Los nuevos vecinos (4)
Fátima no es solo la nueva vecina; es la dueña de los secretos de Álex y las órdenes de Sandra. Cuando la curiosidad se cruza con el deseo, la línea entre lo permitido y lo prohibido se desdibuja en el rellano de un edificio. ¿Hasta dónde estará dispuesta a llegar Sandra para complacer a quien tiene el control?
Sandra estaba arrodillada en el sofá entre las piernas de Álex. Su novio gemía mientras ella lamía sus huevos cargados de leche. Los lamía y succionaba con ganas poniéndose cada vez más cachonda al imaginar la enorme corrida que saldría de ellos cuando su novio explotase. Su coño estaba encharcado, tenía muchas ganas de tocarse, pero no podía…
“Mmmm me encantan tus tetas” gimió Álex. Esto hizo que Sandra se pusiera todavía más cachonda chupando con más ganas los huevos de su novio, pero también hizo que Fátima, su vecina comenzara a cabalgar con más fuerza y hasta el fondo la polla de Álex, haciendo que su culo se moviera una y otra vez. Obviamente las tetas de las que Álex hablaba no eran las de su novia.
Sandra veía el culo de su vecina subiendo y bajando, acercándose y alejándose de su cara mientras lamía los huevos de su novio. Estaba cachondísima, quería correrse, pero las instrucciones eran muy claras, no podía hacerlo hasta que Fátima le diera permiso. Recordar eso hizo que se pusiera más cachonda aún, descargando toda su frustración en darle a su novio la mejor comida de huevos de su vida… mientras su vecina MILF tetona, cabalgaba su polla con maestría. ¿Cómo había llegado hasta aquí?
……………………
Varios días antes
Álex tenía ganas de llegar a casa después de una larga semana de trabajo. Llamó al ascensor y cuando ya estaba dentro y las puertas se estaban cerrando vio a su vecina Fátima entrar por el portal cargada con bolsas de la compra y mirar con cara de decepción al portal hacia el ascensor al ver que el ascensor se iba. Paró la puerta para que no se cerrara y se acercó hacia Fátima para ayudarle con las bolsas.
“Muchas gracias, pero no hace falta” dijo Fátima que había empezado a acelerar el paso hacia el ascensor y viendo que Álex le cogía las bolsas de la compra.
“No te preocupes hombre si no es nada” contestó Álex quien ya en el ascensor se fijó mejor en el aspecto de su vecina. Parecía que venía del gimnasio pues llevaba unas mallas negras y unas zapatillas de deporte, una camiseta elástica de tirantes se pegaba a su cuerpo, marcando muy bien el contorno de sus tetas, disimulado por una camiseta también de tirantes pero más ancha que llevaba encima, que no evitaba que se le viera su escote. Su pelo rubio lo llevaba recogido en una coleta. Álex anotó mentalmente buscar vídeos de milfs en el gimnasio para sus sesiones en solitario en el ordenador, al tiempo que intentaba disimular su incipiente erección.
Cuando llegaron al rellano Fátima abrió su puerta e insistió en que Álex dejara allí las bolsas que ella las metía dentro, a lo que este respondió que no pasaba nada que se las dejaba dentro. Fátima sonrió resignada y dejó que su vecino entrara en su cocina a dejar las bolsas de la compra.
“Muchas gracias hombre no hacía falta, eres todo un caballero” comentó Fátima mientras observaba cómo Álex soltaba las bolsas. “¿Te puedo ofrecer algo de beber como agradecimiento al menos?” preguntó mientras abría la nevera. “Tengo refresco, cerveza, vino…”
“No hace falta de verdad” respondió Álex, aunque terminó cediendo ante la insistencia de Fátima y tomándose un refresco en su cocina.
“¿Por cierto tú eras informático no? Voy a abusar un poco más de tu generosidad… No sé qué le pasa a mi portátil que últimamente no funciona bien, tarda en arrancar y va muy lento… ¿Tú le podrías echar un vistazo? Te pago lo que haga falta vaya por eso no hay problema” mientras hablaba, Fátima se había ido inclinando sobre la mesa de la cocina mientras hablaba con Álex, dejando a este una inigualable vista de su canalillo.
“Eeeh, sí claro, no hay problema” balbuceó como pudo Álex que se había quedado momentáneamente embobado mirando el escote de su vecina. “Déjamelo y le echo un vistazo”
Tras un rato más charlando, Álex se despidió y se marchó a su piso con el portátil de Fátima debajo del brazo. Como todavía quedaba más de una hora para que Sandra llegara y como no tenía nada mejor que hacer decidió echarle un vistazo al portátil de su vecina. Efectivamente tardaba en encender lo que probablemente tuviera que ver con que tenía la memoria RAM bastante cargada, así que decidió pasarle un programa para limpiarla.
Mientras estaba instalando el programa, Álex se fijó en algo. El portátil tenía como fondo de escritorio un paisaje de una playa, en el centro aparecía Fátima de espaldas sentada en una toalla mirando hacia el mar con una mano levantada y la otra tapándose los pechos. La foto tenía algo sugerente más por lo que uno imaginaba que por lo que mostraba. Justo al lado de donde estaba Fátima sentada en la foto había una carpeta con el original nombre de “Nueva Carpeta”. Había pocos iconos en el escritorio por lo que la carpeta destacaba en todo el centro del escritorio, al lado de Fátima como si fuera el bolso de la playa que habían dejado ahí. A Álex le picó la curiosidad, era como si la carpeta estuviera ahí para tentarlo. La posibilidad de que en ella hubiera más fotos como la del escritorio no hacía sino incrementar el interés de Álex. Tras varios segundos de duda, decidió abrir la carpeta.
No estaba preparado para lo que se encontró. Como había sospechado la carpeta estaba llena de imágenes y vídeos pero su temática iba algo más allá de unas vacaciones. ¡En ellas aparecía su vecina desnuda!
Abrió la primera imagen para ver una foto de su vecina con un antifaz, sin sujetador y rodeando con sus tetas una polla de goma al tiempo que sacaba la lengua intentando lamer la punta. La imagen hizo que la polla de Álex reaccionara con una enorme erección. Decidió entonces probar con uno de los vídeos.
La cámara enfocaba una habitación. Aparecía entonces Fátima con el mismo consolador y otro que tenía ventosa que colocaba en el suelo. Se abría de piernas y empezaba a cabalgar el consolador del suelo, mostrando su coño. Mientras con la mano se introducía el otro consolador en la boca simulando una mamada, al tiempo que con la otra mano se pellizcaba los pezones y se magreaba las tetas. Poco a poco iba incrementando el ritmo al que se empalaba en la polla con ventosa, hasta llegar al punto que dejaba de mamar el otro consolador centrándose en la cabalgada, haciendo que sus tetones bambolearan con cada sacudida y gimiendo.
En un momento de cordura, aunque con la polla fuera del pantalón, Álex miró la hora y vio que Sandra estaba a punto de llegar. Así que apagó el vídeo cerró el ordenador de su vecina y se puso a ver la tele para esperar a su novia. Cuando Sandra llegó le dio un beso y le dijo que se iba directamente a la ducha. Álex esperó a escuchar que estaba dentro de la ducha para desnudarse y meterse con ella.
La pilló de espaldas y empezó magrearle las tetas desde atrás mientras pegaba su polla ya dura en su culo y le besaba el cuello. Bajó una de sus manos de sus tetas a su coño y empezó a acariciárselo al tiempo que Sandra comenzaba a gemir. Al cabo de un rato de magreo le hizo inclinar el cuerpo y empezó a meterle la polla en el coño mientras Sandra apoyada en la pared de la ducha miraba hacia atrás y comenzaba a mover el culo acompañando los movimientos de Álex. Sandra continuó la tarea de su novio masturbándose mientras la polla de Álex se clavaba una y otra vez.
“Voy a correrme” anunció Álex, a lo que Sandra respondió, arrodillándose y comenzando a pajear la polla de su novio hasta que este estalló en una enorme corrida. Con ella todavía calienta en la cara Sandra terminó de masturbarse hasta correrse delante de su novio en la ducha.
………………….
Sandra se había quedado remoloneando en la cama aunque Álex se había ido ya trabajar. Después de la follada en la ducha Álex había vuelto a buscarla en la cama cuando ya estaban acostados y con la luz apagada y había acabado follándola de cucharita hasta correrse sobre su culo. Tuvo que ir a limpiarse y cuando volvió su novio ya estaba medio dormido después de la corrida por lo que se acostó a su lado pero le costó conciliar el sueño.
Por eso seguía en la cama cuando escuchó su móvil vibrar en la mesita de noche. Lo cogió medio dormida y leyó un mensaje “Estás despierta???”. Leer el mensaje hizo que si no lo estaba todavía lo estuviera en un momento. “Sí” respondió mientras se levantaba de un brinco y se iba al baño a lavarse un poco la cara y colocarse un vestido de verano que tenía para andar por casa.
DIIN DOOOOONG
El timbre sonó y Sandra sintió una mezcla de nervios y excitación. Salió corriendo desde el baño para abrir la puerta y allí estaba ella.
“Buenos días perrita” dijo su vecina Fátima mientras sonreía con malicia mirándola de arriba abajo.
“Ho-hola” respondió Sandra ruborizándose y quedando anulada una vez más delante de su vecina.
Sin mediar más palabras Fátima entró en la casa, cogió la cara de su joven vecina con sus manos y empezó a besarla lascivamente introduciendo su lengua en su boca. Sandra comenzó a responder con su lengua a los besos de Fátima esta recorría el cuerpo con sus manos, retirándole las tirantas del vestido, y haciendo que este cayera hacia el suelo dejando a Sandra solo con las braguitas en manos de su vecina.
“Voy al sofá perrita. Prepárame un café, ya sabes cómo me gusta. Y deja el vestido donde está” dijo Fátima mientras se retiraba, dejando a Sandra con un enorme calentón.
Cuando llegó de la cocina con el café, Sandra vio a Fátima recostada en el sofá con su portátil. Dejó el café en la mesita baja y se puso de rodillas en el suelo a esperar que su vecina le diera instrucciones. Normalmente le hacía comerle el coño mientras le hablaba de su novio y eso ponía a Sandra como una moto, a veces dejaba que se corriera y otras no y esa incertidumbre la ponía todavía más cachonda.
“Ya le he dejado el portátil a tu novio para que me lo “arregle” como puedes comprobar” comentó mientras lo dejaba sobre la mesita. “¿Quieres ver algunos de los regalitos que le he dejado” dijo señalando la pantalla del portátil donde había una foto de ella misma posando con antifaz de rodillas mostrando sus tetas y con la lengua fuera.
“¿Crees que ya habrá visto sus regalitos?” continuó Fátima mientras levantaba una pierna sobre el sofá y comenzaba a subirse su camisón. A Sandra no le sorprendió a estas alturas descubrir que su vecina no llevaba bragas. “¿Te folló duro anoche?” continuó mientras le indicaba a Sandra que se acercara.
“Sí… me follo en la ducha… nada más llegar” dijo Sandra mientras acercaba su boca a los muslos de su vecina y los besaba. “Y luego otra vez en la cama”
“Mmmmm… dos veces en una noche. Seguro que vio algo de la carpeta” comentó Fátima poniendo una mano sobre la cabeza de Sandra para empezar a dirigirla hacia su coño. “Harías caso de mis instrucciones ¿no?”
“Sí” respondió Sandra que dio una lamida en el coño de su vecina. “Solo me corrí cuando tuve la corrida de mi novio en mi cara, cuando estábamos en la ducha”
“Buena perrita. Ahora lame tu comida” ordenó Fátima haciendo que Sandra empezara a lamer su coño de arriba abajo buscando rozar su clítoris con su lengua. “Mmmmm qué bien lo haces perrita, has mejorado mucho” escuchar ese elogio de su vecina hizo que Sandra redoblara sus esfuerzos en dar placer a Fátima.
“Estarás cachonda después de haberte corrido solo una vez anoche” gimió Fátima con la lengua de Sandra incrustada en su coño. “Me dan ganas de dejarte yo también sin correrte ahora, mmmm.”
Oír eso puso a Sandra cachondísima, comenzando a lamer y succionar el coño de su vecina, notando todos sus jugos. La oía gemir e indicarle que siguiera, eso la envalentonaba y hacía que continuara dando placer a su vecina.
“Me corro perritaaaaaaaaaaaaah”
Sandra notó estremecerse a Fátima con su lengua en su coño, notaba los jugos en la barbilla y sus piernas retorcerse en un orgasmo, pero mantenía su lengua frotando suavemente su coño dándole las últimas lamidas a su vecina.
…………………………………….
Fátima estaba en la cocina preparando una infusión cuando escuchó el timbre.
DIIIIN DOOONG DIN DOOONG DIIIIN DOOOONG
“Vaya parece que alguien tiene ganas de verme” pensó Fátima. Se miró en el espejo de la entradita antes de abrir y lo que vio le gustó. Llevaba el pelo suelto, todavía algo mojado de haber salido de la ducha, un sujetador de encaje con unas bragas a juego que se entreveía con un camisón semitransparente, que le hacía un precioso escote. Encima llevaba una bata de verano que le cubría los hombros y que se ajustó amarrándose el cinturón haciendo que se apreciara más su culo y sus tetas. Miró por la mirilla antes de abrir y sonrió mientras abría la puerta.
“¡¿Me puedes explicar qué coño es eso?!” Álex estaba en su puerta con su portátil abierto. En la pantalla se podía ver un vídeo en el que se veía cómo Sandra estaba arrodillada en su salón comiéndole el coño a ella.
“Hola vecino, pasa. No creo que el rellano sea el sitio para hablar sobre esto” dijo Fátima mientras se daba la vuelta y entraba hasta su salón contoneando las caderas. Sonrió al escuchar cómo tras un breve instante de duda Álex empezaba a seguirla y cerraba la puerta.
Fátima se sentó en el sofá y con un gesto invitó a Álex a que hiciera lo mismo.
“Te he hecho una pregunta” contestó Álex muy cabreado todavía de pie.
“Tranquilízate Álex, ¿qué es lo que quieres que te explique?” preguntó Fátima mientras se echaba un selfie y escribía algo en su móvil.
“¡¿Cómo que qué quiero que me expliques?!” gritó Álex. “¡¿Que por qué cojones hay un vídeo en tu ordenador de mi novia y tú?!”
“Pensaba que era obvio, ayer estuve en tu casa y aprovechando que mi portátil estaba allí lo puse a grabar con la cam” contestó Fátima con toda la naturalidad
“Pe-pero, cómo es que Sandra sale… sale…” tartamudeó Álex que se estaba desinflando ante la tranquilidad de Fátima.
“¿Que por qué sale comiéndome el coño? Pues porque a tu novia le gusta sentirse inferior a mí y le gusta imaginar que la haces cornuda conmigo”
“¡Pero qué coño dices loca de los cojones!” volvió a alterarse Álex
“Toma mira mi conversación con tu novia” dijo Fátima mientras le enseñaba su móvil.
Álex miró entonces una conversación de whatsapp de una foto de perfil idéntica a la que tenía su novia. En ella aparecía el selfie que Fátima se acababa de hacer enfocándose la cara y las tetas con la leyenda “así es como voy a recibir a tu novio para que me folle las tetas” y la que supuestamente era su novia había respondido “uff joder cómo me pone imaginar que le haces una cubana así”.
La cara de Álex era un poema, sintió que se tambaleaba y Fátima tuvo que levantarse y ayudarlo a sentarse porque por poco no se cae al suelo en redondo.
“¿Pero cómo? No puede ser, no me lo creo” tartamudeaba Álex sin quitar la vista del móvil, releyendo la conversación.
“Si quieres te puedo dar más pruebas” dijo Fátima cogiendo el móvil y escribiendo “Mmm me gusta que me lo digas, quiero oír cómo me lo dices perrita”. Tras unos segundos llegó un audio en el que se escuchaba la voz de Sandra decir “Joder, quiero ver cómo mi novio se corre entre tus tetas, cómo me pone uff”.
“No me lo puedo creer. Mi novia, es imposible” Álex estaba como en estado de shock, no era capaz de asimilar lo que estaba pasando.
“Tranquilo hombre me vas a decir que no te gusta la idea” empezó Fátima a acercarse a Álex. “Que nunca te has fijado en mis tetas” continuó mientras se las acariciaba con una mano “Que nunca te has hecho una paja pensando en mí” dijo mientras comenzaba a acariciar la pierna de su vecino. “Yo estoy deseando, tú también lo estás, y lo mejor de todo es que la zorra de tu novia también lo está” dijo mientras se ponía a horcajadas sobre Álex y comenzaba a besarlo con pasión al tiempo que restregaba su entrepierna contra la polla de su vecino que estaba empezando a ponerse muy dura.
………………………………..
El móvil de Sandra vibró. Llegó un mensaje “Cuando llegues a casa lo primero que tienes que hacer es comerle los huevos a tu novio, sin decirle nada. Recuerda que no puedes correrte hoy hasta que yo no te avise de que lo he hecho antes”. Sólo leer eso hizo que su coño que ya estaba mojado de los mensajes anteriores se estremeciera aún más.
Le quedaba todavía un poco para salir de trabajar así que salió del baño donde se había metido para leer los mensajes de Fátima y se dirigió a terminar de dar su clase, aunque su cabeza estaba en otro sitio.
De camino a casa en el autobús miraba el móvil constantemente esperando que Fátima le diera permiso para poder correrse al llegar a casa. Sin embargo el mensaje no llegaba. Eso hacía que Sandra se pusiera más cachonda si cabe ante la incertidumbre de si podría correrse hoy con la polla de su novio.
Estaba segura que Álex la follaría esta noche, sobre todo teniendo en cuenta que tenía que llegar y comerle los huevos. Llegaría a casa y seguramente estuviera en el ordenador. Sandra se imaginaba llegando al piso y directamente arrodillarse entre las piernas de Álex, sacarle la polla del pantalón y el calzoncillo y empezar a lamer sus huevos que estarían cargados de semen. Seguramente su novio acabaría metiéndole la polla en la boca y dirigiendo el ritmo de su mamada con su mano en su cabeza, marcando el ritmo. Ojalá se corriera sin avisar. A Sandra le encantaba cuando lo hacía, le hacía sentir súper zorra y eso la ponía cachonda. ¡Joder! Pensar en todo esto la estaba poniendo cerdísima, notaba como sus pezones se marcaban a través de la camiseta y el chico que tenía sentado enfrente también lo había notado por cómo la miraba.
Sandra llegó a su edificio y esperó con impaciencia a que el ascensor subiera hasta su piso. Estaba tan cachonda y con tantas ganas de llegar que se planteó subir por las escaleras, aunque acabó descartando la idea. Cuando metió la llave de su piso notaba como el coño le chorreaba. Entró y cerró la puerta, dejó las cosas en la entrada mientras empezaba a desnudarse, quería también poner cachondo a su novio. Pero entonces empezó a escuchar un sonido rítmico proveniente del salón. Fue a comprobar que era y la visión de lo que encontró la perturbó y puso cachonda a partes iguales.
Su novio Álex estaba sentado en el sofá desnudo. Sentado sobre él, estaba su vecina Fátima, de espaldas. Su rotundo culo subía y bajaba sobre la polla de Álex. Eso era lo que hacía el sonido rítmico, el sonido de los muslos y el culo de su vecina una y otra vez contra las piernas de su novio.
“¿No vas a hacer lo que te he dicho?”
La voz de su vecina hizo que Sandra empezara a reaccionar. Casi como una autómata se arrodilló entre las piernas de su novio y se dispuso a darle una enorme lamida de huevos.
“Así me gusta que seas una perrita obediente”
Ese comentario de su vecina hizo estremecerse a Sandra que continuó con su labor, lamiendo los huevos de su novio mientras su vecina se empalaba sobre su polla. Estaba como en un trance, no sabía muy bien qué estaba haciendo ni por qué, aunque su cerebro le mandaba constantemente la palabra “cornuda” y eso le ponía a mil.
Mientras succionaba los huevos de su novio escuchó como su vecina empezaba a cabalgar cada vez más rápido.
“Me voy a correr” anunció Fátima, lo que hizo que Álex empezara a bombear con su polla al mismo tiempo que su vecina le cabalgaba.
Sandra intentó continuar succionando los huevos de su novio, pero el movimiento no le dejaba así que optó por sacar la lengua y dejar que fueran ellos los que pasaran por allí. También comenzó a masturbarse, la excitación acumulada y el anuncio de su vecina le obligaron a hacerlo.
“Me corro me corrooooo aaaaaaaaaaah”
Sandra notó los fluidos de Fátima al correrse bajar por la polla de Álex hasta sus huevos, notó su sabor en su lengua al tiempo que se masturbaba frenéticamente y con ese sabor y la visión de su vecina besando apasionadamente a su novio mientras su culo se movía todavía con los últimos espasmos de su orgasmo, comenzó a convulsionar como una loca y a gemir, en el suelo, en uno de los mayores orgasmos que había tenido en su vida.
Definitivamente era una cornuda, definitivamente le encantaba serlo y sobre todo, definitivamente su vida había cambiado al irse a vivir con su novio.
¿FIN?
Queridos lectores,
Lo primero de todo, muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
Los nuevos vecinos es el primer relato largo que me he atrevido a escribir. En estas cuatro partes he conseguido contar la historia que quería y espero haber conseguido que os parezca tan excitante como yo la imaginé.
Muchas escenas que había imaginado para estos personajes han quedado en el tintero, lo que me hace plantarme la pregunta: ¿debería seguir escribiendo sobre ellos?
Me gustaría saber vuestra opinión al respecto como lectores, por ello no dudéis en escribirme sobre qué pensáis si creéis que debería continuar o por el contrario dejar la historia como está. En cualquier caso muchas gracias y espero que hayáis disfrutado tanto como yo con Sandra, Fátima y Álex.
Continúa en
- Relato #200921— title-regex: contiguous parts (3 -> 4)
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