Dominado por Skype 1
La pantalla se enciende y una voz fría dicta sus órdenes. No hay contacto físico, pero el riesgo de ser descubierto por sus propios padres enciende un deseo prohibido que Martín no puede controlar.
Dominado por Skype (1)
Este relato es completamente real, situaciones que he vivido, cosas que he hecho y sigo haciendo a día de hoy. No seguirá una secuencia lineal, contaré sesiones que he tenido con Ana, una mujer que me domina desde hace años por Skype.
Para los que ya habéis leído algún relato mío, mi nombre es Martín y la descripción es la de siempre, pues es la real. Mido 1'70 más o menos, 70 kg, pelo corto y moreno, cuerpo cuidado de gimnasio sin ser ninguna barbaridad, un culo grande y pomposo y mi mayor complejo, un pene de apenas 11 cm.
La razón por la que escribo esto, es que Ana me lo ha mandado al enterarse que escribo relatos. No describiré mucho a Ana pues ella no ha querido, solo diré que es una chica de mi edad aproximadamente.
Aunque no todo lo que contaré seguirá el orden en el que sucedió, en este primer relato narraré el día que nos conocimos.
Hace ya bastantes años, yo aún vivía con mis padres. Estaba en un chat, solía entrar cuando me quedaba solo, buscaba gente con quien chatear y, no lo voy a negar, masturbarme normalmente mientras me veían.
Yo- Hola ¿Qué tal?-
Tardó unos cuantos minutos en responder.
Ana- ¿Tienes Skype?-
Yo- Sí- respondí al instante
Ana- Agregame *****-
Obedecí y tardó de nuevo en responder.
Ana- Pon Cam-
Me gustaba que fuese tan directa, me daba morbo.
-Desnudate-
Yo llevaba un pantalón corto de pijama y una camiseta, me lo quité todo en un segundo.
-De pie-
-Date la vuelta-
Yo seguía obediente cada indicación.
-Al menos tienes buen culo. Porque vaya mierda de polla ¿Ya está a tope o crece más?-
-Ya está a tope- respondí cortado
-Pues es enana-
-Lo siento...-
-¿Tienes algo para meterte en el culo?-
No era la primera vez que me lo pedían (ni sería la última) pero nunca lo habían hecho tan rápido y directo.
-Mi madre tiene juguetes puedo coger alguno-
-Trae todos quiero verlos-
Fui a la habitación de mis padres, en un cajón dentro del armario mi madre guardaba varios juguetes. Dos vibradores de unos 15 cm y no demasiado gordos, un consolador algo más pequeño y unas bolas chinas. Regresé a mi habitación con todo.
-Joder con tu madre, menuda guarra ¿Qué pasa tu padre no le da caña?-
-No lo sé...-
-Metete el pequeño-
-¿Puedo meterme primero los dedos para dilatar?-
-No, te quiero ver sufrir. Chupa y para dentro-
Joder que dureza. Di dos lametones al consolador y lo lleve a mi culo. Pese a no ser muy gordo, me costaba meterlo así sin prepararme.
-Más rápido. De golpe-
Force un poco el empujón y lo conseguí meter, con bastante dolor.
-Ah... me duele-
-Te jodes. Follate duro-
Nunca me habían tratado así, tan duro, tan directo, me sentía tan usado. Y me encantaba.
-No te toques la polla. No quiero que te corras-
Solté mi polla y tan solo le dedique a follarme el culo, rápido y duro como ella quería.
-Mete uno de los grandes-
Saqué el consolador y chupe uno de los vibradores deleitándome en la mamada, pensando que le gustaría.
-Al culo. Ya-
Joder, desde luego lo único que le interesaba de mi era el culo. Este entró mejor que el anterior, al ya estar dilatado y lubricado.
-Follate duro-
-Mmm ¡Ahhh!- comencé a gemir.
-Gimes como una puta ¿Eres una puta?-
-Sí lo soy-
-Dilo-
-Soy una puta-
-Más alto-
-¡Soy una puta!- grité a riesgo de que me escuchasen los vecinos.
-Coge el otro vibrador y chupa sin dejar de follarte-
Me puse en cuatro patas, de lado a la cámara para que pudiese ver los dos vibradores entrar y salir de mis agujeros.
-Uno solo es poco para ti puta. Vamos a meter los dos-
-¿¡Los dos!?- pregunté asustado.
-Sí puta, los dos-
-No se si me entrarán-
-Seguro que sí. Ese culo enorme pide rabo-
-Me va a doler-
-Lo se puta. Te jodes-
Me costó bastante esfuerzo meter los dos vibradores a la vez, más por lo complicado de introducir las dos cabezas que por dilatar el culo. Al fin lo conseguí, notaba mi culo arder, no era un dolor insufrible, era más bien calor, los dejé parados un segundo, dejando que mi ano se acostumbrase.
-Enciendelos-
Pulse el botón de ambos a la vez y empezaron a moverse y vibrar.
-¡Ahh Ahhh!- gemía mientras convulsionaba.
Era una sensación extraña, mucho placer, algo de dolor, ganas de mearme y correrme.
-Jajaja que puta eres como te gusta-
-¡Sí! ¡Sí, me encanta!-
Mi polla ya había manchado mi barriga con las gotas que se salían.
-¿Cuanto tiempo tenemos hasta que llegue tu madre? No vaya a pillarte con sus consoladores jaja-
-Bastante ¡ahhhh! Trabaja toda la tarde!MMM joder!-
-Bien puta. Pues busquemos algo más gordo-
-¿Más? Me vas a romper el culito- dije con voz de puta salida.
-Es lo que quiero. Qué te acuerdes de mí cuando te sientes jaja-
Detrás de mí había una silla con cuatro patas redondas y estaban en el plano de la cámara.
-Dale la vuelta a la silla y te follas una pata-
Creo que sí mi cabeza hubiese estado al mando no lo hubiese hecho. Pero mi polla (o mi culo) tenía el control de la situación.
-¿Me saco los vibradores?- pregunté.
-Sí, pero no les dejes lejos-
Dile la vuelta a la silla y me clave en una de las patas. Tras sacar los dos vibradores de mi culo la pata entraba sin problema.
-Clavate a fondo. Todo lo que puedas-
Deje caer mi peso sobre la pata hasta que no aguantaba más el dolor.
-Ya está no entra más- gemí
-Muy bien, marca con el dedo y sal-
No sabría decir cuánto pero había entrado un buen trozo.
-Repite. Quiero que entre más trozo-
-No se si podré...-
-Hazlo puta-
Repetí el proceso un par de veces más, ganando centímetros cada vez hasta que se dio por satisfecha.
-Mete los dos vibradores, los enciendes y te corres en tu mano-
Como me gustó escuchar que podía correrme por fin. Lo estaba deseando desde hacía rato, no podía tocar mi polla pues al mínimo roce estallaría. Metí sin dudar ambos vibradores, con más facilidad que antes, los encendí y me corrí al primer roce en mi mano.
-Tragatelo puta-
Me dio un poco de asco, nunca había tragado mi propia corrida y ya se me había bajado el calentón y mi cerebro había cogido de nuevo el mando. Cerré los ojos y chupe mi mano. No sé si habéis tragado semen alguna vez, no está rico pero tampoco es tan desagradable.
-Adios puta-
Y se fue sin dejarme responder si quiera. Recogí y limpie los juguetes de mi madre, me di una ducha y me quedé jugando al ordenador hasta que mis padres llegaron para cenar. Cené con ellos y regresé a mi habitación.
Mis padres vivían en un piso de dos plantas, ellos estaban en el salón, abajo y yo arriba. Estaba jugando, no recuerdo a que juego, cuando se abrió un mensaje de Skype.
-¿Otra vez aquí puta?-
-No, creo que se me olvidó cerrar jeje-
-Llama-
-No estoy solo, están mis padres-
-No me importa puta. Llama-
Joder mi polla se puso dura al instante, me volvía (y aun me vuelve) loco solo con leer "puta" en la pantalla.
-No puedo hablar por si me oyen- escribí
-Fuera ropa-
-Pero.. ¿Y si me pillan?-
-Es tu problema. Fuera ropa-
Llevado por el morbo me desnudé, dejando cerca mi ropa por si escuchaba pasos en la escalera.
-¿Ya está así de dura esa polla enana?-
-Sí, no se... Me pone mucho como me tratas-
-¿Como a una puta?-
-Sí, como a una puta-
-Es lo que eres. Vete a por los juguetes -
-No puedo.. me van a pillar-
-¿Qué tienes por ahí que puedas meterte?-
Le enseñé varios objetos, rotuladores, bolígrafos y todas las cosas cilíndricas que encontré. Pero nada le convenció.
-Vete al baño y trae algún bote de desodorante o algo así -
Salí sin hacer ruido y cogí un bote de crema que había en el baño de arriba.
-Para dentro puta-
Lo chupe y me lo metí. Por suerte mi culo aún estaba medio abierto de antes y entro sin demasiada dificultad.
-Follate duro. Sacalo del todo y lo metes de golpe-
Saqué el bote del todo y para dentro, hasta el fondo. Tuve que taparme la boca para no soltar un grito.
-Otra vez. No pares-
Tras la tercera penetración, mi culo se acostumbro y empecé a disfrutar.
-Mmmm- gemía en voz baja.
-Follate la silla puta-
Saqué el bote y dí vuelta de nuevo a la silla. Estaba muy cachondo, el morbo de estar allí mis padres le estaba matando. Me clavé en la silla disfrutando como una puta, es lo que era (lo que soy para Ana).
-¡Martin baja un momento!- gritó mi madre.
-Me llama mi madre tengo que bajar- dije mientras me ponía mi ropa rápidamente.
-Espera. Metete el bote antes de bajar y no quites la Cam-
Me pudo el morbo,metí el bote todo lo adentro que pude y baje al salón. Sinceramente no recuerdo que quería mi madre, solo me preocupaba que no vieran el bote, no mi polla totalmente empalmada. Por suerte, una de las pocas ventajas de tenerla pequeña, es que se disimula bien.
Regresé arriba cinco minutos después.
-¿Qué tal ha ido? Jaja-
-Joder estoy muy cachondo- dije quitándome de nuevo la ropa sin que ella dijese nada
-Querras decir cachonda-
-Sí, cachonda. Soy una puta cachonda-
-Follate y comete tu corrida puta-
No tarde ni un minuto y ya me había corrido en mi mano. Esta vez me dio menos asco tragarlo.
-Muy puta. Me gustas. Sientate-
Me senté, desnudo y me empezó a preguntar por mí vida.
Le dije que tenía novia, pero que aún vivía con mis padres (Tenía veintipocos años). Me preguntó si había hecho algo con hombres, le conté lo de mi primo (Lo de que le hacía mamadas es verdad también a partir de la segunda parte del relato ya es ficción) y alguna experiencia más que había tenido con hombres aunque son escasas. Y alguna cosa más sobre mi vida.
-Me gustas puta. Creo que lo pasaremos bien-
-Gracias tu a mi también. Me gusta ser tu puta-
Como dije esto es totalmente real y sigue sucediendo a día de hoy. No solo con ella si no también con más gente, aunque ella es quien más me hace disfrutar y la única que me use desde hace años. Contaré alguna aventura más, las que más recuerdo y más morbosas me parecen y las que ella me diga también.
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