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La Polla de Tomás 22

En el corazón del casino, bajo las luces de la celebración, el deseo prohibido se desata entre madre e hijo. Mientras el mundo aplaude su éxito, en la sombra, sus amantes compiten por su atención y su semen, sabiendo que solo él puede llenarlas.

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Capítulo anterior:

"Se encontraron ambos en el jardín, se miraron, Tomás fue hacia su madre y le rodeo la cintura con el brazo y empezó a tatarear una melodía mientras bailaba con ella. Su madre se reía y lo miraba con auténtica cara de enamorada, como lo estaba en realidad de su hijo. Del brazo, salieron de la casa y Tomás le abrió la puerta del Ferrari"

La Polla de Tomás Capitulo 22

Ángela estaba deslumbrante, morena del sol tomado en el mar, el vestido rojo altamente provocativo, luciéndolo con un estilo, que solo una modelo sabe lucir. Entraron y no hubo ojos que no se posaran sobre la pareja. Era lunes, no tendría que ver mucha afluencia de gente, pero los acontecimientos del día prestaban al cotilleo entre las clases pudientes, y que mejor lugar que el casino para encontrarse con divulgadores de todo tipo de cotilleo.

Enseguida empezaron a acercarse a ellos, personas y gentes saludaban a Tomás, las señoras principalmente le sonreían todas y todas querían un hola suyo y darle la mano al que era el protagonista de la actualidad. Se acercaron a él y a su madre los señores Ortiz, que recién entraban en el casino.

- Hola Tomás, hola Ángela preciosa ¡Cuánto tiempo sin verte!

- ¡Qué alegría! ¡Qué bien os veo!

- Hemos hecho amistad con tu hijo Ángela, tienes una verdadera joya en casa, nosotros lo apoyamos en todo, su proyecto va a ser un bum en la ciudad.

- Eso espero

- Además sus señoras son un encanto, eficientes, amables cariñosas, un encanto Ángela, como tú y tu hijo.

- Ha habido detenciones hoy, han detenido a doce personas algunos del ayuntamiento y su entorno. – Dijo Tomás.

- Ya nos hemos enterado Tomás, las noticias van llenas del hecho, esa amiga tuya la comisaria ha hablado de posibles fraudes y robo de dinero público, aunque lo llevan bastante en secreto todo.

- Deberán de investigar, a ver al final que pasa con todo esto.

- La política es así Tomás y a los que no pillan, sean del partido que sean siempre acaban cediendo a la tentación del dinero fácil. No son de nuestra pasta Tomás, nosotros producimos la economía que ellos mal gestionan, y así es toda la vida.

- Qué razón tiene, lucharemos igual, siempre hacia adelante, nunca hacia atrás.

- Ese es el espíritu que le falta a esta sociedad, espíritus de juventud como el tuyo

- Bien señores Ortiz, vamos a la mesa que creo que nos esperan.

- Adiós Tomás, adiós Ángela

Avanzaron hacia el jardín, la orquesta tocaba música suave de ambiente y Tomás se dirigió hacia la mesa que tenía reservada, la zona estaba a oscuras, cuando aparecieron los dos de brazo se iluminó y la orquesta amenizó los aplausos y lanzadas de confeti, abertura de botellas de cava y aplaudiendo todas las señoras de Tomás recibiéndolos. El casino entero se puso de pie a aplaudir a la pareja, sin saber muchos que aplaudían, al hacerlo la multitud, también se apuntaron ellos a aplaudir.

Todas las señoras le dieron la bienvenida a Ángela, principalmente Carmen, que al verla lloró emocionada. Carmen y Ángela se abrazaron. Se sentaron en la mesa. Tomás a un lado tenía a Glend y al otro a su madre y a Carmen. La presentó a todas, las que le conocían y a las que no. Tomás se las presentó como las señoras de la Familia. El ambiente era de celebración, de hecho celebraban el acontecimiento de su llegada.

Carmen y Ángela no cesaban de hablar, Carmen le contó todo lo que había ocurrido con su ex, su divorcio y de cómo Tomás la ayudó.

- Carmen, lo entiendo todo, pero dime la verdad ¿Cuántas veces te has follado a Tomás?

- ¡Huy Ángela! Muchas y muchas, cada vez que él quiere, yo solo le obedezco.

- Vaya, no sabría que decirte, si enfadarme contigo o tenerte envidia.

- Como folla él, no lo hace nadie Ángela, tu hijo tiene un don en la polla, no solo por grande, si no por hermosa y como la maneja y ¡es tan guapo! Y tierno y duro a la vez, un día me hizo azotar

- ¿Te hizo azotar? ¿Qué quieres decir con que te hizo azotar?

- Pues me hizo azotar de azotar ¿Qué es azotar? Claro le desobedecí.

- ¿En qué le desobedeciste?

- Me emborraché y no hice lo que me había mandado, me lo merecí.

- Vaya y ¿Os folla a todas?

- Sí, todas le adoramos es nuestro dios, es el padre de la Familia.

- Padre de la Familia, eso suena a mafia ja, ja, ja…

- Sí, ahora preñará a Ruth, Eloísa, María Fernanda y a Cayetana, sus hijos serán hijos de la Familia, todas seremos madres de ellos ¡me hace una ilusión Ángela! Tendremos bebes.

- No sé qué decirte Carmen, no me veo yo aún de abuela.

Glend animaba la mesa con sus risas y salidas de tono, las señoras la adoraban, se divertían con ella y ya la consideraban como una más de la Familia. Cayetana principalmente le tenía un cariño y una devoción especial, además de ser la que mejor la amaba y hacia gozar. Llegó a la mesa también María Cristina, la propietaria del casino, también saludo y felicitó a Ángela por tener el hijo que tenía. Se acercaron varias personalidades que conocían a Ángela y le felicitaron también por tener el hijo que tenía.

Llegó Cristina que vio su ida por pérdida de tiempo, al ver el panorama en el que se encontraba Tomás tan acompañado de mujeres, pero se sentó al lado de Ángela, que eran conocidas y amigas. Cristina no sabía que Ángela había escuchado la conversación que mantuvo con Tomás, ni sabía de su idilio y ganas de pertenecer al muchacho y la pasión que le tenía. Ruth al verla ahí sentada se unió a ellas. Todas le preguntaron por su brazo, por el tiro, de cómo pasó todo, y Ruth les explicó lo que había acontecido el día en que Amador casi la mata a ella y a Pili, y suerte de Carolina, que fue rápida en desenfundar y disparar al banquero que cayó abatido. En estos momentos se presentó entre aplausos por donde pasaba por la brillante acción policial de la tarde, Carolina. Fue recibida en la mesa también con aplausos y Tomás le presentó a su madre.

Se acercó Carmen a darle un beso a Carolina agradeciéndole de nuevo haber salvado a Ruth y a Pili, y a contonearse frente a los ojos de la inspectora con la cual, había una atracción mutua. Carolina se quedó asombrada de la belleza que desprendía Carmen, era todo glamour, como si de una artista de Hollywood se tratara, su vestido brillante negro y transparente dejaba admirar el precioso cuerpo y sus bellas líneas, sus formas redondas y esos ojos de puta pija madura que insinuaban vicio. Al recibir el beso del saludo de Carmen, Carolina noto la esponjosidad de sus labios cuando se posaron sobre los suyos, cálidos y tiernos, su coño empezó a humedecerse y se le erizó la piel por primera vez en su vida por el contacto con una mujer.

El cava corría y se llenaban copas a la misma vez que se vaciaban y la cantante de la orquesta que amenizaba el baile quiso dedicarle una canción a la madre de Tomás.

Tomás cogió de la mano a su madre y la sacó a bailar, las personas ahí presentes aplaudieron la acción. Tomás y Ángela empezaron el baile. Entre pasos al compás de la música, y vueltas, la lenta canción provocó el roce de su polla a la entrepierna de su madre. Primero fueron solo pequeños contactos que aumentaron hasta tener ya el contacto total. Tomás comprobó que su madre no se había puesto bragas, su polla reseguía los labios de su vagina y eso se lo demostraba. Ángela no respiraba, ya eran suspiros los que la alimentaban de aire, al tener la polla de su hijo pegada a su coño. Las señoras presenciaban el romántico baile y todas sabían lo que se llevaba entrepiernas la madre de su amo.

Acabó la canción se separaron y aplaudieron ambos al público y a la orquesta. Fue en este momento que Tomás se fijó en la cantante, tantos días de ir al casino y nunca la había observado, era la que motivaba la asistencia diaria de los señores Ortiz al local. Era morena de mediana estatura y curvas voluptuosas y marcadas, su juventud se perdió en busca del éxito musical y dejó paso a la madurez atractiva de la sangre caribeña, que le conservaba una belleza si más no exótica. Ella le guiñó un ojo al muchacho, le hizo sonreír y le devolvió el guiño con un beso mandado por el aire.

Al llegar a la mesa Tomás se sentó a Eloísa en su rodilla, le preguntó cómo se encontraba y si se lo estaba pasando bien. Ella respondió que muy bien y se dejó acurrucar en el regazo por Tomás. Cayetana le preguntó a Tomás si podían ir a jugar a la ruleta con María Fernanda. Tomás le dijo que sí y le dio una tarjeta de crédito para que comprara seiscientos euros en fichas. Ángela estaba hablando con Glend y Carmen, también Ruth estaba en medio de la conversación. Tomás disimuladamente fue acariciando la pierna a Eloísa bajo su vestido, hasta que sus dedos llegaron al coño de ella. Le acariciaba el clítoris y pronto notó como sus labios eran lubricados por sus flujos.

- ¿Te apetece bailar Eloísa?

- Hace tanto tiempo que no lo hago, que me dabas una envidia verte bailar con tu madre, ja, ja, ja.

- Vamos.

Tomás de la mano sacó a Eloísa a bailar. La cantante al verlo, volvió a sonreírle.

- Tomás, ¿Puedo decirte una cosa?

- Dime Eloísa.

- Lo digo por lo que mencionaste de preñarme. Estoy en días fértiles y he creído oportuno que debía decírtelo.

- Hoy vendrás a dormir conmigo, así mañana ya vamos desde casa a la notaria.

- Gracias Tomás.

Tomás la arrimó, hasta que su erecta polla se aplastó a su vagina. Eloísa se agarraba al muchacho y se estremecía restregando su coño al paquete de Tomás. La cantante había percibido estos roces y ella desde arriba de su escenario había contemplado anteriormente como Tomás se llevaba a sus bailadoras al rincón de la entrada de los servicios e imaginaba que ocurriría lo mismo, pero esta vez no ocurrió. Tomás dejó a Eloísa en la mesa con las demás y cogió de la mano a Ruth y la sacó a bailar. Ella se cortó un poco al principio, su aún indisponible brazo por las consecuencias del disparo impedían agarrar al muchacho, pero Tomás le rodeó la cintura con su brazo y la arrimó de tal manera que casi su polla traspasa pantalón y vestido para meterse dentro de la vagina.

A Ruth le salieron dos lágrimas emocionadas que Tomás las recogió con un beso cálido mientras bailaba en volandas con ella.

- Creía que ya me habías olvidado Tomás

- ¿Cómo voy a olvidar a una belleza como tú?

- Tomás ¿Puedo decirte una cosa?

- Claro Ruth

- Te amo Tomás, te amo más que a mi propia vida, no sé lo que sería de mi sin ti ¡te necesito tanto!

- Ya me tienes Ruth, eres de la Familia y además serás madre de un hijo mío.

- Tomás, estoy en días fértiles, como me dijiste que te avisara te lo digo.

- Vaya, Eloísa también me ha dicho que está en días fértiles, vendrás hoy conmigo y con ella a dormir a casa. Intentaré preñaros a las dos.

- Gracias Tomás

- A ti por estar tan buena, que me tienes la polla que me va a reventar el pantalón.

- Ja, ja, ja. Gracias. Te amo.

Se oyó un gran alboroto en el casino, aplausos y gritos que provenían de una mesa de juego. Tomás miró y vio a Cayetana y a María Fernanda riéndose y un jolgorio que presagiaba lo que Tomás había imaginado. Cayetana volvió a desbancar la mesa de la ruleta a la que jugaba. Se acercó a ellas y comprobó que en la última apuesta Cayetana había ganado casi un millón de euros. Tomás por dentro se descojonaba de risa y fue hacia la mesa.

- Tomás, Tomás, he ganado

- Muy bien Cayetana

- Sí Tomás, la virgen María le dice el número que va a salir. – Dijo María Fernanda.

- ¿La virgen María?

- Sí cuando la bola empieza a rodar la virgen le dice el número que saldrá.

El encargado general del casino se dirigió a Tomás para hablar con él. Tomás le dijo a Cayetana que no jugaran más, cogió las fichas y le dejó unas cuantas para que fueran a jugar a las máquinas. El empleado lo llevó a un despacho donde se encontraba también María Cristina.

- Hola de nuevo Tomás, ja, ja, ja.

- Hola María Cristina ¿Ocurre algo?

- Tomás creemos que Cayetana sabe algo más o algo pasa para que gane siempre, ya ha desbancado dos mesas, una el otro día y otra hoy, se lleva un millón de euros largos. Tenemos unas normas y creo que le prohibiremos jugar más en la ruleta.

- Ella dice que es la virgen María quien le dice los números ja, ja, ja…

- Ja, ja, ja, esta niña es el diablo.

- ¿La gozaste el otro día? No me has contado nada.

- ¿Quieres un wiski Tomás? ¿Te lo tomas aquí conmigo?

- Si dejas que me siente en tu sillón que Parece sacado de una tienda de arte sí, ja, ja, ja…

- Ja, ja, ja, como eres, ven, siéntate y espérame, voy un momento a la recepción que te preparen el ingreso del millón de euros. a por el wiski y echar un vistazo. No te muevas ¿Vale?

- No me muevo, aquí te espero.

Cuando María Cristina se fue, Tomás enseguida colocó el USB en el ordenador del despacho de María Cristina, solo rogó que ella se entretuviera más de cinco minutos. Lo hizo disimuladamente sin que las cámaras que vio de seguridad pudieran observarlo. Una vez colocado se levantó y empezó a admirar las obras de arte que adornaban el despacho. Cuando entró María Cristina lo encontró ahí de pie mirando un cuadro.

- Es un Beltrán, un óleo de Estrella Beltrán original. Lo pintó por encargo de mi difunto marido.

- Es impresionante de bonito, es puro arte, es muy buena pintora, en casa también tenemos un cuadro de ella, bien, más que un cuadro es un retrato que le encargó mi madre de cuando yo era un niño.

- Sí, además de ser una muy buena pintora y artista es también un ser excepcional.

- Virguerías con la brocha

- Y tú ¿Cómo tienes la brocha?

- Veo cámaras, si no te enseñaría como la tengo.

- Ja, ja, ja, uno de los motivos por los que me he ausentado ha sido el de apagar las cámaras de este despacho ja, ja, ja

Tomás se sentó en el sillón anatómico futurista del despacho.

- Ven María Cristina, sácame la polla y chúpamela.

- Vaya, acostumbrado a ordenar

- O me la chupas o te zurro el culo.

- ¡Caray! No sé qué prefiero.

María Cristina se arrodillo frente a Tomás y le sacó la polla del pantalón. Erecta la observó cómo María Cristina se relamía los labios con la lengua antes de empezar a chupársela. La vieja propietaria del casino la chupaba bien, sabia del oficio, ensalivaba y tragaba trozo a un compás lento, profundo y húmedo. Se metía los huevos dentro de la boca y su lengua recorría su contorno. María Cristina se levantó y se desnudó. Tomás vio una obra de arte, no por su belleza, si no por cómo estaba esculpido el cuerpo de la señora por el cirujano. Pechos, abdomen, culo, el cuerpo sin una arruga, pechos sin ser exagerados de tamaño, turgentes y firmes con un pezón diabólico. Labios rellenos sin ser descarados los convertían en una buena almohadilla para su polla en sus mamadas.

María Cristina se sentó sobre la polla de Tomás y empezó a moverse cuando la tuvo toda dentro. Tomás tampoco quería prolongar mucho tiempo el polvo con la vieja y recurrió a su mete saca conejero vibrador. Al poco tiempo el coño de María Cristina parecía una fuente. Se levantó con ella ensartada y jadeando de placer y le repitió otro mete saca conejero que derritió a la vieja millonaria. Cuando la tumbó sobre la mesa del despacho, aprovechó para recuperar el USB del ordenador de la puta señora. Le metió otra dosis de conejero vibrador y ya María Cristina perdió la cordura y entró en el estado de consciencia inconsciente al que Tomás dejaba a sus amantes. Él no se corrió, quería guardar el semen para preñar a Eloísa y a Ruth.

Cuando salió del despacho de María Cristina observó la zona de las máquinas donde María Fernanda y Cayetana daban brincos por haber ganado el bote de la máquina tragaperras. Un bote de treinta mil euros. Tomás se descojonaba de risa en su interior.

- Tomás, Tomás, hemos ganado ¡bien! – Dijo Cayetana

- Vale, vale, al final te van a echar del casino ¿También te ha dicho la virgen María que jugaras a esta tragaperras?

- Sí

- ¿Y qué le preguntas?

- Virgen María de mi corazón dime ¿en que maquina va a salir el premio? y ella me lo dice.

Tomás no sabía si la niña le estaba tomando el pelo o hablaba en serio, decidió reírse de ello y se las llevó a la mesa.

- ¿Dónde estabas hijo? Te has perdido

- Estaba con Cayetana y María Fernanda mamá, descambiando los beneficios obtenidos en la ruleta y la tragaperras.

- ¿Ha ganado?

- En la ruleta un millón de euros y en la tragaperras treinta mil, irán bien para pagar la fiesta, ja, ja, ja.

- ¿Un millón de euros?

- Sí, el otro día seiscientos mil, hoy un millón, esta niña es una caña, dice que la virgen María le dice los números.

- Ja, ja, ja, estará contenta María Cristina, ja, ja, ja…

Tomás notó como a su madre empezaban a subirle los efectos del alcohol, estaba hermosa y simpática con este punto de embriaguez. Carmen se precipitó al ver que Tomás se reía de ello y le dijo que ella no había bebido. Tomás le dijo que hoy si podía beber, y vaya cosa que le dijo, se aferró a la botella de wiski y ya no la soltó hasta que se vació antes de irse. Carmen era así, espontánea, inocente, guapa, un buen cacho de tía buena y caliente, a Tomás le encantaba que así fuera Carmen, la amaba.

La orquesta iba amenizando la velada tocando compases lentos, la cantante no estaba. Glend llevaba un pedo del copón, Tomás pensó que no la dejaría ir sola a su casa con esta cogorza. Carolina conversaba con un grupo de policías que habían anticipado su estancia en la ciudad, para cubrir la vigilancia de las personalidades.

Cristina solo tenía ojos para Tomás, y él se la sentó en su rodilla. Su madre al ver a su amiga de niñez sentada en la rodilla de su hijo, la emuló y se sentó en la otra rodilla. Ambos vestidos se levantaron para dejar paso a las manos y caricias de Tomás. Su madre se sorprendió con las caricias en su muslo, pero ignoró el hecho hasta que su vagina empezó a lubricarse. Tomás a su madre no le tocó el coño, pero sí a Cristina. Le cogió su largo clítoris con la yema de los dedos y lo pajeaba como si de una mini polla se tratara. Ángela notó como Cristina se estremeció al correrse, su cara y su expresión no dejaban dudas de lo que se estaba cociendo entre sus piernas. Deseaba que su hijo le hiciera lo mismo y con pequeños movimientos intentaba acercar el coño a los dedos que masajeaban sus muslos, pero Tomás sabia esquivar esos movimientos y le dejaba la yema de los dedos en las ingles sin llegar ni siquiera rozarle el monte de venus. Ángela estaba nerviosa. No sé qué hubiera pasado si la cantante no hubiera aparecido e interrumpió el momento.

- Buenas noches, después de haber cantado para usted ¿Me podría dedicar un baile?

- Ja, ja, ja. Dedicado y adjudicado.

Muy a su pesar las dos damas se levantaron de su rodilla y Tomás se fue con la cantante caribeña a bailar. Poco tardó en estar arrimada a su polla y pocas vueltas dieron para que fuera ella, la cantante, la que llevara en volandas a Tomás hacia el rincón donde él había follado con alguna de sus amantes. La cantante lo había observado en sus veladas desde arriba del escenario, lo había visto dirigirse al rincón en varias ocasiones, y conocía y se imaginó, lo que hacía en el lugar.

Al llegar al rincón, ella quiso llevar el control de la situación y rápida sacó la polla del muchacho y empezó a mamársela. Seguramente ella ignoraba que en la polla de Tomás restaban los fluidos del coño de su jefa. Mamó del rabo hasta que Tomás decidió tomar la iniciativa, y como en él era costumbre empezó con besos en la boca, cuello y pechos, para después ladear su tanga y apuntar su polla a la entrada de su coño. Se rodeó la cintura con sus piernas y la caribeña supo por primera vez en su vida y por muchas pollas que habían pasado por su coño, lo que era un mete saca conejero vibrador. Tuvo Tomás que ahogarle los chillidos de rata acorralada que emitía, con la boca. La cantante se corrió como si se vaciara un cántaro de agua en el suelo, y no una, dos veces seguidas mientras duró lo que Tomás quiso que durara aquel polvo furtivo. Cuando la descabalgó la ayudó a mantenerse en pie.

- ¡Dios mío! Ahora lo entiendo todo muchacho, esto es increíble.

- Estás un rato buena ¿Cómo te llamas?

- Ja, ja, ja, Lucy y tú Tomás, eso sí lo sé, y que siempre vas muy bien acompañado, y ahora ya lo entiendo ¡Dios mío! Vaya polvete.

Tomás sonriendo salió bailando con ella del rincón. Sus amantes, las que habían estado con él en el mismo lugar, supieron perfectamente lo que había ocurrido allí. La cantante subió al escenario y Tomás se fue a su mesa. Su madre le sonrió a su llegada. Cayetana insistía en continuar jugando, se hacía pesada, como una niña chica, al final le dio unas fichas y se desentendió de ella, que se fue corriendo con María Fernanda a jugar. Glend, Carmen y Raquel se estaban descojonando de risa y vete a saber el porqué, el alcohol tendría algo que ver seguro. Rocío estaba como ausente, Tomás la llamó a que se sentara a su lado.

- ¿Cómo estás Rocío, te diviertes?

- Si te digo la verdad Tomás, el único aliciente de estar aquí es que estás tú, mi cabeza anda detrás del montón de trabajo que tenemos mañana.

- Relájate un poco Rocío, verás cómo lo harás todo perfectamente.

- Lo haré bien Tomás, por cierto los cambios de proyecto que has mencionado si me los anticipas, me ayudarás.

- Sí, he pensado que sería conveniente quizás concentrar los dos talleres en uno, ampliarlo o construir uno nuevo si se tercia. La parcela industrial que hay detrás del principal junto con este, quizás la destine a la ampliación de la fábrica y hago ahí los almacenes y centro de distribución y el espacio que ahora ocupan en la fábrica dedicarla a producción, pero debo esperar a que mi padre le dé el visto bueno, la fábrica es su responsabilidad.

- Ah, bien, pues eso varia mi plan de trabajo, perfecto, podré dedicarle más tiempo a la presentación y ayudar a Amparo que va sobrecargada.

- Perfecto.

- Mañana a las nueve tenemos la presentación con los trabajadores de los talleres. Ya tengo el discurso y las directrices que deben seguir a partir de mañana. Amparo me ha ayudado a prepararlo.

- Seguro que no falla. A las ocho y media saldremos de mi casa con Eloísa, para ir después a la notaria. Me llevo también a Ruth esta noche a casa, quiero ir a media mañana con ella a su casa con Carolina.

- Bien.

- Te he mandado un correo con las claves de las últimas transacciones hechas, ponlas en lugar seguro. Pronto nos iremos, ya está empezando a ser tarde y mañana madrugamos.

- Sí, creo que será lo mejor ja, ja, ja…

Tomás decidió irse ya del casino. Así fue avisando a todas y todas se dispusieron a marchar. En este momento, llegan a la mesa Cayetana y María Fernanda con un montón grande de fichas.

- ¿Has vuelto a ganar?

- Poco, porque apostaba pocas fichas, es diver jugar a la ruleta ¿Eh Tomás?

- Sí Cayetana, pero no debes enviciarte con el juego, la ludopatía es mala.

- Vale Tomás

La cantante le sonrió desde su escenario, se fueron despidiendo de la gente y salieron del casino. Glend iba muy bebida, Tomás pidió un taxi de once plazas para que llevara sus señoras y a Glend a su casa. Él se subió con Eloísa, Ruth i su madre al Ferrari. Quedó con Carolina hacerse una llamada a media mañana por si deseaba ir a la casa del psiquiatra para revolver las cosas personales de él y ver si encontraban algo más que pudiera ayudar a resolver el caso de su suicidio o asesinato. Cristina frustrada por no haber podido follar con Tomás, tenía el coño ardiendo.

- Tomás ¿Nos veremos mañana?

- ¿Tienes el día muy ocupado?

- No, solo esperar si me llamas, no puedo ya vivir sin ti Tomás, te necesito.

- Te llamaré, seguramente por la tarde ¿Te va bien?

- Sí Tomás estaré esperando tu llamada.

- Bien Cristina, de paso prepara toda la documentación de los capitales que deseas que te gestione AFRODITA, voy a hacer esta semana varias inversiones y te haré participar en alguna. Al final vas a ser más millonaria de lo que imaginabas.

- Ja, ja, ja, Suena bien, pero yo lo que quiero es amarte, quiero ser como Ruth, Tomás, acéptame como una de tus señoras por favor.

- Todo se andará Cristina, despacio, de momento lo estás haciendo bien, pero no es sencillo pertenecer a la familia, hay requisitos que a lo mejor no aceptas o no son de tu agrado.

- Tomás, haré lo que sea por estar a tu lado.

- Por cierto, no te he comentado, estás realmente hermosa esta noche, te favorecen las transparencias. Estas un rato buena, mañana nos daremos un revolcón, ya se me pone la polla tiesa solo de pensarte.

- ¡Oh Tomás! Como me alimentan tus palabras. Gracias.

Llegaron a casa y Tomás se fue directamente al jardín, se desnudó y se puso a nadar en la piscina. Eloísa y Ruth, también se desnudaron, ante la mirada atónita de su madre. Aquellas que eran sus amigas, ahora eran siervas de Tomás. Cuando él salió de la piscina ambas lo secaron con una toalla.

Ángela iba un poco bebida, y observaba la escena atónita. Aunque ya empezaba asimilar que esto era así. Miraba a su hijo y a su polla y no podía evitar el deseo interior de abrazarlo y hacer el amor con él. La continencia en emprender esta acción la tenía nerviosa. Tomás la rodeo en un abrazo y la besó en la boca a la vez que le daba las buenas noches. Ángela notó durante el abrazo la polla erecta de su hijo aplastarse a su estómago, le llegaba casi a los pechos y vio el capullo grande rosado como aparecía entre el canalillo de sus pechos. Abrió la boca instintivamente con ansias de comerse el rabo de su hijo, pero este se apartó, cogió de la mano a Ruth y a Eloísa y se fue a su habitación. Ángela se quedó en el jardín, se sirvió un wiski con hielo y lloró. Sus lágrimas eran de frustración.

Tomás llegó a su habitación con las dos damas ya desnudas, se tumbó en la cama y las incitó a que fueran ellas las que le hicieran el amor. Eloísa, empezó a devorarlo, sus besos recorrían todos los caminos que marcaban los músculos del cuerpo de su dios. Le estaban mamando la polla las dos y entre ellas pactaron que se subiera primero a ella Eloísa, y así lo hizo. Aquella belleza madura estaba a punto de ser preñada. Tomás estirado empezó a hacer botar sobre su polla aquella mujer que gemía como los cochinillos.

Detrás de la puerta, ebria Ángela lloraba y a la vez se tocaba el coño, escuchaba los jadeos de Eloísa y la celaba. Después escuchó los jadeos de Ruth, para volver a escuchar los de Eloísa y otra vez los de Ruth, su vagina lloraba, desprendía ya tanta lágrima que en su corrida masturbadora el orgasmo dejó un charco de flujos en la misma puerta de la entrada a la habitación de Tomás. Su llanto aún después de correrse continuó y más lloró cuando pudo escuchar cómo era Tomás el que jadeaba cuando vertió todo su semen primero dentro de Eloísa y un rato después, dentro de Ruth. Tardó una hora en escuchar el silencio en la habitación y ella continuaba llorando. Tomás percibió sonidos detrás de la puerta de entrada a su cuarto y se levantó a ver qué era lo que sucedía.

Cuando Tomás abrió la puerta, se encontró a su madre desnuda, ebria y llorando; sentada en el suelo, espatarrada sobre un charco de líquidos provenientes de su coño Tomás la cogió en brazos y la llevó a su habitación. Cuando la tumbó en la cama le dio un beso lleno de amor en la boca que su madre recibió como un regalo de dios. Entrelazaron lenguas y Ángela agarró la polla de su hijo, pero este, delicadamente le cogió la mano, la regreso sobre la cama, y le dio otro beso y las buenas noches. Tomás dejó a su madre tumbada en la cama y aun lloriqueando pero más tranquila.

De regreso a la habitación las dos damas desnudas eran la imagen terrenal de las diosas del olimpo, preciosa postal. No pudo resistir que su polla se levantara de nuevo y les aplicó un mete saca conejero vibrador a cada una llenándoles de nuevo el coño de leche. Exhaustas y él también se durmieron las dos abrazadas a su dios.

La mañana Tomás la empieza a primera hora, no necesita mucho tiempo durmiendo para descansar, sigue sus pautas habituales, café, piscina y gimnasio. Cuando regresa a la habitación ve a las dos damas durmiendo plácidamente abrazadas entre ellas. La imagen le vuelve a poner la polla tiesa. Se mete en medio de las dos y de la manera más tierna posible empieza a sobarlas, acariciarlas y a comerles simultáneamente el coño. Ellas van despertando con sus jadeos primero suaves y cada vez más intenso.

- Buenos días bellas afroditas

- ¡Oh Tomás amor mío! – Dice Ruth

- Te amo, sí, te amo, te deseo, quiero ser la madre de tus hijos.

Dice Eloísa mientras el falo de Tomás se va introduciendo en su coño. Ruth, se ha incorporado y arrodillado a su espalda y empieza a sobarlo de besos. Tomás le hace agarrar la polla y le dice que la sacuda dentro de la vagina de Eloísa. Eso hace que se corran los dos a la vez abundantemente. Cuando Tomás saca la polla de dentro del coño, Ruth se apresura a chupársela. Aún empinada y Tomás sentado en la cama, Ruth se sube encima y se la mete entera. Gime, llora, muerde el cuello de Tomás, él le sacude las tetas y le da nalgadas a mano abierta en su culo, ella lo goza.

Como a Tomás le gusta follar a una mujer, sentada y ensartada a su polla, andando y follando a Ruth se van hacia la cocina a desayunar. Así vio Ángela como entraba Tomás al jardín, casi se atraganta con el café cuando apareció su hijo con Ruth ensartada a su polla, gimiendo y llorando de placer. La resaca era fuerte y le impidió otra reacción que no fuera simplemente observar y no decir nada. Eloísa se sentó a su lado y le pasó el brazo por el hombro.

- Ángela, amiga, sabes que te quiero, eres mi amiga desde la niñez, no quiero hacerte daño, tu hijo me ha hecho ver el mundo de otra manera. Yo era una infeliz Ángela, mi marido de líos con hombres extraños, prostitutos, yo, vida de clausura, ahora respiro. Para mí, tu hijo es mi dios, y ya no concibo la vida sin su protección, tanto mi hija como yo le pertenecemos, y más ahora que seremos madres en la Familia, Estoy feliz en la Familia, Villa Carmen es mi verdadero hogar.

- Eloísa, entiéndeme, se me hace todo tan extraño, me fui hace apenas un mes y cuando regreso me encuentro en un mundo nuevo ¡es mi hijo! lo veo feliz, tengo miedo a que todo esto se derrumbe y le haga daño ¿Lo entiendes?

- Sí te entiendo y no se derrumbará, sabe perfectamente lo que hace, ninguna de nosotras seriamos nada sin él, se lo debemos todo.

- ¿Le amas? ¿Amas a mi hijo?

- Con locura, es más que amor, es una veneración lo que le tengo. Llegaría a morir por él.

En este momento en un rincón del jardín se escuchó el aullido de Ruth, Tomás le llenó el coño de semen. Ángela se estremeció.

Aparecieron Tomás y Ruth y él empezó a dar órdenes.

- Venga ir a vestiros, vais a venir las dos al taller conmigo, hoy hacemos la presentación de sus nuevos jefes y les damos las nuevas directrices a los empleados, después iremos a la notaria Eloísa y yo. Mientras Ruth, te irás con Carolina a ver qué novedades hay en tu casa, esperadme ahí, hasta que yo vaya.

Tomás indiferente a la presencia de su madre, llamó a la fábrica. El altavoz estaba puesto mientras desayunaba, su madre escuchaba.

- Buenos días Rosa

- Buenos días Tomás

- ¿Hay alguna novedad?

- Hoy terminaré de recoger los informes de los encargados de cada sección. En cuanto los tenga te lo paso. Te recuerdo que comes con Dauphine de ZORRA, está en el hotel Excelsior, me ha dado su móvil, te lo envío, hemos quedado que la llamarás cuando vayas a recogerla. Os he reservado mesa en el restaurante del lago.

- Bien, avísame si Iñigo aparece, ahora le he enviado un mensaje, intentaré hacerme una escapada a la fábrica cuando este él.

- De acuerdo Tomás. Otra cosa, es que tengo que decírtelo o moriré. Te amo, te deseo, no sabes lo que daría por ser una de tus señoras, sueño a todas horas contigo, solo ahora al oír tu voz ya he recobrado vida. Te amo.

- Relájate Rosa, todo a su tiempo, ya sabes que eres importante para mí. Te tengo en el corazón y además estás un rato largo de buena. Ya te dije que un día nos iremos tú y yo y te estaré follando de aquí al Canadá, ja, ja, ja. Va, que hay muchas cosas que hacer, nos decimos Rosa, Adiós.

- Adiós Tomás. Te amo.

Su madre escuchaba y haciéndole compañía a la resaca, lloriqueaba sobre la taza de café. Fue Tomás a vestirse y bajó con las dos señoras, que llevaban los vestidos de fiesta de la noche de celebración en el casino. Daban miedo. Parecían a la luz del día dos cazadoras de sexo con sus transparencias.

- Mamá, vístete y nos iremos a Villa Carmen, así conocerás aquello y me esperas ahí hasta que terminemos la presentación. Eloísa, Ruth, al final no vendréis a los talleres, os quedáis en la villa con mi madre y os cambiáis de ropa, que Pilar le haga un tour turístico y le explique cómo funciona la villa.

- ¿Voy a cambiarme Tomás?

- No, mamá, así vas bien, ahí hay ropa si quieres, Cualquiera te dejará algo. Vamos que es tarde.

Tomás llegó a Villa Carmen y había ambiente, Pilar y Raquel pululaban ya por ahí a todo trapo. Tomás le encargó a Pilar que le explicara la villa a su madre, Amparo y Rocío con un montón de carpetas estaban listas para irse. Eloísa y Ruth fueron recibidas con aplausos. Rosalía al ver a Tomás, se le echó encima y él la cogió en brazos, la presentó a su madre como la joya de la Familia. Había una actividad y una felicidad desbordante. Cayetana y María Fernanda trajinaban encargos de Raquel. Se acercó Isabel dando las novedades en seguridad y la coordinación con los agentes del gobierno. Le dijo que Carolina la había asesorado y ayudado en el montaje.

Pilar cogió del brazo a Ángela y la madre de Tomás vio como él se iba con Rocío y Amparo. Iban las dos vestidas de ejecutivas agresivas, sexys y calienta pollas. Tomás se sintió satisfecho. Llegaron al taller y ahí había concentrado todo el personal. Pilar había dispuesto una tarima alta con micrófonos para que pudieran verse y escucharse a los nuevos propietarios del taller, y hacia allí se fueron los tres.

Empezó Amparo presentando a los presentes y les explicó la situación financiera de la empresa y la compraventa realizada por AFRODITA. Después de explicar los detalles financieros de los talleres y las concesionarias, dio paso a Rocío como la nueva directora general de los talleres.

Rocío fue agresiva en sus primeros tonos y mensajes exigiendo orden y disciplina. Habría un control férreo del comportamiento de los empleados. Les dijo que rellenarían los próximos días un formulario acerca de sus aptitudes, con propuestas formuladas que serían revisadas y debatidas en reuniones personales. Les dijo que se fueran presentando a su oficina uno a uno los encargados de cada sección. También requirió al personal administrativo que se reuniera con Amparo después de esta presentación. Que fueran cada uno a su puesto de trabajo y continuaran las labores que tenían pendientes. Después de algunas exposiciones más le dio la palabra a Tomás.

Con la voz pausada, firme, segura y amable con la que hablaba Tomás, cautivó a todo el personal. Todos lo escucharon con suma atención y él les deleitó con un discurso donde valoraba el esfuerzo personal, la actitud por sobre la aptitud, el aprendizaje constante para la mejora tanto personal como profesional y sobre todo la comodidad en el trabajo, la falta de errores da sosiego y ese, da paso a la tranquilidad. Les motivó y eso se pudo comprobar cuando después de su discurso todos aplaudieron y se fueron a sus puestos de trabajo con una actitud renovada.

Para Tomás y todo el personal Amparo y Rocío habían estado majestuosas, a más altura de lo que se les esperaba. Ellas también se sentían muy satisfechas por el trabajo realizado. Rocío se acercó a Tomás antes de que este se fuera.

- Tomás, gracias por confiar en mí, no te defraudaré.

- Ni lo dudo Rocío, eres fantástica

- Quien me tenía a mí que decir hace poco más de un mes que me encontraría dirigiendo una empresa ja, ja, ja…

- Nos hemos encontrado en el camino Rocío y yo me enorgullezco de que haya ocurrido.

- Vida nueva, una gran Familia, felicidad ¡Oh Tomás! No me cansaré de decírtelo gracias por cómo nos has tratado a todas, te amo.

- Así es Rocío y después nos queda un año de universidad, lo llevaremos todo bien, verás.

- No lo dudo Tomás al cien por cien.

Tomás y Rocío se besaron, Amparo se añadió al abrazo y al beso, y Tomás se fue a villa Carmen a buscar a Eloísa para ir a la notaria.

Isabel lo paró en la puerta para decirle que recién había llegado Carolina con dos agentes del gobierno. Tomás no disponía de mucho tiempo por lo que fue rápido. Se saludó con Carolina y los agentes, les dejó en manos de Isabel y le dijo que después de la notaria irían a casa de Ruth, que si quería ir ellos estarían ahí. Carolina le dijo que se llevaría ella a Ruth, hacia allí, que hiciera tranquilo en la notaria. A su madre, Ángela, no le dio tiempo a dirigirle la palabra que ya se había ido con Eloísa.

Llegaron a las nueve en punto. Clarisa lucia espectacular, aquella abogada rubia, alta con melena de aspecto nórdico, ya les esperaba.

- Buenos días Clarisa.

- Buenos días Tomás, Eloísa.

- Bien tú dirás.

- Mira este es el poder que Eloísa te firmará para que puedas gestionar su divorcio y los bienes que consigas. Ahora entraremos, el notario lo leerá y firmáis. Después a la hora de firmar el divorcio, el notario ya dará fe del poder que se te otorga ante el ex marido de ella.

- Bien.

Fue rápido, entraron, firmaron y se fueron. A la salida Tomás quedó con Clarisa para encontrarse antes de las doce en el club de golf para ir a la notaria de nuevo a firmar el divorcio. Al ser de mutuo acuerdo no necesitaba la mediación judicial, con un acta notarial era suficiente. Se despidieron y Tomás y Eloísa se fueron hacia la casa de Ruth, antes llamó y ellas aún no estaban, decidió irse a tomar un café a la Oca. Cristina parecía que le olía y apareció en la cafetería, al verlos se fue hacia ellos.

- Buenos días

- Buenos días Cristina, estás radiante.

- ¡Qué va! Llevo una resaca por lo de ayer de mil demonios.

- Vaya al final la pillaste. Hay que beber con moderación.

- ¿Qué hacéis ahora? ¿Dónde está tu madre?

- Nosotros estamos de trabajo, mi madre en Villa Carmen.

- ¿Puedo ir a verla allí?

- Claro, esto es un privilegio que tendrán nuestros clientes.

- Prefiero que me dejes ir por ser tu amiga

- Ambas cosas son compatibles. Dale recuerdos a mi madre, dile que a media tarde estaré para ella.

- Bien, se lo diré.

- Venga Eloísa, nos vamos que el tiempo apremia. Adiós Cristina preciosa.

- Adiós Tomás. Te amo.

Llegaron a la casa de Ruth y ella aún no había llegado, el agente de seguridad que se mantenía allí les saludó y abrió la puerta. Tomás entró con Eloísa y se fueron directamente al mando de luces, las abrió completamente todas. Le dijo a Eloísa que esperara en el salón y se fue al despacho del psiquiatra. Dejó dos USB en una caja en una zona de libros. En uno de los USB aparecía César, con el ex marido de Eloísa, imagen grabada en el piso de Ruth. En el otro USB el psiquiatra aparecía en un video pedófilo con el obispo dándose el lote con niños de algún país de Asia. Los dejó ahí como medio escondidos, pero que fueran fáciles de localizar.

Eloísa estaba tumbada en el sofá medio dormida, las consecuencias de la resaca del día anterior en el casino, follada como estaba y el hecho de haberse levantado temprano hicieron mella en ella. Parecía un ángel dormido. Tomás se sentó a su lado y puso su polla de almohada en la mejilla de la mujer. Al notar la polla de su amo, sonrió de felicidad, pero muy astutamente le recordó que aún estaba en días fértiles. Tomás sonrió por la ocurrencia de Eloísa.

Ella tomó la iniciativa, le desabrochó el pantalón, le sacó la polla y empezó a mamársela. Eloísa iba aprendiendo, en dos días había mamado más polla que en toda su vida. Tomás le sujetaba con una mano un pecho y jugaba con su pezón, lo estiraba, presionaba y amasaba sus mamas con las manos, mientras ella intentaba introducirse cada vez más polla dentro de la boca.

Cuando la polla de Tomás ya relucía de saliva y completamente lubricada, Eloísa se sentó encima y empezó a cabalgarla. Los pechos bombeaban al ritmo del vaivén frente a su dios e intentaba darle tetadas en la mejilla mientras subía y bajaba de aquel mástil que estaba a punto de hacerla correr. Tomás le agarró los pechos y la manera y forma que los chupó y succionó hicieron gritar, llorar y correrse a Eloísa.

Al entrar en la casa, Carolina, Carmen y Ruth escucharon los jadeos de los amantes y los lloros y gritos de Eloísa, todas sabían el motivo de ellos, las tres sabían que los arrancaba la polla de Tomás. Se quedaron en un primer momento mirándose entre las tres y después observaron desde el umbral de la puerta del salón, la escena del polvo que estaban gozando Eloísa y Tomás.

Ella terminaba de correrse y esperaba el semen del semental que la tenía que preñar, pero él, lejos de eso, llamó a Carmen, Ruth y a Carolina para que se acercaran.

- Ruth, cómeme los huevos y el culo.

- Sí, Tomás. Te amo.

- Carmen desnúdate y desnuda despacio y frente a mí a Carolina.

Carolina estaba sin palabras, no tuvo reacción, miraba a Eloísa sentada y ensartada a la polla, que a ella la tenía loca, y observaba a Ruth comiéndole los huevos y el culo con devoción y placer. A la vez se vio desnuda, y sintió el contacto de unas manos suaves y unos pechos y pezones que rozaban su desnuda piel y masajeaban su cuerpo. A Carolina se le erizó la piel y se le humedeció el coño. Había llegado un momento que ya había gozado en algunos de sus últimos sueños, que Carmen le hacia el amor. No pudo reprimirse en abrazar a Carmen, sobarle el culo y las tetas y buscar su boca para fundirse en un morreo. Carmen la ponía a mil y la empezó a devorar.

Se encontraban ambas sobre la alfombra en pleno sesenta y nueve, cuando Tomás descabalgó a Eloísa y metió de una sola estocada la polla en el coño ya encharcado de salivas y flujo de Carolina, que se encontraba en cuatro. Carmen desde abajo, ahora le saboreaba los huevos a la vez que le chupaba el clítoris a la inspectora. Eloísa besó a la inspectora y esa correspondió el beso y además le agarró los pechos para empezar a masajearlos, ella se deleitaba acariciando suavemente el contorno de sus músculos.

- ¡Que musculatura, impresionante! ¡Oh, como me gusta!

- ¿Te gusta cómo se tensan sus músculos mientras me la follo Eloísa?

- Me encantan, es una gozada, yo siempre había soñado en tener un cuerpo así.

- Gózalo Eloísa, gózalo.

Eloísa lamia los músculos del cuerpo de Carolina con la punta de su lengua, a la vez que sus labios los succionaban delicadamente en toda su forma. Carolina entre esto y la follada que le estaba metiendo Tomás se corrió. Ruth, poco participativa hasta el momento, también por su poca movilidad con el brazo herido, ahogó el grito de placer de la inspectora en su boca.

Tomás hizo mantenerse en cuatro a Carolina y le montó a Carmen encima, exponiendo ambas sus culos. Los pechos de Carmen aplastados en la espalda de la inspectora, con las manos agarrándole las tetas. Eloísa se coló debajo de Carolina en sesenta y nueve y le ofreció su coño para comer. Tomás empezó a follarse a Carmen, pudo comprobar ambos culos y el de Carmen era de largo muy superior en todo al de la inspectora, si bien es verdad que de culos como el de Carmen pocos hay.

Indistintamente Tomás iba cambiando de coño, a ambas les había aplicado un mete saca conejero vibrador y ambas se habían fundido en sendas corridas. Cuando él estuvo a punto de correrse, se aferró a Ruth, se la montó sobre su polla y le metió un mete saca conejero vibrador llenándole el coño de leche. Ruth, también estaba en días fértiles.

Cuando todos se recompusieron, sonaron las risas y las admiraciones una a la otra de cómo había ido la sesión sexual. Con humor y buen ambiente fueron vistiéndose. A Tomás le gustó esta sintonía entre ellas. Le dio a pensar y tuvo que reírse por sus adentros dándole vueltas del porque las mujeres al igual que se le enganchaban se volvían bolleras, ja, ja, ja…

- Chicas, venga a lo que hemos venido, me queda poco para estar con vosotras aquí, debo ir pronto a la notaría. Has venido Carmen.

- Sí Tomás, para ayudar a Ruth a coger cosas, como ella tiene el brazo herido.

- ¡Qué guapa estás Carmen! Me alegra que ayudes a Ruth.

- ¡Oh Tomás, te amo! ¿Has visto que musculatura tiene Carolina? Así de fuerte para enfrentarse a los ladrones y criminales.

- Sí Carmen los he visto ¿Te gustan?

- Sí, además esta fuerte ¡eh!

Carmen iba diciendo esto mientras le palpaba el cuerpo, Carolina se sentía protagonista, Eloísa la miraba y tocaba con devoción y Carmen hablándole maravillas. Ruth, más discreta solo tenía ojos para Tomás, al que agradeció que fuera ella la elegida para depositarle dentro su semen en este revolcón.

Carolina propuso ir al despacho a revisar y le iría haciendo algunas preguntas a Ruth acerca del comportamiento de su difunto marido. Fueron hacía allí y Ruth iba explicando lo poco que sabía que hacia su marido en aquel inmenso despacho, lleno de libros más de adorno que para otra cosa, estanterías, cajoneras, todo anteriormente había sido inspeccionado por la policía, pero sin saber que buscaban, solo alguna cosa que pudiera relacionarse con el suicidio y lógicamente buscar nada es encontrar nada.

Carolina levantó la tapa de un doble fondo de una cajita, que pasaba desapercibida por insignificante, pero sin dejar de ser una caja donde se guardan cosas. Dentro había dos USB. Anteriormente dos USB encontrados también de forma fortuita, habían servido para seguir una pista que le llevó al caso estrella de su carrera de policía. Todos se dirigieron al ordenador de Ruth, a ver que había en las dos tarjetas de memoria.

En uno de los USB aparecía César, follando con el ex marido de Eloísa, imagen grabada en el piso de Ruth. En el otro USB el psiquiatra aparecía en un video pedófilo con el obispo dándose el lote con niños de algún país de Asia. Todas se quedaron perplejas, las que más; Eloísa de ver a su marido follando con César y Ruth, su difunto marido con el obispo follando niños en Asia.

Carolina pidió a los presentes máximo secreto de lo que habían visto. Vio ante sus ojos, quizás el caso más grave de pedofilia descubierto hasta la fecha en el país. Imágenes de pornografía infantil, gravadas en algún país asiático del propio obispo en su juventud junto al psiquiatra. A Carolina cada vez le quedaba más claro que psiquiatra fue asesinado por César o Amador por tener estas imágenes y a saber si la congregación también participó en el asesinato y esta era la tapadera de una red pedófila dirigida por el obispo.

Tomás tenía que marcharse, las dejó que continuaran investigando.

- Bien Carolina he de irme, por favor hazte cargo de mis señoras cuando hayáis terminado. Ahora tengo notaria y después almuerzo con una cliente de INDITOX iré a villa Carmen por la tarde.

- Bien Tomás, así lo haré. Gracias por la sesión de hoy, ha estado genial, en mi vida me hubiera imaginado cometer actos lésbicos, ja, ja, ja, ha sido divertido y satisfactorio.

- Bien, me alegra Carolina. Ve con cuidado con el caso que se te ha abierto ya ves cómo se las gastan esta gente, investiga bien primero sin levantar sospechas que sabes lo que sabes, seguro descubres algo más. Podremos también escudriñar la vivienda del marido de Eloísa que aparece en el video, hoy firmo su divorcio y la casa pasa a ser de su propiedad.

- ¡Joder! Perfecto, si mejor esperar e investigar, ya me dices cuando dispongáis de la casa para ir a echar un vistazo.

- Y en la congregación pronto tendré que hacerles un mantenimiento informático, también te aviaré.

- Vaya, me dejas pasmada, parece que lees mis pensamientos.

- Te los leo, al igual que te leí el deseo que tenías a Carmen y de cómo babeaba tu coño con ella.

- ¡Oh Tomás! Si me hablas así no tardaré en mojarme de nuevo.

- Has seducido también con tus músculos a Eloísa, las tienes embelesadas ja, ja, ja…

- ¡Oh Tomás, me hace sentir tan bien ese afecto!

- Eso es bueno, bien he de irme, adiós Carolina

- Adiós Tomás. Te amo.

Tomás se fue hacia el club de golf a encontrarse con la abogada, Clarisa. Llegó y ella no estaba, de hecho aún no era la hora quedada. Tomás se tomó un café y llamó a Rosa.

- Buenos días Tomás.

- Buenos días Rosa ¿Alguna novedad?

- Sí, Iñigo ha venido, ha dejado en tu despacho unas cajas y ha dicho que tenía que irse, que ya te llamaría para verte mañana y explicarte, que vendría con dos instaladores y os iríais juntos a villa Carmen a instalar los aparatos, así los denominó, ja, ja, ja…

- Bien.

- Han llegado ya los informes de cada sección, te los estoy resumiendo para que te sea más ágil, te concentro datos. Dauphine esperará a que la llames en el hotel, tienes su ubicación y teléfono. Llámala cuando vayas a buscarla.

- Bien Rosa, gracias por todo, te lo agradezco.

- Ja, ja, ja… en lo de agradecer mejor me callo ja, ja, ja.

- Sí, ahora no es el momento ja, ja, ja.

Apareció en el club de golf Clarisa.

- Buenas otra vez caballero.

- Hola Clarisa ¿Quiere un café, una cerveza, un vermut?

- Un café va bien.

- Mira esta es la lista de lo que va a pasar a ser de Eloísa. La casa, el apartamento de la costa, el de Cap d’Age se lo queda él. Un valor por seis millones de euros de este paquete de acciones en tres inversiones. Dos millones en dinero efectivo, y un millón en valores. Además de la custodia de sus hijos le tendrá que pasar mensualmente la cantidad de dos mil euros.

- Bien ¿Está de acuerdo?

- Costó, no fue fácil, él se retiró, pero regreso después de hablar con su abogado de las consecuencias que podrían tener aquellas imágenes ante un juez. Hoy él tampoco estará en la firma, ha otorgado poderes a un abogado.

- Mejor, menos lio, y así todo irá rápido, debo de comer con una clienta de la fábrica.

- Hablando de comer, a ver si un día me concedes el honor de invitarme a una comida de esas que haces a tus señoras, que me han silbado en los oídos que son de escándalo, ja, ja, ja…

- ¿Ah sí? Y ¿Qué pájaro te ha silbado eso?

- Huy, eso si no te lo diré, ja, ja, ja…

- ¿De verdad me das la oportunidad de poder presumir de tu belleza y compañía, a mi lado en una comida romántica?

- Ja, ja, ja… esta si es buena, si, te doy la oportunidad, ja, ja, ja…

- Tienes algo en el ojo izquierdo, como una pelusa

- Voy a ver en el espejo del servicio.

Clarisa se fue al servicio a ver la pelusilla en el ojo izquierdo que le había dicho Tomás que tenía. Al poco Tomás la siguió hacia allí. Al llegar a la entrada del servicio de señoras comprobó que solo estaba Clarisa mirándose el ojo.

- No veo que tenga nada

- Déjame ver

Tomás se acercó a ella, le rodeó la cintura con su brazo, la levantó y se la llevó dentro del habitáculo para cambiar pañales a los bebes. Sin soltarla, le dio un beso largo con lengua en la boca, que ella aceptó y gozó. Tomás le levantó la falda y ladeó el tanga de hilo rosa. Se sacó la polla y la apuntó a la entrada, se rodeó la cintura con una pierna y su capullo penetró en la vagina. Se oyó el primer gemido.

Tomás la sentó sobre su polla, la empotró de espaldas a la pared y cuando hubo entrado toda y se había acomodado en el interior de la vagina, empezó a moverse. Le sacó los finos y pequeños pechos de puntiagudo pezón y los chupó, lamió y succionó. Ella estaba pronta a llegar al primer orgasmo, tan pronta que hasta a ella le sorprendió que se corriera tan rápido cuando Tomás empezó el mete saca conejero vibrador. Solo de empezar se corrió, y a los dos minutos repetía. Su boca nadaba en la saliva de Tomás jadeando y balbuceando palabras difíciles de entender. Tomás la descabalgó, le dio un beso profundo, mientras ella terminaba los espasmos y gimoteos, se guardó la polla. No se corrió.

- Esto es un vermut anticipado para el día de la comida.

- ¡Joder Tomás! ¡Uf, como follas muchacho! ¡ahhhh, ohhh! Si aún me estoy vaciando ¡Dios mío!

- Pues debemos darnos un poco de prisa o llegaremos tarde ja, ja, ja.

- ¡Qué cabrón! ¡Oh, dios! Como me has engañado con la pelusa del ojo, ja, ja, ja…

- Ja, ja, ja, te tengo ganas, de pillarte un día con tiempo y en otro lugar, estás un rato largo de buena Clarisa.

- ¡Vaya! Cuando tú quieras, y no tardes mucho en llamarme.

- Venga vamos.

Tomás y Clarisa se fueron a la notaria. Estaba ya allí el abogado y el notario los hizo pasar de inmediato. Leyeron las cláusulas del convenio, comprobaron el ingreso del dinero y el cambio de nombre de las propiedades que el mismo notario in-matriculó, la transacción de las acciones y los valores, firmó y se fueron. Tomás le recordó al abogado que a partir de este momento él debía abandonar la casa y no acercarse a ella ni a su mujer a menos de trescientos metros.

Tomás se despidió de Clarisa con prisas para irse pitando a su casa. Al llegar a su casa, se desnudó y se lio un canutillo de marihuana. Se sentó frente a la pantalla y entró en el ordenador del profesor, entro en su carpeta económica y accedió como la vez anterior también a la contraseña del banco. Manipuló los números le colocó a la cuenta ya más floja de capital por la entrega hecha a Eloísa la cantidad de sesenta millones de euros. Envió el dinero con la clave facilitada por Carol. Dejó instalado un simulador de programa para descifrar contraseñas y así el banco si investigaba pillara este virus como programa propio en el ordenador y que pareciera que la manipulación la había realizado el profesor desde su computadora.

Después de eso, se duchó, se puso una camiseta blanca de hilo fino enrejado y un traje fresco de lino de Armani, salió de la casa para ir a buscar a Dauphine. Tenía tiempo, pasaría antes por la villa a ver a su madre como le iba la visita con sus señoras.

Al llegar a la villa, había mucho movimiento, operarios preparando los escenarios para el día de la inauguración y su madre ahí con Pilar dirigiéndolos. Pili fue a su encuentro.

- Hola Tomás.

- Ola Pili, guapísima ¿Cómo estás?

- Un poco mejor, pero este moratón no marcha y aun no puedo mascar con normalidad.

- Pili, preciosa, verás cómo pronto te pondrás bien, tenemos que tener paciencia y que evolucione a bien la contusión.

- Sí ¡Qué remedio! Tengo ya preparadas las invitaciones y te mandaré la lista para que las repases, cuando me des la conformidad, las envío.

- Ok. Pili, perfecto, así me gusta, eficiencia.

- Mira ahora viene Raquel, también quiere comentarte algo.

- Hola Tomás.

- Hola Raquel guapísima, dime

- He preparado la lista de todos los víveres necesarios para la fiesta según me ha marcado Pilar ¿Te paso la lista para que me autorices la compra?

- Sí Raquel, muy bien, veo que todo marcha, no te olvides de preparar algo para mañana celebrar los dieciocho años de Macarena, la hija de Anna.

- Todo previsto Tomás, ya tenemos la tarta encargada y unos confetis. Van a venir seis jovencitas amigas suyas de su misma edad, me lo ha pedido y le he dicho que si podían venirse a la piscina y hacer allí la fiesta.

- Perfecto, me agrada esta iniciativa tuya. Voy a saludar a mi madre, ¿Qué tal se porta?

- No ha parado de mandar ja, ja, ja, parece la directora, pero con Pilar se entienden bien. – Dijo Raquel

- ¿Y Rosalía?

- Está en los talleres con Rocío y Amparo.

- Bien.

Ambas se rieron y acompañaron a Tomás hacia donde se encontraba su madre.

- Hola mamá ¿Cómo vas por la villa?

- Un sitio precioso Tomás, un gusto exquisito en todos los detalles, aquí ayudo a Pilar con los obreros para que entiendan los dibujos y bocetos de ella, ja, ja, ja…

- Bien me alegro que lo pases bien. Yo ahora tengo que atender a Dauphine de ZORRA quiero cerrar una operación que si sale papá estará contento.

- Bien ¿vendrás luego a buscarme?

- Sí por la tarde pasaré a buscarte ¿Estás bien aquí? ¿Qué te parece todo esto?

- Ya te he dicho, una maravilla, precioso, y al parecer vas a liar una buena ja, ja, ja, ¡mi niño!

- Bien, me voy mamá, hasta luego.

- Hasta luego hijo.

Tomás antes de salir llamó a Dauphine, en un inglés perfecto. Quedaron que en media hora la recogería en la entrada del Hotel.

Al llegar con el Ferrari, vio a Dauphine en la misma puerta del hotel. Solo se conocían de video llamadas y verse el rostro, pero Tomás desconocía el tremendo cuerpazo de la jefa de moda y compras de ZORRA. Tomás se bajó para saludarla y abrirle la puerta.

- Bienvenida Dauphine, un placer saludarte en persona.

- Gracias Tomás, el placer es mutuo, después de tantas llamadas ya era momento de verte al natural, ja, ja, ja.

- ¿Tienes hambre Dauphine?

- Pues la verdad que un poco, aquí, coméis tan tarde, ja, ja, ja.

- Pues prepara el estómago que hoy vas a comer producto de la tierra. Vamos.

Tomás y Dauphine emprendieron rumbo al restaurante del lago. El maître los recibió con la cordialidad de siempre, Tomás se había convertido en buen cliente del local y era generoso con sus propinas. En la mesa de siempre, el camarero les sirvió una copa de “Brut nature” del Penedés. Dauphine y Tomás brindaron por la salud.

La madurita ejecutiva de ZORRA vestida con un traje chaqueta negro, estaba erótica. Su escote dejaba a la vista generosos pechos, era de cintura estrecha y culo prominente grande, no tanto como el de Glend, pero similar. Sus dientes eran grandes relucían blancos en su tez morena. Tomás le percibió algún rasgo exótico que le agradó.

- ¿Qué te apetece comer Dauphine?

- La verdad es que soy un poco ridícula para elegir, elijo antes un modelo de ropa que un plato ja, ja, ja.

- ¿Te gusta el pescado y los mariscos?

- Sí, además lo como poco, en mi país el marisco o es congelado o no existe ja, ja, ja.

Tomás llamó al maître y le preguntó como de bien quedaría hoy con el marisco y el pescado ante su invitada. Él profesionalmente le sugirió un rodaballo que habían traído hoy de la lonja y que si le permitía él le seleccionaría una variedad de marisco frio y caliente el cual aplaudirían. Para beber le sugirió, sabiendo sus gustos, un “Brut Nature” de una pequeña cava del Ampurdán, seleccionado exclusivamente para el restaurante.

- Dauphine, disculpa que me entrometa en tu vestuario, pero ¿No tienes calor con la chaqueta?

- Ja, ja, ja, la verdad que sí, aquí tenéis un clima caliente.

- Puedes desnudarte si quieres también, lo único que puede pasar es que le dé un ataque cardiaco al camarero ja, ja, ja.

- Ja, ja, ja, no será tanto.

- Pues perdona que te diga, que quizás hasta a mí me daría un infarto, estas muy hermosa, la verdad.

- ¡Caray! Viniendo esto de un joven tan atractivo, a una se le hincha el ego. Ja, ja, ja.

- A ti, se te hinchará el ego, pero a mí lo que se me hincha es otra cosa ja, ja, ja.

- Ja, ja, ja. Ya me dijo Emanuel que eras tremendo.

- Oye cambiando de tema ¿Qué te ha parecido la propuesta de la nueva línea que te hice para Alemania?

- Oye, sabes me ha encantado, es el motivo por el que hoy estoy aquí contigo. He pensado expandir esta línea en los países que te comenté, pero he de asegurarme que tenéis capacidad de producción. No podemos promocionar algo que luego tengamos carencias.

- Es lógico, hablemos de cantidades y te seré sincero si se puede o no se puede, si algo me ha enseñado mi padre es la obligación de cumplir con seguridad un contrato.

- Hemos valorado los tratos que siempre hemos hecho con Eduardo, siempre ha cumplido, Emanuel me ha comentado que estás inmerso en un proyecto empresarial que va a ser la revolución económica de la ciudad, ja, ja, ja, que vas a tener hasta a la ministra de economía de la unión europea en la presentación de tu proyecto, lástima que no pueda asistir a la presentación, me hubiera gustado saber de qué se trata.

- Bien, a ver cómo va, de momento la gestión de capitales que estamos realizando funciona bien, esperemos se amplíe.

- Seguro que sí, te veo con fuerza y ambición. Para el lanzamiento de la línea de moda necesitaría una producción de lanzamiento de cien mil prendas por talla y reposición de las ventas en un plazo ajustado. Y quisiera negociar parte de los costes de la publicidad de vuestra marca para nuestras tiendas.

- ¿Para qué fechas harías el lanzamiento?

- Finales de invierno siempre es bueno preparar el verano a finales de febrero.

- Esta producción para las fechas que me pides es posible, solo unos ajustes de turnos en la fábrica son necesarios y disponemos de seguridad en los proveedores. Creía sinceramente que me pedirías más producción, esa ropa os la van a sacar de las manos. No es por vacilar porque es nuestra, pero poca innovación ya hay últimamente en los diseños, y esta línea rompe.

- Ja, ja, ja, mira “Esta Línea Rompe” puede servir de slogan para la promoción, ja, ja, ja.

- O mejor “Esta línea rompe braguetas” ja, ja, ja.

- Ja, ja, ja, ja, un poco provocativa si es ja, ja, ja…

- El próximo verano será más caliente ja, ja, ja…

Iban bajando los mariscos hacia el estómago y el cava también. Cada vez la conversación era más distendida y más pícara. Parecía que ambos se estaban estudiando para pasar al ataque, Tomás lo sabía y dejaba que fuera ella la que llevara la iniciativa, aunque él no cesaba en alabar su hermosura y sobre todo su cuerpo.

- ¿Sabes lo que más nos ha gustado de la colección que nos presentaste para Alemania, que por eso la vamos a promocionar en más países de alto consumo?

- No, dime Dauphine.

- Las transparencias, son eróticas, pero no obscenas y las puede lucir una mujer de cualquier edad.

- ¿Si te digo algo me prometes que no lo vas a decir a nadie, y por supuesto que no variará tu concepto de la línea?

- Prometido, a ver que me sueltas.

- Esta línea de ropa, la he diseñado yo, y precisamente cuando la cree este invierno pasado entre estudios y mis quehaceres en el instituto, la hice pensando en prendas que se pudieran llevar a cualquier edad, siempre y cuando las compradoras tengan glamour.

- Pues creo que acertaste ja, ja, ja…

- Estoy convencido que funcionará, y deberás aumentar creo en cincuenta mil prendas más por talla, para que así nos salga un precio razonable de venta al público. Nosotros podemos tener capacidad hasta doscientas mil prendas por talla, las cien mil que me dices nos compensa poco la inversión estructural para mantener este precio del que te hable.

- Vaya, ya me quieres subir el precio ja, ja, ja…

- No, al contrario, quiero aún ajustártelo más, pero necesito estas ciento cincuenta mil piezas por talla.

- ¿Las estructuras de pago son las mismas que me haces para Alemania?

- De eso se trata, de poder mantenerte el precio y las estructuras de pago. Dauphine, necesito esas ciento cincuenta mil por talla.

- ¿Cómo piensas convencerme para que lo acepte?

- Con susurros

- ¿Susurros?

- Sí.

- Ja, ja, ja, y ¿Qué me vas a susurrar? Ja, ja, ja.

- ¿Has leído, el hombre que susurra a los caballos?

- He visto la película ja, ja, ja ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?

- Pues que te convenceré leyéndote el hombre que susurra a las yeguas, ja, ja, ja.

- Vaya me estas llamando yegua, ja, ja, ja…

- ¿Te puedo decir una cosa en secreto? Y no te enfades.

- Di, ja, ja, ja…

- Me gustaría montarte como una yegua y susurrarte a la vez ja, ja, ja…

- Ja, ja, ja… Bien, si, vuestra empresa cubre la publicidad de estand y papel de vuestra línea y marca, hecho, que sean ciento cincuenta mil por talla.

- Ok, fabricaremos las doscientas mil por talla, ya que esta cantidad os las van a quitar de las manos y así tendré producción hecha para abasteceros.

- Perfecto, tú mismo. Te enviaré esta noche al correo las clausulas para incluir en el contrato y mañana se puede firmar.

- De acuerdo Dauphine, me gusta tratar contigo, sé que a mi padre le caes muy bien, el regresa mañana, le pasaré el contrato y ya os ponéis de acuerdo para la firma y empezar.

- Acuérdate del slogan “Esta línea rompe” ya pondremos en contacto a los publicistas para que empiecen a diseñar la promoción.

- Hecho ¡Qué bueno estaba el pescado!

- Delicioso, la verdad es que he comido fantásticamente, la gastronomía es lo que más envidio de tu país.

- ¿Quieres un café?

- Sí.

Tomás pidió dos cafés y dos copas de licor de hierbas de la zona. Este licor esta hecho a base de aguardiente con cuarenta hierbas diferentes y nuez verde, le llaman “Ratafía” y es un licor que entra muy bien, pero sus efectos alcohólicos e notan.

Aunque Dauphine no necesitaba del licor para saltar o que saltara Tomás sobre ella, porque fue directa su objetivo.

- Bien Tomás, así de acuerdo en la producción, la publicidad y ¿Habías dicho algo de susurrar a una yegua? Ja, ja, ja…

- El hombre que susurra a las yeguas es un psicólogo de los caballos, yo para hacer de buen psicólogo para una yegua como tú, necesito un entorno de paz ¿Te apetece un wiski en el jardín de mi casa?

- Ja, ja, ja, hecho ¿vamos?

- Vamos a susurrar ja, ja, ja…

CONTINUARÁ

Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato, ya saben, una valoración o un comentario, se agradece.

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