Xtories

Descubriendo a Rocío 2

Carlos y Rocío creían conocer sus límites, pero el encierro de la pandemia encendió una lujuria que ya no cabía en cuatro paredes. Cuando deciden salir a la calle, el pub se convierte en su escenario y la mirada de extraños, en el preludio de una noche donde el secreto se disuelve en el semen y los gritos ahogados.

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Hola, soy de nuevo Carlos, y os quiero explicar como durante el verano de la pandemia, Rocío (Ro) y yo nos refugiamos en un chalet que tengo la suerte de disfrutar en la Costa Brava, permaneciendo aislados del mundo en general, mientras la incertidumbre del futuro de la humanidad parecía cada vez más negro.

Poco a poco los miedos se fueron disipando, los PCRˋs comenzaron a dar su resultado, y el sistema sanitario empezo a tener un respiro en forma de protocolos más o menos acertados. Durante ese tiempo de incerteza, Ro y yo vivíamos como si no hubiera un mañana, fallábamos cada día en cualquier lugar del chalet, sobre todo, al ser verano, en el jardín o en la misma piscina que se convirtió en cómplice de nuestros excesos.

Pero había otro espacio que nos daba morbo, la barbacoa, donde era habitual que mientras preparábamos la comida del día y hacíamos el vermout previo, Ro no paraba de hacer aquello que tanto le gustaba, comerse una salchicha al natural hasta sacarme la ultima gota de semen; no os extrañara si os digo que más de un día comimos carne carbonizada por mis despistes del momento, y es que cuando Ro se encapricha de una polla y la saborea como ella sabe y le gusta, el mundo se para, y no existe nada más por lo que preocuparse.

Así era nuestro día a día, en la barbacoa, en el jardín, en la terraza, en la hamaca que hay entre los arboles, en la piscina… y por que no, en la cama al irnos a dormir mientras veíamos una película porno en la televisión. Y fue allí donde viendo una película de una orgia entre 10 hombres y 4 mujeres en una barbacoa de camping, le pregunte a Ro (lógicamente después de haberla tenido corriéndose sin parar durante más de dos horas) ¿que le parecía el “argumento” de la película? todo esto mientras seguía pasando mi lengua por encima de su botoncito mágico, que a estas alturas de la sesión estaba supersensible:

- RO: pues que quieres que te diga campeón… ¿no notas como me ha gustado? si no he parado de correrme viendo tantas pollas y tantos tíos corriéndose entre tantas putas… me decía mientras seguía convulsionándose en la antesala de otro orgasmo…

- CA: ¿tantas? Ja ja ja… Si solo eran 4, le decía yo entre lametón y lametón manteniendo mi dedo índice en su esfínter.

- R: para lo que han hecho…!!! Mucho postureo pero si yo tengo 10 tíos ara mi sola les saco hasta el tuétano…

Estaba claro que estaba excitadísima, y yo tenia que aprovechar ese momento para ver si era producto de su imaginación calenturienta o era de verdad que me había topado con una de esas mujeres que quedan pocas.

- C: va “bocas”… tu mucho largar ahora que estas cachonda y después con dos saldrías por patas… le comente intentando provocarla para a ver si picaba, mientras le decía esto, deje de chupar y saque el dedo de su ano…

- R: no pares cabrón…!!! Ahora nooooo…

- C: sigo si me explicas esto de los 10 tíos rollándote…

- R: vale, pero sigue chupando que me tienes en el séptimo cielo campeón, y méteme el dedo en el culo de paso…

- R: es una fantasía que he tenido siempre y que cuando le comentaba a mi marido, me trataba de guarra y puta… pero es que me encantaría probar con varios tíos, no se si con 10, pero con dos o tres mas tu, me encantaría, eso si de uno en uno, y después ya se vera.

No os tengo que decir como iba mi polla en aquel momento, entre lo que me estaba confesando RO, más el arrambón con el colchón al estar boca abajo mientras le comía el coño a RO, mi polla parecía el mástil de una bandera.

- C: Claro lo dices ahora para que no pare… pero mañana dirás que fue el momento del calentón… intente volver a “picarla”.

- R: que no tonto, que cuando un tío me toca como tu, pierdo toda la vergüenza y sale la puta cachonda que llevo dentro, esto me lo dijo cogiéndome por el pelo y mirándome directamente los ojos… te lo juro.

Aquella noche me la volví a follar dos veces porque mi polla en conexión con mi cerebro, no bajaba ni con agua fría, mientras se la clavaba por todos los agujeros visualizaba como unos tíos desconocidos se la follaban también por cualquier agujero, y nada de por turnos como había pedido ella, en grupo, a lo salvaje.

A la mañana siguiente me desperté con una sensación suave de vaivén en la cama, y aunque estaba agorado de la noche anterior mi polla estaba húmeda dentro de la boca de Ro, eran las siete de la mañana y mi putita había decidió despertarme de la mejor manera que se puede despertar a un hombre, su lengua subía lentamente desde mi escroto a la punta del capullo, allí se recreaba tintineado la lengua alternándola entre la punta del capullo y el frenillo, seguía suavemente por la corona que bordea el capullo y volvía a bajar hasta el escroto, allí me besaba suavemente primero un testículo y después el otro, hacia el amago de metérselos en la boca, y volvía a subir pasando toda la lengua por lo ancho de mi polla, así una vez y otra vez, y otra y otra…

- R: no quería despertarte tan pronto per es que voy muy cachonda después de del polvo de ayer… me dijo mimosa mientras me masturbaba mojando y empapando con su lengua su mano de saliva.

- C: Ummmmm… ya… ¿solo por el polvo? ¿O por las 10 pollas que te hubiera gustado comerte? Le dije yo entre suspiros, porque notaba que se acercaba un buen orgasmo por mi parte.

- R: Ja ja ja… ¿que quieres que te diga? No se si 10 pollas, pero yo ahora mismo a un par no le haría ascos.

Fue decir esto, y mi polla comenzó a vibrar como un diapasón, y ella lo noto y la muy guarra en vez de acelerar su mano, lo que hizo fue pedirme que levantara mi cintura todo lo que pudiera y comenzando a estimular mi ano con su lengua, mientras su mano seguía un frenético arriba y abajo.

Cuando le grite que me corría, su lengua en vez de frotar mi ano, comenzó a penetrarlo hasta todo lo que daba de si su lengua (que no es poco).

El resultado fue uno delos mejores orgasmos que he tenido en mi vida, era una sensación diferente, había sentido la misma sensación de vértigo e intensidad como cuando una ola del mar te supera y te arrastra a su antojo, sorpresa, energía, dudas, frio, calor, y un montón de sensaciones más difíciles de describir que terminaron en una explosión de semen dentro de su boca que ella no dudo en tragar mientras me miraba a los ojos…

Despues de varios segundos hiperventilando y recuperando la respiración, cuando abrí los ojos, me encontré lo suyos mirándome y una sonrisa abierta mientras con su lengua terminaba de limpiar cualquier indicio o resto de semen, incluso de su mano, la cual cosa aun me dio mas morbo.

- R: ¿le ha gustado a mi campeón los buenos días, de su putita? Me pregunto con una cara de vicio hasta aquel momento desconocida para mi.

- C: joder, que si me ha gustado…!!! tu ya has desayunado por hoy, ¿no?.

- R: que va… aun queda otro asalto… pon de nuevo la película de ayer que quiero masturbarme viéndola y pensando que haría yo. Me sorprendió su petición.

- C: bueno supongo que masturbarte lo hare yo, tu miras la peli… afirmé…

- R: No campeón, esta película y lo que significa, la quiero ver yo sola con mis juguetes y después te digo algo… tu ves a preparar el desayuno.

Me sorprendió la petición, pero me dio mucho morbo su autoridad, pero en el fondo me sabia mal su exclusión… pensé que quizás quería descansar después del tute mañanero.

Me duche después de poner la película que duraba 50 minutos, y como mi habitación se puede observar desde una de las terraza, después de calentar unas tostadas con mantequilla y mermelada y un poco de jamón, subí a la terraza esperando encontrarla dormida o relajada viendo la película.

Cual fue mi sorpresa al verla con la vista fijada en la pantalla, con un consolador negro de grandes dimensiones que le regale por su aniversario totalmente metido de su coño, haciéndolo entrar y salir con total vigor y energía mientras con la otra mano se introducía otro un poco mas pequeño (no mucho mas) por la boca y lo chupaba igual que momentos antes chupaba mi polla, era una visión de vicio total… no paraba de orgasmar, pero sus movimientos aunque morbosos tenían algo de diferente a los que yo conocía.

La película iría por el minuto 30, con lo cual si seguía a este ritmo, a Ro le quedaban unos cuantos orgasmos por conseguir, pero seguía con movimientos extraños, hasta que en un momento dado, levanto su cadera porque al parecer se le había caído el plugs anal que se había colocado y yo no veía… joder con mi princesa puta, ahora entendía lo de los movimientos raros.

Volví a la cocina a recalentar el almuerzo (solo las tostadas), y 35 minutos más tarde Ro entro recién duchada y con una cara de relajación que me hacia saber lo bien que estaba… me acerque, nos morreamos con mucha saliva como a los dos nos gusta, y me pregunto:

R: ¿te ha gustado lo que has visto?, mirón mío

Cuando sobó mi polla, ella le contesto por mi, volvía a estar empalmado.

Durante los días siguientes, todo eran fantasías y ocurrencias de lo que nos gustaría hacer a los dos con permiso del otro, yo me di cuenta de que esta mujer tenia mentalidad sexual de hombre, no porque las mujeres no puedan tener el mismo derecho a follar o expresarse que los hombres, que esta claro que si, sino por su forma de entender el sexo, sin miedo a ejercerlo, a ser juzgada o tratada como una puta por gustarle el sexo, en definitiva por querer tener el mismo derecho a comportarse como un animal sexual como toda la vida habían hecho los hombres, siendo tratados de “machotes”.

Ro era una de esas mujeres que no tenia vergüenza en decir bien alto que amaba el sexo, y le gustaba dar placer a los hombres, mediante el sexo. Eso fue lo que mas me gusto de ella.

A partir de esos días, nuestra relación cambio y se hizo mas abierta y sincera, no habían engaños, los dos éramos unos depravados sexuales y nos gustaba ejercer de ello, y lo que opinase la sociedad reprimida nos importaba bien poco, por no decir nada.

Empezamos a imaginar con quien nos gustaría follar y como, que amigos serian los idóneos sin montar un escandalo, y cuando se levantaron las restricciones de la pandemia, y salíamos a tomar una copa por Lloret o Blanes, siempre buscábamos entre la gente posibles compañeros de sexo con posibilidades de llevarlo a la practica.

Una noche, después de cenar, nos encontrábamos en un pub ingles de Lloret lleno de gente, demasiado lleno de gente, y no se si por el tiempo que habíamos estado encerrados o por el exceso de alcohol, la gente se tocaba mas de la cuenta, se abrazaba con el mas mínimo motivo, algunos con mascarilla, otros no, y Ro seguíamos con ese juego de valorar candidatos y la verdad es que habían unos cuantos con una puntuación bien alta.

Los dos íbamos cada vez mas calientes, nos morreábamos con lengua delante de la gente, sin cortarnos un pelo, y como Ro iba con un top y una minifalda de escandalo, yo no paraba de sobarla todo lo que podía y me permitían las exiguas prendas que llevaba. En un momento dado nos encontramos en un rincón de la barra, Ro sentada y yo de pie, y empecé a acariciarla por encima del top sutilmente, morreándonos sin parar, ella estaba con la cara roja de excitación, pero ya comenzaba a hiperventilar como en ella era normal.

Unos metros mas alli de la barra, habian dos chicos jovenes de unos 25 año, morenos que pparecian italianos, uno nos daba la espalda pero elotro no nos quitaba la vista de lo que estabamos haciendo, y una vez que coincidio su mirada con la de Ro, el chico levanto su baso a modo de brindis y poniendo cara de “os lo estáis pasando bien cabrones” se llevo el vaso a la boca y sacando la lengua sutilmente saboreo el azúcar que el combinado del borde de la copa, a modo de como si estuviera comiendo un coño.

Ro, se estremeció y me lo comento, yo me gire, lo mire y levante mi copa aceptando el brindis mientras con la otra mano seguía acariciando el clítoris de mi chica.

Ellos dos seguían mirándose mientras yo movía la punta de mis dedos en la vagina de mi chica, y entre mis movimientos y la mirada picara y morbosa del chico Ro no paraba de correrse en silencio, sin hacer ruidos, pero su cara la delataba, era todo un poema.

Cuando al final saque los dedos de la vagina de mi chica, estaban empapados de sus flujos, y los lleve a su boca para que me los limpiara, cosa que hizo sin dejar de clavar la mirada en el chico de la barra con una cara de puta que pocas veces había visto en ella.

Le comente a Ro que la dejaba un rato a solas a ver que pasaba para irme al lavabo a lavarme un poco.

Al alejarme pase cerca del chico, y nos miramos y solo nos sonreímos como cómplices de lo que acababa de pasar.

Estuve haciendo tiempo en el lavabo, y cuando salí en vez de ir directamente al sitio donde estaba Ro, salí por una puerta lateral que estaba cerca del lavabo y entre por otro que quedaba a espaldas del rincón donde estaba Ro. La vi sentada en el taburete y los dos chicos de la barra estaban a su lado, hablaban poco, pero de vez en cuando comentaban alguna cosa, pero Ro seguía mirando en dirección al interior de la barra y parecía que no les hacia mucho caso.

De vez en cuando miraba sin mucho entusiasmo en dirección a la puerta del lavabo para ver si yo volvía o no, y en un momento dado el otro chico que hasta ese momento siempre había estado en un segundo plano, con la excusa de pedir una nueva ronda al camarero se situó detrás de Ro, y esta le sonrió supongo que cuando este la invito a una nueva consumición.

Yo veía que cada vez Ro me buscaba menos, y si se giraba cada vez mas a los dos chicos dándoles conversación, lo cual me gusto y pensé, mira mi chica esta seduciendo a estos dos chicos, a ver si hay suerte.

Y ahora le paso el teclado a Ro, para que sea ella quien explique la secuencia de aquel momento.

Rocío.

Mi campeón me tuvo toda la noche cachonda, entre el vino de la cena, las copas del Pub, los morreos con lengua, las caricias, los mordisquitos por el cuello que me vuelven loca, y al final sus dedos masturbándome en medio de la gente, yo ya no podía mas, en poco tiempo llevaba una docena de orgasmos a cual mas excitante, y para colmo aquel chaval de la barra que no paraba de mirarme con aquella sonrisa irónica de saber o que estábamos haciendo, de sacar la lengua y lamiendo morbosamente como si la boca de la copa fuera la entrada de mi vagina, y el tío pasara su lengua una y otra vez alrededor de ella…

Cuando Carlos decidió sacarme el tanga, yo ya no podía más, y cuando se agacho yo creía que todo el Pub se iba a dar cuenta de que en aquel momento de lujuria yo estaba sin bragas.

Carlos no paraba de besarme y acariciarme el clítoris… entre las miradas del guapo de la barra, y los dedos de mi campeón, empecé a encadenar orgasmo tras orgasmo y lo peor es que no podía gritar por estar en un Pub rodeados de gente, aunque estoy segura que por el ruido ambiente del Pub nadie se hubiera enterado, pero no lo creí prudente.

Cuando le hice saber a Carlos que aquel chico se estaba quedando con todo lo que estábamos haciendo, en vez de cortarse acelero sus movimientos y m pregunto si me gustaba, yo no sabia si se refería a sus caricias o al chico, pero como que ambos me gustaban dije un siiiiiiiiiiiii sostenido con mi voz temblando por otro orgasmo, me volvió a preguntar si el chico era follable, yo volví a repetir aquel si sexual que prometía muchas cosas en una simpe palabra, y me pregunto si nos seguía mirando, y yo le conteste “el cabron no nos saca la vista de encima y me tiene a mil”; entones Carlos saco los dedos empapados de mi vagina y girándose hacia el chico me los metió en la boca para que os limpiara… joder, me volví a correr esta vez sin tocarme, solo por la guarrada aquella de mi chico… que cerdo es cuando quiere.

Yo estaba temblando, y mas cuando dándome un morreo de esos “posesivos” para marcar territorio, me dijo que se iba al lavabo a lavarse, y que tuviera suerte… yo me quede en la barra sola temblando, recuperándome de mis corridas, peo sin bajar la calentura que me había producido la situación.

Al quedarme sola no me atrevía a mirar a los dos chicos, pero cuando al cabo de unos minutos decidí mirar, para mi decepción ya no estaban en su sitio, levante la vista para buscarlos por el Pub y un no había comenzado airar cuando note unas manos en mi cintura y un Hola!!!, con acento guiri detrás de mi; hice la intención de girarme y él no me dejo, me mantuvo perpendicular a la barra sentada en mi taburete y se metió en el rincón a mi izquierda, mientras su compañero al que todavía no había visto la cara se ponía a mi derecha tapando cualquier visión desde la barra.

El mirón, me cogió la mano y me la beso presentándose en un castellano medio aceptable como Mauro y su amigo al que ahora si mire como Peter, yo le dije que me llamaba Ro lo cual pareció importarle muy poco, y me dijo que venían a invitarme a una consumición porque parecía que yo seguía muy excitada y ahora mi macho (así lo dijo el muy machista) no estaba, que si yo se lo permitía el me sustituiría mientras yo volvía del lavabo.

Yo en principio no entendí a que se refería, y el reclamando la atenciones del camarero se puso detrás de mi y se pego muy fuerte a mi culo, que por la posición del taburete, estaba en una posición muy expuesto a cualquiera que quisiera tocarlo. Note rápidamente un bulto grande entre su pantalón y mi minifalda, que en estos momentos estaba al limite de lo decoroso, pero que aun así, no hice ningún gesto por separarme de él, dado lo caliente que estaba en aquel momento

Él, Mauro, al ver que yo no hacia ningún gesto de rechazo, se apretó un poco mas contra mi culo, yo lo sentía en la espalda pero desde su presentación no le había vuelto a ver la cara, para mi era una polla andante, anónima sin cara, y mientras el camarero preparaba las consumiciones cerca de nosotros, el desde detrás de mi gesticulaba con el camarero sobre lo bonita que era Lloret, lo bonitas que eran sus mujeres y la marcha que había, y cada vez que se movía, se apretaba mas contra mi.

En un momento dado, noto como sus manos se posan en mis caderas y me atraen hacia él, sacando mi culo del taburete y dejándolo en el aire, yo seguía sin hacer nada a parte de mojarme cada vez mas y tener los pezones que el rozaba con cualquier excusa, al limite de la resistencia. Mauro lo notaba, porque sin preguntar cogió la punta de la minifalda elástica y la subió casi a mi cintura, yo en ese momento mire a mi alrededor y entre lo que el me tapaba y lo que su amigo Peter hacia de pantalla, y al estar en el ultimo rincón de la barra, nadie nos podía ver; lo siguiente que note fue una piel suave y algo muy duro pero de un muy buen tamaño rozando mis nalgas, y su cadera moviéndose como si estuvieran bailando un vals, suave pero armonioso

Me acariciaba sin preguntar, y yo notaba una cierta humedad en la punta de aquello tan grande, y sin que me él me preguntara si podía o no, yo le pregunte si llevaba preservativo, a lo cual me dijo que no, y mi reacción fue ponerme de pie en el reposapiés del taburete y bajarme la minifalda.

Mauro sonrió, y como un niño malo pillado en un reniego, en su mano apareció por sorpresa una preservativo que comenzó a romper el sobre donde estaba contenido y discretamente se lo coloco en aquel enorme pene.

Lo siguiente que recuerdo fueron dos manos levantándome del asiento, otra, supongo la de su amigo subiéndome la minifalda, las de él sacándome el culo fuera del asiento, y como su cadera se proyectaba hacia mi, y una especie de espada ardiente me atravesaba sin miramientos, de una sola estocada, suerte que ya iba lubricada de hacia rato, si no quiero saber con aquel pedazo pollón que me hubiera hecho sentir, pero por el momento el primer orgasmo con aquel semental lo tuve justo e el momento que el camarero se acercaba a nuestra posición y nos ponía las consumiciones en la barra, no se cual seria mi cara pero el camarero me pregunto si me encontraba bien, a lo que yo le conteste con una sonrisa indefinida, que si, que muy bien, y no se si por su amabilidad o por su simpatía y juventud que me vi preguntándome si el camarero aquel follaría bien, cuando terminaba mi primer orgasmo con mauro me sonreí para mi misma diciéndome, hay que ver lo puta que llegas a ser, te la esta metiendo un extraño y tu ya te miras a otro.

Mientras Mauro no bajaba el ritmo, con discreción, pero con empeño no dejaba de mover sus caderas y tenia una forma de follar que no era machacona sino que metía sus 20 centímetros de polla hasta el fondo, hasta mi útero, y la sacaba del todo, se estaba un segundo en la entrada, y la volvía a meter hasta el fondo hasta hacer tope, y la volvía a sacar… este movimiento me ponía frenética y no tarde ni dos minutos en encadenar otro, y otro, y otro… y mientras Peter me cogía de la mano y me la acariciaba, de vez en cuándo con el reverso de su mano me la pasaba sutilmente por los pezones notando la dureza de ellos, en ese momento me di cuenta que su sensibilidad en el trato me hacia desear que él también me follara a acabar Mauro.

Entonces recordé a Carlos, ya hacia algunos minutos que tenia que estar de vuelta, pero conociéndolo seguro que estaría no muy lejos observándolo todo atento por si alguna cosa se desmadraba; no seria la primera vez que le veía coger a un tío que no había entendido de que iba el juego ni el trato que tenia que tener conmigo por muy puta que fuera y Carlos se hacia entender a las mil maravillas cuando se le cruzaban los cables, y eso he de reconocer que a mi me ponía mucho esa parte “macarrilla” que tenia muy de vez en cuando.

Mientras pensaba todo esto, y el camarero empezaba a mirar de refilón, Mauro termino cogiéndose a mi cintura con fuerza, mientras apretaba su polla dentro de mi vagina, sintiendo incluso por las finas paredes del preservativo como eyaculaba chorros calientes de semen dentro del condón.

Poco a poco, se fue retirando de mi interior, y por primera vez en todo el polvo le vi la cara de satisfacción mientras se sacaba el condón y hacia el gesto de dejarlo caer a os pies de la barra; yo en ese momento no se porque, ero le pare la mano, le cogí el condón y bajando mi combinado volqué todo el contenido dentro de mi piña con Cointreau, y le di un sorbo, y de sus se lo ofrecí a Mauro que absorto no sabia que hacer, entonces yo le ordene bebe, y aunque con cara de pocos amigos le dio un sorbo y cambio su posición con la de Peter.

Peter era un poco mas joven que Mauro peo igual de atractivo, y encima tenia esa vena virginal que a cualquier cuarentona nos pone un montón.

Me puse de cara a él, es decir de espaldas a la barra y le agradecí lo bien que me había cuidado mientras el energúmeno de su amigo me follaba, el solo sonrió, me volvió a besar la mano como un caballero, y me dijo que era preciosa (bendita ternura juvenil) y que las gracias me las daba el por el espectáculo que le había permitido ver y que tanto le había excitado, esto lo dijo mirando hacia su polla, y entonces vi un pantalón de pinzas que parecía una tienda de campaña, se me escapo una sonrisa de admiración, y le dije que no lo podía dejar en esta situación, a lo que el me contesto con cara de resignado “yo no condón, uno condón Mauro”.

Me sentí en deuda con aquel magnifico chaval, y ya de perdidos al rio, le pregunte si él estaba sano, si se hacia pruebas asiduamente, me respondió que antes de salir de Inglaterra se habiia hecho pruebas de sangre por el tema COVID y su recorrido por Europa, e hizo el gesto de sacar un papel de la pequeña “mariconera” que llevaba colgada de su pecho. Yo le pare la mano y le pregunte si tenia mucha experiencia sexual, y me dijo que no, que Mauro era el maestro y quien se follaba todas las chicas y que el solo miraba de vz en cuando y se masturbaba.

Le pregunte si alguna vez lo había hecho por la puerta de atrás, y ante su extraña mirada le dije “¿que si alguna vez le has dado por culo a alguna chica?

Sus ojos brillaron y se puso rojo de golpe, y me dijo que no, le pregunté si le gustaba y me dijo que si (coño como al 95 % de los hombres y este no va a ser distinto pensé yo), era su tendencia preferida en las películas porno que miraba mientras se masturbaba.

Pues chaval, hoy vas a tener tu premio… acto seguido me gire, me di la vuelta en el taburete, saque yo sola el culito, y le dije: es todo tuyo, pero cuídamelo que no se como utilizas esa arma de destrucción masiva que tienes debajo del pantalón y que por lo que parece no tiene nada que envidiar a la de Mauro.

Busca lubricante o algo que lubrique en el lavabo… el chaval se fue directo y mientras le dije a Mauro, venga semental empieza a masajear mi ano para dilatarlo, hazle un favor a tu amigo. Note primero un dedo que se refregaba contar mis flujos y después enraba poco a poco en mi recto, después poco a a poco fueron dos dedos, segundos mas tarde eran tres los dos que intentaban entrar en mi ano, y yo le dije a Mauro que ya estaba bien que con dos tenia bastante, a Mauro se le escapo una risita tonta y me dijo, “créeme, lo vas a necesitar”.

No me dio tiempo a repensarme, Peter venia del lavabo con lo que parecía crema hidratante o jabón de manos, no quise saberlo, le di un beso en los labios y me recosté en la barra no antes de volver a mirar si Carlos andaba por allí, aunque estaba segura que si.

Empece a sentir unos dedos que me embadurnaban la entrada de mi ano, poco después una cosa que no quise mirar por si me arrepentía, dura y muy “cabezona”, pensé “¿y si le digo a chaval que le hago solo una paja y me trago su leche’” pero ya note que poco a poco el chaval iba apretando pero sin agresividad, ganando centímetro a centímetro. Mi ano empezaba a dilatarse en exceso y me pedía a gritos que por favor le dijera que parara, pero la voz era muy bajita como si en el fondo mi ano no quisiera, pero recordé las palabras de Mauro “créeme, lo vas a necesitar” y fue entonces cuando me gire y lo que vi me hizo replantearme todas mis buenas voluntades.

La polla de aquel chaval no era una polla, era un ariete de la edad media de aquellos que tienen la cabeza de un carnero en la punta, mas grande que el resto del ariete, así era la polla de Peter, era de mas de un palmo de hombre es decir como de unos 23 o 24 centímetros, pero gorda como el vaso de la piña con Cointreau que me estaba tomando, pero el capullo que gastaba el chaval era como una mandarina grande, parecía una maza de esas para tambores grandes, era bestial!!!, pero en contra de toda lógica no le dije nada al chaval que al ver que miraba y ponía cara de sorpresa, él me miraba para ver si yo me hacia para atrás.

Y si, me hice para atrás pero físicamente, no me preguntéis porqué, ya contesto yo, porque soy una guarra calentorra que me ponen los retos, y esta polla en mi culo era todo un reto.

El chaval al ver que mi culo buscaba su polla, volvió al centímetro a centímetro de entrar y salir, poco a poco, como era él, mimando mi culo, perseverando para que yo no sufriera. La vocecita de mi ano cada vez era mas insignificante, yo notaba un calorcillo alrededor de mi ano que no sabia si era de romperse o de placer.

No se cuando fue el avance pero de golpe note que aquella mandarina XXL había rebasado mi esfínter y yo notaba un poco de dolor pero nada insoportable, el chico se paro y espero a ver mi reacción, yo le dije “ahora no te pares, sigue, lo peor ya ha entrado” y entonces empezo con un vaivén lento pero constante ganando otra vez centímetro a centímetro la distancia de mi recto, la suerte es que en este agujero no había tope, por muy grande que fuera la polla de Peter.

El primer escozor que sentí en mi ano, se empezo a transformar en calor, un calor de placer, de plenitud, y para colmo el chaval como tenia a Mauro haciendo de pantalla, se envalentono para acariciar mi clítoris, y ahí ya fie el no va mas, me empecé a correr como la puta cerda que era, sentía mi recto lleno, pero la cabezota de aquella polla, acariciando cada rincón de mis entrañas, y con cada roce estimulaba miles de sensores que yo hasta ese momento nunca creí que tenia, si me corría con el sexo anal, pero la polla de aquel chaval de 24 años era mágica, tenia vida propia.

Yo intente cerrar lo mas que pude las paredes de mi esfínter para que el notara la presión sobe su tronco, y me felicite por todas aquellas asanas de yoga que tuve que repetir para reforzar mi suelo pélvico y por tanto también mi esfínter.

Esta claro que mis clases de yoga estuvieron bien pagadas porque en el momento que empecé a apretar el chico noto más el abrazo y la presión alrededor de su polla y empezo a acelerar el ritmo, convirtiéndolo en algo casi salvaje; yo empecé a sentir oleadas de placer intermitentes, pero conectadas entre ellas, subían y bajaban de intensidad generando más calor, más sensaciones, más vibraciones pero iban encadenadas, entonces pensé “joder si ahora es así, cuando este bicho empiece a escupir lava de semen caliente ¿que hare yo?” y la respuesta la tuve 30 segundos después.

Peter aceleraba y yo con el, su pistón entraba los 24 centímetros hasta el fondo de mi culo, y su cabezon ya ni lo notaba como algo negativo, era el catalizador del mayor placer que había sentido en muchos años combinado con la estimulación de mi clítoris, y llego el choque de trenes… en el momento que note el calor de la primera corrida, yo empecé a correrme tambien, en un orgasmo que se tenia que medir en un sismógrafo, pero no escupió lava caliente una vez, fueron como siete u ocho corridas cada una mas intensa que la anterior cuando debería ser al revés, ir bajando de intensidad a medida que se fuera agitando el productor de leche, pues no, ese chaval seria una joya para cualquier banco de semen que necesitara llenar sus reservas.

Por fin se paro, yo seguía apoyada en la barra, y solo entonces me di cuenta del silencio que había en la barra, todos los tíos y tías miraban hacia nosotros; al parecer según me dijo Mauro al final había gemido casi gritado como una puta calentorra.

El camarero también nos miraba con cara de sorpresa, Dios…!!! Yo no quería mirar a ningún lado, y supongo que por todo el tiempo que habíamos estado aislados, encerrados, con miedo a la incertidumbre, la gente reaccionó de una forma que yo no esperaba, primero fue una chica que comenzó a sonreír y a aplaudir, luego fueron sus amigos, y finalmente toda la gente de la barra, incluso el camarero!!!

Era el momento de hacer una escapada discreta hacia el lavabo, localizar a Carlos e irnos para casa… por el camino hacia el lavabo notaba como al no llevar bragas, me bajaban por las piernas chorretones de semen caliente de Peter.

Cuando entre en el lavabo, detrás entro Carlos, que sin decirme nada me empotro contra el lavabo de mujeres cerro la puerta y levantándome la minifalda me la metió por el culo por donde hacia unos minutos me había entrado aquel ariete que me había dejado el culo extremadamente dilatado, lógicamente a Carlos que la tiene más pequeña que Peter, no le hacia ningún efecto la follada porque no notaba la presión de mi esfínter, y termine sentada en la taza del wáter, evacuando el semen de Peter mientras por la boca me entraba el semen de Carlos.

Entonces recordé aquella máxima de física, todo lo que entra sale, y todo lo que sale entra, ¿o no era así?

Ja ja ja, para física estaba yo….

Hola, soy Carlos de nuevo, en una próxima historia os explicare en como se convirtieron nuestras barbacoas con los amigos, a partir de las películas de video, y de las calenturas de Ro.

Besos de los dos.