Xtories

Refollándome a una ex

Llevaba semanas recordando cómo era de puta madre follarse con ella. Cuando sonó el timbre, supo que la noche no terminaría como una simple cena de vinos.

Macho29K vistas7.6· 18 votos

Había roto de malas maneras, la deje por que estaba loca, con el pollo que me montó una noche en un garito le dije que no quería volver a verla. Ni la saludaba por la calle.

Llevaba tiempo sin noticias de ella, solo que se había liado con un tipo. En una ocasión un vecino, creo que era el que vivía en el piso de abajo, de ella me abordó y me soltó:

joder macho, desde que ha cambiado de novio no la oimos gritar como cuando estaba contigo.

Estas mierdas que nos levantan el ego de una manera sobrenatural. Pero la verdad es que follabamos de puta madre juntos.

El caso es que últimamente me venía mucho al pensamiento, llevaba unas semanas recordando como me la follaba a cuatro y me pedía que la perforara su culazo. Por cierto, no la he descrito: esta tía es alta, rubia natural, con un cuerpazo escandaloso, aunque no tiene tetas y un culo, mmm, su culo, de bandera, de esos que te apetece agarrar fuerte (me estoy poniendo cachondo solo de recordarlo y con ganas de llamarla para follarmela).

Asi, sin mas, un buen dia me la cruce en el super, ella bajó la cabeza y cambio de dirección y yo pensé y dije en voz alta:

Anda, mira.

Poco más.

Dos o tres días después estaba en casa cotilleando no se que cosa en Facebook y de repente me llega una invitación de esta. Le mandé un mensajito con cara de alucine y ella que si había sido un error. El caso es que empezamos a charlar y, sin demasiada insistencia, reprochado dos o tres cosas que eran las que habían hecho que la enviara a paseo, para acabar invitandola a unos vinos en casa cuando ella quisiera.

Debía tener ganas de vino por que al día siguiente cuando había acabado de trabajar me dijo que se acercaba a casa a ver esos tintos que tenía:

…qué son los que me gustan.

Veinte minutos después sonó el timbre de mi casa, subió. Venía vestida con gusto, pantalones y una muy bonita blusa azules.

Como había cambiado de casa hacía poco tiempo ella me pidió que se la enseñara, para eso es mujer, cotilleando todo. Pasamos por mi habitación y de allí al salón. Le serví un tinto de la zona y se puso a hablar a decirme que si este novio que si el otro, en fin, no se si para intentar ponerme celosillo o simplemente para decirme que estaba sin pareja y que había venido a follar.

Se acercó y me soltó un morreo, seguido de un “no puedo hacer esto”, otro y un “tu tienes pareja”, se sentó a horcajadas sobre mi y comiendome la boca, “a mi no me gustaría que me lo hicieran”. Yo ya tenía las manos en su culazo intentando meterlas por debajo del pantalón. Ella se iba abriendo la blusa y desabrochando el pantalón para facilitar el acceso a su piel.

Me abría la camisa y buscaba mi cinturón mientras seguíamos besándonos como si quisiéramos recuperar el tiempo.

Vamos a la cama que estaremos más cómodos.

Y allí que nos fuimos.

Le fui quitando la poca ropa que le quedaba, mientras besaba y mordía su piel, sus pequeños pechos. Salí de la cama y me desnudé por completo, cuando vio mi polla soltó un gemidito, supongo, recordando cuando esta era suya.

Metí mi cabeza entre sus muslos y comencé a lamer su coño, bien depilado y que sabía a gloria, ella gimiendo, sus manos en mi cabeza y retorciéndose de placer. Cambiamos de posición, me tumbé y se sentó en mi cara. Esto me gusta mucho y por lo visto a ella también, restregándose en mi cara se corrió, me lo bebí.

Me dejó salir de debajo de ella, se puso cara al cabecero ofreciéndome su increíble culo. Apunte a su coño y se la fui metiendo poco a poco, hasta el fondo, ella boqueaba. Gemía bajito, luego me dijo que era para que mis vecinos no la oyeran, como si a mi me importara eso.

Le iba dando mas fuerte, mas rapido, ella arqueaba su espalda y yo tiraba de ella con mis manos en su cadera, note que empezaba a correrse, empujaba su culo hacia mi y yo me deje llevar y me corri tambien, llene su coño de mi leche, como se que le gusta. La abrace apoyando mi cabeza en su espalda, jadeantes, nos dejamos caer de lado sobre la cama.

le pego una miradita a su reloj.ç

Me tengo que ir

Se viste, la acompaño a la puerta. Un beso y adiós.