El Cuñado parte 8
Sabe que su esposa desea a otro hombre más que a él. Sabe que el video ya está enviado y que no hay vuelta atrás. Esta noche, la puerta del gimnasio se abre y la fantasía deja de ser solo texto para convertirse en carne viva.
EL CUÑADO Parte 8
Al abrir los ojos esa mañana, solo pude pensar en una cosa, si seriamos capaces de concretar esa fantasía de follar con Borja, de que Sofía, mi esposa se entregara a Borja mi cuñado.
Cierto es que todas las cosas que habían sucedido en los últimos días preparaban el camino para esa locura. Ver a Oscar follarse a Luz, sentir la mano de Ana masturbándome, aunque todas esas situaciones eran ignoradas por Sofía.
Había enviado videos de mi esposa desnuda a Oscar, de alguna manera ya estaba entregando a mi esposa, violando su intimidad y eso me ponía tremendamente, el reconocer ese hecho, ese acto de honestidad intelectual me desgarraba.
Me ponía las guarradas que mi cuñado decía, primero sobre Luz y luego acerca de mi esposa.
No tenía forma de negar eso.
Es que Sofía estaba cada vez más imponente físicamente, hacía ya tiempo que el gimnasio había pasado a ser parte de la rutina de su vida, pero ahora es que como se había completado la transformación, su cintura se había afinado de un modo que su tremendo y ejercitado culo resaltaba más todavía. Sus pechos siempre habían sido voluminosos pero ahora eran dos montañas turgentes y erectas, redondeadas y perfectas, también sus largas y musculadas piernas, los finos tobillos y su cara con la pequeña nariz, los ojos almendrados, la boca pequeña pero con labios llenos y sus hermosos dientes casi de conejillo, blancos y fuertes y cuando su boca se entreabría anhelante, era más hermosa aún.
Pero lo que más me alucinaba era el cambio mental de mi esposa, no es que antes fuera una mojigata sino más bien ingenua, dulce y cándida. Y de pronto la había visto aceptar la idea de follar con Borja y casi confesar que siempre le había gustado. No he de decir que estaba dispuesta al hecho de follar propiamente dicho pero había aceptado ya en su mente esa idea improbable, la fantasía de Borja ya había sido aceptada plenamente por ella, con más facilidad de lo que yo había supuesto.
Y había algo más que apenas me atrevía a confesarme a mí mismo, sentía a mi esposa extrañamente anhelante, dolorosamente a la expectativa, la sentía reprimiendo un poco su deseo, temerosa de mostrarlo ante mí en toda su crudeza y esa era una parte de su personalidad que yo jamás le había conocido o que al menos nunca se había manifestado ante mí.
Me levante de la cama con cierta morosidad, imaginé a Sofía ejercitándose frente al enorme espejo y detrás de ella la figura bamboleante y pesada de Oscar caminando en la cinta mecánica.
Ana estaba como siempre desayunando sola en la terraza, nos saludamos con cortesía, la misma mujer que me había masturbado escuchando como follaban su marido y su hermana.
Al llegar a la piscina me llevé una sorpresa pues mi esposa estaba nadando, veía sus brazos moverse con estilo y las nalgas carnosas emerger sobre el agua y luego volver a hundirse.
Seguí mi camino. En la fresca penumbra del gimnasio, Oscar caminaba como siempre en la cinta y en la máquina de al lado estaba Borja quien miraba divertido algo que Oscar le enseñaba en el móvil y luego este le cuchicheaba algo casi al oído y los dos sonreían.
Estuve un buen rato observándolos, no parecían notar mi presencia.
Y jamás los había visto así, tan cercanos y tan cómplices y lo que me puso los pelos de punta fue la reacción de los dos al verme.
Borja con sorpresa y casi con temor como si yo lo hubiese descubierto en algún secreto, in fragatti por así decir y Oscar con una mueca feroz, sonriendo diabólicamente.
_Buenos días_ casi grité
_Buen día_ dijo Borja y Oscar saludó levantando una de sus manazas.
_Sofía me dejó sin show esta mañana_ dijo Oscar.
No respondí, volví a la piscina, ahora las tres hermanas estaban allí.
Luz ya en el agua con mi esposa y Ana se disponía a tomar un poco de sol matutino.
Las tres eran distintas entre sí, pero Luz y Ana era como si tuvieran más en común entre ellas, las dos esbeltas y rubias, con pechos medianos una y casi plana la mayor, una de 1,78 y la otra de 1,74 tenían cuerpos de modelos de pasarela.
En cambio mi esposa con su 1,68 y sus tetones, con su pelo castaño y corto era más como una actriz italiana, rebosante de un erotismo más explícito que sus hermanas.
También en su personalidad se diferenciaban, las hermanas mayores eran particularmente cínicas y propensas a una ironía punzante que me intimidaban, mientras que Sofía era llana y franca como una ingenua chica de pueblo.
_Ven amor, ven a nadar un poco_ dijo mi esposa
En ese momento sentí la vibración de mi móvil, era un mensaje de Oscar.
_ Le acabo de mostrar a Borja el primer video de la peque, pajeándose en tetas_
Sentí que la tierra giraba bajo mis pies, era el primer video en donde ella nombraba a Borja mientras se masturbaba.
Mi rostro debe haberse descompuesto también.
_ ¿Amor estás bien?_ dijo mi esposa, sentí su voz como desde un lugar lejano.
_Voy a por un café_ le dije
Me serví una taza ya en la cocina, Eliza me preguntó si quería unos huevos, le dije que no.
Después de lo que Ana me había contado no podía dejar de mirar a esa cincuentona morena con cierta aprensión.
Me senté en la terraza, comenzaba a serenarme un poco.
_ ¿Por qué coño has hecho eso?_ le escribí a Oscar
_Bah no me lo agradezcas, pensé que iban a necesitar un poco de ayuda_
No supe que responder, pues solo me venía a la mente insultos para mi cuñado y tampoco quería perder la línea completamente.
_ ¿Qué ha dicho Borja?_ le puse
_Imagínate Albertito, ha flipado en colores_
Aguardé a que siguiera escribiendo
_ No dijo ninguna guarrada, ya sabes lo acartonado que es, pero noté que se le formaba un lindo bulto ahí abajo_ me puso
_Eres un subnormal_
_Me parece que Borja ya tiene la idea fija de cogerse bien cogida a tu tetona_
_No creo que eso pase_
_Relajate Albert, ya te convertiste en mirón, te va a encantar ver como el boludo de Borja le da por el culito a la peque, ella también se muere de ganas te aclaro, viste como movía el ojete con tu dedo enterrado en el orto_
Y entonces me di cuenta que tenía una gran erección bajo mi bañador.
Sofía se sentó de pronto en la mesa, frente a mí, gotitas de agua caían de su cabello, sus pechos oscilaron arriba y abajo dentro del esforzado bikini.
_ ¿Estás bien Albert, pasa algo?_
La miré fijamente, ya estaba en el juego, ya estábamos en el juego.
_Pasa que le he enviado un video tuyo a Borja_
_ ¿Un video mío?_ dijo ella sin comprender. Hasta que la luz se hizo en su mente
_Dime que no es cierto_ me dijo con el rostro demudado
_Ha puesto que eres increíblemente hermosa, más de lo que se hubiese imaginado jamás_
Se levantó de la silla de un salto, se llevó una mano a la cara.
_Dios que vergüenza, por dios que vergüenza_ dijo y se fue en dirección a nuestra habitación.
Terminé mi café, me sentía como un hombre que ha recibido una sentencia de muerte, pero a la vez aliviado, ya había quemado mis naves, el paso más difícil había sido dado, en realidad Oscar me había empujado al vacío.
Sofía estaba recostada en la cama, se tomaba el rostro con las manos. Su cuerpazo solo con el bikini sobre la cama era bestial, pero en ese momento me concentré en los dedos de sus pies, pequeños y bien formados, hasta sus dedos eran bonitos.
Me senté en la cama.
_Como coño voy a hacer ahora para estar con él, con los demás, como puedes ser tan gilipollas me pregunto_ dijo casi entre sollozos.
Me dolió que me insultara, era algo fuera de lo común entre nosotros.
_Sofía…no es tan grave después de todo, nadie más lo sabe_
_ ¿Que nadie más lo sabe? Pero es eres idiota hijo, es que no hay color contigo_ dijo mirándome con sus hermosos ojos de almendra
_Sofía…. Me gustaría…verte con él….y sé que tú también lo deseas_
_Es que alucino contigo…creí que era algo para jugar…entre nosotros….en la cama_
_Te mueres por follar con él…..vamos_ dije acariciando su pierna, ella dio un respingo.
_Si claro hombre como no y a ti te apetece ser un pobre cornudo ¿verdad?_
_Yo seré todo lo cornudo que quieras pero tú eres una guarra de mucho cuidado_ y acaricie su coño por sobre el bikini.
Me miró con furia, con odio asesino, sus ojos brillaban, nunca la había visto así.
_Eres una cerda y estás deseando que Borja te dé bien por el culo, que te folle bien ese culo de cerda como yo no he podido el otro día_
Metí mi mano por dentro del bikini y con un dedo recorrí su raja, pronto la noté húmeda.
Intentó detener mi mano, pero no lo logró.
_Ves lo que te digo, eres una guarra, Borja se va a correr sobres esos tetones que te cargas, vamos…si te mueres de ganas_ ya le había colado un dedo en el coño, ella suspiró con los ojos entrecerrados.
_Vamos…dilo, te mueres de ganas ¿No es verdad?_
Entonces se acarició uno de sus pezones por sobre el bikini y lo dijo, con un hilo de voz pero lo dijo.
_Si……..si……. joder_
Luego de que Sofía se corriese en mi mano, se duchó y no quiso salir del cuarto.
Solo cuando Borja y Luz fueron a la ciudad luego del almuerzo, fuimos a la piscina.
Ana como siempre flotado en la colchoneta inflable era la imagen de la indolencia y el relax, se estaba poniendo muy morena ya.
El rostro tenso de mi esposa no dejaba lugar a dudas del estado de inquietud en que se encontraba. Una hora más tarde Oscar se sumó al grupo de la piscina, me hizo una seña con los ojos como diciendo ya todo marcha eh.
Miraba yo su rostro abotargado y algo rojizo, su tosca nariz de pimiento su barba mal rasurada.
Por momentos no podía creer que se hubiera follado a Luz de la forma tan brutal en que lo había hecho y menos podía creer en esa extraña complicidad que se había creado entre nosotros, yo enviándole videos de mi esposa desnuda, follando y masturbándose y él haciendo el rol de celestino entre Borja y nosotros.
Cuando Luz y su marido llegaron de la ciudad, Sofía se refugió otra vez en nuestro cuarto.
_ ¿Y la peque?_ dijo Borja sonriendo.
Tuve un estremecimiento.
_ Venga amor no pensaras esconderte de él hasta que se vaya_ le dije
Ella me miró, ofuscada, confusa.
_ Joder es que me da tanto corte, como voy a hablar con él, después que….._
_Tu tranquila, igual no pasa absolutamente nada, deja que las cosas sucedan o no sucedan, no….estamos obligados a hacer nada, le puedo explicar que envíe el video por error o algo así_
Mi esposa me miró anhelante, se quitó la parte de arriba del bikini, su espléndida desnudez se manifestó ante mis ojos, por dios sus pechos eran una bestialidad ¿Qué pasaría por la cabeza de Borja, cuando miraba el video de Sofía diciendo su nombre, pidiendo que la follara? En pelotas claro.
Para cenar se puso una pantalón y una camiseta con tirantes, estaba mucho más tapada que la noche anterior, pero aún así, el culazo que se le marcaba con los tejanos y los tetones que la pequeña camiseta no podían disimular la hacían lucir infartante.
Era como si algo dentro de ella pugnara por salir, una nueva Sofía. Y a medida que ese momento de la maduración completa se acercaba se ponía cada vez más buena, cada hora que pasaba, como si ese cambio mental se reflejara en su cuerpo cada vez más portentoso.
Fuimos a la terraza, Luz con un vestido más bien sobrio y Ana conversaban en un aparte, Oscar estaba preparando unos tragos y entonces no tuvimos más remedio que toparnos con Borja, con su pelo suavemente rizado, con su aspecto complacido de niño pijo bien limpio y perfumado.
_Hola Sofi ¿te has estado ocultando de mi o qué?_ le dijo con una enorme sonrisa
Mi esposa titubeó, vi como su rostro se ruborizaba, pero se rehízo.
_No, que va, es solo que…demasiado sol….._ dijo y bajó los ojos
_El otro día estaba releyendo Fin de viaje y recordé que te gustaba ese libro_
Mi esposa suspiró aliviada de que la charla tomara un conocido rumbo intelectual
_Si…ya sabes, me encanta ella, todo lo que ha escrito pero en general esas primeras novelas_
_Si…si recuerdo que me hablabas de eso hace unos años, esta novela en particular que es bastante olvidada por la crítica_
Entonces vi que mi esposa se iba relajando, ya miraba a Borja a los ojos con serenidad, el maldito lo estaba haciendo bien en verdad.
_Oye deberías escribir algo sobre ella, un ensayo o un artículo breve_ le dijo
_ ¿Yo? ¿Escribir sobre Virginia Wolff? No…no creo_
_Por qué no, tu mirada sobre ella es profunda, especialmente de estas primeras obras_
_Noche y día también es poco leída_ dijo Sofía y esbozó una sonrisa tímida.
Mientras ellos conversaban observé que Oscar nos miraba con el rabillo del ojo, burlón como siempre, no podía imaginar cómo reaccionaría Sofía si supiera que él también estaba en el secreto.
_Dime si estos ambientes de familia reunida en casa de veraneo no parecen copiados de Al faro_
Ahora si mi esposa sonrió con naturalidad
_Si…pero menos trágicos_ dijo ella, descansando ese cuerpazo sobre una pierna, el pliegue de su nalga bajo el vaquero me distrajo.
_Claro, por suerte, es que ellos no tenían a un ex portero argentino preparando gintonics_ dijo Borja acercándose más a ella para que Oscar no pudiera escuchar la frase.
Sofía volvió a sonreír. En esos instantes había olvidado un poco que Borja había visto videos de ella desnuda o ya se estaba adaptando rápidamente a la nueva situación
_Oye estás muy guapa tú este verano_ dijo él, muy en papel de seductor.
_Gracias_ dijo mi esposa cohibida de pronto, pero sin la tensión de por la tarde.
Por un instante los imaginé besándose allí de pie, hacían buena pareja, Borja era realmente guapo con su cuerpo de nadador y su afectado encanto.
_ ¿En qué piensas Albert?_ dijo Oscar, quien estaba a mi lado con tragos para nosotros
_En que es una hermosa noche tío_
La cena transcurrió con normalidad.
Creo que mi esposa volvió a ponerse nerviosa pues fuimos los primeros en retirarnos, las otras dos parejas quedaron bebiendo algo. Oscar y Borja estaban sentados juntos en el sofá.
_Bueno has visto que no ha sido tan grave_ dije
_Si.……ha sido raro de todos modos…pero él ha estado…majo, tratando de hacerme sentir cómoda ¿no crees?_
Joder pensé, era verdad, realmente le gustaba este tío que para mí solo era un imbécil, siempre haciendo el paripé del intelectual, del joven profesor guaperas, con sentido del humor.
Ella estaba quitándose los zapatos sentada en la cama, el fino cuello inclinado hacia abajo.
_Si es un caballero, no hay duda_ dije
Sofía me miró con ironía, se puso de pie para quitarse los tejanos.
En ese momento no me sentí del todo cómodo con la idea de que Borja se follara a mi esposa.
Casi agradecí que no hubiese sucedido nada finalmente.
Mientras mi esposa se terminaba de cambiar entré en el baño y entonces fue cuando recibí el mensaje de Oscar.
_Borja quiere ver a tu tetona dentro de una hora en el gimnasio_
Alejé el móvil de mi vista, como no dando crédito a lo que sucedía. La frase soez “tu tetona” me había golpeado en la boca del estómago, eran esas estupideces de Oscar lo que me ponía.
_Me ha dicho que lleve puesto el vestido de la otra noche, ese que le deja los tetones afuera_
Se refería al vestido blanco, con el escote hasta el ombligo.
Fue ese un momento de decisión supremo. Podía hacer caso omiso a todo y no responder, todo habría pasado finalmente. ¿Realmente estaba dispuesto a que ese pijo imbécil de Borja se follara a mi esposa?
Entreabrí la puerta del baño, Sofía estaba de espaldas a mí, solo con el tanga puesto, las montañas carnosas de ese culo esculpido en el ejercicio diario, la curva de su columna, la pequeña espalda, por un momento vislumbré parte de un pecho redondeado y rotundo.
Estaba tan buena, tan increíble, pedía a gritos que se la follaran ¿Qué se la follaran como yo no me atrevía?
Otro mensaje de Oscar me sacó del ensimismamiento.
_Como va a disfrutar esa tetoncita cuando sienta la polla de Borjita ¿has visto como lo miraba embobada hoy en la terraza? _
Salí del baño con el móvil en la mano, Sofía se me quedó mirando.
_ ¿Pasa algo?_
_Si_
_Dime_
_Borja quiere verte….dentro de una hora…….. en el gimnasio_
_¿Estás seguro de que quieres eso…que suceda..? _ dijo ella juntando las manos casi como orando
_ ¿Y tú?_
La cara de mi esposa de algún modo me respondía sin palabras, era una mezcla de ansiedad, deseo, confusión y anhelo.
_No estamos obligados a nada, solo vamos a ver que quiere_ dije sin convicción
_Si claro_ dijo ella
Al llegar al gimnasio encendí una luz tenue sobre un muro lateral, el resto quedaba en una leve penumbra, ya había decidido que me ocultaría en un pequeño vestuario y desde allí observaría.
Me había costado cierto trabajo convencer a Sofía de que se pusiera el vestido ese tan audaz, insistió en ver el mensaje de Borja, pero le dije que lo había eliminado luego de leerlo.
Caminó descalza por el pasillo que daba a las habitaciones y ahora se estaba poniendo unas sandalias de tacón muy fino que dejaban ver sus dedos delicados y de uñas barnizadas.
La vi respirar profundamente, sus tetones se agitaron, el escote hasta el ombligo, la espalda desnuda, sus pechos apenas contenidos por los breteles de color blanco, sin sujetador, el lazo anudado a su cintura, la falda por sobre la rodilla, sus piernas largas musculadas haciendo equilibrio sobre las sandalias, se observó en el gran espejo donde todas las mañanas se ejercitaba.
_ ¿Cómo me veo?_ dijo, nerviosa
_Estas increíble_
_Amor…no quiero que nada de lo que pase cambie algo entre tú y yo_ me tendió la mano, su expresión ahora era casi sufriente, como corderillo que va al matadero
_ ¿Quieres que volvamos? No estamos obligados a nada_ y lo decía sinceramente
Ella meneó la cabeza.
_No…ya hemos ido demasiado lejos…quiero que esto acabe de una vez_ dijo
Otra vez sentí un ramalazo de celos, comprendí que Sofía, más allá de todo, del nerviosismo, del miedo, quería estar con Borja, era innegable. Era su fantasía secreta, realmente yo, sin saberlo, había dado en el blanco, a ciegas.
Escuché un ruido que venía de afuera, nos miramos con mi esposa, corrí a ocultarme, ya era demasiado tarde para cambiar de idea.
Ella retrocedió y puso sus manos a la espalda, se apoyó en una barra con pesas en su estante, Borja se acercaba desde la piscina, aún no podía distinguirlo bien, la puerta corredera y vidriada se abrió.
El corazón me latió con fuerza, pero no era Borja quien estaba allí de pie en el marco de la puerta, era la silueta alta, tosca y simiesca de Oscar.
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- Relato #208143— title-regex: contiguous parts (7 -> 8)
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