Xtories

El repartidor: fantasía cumplida al cornudito

Jorge siempre soñó con ver a su mujer con otro hombre, pero esta vez la distancia es solo física. Mientras él conduce, Carla abre la puerta a un desconocido y, sin previo aviso, la fantasía se vuelve realidad grabada. ¿Qué pasará cuando Jorge vea lo que su esposa hizo con el repartidor?

parejafeliz200620K vistas9.0· 8 votos

JORGE

Por fin llegó el día. Tras unos añitos de fantasías, hemos ido viviendo experiencias. Somos swingers, y el maravilloso mundo liberal nos permite expresar

nuestra sexualidad sin ningún tipo de tapujo. Y por fin llegó el día en que puede ocurrir que mi Carla lleve a cabo una de mis fantasias. Y estoy excitado, de los

nervios, todo en uno. Siempre que se tiene una experiencia por primera vez, la adrenalina se dispara. Recuerdo la primera vez que tuvimos un tercero a "nuestra

disposición". Desde el asiento delantero del coche, mientras conducía hacia el hotel donde Carla disfrutó su primer trio, donde yo disfruté mis primeros cuernos,

cuando vi como Carla bajaba por primera vez a comer una polla que no era la mía... bufff, aún recuerdo la adrenalina, el shock, la excitación... Y una sensación

parecida es la que tengo ahora.

Todo viene a raiz de videos y relatos que he visto y leído en internet. Carla ya me hizo hace unas semanas un video con un repartidor, no diré de que empresa

para preservar su intimidad. Pero el muchacho, jovencito, de ojitos claros como le gustan a ella, vino a por una devolución y Carla lo recibió algo ligera de ropa:

Una camisetita de tirantas, que deja adivinar perfectamente el contorno de sus tetas y sus pezones, y unos shorts cortitos (aunque no lo suficiente para mi gusto). Yo

por mi parte la esperé en la cama del dormitorio, con la jaulita puesta en mi polla. No fue muy largo el momento, pero mi imaginación se disparó. Luego follamos muy

rico, como siempre.

Al día siguiente, yo estaba trabajando, y el muchacho volvió para entregar el paquete nuevo. Su actitud fue diferente, segun Carla. Y por sus comentarios

creo que a mi mujer le gustó. Tras hablarlo unos días, encargué un nuevo paquete. Hemos quedado de que me aseguraré que sea el mismo muchacho, y se lo confirmaré antes

de que llegue. Y le he dado a mi mujer "carta blanca". Vamos, que no sé lo que puede ocurrir, y como he dicho al principio, estoy de los nervios, excitado, incapaz

de centrarme en el trabajo. Mientras conduzco a casa del siguiente cliente, mi polla reacciona sola en mi pantalón cada vez que se me cruzan los pensamientos sobre

lo que mi mujer será capaz de hacer, o no.

Entonces recibo la llamada. Por su voz, diria que es el mismo repartidor. Me indica que llegará en unos 40 minutos. Le indico que está mi mujer sola en casa (y

resalto sutilmente la palabra SOLA), que lo espera. Al colgar, me aseguro viendo su perfil de whatsapp que se trata del mismo muchacho, y lo es. Aparco el coche y

le mando un mensaje a mi esposa:

J: Cariñito, el muchacho llegará en 40 minutos, dice. Y sí, es el mismo chico... (emoji de diablo, emoji de fueguito, emoji de besito)

Su respuesta no tarda en llegar.

C: Ok cornudito mío... quién sabe lo que puede pasar hoy, ya te contaré cuando llegues... (emoji de chivo, emoji de diablo, emoji de besito).

Y junto a su mensaje, dos fotos.

En la primera, mi mujer de frente, con camiseta top de tirantes blanca. Se adivinan sus tetas perfectamente, igual que sus pezones... bufff, que rica está.

Para mi sorpresa, debajo esta vez no lleva shorts... si no unas braguitas o un tanguita, no se aprecia muy bien, de color negro.

En la segunda foto, su traserito en su primer plano. No es tanguita, pero tampoco bragas, son unas tipo brasileñas, que dejan medio culito al aire. Joder, me

pongo a mil... y le respondo:

J: madre mía que rica estás. Te amo! (emoji de fuego, emoji de beso, emoji de chivo)

Se que la siguiente hora o hora y media no podré centrarme. No podré trabajar. Pero lo haré, mientras mi polla va reaccionando sola, mientras mis pensamientos

se cruzan una y otra vez, mientras imagino a mi mujer haciendo travesuras... y me excita, me pone a mil... el corazón me bombea fuerte... me encanta....

CARLA

Estoy de los nervios, pero decidida. Me encanta como le ponen estas cosas a mi marido, y yo pues bueno... de paso jugaré un poquito. Me encanta coquetear,

disfruto más si mi marido está presente, siempre "jugamos" juntos en el mundo swinger... será la primera vez que ocurre "algo" sin que él esté presente. Pero a juzgar

por lo hablado, por lo que noto como le excita... pues creo que me dejaré "llevar"...

Me pongo un pantaloncito, pese a la foto que le he mandado a mi marido, no sé si me atrevo a abrirle al muchacho con tan poca ropa. Pero estoy cachonda, la

situación debo admitir que también me pone...

Preparo el movil, esta vez apuntando a la entrada y al salón, para que luego lo vea mi "cornudito"...

La espera se hace larga, y procuro ponerme a hacer tareas de casa para no pensar. Pero no puedo, mi mente cada vez viaja a mi marido, a su polla dura, me

lo imagino excitado con el bulto bajo su pantalón de trabajo. Me gustaría que estuviera, almenos en la habitación... Cómo reaccionará el muchacho? Se lanzará? O se

asustará? Espero que no...

Debo hacer algo para entretenerme mientras espero, y no se me ocurre otra cosa que leer un relato. Y me excita aún más. Suena el timbre, y me noto mojada...

Qué demonios, pienso, y me quito el pantalón, quedando exactamente como le mandé la foto a Jorge. Abro el portero, nerviosa, y coloco el movil para empezar a grabar.

Abro la puerta. El muchacho sube las escaleras, y sonrie cuando me vé...

-Hola buenas, traigo un paquete...

-Si, lo sé, te estaba esperando... -le sonrio picarona desde la puerta, mientras noto como sus ojos recorren mi cuerpo de arriba a abajo... - pasa, pasa,

lo puedes dejar en la mesa de aquí si no te sabe mal.

Entro adentro y le doy la espalda, mientras imagino sus ojos recorriendo mi cuerpo de nuevo. Le señalo la mesa del salón. El chico entra y deja el paquete.

Se queda callado, mirándome, no sé si incómodo o tranquilo, sus ojos no delatan nerviosismo, solo me mira... unos segundos... que ojos más bonitos tiene, pienso.

-Necesitas el DNI, o hacerle una foto al paquete como la otra vez..? -le pregunto, sensualmente, mientras me acerco.

-Eh... sí, sí, perdón... -me responde nervioso- Es que no estoy acostumbrado a tratar con clientas tan atractivas...

-Ay, que mono... -le sonrio- te parezco atractiva? -Me acerco un poquito más, sin dejar de mirarlo fijamente.

-Bufff... muchísimo... -dice mientras sus ojos recorren nuevamente mi cuerpo.

Otros segundos de silencio... mis nervios se relajan, al final estoy disfrutando con la situación...

-Me... me das el DNI pués? -me pregunta.

Decido ir un poco más allá, no lo tenía previsto pero se me ocurre una cosa, de la que seguro mi maridito disfrutará cuando vea el video, o se lo cuente.

-A ver... te puedes creer que no me acuerdo del número? Deja que lo mire, está en mi cartera... -le doy la espalda, y abro la puerta de abajo del primer

mueble que encuentro. Sin doblar las rodillas, me agacho como si buscara... -creo que está por aquí la cartera, un momento... -siendo consciente de que dejo todo

mi trasero a la vista del video que disfrutará mi cornudito, a la vista del muchacho...

-Buffff -lo escucho resoplar -

Volteo la cabeza, sin cambiar de postura, y puedo ver como su mano se masajea el paquete, por encima del pantalón.

-Decias algo...? -pregunto haciendome la tonta...

-Madre mía... -contesta el chico excitado- la verdad es que no estoy acostumbrado a que me pasen estas cosas... pero...

Me levanto, y camino hacia a él, mirándole a los ojos, mirando sus labios carnositos, sus ojos claritos...

-Pero?... -pregunto

-Nada... -traga saliva- que estoy a mil, me pones a mil...

Termino de acercarme a él, y mi mano se apoya encima del bulto de su pantalón...

-Eso parece... -sonrio... el chico ya no puede más, y me agarra fuerte desde atrás, atrayéndome. Sus manos aprietan con fuerza mis nalgas, mientras me mete

la lengua en la boca. Besa ansioso, deseoso. Le respondo, excitada, madre mía estoy loca... pero mi marido es lo que quiere... bufff.. en mi casa... pero es tan

mono... sus manos buscan levantarme el top, y lo ayudo, quedando con mis tetas expuestas, no tarda en bajar a comérmelas, con ansia, con ganas... la situación me pone,

estoy a mil, aprovecho para mirar hacia el movil, y sonreir... hago el simbolo de los cuernitos con la mano, quiero que mi maridito sepa que todo esto es por él, que

es por culpa suya, por meterme estas cosas en la cabeza y... ufffff... sus dientes me aprietan un pezón... lo empujo arriba para besarlo otra vez, y ahora soy yo quien

lo ayuda a quitarse la camiseta. Tiene un torso si vello, bien cuidado... me gusta... mis manos se dirigen a su pantalón, le desabrocho el cinturon mientras nos besamos

otra vez... el chico me ayuda... y ya puedo meter la mano... mmmmmmmm noto su polla dura, gorda, en mis dedos... me pongo en cuclillas, y le bajo pantalon y boxer, todo

a la vez. Su polla aparece tiesa, erguida ante mi. Tiene una polla bonita, gruesa... la agarro con la mano y empiezo a pajearlo. Lo miro, lasciva...

-Bufff... madre mía que cosa más rica... -dice mirándome a los ojos

Sin dejar de mirarlo, me la introduzco en la boca, y se la empieza a comer con ansias. No esperaba llegar tan lejos, pero me he puesto cachondísima. Mientras le

como la polla, le acaricio los huevos, lo pajeo, pienso en mi cornudín, en lo que flipará, en que ya no hay vuelta atrás, una fantasía más a nuestras espaldas...

-Mmmmm... dios, que rico la mamas... -dice con su acento latino.

Sigo comiéndole mientras me ponen sus gemidos - mmmmm, ooooh, siiii, que boquita.... uffff... Quiero, quiero follarte reina... puedo? - Me suplica...

Me levanto, sin soltarle la polla, y lo vuelvo a besar... mientras nuestras lenguas juegan, noto su polla dura en mi mano, el busca con sus dedos mi coñito...

mmmmm... estoy empapadísima... que demónios, pienso... no querias cuernos, pues los vas a tener...

-Dame un momento... -me aparto de el y me dirijo al dormitorio, a coger un preservativo... vuelvo a bajar y lo encuentro terminando de quitarse los zapatos y

los pantalones, con la polla aún dura y palpitante... sin decir palabra, le sonrio y le doy el condón. Me pongo encima del sillón, a cuatro patas, y vuelvo a mirar

hacia el móvil, sonriendo. Espero que todo se vea bien luego. Noto sus manos bajandome las braguitas, y luego su boca en mi coñito... mmmmmmm... y empieza a comerme

rico, su lenguita arriba y abajo, me noto empapada, necesito ya que me follen...

-Fóllame, le digo, y me volteo a ver como su lengua abandona mi coño, y de pie se pone el condón, y se acomoda detrás de mi... Sus manos me agarran las nalgas...

me abre... su polla se apoya en la entrada de mi coñito y entra sin problema... es bastante gorda, y noto como me llena...

-Aaahhh... -gimo. Sus manos me agarran de la cintura, y empieza a bombearme, lentamente, sacándola prácticamente toda, para enterrarla entera nuevamente. Cada

vez que entra hasta el fondo, mi excitación va en aumento, mis pezones duros como piedras...

-Ah, ah, ah -exclamo- joder, si, que rico...

Aumenta el ritmo de sus embestidas... -Joder, que rica estas, madre mía - dice mientras, ahora si, me folla con rapidez... mis tetas bailan al compás de sus

embestidas, no dejo de gemir, metida en mi papel, gozando...

-Ohhhh, joder, siii... -exclama, y sé que se va a correr, yo no soy de orgasmo fácil, ni lo esperaba, luego me lo dará mi cornudito... pero tampoco voy a dejar

al muchacho sin su ilusión:

-Ahhh, si, joder, correte, dame tu lechita, me corro yo también... -digo mientras mi culo se mueve buscando su polla....

-Ahhhh -gime el chico, y noto en las paredes de mi coñito como convulsiona su polla, como descarga...

-Ahhhh... -exclamo yo tambien... -jodeeeer que rico...

El chico deja caer su cuerpo adelante, y me tumbo, quedando el tumbado encima de mi, con su polla palpitando aún enterrada en mi coñito...

Pasan unos segundos, yo me quedo tumbada, con los ojos cerrados... noto como el sale de mi interior, se levanta. Me giro, ahora un poco avergonzada, pensando

en lo que acaba de ocurrir. El sonrie, mientras se quita el condón. Tiene el bonito detalle de hacerle un nudo...

-Donde dejo esto...? -Pregunta, algo cortado él también.

-Dejámelo por aquí, que lo vea luego mi marido -digo sin pensarlo mucho..

-Que dices? Me va a matar!! -Dice asustado.

-No, que va -le sonrio mientras veo que empieza a vestirse, yo aún tumbada desnuda en el sillón- todo esto está pactado, a él le pone...

-Madre mía, pués no sabéis la suerte que tenéis. Yo he intentado tener experiencias con mi chica pero no quiere. Me llamo Leo, por cierto. -Ya se está poniendo

la camiseta

-Yo Carla -me levanto en busca de mi ropa, pero antes nos damos dos besos. -Un placer.

Podría decir que la despedida es cómoda, pero resulta rara. Notar que el chico ya desea irse, hace que no se torne incómoda.

-Ay, la foto... -exclama, y saca el movil para hacerle una foto al paquete en la mesa. - Lo siento Carla, pero este trabajo nuestro no permite estar tanto

rato en el mismo sitio...

-Lo entiendo, no te preocupes...

-Pero vamos, que encantado de traeros paquetes siempre que quieras. Tu marido tiene mi número -me guiña un ojo, y me da un fugaz beso.

Voy a la puerta, y le abro para que, ya vestido, se marche. Cierro la puerta. Miro el movil, y voy a apagar el video. 24 minutos de grabación. Mi cornudito

va a disfrutar. No puedo mandarle el video entero, pero dejaré que lo vea después de que me folle.

Le escribo:

-No tardes anda, que creo que tengo un video que vas a disfrutar de ver (emoji de chivo, emoji de fuego, emoji de diablo).

-Dios!! -Me responde enseguida- Si ya estoy abajo, acabo de ver el muchacho salir con una sonrisa en la cara..... Subo!!!

El rato que hechamos en la cama es increible. Pero ya es otra historia.