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Dominaciónfeb 2024

Una Buena Ocasión 9

La casa está vacía, pero el silencio es solo una ilusión. Mientras el padre duerme, Damián descubre que su madrastra no es tan intocable como parece. Y cuando las hermanastras bajan a desayunar, saben que el juego de poder acaba de cambiar de reglas.

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Una buena ocasión 9

(Mami se decide, Andrea obtiene su merecido, y Sumía presume ante las cámaras)

Ya empezaba a coger el sueño cuando me llegó el olor a perfume, y note los besos en mi cuello, con una mano caliente como sus labios, que me acariciaba el cuerpo. Abrí los ojos y ahí estaba mami con cara de vicio, un camisón semitransparente, y sus grandes pechos libres en su interior.

Le atrapé uno, se lo empecé a sobar con el pezón cogido, y su respiración en mi cuello empezó a aumentar.

-Hueles de maravilla.- le dije cambiando de pecho y agarrándole la cabeza para que fuera bajando a mis pezones.

Ella sonrió y asintió, empezando a lamerlos y darles mordiscos. Le solté la cabeza y fui bajando por su espalda en busca de ese culo que me iba a follar sin piedad. Cole la mano bajo el camisón, llegué a su cachete y lo empecé a amasar notando las braguitas. Debió recordar lo que le esperaba y bajo una mano a mi polla y con la, otra tiro de sus braguitas para quitárselas. Me dejo los enormes pechos encima, y mi mano se volvió más ansiosa.

Eso me calentó más, y le lleve la cabeza a la polla, tirando de su culo hacia mí, para empezar a prepararlo. Mami la empezó a tragar con ganas, acariciándome un pezón y subiendo una rodilla a la cama para dejarme hacer. Noto mis dedos pasearse por su coñito, subir a su culo y mojarle la entrada. Seguía chupando con ganas, pero cuando noto entrar mi dedo gordo en su coñito y moverse, empezó a gemir resoplando con mi polla en su garganta ya.

-El principio es algo doloroso, pero luego te va a encantar.- le dije haciendo círculos con el dedo empapado por su coñito, en el culo.

Ella me puso una mano en la boca, y siguió follándose la boca muy tiernamente, lenta pero chupando con fuerza. Hasta que le empezó a entrar el dedo gordo en el culo, y dos en su coñito. Se la saco de la boca, se acomodó intuyendo lo que iba a pasar, y mirándome ya algo sudada, con el camisón pegado a sus pechos y sus pezones como escarpias. Se la volvió a meter ansiosa, y la empecé a follar tirándole de un tirante y bajándoselo para que liberara un pecho, que se iba a llevar lo suyo.

-¡Mmmh! ¡Mmmh! ¡Mmh! ¡Mmh! ¡Mmh! ¡Mmh!.- empezó a gemir con mi polla en la boca, parando de follarse sin sacársela, y levantando el culo.

Quería tener más cuidado, ser más tierno y paciente. Pero la Mami me recordaba a una buena amiga de mi vida real, que me costó horrores follarme, y además, la muy zorra se estaba follando a su hijo adolescente.

Y no tarde en sacar muy rápido el dedo gordo, empujarle los dos empapados del coñito, y oírla gemir más fuerte con mi mano amasándole un pecho y empujándole la polla para que reaccionara. La pobre no se concentraba en mamar, su culo protestaba de la folláda que le pegaba sin piedad, y retorcía la cintura intentando escapar, o que le entraran de una vez. Porque los dedos se paraban a la mitad, y yo seguía empujando y follándolo.

-Joder, que cerradito. Aguanta mami, ya verás después.- le dije para animarla. Y ella asentía volviendo a follarse la boca, más esmerada para olvidar lo que le hacía en su culo.

Ya con los dos dedos, que entraban hasta donde daban, mami empezó a recibir los golpes de los otros dedos en su coñito, y su culo le empezó a cambiar de dolor a un pequeño placer que recordó de la otra vez en el baño. Sonaban como palmadas en su coñito, y ella gemía esperando los golpes cada vez que le empujaba con fuerza los dedos. Pare en seco con los dedos dentro y mi mano empujando, y frotándole el coñito al retorcérselos cada vez más rápido.

-¡Mmh! ¡Mmh! ¡Mmmmh! ¡Mmmmh!.- se empezó a correr mami, y le solté el pecho acercándola más y siguiendo con la preparación de su culo.

Quedo de lado en mi pecho, y soltó mi polla buscando sabana y llevándola a la boca para gemir y gritar. Ahora su culo echaba chispas, pero su coñito con mis dedos frotándole sin parar, le hacían gozar y volvió a buscar mi polla, para al menos pajearme. La pobre mami ya estaba lista, y pare de frotar su coñito, sacando los dedos lentamente, con ella dando saltitos y acabando de correrse.

Soltó la sabana y se la volvió a meter en la boca, pero solo la chupaba entre espasmos como un chupete, gimiendo débilmente y pensando que aún no habíamos acabado. Yo le acariciaba el cuerpo, le amasaba el pecho y me dijo:

-¿Seguimos mañana? Ya lo tengo a medias ¿no?. - me preguntó, ya hecha polvo de lo que le había estado haciendo.

-No mami, hay que aprovechar ahora que ya está dilatado. Ven acércamelo.- le respondí viendo el miedo en su cara.

Quedo a cuatro patas con su culo en mi cara, y en cuanto noto como le escupía y volvía a meter los dedos lentamente. Se arqueó, y se la volvió a meter en la boca sabiendo que no escaparía. Le abría bien los cachetes y le metía saliva con la lengua, que pasaba también por su coñito y se lo dejaba seco con fuertes chupetones.

Mami empezó a gozar más, con algo nuevo, otra vez. Y su culo me recibía abriéndose y llevándose buenos escupitajos. Los tres dedos entraron lentamente, y mi lengua se paseaba por alrededor, mordiéndole el culo con ella otra vez gimiendo y perdiendo la concentración.

-Ya estas, ven aquí mami, ahora veras que bien lo pasamos. - le dije con ella dejándome que me levantara y apoyándose a cuatro patas con un puñado de sabanas preparado.

Entro lentamente en su coñito, y ella soltó un gemido de sorpresa, la bombee un par de veces y se la saque de golpe para ponerle el capullo en la entrada. Empujando sin piedad hasta que entro un tercio de la polla, y ella intentaba huir con mis manos agarrándola de las caderas.

-¡Mmmh! que ganas tenía ¡Mmmh! aguanta, aguanta mami ¡Mmmh! ¡Mmh! ¡Mmh! ¡Mmh!.- le dije antes de empezar a follarla con media polla, oyendo sus gritos en el colchón.

Mami gritaba y se quería escapar, pero yo gozaba de lo lindo y me asomaba para ver sus enormes pechos danzar libres como campanas. Quiso dejarse caer, pero le agarré del pelo y le hice volver para seguir admirando el espectáculo de sus tetas danzar al compás, metiéndosela más sin darme cuenta. Gemía quejándose con las sábanas en la boca, pero no tardo en ver un nuevo mundo de color, al levantarla hacia mí, y amasarle los pechos con mi lengua lamiéndole el cuello.

Dejo de gemir, respirando agitada, y mi polla ya entraba y salía más lubricada. Me atrapó las manos, y gozábamos en silencio. Con el ruido de mis pelotas chocando en su coñito, y ella torciendo la cabeza para que le mordiera y le lamiera mientras le amasaba los pechos.

Cuando vi que me corría, baje una mano a su botoncito y aumente la folláda. Quiso coger la sabana, pero no le deje cogido a sus pechos, y me miraba suplicando y respirando más agitada, sin poder gemir con el orgasmo que le venía. Soltó uno, algo fuerte, en cuanto noto mi leche ardiendo llenándola, y la solté para volver a cogerla de las caderas y descargar agusto.

Mami también se corría, pero era un orgasmo diferente, gritaba con fuerza en el colchón cogiéndome de un brazo y recibiendo mis pollazos cada vez más lentos. Caí sobre ella, y mi polla resbalaba ahora de lo lindo, ella se dio cuenta y de vez en cuando reclamaba más polla. Daba saltitos sin parar de gemir y correrse, pero ese placer en su culo no la dejaba parar.

Mi polla bajo y salió de su culo de diosa, con ella dejándose caer boca abajo, y yo cayendo a su lado. Seguía con los saltitos, y me pareció oírle una risita, le acariciaba el culo y le cerraba los cachetes, con ella gimiendo débilmente.

-¿Qué tal? ¿te ha gustado mami?.- le dije al oído, dándole un beso.

-¡Mmmmh! brutal, ha sido inexplicable cariño, pero al principio lo he pasado muy mal ¡Buff!.- me dijo girándose hacia mí.

-Pues veras la próxima vez, vas a gozar aún más.- le dije apretándole un cachete con fuerza.

Me miraba con los ojos brillantes, su pelo pegado a la cara y los hombros, y no reconocía a su hijo.

-¿Quién eres? No eres Damián, no te reconozco. - me preguntó acariciándome un brazo.

-¡Jejeje! Estas loca mami.- le dije siguiendo en mi papel.

Pero me seguía mirando, escrutando en mis ojos, cada vez más convencida de que no era su hijito.

-Da igual, será eso. Que me vuelves loca.- me dijo besándome muy apasionada.

Al segundo beso le levante la pierna y le coloque la polla en su coñito. Era todo vicio verla así de sudada con los tirantes del camisón bajados y sus pechos rojos brillantes.

-¡Oye! ¿vale ya no?.- me dijo nada convincente.

-Es que estas preciosa así toda sudada.- le dije con mi polla ya frotándole el coñito y empalmando.

Me agarró del culo y me empezó a marcar el ritmo de la paja que le hacía con mi polla ya dura otra vez frotándole con fuerza. Me miraba a los ojos y se mordía los labios empezando un vaivén con su cintura para gozar más. Miro a la ventana, vio que amanecía, yo también me di cuenta, y me dijo llevándosela a su entrada con una mano:

-Rapidito eh ¡Mmmh! ¡Mmmmh! ¡Ooooj! ¡Ooooojj!.- empezó a gozar viendo cómo me llevaba un pecho suyo a la boca sonriéndole.

Esta vez, mami estuvo a la altura, y mi lefa saliendo por su culito le daba un placer extra, sin parar de pedir más caña cogida a mi culo. Yo mordía sus pechos y pezones, para luego lamerlos dejándome llevar por su mano en mi culo. Lo hacía bien, y me sorprendió.

Nos corrimos casi a la vez, y se me echo encima con toda la polla dentro, follándome y mordiéndome los pezones como le había estado haciendo yo. Se corrió agusto, moviéndose y sintiéndola toda en su coñito.

Pero al ver que dejaba de bajar mi empalme, y la volvía a notar dura, con mi lengua jugando con sus pezones. Me miró, y escapo de mis manos que se preparaban para cogerle del culo, riendo en voz baja y viendo mi cara de sorpresa al escaparse tan rápida.

-Ya verás cuando te pillé la próxima, esto no se hace, capulla.- le dije viendo que se iba aún con la risita de colegiala.

No se las pocas horas que dormí, suerte que me puse la alarma, y de que Berta no vino a por su ración. La cama era un desastre de jugos y sangre. Lo recogí todo rápido, yendo a la ducha a limpiarme. No se escuchaba a nadie aún, sabía que ellas se despertaban media hora después.

Y baje a tomarme mi café con mi cigarro, recordando la folláda que le había pegado a mami, y lo mejor, que ahora la podía encular sin piedad en cuanto la pillara otra vez. Y claro, mi polla empezó a despertar, y Lucia, que bajaba muy dormida a por su desayuno. Me miró, vio mi cara de deseo con mis ojos admirándola, y me sonrío bajando las escaleras aún más sexy.

-Buenos días.- me dijo fijándose en el empalme que ya tenía.

-Dame un beso, pero aléjate, porque ahora empezaran a bajar y te quiero poner aquí encima.- le advertí, sacándole una risa tonta.

-Vale, vale. Te creo.- me dijo cogiendo la leche y las cosas para desayunar, poniéndose al otro lado de la barra.

-Berta no sabía nada, la cagaste al venir, pero suerte que salió bien, muy bien diría yo.- le dije viendo que se ponía colorada.

-Culpa tuya, nos has pervertido. Además, Berta está muy, muy buena. Y muy dura ¡Mmmh!. -me confesó la zorrita, que se había calentado, apretándose un pecho con descaro.

- ¡Oye! para, o veras. - le amenace más serio, alucinando con la hermanita mayor.

Se puso seria y comia sus cereales sin atreverse a mirarme.

-La última vez que me zorreas sabiendo que no podemos. Y a partir de ahora solo yo tocare esos pechos. ¿Queda claro, perra?-le ordene tranquilamente.

-Si, amo, lo siento.- me dijo mirándome como una cachorrita.

-Ya me pedirás perdón cuando te encule bien. Y tú estás igual de buena y dura, pero una o dos tayas más, tontita.- le dije sacándole una sonrisa doble, de cachonda y de agradecimiento.

- ¿Que cuchicheáis?. - preguntó Juan al bajar las escaleras y oír nuestros susurros.

-Lucia, que me cuenta amoríos de sus amigas, como ella no va a tener hasta que se saque la carrera. - le expliqué, con el asintiendo y sin dejar de mirar su Tablet.

Lucia me miraba y asentía con sus ojos de viciosa. Y se oyó a Berta gritar, bajando las escaleras:

-¡Tú me mentiste, y dos veces! Y tú no vuelvas a hacerlo. Te esperas a cuando puedas.- nos soltó, dejándonos a cuadros, pero su padre ni caso.

-No te enfades anda, ¿y las buenas partidas que echemos? De eso no te acuerdas ¿no?-le dije riendo los tres a carcajadas.

- ¡Jajaja! si, pero ya hablaremos, no estoy enfadada, pero hay que dejar las reglas claras. - añadió, y volvimos a reír.

- ¿Qué juego es?. -preguntó el padre levantando la cabeza.

-Uno de rol, pero las reglas son un poco lio.- le explico Lucia, ahora aguantando la risa los tres.

-¡Buff! Nunca me han gustado esos juegos, demasiadas reglas.- nos dijo acabándose el café y yendo a sacar el coche sin besos a sus hermosas hijas, al menos.

Mami bajo las escaleras andando dolorida, y me fulmino en un segundo que crucemos las miradas.

-¿Qué te pasa mami?.- le pregunto Berta al ver que andaba raro.

-Nada hija, una mala postura durmiendo. Ya me pasara. - le explicó sin atreverse a sentarse en el taburete.

-Yo tengo una crema, si quieres te la doy.- le dije como buen hijo preocupado.

-No, ya me pasara, gracias, hijo.- me dijo otra vez fulminándome.

Se tomo un café rápido, sabiéndose a salvo con Berta en el mismo lado de la barra, y se fue dándoles besos a ellas. Pero no le dije nada, ya me había dado muchos en la noche.

Se cerró la puerta, y Berta se alejó un poco más de mí, y me miraba seria, apoyada en su codo.

-¿No os llevan ellos?.- les pregunte con mi polla empezando a despertar al estar a solas con las dos.

-¡No! Ya pillamos un taxi. Aclaremos esto, o se acabó.- me dijo muy digna.

Yo me frote la cara, la mire y le dije:

-Siempre nos espía, ya te lo dije. Se calentó, y no la íbamos a dejar así, pobrecilla. - le expliqué, con Lucia asintiendo apenada.

Se quedo algo contrariada, miro a Lucia, y le preguntó:

-¿Por qué nos miras? ¿te gusta ese rollo?

Y Lucia, ya cachonda hacia rato, le soltó sin más:

-¡Buff! No sabes cómo me pone, es porno en directo, si ya viéndolo en pantalla, te pones cachonda ¡jajaja!- y volvimos a reír todos.

-Pero que te quede claro que yo soy su preferida, su diosa.- le advirtió, esta vez aguantándonos la risa Lucia y yo. De lo infantil que estaba siendo.

Me estaban dando ganas de encularla contra la barra, pero recordé otros planes, y acabaríamos follando toda la mañana. Me acabé el café, les di un beso en la boca a cada una, con una mano amasándoles los culos a las dos, y les dije antes de irme:

-Os libráis de una buena, pero tengo un compromiso. Esta noche no vengo a dormir, así aprenderéis a no pelear. Hablarlo las dos, y mañana os quiero como siempre, sin malas miradas, muy amigas y sin ser posesivas. O se acabó el juego.

Y las dos abrieron la boca para hablar, pero les hice el gesto de cerrarlas con cremallera, y me fui de casa con mi polla protestando.

Por suerte no se las oía gritar discutiendo al alejarme de casa. Sumía me esperaba en su puerta, y después de un buen par de besos con ganas, seguimos camino al instituto, pero esta vez por la acera de enfrente a nuestro callejón. Debíamos filmar un buen polvo, y nos contuvimos.

Andrea ni se enteró del romance sexual de Fermín y su madre. Quedaban muy temprano, follaban como conejos, y luego aparecía en su puerta para llevarla al insti. El segundo día ya le preguntó si se estaba pillando por ella, pero Fermín le dejo claro que no, que solo le venía de camino, y que eran muy buenos amigos para romper la amistad enrollándose.

Fermín reía en su mente, recordando las veces que le había dejado con el empalme con las dichosas fotos, alegando el mismo discurso de la amistad. Me lo contó entre risas, en un momento que estuvimos a solas, dándome las gracias otra vez por lo de la mami necesitada.

-Tranquilo, ya estarás bastante hecho a follar, ahora te ofreceré sus agujeros en cuanto tenga un plan. Y cuando este gozando y gritando, le recuerdas que ahora si sois buenos amigos ¡jejeje!- reíamos los dos, con ellas mirándonos algo escamadas.

-¿Qué tramas, viejo? Conmigo no, ya lo sabes.- me dijo Sumía pegándose a mí y colando su mano en mi bolsillo de detrás.

-Ya te digo, esto solo para mí, y si quieres, para ella. Que mira cómo nos mira.- le dije al oído, amasándole su culito con firmeza.

-¡Mmmh! no sé, ya te dire. Ahora solo pienso en la peli, no me voy a enterar de las clases ¡jajaja!.- me dijo al oído.

-Vamos a nuestro sitio.- le dije a los ojos.

-No, aguanta, viejo pervertido.- me dijo alejándose y yendo junto a Andrea, que ya se delataba celosa perdida.

Fermín nos había visto, bueno a Sumía, y se me acerco. Pero antes de que hablara, le dije serio:

-¡No!, es mía. Da gracias de que voy a dejarte a Andrea en bandeja, y te estoy dejando a su mami. Una llamada mía, y no la catas más.- y me asintió avergonzado, con una risa tonta.

Las clases pasaron, y sabía que esa tarde venia la directora a casa. Pero el horario ya estaba pensado para que no hubiera nadie en casa en más de tres horas.

La mama de Andrea estaba encantada con tantos amigos en casa, estaba muy mejorada, y bestia más sexy. Se estremeció al darme los dos besos cerca de la boca, notando mi mano apretar esa cintura que agarre la última vez con fuerza mientras se corría intentando escapar, y yo seguía sin piedad.

Subimos a la habitación, y ya había montado Fermín una mampara para no vernos. No sé quién la pidió, pero imagine que alguna de las chicas.

Yo me senté en el escritorio, con Sumía rodeada por mis brazos, y Andrea nos explicaba el guion. Sacaríamos una buena pasta, y más aún, según las visualizaciones. Pero yo lo que quería era follármelas a las dos juntas, aunque hoy tenía otros planes.

Sumía empezó a notar mi polla empujar en su culito mientras Andrea lo volvía a explicar, y tuvo que aguantar la risa. Pero Andrea no era tonta, paro de hablar y dijo:

-¿Ya está empalmando, verdad?- y reímos todos, con Sumía asintiendo, y Fermín alucinando con el bulto que ya marcaba.

-Bueno, sí ha quedado claro, empiezo la conexión con Sumía, les damos charla, nos quitamos ropa jugando y riéndonos de ellos, luego se acerca Fermín, le hago la cubana y Sumía se la chupa a Damián. Cuando nos den el aviso, empezáis a follar y quedareis solos en cámara.- repitió el guion, pero esta vez me vio negando con la cabeza, y amasándole los pechos a Sumía, que me besaba el cuello sin hacer mucho caso.

-¿Qué niegas? Dime. - me preguntó sabiendo lo que le iba a decir.

-A Fermín no le dejas a medias, le haces la cubana y se la chupas. Si no quieres follar con el pues al menos que acabe. No es justo joder. - le expliqué con Sumía frotando su culo en mi paquete, con la minifalda ya subida, y Fermín empalmando al verla, pero empalmando del todo al oír mi petición.

-Que cabrón eres, ¿lo dices hoy?, a traición. Vale, se la chupo y le dejo seco, ¿contento?.- me dijo con rabia y odio, sin saber cómo iba a acabar la joven directora porno.

-No quería decir nada, pero es verdad, pobrecillo si lo dejas a medias.- añadió Sumía aguantándole la mirada de celos y odio, con mis manos amasándole los pechos y mi polla colada en los cachetes de su culito y empujando.

-No pasa nada, me bajo al baño y ya está. No hay problema, somos amigos.- dijo Fermín, sabiendo, que tenía abajo a mami para vaciarle muy bien.

-No, ya está, solo es una mamada. Hay que quedar bien con esta gente.- dijo empezando a trastear con los ordenadores y las cámaras, bastante acalorada de la cara que teníamos Sumía y yo. Sabiendo que nos iba a ver follar en poco rato.

Las chicas empezaron, y Sumía ya iba algo sudada, de lo cachonda que la había dejado. Charlaban con los suscriptores, se quitaban prendas y cada vez tenían que pagar algo más para pedirles cosas. Yo las miraba junto a Fermín, los dos empalmados, y le dije al oído:

-En cuanto te la empiece a chupar, le pillas de los pelos y le follas la boca sin compasión. Tranquilo que no te va a poder decir nada, luego te hago una señal y se la clavas hasta el fondo diciéndole lo que hablemos de ser mejores amigos.- y me miro asintiendo contento, pero algo nervioso de como reaccionaria ella.

Por supuesto pase del guion, una vez vi a las dos en braguitas con los pezones de punta, Andrea llamo a Fermín, pero yo fui a por mí canija, que soltó una risita al verme venir. Andrea me miro con odio, le cogió la polla y empezó a jugar en sus pezones, pero yo con Sumía al otro lado, fui recibido por su boca abierta, y me la empezó a chupar sonriendo a cámara con su antifaz, estirándose los pezones con mimo.

Andrea me miraba con odio, pero en pocos minutos, mucho antes de lo previsto. Salto el aviso y la transmisión paso a verse por el famoso canal. Andrea se metió enseguida la polla de Fermín entre sus buenas tetas, y Sumía ya me la tragaba entera, como sabe que me gusta, arañándome el pecho y pellizcándonos los pezones.

Los suscriptores le empezaron a decir a Andrea que aprendiera de la pequeña gótica, tragando esa enorme polla sin problemas. Me lanzó otra mirada y agarro el culo de Fermín, tragándose su polla entera sin esperárselo el pobre colega. Pero este hizo lo acordado, y le empezó a follar el, cogiéndole de los pelos con rabia.

-Luego te doy lo tuyo cariño, y te explico esto.- le dije a Sumía sacándole la polla y empujando Andrea para que quedara de lado frente a la cámara, con Fermín follándole la boca muy animado.

Me miró, se le ilumino la cara de la grata sorpresa, y se abrió un cachete olvidándose de la folláda simple que le pegaba Fermín con ganas, recibiendo mi polla en su coñito contenta.

Sumía se pegó a mí por detrás, y me besaba el cuello jugando con mis pezones, Andrea empezó a gemir gustosa, con la polla de Fermín en la boca, que se empezó a correr de lo que veía, y me sonreía contento.

Los avisos saltaban cada no sé cuántos suscriptores mirando, y la pobre Andrea hacia una mueca parecida a una sonrisa mientras Fermín le amasaba los pechos y se los comía, soltando su leche al suelo y fuera de cámaras. Con mi mano sobando el culito de Sumía, que se frotaba en mi costado y la otra agarrada a la cintura de Andrea.

Andrea gemía sin pudor como una colegiala, de la buena folláda que le pegaba, pero yo miraba a Fermín esperando que se recuperara, y en cuanto vi que le cogía una mano a Andrea para que le pajeara. No tardo en empalmar y le hice la señal.

-Dile a Andrea lo amigos que sois.- le avise sacándosela y cogiéndole de los pelos para que se la metiera en la boca.

Andrea no lo entendió, creía que me corría y me la chupaba gustosa. Pero cuando vio a Fermín levantarle la pierna y metérsela sin compasión, empezó a protestar y recibió dos azotes en sus pechos:

-¡Plash! ¡Plash! dile, Fermín, así de amigos vamos a ser ahora ¿verdad, calientapollas?.- le decía a los dos, con Andrea cerrando algo la boca y rozándome con los dientes, pero gozando también de los pollazos de Fermín.

Se la saque, la deje resoplando de los pollazos que le pegaba con rabia Fermín, y me tumbe para recibir a mi canija, que se montó ansiosa, haciendo salpicar muchas pantallas de la imagen con mi enorme polla entrándole sin parar y mis manos agarrar su pequeño cuerpazo y su precioso culo.

La cabrona se giraba sonriendo a cámara y botando, reclamando una mano mía en sus pechos. Fermín estaba desatado, y le azoto dos veces más diciéndole:

-¡Plash! ¡Plash! ahora si somos buenos amigos ¡Mmh! ¡Mmh! ¡Mmh! ¿a que sí? ¡Mmh! ¡Mmh! - le preguntó, con ella asintiendo y frotándose los pechos ya rojos.

A Sumía se le escapo una risita, y recibió su ración en su culo de vicio:

-¡Plash! ¡Plash! que culito tiene mi canija ¡Mmmh! ¡Ooooj!.- le dije notando enseguida como me chafaba la polla más con su coñito, y me mordía la mano en su pecho, botando más animada.

Fermín se la saco de golpe, y se empezó a correr encima de Andrea, que enseguida se incorporó para metérsela en la boca con su sonrisa de viciosa ensayada. Abrió los ojos al ver tanta gente conectada, y se dedicó bien con la polla de Fermín, esta vez vengándose cogido a su culo.

Yo levante a Sumía, se arqueo dejándome sus pechos y me guiño un ojo sabiendo lo que le esperaba, mientras se corría y gritaba de placer recibiendo mis buenos pollazos con sus pechos danzando al compás.

Seguro que se volvieron a salpicar muchas pantallas, pensé admirándola mientras gozábamos.

Andrea y Fermín no podían creer lo que veían, y en cuanto acabe y se la saque, se vio salir la leche de su coñito dilatado, y mi polla azotarle el culo aun escupiendo lefa.

La hice rodar para salir de cámara, y nos quitemos los antifaces besándonos y frotándole la polla en su coñito sensible.

Andrea soltó a Fermín y se despidió de la audiencia. Nos vio, sabiendo que seguiríamos, y tiro de Fermín llevándoselo sobre ella. Esta vez follemos más agusto y más tranquilos. Gozábamos a lo nuestro.

Parece que Andrea capto el mensaje y acepto su castigo, porque ahora era ella la que se lo follaba sin piedad, y él le correspondía bien entrenado por su madre.

Al rato se hizo el silencio y llamaron a Andrea, que se tiró de la cama al suelo y repto hacia su escritorio en un segundo. Nos hizo callar y empezó a hablar con la gran productora.

Avise a Sumía de que nos íbamos y la invitaba a comer, y nos despedimos con Fermín guiñándome el ojo muy agradecido y contento. Debía comer con mi canija gótica y escapar para “darle la merienda” a la directora.

Ya comiendo muy acaramelados en la terraza, mi polla saltaba cada vez que veía a una señora parecida a la directora. No hay muchas cosas más excitantes, que saber que vas a someter a una mujer, una futura perrita que lo desea, pero no lo sabe.

Continuará.

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