Xtories
Dominaciónnov 2022

Dominado en el gimnasio (2)

Llevaba el tanga de su novia bajo la ropa, temblando de nervios y lujuria. Javier no solo quería su cuerpo, quería su vergüenza. Ahora, con el culo rojo y lleno de semen, debe mirar a los ojos a la mujer que ama y mentirle.

martin20K vistas9.1· 16 votos

Dominado en el gym (2)

-Te queda muy bien putita. Mañana lo traerás puesto al gym. Nos vemos puta-

Me respondió Javier (había guardado así su contacto en mi móvil).

Me quite el tanga y lo guarde en mi mochila para llevarlo al día siguiente. Desperté a mi novia para meternos en la cama y dormir.

Al día siguiente en el trabajo era imposible concentrarme, me pase la mañana entre nervioso, arrepentido y totalmente cachondo. Tuve que visitar el baño en varias ocasiones para tocarme, sin llegar a correrme, y es muy posible que algún compañero notase el bulto, por pequeño que es, en mi pantalón o mi cara roja tras salir del vestuario.

Por fin llegó la hora de salir de la fábrica e ir al gimnasio. Me puse el tanga en el coche antes de entrar, subí bien el pantalón corto de deporte para asegurarme que no se viese nada y me puse mi camiseta de tirantes.

Al entrar en la sala vi a Javier entrenando al fondo. Para mí desgracia también estaba mi novia, va menos días que yo pero también es asidua a entrenar.

Supliqué que Javier no sé acercase a mí, no tratase de hacer nada que pusiese en riesgo mi relación.

Él me vio pero me ignoro por completo y yo fui a saludar a mi novia.

Ella se llama Isa, tiene mi misma edad, es bajita, pelo largo y rubio, un cuerpo tonificado, unas tetas no muy grandes pero bien puestas y un culo de escándalo.

-Hola cariño- saludé con un beso

-¿Qué tal el trabajo?- me preguntó

-Bueno con ganas de entrenar la verdad- contesté nervioso por llevar su tanga puesto.

-Yo ya estoy apunto de terminar, te espero en casa. No tardes tanto como ayer-

-Vale mi amor. Voy a empezar-

Isa se fue poco después y Javier siguió sin acercarse a mí. Al terminar de entrenar lo encontré en el vestuario, él salía ya de la ducha, me ignoró de nuevo. Me duche y cuando salí ya no estaba en el vestuario.

Pensé que todo se habia tratado de una broma o que estaba arrepentido de lo que había pasado o se había cortado al ver allí a mi novia. Fuese lo que fuese no quería saber nada de mí.

Me vestí con mi ropa habitual, sin el tanga, y salí al parking. Ahí estaba él apoyado en su coche mirando hacia mí. Me acerqué entre temeroso por lo que fuese hacerme y feliz por que quisiese algo de mí.

-Quedate solo con el tanga y sube al coche puta-

-Yo.... Es que me lo he quitado...pensaba que ya no querías nada-

-No pienses puta, se te da mal. Pues ahora tendrás que ponertelo-

-Sí...- dije

Fui a cogerlo de la mochila y me detuvo.

-No puta, primero te quitas toda la ropa y luego lo coges y te lo pones. Y antes de que protestes ya se que pueden verte y no me importa-

Rojo y muerto de miedo obedecí, me quedé totalmente desnudo, sorprendido por estar totalmente duro ahí en medio, y busqué en la mochila el tanga, tardé unos segundos eternos en encontrarlo y me lo puse a toda velocidad para salir de allí rápidamente.

-Mejor así puta. Pero como castigo por no llevarlo puesto ahora vas a ir a dejar tu ropa y tú mochila en tu coche antes de subir al mío-

Mierda, no estaba demasiado lejos pero había gente suficiente pasando por allí para que alguien viese a un pervertido correr en tanga por el parking.

Cogí mi ropa tratando de taparme lo más posible y me encaminé a mi coche escodiendome tras los demás vehículos.

Pude llegar sin ser visto, pero al darme la vuelta un grupo grande de chicas estaba hablando muy cerca, era casi imposible pasar sin que nadie me viese, esperé a ver si se iban y fue peor todavía. Una de las chicas venía hacia el coche pegado al mío, donde yo estaba escondido. Era inevitable ser visto. Mi única solución fue salir corriendo y desear que con la noche no fuese capaz a reconocerme.

Llegué hasta el coche de Javi que me esperaba con la puerta abierta entre carcajadas.

-Espero que así aprendas a ser obediente puta-

Arrancó el coche, esta vez fuimos a un gran parque a las afueras donde no suele haber gente por la noche.

-Vamos, fuera-

Salí de coche y el hizo lo mismo, lo rodeo hasta ponerse enfrente de mi, su cuerpo enorme y alto pegado al mío me hacía sentir pequeño, inferior, como un niño en manos de un hombre de verdad.

Me miró sin decir nada unos segundos hasta que me agarró del pelo, me volteó bruscamente y me empujó sobre el capó.

-Muy bien puta, veamos el culito que me voy a follar-

Empezó a sobarme el culo, darme pequeños azotes, apartó el tanga a un lado y acariciaba mi ojete con sus dedos arracandome gemidos.

-Asi marica gime, dime lo que eres-

-Soy una puta-

-¿Y de quién es esta puta?-

-Tuya, MMM soy tu puta- gemí

Introdujo un dedo en mi culo lo que me causo un poco de dolor.

-Que culito más cerrado tienes puta ¿Hace mucho que no te lo follan?-

-Soy... Virgen-

-Jajaja ¿En serio puta? ¿Este culito es virgen?-

-Sí... Sí señor- respondí.

-Ufff que delicia. Te voy a desvirgar el culo zorra ¿Qué te parece mi rabo para ser el primero que entra en tu culito?-

-Mmmm muy grande, me vas a romper el culo-

-Sí putita, te voy a romper el culo, te vas a acordar de mí cada vez que estés sentadito con tu novia cerca-

Mientras hablaba había introducido un segundo dedo en mi culo y los metía y sacaba lentamente.

-Esta buena la zorrita de tu novia ¿Qué crees que diría si te viese así ahora?-

-No...no lo se- extrañamente me producía morbo pensar en mi novia en esa situación.

-¿No lo sabes? ¿No sabes que diría tu novia si te ve pidiendo rabo con su tanga puesto?-

-Diria que soy un puto marica, que la tengo pequeña y que soy muy poco hombre para ella-

Esas palabras salieron de mis adentros, de lo más hondo de mis fantasías.

-Eso es puta ¿Y que diría al ver mi rabo? ¿Crees que me dejaría follarla como a la putita de su novia?-

-Sí, sí, seguro que sí. Seguro que desea ser follada por un rabo tan grande como el tuyo-

-Habra que comprobarlo un día ¿no crees? La pobre está acostumbrada a que se la folle un marica con la polla enana. Tienes que estar deseando que la empotre un hombre de verdad-

-Sí, se lo merece. Se merece un hombre de verdad y no un marica como yo-

Mi polla, más dura que nunca en mi vida, empezaba a gotear, más por lo humillante de la conversación que por los dos dedos que follaban mi culo.

En ese momento agarró de nuevo mi pelo y me arrodilló frente a su rabo, ya fuera del pantalón.

-Chupa puta, chupa la polla que te va romper el culo y se va a follar a tu novia-

Empecé a mamar con ansia ese enorme rabo que me volvía loco, chupaba y tragaba todo lo posible, sin tocarme pues notaba que con dos roces a mi cosita soltaría toda la leche.

Cuando creyó que era suficiente me levantó e inclinó de nuevo sobre el capó.

-¿Preparada puta? Por ser tu primera vez seré suave. Yo que tú no gritaría si no quieres montar un espectáculo-

El dolor fue terrible, supongo que no era el tamaño ideal para estrenar mi culo, por suerte cumplió su palabra de ser suave, pero aún así sentía como mi culo se desgarraba. Empujaba un poco y se detenía para permitir que mi culo se adaptase a semejante intruso.

-Muy bien putita, ya está toda dentro. Tu culo es bien tragón para ser virgen. Ahora empieza lo divertido-

Lentamente fue sacando su polla casi completamente antes de volver a empujar. No se había puesto preservativo y a mi tampoco se me había ocurrido quejarme por ello.

Fue acelerando cada vez más el ritmo, el dolor se tornaba en placer, los quejidos en gemidos, su suavidad en brusquedad. Me penetraba con dureza mientras azotaba mi culo.

-¿Te gusta puta? ¿Te gusta como te rompo el culo?-

-mmmm sí joder, me encanta. Follame duro-

-¿Prefieres esto o follarte a tu novia?-

-Esto es mucho mejor-

-¿Sí puta? ¿Es mejor ser una zorrita follada en la calle que un buen novio?-

-Sí, sí. Soy una zorra. Follame como la puta que soy- casi gritaba.

-Dile a tu novia que eres una puta y te encanta que te folle-

-Cariño soy una puta y me encanta que me den polla-

-Así zorra ¿Preparada para que te llene de leche?-

-Sí por favor correte. Déjame el culo lleno de leche-

Siguió un rato bombeando mi culo hasta que se descargó dentro de mí.

-Joder puta, has estado muy bien-

Yo me di dos meneos a la polla y me corrí manchando el tanga de mi novia.

-¿Tienes papel para limpiarme?-

-Sí tengo puta pero no vas a limpiarte. Vas a ir así hasta tu casa, con el tanga de tu novia y tu culo lleno de lefa y ya sabes que no me gustan las quejas-

Asentí nervioso y me senté en el coche. Me llevó de nueva a el parking, aparcando bastante lejos de mi coche.

-A partir de ahora vendrás todos los días en tanga, cogerás uno sucio de la zorrita de tu novia y lo llevarás todo el día puesto ¿Entendido?-

- Sí, entendido-

-Pues hasta mañana puta-

Me baje del coche y fui corriendo y escodiendome hasta mi coche, me puse el pantalón y la camiseta que llevaba, mi culo iba goteando leche pero no podía limpiarme hasta llegar a casa.

Subí nervioso al piso donde Isa me esperaba.

-Hola cariño- dije

-Hola amor ¿Qué ha pasado?-

-Nada ¿Por qué?-

-Llegas otra vez tarde y rojo, como sudado-

-Eh... Sí bueno.. he entrenado duro y no paro de sudar. Voy al baño-

-Vale cariño, que raro estas-

Entre al baño, me quite el pantalón y pude ver cómo se había manchado de semen por dentro, me quite el tanga y lo escondí, con papel higiénico limpie la leche que salía de mi culo.

Justo cuando había acabado mi novia entro al baño pillandome sin pantalón.

-¡Pero cariño tienes el culo rojo ¿Que ha pasado?!-

-Ah esto....es que..me he caído en el gimnasio-

-¿Te has caído y te ha quedado el culo como si te hubiesen azotado? ¿Y ese papel lleno de lefa? Cariño no me mientas. ¿Te estabas pajeando mientras te dabas azotes?-

-Sí... Eso es...- contesté avergonzado pero aliviado, pues era mejor esa mentira que la verdad.

-Tonto, no hace falta que te escondas para eso. Dímelo y lo disfrutaremos juntos- dijo colocándose en mi espalda y azotando cariñosamente mi culo.

Empezó a sobar mi trasero empujándome contra el lavabo.

-Joder si lo tienes abierto jaja- dijo- también te has metido algo¿Verdad?-

-Sí... Bueno...unos dedos- dije

-¿Unos dedos? ¿Unos dedos de gorila no?jaja. No voy a preguntar que te has metido pero me enfada que no me lo hayas dicho-

-Yo lo siento..-

-No te preocupes cariño, pero tomo nota de tus gustos para otro día, ya que hoy te has aliviado solito-

Me dio un beso, azotó de nuevo mi culo y salió del baño. Yo tardé un poco en salir, estaba aliviado por la versión que ella misma se había montado pero asustado por poder ocultar la verdad por más tiempo.

Continúa en