Xtories

Clienta Satisfecha

La avería era solo una excusa. Cada vez que llegaba, ella lo esperaba con la minifalda subida y la mirada fija, pidiendo que le 'repararan' lo que realmente la excitaba. Esta vez, la oficina estaba vacía y las cortinas bajadas; no había salida, solo el sonido de su respiración acelerada contra la puerta.

malaka16K vistas8.7· 9 votos

Hola a todos y Feliz Año, lo primero pedir perdón por el tiempo que he tenido de ausencia, intentare escribir mis vivencias con más frecuencia.

Siempre he tenido varios trabajos al mismo tiempo, uno de estos trabajos es visitar a clientes para proporcionarles el servicio de la empresa en cuestión, aproximadamente unas 5-6 visitas diarias a todo tipo de empresas.

Esto hace que uno pueda conocer a multitud de personas y vivir muchas situaciones, desde hace un tiempo me venía fijando en las chicas de oficina.

Si uno observa bien, tenemos unos perfiles siempre muy marcados:

1) La chica que lleva muchos años (tiene mucho recorrido y suelen ser bordes o muy simpáticas)

2) La chica nueva de oficina (suelen tirarle los tejos todo el mundo)

3) La chica que es familia del jefe (hija,mujer,etc) normalmente muy distantes y mejor dejarlas correr

4) La que lleva tiempo es buena en el trato y está un poco quemada con su trabajo.

Pues entre estas chicas siempre encuentras a alguna que cuando llegas es especialmente amable contigo por que le puedes sacar unos minutos de su odiosa rutina.

Estando hablando con esta chica en particular, siempre que me despedía me dio por decirle hasta la próxima visita princesa. (Hasta ese momento no era nada especial)

Con el paso de los días me di cuenta que las incidencias en esa oficina eran un poco mayores a los últimos tiempos, pero como en este trabajo siempre tiene uno que estar atento y suelen ser épocas muy dispares no le di más importancia.

El caso es que un día recibí un mensaje que decía, tengo una avería y necesito que vengas "princeso", me lo tome a broma pero acudí a la avería como cualquier otro aviso.

Aquí voy a describir un poco la situación, una nave grande con oficinas en la planta de arriba (como casi todas las naves de polígono) y una "princesa" de 1,63 de altura, con pechos pequeños pero muy bonitos y un culito muy bien puesto.

Al comprobar la avería me he de agachar para llegar a unos cables y una vez que estoy abajo compruebo que lleva unas botas altas sin mucho tacón, una minifalda de cuero rojo oscuro y un jersey de punto blanco, y noto mientras que estamos solventadlo (una simple tontería) que pasea más cerca de lo habitual,

Una vez realizada la reparación me siento y empiezo a prepara el parte de reparaciones

Sin todavía no saber muy bien porque, escribo en una hoja junto al informe de reparación, "si la próxima averías estas con minifalda pienso hacerte a ti la reparación", lo entrego y salgo de las oficina después de decir hasta pronto princesa, pensando que he sido un gilipollas y voy a perder el trabajo decido olvidarme de todo y seguir con mi trabajo antes de entrar en el otro trabajo que tengo por la tarde.

Cuando salgo del segundo trabajo me encuentro un washapt que pone. Hola princeso, esto sigue fallando puedes venir mañana de 11:00 a 13:00 que estar la oficina mas tranquila por favor?, Gracias.

Al ver esto no se qué pensar, por un lado yo tengo novia ella tiene pareja y aunque siempre hemos tenido un buen rollo y alguna salida de tono de tipo "excitante" no hemos pasado nunca a mas.

Al día siguiente me preparo la ruta para acudir solo, ya que siempre vamos 2 personas pensando que si sale bien 3 son multitud y si sale mal no quiero que nadie me vea pasar vergueta.

Al llegar me encuentro abajo a sus compañeros y me indican que puedo pasar, subo y me la veo seria en su asiento, con una blusa blanca con un ligero escote provocado por un botón abierto de más, y la calefacción de la oficina un poco mas subida de la cuenta.

Me indica que la avería sigue reproduciéndose y me acompaña al cuartito pequeño donde están todas las conexiones, al levantarse veo una minifalda de cuero negro que le hace marcar un culito precioso y unos tacones de bota alta más altos que los del día anterior.

Llegamos al cuartito ella por delante mía y me enseña donde ella cree que está el problema, justo cuando veo que esta todo ok, vuelvo a comprobarlo todo y me dispongo a hacerle el parte en una mesita, ella se pone a mi lado y mientras hablamos de alguna chorrada que no recuerdo, le hago leer el parte y que lo firme, para lo cual ella se incorpora un poco hacia adelante y sin perder tiempo paso mi mano izquierda por dentro de sus piernas desde su gemelo derecho subiendo hacia el interior de sus muslos, aprovechando que esta apoyada en la mesa para firmar el parte, mientras observo como su cabello se ha caído hacia adelante y esta suspirando sin decir nada, expectante a que yo haga el siguiente movimiento.

Al ver que no obtengo resistencias, decido jugármela y hecho mi silla un poco más para atrás y sin para de hablarle del trabajo me situó justo detrás de ella mientras mi mano sigue acariciando su muslo interno sin llegar a tocar su coñito.

Con la otra mano empiezo a acariciarle por la parte de afuera de su pierna derecha al mismo tiempo que intento de levantar la falda por ese lado, y una vez mas solo la oigo suspirar.

Mi calentura ya no da para más y la mano que la tengo en el interior de sus muslos sube hasta notar la telita mojada de un tanga, ella al notarlo vuelve a suspirar y se le escapa un pequeño suspiro.

Saco mis manos y me apodero de los bordes de la ajustada minifalda para subirlas hasta su cintura, quiero ver ese culito que me tiene loco y sobre todo oír, ver y saborear ese coñito mojado.

Justo cuando esto subiendo esto veo que me coge las manos y me para, se gira y sin decir nada abandona la salita donde estamos metidos camino a su despacho, sin saber que hacer me quedo callado e intento recomponer la verga en mis pantalones, salgo hacia su despacho y me la encuentro en la puerta espernada mi llegada,

- Ella: Pasa por favor y terminemos con la avería

Justo al pasar cierra la puerta detrás de mí y me doy cuenta que las ventanas están con las cortinas tipo atore bajadas sin que puedan vernos desde el exterior.

Nada más entrar me giro y al cerrar se me queda mirando en la puerta y sin dudarlo me lanzo a comer esa boquita que me tiene loco desde que llegue, he de decir que soy un tipo grande 1,90 y al hacer eso ella queda pegada a la puerta, lo que no dudo en agacharme y cogerla desde el culo después de subirle la minifalda y comerle la boca mientras la tengo bien empotrada contra la misma puerta del despacho.

Tras unos minutos en el que la batalla entre nuestras bocas es impasible, la muevo hacia su escritorio haciendo que algunos papeles de la mesa terminen en el suelo, la siento en el escritorio haciendo que saque su culito hasta el borde, le tiro del tanga hasta quitárselo entero y entonces la miro mientras mi mano empieza a masturbarla y le voy dando pequeños besitos por el cuello que se convierten en mordiscos.

- Ella: no me hagas marcas por favor que se ven mucho.

- Yo: Voy a marcarte y a comerte las tetas tan fuertes que se te van a quedar marcadas.

Le abro la camiseta como puedo y subo el sujetador dejando 2 tetas pequeñas con una aureola pequeña y con unos pezones increíbles, morenos y bastante duros, durante todo esto al no poder hablar mucho por estar en la oficina solo la escucho gemir y suspirar de manera bajito intentando contenerse todo lo que puede.

Mientras mis manos no paran de masturbarla y mi boca de chupar y morder esos pezones veo como sus gemidos cada vez son más seguido y está a punto de correrse, en ese momento paro de chuparle los pezones y mientras le pellizco uno de ellos mirándola a los ojos

-Yo: Quieres correrte zorrita?

-Ella: Si cabrón no pares

-Yo: Ahora quiero que te corras y recuerde que eres mía, que cada vez que venga solo pienses en la forma de quedarte a sola conmigo para volver a correrte como te vas a correr.

No había terminado de decirlo y su corrida fue seguida, mi mano estaba empapada y para no gritar me mordió en el hombro haciendo que doliera bastante.

Poco a poco fue recuperando su aliento y yo me fui retirando de dentro de su coñito al hacerlo hice algo que llevaba deseando desde que llegue, me arrodille y empecé a comerle su coñito recién corrido, ella por la expresión de su cara no se lo esperaba y volvió a excitarse agarrándome la cávea entre sus piernas.

En mitad de la comida de coñito escuchamos la escalera de la nave como unos pasos subían hablando por teléfono, nos dio justo el tiempo para separarnos, a que ella se arreglara la camisa poniéndose encima un jersey que tapaba el desastre que tenía bajo la camisa.

Por mi parte me senté y seguí haciendo como que escribía el resto del parte.

Tuvimos la suerte de que el que subía venia bastante atareado con el teléfono y nos dio el tiempo que necesitamos, justo cuando entro me percate que junto a mi tenía el tanga en el suelo, me agache para recogerlo tranquilamente y guardarlo en mi bolsillo sin que nadie se diera cuenta.

Saludamos cortes mente y nos dijo que estábamos muy colorados a lo que le comente que tenían la calefacción muy fuerte, y se dirigió a bajarla, mientras ella y yo nos sonreímos (mientras su compañero dice en voz alta que las chicas de la afina siempre tienen frio)

Acto después entrega mi parte para firmarlo por parte de la clienta y salí de la oficina con un buen calentón.

Al llegar al coche recibo un washapt que dice, "me has dejado empapada y sin tanga, en breve tendremos mas averías, un besito tu putita o tu princesa J"

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