimo deplorable.

Los niños me alegraron un poco, besé a Erika.

Recordé lo que había sucedido unas noches antes.

_Eso mueve tu culito, así zorra, mueve ese culo para mí_ la voz de Nacho desde el móvil, dándole órdenes a Aldana pero también a mi esposa, hasta que ella se corrió, masturbándose sobre la cama, con las bragas embutidas en el culo, siguiendo lo que la voz de Nacho le marcaba.

Y luego habíamos follado y la noté encendida como nunca, aunque al día siguiente estaba ella distante, como enfadada conmigo.

_ ¿Estás mejor cariño?_ dijo Erika, llevaba puesto esos trajecillos de falda y blazer con los que iba al colegio donde ejercía como profesora, ahora solo estaba en camisa, la falda bastante corta, los taconazos le hacían unas piernas increíbles, volví a sentir ese mareo de deseo por ella, que ahora me ocupaba toda la energía que me faltaba para otras cosas.

_Si…las cosas se van encaminando_ dije sin convicción

Esa noche me desperté súbitamente, sudado, había tenido una pesadilla que no lograba recordar, mi esposa dormía, plácidamente, boca abajo.

Me toqué la polla y ya tenía una erección. La destapé suavemente, para no despertarla.

Observé su culo perfecto, las bragas de encaje, la camiseta que se había subido levemente, dejando al descubierto la cintura, la espalda arqueada, sus largas piernas, los hoyuelos de sus rodillas, sus pies desnudos.

Seguí masturbándome, cogí el móvil, puse el video donde Nacho le daba por el culo a Aldana, sin sonido.

Me abstraje en la masturbación, estaba a punto de correrme, cuando Erika se despertó.

_ ¿Qué haces?_ dijo

_Nada, he tenido un mal sueño_ dije

_Estás viendo el video ese….joder…..Santi, estás obsesionado_ dijo

Y de pronto tuve la reacción más extraña y absurda de mi vida hasta entonces.

_Ponte boca abajo otra vez_ le dije

_ ¿Qué?_ dijo ella

Giré su cuerpo sobre la cama y llevé una de sus brazos a su espalda.

Le di volumen al móvil, Nacho estaba en plena enculada con Aldana.

Los gemidos de la chica se escucharon con claridad y luego la voz de mi amigo.

_ ¿Te gusta cómo te doy por el culo zorra?_

Ensalive un dedo y corriendo la tira de las bragas, introduje ese dedo en el ano de mi esposa

_Me encanta….me encanta como me das por el culo_ dijo Aldana

Follé con mi dedo el culo de Erika, quien comenzó a suspirar, apreté con fuerza el brazo en su espalda, inmovilizándola.

_Joder como voy a dejarte de abierto el culito, cariño_ decía Nacho

La chica ya chillaba como una cerda, como Johana cuando la escuchábamos de novios con mi esposa.

Incrementé la velocidad de mi dedo entrando y saliendo del culo de Erika, ella ya gemía casi tanto como la chica del video, ahogando sus gritos en la almohada.

Entonces fui un paso más allá.

_Joder las ganas que tiene Nacho de darte por el culo, desde que éramos novios_ dije

_Así…siente mi polla en el culito, zorra_ dijo Nacho en el video

Mi esposa gimió y se retorció con mi dedo en su culo, me di cuenta que ella había metido su otra mano bajo su cuerpo y se estaba masturbando., arqueando la espalda.

_Lo que daría el cabrón por estar dentro de ti, dándote por el culo _ dije agresivamente

_ ¿Vas a correrte….con mi polla en el culo?_ decía la voz de Nacho desde el móvil

_Si….si….siempre ha sido un hijo de…puta_ dijo mi esposa y comenzó a correrse con mi dedo clavado en su ano.

Yo me corrí sobre su culo y su espalda.

_Joderr como estás de salido_ dijo ella luego, cuando iba al baño a lavarse.

_Disculpa…cariño….no sé qué me está pasando_ dije cuando ella regreso

Vino en cuatro patas, gateando sobre la cama hasta mí y me besó, los inmensos tetones parecían salirse de su camiseta.

_Yo lo que creo…es que toda esa angustia que tienes, por la muerte de tu padre…la estas canalizando en el sexo_ dijo ella

_ ¿Si? Pero no entiendo por qué lo que pasó con Nacho…me…_

_Yo tampoco me lo explico….es un asqueroso….solo eso _

_ ¿Por qué has dicho que Nacho siempre ha sido un hijo de puta?_ dije

_Porque es verdad_

_Pero ¿por qué?_

_ ¿Recuerdas a Johana? Una vez me propuso que folláramos las dos con Nacho, sin que tú lo supieras_

Me quedé de piedra, no podía creerlo, aunque el mismo Nacho me lo había propuesto en su momento.

_Era una idea de él, Johana trató de convencerme durante bastante tiempo, me decía que Nacho follaba como nadie, que era un guarro y que me iba a volver loca y que fantaseaban conmigo cuando follaban_

_ ¿Y por qué nunca me lo habías dicho?_

_Santi, es tu amigo, pero después de todo, que tenga fantasías conmigo no es extraño, luego Johana se marchó y no tenía caso contártelo_

_El me propuso que folláramos con las dos y me negué_

_Hiciste bien, yo tampoco hubiese aceptado, no me gusta Nacho, siempre me pareció un gilipollas y la verdad es que nunca entendí cómo es que eres amigo de alguien así_

_Joder, siempre pensé que te caía bien_

_Es tu amigo de toda la vida, no quería meterme pero ahora ya que tú estás con estas locuritas_

_ ¿Qué locuritas?_

_ La de meter a Nacho en nuestra cama_

_Yo no he hecho eso_ dije ofuscado

_ Santi, cariño…venga_

_ ¿Qué?_

Ella me miró entre comprensiva y preocupada.

_Ya vas a estar mejor….es cuestión de tiempo….con lo de tu padre_

No podía dormir esa noche, más que nada me torturaba que Nacho hubiese pensado en esa jugada de follar con Johana y mi esposa a mis espaldas.

Mañana mismo tendría que hablar con él.

Y luego otra cosa me inquietaba y es como Erika se había encendido y excitado cuando escuchaba la voz de Nacho en el móvil. A ella también la había puesto esa pose de chulito dominante de mi amigo, más de lo que ella misma estaba dispuesta a confesar.

Y por último por qué, yo mismo me había excitado tanto con hacer que mi esposa escuchara la voz de Nacho y le obedeciera a través del video.

Al día siguiente, estar en esas oficinas que había compartido durante años con mi padre, era un suplicio cotidiano.

Fantaseaba con escaparme, con dejar todo, con empezar un nuevo trabajo, algo distinto, pero no tenía caso, no era eso para lo que me había preparado.

Mi destino siempre había sido continuar con la empresa, mi padre había muerto con esa certeza.

Y ahora un año después, estaba a punto de perder lo que él había construido durante toda una vida.

Apareció Nacho con su mentón hundido y su nariz ganchuda, sus ojillos de cerdo, sus patillas ridículas.

_ ¿Cómo vas compi?_ me dijo

_Oye debo hablar contigo_ dije

_ ¿Ahora?_

_Si, cierra la puerta_

_ ¿Qué pasa? Luis me está esperando_

_ ¿Qué pasa? ¿Eres el pelota de Luis? ¿Eres el lacayo personal de ese idiota?_

_Joder Santi_ dijo mirando hacia abajo.

De pronto todo me pareció raro, su actitud, su relación con Luis, todo.

_ Oye ¿tú le proponías a Johana follar con Erika a mis espaldas?_

_ ¿Qué? ni de coña tío, yo te lo propuse a ti, lo sabes bien_

_Si…pero luego hacías que Johana le insistiera a mi esposa para follar juntos, sin que yo lo supiera_

_Ella no era tu esposa en ese momento…además que…._ se cortó, su mirada era huidiza

_ ¿Además qué? suéltalo_

_Nada tío…no vale la pena_

Me levanté de la silla, fui hasta él. Nunca había estado tan cabreado con Nacho en toda mi vida.

_Habla gilipollas o te voy a dar una de ostias que no te olvidarás_

_Oye ¿Qué coño te pasa tío?_ dijo él mirándome desde abajo.

Por dios, me parecía de pronto una rata inmunda

_Habla_

_Que era Johana la que quería hacer el trío y que no debía insistirle mucho a esa zorra para follar con su amiguita_

_ ¿Qué quieres decir?_

_Que Johana y Erika se lo montaban entre ellas ya, desde antes de conocernos, desde crías_

_ ¿Qué estás diciendo tío? eres un subnormal ¿De dónde te has inventado esas milongas?_

_Es la verdad, Santi, pregúntale a tu esposa_ dijo, temeroso

Mi esposa montándoselo con Johana ¿eran pareja, novias, lesbianas?

_ ¿Y por qué no me lo has dicho antes?_

_Erais novios, estabas enamorado de ella, soy tu amigo joder, además era algo, según lo que decía la otra, algo que había sucedido de niñas y que a veces lo hacían,pero que a las dos les gustaban los tíos, eso, que no eran lesbianas, que las dos se lo montaban a veces, pero les gustaba más la polla_

_No eran lesbianas pero de vez en cuando se comían el coñito ¿eso me estás diciendo?_

_Tú lo has dicho_

_Joder Nacho saca tu careto de mi vista_

_ Santí, debes firmar los documentos_

_ ¿Qué documentos?_

_Los documentos por los que cedes el nuevo porcentaje de las acciones_

_No voy a firmar eso ahora_ dije

_Oye, Luis se va a cabrear, no es lo que habíamos convenido_ dijo

_Que se vaya a la mierda Luis_ dije

Nacho se puso de pie, me miraba como un perro apaleado.

_Nunca hubiese follado con esas dos a tus espaldas, nunca_ me dijo

Me jodió la frase “esas dos” pues una era mi esposa, pero al verlo así, algo dentro de mí se conmovió, era mi amigo, mi mejor amigo, mi amigo de toda la vida.

_Está bien, te creo_

_ ¿Qué le digo a Luis?_ dijo

_Oye Nacho, ¿De qué lado estás tú chaval, del mío o del de Luis?_ dije

_Vaya pregunta tío ¿Cómo puedes decir eso?_ dijo

_Vale, vale…_ dije yo

Nacho se marchó, me quedé pensando en lo que me había dicho, en Johana y Erika, tal vez fuera verdad, quizás, intenté recordar cómo era la relación entre ellas.

No sé, eran noruegas, eran nórdicas, tal vez entre ellas era costumbre, comerse el coñito entre sí como buenas amigas.

Necesitaba aire fresco, subí al coche, conduje hasta Goya, hasta la inmobiliaria donde había empezado mi padre.

Aparqué el coche, miré la pequeña oficina, los carteles de venta, me vi de pronto siendo un crio con mi padre, en ese mismo lugar, mis ojos se llenaron de lágrimas.

_Joder papá como te extraño, como te necesito_ pensé.

La vida era un puto suspiro, el tiempo se iba demasiado rápido, las mejores cosas quedaban atrás demasiado rápido.

El negocio era de mi tía Isabel, mi padre se lo había dejado a ella y ahora estaba a cargo de mi prima Laura.

Bajé, Laura estaba allí, era una tía de mi edad, bajita y más bien rellenita, guapa y vivaz.

_ ¿Ey que haces tú aquí perdido?_

_Vine a ver cómo marcha todo_

_Pues pasa y mira_

En su escritorio había una foto de mi padre y mi tía, de jóvenes

_ ¿Cómo está tu madre?_ dije

_Bien, mejor que tú y yo, pero viene poco ahora_

Me quedé mirando la foto, mi padre joven, sonriente junto a su hermana, la madre de Laura.

_ ¿Y tú Santi, cómo estás?_ dijo mi prima

_Bien_ dije levantando la vista de la foto

_Pero lo extraño, mogollón, no pensé que me costaría tanto_ agregué

_Es así la vida, yo pasé por lo mismo, pero es la vida hijo_

_Si, es la vida_

_ ¿Y Erika y los niños?_

_Bien, ellos están bien_

_ ¿Y en la empresa estás bien?_

_Regular_ dije

_ ¿Quieres contarme?_

_ ¿Tienes tiempo?_

_Claro cariño ¿bebes un café?_ me dijo sonriente

No es que fuéramos muy apegados con mi prima, pero ahora después de hablar con ella me sentía bastante mejor.

Ella tenía criterio, la cabeza bien amueblada y me dio la sensación de que realmente se preocupaba por mí.

_Voy a averiguar quién es ese Luis_ me dijo cuándo nos despedimos.

Esos días continuaron siendo extraños, veía a Nacho casi como un desconocido y un poco, solo un poco a mi esposa también.

Por otro lado la veía más bella que nunca, cuando volvía del gimnasio con esos leggins ajustados, sus piernas, su culazo, su piel tan blanca, esas tetazas impresionantes.

Y por otro lado no me animaba a preguntarle por su relación con Johana, hacía años que no la veíamos, desde el nacimiento de mi hija.

¿Qué sentido tenía preguntarle eso ahora? Tal vez se lo montaba con su amiga en esa época, no me constaba que lo siguiera haciendo luego de conocernos.

Llegó el sábado, día de la fiesta en casa de Luis, pensé realmente en no ir, pero ya me había comprometido y él seguía siendo mi socio después de todo.

Sabía que Erika se pondría un vestido de color azul índigo, que la ceñía como un guante.

Ese color quedaba tan bien con la blancura de su piel y el rojo oscuro de su pelo, era bestial.

Pero vérselo puesto fue tremendo, yo mismo quedé sin aliento, después de diez años de estar con ella, ver a mi esposa de 32 años, con todo ese cuerpazo, embutida en ese vestido exquisito que dejaba ver la blancura del nacimiento de sus senos, opulentos, turgentes, ese escote que sugería más de lo que debería pero a la vez seguía siendo refinado y elegante y luego la falda corta que dejaba ver sus muslos poderosos, sus largas piernas, subida sobre unos tacones.

Como el vestido ceñía su culo, su pequeña cintura, la espalda perfecta al desnudo, sus largos brazos con algunas pulseras muy delicadas, la media melena rojiza enmarcando su carita que parecía tan pequeña sobre el largo cuello.

De pronto tuve deseos de exhibirme con ella, mostrarle al idiota de Luis quien era mi esposa, su belleza exquisita.

La casa era una suerte de mansión, muy propia de nuevo rico, con su parque y su piscina.

Había mucha gente pija que no conocía y no me extrañó ver a Nacho allí, con un pantalón blanco que le sentaba mal, también fingía ser un niño pijo pero le quedaba realmente mal.

No estaba solo. Había ido con Aldana.

Mi esposa me oprimió la mano al verla.

_Es ella ¿no?_ dijo por lo bajo.

Entramos con Erika del brazo y todas las miradas se volvieron, incluso noté que los murmullos de la conversación menguaban también. Estaba sonando una música de marcha.

_Que bueno que hayáis venido_ dijo de pronto frente a nosotros la carota tosca de Luis.

Era una persona joven que parecía vieja.

_Si claro, no podíamos dejar de venir, hermosa casa, tío, te felicito_ dije.

Realmente disfrutaba ver la cara de ese imbécil, completamente embobado con mi esposa, sus ojos saltones como de batracio, parecían salírsele de la cara

_Que guapa eres ¿noruega verdad?_ dijo con un tono de voz melifluo que no tenía nada que ver con la voz que yo le conocía

_Ya me siento casi española_ dijo ella con su voz clara que aún conservaba un leve deje extranjero.

Nacho se acercó a nosotros con Aldana, colgada de él ¿Le estaría pagando por acompañarle?

_Te presento a Erika, la esposa de Santi, ella es Aldana_

Erika y ella se dieron los besos de rigor en las mejillas, mi esposa la miraba con cierto asombro, desde su altura reforzada por los tacones.

Aldana era bastante guapa pero claro, al lado de Erika es que quedaba muy opacada.

Luis comenzó la batería de preguntas y respuestas a mi esposa, dentro de lo usual, que por qué había venido a España, a que se dedicaba, la miraba fascinado.

_Ven Santi, vamos a buscar algo de beber_ me dijo Nacho

Fuimos hasta la barra, varios camareros servían copas entre la gente, pero supuse que Nacho quería conversar conmigo.

_Oye tío lo del otro día, que putada, no sé cómo has podido dudar de mí, somos amigos, de toda la vida_

_Ya está, no ha sido nada, estaba mal ese día_

_ ¿Lo dices de verdad?_ dijo

_Claro_

_Joder, me sacas un peso de encima tú eres como mi hermano, lo sabes_ dijo

_Claro, compi, no te preocupes_ le dije, él sonrió.

Pero me di cuenta que ya no confiaba en él, no podía evitarlo.

Miré a Luis con su altura y su corpulencia, igual Erika con sus tacones era más alta que él, Aldana al lado de ellos, parecía una convidada de piedra, pues Luis solo tenía ojos para mi esposa.

_Joder le he traído a Aldana para que se la folle, pero está muerto con Erika_

_ ¿Ahora haces de chulo para él?_

_ ¿Que? ¿Te pones celoso? Hay que tenerlo contento, es tu socio y tú no necesitas nada con lo que tienes en casa

_No necesito nada, es cierto_ dije mirando la escultural figura de mi esposa

_Joder como está Erika, que cuerpazo y con dos niños ya_

_Se cuida mucho_

_Es bestial el culazo que se carga_ dijo como para si

Me chocó la frase soez y a la vez sentí un cosquilleo, me ponía un poco que hablara así de ella

Lo miré, su propia mirada dirigida a mi esposa era turbia y feroz, todavía quería follar con ella, como hacía diez años, estaba claro.

Luis rozó levemente el brazo de Erika, esta se apartó un poco y me buscó con la mirada.

_Vamos_ dije

Nacho logró que Luis y Aldana hicieran un aparte, los vi subir unas escaleras

Esa clase de fiestas son un verdadero coñazo, no veía la hora de irnos.

En un momento dado, intenté encontrar el baño y me perdí por unos pasillos.

Escuché claramente la voz de Luis hablando con alguien, pegué mi oído a la puerta.

_Que putilla más rica, me ha hecho una buena mamada_

_Te lo dije que te iba a gustar_

Era la voz de Nacho quien respondía

_Pero joder la que está de muerte es la esposa del bobo_ dijo Luis

_Cada año que pasa está más buena_ dijo Nacho

_ ¿Nunca has intentado follártela?_

_Ganas no me han faltado colega, pero es muy modosilla así como la ves_

_ ¿Modosilla? Con esos tetones, esa carita, daría lo que fuera por follármela_ dijo Luis

_Debe haber una zorra oculta allí, además que Santi no la folla bien, estoy seguro y a estas vikingas les gusta más el rabo que él comer_ dijo Nacho

_ ¿Tú te follabas a la amiga?_

_Joder, menuda zorra la amiga, la novia de la otra bah, yo le dejaba el ojete bien abierto, no sabes como_

_A esta es para darle por el culo todo un día seguido_

_Y pelirroja además_ dijo Nacho

_Joder me imagino esos pelillos rojos del coño y me pongo malo_ dijo Luis

Escuché pasos y me oculté.

Aldana se acercaba, alta, morena y elegante, sus piernas asomaban por entre las pliegues de una falda abierta. Golpeó la puerta y le abrieron.

Me quedé parado allí sin saber qué hacer, volví a pegar la oreja a la puerta.

Escuché el ruido de besos y pequeños gemidos femeninos

_Quítate el vestido guapa, te vamos a follar bien folladita_ decía Luis

Regresé, a la sala, bebí más de la cuenta, nuevamente me ganaba cierta angustia, ya no sabía si Nacho era mi amigo o no, la forma en que había hablado de Erika y de mí, en complicidad con Luis. Ella ya me había preguntado varias veces si estaba bien y si no sería mejor marcharnos.

Fuimos a bailar a una pista que habían montado, pronto me cansé, a Erika le encantaba bailar, fui a por un trago

Vi a mi esposa bailar con un tío rubio y de traje, se la comía con la mirada.

Ella era como una estatua viviente, una increíble y perfecta escultura que hubiese cobrado vida.

Vi aparecer a Aldana y a Nacho en la pista de baile y luego la figura tosca y corpulenta de Luis acercarse al rubio que bailaba con mi esposa, le dijo algo al oído, el rubio sonrió y se marchó.

Luis quedó bailando con Erika, vi cómo se acercaba y la cogía levemente de la cintura, ella sonrió incómoda.

Nacho y Aldana sonreían también, bailando a su lado

Continúa en