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Dominacióndic 2023

Las refugiadas 2 - Diario de Olha

Olha no busca placer, busca control. Con un diario cifrado y una mirada fría, transforma el instituto en su tablero de ajedrez sexual. ¿Qué pasa cuando la sumisa decide ser la dueña de la situación?

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Esta historia está en la tercera parte de una saga. Si no la has leído y quieres leerla los capítulos publicados están en:

Las Refugiadas 1: https://www.todorelatos.com/relato/195640/

Con un resumen en: https://www.todorelatos.com/relato/203840/

Las refugiadas 2: https://www.todorelatos.com/relato/203244/

Con un resumen en: https://www.todorelatos.com/relato/204059/

Naturalmente en el resumen te vas a perder todas las escenas de sexo.

Y en cuanto a los capítulos de esta parte:

Susana: https://www.todorelatos.com/relato/204105/

Pilar y Susana: https://www.todorelatos.com/relato/204178/

Susana y Pilar: https://www.todorelatos.com/relato/204712/

Contrataciones: https://www.todorelatos.com/relato/204860/

Carmen la lesbiana: https://www.todorelatos.com/relato/204992/

Sara la sumisa: https://www.todorelatos.com/relato/205057/

Ama y puta: https://www.todorelatos.com/relato/205363/

El inicio de los problemas: https://www.todorelatos.com/relato/205594/

La importancia de las tetas: https://www.todorelatos.com/relato/205705/

Reclutamiento: https://www.todorelatos.com/relato/205746/

La fuga de Nuria: https://www.todorelatos.com/relato/205825/

Las curas de Nuria: https://www.todorelatos.com/relato/205917/

El castigo de Nuria: https://www.todorelatos.com/relato/205972/

Pilar y Jonatan: https://www.todorelatos.com/relato/206003/ Corregido: https://www.todorelatos.com/relato/206119/

Pilar follada: https://www.todorelatos.com/relato/206040/

Pilar: https://www.todorelatos.com/relato/206148/

Fallas de fuego y sangre: https://www.todorelatos.com/relato/206192/

Despedida: https://www.todorelatos.com/relato/206268/

Partiendo hacia el infierno: https://www.todorelatos.com/relato/206476/

Ruta hacia el infierno: https://www.todorelatos.com/relato/206528/

Llegada al infierno: https://www.todorelatos.com/relato/206599/

Estableciéndose en el infierno: https://www.todorelatos.com/relato/206729/

Hacia el segundo infierno: https://www.todorelatos.com/relato/206750/

Comidas y propuestas: https://www.todorelatos.com/relato/206779/

Sexo público, explicaciones privadas: https://www.todorelatos.com/relato/206825/

Obras y pizzas: https://www.todorelatos.com/relato/206907/

La repartidora: https://www.todorelatos.com/relato/206951/

Ser Domina engancha: https://www.todorelatos.com/relato/206979/

Hacia el tercer infierno: https://www.todorelatos.com/relato/207035/

Vanessa, alta médica: https://www.todorelatos.com/relato/207054/

Viaje a Srednyaya: https://www.todorelatos.com/relato/207289/

Comité conjunto de seguridad CIA – NSA: https://www.todorelatos.com/relato/207324/

El burdel de Srednyaya: https://www.todorelatos.com/relato/207361/

Organizando la noche: https://www.todorelatos.com/relato/207451/

Elisabeta putera: https://www.todorelatos.com/relato/207504/

Vida de pony: https://www.todorelatos.com/relato/207544/

El castigo de Lada: https://www.todorelatos.com/relato/207602/

Anastasia la puta: https://www.todorelatos.com/relato/207643/

Melanie y Olha: https://www.todorelatos.com/relato/207685/

Nuria: https://www.todorelatos.com/relato/207725/

Subcomité de seguimientos de las estaciones del caso Pszeck: https://www.todorelatos.com/relato/207869/

La decisión: https://www.todorelatos.com/relato/207936/

Las ponys y Elisabeta: https://www.todorelatos.com/relato/208013/

Viaje de aviso: https://www.todorelatos.com/relato/208170/

La alerta: https://www.todorelatos.com/relato/208315/

Casa del padre de Anastasia: https://www.todorelatos.com/relato/208557/

Morir de sexo: https://www.todorelatos.com/relato/208610/

Subcomité de seguimientos de las estaciones del caso Pszeck: https://www.todorelatos.com/relato/208772/

Viaje de Thongma Phueng a España: https://www.todorelatos.com/relato/208796/

El nuevo trabajo de Vanessa: https://www.todorelatos.com/relato/209002/

El regreso de Elisabeta: https://www.todorelatos.com/relato/209156/

Como entrar en una cárcel: https://www.todorelatos.com/relato/209198/

El sacrificio de Evelina: https://www.todorelatos.com/relato/209363/

Como salir de una cárcel: https://www.todorelatos.com/relato/209388/

Complicaciones en la fuga: https://www.todorelatos.com/relato/209629/

La puerta de la fuga: https://www.todorelatos.com/relato/209770/

Huida incompleta: https://www.todorelatos.com/relato/209887/

Yao Guohua: https://www.todorelatos.com/relato/209963/

El precio de la libertad: https://www.todorelatos.com/relato/210045/

Y ahora os dejo con la historia:

Diario de Olha

Domingo 7 de mayo de 2023

Ayer leí el diario de Svetlana. No. No he fisgoneado sus cosas. Svetlana me contó que Amo Pedro… bueno Maestro Pedro, debo acostúmbrame a llamarlo así, a pensar así en él cuando no esté en sesión entregada a él, le ordenó escribir el diario y que periódicamente le ordena que se lo entregue para leerlo. Por lo que sé es la única de las sumisas a la que se lo exige.

El caso es que me hizo plantearme escribir mi propio diario. Aunque como a mí no me lo exige nadie lo he realizado con un editor de textos y lo he cifrado, además escribo en ucraniano, en cirílico, pero luego cambio el tipo de letra a latino, con lo que difícilmente será legible a menos que se sepa el truco… pero bueno, si lo estas leyendo es que has encontrado el truco, y otros más que voy a usar.

Jueves 18 de mayo de 2023

Hoy me he follado por tercera vez a Josep Antoni López Sánchez… bueno si lees esto querrás que te explique quien es Jose Antonio, aunque a él le da rabia que le digas el nombre en español. Como puedes deducir, tratándose de alguien que se apellida López Sánchez y se empeña en que su nombre figure en un «idioma extranjero», o al menos eso dice Maestro Pedro, que lo que se enseña aquí no es la lengua local sino la de las provincias que hay al norte pero que pagan mucho a los políticos para tratar de invadirlos. Aunque no tengo muy claro como dos regiones del mismo país se pueden invadir una a otra si no tienen ejército. Supongo que será algo más cultural.

El caso es que es un gilipollas. Y además tonto. Es dos años mayor que yo y, como Rosa, multi repetidor. Te preguntaras si lo considero así porque me lo he follado tres veces, pese a que una de las normas de Maestro Pedro era que procurase no repetir. Y lo he hecho por tres motivos.

El primero es que es fácil. Lo que a mí me llaman con desprecio en el instituto: puta. Pero claro si una mujer folla es fácil y puta, pero si un hombre lo hace es un machote. Aunque siendo sincera eso ha pesado porque estoy desesperada. Pese a la fama que tengo ya en el instituto muchos de los chicos a los que se lo propongo no se atreven. Cree que los voy a acusar luego de violarme. Así que he llegado a un grado de desesperación que el lunes me follé a un tío que iba por la calle. Sí, no lo he contado porque aún no escribía este diario, pero como no había conseguido convencer a nadie en el instituto elegí un cuarentón que iba por la calle, aunque parecía más viejo. Quiero decir que más viejo que Maestro Pedro, que está en la cincuentena. No era, como él, musculoso sino fofo y barrigón. Además de calvo, o al menos con calvicie inicial ya que la frente le llegaba a mitad cabeza y el traje que vestía estaba arrugado y usado. Pero cuando me dirigí a él «¿Quiere subir a mi casa a follar conmigo?» fue quien me dijo que sí. Y era el tercero al que se lo preguntaba. Pero no iba a escribir sobre él, salvo como medida de desesperación. Y sinceramente no esperaba nada de él, más que cubrir el expediente, y me decepcionó: Picha chica y eyaculador precoz. Al menos llego a metérmela con el condón, si no hubiera dudado de si Maestro Pedro me lo aceptaría.

El segundo motivo es que, pese a que es un imbécil, Rosa estaba interesada en follar con él, por eso de que es el más cercano a ella en edad, solo se llevan diecinueve meses. Ahora creo que ya no. Pero lo hice para acercarme a ella y en eso también he fallado: ahora creo que me odia.

Y el tercero por sus genitales. Sí, es un cabrón malnacido y chulito, que ni siquiera sabe follar. Solo busca su placer. Pero tiene un pollón que es una delicia. Más gordo incluso que el del maestro. La verdad es que cuando esta relajado es normalito, unos quince centímetros de largo y unos tres de grueso. Yo con mis manitas no puedo, pero él con su propia mano puede rodearlo con el índice y el pulgar… pero cuando se llena de sangre… Eso es otra historia. No me extraña que cuando se le pone dura no piense, con lo que crece no debe quedarle sangre para el cerebro. Una vez erecta, la segunda que me lo follé me dejó medírsela, alcanza los veintiocho centímetros desde los huevos a la punta. Y una circunferencia de veintiuno, es decir unos 7 centímetros de diámetro. Es como follarse una botella, o uno de los dildos gruesos de mi madre, pero con la diferencia de que es él quien lleva el ritmo y al final se acaba. Por ahora a mí me estira a tope y me da para correrme dos o tres veces antes de que acabe, eso sí, si antes lo he vaciado ya una vez con mi boca.

Pero dejemos de halagarle y vayamos a lo que importa, la encerrona.

Como las dos veces anteriores quedamos a la salida del instituto, ya que vamos a distintas clases. La diferencia fue que esta vez no fuimos a comer y nos dirigimos hacia el piso.

La verdad es que pese a la fama de bruto que tiene en el instituto, fuera de él se comportó como un caballero. Ha sido el único que insistió en pagar la comida, de todos con los que he ido a comer antes de ponernos a follar. Y eso que sabía que no tenía ninguna posibilidad de algo más que un polvo ocasional.

Rosa siempre comía fuera. No le gustaba cocinar y ahora que Verónica se había mudado al apartamento del piso de al lado no se hablaban nada.

Entramos. Encendí las cámaras de los dos estudios sin emisión y alcé la separación bloqueándola. Nos desnudamos el uno al otro mientras nos besamos y nuestras lenguas se dicen lo que nosotros no podemos pronunciar. Una vez desnuda me tumbé en la cama y abrí las piernas invitándole a comerme el coño.

—¿No se te olvida algo? —pregunta él.

—No. Ya la tienes dura. Y más se te va a poner mientras me comes el coñito.

Sabía quién mandaba así que se aplicó a hacerlo con fruición. Pasaba su lengua desde mi ano hasta el clítoris en largas pasadas que solo en ocasiones terminaban succionando el botón del placer. En ocasiones se entretenía dando vueltas a mi ojete antes de empezar el recorrido.

—Sí. Así —gemí una de las veces que lamía mí ano—. Más adentro. Más, mucho más y será tuyo.

Él insistió y apretó la lengua mientras yo distendida el músculo. Entró un centímetro o poco más. Luego lo cerré y él volvió al recorrido.

Dos pasadas después volvió a insistir en mi ojete.

—¿Cómo cuánto debo esforzarme para conseguir esto?

—No me defraudes hoy y en nuestro próximo encuentro será tuyo.

Se esmeró en perforar mi ojete con la lengua incluso cuando relajé el musculo y me tiré un par de pedos en su boca.

Dice el Amo Pedro que soy Ama. Yo tengo mis dudas. No disfruto como Susana cuando me tortura… bueno en ese momento sí, pero porque me está torturando. Desde que descubrió la picana eléctrica, puesto que mi Amo le sigue prohibiendo golpearme fuerte y dejarme señales, la ha convertido en su instrumento favorito para conmigo. El pasado domingo que Pilar tenía que trabajar de puta me dio tres calambrazos en el coño que me llevaron al subespacio, a encadenar un orgasmo tras otro. No me dio el cuarto porque estaba sentada superando su propio orgasmo. Sin embargo, yo apenas tengo orgasmos como Ama. Y los que tengo son como el que sentí al tirarme dos pedos en la cara de Jose Antonio, sí pensé en él como Jose Antonio para humillarlo más, y sentí que él, pese a mis pedos, seguía lamiendo mi ano. Fue como un leve estremecimiento de mi cuerpo, un orgasmo muy leve, que solo noté como un escalofrío y por la inundación de mi coño, que no salió despedido, pero sí noté íntimamente mojado.

—¡Fóllame ya! —le exigí—. Y hazlo a lo duro, sin contemplaciones.

—¿Aquí? —Acarició mi ojete.

—¡No! Eso te lo tienes que ganar.

Se incorporó. Se puso un preservativo y me la metió de un solo golpe haciéndome daño. Ese fue mi primer orgasmo masivo. Y el segundo de la tarde. No estuvo mal. Y aún consiguió arrancarme un segundo orgasmo masivo antes de empezar a reclamar que yo hiciera eso que sabía con mi coño y que no era otra cosa más que mover los músculos de mi vagina. Aunque Amo Pedro nos está haciendo aprender a todas Svetlana, Rosa y yo somos las tres que más rápido lo hemos cogido y junto con Anastasia las que mejor lo hacemos. Pero ella no cuenta pues ya nos explicó que lo aprendió de pequeña. El caso es que Rosa solo lo hace con los juguetes o cuando alguna de nosotras le metemos los dedos y se lo pedimos, pero tiene miedo de hacerlo con hombres por si les hace daño. Yo solo lo he hecho con quién pienso que podría volver a follar. Y José Antonio, por la forma que me trató el primer día y lo caballeroso que es fuera del instituto fue un candidato a repetir desde el primer día. Podía haberlo hecho tras el segundo orgasmo, pero se había corrido y no quería eso.

—Sal y cómeme el coñito otra vez —exigí—. Según lo hagas ya veremos.

—¡Ahora! —protestó—. ¡Joder! Nena me tienes a punto.

—Pues por eso —repliqué yo—. Porque no quiero que te corras aún. Tienes que darme más placer.

De mala gana se salió. Estoy segura de que si no lo hace se habría corrido antes de un minuto. Pero lo hizo. Y como acordándose de mi proposición de dejarle tomar mi ojete si me satisfacía se centró en este, aunque sin desatender mi coño. Hasta que oí la puerta y lo sujeté con su lengua sobre mi clítoris pidiéndole que succionase con fuerza. Así me arrancó mi cuarto orgasmo. Y en él estaba cuándo Rosa abrió la puerta del estudio por su parte.

—Tienes que cerrar la separación antes de entrar sino —empezó a reñirme Rosa al verme tendida en parte de su cama, hasta que Jose Antonio levantó la cabeza—… ¡Serás cabrona! ¡Joder! ¡Sabes que lo quería para mí!

—Lo sé —repliqué lo más seca que pude después de mi orgasmo, lo que no era mucho—. Y tú sabes de sobra quien manda aquí. Así que mejora los modales.

—Lo siento am… Señora, pero el…

—Deja de balbucear cabrona que parece que no tienes claro el puesto en el que te dejo el Amo Pedro. Anda arrodíllate que después del orgasmo tengo ganas de mear.

Rosa se puso roja hasta las orejas. Mientras yo miraba de reojo a Jose Antonio y sonreía viendo su cara de sorpresa. Pero pesó más la jerarquía y tras desnudarse se arrodilló a los pies de la cama y abrió la boca. Empecé a mear apuntando a su boca. No tenía ningún interés en bañarla. Ella se lo bebió todo sin cerrar la boca en ningún momento.

—Bien. Ahora sí estoy a gusto —anuncié al terminar la meada—. Sé que no puedo salir a internet por órdenes del amo. Así que la emisión está bloqueada. La grabación es solo para él… al menos si Jose Antonio se muestra razonable y te folla, claro. Por tu parte más vale que pruebes lo de los entrenamientos. No le vas a hacer daño… y si se lo haces que se joda, pero hace un rato él estaba pidiéndomelo desesperado, así que enséñale lo que vales.

—¡Oye! ¡Que estoy aquí! —protestó él—. No me has preguntado y no sabes si quiero follar a la vieja.

—Se llama Rosa. —Me acerqué a él y le di dos guantazos en la cara uno con la palma de la mano y otro con el revés—. Y te la vas a follar hasta que quede satisfecha. O tendrás tres motivos para arrepentirte.

—¿Tres?

—Sí. Tres: el primero ese empalme que ambas vemos. El segundo que solo si ella me dice que la has dejado satisfecha y que en lo demás, y por demás me refiero al futuro, te portas como un caballero con ella, la próxima vez que nos veamos te dejaré que me folles el culo.

—¿Y el tercero? —preguntó él tras una pausa y viendo que no quería decírselo.

—Si te portas bien te lo diré luego.

—Quiero tu culo —replicó él—. Y debo reconocer que me ha excitado ver como meas en la boca de la vieja. Pero incluso aunque me dejases hacerlo a mí no iría más allá de dejarla que me comiese la polla.

Después que la llamase vieja la levanté y la besé en los labios uniendo nuestras lenguas mientras él hablaba. Nos soltamos y me volví a acercar a él soltándole otros dos guantazos por cada silaba.

—Se —plas, plas—, lla… —plas, plas—…ma —plas, plas—, Ro… —plas, plas—, sa.

»Y para tu información —continué sin pegarle—, solo tiene un año más que tú. Viejo.

»Ya que parece ser que me obligas, vale: la tercera es que nuestros encuentros están grabados. Así que si no quieres que el director y la jefa de estudios reciban una copia de los mismos, más te vale hacer lo que te diga. ¿Está claro?

Él abrió la boca por la sorpresa y Olha le metió el pie en ella.

—Chupa mi pie como muestra de sumisión. Y en adelante me llamarás Ama. ¿Entendido?

Me lamió el pie durante un momento. Luego lo sacó de mi boca.

—Sabes que te puedo llamar ama, pero solo te obedeceré por el chantaje.

—De momento más vale que dejes a Rosa satisfecha. Y si por chantaje te refieres a mi amenaza de enviarle el vídeo al director solo será por uno de dos motivos: que hoy no la folles como sabes y que en algún momento la vuelvas a llamar vieja o le faltes al respeto. ¿entendido viejo?

—Sí, ama.

—Bien. Vamos mejorando. Y ahora me voy a casa porque tu actitud me ha puesto de mala uva. Mucho tienes que hacer si quieres tener mi culo.

Me di la puerta y me fui dejándolos a los dos con cara de enfado.