Xtories

Helena con H Parte 2

Helena tiene un secreto que solo él puede escuchar. Entre las sábanas de una casa de campo, con el riesgo de ser descubiertos por la amiga que duerme al lado, la línea entre la amistad y el deseo prohibido se desdibuja hasta volverse insostenible.

moonchan14K vistas9.2· 10 votos

Tras unas 24 horas en las que Helena dejaba de ser una conocida totalmente desconocida para mí, amanecimos la mañana del domingo entre lluvia y truenos nuevamente.

No pude evitar olfatear las bragas de Helena, empaparme de ese olor a hembra, a sexo, a puro vicio en definitiva… me encantaba ese olor y tenía meridianamente claro, que ese olor lo iba a tener a escasos 2 cm de mi nariz, de que mi lengua se empaparía más pronto que tarde, de ese manjar.

Fui el primero en levantarme, preparé algo de desayunar y me tiré en el sofá mirando la pantalla de la tv apagada hasta que estos salieran de la habitación. El primero en salir fue Tomás.

-no veas si he dormido bien- me dijo él

-es cómoda la cama de mi hermana? - pregunté

-más o menos, pero lo mejor es que Helena me dejó dormir del tirón, ni se me acercó en toda la noche, supongo que estará con la regla- me contestó

¿Cómo podía “alegrarse” de que semejante tía no se le acercara en la cama? Pensé para mis adentros… no dejaba de sorprenderme lo peculiar que era Tomás muchas veces.

Se sentó a mi lado con un café, hasta que se levantó Helena al poco rato. Venía sin gafas y con el pelo suelto, no estaba acostumbrado a verla así. Llevaba un pijama de lo más infantil, pero para nada inocente, una camiseta de manga corta de lo más estrecha que aprisionaba esas tetas sin sujetador y un pantaloncito corto, ni ancho ni ajustado, pero marcaba evidentemente su cintura, sus caderas y un delicioso puente entre sus piernas.

-hice café, está en la cocina- dijo él

-no que va, no tomo nada para desayunar, además me voy a mi casa ya y aprovecho para almorzar allí en un rato- respondió ella mientras se acercaba a él a darle un pequeño beso.

El sofá de casa era una L, yo estaba sentado en el lateral corto medio recostado hacia la curva de la L, Tomás en medio del sofá y Helena se sentó en la base de la L quedando de frente a mi y de lado con él.

- ¿Qué vamos a hacer para tu cumple? - dijo ella

-estos dijeron de ir al campo el finde a la casa de Rubén- dijo Tomás haciéndose con el mando de la tv para encenderla

-en serio quieres ir al campo? - respondió esta con cara de pocos amigos a la vez subía una pierna al sofá para abrazarla

-es lo que dijeron el otro día, si se van al campo todos nos vamos a quedar solos en Sevilla- justificaba él cambiando de canal y sin mirarla a la cara- además en la casa tiene piscina la casa

-bueno ya lo hablamos, porque como nos pille otro fin de semana como este no vamos a aprovechar la piscina. Y menos mal que no hizo bueno este, porque se me olvidó coger un bikini- dijo Helena mientras me miraba directamente a mi como mandándome un mensaje.

Así lo entendí y así fue, al subir su pierna, la más cercana a él y dejar la otra abajo, quedaba su entrepierna marcada y en plena exposición para mí, no para Tomás que tenía su pierna abrazada por medio.

La muy zorra se había apartado la parte que cubría su coñito dejándolo totalmente expuesto hacia mi… no me lo podía creer, el corazón se me iba a salir del pecho y la polla de los pantalones.

Me dedicó una sonrisa y lo cubrió con el pantaloncito y aquí no pasa nada….

-voy a recoger y me voy- dijo ella largándose de nuevo a la habitación

Estaba aturdido con todo lo que pasaba a la vez que tremendamente excitado con la situación, sin el más mínimo atisbo de culpa por Tomás, algo en mi interior me decía que algo se movía en la sombra de todo esto, en cualquier caso, tenía activada un instinto animal que no tenía marcha atrás.

Mientras ella recogió sus cosas Tomás me dijo que la iba a acompañar y se iba para su casa, que ya nos veríamos en los próximos días.

Ambos se despidieron de mi y nos emplazamos a llamarnos.

Pasaron dos días y el martes a mediodía, recibí una llamada en casa, me dijo mi madre que era para mí, que no sabía quién era.

Me acerqué al teléfono y respondí:

-Sí?

-Soy Helena, como estás? Le pedí tu teléfono a Tomás esta mañana

-como estás? Respondí sin acabar de creerme me estuviera llamando a casa

-bien, es que necesito que me ayudes a buscar un regalo de cumple para Tomás, esta tarde quiero acercarme a comprarle algo y como tú eres su amigo, seguro me puedes ayudar a buscarle algo. Así echamos un café.

-si claro, pues tú dirás- le dije

-ok pues nos vemos bajo tu casa a las 16:30 y ya de allí nos vamos andando

-genial entonces, nos vemos en un rato

-ok hasta luego

Colgué el teléfono sin pensar más allá de lo del regalo.

Un par de minutos antes de las 16:30 bajé a la calle, y allí estaba ella esperándome con su mochila, su coleta y sus gafas de sol. Vestía unos vaqueros en los que no cabía un solo gramo más de cuerpo, una camiseta blanca y una chaqueta vaquera medio abrochada.

Nos saludamos con los dos besos de rigor y empezamos a caminar hacia el centro de la ciudad charlando un poco de todo, su carrera, familia y la idea que tenía para el regalo.

Llegando a nuestro destino, me propuso tomar algo para merendar antes de meternos en la zona de tiendas. Me dijo un sitio que tenía más que pensado y eligió una mesa a propósito, si bien estábamos a la vista de todo y todos, no teníamos a nadie cerca que pudiera oír nuestra conversación.

Pedimos un café para ella y un té para mí, un par de tartas para compartir y poco más.

-Que raro se me hace estar aquí contigo- me soltó mientras se deshacía de la chaqueta

-bueno, es la primera vez que estamos solos o nos tomamos algo en un par de años que nos conocemos, pero sí que tiene su puntito de rareza- respondí con naturalidad

-no sé por qué, pero sé que puedo confiar en ti, eres muy diferente a Tomás y me da la impresión de que me puedes entender, como pienso y como soy en general. Además, le conoces a él desde pequeño y era la excusa perfecta para verte sin levantar la más mínima sospecha, con lo del regalo digo jajaja

-pues no sé Helena, para mi has sido una desconocida este tiempo y ahora de repente he descubierto un lado tuyo que me descolocó por completo, pero no me desagrada, para nada- comenté

-supongo que Tomás te comentó algo sobre un trio, ¿no?

-si… algo me dijo, pero a su manera, sin profundizar… y eso si que me dejó descolocado- respondí

- te voy a ser sincera. Quiero a Tomás por eso estoy con él, pero me faltan ciertas cosas. Él me preguntó un día que si había algo que me gustaría hacer en pareja y no dudé en decirle que me gustaría hacer un trio- relataba ella- sé que le pilló de sorpresa porque la pregunta fue genérica y yo me fui por el sexo del tirón, además le dejé claro que, con dos tíos, él y alguien de confianza…-haciéndome una mueca con la boca y señalándome con el dedo

-en serio? Le dije

-si claro, hablamos de si alguien conocido o no, pros y contras de conocido o desconocido y sin decirle tu nombre, el puso varios sobre la mesa y yo tenía hecha mi elección de antemano… pero sé que no lo vamos a hacer, no por ti o por mí, sino por él- mostrando una seguridad tremenda- creo que eres una persona que no solo folla con la polla y eso me pierde…

-viste Martin Hache? - le dije- hay una escena en la que relatan lo siguiente “El placer no está en follar, es igual que con las drogas. A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen: me encantan, pero no me seducen. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer, poseer, dominar, admirar… La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes. ¡Hay que follarse a las mentes!” pues eso, es mi máxima- le espeté

-pues no la vi, pero me encanta la frase y define por completo lo que busco. Eso no quiere decir que no busque una polla, que la tengo y las tengo cuando y como quiero. Sé que esto no saldrá de aquí a pesar de todo. Salgo todos los jueves de marcha con estudiantes, Erasmus y demás de la facultad- me relataba captando mi total atención- y cada jueves que salgo, vuelvo a casa follada, mejor o peor follada, pero habiendo probado una nueva polla. Lo hago porque quiero y me lo puedo permitir, pero no me termina de llenar más allá de que me lleve una corrida y el riesgo de lo prohibido, pero se me queda corto…

-eres toda una caja de sorpresas- le dije atónito

-el día antes de irnos a la playa, acabé follada por el culo por un marroquí encima de un capó de un coche en plena calle, me dio una caña en el culo tremenda… bueno pues después del finde con Tomás, ni reparó en ello…-encogiéndose de hombros- y yo necesito algo más

-ya veo que necesitas algo más, no dejas de sorprenderme, te soy sincero.

-imagino que te pilla por sorpresa, aunque después de lo del otro día en la playa, algo verías no?

-por supuesto- contesté- siempre me pareciste modosita y mira tú la modosita jajaja

-pues algo habrá que hacer no? Me dijo con cara pícara y mordiéndose la lengua

-que no te quepa duda de que vamos a follar mucho y bien, pero no sé como lo vamos a hacer- le dije- por cierto, gracias por las braguitas, me encanta como hueles y estaban tan mojadas…

-pues más o menos como estoy ahora solo de escucharte decir que me vas a follar- me dijo con las mejillas encendidas

-ufff- resoplé- vete al baño y tráeme las que llevas puestas, quiero comprobar como de mojadas están- dije en modo autoritario

-de verdad me vas a hacer ir a casa sin bragas con estos vaqueros? Los voy a empapar solo del roce al andar, voy muy muy cachonda, en tu casa no dejé que Tomás me follara, de hecho, no me volverá a follar hasta que tú lo hagas

-pues estás tardando en levantarte e ir al baño, aquí te espero-le dije

Se levantó con cara de circunstancias y se dirigió al baño, tardó unos minutos, más de lo esperado la verdad.

Volvió sin ellas en la mano, y lo vio en mi cara de inmediato, se sentó a mi lado de nuevo, pasó su dedo por el chocolate que quedaba en el plato de la tarta, dándomelo a chupar a renglón seguido. Cosa que hice sin dudar…

Cada cm que acercaba su dedo a mi boca me llegaba un olor a coño tremendo, así que lo chupé mirándola a los ojos. El contacto de mi lengua con su dedo fue un resorte para sus pezones, se pusieron duros y marcados a través de la camiseta.

-me tuve que follar con los dedos un poco, voy muy salida y no me pude correr, así que imagina como estoy- me soltó con voz suave

-pues no te imaginas como estoy yo, las ganas que te tengo y de pensar que hoy no te voy a follar, me excita tanto como me jode- le dije- pero encontraremos el momento pronto.

-eso espero, lo necesito- dijo mientras sacaba de su bolsillo unas braguitas moradas completamente empapadas por la zona central y con un olor a hembra tremendo

-gracias….

-de nada, pero y yo? ¿¿Que me llevo??- me preguntó

-tú? Pues igual que no vas a follar con Tomás, yo no me voy a correr hasta que esté contigo, pero me vas a tener que sacar hasta la última gota-en toda una declaración de intenciones.

Sonreímos en medio de una calentura tremenda, recogiendo las cuatro cosas para marcharnos del café.

Salimos de allí después de hora y media de confesiones y propósitos, y evidentemente no fuimos a comprar ningún regalo, ella lo tenía ya comprado.

Nos volvimos a casa y la dejé en casa de Tomás, dos portales al lado del mío, nos despedimos con dos besos tal y como siempre, y acabé marchándome a casa con un dolor de huevos tremendo.

Pasaron los días y se acercaba el finde, el jueves quedamos la mayoría del grupo que íbamos para ver como organizábamos el finde en el campo. Se apuntó todo el mundo, algunos de viernes a domingo y otros sábado y domingo.

Tomás que estaba presente, nos dijo que él no podía venir el viernes, que salía de trabajar tarde y que a esa hora ya no había bus y en la moto no iba, quedaba lejos. Pero que Helena decía que o iba el viernes o no iba…

-os importa que Helena se vaya el viernes con ustedes? - nos preguntó a los que íbamos el viernes, consciente de que no se acaba de integrar mucho con el grupo.

-claro que si- respondió Lola- compartiré habitación ella.

Lola era una de mis mejores amigas, tenia muchísima confianza con ella y solía ser mi cómplice en líos y follones varios. Nunca hubo nada entre nosotros a pesar de la tensión, pero fuimos un apoyo el uno para el otro siempre.

Llegado el viernes quedamos en un punto intermedio para todos y enfilamos a la estación de autobuses (Emma, Cathy, Mario, David, Rubén, Lola, Helena y yo)

Teníamos media hora de viaje y posteriormente otra media hora a pie a través del campo hasta la finca.

Cargados con poca ropa, pero con bastante para beber y fumar, las guitarras, timbales, etc. acabamos llegando a una casa de campo que llevaba cerrada en plena puesta de sol.

Aireamos un poco la casa y repartimos habitaciones:

-Emma y Cathy juntas en la de principal

-Mario y Rubén en otra que tenía dos literas y donde alojaríamos a parte de los que llegaban el sábado

-David y yo en otra con dos camas

-Helena y Lola en la otra con dos camas.

Mientras unos ponían música, otros preparaban copazos, otros hacían camas y otr@s descubrían que la piscina estaba vacía…

No llevó más de una hora poner todo a punto, metimos unas pizzas al horno, encendimos la chimenea y mientras compartíamos algún petardo íbamos afinando guitarras.

Helena estaba pegada como una lapa a Lola.

Emma y Cathy que eran australianas, estaban con Mario (alemán) hablando de su experiencia en Sevilla y fumando como descosidos.

David cortaba pizzas con una mano ya que en la otra no soltaba la copa, y Rubén y yo empezamos a hacer ruido con las guitarras.

David llevaba un tiempo un poco plof después de su última ruptura, y mientras cenábamos y las conversaciones se mezclaban, Lola sacó el tema y se enfrascaron en una conversación corta rollos entre Helena, Lola y él.

El resto seguíamos degenerando entre la bebida y el fumeteo, así pasaron las horas y con Helena no hubo más que un par de miradas cómplices y poco más, pero ambos sabíamos que tendríamos nuestro momento a lo largo de la noche…

Hubo un punto álgido en el que todo el mundo estaba dándolo todo y de repente David se sentó en un sillón mirando el fuego, cosa de lo que Helena se percató y se acercó a él copa en mano.

Tras un rato David se levantó y nos dijo que se iba a la cama, serían las 4 de la mañana ya y llevábamos 6 horas intensas en las que se empezaba a hacer mella el alcohol, intentamos disuadirlo, pero tenía el bajón dibujado en la cara, así que lo dejamos se retirara sin ser pesados. No obstante, Helena nos dijo que se quedó preocupada por él, que iba a intentar hablar con él un rato, el resto seguimos a lo nuestro mientras iba cayendo gente por el camino. Cathy iba pasadísima y se fue a la cama, Mario también fumó demasiado y se quedaba sopa, por lo que se fue a su habitación.

El resto nos manteníamos avivando el fuego de la chimenea y sin bajar el ritmo a pesar de que ya nos costaba. Cuando nos dimos cuenta, eran las 5:30 y en unas horas llegarían el resto en el bus, y por otro lado Helena no había salido de la habitación de David…

-Seguro que están follando- dijo Lola- me dio la impresión de que estaban tonteando en algún momento cuando estábamos hablando los tres antes. Yo me voy a ir a la cama ya, si quieres vente a la otra cama que Helena no vuelve esta noche- me dijo directamente a mi

Rubén dejó la guitarra y se enfrascó en una conversación profunda con Emma, por lo que Lola y yo nos fuimos a la habitación. Esta apagó la luz y se metió en la cama del tirón.

Yo me deshice del pantalón y me acosté en ropa interior. Lola no sé, no pude ver nada.

-estos se están hartando de follar- me dijo nuevamente Lola

-pues no lo sé, no veo yo a David muy animado- le dije, aunque después de lo que me contó Helena, no me sorprendía nada.

Si bien venia cargado por el deseo a raíz de los últimos acontecimientos con Helena, iba tan a gusto que me metí en la cama en la gloria.

Puse algo de música en la mesita de noche con el volumen bajo y me amodorré en cuestión de minutos.

No sé el tiempo que pasó, perdí la noción, pero seguía siendo de noche, cuando se abrió bruscamente la puerta de la habitación y era Helena, tanto Lola como yo nos dimos un susto de cojones.

-Vaya susto cabrona- le dijo Lola

-lo siento no sabía que estabas aquí- dijo Helena- oí voces en el salón y pensaba estabas allí

-no, y no estoy sola. Tu cama ya está ocupada- dijo Lola

-soy yo- me apresuré a decir- como estabas allí con David no quise molestar

-pues yo quiero dormir- dijo Helena- estoy agotada y es tarde

Y Lola le dijo- pues yo no comparto cama, y la tuya ya tiene alguien

-yo no me voy a ir ahora a otra habitación- dijo Helena- me haces hueco? - me dijo a mi

- tu misma- respondí…

Cerró la puerta y se oía como caía al suelo unas zapatillas y un pantalón, se dirigió a mi cama a tientas y dejando un pequeño bolso en la mesita, me dijo que le hiciera hueco, así que destapé la cama para que se metiera y me pegué hacia la pared para hacerle hueco en una cama de 90 en la que estaríamos más que apretados…

Sentí el frio de su piel, estaba helada, se acostó en bragas y con una camiseta. Yo estaba de costado y ella bocarriba.

-no os vayáis a meter mano conmigo aquí eh? – dijo Lola profetizando lo que se avecinaba

-jajaja- reía Helena- tengo mucho frío solo me voy a acercar un poco que me de calor-

Tú acércate pensaba yo para mis adentros mientras ella se deslizaba bocarriba hacia mí, en ese momento sentía nuestras piernas en contacto, mi entrepierna a la altura de su cadera presionándola y metí un brazo bajo la almohada para rodear su cintura con el otro. Sentía su cabeza pegada mi pecho y mientras mi brazo izquierdo hacía de almohada para ella, el derecho estaba posado sobre su abdomen sintiendo como le palpitaba.

-estás bien- le susurré al oído

-si, tengo frio- me dijo

A pesar de estar condicionado por tener a Lola al lado, la desaparición de Helena con David durante horas, el cansancio y demás, el instinto y el deseo estaban por encima de todo. Me parecía una situación de lo más morbosa y la iba a llevar al límite…

Así fue,

-mejor ahora?? – le dije mientras mi mano derecha empezaba a dibujar el borde superior de sus braguitas bajo el ombligo

-sigo teniendo frio- me dijo nuevamente

Notaba como mi polla estaba despertando y se clavaba en su cadera, así que mi mano subió rudamente desde su ombligo hacia arriba amasando una de sus tetas, pellizcándole el pezón…

-uff…- musitó leventemente sintiendo su aliento frente a mi

-no vas a pasar frio créeme- le dije mientras soltaba su pecho para llevarla hacia el cuello y atraer su boca hacia mi

La besé lenta y profundamente, nos devoramos las bocas casi sin movernos o eso pensábamos…

-oye hablad que me preocupáis cuando no os oigo- dijo Lola cortando el rollo nuevamente

-estamos intentando que entre en calor y se duerma- le dije mientras solté su cuello y bajando sin freno, recorrí su teta de nuevo, su ombligo y sin la más mínima intención de medir nada metí mi mano bajo su braguita para recorrer su coño en plenitud… estaba tan mojada, desprendía un calor brutal en la palma de la mano y tal como recorría cada cm con la plenitud de mi mano, notaba como se retorcía subiendo la pelvis y buscando más contacto…

Subí la mano empapada acercándola a mi boca y por ende a la de ella, que estaba a escasos cm, y tal como me dirigía a lamer mi dedo ella se abalanzó por el resto de mi mano saboreando ese néctar que brotaba de su coñito.

Mi polla iba a estallar, y ella al fin se decidió a dedicarle un poco de atención, me la tocaba por encima de mi bóxer, la apretaba e intentaba pajear con la dificultad del poco espacio… momento que aproveché para meter mi mano bajo su camiseta y recorrer sus tetas, prestando una especial atención e intensidad a sus pezones, cada vez los pellizcaba notaba como temblaba su cadera…

Sentíamos la respiración contenida del uno y del otro tan cerca, y la necesidad de más se contenía en cierto modo.

Pasados unos minutos de sobeteo en el que ella se decidió a liberar mi polla del bóxer, sacándola por encima y comenzando una lenta, intensa y seca paja que pensaba que me iba a matar, por un momento pensé me estaba follando su mano… la soltó y la llevó a su boca, chupaba y lamia sus dedos y la palma de su mano, podía oírlo y percibía siluetas que se dibujaban con un pequeño resquicio de luz que aportaba el aparato de música que estaba en la mesita.

Alejó la mano de su boca y la bajó a mi polla nuevamente, empapándola con su saliva y aliviando el calor que desprendía, siguió recorriéndola de arriba hacia abajo con la yema de los dedos para subir apretándola con la palma de la mano rodeándola con sus dedos, haciendo me derritiera…

No podía más y había que subir la apuesta, así que la giré de espaldas a mí, quedando ambos haciendo la famosa cucharita. Mientras mi brazo izquierdo bajo la almohada la agarraba del cuello hacia mí, la derecha la devoraba recorriendo sus caderas.

Esta echó el culo hacia atrás buscando el contacto pleno y así fue… alojé mi polla entre sus piernas, sentía sus muslos empapados abrazándola y la tela de sus braguitas rozando el capullo de mi polla cada vez apretábamos el uno contra el otro. Así que bajé mi mano, y amasé su culo, lo abría a la vez que mi polla recorría su rajita compartiendo calores y humedades a través de una tela… era insostenible

-esto es lo que querías no? - le dije al oído mientras mordía su hombro hacia su cuello

- me estas matando cabrón, me va a dar algo- respondió con un hilo de voz evitando nos oyera Lola

Bajé mi mano para apartar la tela de su braguita y sentir ese húmedo y depilado coñito en mi polla de una vez, y así hice, deslicé mi polla entre sus labios impregnándola de sus flujos para masturbarla lentamente, torturándola a la vez que me torturaba a mí, pero merecía la pena semejante placer… hubo un momento que sin manos, la cabeza de mi polla se quedaba en la entrada de su coñito, era tan apretado que a pesar de estar mojadísima no llegaba a entrar, pero cada vez que ocurría, notaba como ella nuevamente hacia espasmos con la pelvis…

-no podemos hacerlo sin condón, no tomo nada- me dijo

Fue un frenazo en seco, pero estiró su brazo para coger el bolso que dejó en la mesita y rebuscando en él, sacó algo que me dio bajo el edredón.

-no os dormís? - preguntó Lola

A lo que Helena contestó- por la respiración este está dormido ya- menuda zorra estaba hecha…

Me puse el condón casi sin espacio para ello y volví a deslizarme por su rajita nuevamente, me clavaba las uñas en el brazo cada vez lo hacía y sentía como apretaba la cabeza contra la almohada.

Necesitaba follarla de una vez, era demasiada tortura para ambos, así que, deslizándome hacia atrás, ella sacó su culo un poco más y a la que volví hacia delante mi polla se instaló en la entrada de ese deseado coño, hice presión con la cadera mientras apretaba su cuello y pellizcaba su pezón y notaba por fin como se alojó mi polla un par de cm. Ella vibraba en la pelvis cuando de repente noté un chorro saliendo entre sus piernas y empapándome….

-te estas corriendo perra? Aun no te he follado- le dije al oído a la vez que tal como cesaban sus espasmos iba introduciendo cada cm dentro de ella

Entré lentamente sintiendo y disfrutando cada cm, como aprisionaba mi polla e intentaba zafarse de mis brazos para poder moverse con libertad… pero no sería el caso, dejé mi polla inmóvil dentro de ella metida hasta el fondo de ese ansiado coño.

-me vas a matar cabrón, fóllame por favor- me pedía casi sin voz

-esto acaba de empezar, es lo que querías no? - le dije arrebatándole cualquier control sobre la situación

Me Sali de su coño lentamente por completo mientras notaba como mis muslos se impregnaban de lo que emanaba de su coño, era una fuente constante… así que volví a metérsela nuevamente con mas firmeza hasta la mitad, la sacaba hasta el ultimo cm para volver a entrar nuevamente hasta el fondo, haciendo una tortura rítmica en la que ambos sabíamos que se nos escaparía de las manos. Ese ritmo de repente hizo un ruido en la cama del cual nos percatamos todos.

-oye que estáis haciendo? - dijo Lola

-yo intentando dormir- dijo Helena con la voz agitada y bastante alto

Permanecí callado dentro de ella, esperando unos segundos para proseguir con ello…

Pero la zorra de Helena estaba fuera de sí, no esperó y empezó a mover las caderas buscando el vaivén mientras a la vez apretaba su coñito para estrangular mi polla, me estaba matando de placer, pero quería parar hasta que Lola dejara de prestar atención, y en una de estas mi polla se salió por completo. Helena alejó sus caderas para darme hueco a que se la metiera de nuevo pero mis manos estaban en sus tetas torturándolas y me guiaba moviendo mis caderas.

En uno de esos movimientos me instalé en la entrada nuevamente y me paré, ella apretaba para acercarse a mi y yo la retenía, hasta que en un instante bajé la mano derecha buscando su clítoris y al buscar empapar mis dedos con su coño, vi que estaba libre de mi polla…

Lo que quería decir que mi polla se había instalado en su culo.

Permanecí inmóvil, masturbándola a conciencia, torturando su clítoris y sintiendo como esta empezaba un movimiento sin control de sus caderas que acabaría por arrastrarla al orgasmo inevitablemente.

En una de esas acometidas de su cadera, mi polla avanzó un poco en su culo que se iba relajando por segundos, sintiendo que lo tenía a mi merced y solo era cuestión de empujar para que lo rellenase por completo.

Retrocedí un cm para volver a entrar y Helena lo interpretó como que abandonaba su culo y dijo

-no me la saques de ahí, da igual sigue- sin medir el volumen de sus palabras

-que cabrones estáis follando conmigo aquí al lado- dijo Lola

-schhhh buenas noches lola- dijo Helena entre suspiros

Y ahí vi carta blanca para seguir sin reparos con mi cometido.

No vacilé, y quería ver de qué pasta estaba hecha…. Con un movimiento de cadera brusco metí mi polla por completa en ese culo. La sentía aprisionada, pero estaba tan lubricada que el placer que me estaba proporcionando era sublime…

-me encanta tu culo y aquí es donde me voy a correr- le dije al oído

Cogimos un ritmo acompasado que sin ser agitado era profundo, mis manos se perdían entre sus pezones, sus tetas y tirando de su cadera para hacer la embestida mas profunda. Quería partirla en dos, necesitaba follarla sin piedad

Sabía no aguantaría mucho y Helena bajó su mano para agarrar mis huevos apretándolos.

-quiero los vacíes dentro de mi- me dijo

-no tenéis vergüenza- dijo Lola con la voz entrecortada, se estaba masturbando?? Días más tarde me confirmó que si y se tuvo que morder la almohada mientras se corría….

No contestamos y seguimos a lo nuestro, mi orgasmo se acercaba en cualquier momento y encontré un ritmo sumamente placentero al que me entregué por completo. Mordí su hombro enterrando mi cabeza en la almohada bufando mientras sentía las descargas de leche dentro del condón, una tras otra que hacían me estremeciera de placer mientras Helena seguía mojando las sabanas a chorritos a cada pocas embestidas que le daba.

Me corrí de una manera brutal y mi polla permanecía alojada en su culo sin intención de abandonarlo…

-quiero tu leche- me dijo Helena

Movió su cadera hacia delante sacando mi polla de su interior y con maestría me retiró el condón de costado sin derramarlo, lo retiró pajeándome e impregnando su mano de mi corrida y la llevaba a su boca para saborearla, en un instante en el que se recolocó, se llevó el condón a la boca derramando toda la corrida dentro de ella… no podía verla, pero sabía perfectamente que hacía…

-quédate en la cama hasta que amanezca, yo me quedaré tu corrida en mi boca y me dormiré con ella, cuando mañana llegue Tomás le comeré la boca para que te pruebe, será parte de su regalo de cumple…-sentenció con una declaración de intenciones de lo más perversas….

Continuará….

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