Historias del complejo. Segunda serie. (8)
Victoria lleva meses sumida en la culpa y la soledad, convencida de que perdió para siempre al hombre que amaba. Pero el destino, o quizás la mano invisible de sus amigos, la lleva a cruzarse con él en el lugar más inesperado. Cuando sus miradas se encuentran, el pasado se desmorona y solo queda la pregunta: ¿será suficiente el amor para perdonar lo imperdonable?
La historia de María Victoria
Capítulo 8
-VICTORIA: No sé Mary! Dejame que hable con Luna y lo piense bien! No tengo cabeza para pensar en vacaciones!
En ese momento escuché la puerta, era Luna que entraba en casa.
-LUNA: Hola Ma! Hola Mary!
-VICTORIA: Hola hija!
-MARIA: Hola hermosa!
Nos saludó a ambas con un beso y se sentó con nosotras a tomar mate.
-VICTORIA: ¿Cómo estás corazón?
-LUNA: Todo bien ma! ¿Vos cómo estás?
-VICTORIA: Aquí voy como siempre!
-MARIA: Le estaba diciendo a tu vieja de ir un par de semanas al complejo de mis amigos en La Lucila del Mar, pero no la puedo convencer!
-LUNA: ¿Para cuándo?
-VICTORIA: Me dice de ir desde el fin de semana que viene hasta el año nuevo, pero le dije que prefería estar acá con vos!
-MARIA: Justo venía a hablarte del tema de las fiestas! A Luciano este año no le tocan vacaciones ni en enero ni en febrero, se puede tomar ahora en diciembre o en marzo, y decidimos tomarnos los dos las vacaciones ahora, y quería hablar con vos, porque Luciano de me dijo de irnos a Brasil, y pasar las fiestas allá, pero le dije que hablaría primero con vos, por eso vine hoy, Lu tiene que conformar la reserva para no perder la promoción!
-VICTORIA: Está muy bien hija! Vayan tranquilos y disfruten!
-MARIA: Y vos te podés venir al complejo! No te vas a quedar sola!
-LUNA: Claro Ma! Yo no quería dejarte sola, pero si te vas con Mary a la costa, me voy tranquila! Aprovechá esos días!
-MARIA: Y encima no tiene que pagar nada!
-LUNA: Con más razón! Aprovechá y cambias de aire!
-MARIA: Yo le dije lo mismo! Dale Vicky, decime que sí!
-LUNA: Dale Ma! Decí que sí!
Me insistieron tanto las dos que terminé aceptando irme con María a la costa unos días, y me vi en los días siguientes, armando un bolso con ropa para dos semanas, nada especial, solo ropa que suelo usar para estar por casa.
No estaba muy convencida, pero fui tratando de acomodar mi cabeza pensando en esos días, creo que hasta no me sentía merecedora de esas vacaciones.
Nos iríamos con María el jueves por la tarde, ella no trabajaría el viernes, pero tenía que regresar para hacerlo el lunes siguiente por la mañana.
Nos pusimos de acuerdo en encontrarnos directamente en la terminal de ómnibus, el colectivo salía a las seis y media de la tarde y llegaría a San Bernardo a eso de las once de la noche.
Durante el viaje, fuimos tomando unos mates y conversando, me contó que su amigo Gabriel nos iría a buscar a la terminal de San Bernardo para llevarnos hasta el complejo.
-MARIA: Vicky, quiero contarte algo, pero que quede solo en vos, no me interesa que nadie más lo sepa! Sobre todo las chicas, son chicas aún!
-VICTORIA: Claro corazón! Quedate tranquila que nunca diré nada!
-MARIA: A Gabriel lo conozco hace mucho tiempo como cliente del bar, iba casi todos los días, cuando se separó de Mora, hablamos varias veces, es un tipo bárbaro, ya lo vas a conocer, tiene un corazón enorme. Un día me llamaron de la escuela, porque Sofía se había caído y la habían llevado al hospital, en ese momento él estaba en el bar, y cuando vio como me había puesto, y que salía rajando para el hospital, se ofreció a llevarme. Se portó re bien, mientras estaba en el hospital, fue a buscar a Malena a la escuela y nos esperó y nos llevó a las tres a casa.
A partir de ese día, empezamos a relacionarnos cada vez más, y claro está que nuestra amistad fue mucho más allá, digamos que con derecho a roce.
-VICTORIA: Está muy bien! ¿Él ya estaba divorciado en esa época?
-MARIA: Sí! Y cuando fuimos teniendo intimidad, no podía entender como Mora le había sido infiel, por lejos es el mejor amante que he tenido, el placer que me ha dado Gabriel, su forma de hacerme el amor, su dedicación en cada encuentro, fue lo mejor que tuve en mi vida, incluso he hecho cosas que solo estaban en mi cabeza, pero con él, eran maravillosas!
-VICTORIA: Pero luego volvió con su ex!
-MARIA: Yo siempre supe que tarde o temprano volverían a estar juntos, el siempre me dejó en claro que a pesar de lo que había pasado, seguía enamorado de Mora, y que a pesar de nuestra relación, no podía enamorarse de mí, lo entendí, y aunque parezca mentira, no me enamoré de él, aunque es bastante difícil no hacerlo, quizás porque siempre supe que no tendríamos nada más allá de ser amigos y lo quiero mucho, pero bueno, mientras duró, lo disfruté a pleno.
-VICTORIA: Y después conociste a Mora…
-MARIA: Una tarde pasó por el bar, y ante mi sorpresa, cuando le dije que las chicas estaba con su papá, me invitó a cenar a su casa, y ahí nos empezamos a conocer, tremenda mujer, tengo que decirte, tan adorable como Gabriel, y tan enamorada de él, como él de ella, no podían no estar juntos!
-VICTORIA: Y volvieron nomás…!
-MARIA: Pasó bastante tiempo, pero volvieron, y con Mora terminamos siendo amigas, el se vino solo primero al complejo, dejó todo en La Plata y se embarcó en eso, Mora creo que estaba esperando que se lo pidiera, pero se moría de ganas de estar con él. Fue varias veces al complejo y en una de las veces que la acompañé, le propuso matrimonio, Mora volvió a La Plata, pero para arreglar sus cosas y mudarse definitivamente a La Lucila.
-VICTORIA: Y vos vas re seguido!
-MARIA: En verdad cuando puedo, sola o con las chicas, a Sofi y a Male les encanta el complejo y adoran a Mora y a Gabriel. Pero eso no es todo, te voy a contar algo que nadie sabe, tiempo después de que Mora se fuera definitivamente para el complejo, fui unos días sola, las chicas estaban con el padre, y bueno, se dio lo que creo los tres deseábamos, no te voy a mentir, Mora me atraía, y Gabriel, claro está, en ese viaje hicimos de todo, hacer un trío con otra mujer era mi fantasía, y luego supe que la de Mora también y la pasamos bárbaro.
-VICTORIA: Mirá vos! Te la tenías guardada!
-MARIA: Ya te digo, nadie lo sabe, nosotros tres, y ahora vos. Desde ese día, cada vez que puedo vengo, aunque sea un fin de semana y la pasamos muy bien, tenemos las cosas claras, nos complementamos muy bien y lo disfrutamos mucho, siempre con respeto, pero con mucha pasión! Te juro que nunca creí que me gustaría tanto hacerlo con una mujer, pero no me pasa lo mismo con otras mujeres, solo con Mora, bueno y con Gabriel, tengo el placer asegurado!
-VICTORIA: No me cuentes detalles que sabés que hace un año que nada de nada, ni siquiera me toco!
-MARIA: Tranquila, ya llegará!
Cuando llegamos a San Bernardo, Gabriel nos estaba esperando en la terminal de ómnibus, bajamos, María nos presentó y me saludó muy amablemente.
De camino al complejo, fuimos hablando del viaje, y Gabriel nos contó que nos estaban esperando para cenar con ellos.
Entramos al complejo, un hermoso parque con un restaurante en el frente, todo iluminado con árboles, plantas con flores y una hermosa pileta.
Llegamos a la casa, en el momento que salía una mujer de la casa y por supuesto supuse que era Mora, Gabriel nos presentó y entramos los cuatro a la casa.
Pasamos las dos por el baño y nos sentamos a cenar, en verdad eran dos personas muy amables y me cayeron muy bien desde el principio.
Luego de la cena, Gabriel nos acompañó a la unidad donde estaríamos las dos ese fin de semana, y luego yo sola, cuando María se volviera para La Plata.
Nos dimos un baño y nos acostamos a dormir, el viaje nos había cansado.
El viernes por la mañana, desayunamos también con ellos, aunque por momentos tenían que atender a los turistas que venían a desayunar también.
Después nos fuimos con María un rato a caminar por la playa.
Por la tarde estuvimos tomando sol en la pileta del complejo, y por la noche, nos volvieron a invitar a cenar con ellos.
Luego de la cena, tomamos un café y nos fuimos a la unidad, cuando llegamos, María me dijo que esa noche me tocaba dormir sola, que ella se iría a casa de Mora y Gabriel, y lo entendí perfectamente, por supuesto le dije que lo disfrutara.
Esos días aprovechamos las dos todo el tiempo, yendo a la playa, a la pileta y cenando con Mora y Gabriel, en verdad la pasé muy bien, sobre todo porque a pesar de mi situación, me hicieron reír.
El domingo por la tarde, María tenía colectivo para volver a La Plata, almorzamos con Mora y con Gabriel, y luego volvimos a la unidad para preparar todas sus cosas.
Fuimos con Gabriel hasta la terminal de San Bernardo, desde allí salía su colectivo.
Volvimos conversando con Gabriel, y en esa primera conversación a solas, le fui contando algunas cosas que no sabía, de lo que había pasado en mi relación con Nico.
Me dijo que María les había contado, un poco de mi historia, pero en esa conversación, y en varias más que tuve con él y con Mora, los puse al tanto de todo lo que había pasado y de cómo me sentí y me estaba sintiendo.
En una de las conversaciones Gabriel me contó su historia, y en verdad tenía algunos puntos en común con la mía, pero creo que lejos estaba mi vida, de llegar a donde él y Mora habían podido llegar, el volver a estar juntos.
Al igual que Gabriel nunca dejó de amar a Mora, yo nunca he dejado de amar a Nico, y me arrepiento cada día de mi vida de lo que hice, cada vez que me miro al espejo, me digo a mí misma que fui una estúpida, teniendo a mi lado el hombre más maravilloso del mundo, hice lo que hice, y lo que estoy viviendo me lo tengo merecido.
A esta altura del año, el complejo estaba lleno de gente, Mora y Gabriel trabajaban todo el día, pero siempre los veía con una sonrisa, con gestos de complicidad, que denotaban lo felices que se sentían en su vida, y en cierta parte sentía envidia por ellos, mi vida en ese momento era todo lo contrario.
Aunque no me acostara muy temprano, al día siguiente ni bien amanecía ya estaba despierta, me cambiaba y me iba a la playa a eso de las seis o seis y media de la mañana, casi nadie había en ese momento, y estaba bastante tiempo sola sentada en la arena frente al mar, así era como me sentía, sola, sin mi otra parte, sin ese hombre al que no podía dejar de amar y que estaba todo el tiempo en mis pensamientos.
Solía volver al complejo a eso de las nueve de la mañana y me iba al comedor a desayunar.
Luego me quedaba un rato en el departamento o sentada en uno de los bancos del parque leyendo y viendo el movimiento de todos los turistas.
El veintitrés de diciembre, faltando un día para la Navidad, Mora y Gabriel muy gentilmente me invitaron a cenar con ellos, para que no estuviera sola, también estaría el hijo de Gabriel con su novia, y un señor mayor amigo de Gabriel, bueno casi como un padre para él.
La cena fue muy amena, y en verdad me sentí muy cómoda con ellos, en realidad son unas personas excelentes.
En un momento después de la cena, estuve hablando con Aurelio, así se llama el señor mayor, y me contó de su historia y de su relación con Gabriel, y de lo agradecido que estaba con él.
Aún me quedaban unos días en el complejo, me volvería para La Plata el día dos de enero por la tarde.
El lugar era hermoso, y en verdad daban ganas de seguir ahí unos días más.
La mañana del veintisiete de diciembre, como se me había hecho costumbre, me fui a la playa bien temprano, apenas había amanecido, y a eso de las nueve y media volví para desayunar.
Era un día de pleno sol y calor, y a la hora de la siesta el complejo quedaba desierto, todo el mundo se iba a la playa.
Ese día decidí ir a caminar un rato, la playa estaba llena de gente y fui caminando en dirección a San Bernardo por veinte minutos o media hora, y luego emprendí el regreso, a mitad de camino para llegar a la entrada al complejo, me quité el vestido que llevaba sobre la bikini, y lo dejé doblado sobre las ojotas para darme un chapuzón en el mar.
Mojada cómo estaba, me volví a poner el vestido y seguí mi camino hacia el complejo.
Por el sol y el calor, cuando llegué a la entrada del complejo, solo me quedaba el pelo un poco mojado.
Caminé esos metros por el caminito de madera desde la playa hasta el complejo, no tenía reloj ni teléfono, pero calculé que serían cerca de las seis o siete de la tarde.
Había algunas personas en la pileta, varios chicos jugando en el parque, y a la distancia, en uno de los bancos de madera, bajo la sombra de un árbol, un hombre sentado, qué al verlo de perfil, me hizo recordar a Nico, aunque ese hombre me parecía más delgado.
Seguí acercándome viendo el movimiento en el parque, y ya más cerca de ese hombre, lo volví a mirar y el corazón se me aceleró, las lágrimas me saltaron solas, sin dudas era Nico.
Pero… ¿Qué hacía Nico aquí? ¿Acaso había venido para encontrarse conmigo?
El aún no me había visto, estaba a unos treinta o cuarenta metros de él, y no sabía qué hacer, si llegar hasta él o no.
El corazón me iba al galope, no sabía qué hacer, pero me seguí acercando.
Nico miraba al frente, sentado en chinito sobre el banco, cuando me faltarían diez o quince metros para llegar hasta él, giró su cabeza hacia mí y me vio.
Sí ya mi corazón iba al galope, cuándo nuestras miradas se encontraron, creí que se me saldría del pecho.
Descruzó sus piernas apoyando sus pies en el pasto, enderezó su cuerpo hacia mí y se puso de pie.
Yo seguí caminando y unos segundos después, él lo hizo en mi dirección.
De mis ojos no paraban de brotar las lágrimas y cuando estuvimos a un metro de distancia, me dijo:
-NICOLAS: Vicky, ¿Vos acá?
-VICTORIA: Hola Nico! Venía de la playa y al darme cuenta que eras vos, me pregunté lo mismo!
-NICOLAS: Yo estoy acá porque Luna lo tenía contratado y para no perderlo por su viaje a Brasil, me dijo que lo aprovechara!
-VICTORIA: Yo vine con María el fin de semana pasado y me voy el dos de enero, los dueños del complejo son sus amigos y no tuve que pagar nada!
-NICOLAS: Hay olor a que esto estaba arreglado!
-VICTORIA: Me parece que sí! Pero no quiero incomodarte, me puedo ir hoy mismo o mañana, cuando haya colectivo, prefiero que te quedes y lo aproveches, yo ya estuve varios días!
Estaba tan nerviosa que no podía parar de llorar!
-NICOLAS: No es necesario que te vayas! No me lo esperaba, pero creo que podemos aprovechar, y tener esa conversación que no tuvimos!
-VICTORIA: A mí me encantaría, pero no quiero que te sientas obligado por la situación, no te voy a mentir, yo espero hace mucho tiempo podré hablar con vos, pero puedo seguir esperando, hasta cuando vos lo consideres!
-NICOLAS: Lo estoy considerando, y por eso te lo propongo, hablemos y después vemos!
-VICTORIA: Como vos quieras!
-NICOLAS: ¿Qué te parece cenar en el restaurante?
-VICTORIA: Lo que vos digas! ¿En qué unidad estás?
-NICOLAS: En la uno, ¿vos?
-VICTORIA: En la cinco!
-NICOLAS: Ahora le preguntó a Gabriel si hay que hacer reserva.
-VICTORIA: Si querés yo le pregunto, tengo que ir a buscar la llave del departamento. Esperame, ahí vuelvo!
Me acerqué caminando al comedor, iba a tocar el timbre, cuándo desde afuera vi a Mora y a Gabriel sentados en una de las mesas mirando hacia el parque.
Gabriel se levantó, me abrió y estiró su brazo dándome la llave.
-VICTORIA: Gabriel, ¿Esto no es casualidad verdad?
-GABRIEL: Creo que no, pero bueno..., me parece que se merecían el encuentro, y hemos tratado de poner nuestro granito de arena.
-VICTORIA: No te puedo explicar lo nerviosa que estoy!
-GABRIEL: Me lo imagino! Tranquila que todo va a salir bien!
-VICTORIA: Nico me dijo de cenar en el restaurante, ¿hay que hacer reserva de mesa o algo?
En ese momento se acercó Mora con un papel en la mano.
-MORA: Tomá Vicky! Es una cena para dos personas con todo pago, pueden comer y tomar lo que quieran esta noche!
-VICTORIA: Ya veo que estaba todo pensado!
-MORA: Creo que hacía falta un empujoncito, el resto dependerá de ustedes!
-VICTORIA: Ya les contaré mañana! Pero muchas gracias!
-MORA: No sé si lo tenía pensado, pero si necesitás ropa para la cena, vamos que te presto!
-VICTORIA: Creo que cupido es un poroto al lado de ustedes!
-GABRIEL: Luna y María no se quedan atrás!
-VICTORIA: Ya las voy a agarrar a esas dos también!
-MORA: No te enojes con ellas, lo hicieron con la mejor intención!
-VICTORIA: Le aviso a Nico que me está esperando y vuelvo!
-MORA: Dale, te espero!
Volví al banco donde Nico se había vuelto a sentar, me senté a su lado y le dije que había una reserva para nosotros en el restaurante del complejo a las veintiuna horas.
-NICOLAS: Parece que todos los detalles estaban arreglados!
-VICTORIA: Así parece! La cena está paga y podemos comer y tomar lo que queramos!
-NICOLAS: En ese caso te espero aquí a las nueve, tengo que darme un baño!
-VICTORIA: Sí, yo también!
Nos levantamos, Nico se fue para su unidad y yo volví al comedor, dónde Mora me estaba esperando, en verdad me venía bien que me prestara algo, no había traído ropa para una cena.
Entramos a su casa y fuimos hasta su habitación, abrió el placard y mirando la ropa me preguntó:
-MORA: ¿Cómo querés vestirte? ¿Sexy, provocadora o solamente arregladita?
-VICTORIA: Tan solo arregladita nada provocadora, no sé cómo puede resultar esto!
Saco varios vestidos de verano, ya que era una noche cálida, me decidí por uno de color hueso, qué me hacía juego con mis sandalias blancas sin taco.
Mora me preguntó si tenía accesorios para ponerme y le dije que sí.
También me preguntó si tenía lencería sexy, pero le dije que por el momento no haría falta, ya luego vería.
Aún seguía nerviosa, Mora se dio cuenta y dándome un abrazo me dijo cerca del oído:
-MORA: Tranquila, todo va a salir bien, que hayan podido juntarse para hablar, es un gran paso! Creo que los dos se siguen amando, y aunque no sea en estos días, estoy segura que volverán a estar juntos! Si aceptás un consejo, no le ocultes nada contale las cosas tal cual fueron y sé sincera con él, lo más importante, al menos para mí, es que Nico pueda volver a sentir que puede confiar en vos, el amor está, pero no es fácil volver de una situación así, te lo digo por experiencia, pero habiendo amor, todo puede superarse!
Esta vez la volví a abrazar yo, y con el vestido en una bolsa, salimos de la habitación, volvimos al comedor, antes de salir Gabriel me deseó suerte, y me fui para mi departamento.
Estaba súper nerviosa, y el baño en verdad me hizo bien, por supuesto no podía parar de pensar en cómo sería la conversación con Nico, claro estaba que le haría caso a Mora, y le contaría todo tal cual fue, lo que pasó, lo que sentí, y lo que me llevó a hacer lo que hice.
Seguramente habrá momentos incómodos, pero estaba preparada para ello, para los cuestionamientos y los reproches, es lógico que surjan, y mis explicaciones, sabía que tendrían efecto en Nico, y no efectos positivos precisamente.
Minutos antes de las nueve estaba lista, no quería ser impuntual, me miré en el espejo y me vi agradable, no mostraba nada, no sugería nada, tan solo me veía bien arreglada.
Decidí no maquillarme, seguramente iba a llorar y no quería que mi cara pareciera un mamarracho.
Salí del departamento y Nico ya estaba sentado en el banco esperándome.
Llegué hasta él y se puso de pie.
-VICTORIA: Estás más delgado Nico!
-NICOLAS: Creo que vos también!
Caminamos los dos hasta el restaurante, al hombre que nos recibió, le entregué el papel, y muy amablemente nos acompañó hasta una mesa para dos personas.
Nos sentamos uno frente al otro, la mesa estaba contra uno de los ventanales que daban al jardín del complejo, una hermosa vista.
El mozo nos dejó la carta, y antes de ordenar Nico pidió una cerveza, me preguntó que quería tomar y le dije que tomaría cerveza también.
Para qué negarlo, estaba tan nerviosa, que me temblaban las manos y esperaba que con una cerveza me pudiera aflojar.
No sabía por dónde empezar la conversación, si ir directamente al grano, o empezar hablando de otras cosas, y lo primero que se me ocurrió preguntarle fue:
-VICTORIA: ¿Dónde estás viviendo Nico?
-NICOLAS: Cuando me fui estuve unos días en un hotel, hasta que conseguí un pequeño departamento, es chiquito pero lo alquilé porque está amueblado, lo único mío allí es la ropa, y además está cerca del trabajo, hay días que ni sacó el auto de la cochera.
En ese momento volvió el mozo con nuestras cervezas y le pedimos la comida, algo sencillo sin mucho que pensar, ni siquiera sabía si podría comer, nos sirvió las copas, dejó la botella en el balde con hielo y se retiró.
-VICTORIA: Te tendrías que haber quedado vos en casa, hubiera sido lo correcto.
-NICOLAS: No sé! En verdad en este momento no pude pensar en qué era lo correcto!
-VICTORIA: Me imagino! He pensado cada día desde que te fuiste, en cómo te debes haber sentido, y eso no deja de atormentarme cada día!
-NICOLAS: Te digo la verdad, no me lo esperaba, no lo vi venir, me sorprendió tanto, qué no supe cómo manejarlo, y necesité alejarme, estar solo.
-VICTORIA: No importa lo que pase o lo que pienses de mí, pero nunca me voy a perdonar lo que hice, no te merecías eso!
-NICOLAS: No sé si es cuestión de merecerlo o no, es tan solo que nunca creí que pasaría!
-VICTORIA: Yo tampoco creí que pasaría, pero me dejé llevar y pasó! Cada vez que me miro al espejo, me preguntó a mí misma como pude equivocarme tanto, con vos lo tenía todo, sos el hombre más maravilloso que he conocido, me apoyaste en todo, estuviste a mi lado cada vez que lo necesité, fuiste mi gran sostén! Sin vos muchas cosas hubieran sido imposibles en mi vida, y yo te pagué de la peor manera. Necesito pedirte algo, qué me preguntes todo cuanto quieras saber, te prometo que no te voy a mentir ni ocultar nada, no tendría sentido esta conversación si así fuera.
-NICOLAS: Tendría muchas preguntas para hacerte, quizás como una forma de entender, porque al día de hoy aún no lo entiendo.
-VICTORIA: Pregúntame lo que quieras, te voy a contestar solo con la verdad!
-NICOLAS: La primera pregunta que se me ocurre, es ¿cuántas veces?
-VICTORIA: Solo una! Aunque con algunos antecedentes a los que no le quito trascendencia! Fue ese sábado que estabas en Bahía Blanca, pero otras cosas pasaron antes de ese día.
-NICOLAS: Creo que la siguiente pregunta sería ¿con quién? Aunque en algún momento me dio por pensar que había sido con Juan.
-VICTORIA: No fue con Juan! Aunque supongo que a él ganas no le deben de haber faltado, pero más allá de la confianza que hay entre nosotros, nunca pasó nada con él, ni siquiera una insinuación de su parte ni de la mía.
-NICOLAS: ¿Con quién entonces?
-VICTORIA: Quizás te sorprenda aún más mi respuesta, porque incluso a mí me sorprendió…, fue con Natalia, la chica que me depiló!
Nico tenía sus brazos apoyados en la mesa, y al escuchar esto, se enderezó y apoyó su espalda en el respaldo de la silla, quedando a mayor distancia, supongo que por la sorpresa de lo que le estaba diciendo.
-NICOLAS: Eso sí que no me lo esperaba! Nunca supe que te atraían las mujeres!
-VICTORIA: Ni yo Nico! Y en verdad no me atraen las mujeres, pero con Natalia me pasó algo que nunca creí que me pasaría. La conocí en el negocio donde compré las bikinis que llevé a Brasil, me aconsejó, me tuvo paciencia en mi indecisión, y cuando me probé una bikini, me sobraban pelitos por todos lados, ahí fue donde ella me dijo que por las tardes tenía un centro de depilación y masajes. Me resultó tan amable y paciente conmigo, qué en ese momento pensé, que entre depilarme con ella o hacerlo con alguien que no conocía, decidí hacerlo con ella, incluso cuando hablamos de que vos también te depilarías le pregunté si ella podía hacerlo. Por supuesto me depiló por completo, y lógicamente estuve desnuda en su camilla, todo muy profesional, luego de la depilación, para hidratar la piel, me hizo unos masajes, también muy profesionales, no hubo nada más allá, pero tengo que decirte la verdad, la sensación fue muy placentera. Ella fue quien me dio todo lo necesario para poder depilarte a vos, y cuando volví a verla, quería agradecerle lo que había hecho, y le dije que la forma en que podría agradecerle era dándole unos masajes a ella, y esa tarde masajeé su cuerpo, no te voy a mentir, fueron sensaciones nuevas para mí, que nunca creí que tendría.
Pero como para entender de donde viene todo esto, tengo que contarte más cosas, en esa época que estaba estudiando y no teníamos relaciones, estaba muy preocupada y lo hablé con Leticia, ella me propuso algunos ejercicios para volver a despertar mi deseo sexual, tenía que buscar la forma de incentivar mi libido y masturbarme, y para eso veía películas eróticas. Nunca me animé a contártelo, me daba mucha vergüenza, pero eso me sirvió para volver a tener ganas de disfrutar de mi cuerpo con vos.
El gimnasio y la dieta, hicieron que volviera a estar cada vez más conforme con mi cuerpo, de hecho por eso me animé a usar las bikinis que me puse, después de tantos años me volvía a sentir cómoda y supongo que lo notaste.
-NICOLAS: Por supuesto, y creo que te lo he dicho un montón de veces!
-VICTORIA: Sí claro! Y me encantaba que lo hicieras, y despertar todo eso que nos hacía disfrutar. Tengo que serte sincera, en mis momentos de autosatisfacción, varias veces me he masturbado pensando en otras personas, aunque estaba segura de que nunca pasaría más allá de una fantasía.
-NICOLAS: ¿Y lo hiciste pensando en Natalia?
-VICTORIA: Sí, también! Aunque me sorprendió también eso! Nunca lo hubiera imaginado! Te juro que hasta yo estaba sorprendida, de no poder pensar en sexo mientras estudiaba, de repente me encontré masturbándome casi todos los días.
-NICOLAS: Eso no está mal! En la época en que no pasaba nada entre nosotros, también me masturbaba casi todos los días, y tengo que reconocértelo, también pensando en otras personas!
-VICTORIA: Pero en tu caso, fue solo en tu imaginación. Tengo que contarte mucho más, el viernes en la noche después del show de Juan y Gabriela, te conté que fuimos a una fiesta, pero no te conté todo, no era una fiesta común y corriente, era una fiesta de gente conocida, qué se juntaban para tener sexo, intercambios de parejas, tríos y un montón de cosas más, me invitaron a esa fiesta, porque a Gabriela, que es lesbiana, yo le había gustado cuando me conoció, y Juan pensó que podía pasar algo entre nosotras, ella misma me lo reconoció pero te juro que nada pasó esa noche, salvo ver varias escenas sexuales, pero no participé en ninguna de ellas, no sé que le pasará a las demás personas, pero ver a otras personas tener sexo en vivo y en directo, ahí frente a mí, a tan poca distancia me excitó terriblemente, además en esa fiesta había drogas y pastillas, yo había estado fumando un porrito con Juan, más lo que había tomado, estaba muy excitada, y en el momento en que Gabriela se fue con otra mujer, luego de ver más cosas, me volví para casa. Gabriela me había puesto en la cartera una de esas pastillitas que desinhiben, y al llegar a casa estaba tan excitada que me la tomé, y me masturbé varias veces, y sí, pensando en otras personas y situaciones hasta quedarme dormida.
Nico tenía cierta cara de desconcierto por todo lo que yo le estaba contando, supongo que sin poder creer todo lo que le decía.
-VICTORIA: Al día siguiente, cómo te conté fui a casa de Natalia, hacía mucho calor y estuvimos en la tarde tomando sol y metiéndonos en su pileta.
Nos tomamos varias cervezas, y cuándo se hizo de noche le dije que me volvía para casa, pero me insistió tanto que me quedé a cenar con ella.
Nos tomamos varias cervezas más, era un día de mucho calor, y después de cenar volvimos al parque, y me propuso meternos desnudas al agua, en verdad no me pareció mal, quise probar esa experiencia.
Después salimos del agua, seguimos tomando cerveza, y en un momento Natalia me preguntó si no me molestaba que se fumara un porro, le dije que no y entre las dos nos fumamos un cigarrillo.
Era ya cerca de la medianoche, y me dijo que no me fuera sola tan tarde, qué me podía quedar a dormir en su casa, que tenía otro dormitorio con otra cama.
Entramos a su casa, me di un baño, luego ella también se bañó, y me propuso hacerme un masaje, acepté y luego yo también le hice un masaje a ella, pero ese masaje terminó con las dos tocándonos y sacando uno un orgasmo, bueno…, un par de orgasmos. Luego me quedé dormida, y cuando me desperté y caí en la cuenta de lo que había hecho, me sentí para la mierda y me fui para casa. Te habrás dado cuenta que esos días no estaba como siempre.
-NICOLAS: Por supuesto que me di cuenta, y por eso te lo pregunté!
-NICOLAS: No podía ocultarte lo que había pasado, lo hablé con Leticia y me dijo que tratara de dejarlo en algún rincón de mi cabeza, que si lo consideraba una equivocación, que quedara solo en eso, pero no pude, no te merecías qué te siguiera mintiendo y ocultando las cosas, y por eso necesito contártelo.
Era plenamente consciente de lo que había hecho, y vos merecías saber la verdad, y de tomar la decisión que creyeras conveniente.
El mozo había traído la comida, pero ninguno de los dos aún la había tocado. La cerveza se había terminado y Nico pidió otra más.
Supongo que intentando procesar todo lo que había escuchado, no me decía nada, y lógicamente mis lágrimas estallaron.
-NICOLAS: No llores Vicky, por favor!
-VICTORIA: Perdón! No lo puedo evitar! Me la paso llorando todo el tiempo!
-NICOLAS: Y después de que me fui de casa, ¿volviste a ver a Natalia?
-VICTORIA: Después de lo que pasó, le dije que yo la llamaría, pero la llamé y me encontré con ella recién hace unos días, antes de venir para aquí. Tan solo para decirle que no la culpaba por lo que había pasado, sabía que ella se sentía responsable, la culpa había sido solo mía!
-NICOLAS: Bueno, digamos que no debe haber estado desconforme con lo que pasó!
-VICTORIA: En el momento supongo que no, pero luego se sintió culpable!
-NICOLAS: ¿Y qué pasó con vos después de que me fui?
-VICTORIA: No te voy a mentir, no la pase bien! Estaba tan mal qué la psicóloga me mandó a un psiquiatra, me medicó y una semana después me internó, suponiendo que en mi estado podría cometer alguna locura contra mí misma. Poco más de tres meses estuve en una clínica neuropsiquiatría para la mujer, y además estuve todo el año sin trabajar, con licencia psiquiátrica!
Conocía esa cara de Nico, de asombro y casi diría que de pena por lo que le estaba contando.
-NICOLAS: No sabía nada de eso! Luna nunca no me lo contó!
-VICTORIA: Hizo muy bien! Yo tenía que asumir las consecuencias de mis actos! Tengo en claro que todo lo que me toca vivir, es solo culpa mía! es lo que merecía, y merezco!
-NICOLAS: Vicky, yo no soy un juez para juzgarte, pero te voy a ser sincero, me dolió mucho, es más, aún me duele, pero en cierta forma, siento cierto alivio, en que no hayas estado con otro hombre, no sé, quizás sea una visión machista, no lo sé, quizás creyendo qué no hubo otro hombre mejor que yo, no sé cómo explicarme, creo que no pienso las cosas con claridad.
-VICTORIA: Nunca en mi vida hubo un hombre mejor que vos, ni lo habrá jamás!
-NICOLAS: ¿Por qué no? Sos una joven y hermosa mujer!
-VICTORIA: No Nico! Me juré a mí misma qué no habría otro hombre en mi vida, no sé si corresponde que te lo diga, pero a pesar de lo que hice, fuiste, sos y serás el amor de mi vida. No aspiro a que me perdones, sé perfectamente que no lo merezco, ni estoy en condiciones de pretender que volvamos a estar juntos, soy consciente de que me toca asumir las consecuencias de lo que hice, y estar sola el resto de mi vida.
-NICOLAS: ¿Cómo te hubieras sentido vos, si yo te hubiera sido infiel?
-VICTORIA: Para la mierda, y estoy segura que hubiera tomado la misma decisión que tomaste vos, pero sin lugar a dudas no hubiera podido dejar de amarte, te tengo grabado a fuego en mi cuerpo y en mi alma, mi corazón nunca dejó de ser tuyo, me equivoqué, te lastimé y entendí la distancia. Sí me preguntaras si podría perdonarte, y con esto no quiero que sientas qué es lo yo que espero, sin lugar a dudas te hubiera perdonado, porque te conozco, si en esos momentos en que no pasaba nada entre nosotros, hubieras buscado a otra mujer, creo que hasta lo hubiera entendido, pero no quiero que pienses que esto que te estoy diciendo es para que actúes así conmigo, en todo este tiempo no he pensado más que en eso, en qué tengo lo que merezco, no puedo pretender otra cosa.
-NICOLAS: ¿Y si supieras que además de serte infiel, lo hubiera hecho con otro hombre, qué hubieras pensado?
-VICTORIA: Ante una situación así, creo que en un primer momento, me hubiera cuestionado como mujer, en que quizás no supe darte todo lo que necesitabas, pero seguramente pensaría, tratando de entenderlo, en qué quizás necesitaste vivir esa experiencia.
-NICOLAS: ¿Vos necesitase vivir esa experiencia?
-VICTORIA: Nunca me lo había planteado, pero en ese momento, y por lo que había pasado en situaciones anteriores, me dejé llevar, no me voy a justificar en el alcohol o la marihuana, no estaba fuera de mis cabales, fui consciente y la calentura me pudo, decidió por mí. Y te digo que más allá de que haya sido una situación placentera o no, no tuve ni tengo necesidad de repetirla, me di cuenta el costo tan alto que pagaré durante mi vida, por unas situaciones excitantes que desembocaron en un momento de placer, que ni siquiera estaba en mis planes!
-NICOLAS: ¿Qué crees que pensé de vos?
-VICTORIA: Cualquier cosa que hayas pensando, tuviste y tenés razón, yo misma sé que soy todo eso!
-NICOLAS: En ese momento me dolió mucho, me enojó, no lo podía entender, te voy a ser sincero, nunca pude odiarte por eso, nunca podría odiarte!
Y las lágrimas me volvieron a explotar!
-NICOLAS: Por lo que me contás, veo que también la pasaste mal, creo que incluso peor que yo, supongo que la culpa duele más que los cuernos, y conociéndote, siento que sos sincera.
-VICTORIA: En verdad la sigo pasando mal, pero imagino que vos también la has pasado mal. Hace unos días lo hablé primero con María y después con Luna, les dije que me iba a comunicar con vos, aunque me habías dicho que no lo hiciera, lo iba a hacer de todas formas, pero ahora que estás aquí te lo digo en persona. Les dije a las chicas que lo único que me importa, es que vos seas feliz, y para eso hacía falta el divorcio, decidí que lo hiciéramos, para que puedas seguir con tu vida, lo único que me importa es que estés bien, bastante daño te hice, y así quizás puedas seguir adelante y conocer una buena mujer!
-NICOLAS: ¿Y vos? ¿Cómo sigue tu vida?
-VICTORIA: Creo que como hasta ahora, bueno, en realidad creo que la única diferencia, va a ser que en febrero volveré al trabajo.
-NICOLAS: ¿Creés que no pensé alguna vez en el divorcio?
-VICTORIA: Supongo que sí! Y tendrías toda la razón, si así lo decidieras!
-NICOLAS: Si hubiera querido divorciarme de vos, seguramente ya lo hubiera hecho, pero antes hubiera sido necesaria esta conversación, fueron muchos años Vicky! Los sentimientos no desaparecen de un día para el otro, al menos los míos, ¿creés que no has estado en mi mente en todo este tiempo? Por supuesto que estuviste, y por momentos, más de lo que hubiera querido, pero no te puedo sacar de mi corazón, es así, desde hace tiempo estoy por llamarte pero no me decidía, te digo la verdad, tenía miedo de que me dijeras que al quedarte sola, seguías con esa persona, escuchar eso me hubiera destrozado! ¿Sabes cómo me latía el corazón cuando miré al costado y te vi caminando en el parque? Me puse tan nervioso que no sabía que decir!
-VICTORIA: El mío se aceleró en ese momento, y todavía sigue al galope, y decirte que estoy nerviosa es poco!
-NICOLAS: Vicky, no soy un ogro, sigo siendo el de siempre! Pero necesitaba escucharte, tratar de entender lo que había pasado, me decís que no te animás a pedirme perdón, y yo te digo que no hace falta, siempre quise verlo así, como una equivocación, pero imaginar lo que podría haber pasado, y lo que pudo seguir pasando, me tenía frenado, necesitaba hablar con vos, así, cara a cara, nos conocemos tanto que puedo darme cuenta cuando decís la verdad, y también sé darme cuenta de tus sentimientos, si no te importara lo que pasó, no lo hubieras pasado tan mal, quién esté libre de pecado, qué arroje la primera piedra, yo también podría haberme equivocado, pero seguramente también me hubiera sentido arrepentido, y seguramente hubiera necesitado ser perdonado!
-VICTORIA: En el mismo momento en que me di cuenta lo que había hecho, me dije a mí misma que tenías que saberlo, y por mi boca, y en ese mismo momento, me prometí a mí misma, no volver a pasar por una situación así!
-NICOLAS: Lo sé, porque te conozco! Supongo que para las demás personas, lo difícil de estas situaciones, debe ser volver a confiar en la persona que tenés a tu lado, pero ese no sería este caso. Muchas veces pensé en todo lo que pasó, y después de ese enojo y dolor del principio, empecé a ver las cosas de una manera más amplia, y lo primero que tuve en cuenta, fue de que fuiste vos quién vino a decírmelo, y en ese momento me di cuenta que estabas arrepentida, qué no me lo querías ocultar, y que no me querías mentir. Cómo te aconsejó la psicóloga, lo que pasó podría haber quedado guardado solo en vos, y yo no hubiera tenido opción de enterarme, pero viniste y me lo dijiste a la cara. Dolió Vicky, claro que dolió, pero tuviste los ovarios de decírmelo! Y por todo lo que tuviste que pasar después, me hace ver que en verdad te importaba nuestra relación, de no ser así, hubieras seguido con tu vida sin más.
Por Luna supe que no la pasabas bien, aunque no sabía de la internación, y es por eso qué había decidido que hablemos. Creo que tanto Luna como María, veían las cosas con más claridad que nosotros, o al menos con más claridad que yo.
-VICTORIA: No me interesa ser una víctima en esto, para nada!
Y volví a llorar desconsoladamente, no lo podía evitar, el corazón no me paraba, apenas había podido probar bocado, tenerlo frente a mí después de tanto tiempo, entendiendo que quizás existiría alguna posibilidad de que me perdonara y volviéramos a estar juntos, hacía que la ansiedad me dominara y no me pudiera controlar, moría de ganas de abrazarlo.
-NICOLAS: No llores Vicky! Por favor
Mis manos no paraban de temblar y en ese momento Nico estiró su brazo y tomó mi mano izquierda, no podía más, creo que todo me daba vueltas!
-NICOLAS: Por favor no llores! Sabés que nunca pude verte llorar!
Y con la voz entrecortada por el llanto, le dije:
-VICTORIA: Perdón! No lo puedo evitar!
En ese momento me soltó la mano y pensé que no le había gustado que estuviera llorando, quizás lo había incomodado, pero lejos de eso, un instante después, se puso de pie, se acercó a mí y abriendo sus brazos, me abrazó a la altura de mis hombros, acercándome a su pecho y cerca del oído me seguía diciendo:
-NICOLAS: Ya no llores Vicky! Ya no más!
En ese momento me puse de pie, y lo abracé también, tanto tiempo había esperado ese momento, tanto había anhelado volver a tenerlo así, junto a mí.
Sentí que las piernas se me aflojaban, todo me daba vuelta, tenía la vista nublada por las lágrimas y sentía que me faltaba la respiración, un sudor frio me invadió el cuerpo y todo se puso negro, ya no recordé más nada.
Cuando abrí los ojos todo me daba vuelta, lo vi a Nico a mi lado, a Gabriel y a Mora y un momento después, quien supuse era un médico.
Todo me daba vueltas, estaba muy mareada, me di cuenta que estaba recostada en el piso y pude darme cuenta que Nico tomaba mi mano, un momento después, cuando pude hablar, mirando a Nico, me salió preguntar:
-VICTORIA: ¿Qué pasó?
Nico me miró con esa carita que tanto extrañaba y me decía que todo iba a estar bien, y que seguramente me había bajado mucho la presión arterial.
El médico me estaba tomando la presión y escuchando mi corazón con su estetoscopio.
Miré a mí alrededor, Mora y Gabriel me miraban con cara de preocupación, les sonreí y les dije:
-VICTORIA: Tranquilos! Todavía no! Tengo aún mucho por pagar aquí abajo!
Un momento después, el médico dijo que la presión estaba muy baja, pero que mis latidos estaban normales, quizás un poco acelerados pero nada para preocuparse.
Unos minutos después, me sentó en el piso, me volvió a tomar la presión y había subido algo más.
Que papelón pensé, desparramarme allí, con el restaurante lleno de gente.
Unos minutos después, el médico me preguntó si podía ponerme de pie, le dije que sí, y con ayuda de Nico que aún me tenía tomada de la mano, me puse de pie.
El médico me preguntó si me sentía mareada, y casi sin pensarlo le dije:
-VICTORIA: Mareada de amor!
Nico me abrazó por los hombros y Mora y Gabriel se reían.
-GABRIEL: Nico, si querés vayan al departamento, ya les llevamos la comida para que puedan terminar de comer tranquilos allí!
-NICOLAS: Gracias Gabriel!
Salimos del restaurante y fuimos caminando con Nico hasta el departamento donde yo estaba durmiendo, entramos y me senté en el sillón!
-VICTORIA: Qué papelón!
-NICOLAS: No pasa nada! ¿Te sentís mejor?
-VICTORIA: Ahora sí!
-NICOLAS: El médico recomendó hacerte un chequeo, para saber si está todo bien, quizás puedas estar anémica!
En ese momento, golpearon la puerta, Nico abrió y recibió la comida que uno de los mozos había traído, incluso la habían vuelto a calentar.
Abrió las bandejas y se sentó junto a mí en el sillón.
-NICOLAS: Comé un poco, apenas habías probado bocado!
Nos terminamos la comida y luego me hizo un té con azúcar.
Miré mi teléfono y eran casi las doce de la noche.
-VICTORIA: Que mal te hice terminar la noche!
-NICOLAS: Eso no importa!
Me acompañó a la habitación para que me acostara, me senté en la cama, me desabroché el vestido y me lo saqué. Nico tomó la remera que uso para dormir que estaba debajo de la almohada y me ayudó a ponérmela.
-NICOLAS: Descansá! Mañana hablamos!
-VICTORIA: No te vayas por favor!
-NICOLAS: Tranquila no me voy! Me quedo acá por cualquier cosa!
Le pedí que se recostara conmigo, lo hizo al otro lado de la cama, pero sin quitarse la ropa.
Suavemente me quitó los mechones de pelo de mi cara, acomodándolo detrás de mi oreja, y con esa inconfundible mirada de amor que yo reconocía, me dijo:
-NICOLAS: Ahora dormí Vicky, mañana seguimos hablando.
No tardé mucho en dormirme, creo que había sido demasiada tensión para un día.
Cuando abrí los ojos al día siguiente, estaba sola en la cama, ¿habrá sido todo un sueño? Me levanté y fui al baño, luego fui al comedor, imaginé que me encontraría las bandejas de la comida de la noche anterior, pero todo estaba tal cual yo lo había dejado, ¿pasó realmente o en verdad fue un sueño?
Me asomé por la ventana y miré hacia la unidad donde estaba Nico, y para mi mayor desconcierto, un momento después de allí salía un matrimonio con dos criaturas pequeñas, se sentaron en el deck de madera a la sombra, mientras los pequeños jugaban.
Entonces fue todo un sueño! Esto fue un producto de mi imaginación! En mi teléfono miré la hora, eran casi las diez y media de la mañana, cuánto dormí! Pensé.
No había mucho movimiento aún en el parque, y sintiendo que todo había sido producto de mi imaginación, me senté en el sillón a llorar.
Fue todo tan real, no podía creer que no hubiera ocurrido realmente.
Me fui a cambiar para ir a desayunar, nunca lo había hecho tan tarde, y no recordaba hasta qué hora podía hacerlo.
Volvía a ser un día de calor, como venía haciéndolo, me puse la bikini y sobre ella el vestido de verano, me estaba poniendo las sandalias, cuando escuché que la puerta de la unidad se habría.
Rápidamente salí de la habitación y fui hacia el comedor, en el momento en que la puerta se cerraba y Nico apoyaba una bandeja con el desayuno sobre la mesa del comedor.
Respiré aliviada y no pude evitar las lágrimas, caminé hacia él en el momento en que se giraba hacia mí, luego de apoyar la bandeja sobre la mesa y lo abracé, lo abracé con las ganas acumuladas de todos esos meses, entre lágrimas le dije que lo amaba, que lo amaba para siempre, qué sin él, mi vida no tenía sentido, que no era mi vida, le pedí perdón una y otra vez.
Me tomó suavemente por ambos lados de la cara, apartó el mechón de pelos que se había pegado a mis mejillas mojadas por las lágrimas, me miró a los ojos y me besó suavemente en los labios.
-NICOLAS: Estoy acá! Ya no llores Vicky! No puedo imaginar una vida sin vos! Quiero que continuemos allí dónde lo dejamos, hacer valer lo que nos quede por vivir! Yo también te amo corazón! Nunca dejé de amarte!
-VICTORIA: Cuando me desperté y no te vi, creí que todo había sido un sueño, y al mirar por la ventana, vi salir desde la unidad uno a un matrimonio con sus hijos, y con más razón creí que todo había sido un sueño!
-NICOLAS: Estoy aquí! Con vos! Tan seguro estaban Gabriel y Mora, de cómo iba a terminar esto, que tomaron una reserva para la unidad en la que yo estaba!
-VICTORIA: ¿Te quedas acá conmigo?
-NICOLAS: Me quedo acá con vos, y nos volvemos juntos para casa!
-VICTORIA: Sosteneme entonces porque me voy a desmayar de vuelta!
Nico se sonrío y me volvió a besar!
-NICOLAS: Qué susto me hiciste pegar anoche! Pensé cualquier cosa, cuando se te aflojó el cuerpo, pensé que te había dado un ataque al corazón! En verdad me cagué todo! Por suerte los mozos vieron la situación, y rápidamente llamaron a la urgencia médica!
-VICTORIA: Creo que fueron los nervios que tenía desde que te vi en el parque, el corazón no me paraba!
-NICOLAS: Por suerte fue solo un susto! Pero de todas formas cuando volvamos a la plata, no estaría de más que te hicieras un chequeo!
-VICTORIA: Por supuesto! De ahora en más tengo que estar diez puntos! Me queda mucha vida por vivir, y quiero vivirla de la mejor manera, por supuesto con vos!
-NICOLAS: Ya iremos viendo! Por lo pronto vamos a desayunar, que esto tiene una pinta terrible!
No podía estar más feliz, Nico me estaba dando una nueva oportunidad, y me juré por mi vida, que jamás tendría que pasar nuevamente por una situación así, haría todo lo que estuviera a mi alcance, para que sea el hombre más feliz del universo.
Hubiera querido quedarme más días allí con él, pero Nico el tres de enero tenía que volver a trabajar.
No fue ese día, fue recién al día siguiente, luego de cenar en el restaurante del complejo, volvimos al departamento, y nos hicimos el amor, lentamente, mirándonos a los ojos, acariciándonos y besándonos un millón de beses, volver a sentirlo dentro de mí, después de tanto tiempo me supo a gloria, y creo que a Nico también, a juzgar por mis cinco orgasmos, y sus dos eyaculaciones en mi interior.
El treinta de diciembre, Mora y Gabriel nos dijeron que cenaremos con ellos la noche del treinta y uno, para recibir el año nuevo. Por supuesto aceptamos, pero nos avisaron que íbamos a ser un montón, iba a estar Aurelio, Javier, el hijo de Gabriel con Silvina su novia, Brenda la hija de Mora con Martín, su novio, y un par de personas más.
Grande fue nuestra sorpresa, cuando el mismo treinta y uno, nos levantamos y fuimos a desayunar, y en el comedor nos encontramos a María con sus dos hijas, y a Luna con Luciano.
Al vernos juntos, empezaron a aplaudir, y los demás turistas que estaban desayunando, sin siquiera saber por qué, también aplaudieron.
Estoy segura que se me subieron los colores por la vergüenza, cuando llegamos a la mesa, Luna se levantó para abrazarnos.
-VICTORIA: ¿Ustedes no se iban a Brasil?
-LUNA: Hubo un pequeño cambio de planes!
-LUCIANO: Justo nos cambiaron la fecha del viaje!
-NICOLAS: Ya nos van a tener que aclarar ese tema!
Luego saludé a las hijas de María, y a ella con un abrazo, diciéndole al oído:
-VICTORIA: Flor de zorra sos vos! Ya vamos a hablar de esto!
-MARIA: Te quiero boluda! Estoy feliz por vos!
-VICTORIA: Yo también Mary! Gracias!
Nos sentamos y desayunamos todos juntos.
Mora y Gabriel nos miraban y se reían.
-VICTORIA: No se rían que para ustedes también hay!
-GABRIEL: Perdón chicos! No nos pudimos negar! Para nosotros el amor está por sobre todas las cosas!
-MORA: ¿Tan mal no salió el plan, verdad?
-LUNA: Estoy feliz de que vuelvan a estar juntos! Les hacía falta un empujoncito nomás!
-NICOLAS: En ese caso, les agradecemos a todos! Aunque permítanme decirles, que son un montón de buenos mentirosos!
-VICTORIA: Pero agradezco tener a estos mentirosos tan lindos en mi vida! Gracias! No se van a arrepentir de lo que han hecho!
-LUNA: Eso ya lo veremos!
Nos reímos todos y comenzamos a desayunar!
Por la tarde llegaron primero Brenda y Martín, y casi a las siete de la tarde, Javier con Silvina.
Por supuesto la cena de fin de año fue excelente, la pasamos realmente muy bien, a las doce, para recibir el año nuevo, nos fuimos todos a la playa con nuestras copas y las botellas de champagne, no solo nosotros, también el resto de los turistas del complejo estaban en la playa.
A las doce en punto, brindamos por el nuevo año, me abracé a Nico y lo besé apasionadamente.
Nos saludamos entre todos, abracé a cada uno de los presentes agradeciéndoles lo que habían hecho, sobre todo a mi Luna y a María.
Después volvimos a la casa de Gabriel y Mora, y seguimos brindando, bailando y riéndonos mucho, en verdad me volvía a sentir feliz.
Los hijos de Mora y Gabriel y sus parejas, con Luna y Luciano, se fueron a una fiesta en un parador, Luna y Luciano habían congeniado bien con ellos y se fueron los seis de fiesta.
Nico y el universo, me estaban dando una nueva oportunidad, y juré que como que me llamo María Victoria Álvarez, que iba a hacer de que valiera la pena, haría que Nico fuera el hombre más feliz del mundo!
Por supuesto esa madrugada al volver a nuestra unidad, nos hicimos el amor para empezar el año.
¿Qué más puedo pedirle a la vida?
me miré al espejo y le juré y me juré, que nunca más, lo haría vivir una situación así.
Fin.
Epílogo
María me contó el plan que estaban armando para Victoria, que era quien estaría en la unidad de las dos semanas, y para su esposo Nicolás, que estaría en la otra unidad, por supuesto le dije que contara con esas dos unidades.
Hablamos varias veces, contándome la historia de su amiga y el esposo, y el plan que estaban preparando con la hija de ella, para volver a juntarlos.
La historia de Nicolás y Victoria, tenía muchos puntos en común con la nuestra, y luego de conocer todos los detalles, le dije a María que esos días en el complejo, corrían por nuestra cuenta, era la forma de poner nuestro granito de arena, para que dos personas que se seguían amando, pudieran volver a estar juntas, el resto dependería de ellos, y sobre todo de cuán profundo fuera su amor, sobre todo el de Nicolás, que en esta ocasión, era el que tenía que perdonar a Victoria.
El día que llegaron María y Victoria las fui a buscar a San Bernardo, y a pesar de no conocerla, se veía la tristeza en su mirada.
En varias conversaciones que tuvimos a solas, y también con Mora, nos dimos cuenta de lo que amaba a Nicolás, y de lo arrepentida que estaba por lo que había pasado.
Cuándo Nicolás llegó al complejo, convencido por Luna, la hija de Victoria, también nos dimos cuenta, que estaba muy triste.
Tuvimos una breve conversación, qué arrancó preguntándole tan solo por curiosidad, porque había venido solo al complejo.
Me contó muy por arriba su historia, sin detalles digamos, pero me pude dar cuenta que su tristeza era porque seguía amando a su esposa.
Y bueno, en esta oportunidad, el complejo puso el escenario, pero el trabajo más grande, lo hicieron María y Luna, y nosotros felices de que todo terminara bien.
Como siempre digo, las historias de amor entre dos personas, me pueden, y vaya si me pueden!
jejen
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