SOMOS POLICIAS y…
Marcos siempre imaginó que su vida sería rutinaria, hasta que la suerte le puso en el camino a Rosa. Ella dice que es casada, que no lo haría, pero el calor de la noche y la propuesta de Noelia son demasiado tentadores para resistir. Esta vez, la policía no va a cumplir la ley, sino a romperla en la cama.
SOMOS POLICIAS y…
Mi nombre es Marcos Herrero, sargento de policía, número de placa 18**** no les importa, no estoy de servicio, no es obligatorio identificarme jajaja…
Bueno el tema que me trae a escribir es contar alguna anécdota de las muchas que se viven en el cuerpo. El propio y el de policía… jajajabis
Tengo 29 años y estoy casado con Noelia que tiene mi misma edad. Somos padres de una niña de 12 años. Si ya se, fuimos padres a los 17 años, tremendo cagadón nos mandamos en el último año de secundaria, apenas lo terminamos. Bueno, apenas lo terminó Noe, pues a mí no se me notaba ningún bombo. Esto pasa por pendejos calentones y descuidados. Cogíamos como perros alzados y claro… en una de esas los renacuajos se zamparon mal y encontraron un huevito hermoso, madurito, precioso que esperaba ansioso la llegada de un espermatoforro para juntos cagarnos la vida.
Y bueno… llegó la nena cuando ni sabíamos limpiarnos los mocos correctamente, según decía mi abuela.
Ojo, no reniego de mi hija. Claro que nos tomó por sorpresa y no fue buscada. Pero hoy que pasó el vendaval y nos acomodamos, esa pibita es la razón de nuestras vidas.
No me alargo mucho más… prometo.
Bueno, nuestros padres nos bancaron mientras yo iba a la academia de policía y Noe cuidaba la bebé. Me recibí, empecé a ganar algo de dinero, alquilamos un departamento, después una casa, compramos una con ayuda paterna, etc etc etc una vida bastante normal llevábamos. Al menos hasta hace un par de años que debido a una crisis matrimonial (nunca nos casamos, pero es como si lo hubiéramos hecho) cambiamos algunos hábitos que detallaré en su momento al igual que como somos.
El tema en cuestión de hoy es que este lunes pasado, 19 de diciembre, tenía que presentarme en capital por mi trabajo en nolesimportanovalcaso. Donde los hijos de puta me sugirieron que “voluntariamente” me una a un adicional obligatorio… voluntariamente, eso si (ironía).
Había viajado con mi señora y la nena para aprovechar ellas a hacer cosas que la verdad ni que que mierda eran… cosas de mujeres jajaja.
La cuestión que paramos en un hotel donde calculábamos estar hasta el martes, hacer dos boludeces y descansar. Cuando de repente me encuentro con trabajo… “voluntario eh”. ¡Y que trabajo! Custodiar a la selección campeona, recién llegada, mientras recorría las calles saludando a su hinchada.
La puta madre… ahora que pasó les digo, ¡qué día de mierda!
Horas al rayo del sol, apretujados con la muchedumbre, inhalando olores de los que se les ocurran, desde agradables y exóticos a vomitivos y repulsivos.
En un momento que con mi grupo quedamos cerca del micro abierto donde iban los jugadores, me tropiezo con un ex compañero. Juan José Quintero, al que todos llamamos JJ, el que con su grupo iba acompañando el micro.
Nos saludamos con abrazo. Un caso el pibe este, un ganador total con las minas, no discrimina edades ni siluetas, le da a todas. Atlético, bien parecido y dicen las lenguas afiladas que carga algo así como una anaconda de mascota entre las piernas.
El guacho recordó que en nuestro anterior encuentro yo le había alabado a su compañera, una morocha esbelta, muy agradable y con un culo de los mil demonios, y la llamó:
- Sargento venga… - y cuando ella llegó. - Le presento al sargento Marcos, lo engancharon, para que dé el paseo con nosotros…
- Hola sargento Rosa. – le dije abrazándola, sintiendo en mi pecho sus tetitas duras.
Me quedé ahí separándome un poco de mi grupo, conversando con Rosa.
JJ se alejó un poco para custodiar otro sitio diciéndonos que cuando terminara todo nos invitaba a su casa a la pileta y comer un asado.
- ¿Así que sargento? Felicitaciones. – le pregunté a la sargento.
- Gracias, señor. Sí, me ascendieron hace poco, ahora soy la jefa de JJ… jajaja
- Y bueno, ya le va a tocar, es pibe todavía… y no me llames señor, tenemos el mismo rango.
- De acuerdo, Marcos… como digas. – Y me miraba con esos ojos grandes y castaños que resaltan.
Seguimos charlando un rato mientras acompañábamos al micro a paso de tortuga. Como podíamos charlábamos, era un griterío impresionante alrededor.
Me contó que era casada y tenía un hijo. Yo le conté de mi familia y varias cosas más.
Con la charla se fue haciendo más ameno el laburo y cuando quisimos acordarnos ya estábamos donde desconcentrábamos.
Estuvimos largo rato dándole al chismero con Rosa, esperando a los compañeros. Fue muy agradable la charla, me borró esa imagen previa de media forrita que tenia de Rosa para reemplazarla por una simpática mujer. Estricta y de carácter fuerte sí, es como obvio en este laburo.
Lo que sí se amplió es la calentura que me embargó. Antes me calentaba como un trofeo difícil de alcanzar, ahora me calentaba con su forma de ser y si… su cuerpo estaba muy comestible, con esos ojos y esa cola de caballo que usaba siempre en el pelo.
Al fin llegó JJ donde estábamos. Colorado como huevo recién rascado. Muchas horas al sol fueron.
Me llevó al hotel que paraba donde nos esperaban mi mujer y mi hija. Después fuimos donde vivía, junto con Rosa y su hijo a compensar el tremendo calor que habíamos pasado, en la pileta.
En la casona donde vive JJ, él es el jardinero y su mamá y dos mujeres más son del servicio. Me comentó que la casa era de un viejo rico que venía de vez en cuando.
Llegamos y nos presentamos todos. Una señora robusta había hecho un asado que estaba como los Dioses. Clotilde su nombre, muy simpática. Otra de las habitantes se llamaba Lidia. No sé si tenían parentesco entre sí o sí solo vivían y trabajaban juntas.
Sumamente agradable la tal Lidia una cuarentona muy dada a la charla. Y también estaba la madre de JJ. ¡La pucha! ¡Qué hembrón! Pensaba. Una autentica MILF también de cuarenta y pico abriles. Tenía todo re bien acomodado la señora, me revolucionó las testosteronas.
Pero por supuesto la que me tenía encandilado era Rosa, aunque Juana, así era el nombre de la mamá, estuvo al pendiente de lo que necesitara. Agendé eso en mi mente para el futuro.
Mientras revoloteaba las mujeres de la casa, ayudando a preparar todo, con chistes y algún comentario doble sentido que aceptaban con risitas pícaras. No dejaba de carpetear a JJ. Conociéndolo y sabiendo lo buena que estaba mi mujer estaba convencido que lo atraería.
Noelia es una hermosa morochita simpática. Cabello largo castaño oscuro y facciones delicadas. No es menudita pero tampoco grandota. Tirando a flaca pero de buen culito y tetas acorde. Como hace mucha gimnasia tiene tonificado el cuerpo. En definitiva, muy cogible mi mujer. Cosa que el depredador de JJ, seguro ya había registrado.
Veremos en el futuro… si le gustaba Noe, a mí me gustaba Juana… mmmm que ideas perversas se me estaban ocurriendo. Y se ve que me había quedado semi catatónico imaginando estas cochinadas porque pasó Rosa y dándome una nalgada me dice:
- Despierte sargento… ¿se ha quedado congelado mirando a Juana? Epa que durito el culito. – cambió de tema y me apretó un glúteo.
- Rosa, Rosita… debés saber que jugar con fuego con lleva la posibilidad de quemarse.
- Uy y si me quemo ¿quién me pondrá cremita? Me pregunto. – me suelta bajito, disimulando y con una cara felina que asustaba.
Comimos bien tarde y luego todos a la pileta. La pelotuda de mi mujer se olvidó la malla y eso que le dije que había pileta. Por suerte le prestaron una de las chicas de la casa una bikini.
No puedo evitar ver la mano de JJ en la elección de la misma. Viejo zorro astuto, seguro metió sus garras pues el bikini que le prestaron era una invitación lujuriosa. Tan pequeña era la tanguita que desaparecía por complete en el culazo de Noe. Parecía que andaba desnuda y se ve que le dio vergüenza pues se metió al agua enseguida y cuando salió se puso el toallón para taparse.
Las tres residentes con bikini también pero recatadas, aunque Juana también estaba que se partía de buena.
Y Rosa con malla enteriza… será vergonzosa la boluda. Que físico tiene. Las comparaciones son odiosas pero era la de cuerpo más firme y armonioso: Me calienta mucho esta morocha con su cola de caballo eterna. Toda trabajada la mina, bueno, todos nosotros los policías estábamos en buen estado físico, muchas veces depende nuestra vida de ello. Pero esta mujer me estaba idiotizando y según veo, aunque no cruzamos palabras, a Noe también le llamó la atención.
Cuando oscureció nos fuimos y llevamos a Rosa y el nene a su casa. En el camino la invité a cenar, cena de parejas para poder ir a bailar un poco después. Al otro día nos íbamos y no habíamos disfrutado nada.
Ella se excusó porque su marido tenía turno nocturno esa semana en el trabajo.
Entonces la que intervino fue Noe:
- Es una lástima Rosa, ¿por qué no te venís sola? Imagino que tenés a alguien para que cuide los niños un rato… ¿Verdad?
- Si tengo. – contestó Rosa. – Pero no voy a andar de perejil con ustedes, no, mejor lo dejamos para la próxima.
Como se le notaba desilusionada le insistimos hasta que agarró viaje. Después de una jornada bastante de mierda se necesita distraerse.
Arreglamos horarios, volvimos al hotel a bañarnos y cambiarnos. Yo me vestí sencillito, pero mi señora se clavó un vestidito corto y con escote que infartaba.
Nuevamente fuimos a la casa de Rosa donde nuestra hija quedó al cuidado de una señora que a veces le cuidaba el pibe a ella cuando ambos trabajaban.
Si mi mujer estaba sexy. Rosita no se quedaba atrás. Vestida más sencilla con una casi minifalda y una camiseta ajustada de tirantes. Con el cabello suelto hasta más allá de media espalda, al fin la veía sin su tradicional cola de caballo.
Cenamos los tres con vino. Mi mujer no le sacaba los ojos de encima y yo tampoco.
La pasamos muy lindo y luego fuimos a un lugar a tomar una copa y bailar. Bailé con las dos, individualmente y con ambas a la vez, pero como lo mío no es el baile, al final quedaron ellas bailando solas. Momento que me di cuenta que el vino de la cena y los tragos algo afectaban sus organismos… había que verlas perreando… tenía la pija como un bate yo.
En un momento, Noe fue al baño me quedé yo bailando con Rosa, manoseándole un poco la espalda y la cintura le propuse directamente si quería ir al hotel que paraba.
Se escandalizó y me soltó:
- ¿Vos estás loco? Soy casada no sé si viste. Y vos también, y tu mujer está acá. Estás borracho, Marcos.
- Eso de “soy casada” no lo pensaste durante el día mientras tonteábamos.
- Pero una cosa es hablar, cachondear y otra ir a coger, boludo. Te reconozco que la pasé bien con el jueguito y me sentí bien, incluso me calenté un poco, pero nunca le fui infiel a mi esposo y he tenido más de un quilombo con babosos que me la han querido poner sin tener en cuenta lo que una quiere.
- ¿Y si es una babosa la que te quiere coger? ¿También te negarías? – Noelia la abrazó por detrás, pegándose a su culo y murmurándole esas preguntas.
Rosa se quedó muda, pobre, ni en un millón de años se hubiera imaginado que la íbamos a atacar en dos frentes.
- ¿Nunca te relacionaste con otra mujer? Es más común de lo que Pensás, Rosita. – le volvió a hacer una pregunta Noe.
Para resumir, el ataque de Noe la desarmó, quedó un rato largo en silencio y poco a poco se fue acostumbrando a la situación de tenernos a los dos en plan voltearla. Al final pudo hablar.
- Necesito otro trago.
Nos reímos con Noe y salimos los teres de la pista rumbo a la barra donde pedimos unos brebajes ablanda piernas jajaja
Le contamos que nosotros, debido a una crisis hace unos años, para tratar de salvar nuestro matrimonio nos empezamos a liberar. No fue fácil. Al principio no es agradable ver a tu pareja con alguien más. Pero de a poco se acostumbra uno y enseguida viene el morbo.
Hasta la fecha solo habíamos invitado mujeres a compartir nuestra cama. Trios, uno a uno, e incluso un cuarteto una vez que levantamos una pareja de lesbianas que se cogieron a Noe de una forma que aún hoy lo recuerdo y se me para.
No nos animamos todavía a meter otro hombre en la pareja, posiblemente antes probaremos con una trans. Si soporto que otra pija entre en mi mujer… hasta ahora que yo sepa solo la mía exploró sus cavidades jaja.
Si, suena egoísta, pero yo no pongo las reglas, es de común acuerdo. De entrada con Noe estuvimos de acuerdo en meter mujeres solamente… ya pasó un tiempo y nos fue bien… veremos en el futuro. Tal vez JJ tenga una chance jaja.
Volviendo a Rosa, no terminaba de convencerse. Le prometíamos que se iría a su ritmo, que no se haría nada que no quiera, que tendría la batuta y la muy porfiada seguía negándose aunque cada vez más confusa.
Difícil la morocha… bien cana la yegua.
En un momento noto que los pitones se le marcaban en la camiseta. Así que le paso la mano tocándole solo los pezones sobre la ropa y le digo:
- Afloje sargento que esto demuestra que quiere y no se anima, jajaja
- Callate boludo y sacá la mano de ahí o te corto los dedos. – me dice tan cariñosa como es ella.- más vale que estoy caliente como una pava, pero ¿no entendés que estoy casada? Y encima nunca cogí con otra mina…
Para no alargar mucho, diré que fue un hueso duro de roer y costó horrores que afloje, Noe con una caricia oportuna la iba domando poco a poco, sumado a palabras lascivas… logramos llevarla al hotel.
Lentamente fuimos actuando sobre Rosa para que no se espante. Es bastante brusca la negra, pero a medida que pasaba el tiempo se llegó a calentar tanto que mostró otra faceta.
Noe se desnudó primera dejándose la tanguita solamente y yo con Rosa mientras nos morreábamos de menor a mayor.
Noelia nos sacaba las prendas mientras nosotros seguíamos enrollados, ya para este entonces le había agarrado el culo con las dos manos. Era como agarrar una roca, pero lisita. ¿Qué pedazo de ojete duro tiene la Rosa!!!!
Le fui clavando de apoco todos los dedos de las dos manos entre las nalgas, sin ser violento ni delicado. Empezó a agitarse.
De repente me la quitó Noe, la giró y se la chapó ella. No noté mucha resistencia por parte de Rosa… la estábamos atortillando jajajaja.
Mientras aproveché para sacarle corpiño y tanga. Ahora sí tenía a la sargento Rosa desnuda frente a mí morreándose con mi mujer.
Noe me ve abandonado y se separa diciendo:
-Vení, Rosa, ayúdame con el celoso antes que se largue a llorar.
Y se arrodillan ambas a mamarme la pija por turnos. Con maestría Noe, más brutita, Rosa, pero no se cual más excitante. Mientras no usen los molares yo chocho de la vida.
La visión de tener estas dos morochas chupándote la verga a la vez es la visión celestial por excelencia. Rosa de piel un poco más oscura, con mi pija clavada toda y Noe más pálida por abajo comiéndome los huevos.
Pasamos a la cama donde pasamos a relajar a Rosa aún más. Nos íbamos turnando sobre su cuerpo. Arranqué yo comiéndole la concha, de solo unos pelillos sobre el hachazo y totalmente depilada alrededor de la vulva. Pasando a clavarle 2 dedos y seguir lamiendo su clítoris mientras con Noe se besaban y luego ella pasaba a prenderse de las tetas chupándole y estirándole los pezones hasta que tuvo un reprimido orgasmo que me empapó la cara… delicioso jaja.
Pero no terminó ahí la comida que le pegamos. Intercambiamos y pasé yo a besarla, cosa que me encantó. Besaba bien la sargento y gemía como una bestia, pues mi esposa le estaba sacando todos los jugos de la vagina a lengüetazo limpio.
Se excusó de mil formas con respecto a comerla a Noe. Sepan entender, decía, es mi primera vez, no puedo de una lanzarme a comerme una concha. Siempre fina y bien hablada ella.
Pero si hizo unos solos de tetas espectaculares a entender oyendo como gemía Noelia.
Yo si me aboqué un rato a practicarle sexo oral a mi lampiña esposa. Tuvo su orgasmo también.
Luego la clavé, firme, despacio y de una hasta el fondo, decidí que Noe recibiera primero garrote. Al minuto quiso cambiar de posición y se puso en cuatro para que la vuelva a clavar, ahora a lo perrito, todo para que pueda seguir chupándole la concha a Rosa.
Se desataron las dos. Rosa volvió a acabar en la boca ahora de Noe mientras ella misma se tironeaba los pezones.
Luego me tocó follarla, por primera vez, así a lo misionero, mi pito empapado con los jugos de mi esposa se metió completamente en la cueva de Rosa que me recibió con una expresión que no olvidaré más… como me calienta esta mina… un día la tengo que coger con el uniforme puesto, me prometí.
Le di un rato a lo perrito también, y después me cabalgó, wow, que estilo de cabalgata que tiene, a duras penas me contuve de eyacular teniendo tremenda morocha jineteándome y morreándose con Noe.
Fue pasando el tiempo. A veces yo descansaba para bajar la calentura, pero ellas seguían enrolladas, dándose placer hasta deshidratarse orgasmeando.
- Preparale el culo, mi amor. – le dije a Noe.
Ni lerda ni perezosa mi mujer le entró a dar lengua a la puerta trasera haciendo que la sargento berree de gozo. Yo me puse frente a Rosa para que me la chupe y solícita se la tragó.
- Lubricala bien sargentita putita así no te duele cuando te la pierda en el culo.
Me la jugué hablándole sucio por primera vez, sin saber cómo iba a reaccionar esta loca y con mi pito en su boca. No pueden negar que soy valiente ajaja o inconsciente…
Me salió bien, noté como intensificaba la mamada al oírme. Perfecto, cerda y cochina como me gustan a mí.
Y me tocó sodomizarla, despacio poco a poco se fue colando mi verga en el ano de Rosa. No era la primera pija que se metía ahí. Igualmente apretaba como una morsa y ella por momentos bramaba de gozo, por momentos lloriqueaba y gemía como un cachorrito abandonado.
La sodomización de la sargento fue mi última participación, llevaba horas aguantando la chele adentro y esto ya fue por demás desbastador.
Imaginen ese culo donde la malla había dejado más blanquito que donde el sol tostó. Duro como el acero, sin estrías ni celulitis. Aún con mi pija ensartada en el orto los glúteos poderosos se mantenían cerrados y cada embestida me hacía rebotar como una pelota de goma. Fue demasiado.
Después de inocularle mi semilla en los intestinos, me retiré a un sillón a reponer aire.
Las muy putas no pararon y se siguieron dando placer. Rosa no la chupaba a Noe pero le metía los dedos y se daban dedo mutuamente.
Terminaron con una tijereta que casi me hace entrar en juego de nuevo. No lo hice porque era tarde y al otro día debía madrugar, pero ver estas diosas entrelazadas de piernas, frotando concha con concha, transpiradas y gimiendo… se la hace parar a un abuelo de 90 años. Que yeguas tan hermosas… y pensar que la muy puta de la sargento no quería al principio y se lo recordé, causando una risa general de los tres.
Con la tijereteada demoníaca acabaron ambas por última vez y se acabó la fiesta, mucho nos pese no había tiempo para más. Y aunque no lo dijimos, quedamos con ganas de más… mucho más.
Pero la noche avanza así que nos vestimos dándonos los últimos besos de lengua y salimos para su casa, donde la dejamos, recogimos nuestra niña dormida y volvimos a dormir al hotel.
No sé si Rosa le contará esto a JJ, es cosa de ella, por mi parte, no es de caballeros andar ventilando con quien me acuesto, lo que sí, quedó como objetivo pendiente doña Juana.
Veremos más adelante si se puede, imagino que es una señora muy hot aunque no tengo ni idea de sus gustos sexuales, espero poder conocerlos.
Relatos similares
- Confesiones
Mamadas
Anna creía haber guardado sus secretos más oscuros bajo llave, pero al confesarle a su actual pareja las humillaciones de su pasado, enciende una…
Comparte:Dominacion masculinaCuckoldHeterosexual general
- Confesiones
Mi hijastra, mi regalo de graduación
Lucía siempre supo cómo mirarlo. Ahora, a sus 22 años, ha dejado de jugar y ha entrado en su bañera para reclamar lo que siempre quiso.
Comparte:Heterosexual generalDominacion masculinaTrio fff
- Hetero: Infidelidad
Mi vecina... ¿prostituta de lujo?
El ascensor se detiene y el calor aprieta. Lo que empieza como un accidente vergonzoso se convierte en una obsesión cuando el exmarido de la vecina…
Comparte:Trio fffDominacion masculinaCuckold
- Dominación
Necesitaban chica (2)
La entrevista fue solo el comienzo. Esa noche, en lugar de irse a casa, ella debe presentarse como un objeto de deseo para una audiencia exigente.
Comparte:Dominacion masculinaHeterosexual generalPoder y control
- Hetero: Infidelidad
Jugando con fuego (Libro 3, Capítulos 30 y 31)
María acaba de confesarte los detalles más íntimos de cómo otros hombres la han usado. Ahora, en la habitación del hotel, te propone que no te vayas:…
Comparte:Trio fffDominacion masculinaCuckold
- Dominación
Sumisa de la hija de mi amiga16
Raquel no solo quiere su cuerpo, quiere su esencia. Le ordena no lavarse, llevar el aroma de otra mujer como marca de propiedad.
Comparte:Trio fffHeterosexual generalPoder y control