Xtories

Mi amiga Ana (3)

Siempre fue rápido, pero esta vez no había prisa. En la soledad de una habitación de hotel, Ana dejó atrás sus inseguridades para descubrir un placer que nunca había conocido, mientras él se proponía no dejarla respirar hasta el amanecer.

Songalego12K vistas9.1· 16 votos

Ana (3)

Pasaron los días. Tuvimos más encuentros sexuales, pero siempre era algo rápido. Follábamos y al rato ella tenía que irse a su casa o con su novio…

Yo quería más, necesitaba más…

Le pedí pasar una noche juntos, toda una noche… y la ocasión surgió cuando su novio se fue un par de semanas por trabajo.

Quedamos un fin de semana. Nos fuimos a un hotel para mayor tranquilidad. Una vez en la habitación empezó todo…

Llevaba un vestido corto blanco. Le quedaba increíble… solo con verla mi polla se ponía a cien. Nos besamos y me senté en la cama, ella en pie frente a mí.

Yo - me encanta tu vestido… quítatelo…

Ella me miró un poco sorprendida, sonrió y empezó a quitarse el vestido lentamente… cuando lo dejó caer al suelo, pude ver lo que escondía… un conjunto de lencería de color blanco que era impresionante… creo que casi me corro al verla…

Ana - te gusta?

No podía hablar… me levanté, la cogí de la cintura, la besé y la senté en la cama. Me quité la ropa y puse mi polla frente a su cara.

Yo - Chúpamela

Me miró, cogió mi polla con sus manos y empezó a pajearme lentamente. Acercó su boca y empezó a lamerme las pelotas, subiendo por mi polla y jugando con su lengua en mi glande… lo hizo unas cuantas veces, para al final metérsela en la boca y empezar una mamada increíble, chupando fuertemente mi polla y usando su lengua como nunca… su cabeza se movía como si me estuviera follando… me miraba mientras lo hacía, y al ver mi cara de placer, sonreía y lo hacía con más ganas… no aguanté más… la agarré de la cabeza y literalmente le follé la boca hasta que me corrí en ella… abrió mucho los ojos al notar mi corrida… intentó sacarla pero no la dejé… quería que probara mi leche… se atragantó un poco, y se tragó parte de mi semen mientras el resto le caía por los labios… esperé unos segundos y saqué la polla… ella tosió un poco y vi como escupía parte de mi semen…

Me miró seriamente

Ana - es mi primera vez… nunca se habían corrido en mi boca… me gusta tu sabor…

Me puso a cien. Me tiré sobre ella en la cama y la besé como si fuera lo último que haría en mi vida…

Le quité el sujetador y empecé a chupar sus tetas y a jugar con sus pezones… quería ponerla a mil… no iba a parar… estuve un buen rato solo con sus tetas, sin tocar nada más, aunque ella se movía buscando el contacto de su coño con mi polla… pero yo quería calentarla lo máximo posible antes de seguir… entonces empecé a bajar por su barriga, su ombligo y cuando iba camino de su coño, ella me paró y cerró las piernas…

Ana - eso no… no me gusta que me lo coman… me da vergüenza…

No me lo podía creer. Pero me dio igual y seguí mi camino.

Le abrí las piernas, le quité las braguitas que ya estaban un poco húmedas y me puse entre sus piernas… empecé besando el interior de sus muslos, acercándome cada vez más a su coño…

Ella estaba un poco tensa y murmuraba “no no” pero se dejaba hacer… y entonces empecé a chuparle el coño… empecé a pasar mi lengua por sus labios, mojándolos aún más de lo que estaban… chupándolos y saboreándolos con todas mis ganas… ella empezaba a relajarse un poco y se dejaba llevar… sus gemidos me decían que le gustaba… vi su clítoris y lo ataqué… empecé a lamerlo y a chuparlo con todas mis ganas… ella ya estaba a cien, cada vez más mojada… solo gemía movía sus caderas buscando más contacto con mi boca… seguí comiéndole el coño, pasando mi lengua por sus labios, follándola con la lengua, lamiendo desde su ano hasta su clítoris para volver a atacarlo con ganas… así una y otra vez hasta que, en un momento que estaba chupando su clítoris, ella me agarró de la cabeza, me apretó contra ella, y con unos grandes gemidos se corrió en mi cara… notaba como se mojaba, y seguí chupándola, bebiéndome sus jugos, lo que hizo que su orgasmo se prolongara un poco más… entonces soltó mi cabeza y se quedó tumbada, respirando agitadamente, intentando recuperarse de la corrida… abrió los ojos y me miró…

Ana - nunca me lo habían comido… increíble…

Me acosté a su lado… nos miramos a los ojos, empezamos a acariciarnos y besarnos, y yo ya estaba a punto… me puse encima, abrí sus piernas, puse mi polla frente a su mojado coño y se la metí… que placer… empezamos a follar… los dos gemíamos de placer… después de un rato, nos cambiamos y ella se puso encima… ver su cuerpo cabalgándome es una imagen que no olvidaré en la vida… me follaba como si le fuera la vida en ello… cambiamos y la puse en cuatro… la visión de su culo mientras la follaba me ponía a mil… la agarraba por las caderas, le daba lo más duro que podía… veía sus tetas moverse al compás de mis envestidas y me calentaba aún más… azoté su culo… la cogí del pelo… y la follé con todas mis ganas hasta que se corrió dando un grito de placer… yo paré, y antes de que se recuperara, le di la vuelta, puse sus piernas sobre mis hombros y volví a follarla… estaba apunto de correrme… no podía parar… ella gemía… llegó mi momento… me corría… la saqué y eché toda mi leche sobre ella… mi objetivo era correrme en sus tetas, pero también alcancé su cara… fueron unos chorros bien potentes… se veía una línea de mi leche que subía desde su ombligo, pasaba por sus tetas y llegaba a su cara…

Quede exhausto… me tumbé a su lado… ella miraba su cuerpo lleno de mi semen… lo tocó con sus dedos y acto seguido se lo restregó por todo el cuerpo mientras me miraba…

Ana - te corres en mi boca, me comes el coño y ahora me echas tu leche encima… eres el primero que me hace esas cosas…

No me lo podía creer. La miré, nos besamos, nos abrazamos y nos quedamos dormidos…

Ese fin de semana fue inolvidable. Follamos hasta no poder más.

Continuará…

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