Mi esposo llega borracho y con ganas
Él llega borracho y cree que ella duerme, pero ella escucha cada palabra sucia con una sonrisa en la oscuridad. Mientras él fantasea con que otros hombres la tocan, ella le da exactamente lo que pide, sabiendo que la mentira es el mejor lubricante.
Llegué de un evento y Toño –mi ahora ex esposo- aún no llegaba de su noche de cuates. Me desvestí, me quedé sólo con una playerita muy delgada, sin nada más de ropa y me acosté a dormir. Empezaba a caer dormida, cuando llegó Toño, mientras él se preparaba para dormir, yo seguía acostada sobre mi lado izquierdo –de cucharita- para conciliar el sueño. Finalmente se acostó y me abrazó de cucharita. Me hice la dormida –hacía mucho que teníamos sexo muy de vez en cuando, él no mostraba interés en mi y pues yo ya había tomado cartas en al asunto consiguiendo amantes, algunos de su trabajo; estaba enojada con él- no tenía ganas de platicar con él. Bajó su mano para ponerla sobre mi cadera y se dio cuenta de que yo no traía panty.
Toño – Ah, no mames, no trae calzones, pinche vieja anda caliente, quiere verga…quieres que te coja, verdad pinche Ingrid? –se dijo a sí mismo, pues creía que yo estaba dormida- no, si buena, sí estás, cabrona…pues al cliente lo que pida –sentí cómo se le endurecía la verga en mis nalgas, subió su mano derecha sobre mi abdomen y llegó a mis tetas, sobre mi playerita empezó a acariciarlas y a pellizcar levemente mis pezones, enseguida se me pusieron duros y comencé a gemir suavemente, como saliendo de mi sueño-.
Yo - Mmmm…qué rico…vienes caliente, Toño?
Toño - Sí, mi amor…quiero cogerte rico –olí el alcohol en su aliento, eso me calentó porque cuando estaba borracho se desinhibía y cogía más rico-.
Yo - Ay, sí, cógeme, Toño…métemela rico, por favor.
Toño - Quieres que te la meta, mi vida? -asentí con la cabeza- te cojo, puta?
Yo - Cógeme como puta, Toño…métemela…méteme la verga.
Toño - Ya tienes los pezones bien duros, chiquita, me encanta eso…y cómo anda tu panocha, eh? –bajó su mano hasta mi conchita que se estaba mojando delicioso-.
Yo - Ay, qué rico, Toño.
Toño - Estás mojadita de la panochita, Ingrid…qué rico te mojas, amor –me masturbó unos minutos y yo ya estaba empapada y a mil-.
Yo - Ya métemela, Toño.
Toño - Ahí te va, puta –acomodó su verga en la entrada de mi conchita y me la metió de un empujón-.
Yo - Ay, sí, qué rico! Ay, cógeme, cógeme, Toño…ay, papi, qué vergota!
Toño - Me encantan tus nalgas, amor…estás bien buena.
Yo - Ay, me fascina cuando vienes así de caliente, Toño, me coges delicioso, la siento más dura…ay, tienes una verga bien rica.
Toño - Es la más rica que te has comido, puta? Es la más rica que te han metido, amorcito? Eh?
Yo - Sí, amor, es la verga más rica que me he comido –no era cierto, pero eso les gusta escuchar a los hombres- nadie me había cogido como tú, Toño…-me bombeaba un poco duro- uy, vienes muy caliente…qué rico!
Toño - Estábamos chupando y nos pusimos a hablar de viejas…hablaron de ti, decían que estabas muy buena.
Yo - Ah, sí? Qué decían?
Toño - Que era un suertudo por tenerte, que estabas muy buena, que eras muy sexi…que tenías unas tetas sabrosísimas y un culo riquísimo –eso me calentó muchísimo-.
Yo - Y es todo tuyo, amor –jaja si hubiera sabido- hazme lo que quieras.
Toño - Me dejas darte por atrás? –asentí- me vas a dar el culito, putita? Ahora sí?
Yo - Quieres?
Toño - Muero de ganas, me calentaron mucho esos pendejos.
Yo - Ah, sí? Por??
Toño - Me dijeron que se les antojaban mucho tus nalgas y tus tetas...que si no fuéramos cuates te tiraban la onda y daban verga.
Yo - En serio?
Toño - M-hm…de hecho no digas nada pero algunos se tiran a la esposa del contador.
Yo - Te calentó que te dijeran esas cosas de mi?
Toño - Un chingo…saber que estas nalgas, esta papaya y estas tetas son sólo mías…que se la jalen pensando en lo que me como cada que quiero –lo que no era nada seguido, de hecho; empezó a lubricarme el culito- entonces me dejas darte por el chiquito, amor?
Yo - Sí, Toño, métemela en el culito…es tuyo –la acomodó en la entrada de mi culito y empezó a metérmela lentamente, además me pellizcaba los pezones, yo gemía de dolor y de placer- ayayay…con cuidado, Toño…ay, así.
Toño - Me calienta cuando gimes así y pones esa carita de puta adolorida –estábamos de cucharita y me veía en el espejo que teníamos a los costados de la cama-.
Yo - Qué rico, amor, qué rico…sólo tú me has dado por ahí, Toño –jajaja falso-.
Toño - Agüevo…este culo es mío, Ingrid. No sabes cómo me puso imaginar que te meten mano, que te agasajan, que te arriman la verga en tus ricas nalgotas, que te manosean las tetas…me calentó imaginarte caliente, con la pucha mojada y esa carita de puta que tienes cuando te la meto.
Yo - Síguele, Toño, síguele…me voy a venir.
Toño - Te imagino mamándoselas mientras te manosean las nalgas y te dedean.
Yo - Me vengo…me vengo…mmmmmmmmm…qué rico!!!!
Toño - Te imagino recibiendo verga con las piernas abiertas, viendo cómo te la meten, Ingrid puta, cómo te dan verga y rebotan tus tetas, viendo tu carita de puta, de cójanme –era la primera vez que me decía esas cosas y me di cuenta de que le excitaba mucho lo que me decía- viendo cómo se turnan para metértela y llenarte de mecos –se empezó a calentar mucho y sentí cómo su verga palpitaba en mi culito, no tardaba en venirse- quiero ver cómo te cogen, quiero que te cojan, quiero que te echen sus mecos en todas partes…te voy a llenar el culo de mecos…aaaahhhh –me apretó las tetas y empezó a vaciarme en mi culito-.
Yo - Sí, Toño, vente, vente…ay, así, así mmmmmmmmm ay no mames qué rico!!!
Toño - Ahí te van, puta…ahí te van mis mecos…aaaahhhh…ay, qué rico culito, cabrona!
Yo - Mmmm ay, sí, Toño, échamelos, amor, échamelos…mmmmmmm –me apretó fuerte hacia él mientras se venía- ay, qué rico…me encanta cuando me coges así, cuando estás bien caliente…mmmmmm…
Toño - Te calentaste mucho con lo que te dije…se te antoja alguien?
Yo - Ay, claro que no…soy tuya…esas cosas son sólo para calentarnos más.
Toño - No andes de canija, eh.
Yo - No seas menos…te veniste un chingo…qué rico!.
Fue perdiendo la erección y me la sacó, luego nos enjuagamos y nos acostamos a dormir. Esa fue la primera vez pero no la última que me decía esas cosas cuando cogíamos, la verdad lo calentaba mucho decirlas; el pobre no sabía que para entonces yo ya me acostaba con uno que otro de sus amigos.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Mi esposa argentina 2 parte 1
Él sabe que Pachi es un peligro, pero la presencia del hijo de su amigo enciende algo oscuro en su matrimonio.
Comparte:Infidelidad ocultaFetichismo ropaVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
Mi marido, sus tres amigos y yo.
Nunca imaginó que su aburrida vida conyugal escondía un secreto tan sucio. Cuando el alcohol desata la voz de sus suegros y amigos, Ana descubre que…
Comparte:Infidelidad ocultaFetichismo ropaVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
La Casa de Terapia
La clínica prometía alivio para sus dolores, pero lo que encontraron fue una puerta a un placer prohibido.
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoTraicion y culpa
- Hetero: Infidelidad
Pillé a mi vecina recién divorciada muy caliente 1
María trajo a casa a la mujer que siempre soñó follar. Ahora, bajo el sol de la playa, el narrador debe decidir si sigue fingiendo indiferencia o…
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoPoder y control
- Hetero: Infidelidad
El mejor amigo Parte 1
Nacho le dijo que solo mirara, pero el video no dejaba de sonar en su cabeza. Cuando Erika cruzó la puerta, el dolor por la pérdida de su padre se…
Comparte:Infidelidad ocultaVoyeurismo ocultoFetichismo ropa
- Hetero: Infidelidad
Mi fantasía cuckold 1
Josué tiene un secreto que no puede compartir con su esposa: su deseo de verla con otro hombre.
Comparte:Voyeurismo ocultoInfidelidad ocultaPoder y control