Xtories
Voyerismosept 2022

Voyeur, el placer de espiar 14

El jefe le ofrece el mejor trabajo de su vida, pero el precio es su dignidad. Entre el olor a aceite y el secreto, el narrador descubre que su tía es la protagonista de sus peores fantasías, y que él no es más que el testigo obligado de un juego donde la sumisión lo es todo.

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Los exámenes terminaron un par de semanas después, mi presencia en el taller se hacía diaria, tras hablarlo el jefe decidió asegurarme, era mi primer trabajo serio, se acabaron las chapuzas, así era feliz, tenía mi trabajo, a la mejor novia del mundo, una vida voyeur con mi tía, una hembra espectacular, y participando en sus juegos más morbosos.

Una vez mis tíos simularon ser unos clientes con problemas económicos que no podían pagar la costosa reparación, Andrés le ofrecía la posibilidad de cobrarse la deuda a cambio de sexo, tras un tira y afloja en el matrimonio, ella acababa pagando con su cuerpo, mientras el marido miraba y se lamentaba, eran juegos morbosos. Otra vez entró mi tía pasándose de nuevo por cliente, se había quedado sin batería y necesitaba que le dieran un biberón, el jefe acababa corriéndose en su boca, dándole toda la leche que contenía el biberón. Otra vez en un polígono industrial donde de noche no pasaba nadie, mi tía se vestía como una prostituta, mi tío y yo estábamos vigilantes por si alguien se acercaba, pero por allí de noche pocas cosas ocurrían, el jefe paraba junto a ella y bajaba la ventanilla y tras negociar con ella y darle dinero, Mary se montaba en el coche donde era follada sin piedad.

Un finde regresé a casa de mi tío sobre la 1 de la noche, hora acordada días antes, los tres esperaban mi llegada, ese juego fue uno de los mejores, mis tíos llevaban puestos sus trajes de boda, Mary iba preciosa, con su traje, velo, perfectamente peinada y maquillada, encima de la mesa había un disfraz de cura, y unos folios escritos de puño y letras del jefe. Si Andrés estaba vestido formalmente deduje que aquel disfraz era para mi. Así me lo confirmó mi tía.

Yo debía oficiar una misa cuya liturgia estaba escrita en esos folios, simulando el casamiento de Pepe y Mary. Recuerdo algunas de las frases escritas: "Pepe... Amarás a Mary... Sobre todas las cosas, siendo su perro fiel y lamedor" "Pepe ¿aceptas que Mary folle con quién le de la gana y ella elija el macho para procrear y formar una familia? ¿Aceptas ser un padre para los hijos que Mary tenga con otro hombre? ¿Aceptas que la noche de boda el macho semental de Mary utilice su derecho de pernada? ¿Aceptas que Andrés sea el macho dominante de vuestro matrimonio?¿Mary aceptas a este hombre cornudo, picha corta, limpiador de semen como tu esposo? ¿Aceptas ofrecerle una familia completa con hijos de otros machos? ¿Aceptas tener relaciones sexuales fuera de matrimonio con los machos que así los soliciten? ¿Aceptas ser la puta de Andrés y mostrar tu sumisión cada vez que él te reclame? A todo esto, ambos contestaron: si, acepto.

"Por el poder que me concede el jefe yo os declaró cornudo y puta de Andrés. Puedes besar a la novia" Mary giró su cuerpo situándose frente al jefe que levantó su velo y con un beso bien ensalibado dió por acabada la ceremonia. Nos fuimos al dormitorio y allí mi tío ofreció al jefe a su mujer, "jefe aquí te traigo a mi esposa para que usted utilice su derecho de pernada sobre ella" el jefe levantó el traje y quitó las bragas y la liga, me la dio en mano, "quiero tu primera corrida en la liga, y las restantes en las bragas" esa noche el jefe se corrió tres veces, las de ella perdí la cuenta, en todas las posturas que a Andrés se le ocurrió, siempre con el traje de boda puesto. Yo me casque un par de pajas limpiando mis corridas tal y como dijo el jefe. Tras correrme en la liga se la volvió a colocar en su sitio, y el cornudo de Pepe se corrió cuatro veces la última con un orgasmo seco. El traje de boda quedó hecho unos zorros, llenos de semen y todos los squirting que mi tía soltó, temblando, convulsionando.

Andrés le pidió a Pepe que preparara unos chocolates a la taza, que nos lo merecíamos, me pidió las bragas corridas y se las dio a Mary, en principio protestó y este se acercó al oído de Mary y esta resignada se las puso. Al tiempo me enteré que le dijo, "lo haces y punto, si no, te dejo un mes sin sexo". Mi tia se quitó el traje por orden del jefe y se sentó con las bragas y el liguero manchados a tomar el chocolate. La cara de mi tío era un poema, miró las bragas y vio que en la parte púbica estaba transparente gracias a mi lefada, no le dio tiempo de decir nada, "cuando termines el chocolate limpia el regalo que te ha dejado tú sobrino y se lo agradeces" así lo hizo diligentemente sin protestas, sin preguntas, ese fue el principio de lo que aún quedaba por llegar.

La siguiente semana me dijo mi novia que había estado con una clienta y había accedido a hacer un trio, me causaba ilusión e intriga en la misma medida. Alquilé el apartamento para el sábado por la noche, cenaríamos los tres juntos, según Encarna la chica se iba a casar y antes de hacerlo quería terminar de cumplir algunas de sus fantasías, su futuro novio era de otra ciudad y ella le diría que no fuera ese finde que andaba con un virus.

Llegó el sábado y fuimos a recogerla, cuando la vi su cara me sonó, su sonrisa me lo confirmó, aquella mujer era la que me sonrió en el centro comercial. Tras besarla nos dirigimos a cenar.

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