Bienvenida a la consulta
La puerta se cierra y el espacio profesional desaparece. Lo que empieza como un saludo habitual se transforma en una necesidad urgente de piel contra piel, donde cada contacto desata una reacción que ninguno puede ignorar.
Bienvenida a la consulta
-Muchas gracias
Te veo avanzar hacia mi por el pasillo. Llevas una falda corta que deja ver tus piernas morenas y una camiseta de tirantes. Se nota que has estado en la playa por el bronceado... Estas guapísima con esa sonrisa que me dedicas...
Me aparto para que pases y cierro la puerta tras de ti. Me giro y me miras... Estas esperando nuestro abrazo... Mi entrepierna comienza a reaccionar sutilmente...
Despacio te abrazo y tu me abrazas, sin miedo, como hacemos siempre, sin timidez, pegando el cuerpo al del otro para sentir como respiramos. Mi polla tiene vida propia y comienza a moverse como una serpiente entre nuestros cuerpos, queriendo apretarse contra ti... Noto como un gemido de sorpresa, casi imperceptible se escapa de tus labios... Te aprietas un poquito más... Ahora el que suspira soy yo...
Nos separamos lentamente y, con descaro miras el bulto de mi pantalón mientras una sonrisa enorme se dibuja en tu cara. Yo no puedo dejar de advertir que no llevas sujetador pues tu pezones se dibujan en la camiseta.
Te acompaño hasta la sala de la camilla indicando que te tumbes, pero antes de salir me coges de la mano... Te miro a los ojos.
-¿no me das otro abrazo?
La mirada que me echas hace imposible que me vaya, así que cierro la puerta y me acerco a ti. Tu me detienes un segundo y, sin dejar de mirarme a los ojos te quitas la camiseta...
-¿y no me lo das piel con piel?
Miro tus tetas con deseo, sabes que me gustan y me las muestras orgullosa. Me quito la camiseta y, después de pensarlo un segundo también mis pantalones quedando desnudo frente a ti.
-Bueno, si quieres piel con piel...
Te has quedado sin palabras mirando mi polla totalmente erecta, y sin dejar de mirarla, muy lentamente te quitas la falda y el tanga...
Ya estamos en igualdad de condiciones. Los dos desnudos frente a frente nos quedamos así unos segundos, admirando el cuerpo del otro. Y nos movemos casi a la par para abrazarnos de nuevo esta vez sin nada de por medio, solo tu cuerpo y el mio. Tus tetas aprietan mi pecho, mi rabo contra tu vientre... Tus manos se deslizan para apretar mi culo, yo hago lo propio contra el tuyo...
-Me encanta tu culo…
Te susurro al oído mientras con uno de mis dedos comienzo a explorar entre tus piernas, buscando tus agujeros... Estás empapada...
Vuelves a gemir, esta vez mas fuerte, sin contenerte y eso me vuelve loco. Te giro para poner mi pecho contra tu espalda. Mi polla se acopla perfecta entre tus nalgas y, mientras una mano rodea tu pecho perfecto, la otra se dirige hacia tu sexo.
Mientras juego con tus tetas, travieso, con la otra mano solo busco que te derritas de placer... Recorro los labios de tu coño suavemente con los dedos índice y corazón, de arriba abajo, de abajo arriba, para terminar en tu zona de máximo placer. Una y otra vez, una y otra vez... Tú llevas una mano hacia tu clitoris y comienzas a masajear con fuerza, mientras con la otra mano acompañas a la mía pellizcando tu otro pezon...
-un poco más rápido...- me pides con deseo, y yo aceleró mi masaje... Tus deseos son ordenes. Sigo acariciándote rápido y penetrándote con nos dedos mientras no dejo de frotar mi polla entre tus nalgas. Se repente estallas con un gritito y, arqueando la espalda pegas más tu culo a mi. Aprovecho tu postura y, antes de que acabe tu orgasmo penetro tu coño totalmente lubricado de un golpe y empiezo a bombear al compás de tus sacudidas... Apoyas las manos en la camilla y me pides más caña mientras tu órgasmo se intensifica. Aprovecho y te agarro las tetas que cuelgan para jugar con tus pezones...
Me encantan tus tetas.
-¡ay! No puedo más...
Gritas mientras tus piernas empiezan a temblar. Sujeto tus caderas para que no te caigas y aminoro el ritmo para detenerlo progresivamente. Te cojo en brazos y te acuesto en la camilla para que te recuperes.
Estoy muy cachondo y lo sabes. Así que no te doy tregua y bajo mi cabeza hacia tu sexo para comenzar a llamerlo bien. Tu me agarras la cabeza y me aprietas contra el y pones los pies en mis hombros. Estas muy mojada, así que lo aprovecho, utilizo tu flujo como lubricante y empapándome los dedos los llevo hacia tu culo y, con cuidado comienzo a dilatar el esfinter.
Abres los ojos mucho y me miras con pura lujuria... Y un poco de miedo
-me vas a hacer daño, la tienes muy gorda
Levanto un poco la cabeza de tu coño...
-voy a ir muy despacio, si no te gusta paramos
Vuelvo a mordisquear tu clitoris y tu decides disfrutar... Disfrutar mucho...
Después de un rato comiéndote mientras gritas de placer me levanto... Tú culo está muy dilatado y voy a follartelo. Me miras a los ojos mientras aproximo el extremo de mi rabo hasta situarlo justo en tu agujero. Con las manos aprieto tus tetas y espero tu aprobación.
Nos miramos a los ojos durante unos segundos y por fin asientes sutilmente.
Comienzo a empujar muy despacio sin dejar de mirar tus gestos... No quiero hacerte daño...
Después de una pequeña resistencia mi polla comienza a entrar y hago suaves movimientos que me permiten entrar cada vez un poco más. Me abrazas con las piernas y me atraes hacia ti hasta que mi polla queda enterrada en tu culo.
-A que esperas, fóllame fuerte
Y yo empiezo a bombear, despacio al principio para ir cogiendo velocidad.
No paras de gemir y de arañar mi pecho y de repente paro y me agacho para recoger una cosa de un cajón...
-¿pero que haces?
Me regañas mientras me pellizcas un pezon y yo gruño de dolor. Mi polla sigue en tu culo y al incorporarme lo hago con un enorme consolador en la mano.
Mientras llevo el consolador a tu coño te agarras a ambos lados de la camilla y yo comienzo a moverme...
Te penetro por el culo y el coño a la vez y de repente te vuelves loca. Me besas, me lames, me chupas donde puedes, me follas, te follo...
Un orgasmo, otro, tres, mil.... Estallas de placer, te corres como nunca en tu vida...
Y yo me corro también inundando tu culo.
Ohhhhh
Diosssss
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