Xtories

Aventura con mi alumno

La profesora sabía que el alumno la miraba con hambre, pero nunca imaginó que él aceptaría su invitación a solas. Lo que empezó como una excusa para estudiar terminó en la piscina, donde las reglas de la universidad quedaron olvidadas y solo quedó el deseo.

Mariamorbosa67K vistas9.1· 18 votos

Después de mi divorcio decidí cambiar completamente de vida. Solicité el traslado a una universidad en otra ciudad y empezar de nuevo. Desde el primer día de clase me fijé en un alumno que no me quitaba ojo. Estoy acostumbrada a que los alumnos me miren, y soy consciente de soy objeto de deseo para muchos de ellos, pero lo de este chico iba más allá. Siempre buscaba excusas para ir a mi despacho a hacer consultas, aunque yo sabía que era por estar conmigo.

Un día de los que vino a mi despacho le dije que empezaba a haber rumores porque siempre estaba en mi despacho, así que le dije que si quería podríamos quedar el sábado en mi casa y allí repasar los temas que no tenía claros, y después podríamos comer y si quería podría darse un baño en mi piscina, pues hacía muy buen tiempo. Me contestó enseguida que le parecía una buena idea, y que no tenía ningún plan para el fin de semana.

El sábado a eso de las 11 se presentó en mi casa. Yo llevaba puesto un sort corto y una camiseta escotada. En cuanto entró le noté la satisfacción en la cara. Salimos al jardín y allí empezamos a repasar temas de clase, aunque al rato la conversación cambió a otros temas, me contó que hacía tres meses que había cortado con su novia y yo le conté lo de mi divorcio, y que había querido empezar desde cero, por lo que en esa ciudad no conocía a nadie y de hecho era la primera visita que recibía en mi casa, lo cual me alegraba, porque empezaba a sentirme muy sola.

Saqué unas bebidas y le pregunté si había traído bañador, y propuse darnos un baño. Me dijo que le apetecía mucho, así que me despojé de mis sort y la camiseta y me quedé con un bikini amarillo muy sexy. Me metí debajo de la ducha que había al lado de la piscina mientras él se despojaba de la ropa, quedándose en bañador, se le veía muy sexy, y me fijé que tenía una erección, así que se metió enseguida en el agua para disimular.

Antes de entrar en el agua me quité el sujetador, dejándolo junto a la toalla y la hamaca. El no tardó en seguirme y estuvimos un rato nadando y bromeando. Al rato yo me salí y dije que iba a tomar el sol. Me tumbé boca abajo en la hamaca, y le pedí que me diera crema. Empezó a darme crema y masaje muy sensualmente, ya se le veía menos cortado, yo respiraba con satisfacción, diciéndole que lo hacía muy bien. Después bajó a las piernas y también me masajeó muy bien y sensual, así que le dije que no se cortara y que en los glúteos también, que es la parte más delicada para el sol. Empezó a darme crema en los glúteos, masajeando y llegando a la zona erótica, y yo respiraba con satisfacción. Le miré de reojo y tenía un bulto enorme en el bañador, así que de pronto me di la vuelta y le dije que siguiera por delante, su cara de deseo me excitaba, y enseguida empezó a darme por las piernas, subiendo hasta las ingles, lo cual me excitaba mucho, luego siguió por la cintura y cuando llegó a los pechos yo ya estaba muy caliente, le dije que continuara, por favor. Empezó a masajearme los pechos y yo gemía, luego bajó una mano por la cintura y empezó a acariciarme el coño, entonces yo empecé a tocarle a él el bulto del bañador.

Me quitó el tanga y empezó a masturbarme, yo estaba muy excitada y me corrí enseguida, entonces le acerqué a mi y le baje el bañador, ante mi se erguía una enorme verga muy dura, circundada, ligeramente curvada hacia abajo, con unos enormes huevos, y sin pelos. La empecé a masturbar y enseguida me la acerqué a la boca, entonces el se tumbó encima de mi invertido y me empezó a comer el coño, mientras metía los dedos. En esa posición no volví a tardar en correrme, así que le tumbé y empecé a masturbarle con la mano mientras se la chupaba, y con la otra mano le acariciaba los huevos. En seguida noté que no tardaría mucho en correrse, así que aceleré el movimiento, y cuando noté sus gemidos de que ya le venía, solté la mano, apreté la boca y lo seguí masturbando con la boca hasta que me soltó la descarga dentro de la garganta, una enorme cantidad de semen que retuve dentro de mi boca hasta que acabó, entonces me levanté, fui a la mesa, cogí un vaso y eché todo el semen dentro, fue entonces cuando descubrí la gran cantidad de leche que había soltado, entonces le pregunté que qué deseaba que hiciese con él, y me dijo que me lo bebiese. Abrí mi boca y lo bebí todo mirándole con cara de guarra.

Después de beberme su semen, cosa que me dio mucho morbo, tomé un trago de zumo y fui para la ducha que había junto a la piscina a refrescarme. Él no me quitaba ojo mientras me duchaba de forma intencionadamente sensual. Yo le miraba y él se estaba tocando mientras me veía ducharme, y ví que enseguida estaba totalmente empalmado. Terminé de ducharme y me acerqué a donde estaba él a coger una toalla para secarme. Enseguida empezó a acariciarme y a tocarme, entonces le dije que fuésemos a mi habitación porque empezaba a hacer mucho calor. Llegamos a mi habitación y me tumbé en la cama, enseguida él empezó a comerme el coño, era un auténtico experto en ello, y no tardé en correrme de nuevo, entonces el me dijo que quería follarme. Le dije que se tumbase boca arriba, y yo me monté encima de él (esa es una de mis posturas favoritas. Notaba mi vagina llena, pero estaba muy excitada y lubricada, así que empecé a cabalgar sobre él mientras me acariciaba y comía los pechos. Tuve así otro orgasmo, después me puse a 4 patas y me volvió a follar así, mientras metía sus dedos en mi culo, por lo que no tardé en volver a correrme. Luego me dijo que quería correrse sobre mis pechos, así que me puse de rodillas ante él y empecé a masturbarle con los pechos, y enseguida noté que se iba a correr, así que la cogí con mi mano y empecé a masturbarle muy fuerte rozando mis pezones, y entonces soltó toda la carga sobre ellos, y gimió como un animal.