Xtories

La compra de la casa de vacaciones

Luis llega a Mallorca con una sorpresa: ha ganado la lotería y quiere compartir su nueva vida con Ximena. Pero el viaje en coche no es para hablar de casas; es para descubrir que la química entre ambos sigue intacta y mucho más peligrosa. Lo que empieza como un saludo se convierte en una exhibición pública de deseo que no termina en el aeropuerto, sino que se traslada a la terraza, al jacuzzi y,最终

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Hola, Ximena! ¡Cuanto tiempo sin hablar contigo por las redes sociales!, y además...

Hola, Luis! ¿Qué tal?

Bien, oye te tengo una sorpresa!

Ah, sí?

Si!, me tocó la lotería mexicana y mira...decidí mudarme a Europa, a la isla de Mallorca.

Que ilusión!

Contraté unos abogados me estuvieron buscando casa. Me desplazaré en breve para ver las casas, y firmar todos los documentos. Te llamo en unos días y me cuentas que tal todo por España.

...pasan 3 semanas y te llamo. Ximena, voy para tu isla preciosa el viernes, no tengo vehículo, ¿Qué te parece si vienes a buscarme y nos ponemos al día de paso?

Perfecto!

Llego al aeropuerto, al bajar del avión allí estás tú. Al ser verano llevas un vestido extremadamente corto en color rojo, con escote de barco, y unos botines de color negro. Al abrazarte noto que no llevas sujetador,

y al oído me susurras que...tranquilo, el tanga va a desaparecer muy pronto si te portas bien.

Salimos del aeropuerto besándonos, como si fueras dos ventosas. Llegamos al coche, un coche mas bien diminuto, tan diminuto que para acomodarte en el asiento te tienes que subir todavía mas el vestido, lo cual ya no deja nada a la imaginación, se te ve el tanga de color verde que te queda precioso, además se nota que estás totalmente rasurada. Mi mano se escapa y se posa sobre tu muslo, aunque no te lo esperabas, tratas de disimular por el bien de la conducción y la seguridad vial propia y del resto de conductores. Aprovecho para subir la mano un poco mas, a ver si reaccionas, y efectivamente lo haces, pues tu tanga empieza a mancharse, con una mancha incolora. Me miras con cara de enfurecida, por lo que he conseguido y a mi me da por reírme. De repente un atasco por accidente, nos hace detener, nos miramos y mi mano se cuela directamente entre tus labios vaginales, mientras te bajas la parte superior del vestido para que con mi boca pueda lamer tus pechos y atrapar entre mis labios tus pezones, para ponerlos erectos con mi lengua...Al rato los camiones nos empiezan a adelantar por el otro carril de la autopista, lo cual nos saca de nuestro momento romántico por las pitadas al verte casi por no decir totalmente, desnuda. También al poco tiempo nos pitan desde nuestro propio carril, por lo que tenemos que ponernos en marcha, aunque sigues exhibiéndote, no puedo mirarte, pues de ello depende nuestra seguridad en el tráfico y la de los que nos rodean.

Una hora después llegamos al hotel, te recompones la ropa todo lo que puedes, a pesar de lo escasa que es. Haces el check-in mientras mis mano acaricia disimuladamente tus nalgas, para no perder la excitación del momento. Una vez terminado el check-in nos vamos a la habitación con vistas a la ciudad, tenemos vistas de toda la parte antigua, que es donde se sitúa el hotel, y además es la mas céntrica. También es la que tiene los edificios mas cercanos entre si, por ser calles estrechas.

Mientras corremos por el pasillo para llegar al ascensor, y por el pasillo de nuestro piso, ya estamos prácticamente desnudos. Entramos a la habitación dejamos de cualquier manera nuestras maletas, sin deshacer y nos vamos a tomar el aire a la terraza, donde por el calor interno y externo acabamos por desnudarnos. Nos besamos como si no hubiera un mañana, mientras nuestras manos ya recorren nuestros cuerpos sin pudor alguno. Mis manos acarician tus pechos erguidos, tus pezones desafiantes, tus nalgas hermosas y duras como piedras, mientras tus manos agarran mi pene duro como una roca y tieso como un mástil. Te arrodillas ante mí, y me miras a la cara como si fueras una sumisa pidiendo permiso, para poder engullir mi pene y jugar con él en tu boca maestra (lo cual descubriré poco a poco). Lames mi prepucio como si fuese un helado de fresa en el desierto, intentando que no se derrita, y si lo hace que sea por como entra y sale de tus labios y tu lengua. Cuando estoy a punto de soltar todo el semen en tu boca, te hago levantar y te hago recostar sobre la mesa de la terraza, para posteriormente introducir mi pene por tu vagina, de una sola estocada, lo cual no es difícil pues estás chorreando, líquido que incluso baja por tus piernas. Cada vez estás mas excitada, hasta el punto que gritas como una posesa, ¡¡¡Préñameeeeeeee!!!, ¡¡¡ Préñameeeeeeeeeee, maldito!!!, hasta que me vacío dentro de tu vagina por completo. Tras unos 5 minutos eternos de descanso, sin salir de tí, nos vamos al jacuzzi, y volvemos a la carga, pero esta vez y aprovechando el agua del jacuzzi, decido que te la voy a meter por el ano, lo cual no te entusiasma porque eres virgen o casi por ahí, pero no me vas a parar. Al rato, estás dando las gracias, mientras acaricias tus labios vaginales, mientras yo te la meto cada vez mas fuerte, por atrás, de tal manera que parece que te voy a partir en 2.

Después del mejor sexo vaginal y anal, de la historia y con la mejor amante que se puede tener, es hora de darse una buena ducha, y prepararnos para ir a la notaría, quiero que aunque no lo compres conmigo seas mi testigo, por si hiciera falta.

Nos pasamos 1 día entero viendo casas, de varias habitaciones, con ducha y piscina exterior, barbacoa, diferentes vistas de la isla...y acordamos 2 días para pensar en todo.

Una vez decidido avisamos a la inmobiliaria, ellos al notario, y al dia siguiente vamos a firmar, la que hemos acordado.

Nos quedamos con la que está en la cala de playa nudista, con piscina de todo el año, porque se puede cubrir, barbacoa, 10.000m2 de terreno, 5 habitaciones, 3 baños, etc...

Una vez nos dan las llaves, volvemos a la casa, ya que ya es nuestra, y nos instalamos. Como yo ya abandoné el hotel, aunque no lo sabes,...¡Tengo una semana para estar contigo!, ¿aceptas?,

y la respuesta es muy clara...te desnudas de nuevo, y me preguntas ¿donde follamos?

Donde tu quieras, y decido que empezamos por la piscina, con unas copas de buen vino, para que haga efecto, ¿te parece?, después podemos seguir por todas las habitaciones, baños, cocina, incluso por el cuarto de lavar, dicen que poner la lavadora a centrifugar, es muy excitante, con el baiben, sobretodo si es un poco vieja, jajaja.