Las tres caídas de Vicente
La señora Dulce llega a limpiar, pero su presencia trae consigo una complicidad prohibida con su hijo. Amanda no solo tolera la mirada voraz del adolescente, sino que decide encenderla, transformando la rutina doméstica en una trampa de deseo donde la edad es solo un número y el control, absoluto.
Hola amores, vaya que ha pasado tiempo desde la ultima vez que publique un relato, mi vida ha sido una montaña rusa estos años, la pandemia se llevo consigo a miembros muy amados de mi familia y me ha obligado a tragar mas realidad de la que jamas imaginé.
En fin espero de ahora en adelante tener más tiempo para no descuidarlos de nuevo ya que escribir, rememorar y leerlos es un gran placer para mí.
Dadas las explicaciones comencemos con el show.
Supongo que ya no me recuerdan así que comenzaré por actualizar mi descripción, Me llamo Amanda Gonzalez y ahora ya tengo 24 años, mido poco mas de 1.67, he bajado de peso y ahora soy talla chica jeje, de cabello castaño, ojos color cafe claro, labios medianos, mis caderas son medianas, nunca he tenido mucha nalga pero me defiendo sabiendo moverlas como nadie, de pecho si estoy mejor dotada, ahora poseo un bello 34 c, y como siempre las he cuidado no están tan caídas, tengo unos pezones chiquitos, morenos y sobre todo sensibles a mas no poder.
Vivo en una ciudad muy bonita en Mexico llamada puebla, esta en el centro del país y es una mezcla de modernidad y lugares que parecen salidos de las películas de antes, iglesias enormes y pueblitos llenos de encanto, ahora ya vivo sola en un departamento cerca de la colonia la paz, es un edificio donde viven cuatro familias y yo, la solterona del departamento numero 3, el dolor de cabeza de las vecinas que se molestan con sus hombres por verme el escote cuando nos topamos en el elevador por las noches, la loca que escucha música a todo volumen los sábados y que frecuentemente tiene visitas por las noches, en fin quizá debería buscar un lugar con mas solteros, pero es lo que hay y se aguantan.
Para ayudarme con la limpieza de mi departamento contraté hace un año a la señora Dulce, una muy amable señora de unos 45 años que viene por las mañanas, el relato que les voy a contar sucedió durante las vacaciones de verano, lo tengo muy fresco.
Una mañana desperté, había tenido fiesta la noche anterior y no recordaba mucho, estaba vacía mi cama así que supuse que los sonidos que provenían de la sala eran de la señora Dulce, me levanté y vestida con una camiseta blanca y unas bragas camine para saludarla, mis pezones se transparentaban un poco por mi camiseta pero no me importaba ya que la señora incluso me ha visto desnuda, teníamos la confianza suficiente como para que me diera pena andar en calzones en mi propia casa, así que salí de mi cuarto y cual fue mi sorpresa al ver a un adolescente sentado en mi sillón viendo la televisión, ¿quien eres tu? Pregunté intrigada y sin percatarme de la mirada del muchacho que se quedo atorada en mis senos
Ay señorita perdoneme, es mi hijo Vicente, es un mocoso malcriado y no puedo dejarlo en mi casa por que se va de pandillero todo el día, perdoneme por favor por no avisar que lo iba a traer- dijo la señora Dulce apenada.
No se preocupe no pasa nada, ve la tele anda solo baja un poco el volumen que me duele la cabeza- dije mirándolo a los ojos
Vicente no dijo nada, solo vio mis piernas y senos sin disimularlo, su mirada me inquietó pero no le di importancia, me metí al baño para poder darme una ducha y despertar como dios manda.
Ese fue el primer encuentro con Vicente, quien después de ese día vino siempre con su madre al trabajo, le ayudaba a limpiar, y esas miradas incisivas no se volvieron a repetir, no le di mayor importancia a su presencia hasta que comenzaron a pasar cosas inusuales, una noche iba a salir de fiesta y necesitaba una tanga para que no se notara la ropa interior debajo de mi vestido, siempre he sido una maniática del orden y al abrir mi cajón pude notar que las prendas estaban desordenadas, lo cual me llamo la atención pero no di mayor importancia, pensé que entre las prisas ese desorden lo había provocado yo misma.
Dos días después estaba viendo un capitulo de Game of Thrones cuando la pantalla de mi celular se ilumino con la notificación de un mensaje nuevo, era de un numero desconocido y solo decía: SEND NUDES, cual seria mi reacción al ver en la foto de perfil del remitente del mensaje la cara de morro chaqueto de Vicente, primero me saque de onda debo de admitirlo, pero después mi lado diabólico despertó y quiso seguirle el juego al chavo, abrí el cierre de mi sudadera y tome una foto sacando la lengua de forma cachonda y enseñando ese hermoso par de tetas que dios me dio, mande la foto con la modalidad de que solo durara cinco segundos después de abierta, cumpliría su deseo pero no dejaría que hubiera evidencia de ello, el mensaje se fue, fue leído casi al instante y no dijo más, ni un gracias, nada, así que para subir mas la intensidad del momento escribí ¿TE GUSTARON?, así en mayusculas, pero aquel adolescente no dijo nada mas, esa fue su primera caída.
Al siguiente lunes después de aquello llego Vicente con su mamá a trabajar, me saludo y pude notar su respiración agitada y como evitaba mirarme a los ojos, supongo que estaba apenado por lo sucedido y pude haberlo dejado así pero en realidad eso no iba a suceder, pensaba llevar su travesura hasta la ultima instancia.
¿Doña Dulce voy a ir al super, me puedo llevar a Vicente para que me ayude a cargar?, dije y vi cómo el color se iba de la cara del muchacho.
Claro señorita por dios, lléveselo, que haga algo útil, anda ve con la señorita y obedece todo lo que te diga, no quiero quejas, respondió doña Dulce enérgica y viendo a su hijo con firmeza.
No nos tardamos, dije mientras agarraba las llaves de la camioneta y las bolsas para la compra.
Ese día iba con un vestido de mezclilla azul claro que termina unos diez centímetros arriba de la rodilla, con un cierre al frente, debajo solo llevaba una braga blanca común, de algodón, no llevaba sostén ya que el vestido es muy ceñido y no es necesario, unos converse rojos y el cabello en una coleta, poco maquillaje, un look muy de andar en casa.
Subimos a la camioneta y salimos del edificio rumbo al walmart mas cercano, puse música a bajo volumen y maneje sin decir palabra, el muchacho iba sentado viendo la calle, sus manos estaban inquietas, se notaba a leguas que estaba muy nervioso
Me vas a decir porque creíste que era buena idea robar mi numero a tu mamá y pedirme nudes?, dije sin voltear a verlo, con un tono de voz calmado
Es que estas muy buena, dijo Vicente, nervioso
Ah sí?, y porque no seguiste ese día?, se iba a poner divertido, solo me dejaste caliente jaja, respondí coqueteando
No pensé que me las ibas a enseñar, no supe que mas hacer, dijo viéndome las piernas
Di la vuelta en una calle donde no pasaban muchos coches y me estacioné enfrente de un terreno abandonado, apague el motor y subí los vidrios oscuros para que nadie pudiera ver el show, me gire hacia el y le dije de forma sexy, ¿quieres verlas de nuevo?, el se quedo de piedra y tartamudeando dijo, siiii, enséñamelas, así que con dos dedos comencé a bajar el cierre de mi vestido lentamente, se podía oír los dientes del cierre abriendo y liberando mis grandes tetas, cuando el cierre llego a mi ombligo ahí estaba yo, sonriendo con las tetas de fuera frente a Vicente que no podía creerlo, las miraba fijamente, no se lo pregunté pero creo que eran las primeras que veía en su vida; Toca, le dije mirándolo retadoramente, acercó sus manos lentamente como un cavernícola que toca el fuego por primera vez, sus manos eran ásperas, las tocó primero con la mano completa y después fue minuciosamente recorriendo la suave piel de mis senos, con dos dedos apretaba mi pezon con curiosidad, se acercó para besarlos y antes de que su boca se posara sobre mi pezon izquierdo su cuerpo comenzó a temblar y solo escuche un gemido y desconcertada vi como se hizo bolita dándome la espalda, aquel adolescente había alcanzado el climax con solo medio tocarme las tetas, no dije mas, subí el cierre de mi vestido, encendí el motor y retome el camino, esa fue su segunda caída.
Después de aquello no volvimos a coincidir en varios días, me concentré en mi trabajo y no estuve mucho tiempo en casa cuando Vicente y su mamá estaban, quedaba una semana de vacaciones y pronto los estudiantes volverían a clases, una mañana mientras estaba en el trabajo recibí un mensaje de la señora Dulce diciéndome que acababa de llegar un librero que había comprado pero que estaba desarmado, que si quería su hijo podría ayudarme a armarlo el domingo que yo descansaba, en ese momento se me ocurrió darle su despedida al muchacho para que volviera a clases cargado de energía y hecho todo un hombre, así que acepte y le dije que llegara a las diez de la mañana del domingo.
Ese domingo a las diez en punto estaba Vicente en la puerta, vestido con una camiseta negra de un grupo de rock y unos jeans desgastados, me saludó amablemente y entro directamente a la sala para comenzar su trabajo, yo ese día había optado por vestir unos leggins grises y un top en el mismo tono, mi top era mas parecido a un bra deportivo ya que solo es un trozo de tela con tirantes que deja al descubierto mi abdomen, por el tamaño de mis senos se marca mucho el canalillo y los pezones se hacían notar debido al frio, el joven comenzó a trabajar sin prestar mucha importancia en mi presencia, así que tuve que llevar al ratón a la trampa, entre a mi habitación, me senté sobre la cama con las piernas abiertas y lo llamé, el acudió al llamado y al verme se puso de piedra.
Creo que es la ultima vez que nos vemos así que estaba pensando en despedirnos de una manera adecuada, no sé si tu quieras coger conmigo?, dije tranquila mirándolo a los ojos
S…si, si quiero contestó acercándose a mi dando pasos cortos y torpes, cuando estuvo frente a mi lo ayudé a despojarse de su playera, y luego abrí su cinturón y desnude lo que quedaba de su cuerpo, al revelar su pene, pude ver un miembro joven, flaco y algo largo, lleno de pelos negros y rizados, lo tome en mi mano y lo acaricie para hacerlo crecer, rápidamente reaccionó y se lleno de sangre para saludarme de frente, estaba húmedo, y ya erecto si tenia un tamaño considerable, lo miré a los ojos y lentamente fui metiendo ese trozo de carne a mi boca, le di una fuerte succión a su glande mientras acariciaba sus testiculos suavemente, un bufido salió de su boca y sentí como mi boca se llenaba de semen tibio, no podía creerlo, en verdad estaba muy caliente y los arranques de este mocoso precoz no iban a impedir que hoy tuviera un orgasmo, saque de mi boca su miembro y un hilo de fluido blanco escurrió de mis labios, me senté sobre la cama y trague todo lo que tenia en la boca
Debes beber mas agua, tu semen sabe muy amargo- dije con una sonrisa traviesa y despojándome de mi top dejando en libertad mis tetas, de inmediato Vicente se abalanzo sobre mi y comenzó a chuparme los pezones con brusquedad, me hacia algo de daño pero estaba tan caliente que lo pase por alto, sus manos no se decidían entre mis tetas y mis nalgas, hurgaban precoces entre mis pliegues buscando sin saber que buscar, daba mordiscos a mis pezones y lo jale para besarlo con tal de que dejara de maltratar mis nenas, besaba super mal, metía su lengua como un perrito que bebe agua, lo aparte de mi y lo recosté sobre el colchón, me puse de pie y me despoje de mis leggins, mi tanga fue descendiendo muy lentamente para revelar mi vagina depilada, me senté sobre el y con mi mano fui guiando su verga de nuevo dura hacia mi pequeña cueva de placer, puse su glande en mis vagina y poco a poco fui descendiendo, sentía claramente como iba entrando en mi, las manos de Vicente agarraban las sabanas de mi cama como haciendo el máximo esfuerzo por no volver a descargarse, cuando faltaba poco para que estuviera por completo dentro de mi, de golpe me senté sobre el y quedo todo su miembro en mi interior, apoye mis manos sobre su pecho y comencé a cabalgarlo con furia, dandole prioridad a mi placer por sobre el suyo, mis gemidos fueron subiendo de intensidad al llegar casi a los gritos, supongo que el pensaba que lo estaba haciendo increíble pero en realidad parecía que estaba desmayado, no se movía ni un poco, solo se dejaba hacer, los movimientos de mis caderas eran circulares y furiosos, mis uñas se clavaban en su pecho el agarraba mis tetas, mis nalgas, y gozaba con los ojos cerrados, impedido de ver a la diosa que tenia sobre el gozando como desquiciada, me salí y me puse en cuatro frente a el y le dije rápido clávamela, se puso detrás mío y me penetro, dando pequeños empujones fuera de todo ritmo y técnica, así que de nuevo tome la iniciativa y cobrando vida propia mis nalgas buscaron los pasos perfectos del baile que me llevaría al orgasmo.
No pasaron ni dos minutos de embestidas cuando el me agarro de las caderas y dando un grito se vino dentro de mi, llenándome de menos semen que la vez anterior y desplomándose de inmediato, esa fue su tercera caída, pero no me iba a quedar así, entonces mientras estaba ahí tendido, me senté en su cara y le dije, chupame, hazme terminar, así que comenzó a chupar mi concha, torpemente, lo tome de la cabeza y me fui moviendo restregando mi clitoris en su nariz, en sus labios, cuando encontré el punto exacto fue cuestión de segundos para que explotara, y así fue que tuve un squirt sobre la cara asombrada del muchacho, puf, fue increíble ese momento, que orgasmo tan delicioso acababa de tener, me recosté a su lado con la vagina palpitante y la respiración agitada.
No te vayas a dormir, todavía tienes que armar el mueble- le dije dandole la espalda para reposar la cogida.
Si quieren saber mas de mi pueden encontrarme en x como @faldacuadros, espero que les haya gustado, prometo no desaparecer de nuevo.
Besos.
Amanda.
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