Xtories

La vida de Sara. Parte 1

Lleva años follando con el mismo chico, pero esta noche el alcohol y la curiosidad la empujan hacia lo prohibido. En el aparcamiento de una discoteca, un desconocido de 30 años le ofrece una experiencia que la novio nunca le dio. ¿Se atreverá a cruzar la línea y dejar atrás su inocencia?

SaraRe9433K vistas8.5· 29 votos

Mi historia comienza en el verano de 2018. Actualmente tengo 23 años. Por aquel entonces tenia 19, y seguramente fuese mi primer verano de locura en cuanto a sexo. Llevaba en ese momento algo más de un año con mi novio Adrián.

Primero me describo, mi nombre es Sara, soy del sur de Madrid, fisicamente soy una chica de 1,60, morena, con unos pechos bastante grandes y que destacan mucho porque son redondos y muy gordos, no soy delgada pero tampoco soy una chica gordita, aunque quizás mi físico si no me cuidase si tendería más a estar algo sobrada de peso, tengo muy buen culo, redondo y con unas nalgas que en verano con bikinis de tanga lo realzan mucho.

Como os digo en aquel momento llevaba ya algo más de un año con mi novio Adrián, y realmente no había tenido novio anteriormente, ni había follado con otro chico que no fuese él, con él perdí la virginidad, fue la primera polla que chupé y él la perdió conmigo también. No era una chica demasiado extrovertida en el tema de los chicos, y de hecho para perder la virginidad con poco menos de 18 años cuando por ejemplo mis amigas la perdían mucho antes podéis comprobar que era verdad.

Adrián era alto de alrededor de 1,80, castaño tirando a rubio y tenía un cuerpo bien definido jugaba al tenis y al padel y hacía mucho deporte. Con él el sexo empezó siendo aburrido por la inexperiencia de ambos. Él tenía una polla cercana a los 20 centimetros si se la ponía muy dura con una buena mamada. Era una polla muy apetecible y que tras más de un año teniendo sexo con él cada día me gustaba más. Fuimos cogiendo experiencia y los polvos eran cada vez más brutales. Eso si no podíamos follar cuando queríamos, si se iban mis padres y mi hermano, si se iban sus padres y su hermano y así. Pero en cuanto podíamos nos citábamos y nos pasábamos tardes, mañanas o noches dependiendo de la ausencia de nuestros familiares follando. También y ya que compartíamos grupo de amigos en muchas ocasiones tras hacer botellón o en medio de una fiesta en una discoteca nos ibamos al primer sitio que pillábamos para follar, unos baños públicos, encima del capó de un coche, en cualquier sitio porque encima si bebíamos o tomábamos alguna droga, especialmente mdma nos poníamos cachondísimos y lo hacíamos donde hiciese falta.

Fue una época que la recuerdo intensa y que disfruté mucho del sexo con él. No usábamos precaución desde los primeros meses, todo era a pelo y utilizábamos la marcha atrás, a mi además me encantaba que me echase la leche en la cara, dentro de la boca, por fuera del coño o en las tetas. Habíamos intentado sexo anal, pero casi siempre cuando tenía media polla dentro yo no podía resistir el dolor y acabábamos follando por el coño.

A todo esto no os he dicho que yo estudiaba bachillerato, había repetido curso y mi objetivo era aprobar para acceder a la prueba de acceso a la universidad y estudiar lo que la nota me diese. Aunque sinceramente estaba muy descentrada con la fiesta, Adrián y no lograba enderezar los estudios, lo cual provocaba enfados continuos de mis padres.

Y bien, llegamos aquí al comienzo del verano de 2018. Reconozco que llevaba un mes que no tenía la misma atracción sexual con Adrián probablemente por monotonía y porque al final habían sido meses de sexo muy intenso y ahora la novedad se nos había acabado. Recuerdo que tuve unas semanas raras en cuanto a tener fantasías con otros, llegué a descargarme la app tinder, sin llegar a usarlo y a tocarme y utilizar el satisfyer pensando en otros tios. Estaba con la cabeza en otro sitio.

Era mi 19 cumpleaños y donde comienza esta historia. Fuimos a una conocida macrodiscoteca el grupo de amigos, 6 chicos y 5 chicas, entre los que estábamos Adrián y yo claro. Empezamos a beber y Adrián se acercaba a mi insinuándose para ver si podíamos irnos a follar como ya os he contado que hacíamos a veces. Pero no me apeteció, le di besos y demás pero le dije que luego. En esto me fui a hacer pis con mi amiga Laura que es una chica muy liberal y bastante atractiva morena de 1,70 aproximadamente,y de las que cada semana queda con uno u otro por tinder para follar, así sin medias tintas, no quiere conocer gente, quiere follarse tios distintos, jóvenes, maduros, lo que le apetezca, y nos lo cuenta sin ningún pudor y yo a veces pues no os voy a engañar había sentido envidia de ella. A Adrián era probablemente la que peor le cayese de todo el grupo porque sabía que no era una buena influencia para mi. Nos alejamos del grupo buscando un sitio íntimo ya que las chicas para eso lo tenemos mucho más complicado que los hombres. En el transcurso del recorrido pasamos delante de muchos grupos de tios que nos decian cosas, y a mi la situación me ponía cachonda, cuando en otras ocasiones pasaba de ellos y lo que quería era volver con Adrián. Mientras meaba Laura y yo hacía de pantalla para que no se la viese, la dije:

- "Tia Laura y como es eso de follar con unos y con otros"

- "jajajaja, que pasa que te gustaría o lo piensas a veces a que si?"

Reí pícaramente.

- "No no, es solo curiosidad"

- "Ya claro, anda vámonos" dijo Laura.

Volvimos camino hacia el grupo donde estaban Adrián y los demás, pero me apeteció detenerme con un grupo de chavales que anteriormente nos habían dicho cosas y que eran algo más mayores que nosotras, entre 25 y 30 años, varios de ellos estaban fuertes y curtidos de gimnasio. Laura se sorprendió porque quizás eso era más propio de ella que de mi. Entre el tonteo de nosotras con los chicos, a mi me agradó un chico que se llamaba Fer, tenía cerca de 30 intuí porque se le notaba. Era moreno de piel, parecía dominicano y estaba muy fuerte y definido, tenía la camiseta apretada, y me encantaba su boca. En un momento que Laura estaba hablando con los otros y se despistaron, me acerqué a su oreja y le dije que me pasara su teléfono, me sorprendí a mi misma, pero entre el alcohol, que nos habíamos puesto una raya de coca y lo cachonda que estaba, y pensando que luego lo mismo no le vería dentro de la discoteca me llené de valentía. Él me lo dio sin pensarlo, le escribí hola en el whatsapp para que tuviese mi número y volvimos hacia el grupo. Le conté a Laura que le había pedido el número al chico alto moreno, o al dominicano como Laura le había llamado, aunque no tenía acento pero parecía ser dominicano en cuanto al físico. Laura alucinó comportamientos así eran de ella cada fin de semana que salíamos. Recuerdo un fin de semana que fuimos solo las chicas a una discoteca y al salir ella estaba follando con uno en el coche de Mery, la única que tenía carnet. Y mientras ella acababa las demás fuera del coche esperando y escuchando sus gemidos y viendo como se movía el coche.. Me preguntaba que si le iba a poner los cuernos a Adrián, y yo la decía que no sabía que estaba muy cachonda y que no me podía aguantar. Ella seguía alucinando conmigo..

Llegamos hacia nuestro grupo, Adrián estaba preocupado, llevábamos cerca de 40 minutos desaparecidas. Él no era demasiado celoso pero entre que por primera vez le había rechazado para irme a follar con él, y que me veía bastante borracha estaba algo enfadado y distante. Eran aproximadamente las 3 de la mañana cuando entramos a la discoteca, había muchísima gente y yo iba agarrada a Laura, en un momento dado y en la entrada empujé a Laura y nos separamos del grupo perdiéndonos entre la multitud hacia un jardín que tenía la discoteca con carpas donde también había djs, como en la sala principal donde se habían quedado Adrián y el grupo. Laura sorprendida me decía a gritos por la música que que hacía, y yo bailaba vacilándola y riéndome. Me empezó a vibrar el móvl en el pantalón y era Adrián, decidí no cogerlo. Nos fuimos a un sitio más tranquilo y la dije a Laura que no sabía que me pasaba que estaba muy caliente y que no dejaba de pensar en Fer. Me conecté al whatsapp y tenía varios mensajes de Adrián preguntando que donde estaba, y de mis amigas Mery y Candela que se habían quedado con el grupo. No me metí ni en las connversaciones, en las que tenía mensajes, lo vi desde fuera y directamente escribí a Fer. No tardó ni 5 segundos, parecía que me esperaba, me dijo que estaban en una de las carpas, y nos fuimos Laura y yo hacia ellos.

Encontramos rápido a Fer y sus 4 amigos, bailábamos pedíamos copas, y nos lo pasábamos muy bien con ellos, tonteaba mucho con Fer, me besaba el cuello y yo estaba que reventaba de lo mojada que estaba, en el móvil se acumulaban las llamadas perdidas de Adrián y del resto del grupo, también en el móvil de Laura, la cual me decía que no podíamos estar sin cogerles el móvil, y yo la decía que por favor no cogiese ninguna llamada. Ante el temor a que llegase Adrián a la carpa y me cortase el rollo con Fer, le dije que si salíamos fuera. Salimos los cinco chicos, Laura y yo al parking hacia su coche donde tenían la bebida, allí me sentía más segura, entre copas y chupar mdma me empecé a enrollar con Fer delante de todos, nos besábamos muy apasionadamente, a unos metros de los demás. Una de las veces entre beso y beso, le dije que si el coche era suyo que porque no nos ibamos a un sitio más tranquilo. Me dijo que no era suyo pero que su amigo se lo dejaba fijo, se acercó a pedirle las llaves y mientras yo me acerqué a Laura a decirla que me esperase con los demás que me le iba a follar. Al momento vino y me hizo el gesto de que me montase que nos íbamos. Monté en el asiento del copiloto y nos fuimos.

No resistí para llegar a un polígono cercano a la discoteca que estaría a 5 minutos, y mientras conducía me agaché y le empecé a pajear y a chuparle la polla. Me sabía riquísima, tenía un grosor mayor que el de Adrián, y el tamaño era parecido.. Al momento paró y nos pasamos a la parte de atrás, allí comenzamos a darnos unos morreos increibles con lengua, mientras el me iba metiendo mano y tocando mi clitoris, yo estaba empapada, sentía incluso vergüenza de lo mojada que estaba, porque parecía que me había meado, pero no pareció importarle porque al poco tiempo de estar tocándome el coño, se agachó y me empezó a hacer unas lamidas descomunales en el coño y en el culo. Estaba caliente como nunca, me giré y me puse en posición invertida hacia él para hacer un 69, eran una locura los gemidos que uno y otro nos dedicábamos.

- "Fóllame por favor, follame ya"

Le grité sacándome su polla de mi boca y mientras él lamía mi clitoris.

Se quedó extrañado, porque no le había dado condón ni le había dicho que se lo pusiese, pero me puse sobre él directamente y empecé a cabalgarle, el me agarraba de la cintura y me lamía las tetas y me besaba en la boca. Nos tiramos unos cinco minutos así y de repente me dijo que se corría que no podía más, me saqué la polla del coño me agaché y lamiéndole la polla me tragué una buena ración de leche que salía con mucha fuerza. Le dejé la polla sin una sola gota de leche. Algo que habitualmente hacía con mi novio.

Nos quedamos relajados y sudando desnudos durante un par de minutos, esperando que entrase algo de aire por las ventanillas que él había abierto ante el calor de la noche y de la follada que habíamos pegado.

Volvimos ya más tranquilos al parking de la disco. Allí seguía Laura con los amigos de Fer. Me preguntó que tal había ido y la hice un resumen, ante la mirada sorprendida de ella. Decidimos entrar, llevábamos casi 2 horas desde que habíamos entrado con Adrián y los demás y localizar al grupo, aun con el enfado que tendría Adrián pensé, pero estaba borracha y relajadísima. Me regañó se enfadó pero a la hora o así ya estaba bastante menos enfadado, me inventé que nos habíamos encontrado con otras amigas y que habíamos descuidado los móviles.

Salimos de la discoteca cerca de las 6:30 para irnos a casa, Adrián me había dicho que quería irse conmigo para follar antes de irnos a algún sitio, pero le dije que estaba agotada. El no podía dar crédito porque no le solía negar una follada nunca. Llegué sobre las 7 ya amaneciendo y no me podía dormir pensando en el polvo que había echado con Fer. No había probado otra polla nunca que no fuese la de Adrián y ahora le había puesto los cuernos con un tio que me sacaba bastantes años y que me ponía muchísimo. No estaba arrepentida, y además pensar en la situación me ponía muy cachonda. Había despertado en mi una Sara que nadie conocía, ni yo misma..