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Interracialnov 2022

Vidas paralelas 2 ( Saga Vidas salvajes)

Jean siempre ha tenido el control, pero esa noche, la mirada de Malik la desarmó. No hay romance, solo la promesa de un fuego que quema sin preguntar. ¿Está lista para perderse en la intensidad de un desconocido que no busca nada más que placer?

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Jean esa noche había conocido a Malik en persona junto con su prima Gloria. La cual, ya sabemos que fue " cazada"por Valencio el escorpión. Gloria era una mujer de 35 años, como su prima Gloria, eran familia por parte de padre, el cual se había casado con una extrangera, de ahí ese característico nombre de Jean, la cual era de físico vigoroso y enérgico. Pronto se había independizado, era soltera, antes de trabajar de camarera en la cafetería había recalado en otros trabajos: reponedora, limpiadora, dependienta, en una gasolinera, floristeria, en el aeropuerto. Aunque desde hacía años aguantaba en la cafetería. La cual estaba a 50 kms de su pueblo natal. Como decía ella, un pueblito de mala muerte. Jean era una mujer recia, con trazas de macho pero femenina a la vez. Muy corpórea, con grandes pechos, cara felina de ojos vivaces, pecosa, prieta de carnes con un culo esférico y subido potente y atrayente; de pelo rubicundo. Al lado de su prima Gloria aparte de su superior cuerpo le sacaba media cabeza de altura.

La noche del sábado Jean con andares rítmicos y balanceo de caderas, con su vestido ceñido había llamado la atención a los presentes en el bar de copas. Malik con sus dientes niveos le sonrió al verla pasar a su lado con su prima. Malik había llegado hacia poco, trabajaba en la nueva carretera que se estaba construyendo, era peón asfáltico. De raza negra, alto, grueso y rudo pero con gracia propia corporal, siempre sonreía con circunspección. A sus 37 años impresionaba a otros operarios su severa fortaleza. Al mear en la jornada laboral a pie de carretera solia decir siempre que " la polla es la prolongación del hombre". Esa noche llevaba una camisa hawaiana ajustada y sus vaqueros le marcaban paquetazo. La negrura hacía que la expresión de su cara fuera descarnada e impasible. Como si no pudiera saberse cuándo estaba triste o alegre. Quizá, por las chispas fugaces que le brillan en los ojos al ver a Jean, se podría afirmar que en ese momento estaba alegre. También cuando se sentó junto a Jean y Gloria. Se sabía que en el mes que llevaba en el municipio habían caído bajo el yugo de su polla Rosario, la dependienta del supermercado; Esmeralda la de la gasolinera y Susana la camarera del bar de copas que estaban en cuestión. Está última en conversación con Jean le había asegurado que " son machos de otra pasta" " grandioso follador con rabazo". No en balde Malik había dado la simiente que había engendrado 4 hijos. Su familia era lo más importante para él, vivía a 200kms de distancia del municipio y ya se había asentado en España hacía 10 años.

No tardaron en empatizar Jean y Malik, Gloria solo servía de incordio. Susana, la camarera - gozada no hacía mucho por el negro - les miraba con complicidad. En un momento dado Jean fue a la barra y Susana le dió una de las llaves de un apartamento mismo encima del local. Se levantó Malik a una señal de Jean, Gloria quedó estupefacta. Se cruzaron con Valencio que caminaba veloz hacia Gloria; Jean le dijo " ya tiras el arpón a la primita, veo". Escorpión ni contestó, iba solo con una idea fija: Gloria.

Malik dormía en compañia de otros operarios en una nave, por lo cual no tenía picadero propio:

A Rosario la del supermercado la ametralló a pollazos estando ella apoyada en la barandilla del puente donde no hay farolas en el recodo del torrente. Algunos que lo presenciaron aseguraron que sus bombeos eran rápidos y feroces y sonaba a Ra-ta-ta-ta. Dejando su lefada dentro del preservativo que después tiró allí mismo en el suelo.

A Esmeraldita, la petarda de la gasolinera, en la trasera de un destartalado Dacia Sandero viejo que su padre le regaló, fue en la parte más lejana y algo apartada del aparcamiento de la discoteca MAXIS. Esmeraldita según fuentes que lo vieron se mató ella sola arriba, a PELAKO. Dijeron que berreaba como una cerda degollada y asombró que, siendo ella tan canija, botara con ímpetu clavándose toda esa pollaza. La corridaza fue interna y dijeron que el rugía como un toro bravo cuando se corría. Aseguran que cuando ella se levantó su coño chorreaba lefa de Malik y que aún puede verse la mancha en el asiento traserondel Dacia Sandero.

A Susana si la había tumbado y la había gozado en una cama. La misma que ahora se dirigían con Jean. Según Susana la folló en lateral debido a su condición de embarazada (7 meses) con la precisión de un reloj suizo: bombeo sostenido a diferentes niveles de velocidad. Dijo a Jean que su vitalidad era increíble con estilazo, aún siendo complicada la postura cada clavada era a fondo. Susana afirmó que se lo habían hecho a PELAKO por su condición de embarazada y había descargado la lechada encía de su barriga. Terminó con un " mi novio no le llega a la suela de los zapatos.

Nada más entrar Jean vio lo único blanco que se veía en esa negra cara y eran esos ojos llenos de pasión y una dentadura de un blanco niveo. Era una cara fea pero que tenía mucho carácter. No necesitaron hablar. pasaron directos al dormitorio. Quedaron desnudos los dos, él era pura majestuosidad negra, su apostura era gallarda, su cipote ya mostraba un serio empalme. Por su parte él la miró a ella con sus potentes pechos, su coño de pilado y ese culo de raja semiabierta.

- ¡ Qué buena yegua eres!

- De ti me han dicho que eres un buen ginete - contestó Jean.

Entraron en acción, Malik quiso que empezara con un buena Rusa, ese tetamen lo valía. Sentado en un butacón su considerable polla fue aprisionada por Laos pechos de Jean y empezó asubirlas y bajarlas. Malik empezó a resoplar tibia y rítmicamente dando nerviosos arañazos al butacón. Malik pensó que era una mujer que mostraba seguridad, tenía las ideas precisas y claras.

-¡¡ Ohhhhhhhh!! veo que sabes como se maneja un buen rabo.

Al subir y bajar sus pechos Jean escupía sobre el glande para un mejor engrase pectoral. Hizo una aceleración de bomba cipotal, arriba y abajo. Se dió cuenta que si se descuidaba el negro iba a correrse. Crecía un ronco y cascado rezongo de la boca de Malik. Paró.

Se tumbaron en la cama, él abajo y ella arriba, empezaron un desenfrenado 69. Malik lamía coño-culo de Jean de forma enérgica. Por su parte Jean no podía abarcar toda la capacidad troncal de esa polla por lo que se la tragaba hasta donde podía y después lamía el tronco hasta los huevos donde los succionaba como una ventosa. Malik transfigurado por el gozo exclamó:

- ¡ Quiero metertela ya!

Y con un movimiento y levantando su orgullo Malik invirtió las posiciones. Jean había esperado ese ataque de un momento a otro, era una fiera negra a punto de clavar las zarpas, por este motivo abrió sus piernas viendo la proyección que Malik deseaba dar a su rápida maniobra. Malik con implacable embate clavó su rabazo, su golpe de polla retumbó en toda la habitación. La sacó entera, volvió a tomar impulso y volvió a arremeter. Parecía un toro acosado, bombeaba bravamente y Jean veía el fulgor de sus ojos rabiosos. Volvió a bombear de tacada sonora, esta vez con giro circular a polla clavada,estaba claro que quería exhibirse. Empezó a dar ronquidos placenteros, Jean también gruñía

Ya se había accionado el sistema preorgasmico, era un camino en el cual Malik llevaba los huevos cargados de lefa y había que descargarlo en alguna ubicación corporal de Jean.

Malik sin tan siguiera besarla ejecutó la fase final mirándola a los ojos con cara descarnada y impasible y haciendo una demostración de como se culmina una follada: empezó a dar bombeos enérgicos que sonaban como furiosos latigazos. En cada tacada resoplaba con fuerza. Jean ya empezaba a balbucear palabras inconexas evidenciando que gozaba la etapa final, los ¡chap, chap!; ¡chop,chop! vaginales la delataban, el sensor vaginal de Jean ya empezaba a dar la señales de clímax acoplándose aprisionando con sus piernas la negra cintura de Malik. Por esa vertiente de sintonización Jean empezó a correrse. Acoplada a la polla se vino a chorro. Malik percatado que su polla chorreaba flujos vaginales de Jean empezó tacadas unidireccionales a todo gas, como gran follador sabía componer un índice de recursos locomotrices. Los ¡chap, chap!; ¡chop,chop!; ¡plof,plof! ¡plafó,plaf! se mezclaban con los bufidos acelerados de Malik y los ronroneos estertoreos de Jean. La suerte estaba echada y en cuatro clavadas de estampidos secos Malik empezó a dejar la mercancía que llevaba. La cama emitía Los ñic-ñac y el pof-pof del golpeteo de la cabecera contra la pared. Los jadeos a la par eran atronadores. Era orgasmo unísono. Jean quedó exhausta y estática y Malik encima, tras el parón Malik aún encima y con la polla clavada dió dos bombeos de baja intensidad.

Los dos iban sudados, Jean acarició el pecho negro de toro de Malik, el cual ni se inmutó y siguió rascándose los testículos. Su polla descansaba perdiendo dureza, su glande descapullado estaba lleno de semen y restos vaginales de Jean.

- Nos hemos corrido juntos, eres muy bueno follando - dijo mirando al mismo tiempo el charco húmedo de la cama- ¿Te ha gustado?

- Tengo que irme -contestó tajante al mismo tiempo que se incorporaba.

- Anda duchemonos juntos.

Pero Malik ya buscaba su ropa, Jean entró al baño a ducharse y Malik se limpió la polla y su cuerpo sudado con el vestido de Jean. Una vez vestido cogió el tanga negro de Jean.

Al bajar y entregar la llave a Susana, la camarera preñada de percató que su prima no estaba. Miró hacia Susana, la cual asintió con la cabeza.

- Valencio el escorpión, supongo.

- Así es -afirmó Susana- y tú qué tal con el negrata.

Jean le contó cómo había ido, la corrida, la potencia del negro.

- Sé que no has podido evitar la corrida interna, pero esos tíos si no les das el condón no se lo ponen, además preñan mucho. Tendrías que tomar la píldora del día después aunque tomes anticonceptivos.

Jean se encontró con la limpiadora de la cafeteria que se marchaba. Se saludaron, le dijo que había estado de cena con sus amigas - cuarentonas y casadas todas - y ya se iba. Jean le pidió si podía acercarla a su piso ya que vivían cerca una de otra. El coche iba lleno de ingenuas y chismosas panfilas -penso Jean-. Al dejarla hubo conversación entre ellas:

- ¿Ese putón trabaja contigo?

- ¿ Has visto su vestido? si iba llena de manchas y olía a macho.

- Su aliento apestaba a polla - dijo otra - ¿de dónde es?

- Si, es Jean, la verdad es que no sabría decirte, vino hace unos años, y sí, se tira todo lo que se mueve.

Tras el fin de semana, el lunes al terminar la jornada en la cafetería (narrada en el primer capítulo de Vidas paralelas) Jean y su prima Gloria iban en el autobús de línea. Hubo un parón por obras, estaban asfaltando la calzada. Al pasar se podía observar que sobre la máquina del cilindro asfáltico, colgaba en la cabina del conductor un tanga negro (esa misma mañana del lunes había sido exhibido a modo de trofeo ante todos los operarios de la cuadrilla). El conductor era un negro. Fue observado por todos los viajeros al pasar y el negro viéndose observado se puso la mano en la entrepierna y se golpeó el pecho con aire de reto.