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Dominacióndic 2023

Tetas y su papi 3

Él tiene el control total desde el primer segundo. Ella solo tiene que obedecer, aunque el precio sea su dignidad. En el silencio de un parking, donde nadie los ve, se forja un contrato de sangre, sudor y sumisión absoluta.

Sergio14K vistas7.8· 10 votos
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- Vístete, en 30 minutos paso a recogerte y vamos a tomar algo.

- Ok…

Esa tarde me puse unos vaqueros y una camiseta, me observé en el espejo y salí al encuentro de Sara. Conduje unos 20 minutos hasta llegar a la dirección que me había indicado cerca del centro de Madrid. Cuando llegué busqué a Sara con la mirada pero no vi a ninguna chica allí. Saqué el móvil y escribí:

- ¿Cómo vas?

- Me estoy arreglando, me faltan 10 minutos...

- Mal empiezas... En 5 minutos te quiero abajo en la calle o me vuelvo a casa y no volverás a saber de mi.

Cómo no se podía aparcar en la calle busqué un parking público cerca y dejé el coche allí. Llegué andando hasta su portal y esta vez sí, allí estaba ella, mi cita de 22 años, con un vestido negro de tirantes, un bolso y unos zapatos de tacón.

Me acerqué a ella.

- Hola Tetas.

- La dije antes de plantarle un beso en los labios

- Hola qué tal-. me dijo, poniéndose colorada

- Muy bien. Conozco un sitio por el centro para tomar algo. También tienen dardos y billares si te apetece jugar. Podemos ir en mi coche, lo tengo en el parking que está aquí al lado...

- Vale

Andamos hacia el parking sin decir nada. Debe sentirse como se siente una presa indefensa ante un depredador, pensé. Cuando llegamos al parking pagué el estacionamiento y fui a mi coche y ella siguiéndome a mi lado.

- Este es mi coche.- le señalé.

Me miró y asintío. Estábamos parados frente a la puerta del copiloto. Miré alrededor unos segundos, no había nadie y además había aparcado en una zona poco visible con columnas alrededor. Entonces miré a mi cita, me agaché frente a ella pasando mis manos por su culo, levanté un poco su vestido y la quité sus braguitas. Me las guardé en el bolsillo y llevé mi mano a su coñito depilado para acariciarlo. Ya empezaba a mojarse. Mi primer trofeo.

-No hace ni 1 hora que te has corrido y ya estás mojada. Se nota que eres una guarra.- Saqué los dedos de su coñito y se los acerqué a su boca- Límpialos puta- le ordené, y acto seguido le metí los dedos en la boca. Me obedeció sin rechistar. No se si ya habría chupado alguna vez sus flujos pero chupaba mis dedos como si fuera el helado más delicioso que había probado jamás.

Cuando la saqué los dedos de la boca su mirada mostraba que estaba cachonda. Va a ser una buena zorra, de eso no cabe duda. Después de chupar mis dedos hizo ademán de bajarse el vestido pero la cogí la mano impidiéndoselo. - ¿Qué coño haces Tetas? ¿Te he dicho yo que lo hagas?- La llevé ambas manos a la espalda y le sujete ambas muñecas con una de mis manos. Abrí la puerta del copiloto. - Venga a tu sitio zorra- y le di una cachetada en su nalga derecha.

Entré yo también al coche sin quitar ojo de sus piernas y de sus tetas que iban con los pezones bien marcados.

Enchufé mi móvil al cargador y lo dejé al lado de la palanca. Esto mejor lo dejamos aquí atrás putita- le dije cogiendo el bolso de entre sus piernas permitiéndome disfrutar de mi visión con su corto vestido.

- Enséñame las tetas.- le ordené

Se bajó los tirantes del vestido enseñándome el sujetador

- He dicho las tetas perra!. Metí mi mano por el centro de su escote y de un tirón lo bajé dejando sus dos grandes tetas a la vista. Inmediatamente empecé a tocarlas, cogerlas, amasarlas, le pellizqué los pezones con fuerza y alternando de uno en uno. Emitió un gemido de placer. Le subí la falda del vestido hasta la cintura. Ahora estaba prácticamente desnuda a excepción de sus zapatos de tacón.

Vigilaba que no viniese nadie, estábamos solos. Empecé a jugar con su coñito. Al poco ya le estaba metiendo un dedo y estaba completamente empapada. Cuando metí dos y empecé a darle más ritmo pensé que se iba a correr enseguida. Entonces paré de tocarla y la miré:

- Te lo estás pasando bien?

- Me pones muy cachonda

- Acerqué su cabeza a la mía y le di un beso con lengua. - Vas a ser mi esclava sexual.

- ¿Hasta cuando?

- No lo sé, supongo que hasta que me aburra de ti. Mi objetivo es que puedas llevas una vida normal además de ser mi puta. Eres un filón. Mientras te portes bien nadie tiene porque ver lo puta que eres. Aunque no lo prometo. Pero si algo ves que se te va de las manos o que te va a afectar demasiado me lo dices.

- Vale

- ¿Vale quieres decir que serás mi esclava? ¿Mi puta?;

- Sí

- ¡Pues dilo!

-¿Qué?

- Que digas lo q vas a ser guarra y no me tengas repitiendo todo o te castigaré.

- Voy a ser tu esclava, tu puta.

- Cógete las tetas. Quiero que me lo digas con ellas en las manos, ofreciéndomelas.

Agarró sus tetas con las manos y levantándolas un poco dijo:

- Voy a ser tu esclava, tu puta

- mmm así me gusta más- Bien, antes de seguir, dame tu móvil; le ordené.

-¿Para qué?-. me preguntó.

Le solté una bofetada en la cara, no muy fuerte para no hacerla daño pero sí lo suficiente pero sí lo suficiente para que supiera a qué atenerse a partir de ahora. Las putas no piensan, las putas obedecen -Obedece y no me hagas repetir las cosas- la dije alzando la voz

Me dio su móvil. - Eso está mejor-. A ver introduce el patrón de desbloqueo la dije acercándola el móvil para que lo dibujara. Lo hizo.

- Bien. Te explico-. le dije poniendo voz de profesor de colegio: - Mi móvil está cargando y quiero grabarte un video, dije. No te preocupes, es solo para evitar problemas. - Quiero que digas lo que me has dicho antes, pero un poco más currado si puede ser. Piensa un discurso donde dejes claro que deseas ser mi putita y que lo haces porque tú quieres, porque eres una guarra. Di tu nombre completo y hazlo con las tetas en la mano como antes.

- Bien ¿estas lista Tetas?- le pregunté

- No sé qué decir- me confesó.

- Ya te lo he dicho, solo intenta ser convincente e intenta humillarte bien o me enfadaré y lo hare yo.

- Está bien- me dijo nerviosa

- Bien, preparados, listos y ¡Acción!- la dije riendo.

Agarró sus tetas otra vez y empezó:

- Me llamo Sara. Soy adicta al sexo y muy sumisa y por eso he decidido ser la esclava y puta de Sergio.

- No me gusta. Sé más guarra y humíllate más. Y no digas mi nombre.

- ¡Acción!

- Me llamo Sara. Soy una cerda sumisa que necesita que la follen y humillen a diario. Por eso le he suplicado que me adiestre como su esclava y su puta personal.

- Muy bien Tetas- la dije sonriendo

- Mantente así y sonríe que te haga una foto- obedeció.

- Ahora abre la boca y saca bien la lengua- otra foto.

- Muy bien, me ha gustado. Parece que aprendes rápido- le dije

Acerqué mi dedo a la boca de Tetas mientras le decía que a partir de ahora no habría más tratos. Simplemente harás lo que te diga y me contestará siempre con un "Si papi".. - Es fácil no?

- Si papi.

- La metí mi dedo en la boca. - Chupa puta- Sumisamente, como ya sabía que debía comportarse conmigo, me chupó el dedo sin dejar de mirarme.

- Va siendo hora de que empieces a trabajar puta ¿no crees?. Acto seguido me desabroché la cremallera del pantalón y me saqué la polla, que ya estaba bien dura.

- Ponte de rodillas en tu asiento con el culo hacia la ventana- Obedeció

La agarre de la cabeza y la acerqué a mi polla. La di un par de pollazos en la cara y abrió la boca. Quiero que me chupes mi polla de 34 años con tu boquita de 22. Se la meti y empezó a chuparme la polla de arriba a abajo.

- Umm que lengüita tienes, has nacido para chupar pollas, de eso no me cabe duda... pero parece que no te cabe toda en tu boquita, tengo que enseñarte, la dije emmpujando su cabeza hacia mis huevos -. Con mi ayuda, casi era capaz de metérsela entera, pero todavía quedaba un pedazo de mi polla por fuera de sus labios.

- Hay que motivarte. Ya verás como ahora llegas a lamerme los huevos.- le dije. Le tapé la nariz con mis dedos y con la otra mano empujé su cabeza hacia ellos. - Hasta que tu lengua no toque mis huevos, no voy a sacártela de la boca-. le dije. Ahora no podía respirar. Intentó que la soltará con sus manos. Pero se las sujeté y se las puse en la espalda. Noté sus labios chocar con mis huevos. En ese momento sacó su lengua y me los lamio. La solté de la nariz sin sacar mi polla de su boca y siguió chupándomela.

- Buena chica. Ahora lámeme los huevos.

La tuve un rato alternando entre mi polla y mis huevos, acariciándola la cabeza como se hace con una perrita obediente hasta que noté las ganas de correrme

- Me voy a correr en tu boca, y te vas a tragar toda mi corrida, como una buena puta. ¿Entendido?

- Mmmmphh, me dijo con la polla en la boca.

- Me corro.. Mmmmmm.

Cuando termine de correrme le saqué la polla de la boca y se la restregué por la cara. - Limpiala con tu lenguita.-

- Ya es suficiente-. dije después de un rato agarrándola del pelo tirándola hacia arriba. - Para ya mamona, que te gusta mucho chupar pollas.

Su cara lujuriosa estaba fuera de control. -Te ha gustado papi?.- me preguntó

- Mucho, abre la boquita que compruebe que te has tragado toda la leche. Tienes que alimentarte bien putita

Abrió la boca y le escupí dentro. También se lo tragó

- Ahora date la vuelta que inspeccione ese coñito y ese culito que tienes.

Giró sobre sus rodillas en el asiento y se colocó con su cara en la ventanilla y su culo hacia mi. Empecé a sobarla el culo. Luego pasé la mano por su coño.

- Estas completamente empapada zorra. Mejor pensé, cuánto más caliente más sumisa y más fácil será usarla como puta personal. Yo ya había quedado satisfecho y me apetecía una cerveza.

La di un azote en el culo. - Nos vamos, vístete y maquillate un poco que pareces una actriz porno- Arranqué el coche y conduje hacia la salida

Nos dirigimos en coche hacia al sitio dónde habíamos programado tomar algo. Mientras conducía tetas se vestía y maquillaba a mi lado como pudo. Cuando

llegamos al sitio pedí un par de cervezas y pasamos la tarde hablando de nuestras vidas, nuestros gustos y secretos, hablamos de forma distendida como si no la hubiera acabado de violar la boca en un parking público un rato antes. También nos besábamos, nos reimos y nos decíamos obscenidades al oído.

Cerca de media tarde le dije que nos íbamos a mi casa a terminar la cita. Cogí su cerveza y escupí dentro.

- Bebételo que nos vamos. Obedeció sin rechistar

Continuará

Muchas gracias a todos y a todas por vuestros comentarios. He de reconocer que los pimeros relatos que escribí me parecieron un poco vagos y simples, pero a much@s os ha gustado. Me animais a seguir escribiendo y yo encantado. Espero vuestros comentarios y correos..

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