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Soy la esclava sexual de otro (parte 1)

Luis Raul le prometió fidelidad, pero la distancia y la presencia de Darío probaron que su voluntad era más frágil de lo que creía. En la oscuridad del cine y la privacidad de un hotel barato, la promesa se rompió, dando paso a un juego de poder donde ella descubrió que prefería ser su perra.

Prizila Gaztin40K vistas8.3· 17 votos

Lo que les contaré a continuación sucedió cuando llevaba 3 años de noviazgo con Luis Raul, fue en un periodo donde en la universidad por el programa que manejan debía irme de intercambio a otra ciudad por medio año. Ha dicha ciudad la llamaremos " la ciudad del chorizo", por lo que dejaría de ver a mi novio y no podría probar a diario su deliciosa polla ni sabrosa leche que siempre dejaba en mí; él siempre ha sido magnífico en la cama, una bestia, un demoledor. Mi vagina sabía que con él podía tener las folladas suficientes, lo amaba bastante, pero desgraciadamente soy una puta sin remedio y ya había sido follada por varios hombres, poniéndole los cuernos a escondidas, tratando en todo momento, que no se enterar de lo zorra que soy; sabía que estaría lejos de él pero esta vez quería ser diferente, quería serle fiel al hombre que me había dado las mejores folladas de mi vida, él no merecía tener a una perra como yo,así que por él decidí cambiar; esto duró los primeros meses hasta que conocería aquí al que desestabilizó mi sistema de putería y todo por no follar a diario.

Corría el mes de octubre faltaban 3 meses más para que el programa de intercambio terminara, aunque hace 1 mes Luis Raul vino a visitarme y darme la Leche que tanto tiempo me guardó, lo extrañaba bastante, tanto que me tratara como su reina y como su perra a la vez, lo único que podía hacer era llamarlo por las noches y masturbarnos por videollamada a distancia, me mantuve fiel hasta que mi vagina me comenzara a traicionar, marcando el inicio de una puta desbocada, sin jinete que no pararía hasta probar cada polla que apeteciera; una tarde mientras hacía mi tarea recibí un WhatsApp de un amigo de mi Universidad del centro de la ciudad, su nombre Dario era un tipo amable, muy amigable de complexión delgada, alto de 1.80 metros, cabello rizado; hacia tanto que no platicábamos que olvidé mi tarea y me dio avisó que vendría a visitarme, cosa que me puso muy feliz ya que casi no tenía muchos amigos aquí, a excepción de las roomies con quien vivía, así que quedamos de vernos al día siguiente en el centro para salir a dar una vuelta, conociéramos el lugar y comiéramos (aunque no sabía qué eso incluí su polla) me preparé para dormir, sabiendo que al día siguiente sería un buen día de excursión.

Por la mañana me alisté para salir, me vestí con unos jeans de color azul que hacían ver mi trasero muy paradito, me puse una playera negra pegada notándose claramente mis grandes senos, me maquille usando un labial rojo intenso y me fui en dirección a buscar a mi amigo, llegué 10 minutos tarde al lugar de encuentro por lo que lo busqué sin éxito hasta que escuché la voz de Dario; al voltear pude notar que se miraba bien llevando puesto una playera roja el cual a pesar de ser delgado se le marcaba bastante su abdomen, unos jeans pegados que claramente se podía notar un buen bulto en él y una sonrisa encantadora que hacía que mis senos reaccionarán al mirarlo. Estuvimos paseando por el centro, fuimos algunos museos al igual que un jardín botánico que cuenta la ciudad, durante todo el tiempo Darío no dejaba de chulearme las nalgas (las cuales él decía que eran su fantasía) no me dejaba de mirar los senos que eran sumamente notorios, de vez en cuando me acariciaba el cabello y me sonreía con mucha frecuencia, yo sabía perfectamente que le gustaba, pero aún él no me lo hacía saber; fuimos a comer y antes de llegar al restaurante recibí una llamada de mi novio Luis Raul; contesté muy felizmente la llamada saludando a mi novio, le dije que estaba con mi amigo Darío, por lo que él siempre lindo conmigo me dijo que más tarde me llamaría para que pudiera divertirme (Luis Raul siempre fue super lindo, por eso luego me doy de topes por todo lo que le he hecho) me despedí de él y seguí caminando al restaurante con Darío; llegamos al lugar pero pude notar que él estaba enojado, a lo que le pregunté en varias ocasiones si tenía algo o porque esa cara por lo que me dijo:

DA: No, nada, pero me molesta tanto que hables con tu novio estando conmigo…

YO: ¿Perdón? Tranquilízate,eres mi amigo y tengo novio así que eso de que me celes está muy mal, ok?…

DA: No puedo tranquilizarme porque tú me gustas. Yo vine hasta acá solo para estar contigo y demostrarte que me gustas, que quiero algo contigo…

Yo: Espera, espera… Yo amo mucho a mi novio y no pienso dejarlo así que olvida eso de que quieres una relación o algo conmigo me halaga que te guste pero no puedo ofrecerte otra cosa…

Darío se quedó mirándome y se agachó, pude notar que comenzó a llorar y me quedé desarmada por la situación, el momento me incomodaba bastante ya que parecía un niño chiquito que le acababan de romper una ilusión, aunque sus palabras me hicieron vibrar, mi objetivo era comportarme a la altura.

Yo: Dario ya encontrarás a alguien con quien estar y amarte tal como eres, no puedo hacer más que regalarte mi amistad…

DA: Es que yo quiero que seas tú, no sabes lo que he pasado, he esperado a la chica perfecta y ahora que por fin la conocí ella me rechaza. Eres para mí una mujer increíble, hermosa y muy sexy…

No puedo negar que escuchar a Dario halagarme, me encantó y comenzó a excitar pero no podía darle entrada, tenía un compromiso más que con Luis Raul era conmigo de dejar de seguir engañándolo, no puedo negar que deseaba comentar una travesura, al final nadie sabría de ella, pero debía ser fuerte ante mi perverso deseo.

Yo: Mira Darío discúlpeme si te dije algo para que se malentendieran las cosas pero mi amistad es lo único que te puedo ofrecer…

Él ya no me contestó, comenzó a ser muy cortante cada que le preguntaba algo así que trate de hacerle reír en mi último intento por no dejarlo solo, poco a poco comenzó a ceder hasta llegar al punto que me dijo que fuéramos al cine, él comenzó a ver a otras mujeres e inclusive en la fila de las palomitas le pidió el número a una, me sentí feliz por él, pero no sabía que estaba por esperarme en la sala, entramos a ver una película de terror (ya que son mis favoritas), entramos a la sala, solo había 2 parejitas y nosotros, mientras empezaba Darío y yo platicamos cosas banales, las luces se apagaron, comenzando a rodar la película, al cabo de una media hora Darío colocó su mano tras de mí por lo que mi reacción fue repegarme cerca (aclaró aún como amigo) de pronto, noté que en las filas delante a nosotros una de las parejas más jóvenes se estaban besando muy apasionados; le dije a Darío y nos causó risa. De repente la chica se recogió el cabello y se inclinó, acción que reconocí de inmediato pues la chica claramente le estaba chupando la polla a su novio (quiero pensar que era su novio) a lo que me quedé impactada y excitada por un momento.

Darío empezó a querer fisgonear, por lo que le dije que los dejara en paz; la segunda parejita también se encontraba besándose para después notar que la chica se levantó y se sentó en su novio (quiero pensar también que lo era) y daba pequeños saltos concluyendo que se estaba encajando la polla de su novio; yo no daba crédito a lo que estaba pasando. Darío me miró y se rió cuando de pronto intentó besarme, a lo que lo rechacé volteándome pero no pasó ni dos minutos y nuevamente lo intentó, lo volví a rechazar, hubo una tercera vez de intento pero cambió su táctica y lo hizo quitando su brazo detrás de mí, se recargó en mi hombro volteando a verme para dar inicio a darle besitos a mi cuello; me pasmé, me bloqueé de inmediato, pues justo en ese lugar de mi cuerpo es donde cualquier hombre puede hacerme suya en un santiamén. Darío notó que no dije nada y aumentó los besos para después deslizar su lengua por todo mi cuello llevando su lengua por detrás de mi oreja, estaba perdida; mi vagina comenzó a emanar un calor de lujuria, el cual yo ya reconocía y ella pedía ser tomada de una vez. Por inercia, sin más pudor y por instinto busqué su polla por encima de su pantalón, pude sentir un trozo de carne más grande que la de mi novio, pero muy delgada,el comenzó a masajear mis senos, no sé en qué momento pasó de ser cine familiar a cine para adultos ya que la primer pareja prácticamente ya se encontraba follando sin más pudor. Yo ya me encontraba súper excitada,así que busqué los ojos de Darío y le sonreí de manera pícara a lo que él me devolvió la sonrisa, así que me acerqué a su boca y comenzamos a darnos un caliente, rico y sensual beso (el tipo no era tan malo pero yo soy una Diosa para besar) comencé a masturbarlo por encima del pantalón, él empezó a acariciarme la vagina por encima del mío, estaba caliente y quería polla… acababa de faltar a mi promesa pero ya estaba aquí metida en eso. Me dispuse a disfrutar lo más que pudiera, le bajé la bragueta, buscando a ese nuevo amigo que deseaba poseer, encontrándolo de manera inmediata, el cual ya se encontraba muy caliente y bastante mojado.

Darío estaba super húmedo del calzoncillo, por un momento hasta creí que ya se había venido, pero no, él estaba hecho una espada, duro y muy paradito, seguí besándolo, me separe de él, le pedí que se bajara el pantalón, así lo hizo, a pesar de estar a oscuras pude apreciar por primera vez su deliciosa polla que estaba súper húmeda, ya no cabía la razón en mí, volteé a ver a las demás parejitas y seguían en lo suyo. Tomé con mi mano su polla descubriendo la cabeza de su polla me acerqué y comencé a lengüetear el orificio de su trozo, con la otra mano le masajeé los huevos que de inmediato supe eran grandes, me separé un poco y lo miré, le sonreí paea de un bocado me la metí toda a la boca, comenzando a chuparle su trozo una y otra vez; él cómo podía me pellizcaba los pezones, empecé a babearle su polla bastante, la saqué mi boca y comencé a chuparle sus huevos uno a uno, Darío estaba muy excitado que no dejaba de regalarme los jugos que su polla generaba, así estuve durante 10 minutos, mi idea solo era chuparsela solo por el mal rato que le hice pasar, esperaba que para él fuera suficiente, mientras las parejitas seguían en lo suyo yo me levanté la playera, me quité el sostén para después me arrodillarme ante Darío y le comencé a hacer una rusa y de vez en cuando se la chupaba, él no podía más con lo que le estaba haciendo y apretó sus labios para evitar gemir y así por fin me dio su leche, no daba crédito a la inmensa cantidad que era, así que traté de tragarme toda sin desperdiciar una sola gota, ya que a pesar de todo había sido muy lindo conmigo en el día. Le limpié los restos que le sobraban en su polla y de sus huevos, lo dejé besarme los senos y me volví a arreglar para después darle una beso con sabor a su rica leche, cosa que no le importó, me senté nuevamente a su lado, arreglandome y le dije:

Yo: Espero que te quedaras contento con lo que hice,ya que solo será esta vez, es mi pago por ser tan lindo este día conmigo, de nada…

Él no dijo ni una palabra, y yo me senté a seguir viendo la película, para eso las parejitas parecía que también habían terminado su labor. Terminó la película y Darío me dijo que fuéramos al hotel donde se hospedó, me negué rotundamente pero él no dejó de insistir, de pronto se acercó a mí y nuevamente me comenzó a besarme el cuello, mi vagina estaba por traicionarme nuevamente pero reaccioné en mi último intento de controlarme, me molesté bastante con Darío por la acción para bajar mi temperatura, el no contestó así que comencé a caminar dejándolo en la salida del cine. Cuando iba a tomar un taxi Dario me alcanzó me pidió disculpas y me dijo:

DA: Sé que no quieres nada conmigo pero al menos déjame pasar una noche contigo…

Yo: Espera, espera, no soy una puta como para que intentes convencerme así que déjame en paz…

DA: No, no pienso eso de ti pero quiero al menos intentar complacerte,aprovecha que ahora estás lejos de tu novio, yo no pienso irle a decir, créeme que para mí, eres la mujer perfecta, eres hermosa, sexy, tienes unos senos y culo preciosos, me encanta tu trasero, eres muy inteligente y además me imagino que has de ser una dinamita en la cama…

No podía aceptar a lo que estaba escuchando y me volví a negar cuando de repente me dice:

DA: ¡Por favor, Prizila! ¡Tan solo mira cómo me tienes! Ya estoy súper duro de solo estar a tu lado…

Eso me hizo perder la cordura, le miré la polla y efectivamente estaba nuevamente erecto. Tomé aire, respiré y con la calentura ya por desbordar, abrí la puerta del taxi y subí sin comentar más, dejando detrás a Darío con toda su rica erección, en el camino llamé a mi novio (Luis Raul) para contarle lo sucedido (excepto lo de la chupada) el trato de consolarme ya que me puse a llorar, en verdad quería ser follada pero ya no quería fallarle a Luis Raul; colgué la llamada y de pronto mi vagina controlo mi sistema por completo, no podía dejar de pensar en la polla de Dario, ni en su leche mucho menos en la ganas que tenía de ser follada (que tanta falta me hacía) mi cabeza me jugó a mal, sabía que Luis no se enteraría jamás, sabía que si hacía esta travesura solo sería en dicho lugar, así que le mandé un mensaje a Darío pidiéndole la ubicación de su hotel, le pedí que comprara condones y chocolates colgándole inmediatamente; le pedí al taxista que cambiara de rumbo llevándome al hotel donde Darío ya me estaba esperando.

Era un hotel llamado "La Gloria" cerca de la estación de autobuses. A la vista se notaba bastante regular pues lugar solo era para lo que es, follar. Darío ya me esperaba en el lobby, me miró con esa sonrisa cínica y burlona de victoria, pero no sabía que yo sería la que me lo follaría a él, ya necesitaba una polla con urgencia, por ello le daría la oportunidad al final pues ya se la había chupado ¡qué más daba! Ya no importaba si me follaba.

Subimos al cuarto piso en la habitación 405, entré y observé un cuarto bastante simple, puesto que sólo servía como hotel de paso, se podía ver al fondo el baño, un jacuzzi regular, un potro del amor, al igual que un sofá para 2, una cama Kingsay que se notaba bastante cómoda, así que ahí estaba yo… fallando a la promesa que hice para Luis.

Comencé a calentar mi vagina para la acción, ya no podía evitarlo más, era una puta, así seré siempre y me encanta. Jamás creí poder dominar a tantos hombres teniéndolos a mis pies, dentro de mí y haciendo lo que les pida.

Darío comenzó a abrazarme por la espalda para inmediatamente besarme el cuello lengüeteandolo de arriba abajo, hasta llegar a mi oreja la cual mordió tiernamente, di un paso hacia atrás y pude sentir su polla pegandola a mi espalda, por la diferencia de altura entre él y yo, sentía que me atravesaría el pulmón, el roce de su lengua me estaba controlando por completo, mi vagina empezó a mojarse cada vez más; pasó sus manos al frente comenzando a masajearme los senos y después meter su mano por debajo de mi playera, tocando mi piel, ya era suya y con eso me empezó a dominar la calentura así que procedí a darme la vuelta para mirarlo y luego besarnos de forma tan caliente y sensual. Comencé a masajearle los huevos por encima del pantalón, él continuó en lo suyo con mis senos, busqué su cinturón y su bragueta, me deshice de ellos para bajarle el pantalón dejándolo en calzoncillos, le quité la playera y él me quitó la mía. Lanzó mi brassier a un costado de nosotros e inició a desabotonarme el pantalón, dejándolo caer al suelo. Él quedando en calzoncillo y yo en braga nos seguimos besando mientras juguetebamos con nuestras lenguas, saboreadonos, al mismo tiempo dándole clases con mi magnifica lengua; me acercó suavemente a la cama donde ambos caímos para seguir con un rico faje, con él encima de mí yo automáticamente abrí mis piernas para sentir el roce de su trozo pues aún ambos estábamos en ropa interior; comenzamos a fajar de una forma tan feroz que empezó embestirme así, podía sentir su dura polla queriendo meterse en mí, pero nuestra ropa interior aún están de por medio, bajé mi mano para tratar de liberar su exquisita polla, mi mano inmediatamente fue sujetada por Darío quien me miró y me dijo que esperara un poco más, así que bajó a mi vagina besándome los senos, mis pezones, mi vientre y con sus dientes me quitó las bragas que ya estaban súper húmedas, las olió y comenzó a masturbarse frente a mí, me vio inclinándose ante mi vagina, podía sentir su respiración, estaba perdida, comenzó a lamer los labios de mi vagina de un lado a otro, para después, comenzar a lamer mi clítoris de una forma tan rica que provocó que me viniera en su boca, acto seguido, comenzó a meterme 2 dedos recibuendolos de maravilla, comenzó a bombearme rápidamente lo que provocó que me viniera sin detenerme, estaba sin control, comencé a gemir más y más, por lo que dejó de importarme si mis gemidos eran escuchados, yo deseaba sentir su polla, se lo aclamaba y él comenzó a decir:

DA: ¿Qué pasa perrita? ¿Verdad que te encanta lo que hago? ¿Me darás la oportunidad entonces? sino puedo ser tu novio, déjame ser dueño de tu vagina y tu boquita. Quiero que seas mi perra, cada que te pida que follemos lo harás ¿Está claro gatita?

Yo: ¡Sííííí! Mi amor. Seré tu perrita, anda dame polla quiero que me la metas, por favor. Siento no haberte dicho que sí antes, mi vagina y mi boca serán tuyas, yo siempre será tu perra, quiero que me folles ya…

DA: Muy bien dicho perrita, te follaré como se debe, se nota que estás hambrienta de carne y aquí tengo tu buen trozo, perra…

Estaba perdida, claramente mi vagina me traicionó, solo quería ser embestida por ese magnífico hombre que tenía un sable por polla, así que se bajó los calzoncillos, noté su rica polla con todo y huevos, se veían exquisitos, inmediatamente los busqué con mi mano para masajearlos y comenzó a acercarlo a mi vagina para que se metiera en mí de una buena vez, sacó uno de los condones y se lo puse, después Dario colocó su polla en la entrada de mi vagina, la cual ya emana un buen calor, su trozo ya chorreaba líquido que comenzó a escurrir por mi vagina y mi culo, postró su polla en mi zorra y la dejó ir con fuerza, haciéndome gemir inmediatamente como la perra que él quería que fuera, inició con un bombeo era tan feroz que su polla parecía arder, no detuvo sus embestidas, se levantó un poco abriéndome más las piernas y siguió hundiendo su polla con mayor fuerza, comencé a venirme otra vez, incluso comencé a babear, estaba extasiada, su polla me navajeaba la vagina de una forma descomunal, por lo que mis gemidos estaban sin control.

Bajo mis piernas y me sacó su polla, me pidió que me levantara y me llevó al potro del amor que estaba frente al espejo, antes de llegar me besé con él quitándole el condón ya que necesitaba sentir su trozo sin nada que interviniera así como debe ser; dejamos de besarnos y de manera brusca me giró me puso en cuatro, inclinando mi espalda, chocando mis senos con el potro, el abrió un poco sus piernas y se inclinó detrás de mí, sin pena me dejó ir nuevamente su trozo en mi vagina, por fin pude sentir el roce de su polla contra mi vagina, inmediatamente me abracé a su trozo con mi zorrita para que no se escapara de mí, él comenzó a nalguearme una y otra vez diciéndome:

DA: Me encanta tu culo perra, estas súper nalgona, tienes un buen culo que tu novio no sabe aprovechar, lo bueno que a partir de hoy soy el nuevo dueño, haré uso de él a mi conveniencia…

Darío siguió dándome nalgadas y llamándome "perra" y él sabía que me excitaba bastante, me empujaba hasta las costillas de lo duro que me estaba embistiendo, cosa que provocó que me viniera de jueva cuenta en su polla, así siguió por 5 minutos para después sacármelo y cambiar de posición sentándome en la parte baja del potro acercándome su polla en mi hábil boca, inmediatamente sostuve sus huevos y polla los masaje, de un trago devoré la polla que esaba destrozandome hace unos segundos, lengüeteando la deliciosa punta de su carne sin piedad, logrando me regalara bastante de ese líquido que emanaba su polla; lo seguí másturbando co mi mano mientras le devoraba los huevos uno a uno, se la chupé por 5 minutos hasta que me levantó, me llevó al espejo, se colocó detrás de mí, abrió mis piernas un poco me inclinó y volvió a meterme su polla, jalandome del cabello para sostenerse, bombeandome agilmente mientras lo veía como poseía mi cuerpo, gemía y gemía; metió sus dedos a mi boca y comenzó a lamer otra vez mi cuello apasionadamente traté de moverme para que no me dejara marcas, pero era inútil, el cabrón ya estaba súper pegando a mí, provocandome que me viniera otra ves, asi siguió embistiendome por 10 minutos, sacó su polla, me tomó de la mano y me llevó a la orilla del jacuzzi, se metió invitándome a que lo montara en el agua, sin protestar me acerqué sentandome en él teniéndolo de frente, sumergiendo su polla nuevamente en mi vagina, lo comencé a cabalgar y podía escuchar como cada embestida abría la llave del agua, comenzó a abrirme las nalgas lo que provocó que mi ano sintiera el roce del agua estallando de excitación viniendome nuevamente, mantuve el ritmo por varios minutos, solo escuchaba su gemir y el mío, controle cada una de las embestidas, podía sentir como su polla chocaba fuertemente con mi vagina, no duramos mucho en esa posición, por lo que me di la vuelta y al seguir alabando mi trasero decidí darle una pequeña exhibición, me senté en su polla otra vez, pero dándole la espalda haciéndome un poco hacia delante para que pudiera ver como su polla era devorada entre mis nalgas, él comenzó a gemir más y más, cosa que me excitó bastante, le comencé a dar sentones con más fuerza para sentir como su polla trataba de controlar la leche que ya tenía lista para alimentarme, aumenté más el ritmo para que de pronto gritara que se venía, me senté en él para que se viniera en mí al fin pude sentir toda su leche dentro, ambos gemimos de lo rico que estábamos disfrutando, quedándonos así por un par de minutos en esa posición, me levanté y giré, él salió un poco del jacuzzi sentándose a la orilla, me arrodillé mientras admiraba un poco su polla y poder lamer los restos de semen que aún salían de ella, masajeé sus huevos con mi lengua, subí y le di unos besos súper calientes cuando aún él seguía sacando leche, se la volví a chupar para limpiarlo, metiéndome al jacuzzi para refrescarme un poco.

Mi vagina vibraba de felicidad, tanto tiempo sin ser follada que ya extrañaba la sensación de sentir como la leche, salí del jacuzzi y me senté en la orilla contraria a Darío, podía sentir como su semen salia y caí entre mis nalgas, me levanté y me fui a limpiar, para cuando regrese Darío estaba durísimo otra vez,no había pasado ni 15 minutos y ya tenía su polla dura en su mano golpendo contra su palma, me excité de inmediato,así fui a chuparsela lamiendo salvajemente sus huevos y su tronco, derrepente mi teléfono comenzó a sonar, dejé a Darío en la cama y era Luis Raúl -No puede ser- dije, así que inmediatamente le contesté, acto seguido Darío me llegó por la espalda y me abrazó, comenzó a masajearme los senos y a succionar mi cuello, el cabrón no tuvo respeto alguno aunque estaba hablando con mi novio, me lengüeteó el cuello y ya era suya otra vez, yo seguía hablando con Luis tratando de no gemir, hablando muy pausado, Darío me arrojó a la cama, me abrió las piernas y comenzó a bomberame salvajemente,se podía escuchar como su polla salpicada nuestros jugos en cada embestida, me estaban ahogando los gemidos, osa que provocó me comenzara a venir nuevamente; Dario siguió follandome como su perra, él comenzó a decir que se venía, saco su polla de mi vagina llevándola hasta mi boca pero por el apuro y adrenalina terminó dejándome toda su leche en mi cara, la cual me escurrió por todos lados, todo ello aun hablando por teléfono con Luis, Dario acercó su polla aún con restos de semen a mi boca y me la metió, sumergiéndomela toda sin dejar algún centímetro fuera, Luis comenzó a preguntar qué eran esos ruidos que claramente había escuchado a alguien, por lo que rápidamente saqué la polla de Darío de mi boca, escurriendome la poca leche que quedaba en mi labios cayendo en mis senos, solo pude contestar a Luis Raul muy pronto que estaba cenando, por lo que me estaba costando contestar fluidamente (no menti, estaba cenado la polla de Darío), por lo que se despidió de mí y por fin pude soltar un gemido de alivio, miré a Darío y le volví a limpiar la polla para después ir al baño a refrescarme, follamos 2 veces más, en el resto de la noche para después quedarnos profundamente dormidos.

Al siguiente día fuimos a desayunar a una cocina económica y lo acompañé a la estación de autobuses, no sin antes chuparselo en los baños de la cocina económica dejándome la poca leche que le sobraba en mi boca; salimos del lugar y por fin lo dejé en la estación, nos despedimos dándonos un rico beso de lengua y antes que Darío se fuera le dije.

Yo: Esto se queda en esta ciudad y ya, cumpliste tus ganas de follarme, quiero que te quede claro esto, no volveremos a follar, no quiero fallarle más a mi novio, así que lo que pasó esta noche, se queda aquí y nadie debe saberlo, consigue una novia o lo que sea, porque yo seré solo tu amiga, ¿te quedó claro?…

DA: Ok, ok. Trataré de hacerlo, mi amor, pero no te aseguro nada. Créeme que lo intentaré…

Darío se despidió dejándome muy feliz por la noche tan caliente y sexual que me regaló pero esto apenas sería la primera parte de este maravilloso encuentro, ya que a mi regreso a la universidad mi vida cambió por completo (discúlpame Luis, me encanta la polla ajena)…