Xtories
Voyerismosept 2022

Voyeur, el placer de espiar 11

Nunca imaginé que mi propia tía me invitaría a espiar. Pero cuando ella se quita la ropa y me pide que solo mire, la línea entre la familia y el deseo se desvanece. Esta noche, la casa está vacía y las reglas son claras: solo ojos, solo placer.

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Ella se levantó, y tras besarme fraternalmente, me abrazó, disculpándose con lágrimas en los ojos, "teníamos que haber tenido más cuidado, lo siento, lo siento tanto, que.." no la dejé continuar. "No tienes que disculparte tita, no, por favor no lo hagas" la acompañe a su silla y le ofrecí una servilleta. Si es verdad que podían haberlo hecho de otra manera, en el taller, en casa de Andrés, o en un hotel. Pero el sexo y la lujuria nublaba sus sentidos.

Charlamos sobre mi propuesta, su mayor reticencia era que con la excitación yo quisiera follarla, y eso no lo podía consentir. La calmé diciéndole que nunca lo haría, que a parte de ser mi tía la consideraba como una hermana mayor, y mi mejor amiga.

Después del desayuno ella puso sus normas, quería mi compromiso de que solo miraría y solo me masturbaría, o no me dejaría estar en la habitación. Acepté como no podía ser de otra manera. Le pregunté porqué Andrés, había hombres de su edad, incluso más jóvenes que estarían dispuestos a follar con un bellezón como era ella. Me contestó que había surgido así y que actualmente no cambiaría a Andrés ni por dos jóvenes de 25, que ya entendería el porqué más adelante.

En mis masturbaciones imaginaba a Mary cómo una mujer muy sexual, una máquina en la cama, morbosa, y dómina. Con su aceptación a mi presencia confirmaba lo de morbosa y añadía exhibicionista a la lista.

Ese domingo ellos le quisieron dar normalidad a su relación de pareja, se unió a nosotros y a mi hermana con Javi, para pasar el día con nosotros. Almuerzo, tarde de cine de videoclub, cubatitas en un pub de la carretera de Carmona, y cena en su casa.

El lunes al igual que toda la semana, después de estudiar y almorzar me fui al taller, ellos estaban con sus faenas, saludé como siempre y al verme Andrés me saludo, "que pasa sobrino, ven te explico la faena de hoy" tras lo cual me dijo que cuando cerraran el portón no me fuera y lo hiciera 10 o 15 minutos después, ya que los lunes, miércoles y viernes, mi tía limpia el taller, no habría sexo allí pero más tarde si. Y que debía buscar la manera para estar en casa más temprano, sobre las 10 de la noche.

Cerramos el taller nada más llegar Mary, ella entró al servicio y salió vestida con una bata de seda negra transparente, sin sujetador y sin bragas, casi me da un infarto al verla, prácticamente estaba desnuda, ella empezó a hacer la faena normalmente, su tetas botaban a cada paso que daba, su culo de pera, se contraía cada vez que exprimía la fregona, su cuerpo era perfecto, mis ojos estaban fuera de las orbitas, intentando ver su entrepierna perfectamente depilada con un pequeño triángulo de pelos cortos, negros, en su pubis.

Mire a Andrés, y este me sonrió "te gusta verdad sobrino" me dijo lanzando una carcajada, seguía sin entender como aquel "viejo, gordo, calvo" se estaba follando a una mujer como Mary. Cada vez que ella pasaba por su lado este le daba una cachetada en su precioso culo, mi tío hacía lo mismo. Me animaron a hacerlo, pero no podía, era mi tía, joder estaba empalmado mirándola, sonriente, feliz con lo que estaba haciendo. Ella se paró a mi lado y cogió mi mano, "has soñado con cogerme el culo mil veces, y te has pajeado pensándolo, puedes tocarlo, puedes darme una cachetada, eso no es follarme" llevó mi mano a su culo, con vergüenza lo acaricie y palpé su dureza, me dio un fraternal beso y siguió a lo suyo.

Fueron 10 minutos los que estuve allí admirando a mi tía en transparencias, me cambié y recogí a mi novia antes de ir a casa a ducharme, ni que decir tiene que el calentón que traía del taller lo disfrutó Encarna, la cual en el baño recibió una cantidad de semen intragable, para después ser follada en la cama hasta la saciedad. Mis tíos habían llegado y aún seguíamos disfrutandonos. Ese día a Encarna le volvían a temblar las piernas de placer y volvía a clavar su cabeza en el colchón. A partir de ese día sería lo habitual.

Al terminar fuimos a ver a mis padres y tras ello le dije a mi novia que estaba muy cansado y la dejaría a las 10 en su casa. Le mentí para estar sobre la hora que me dijeron que llegara a casa de mis tíos.

Mi tía acababa de hacer la cena, y mi tío estaba con su jefe desnudos en el salón hablando de trabajo. Ambos estaban duchados, me dijeron que me cambiara y regresará para cenar, desnudo. Al regresar mi tía también estaba, mi corazón volvía a palpitar a mil por hora, no pude evitar sentir las pulsaciones en mi polla que después del tute de la tarde aún tenías ganas de juerga.

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