Xtories

Por fin consigo follarme a mi compañera de trabajo

Sabe que ambos tienen pareja y que el riesgo es real, pero la tentación de tocar a Cristina en el parking de la empresa es más fuerte que la lealtad. Esta noche, la oficina se vacía y las reglas cambian.

Pedro36K vistas9.3· 17 votos

Todo comenzó cuando decidí cambiar de empresa.

Resido en una localidad próxima a Barcelona y trabajo en una de las mayores consultoras del país. Me llamaron de una de las empresas del mismo sector para ofrecerme un puesto mejor remunerado y decidí cambiar de compañía.

El momento de tener que decirles a mis compañeros y jefe que me iba fue complicado, pero sobre todo me costó decírselo a mi compañera Cristina, con la que tenía desde hace tiempo un tonteo importante. Cristina es 4 años menor que yo, tiene 28 años, morena, alta, bastante guapa de cara y con un culo espectacular. Si bien sus pechos son de tamaño normal, a mi me gustan algo más grandes, su culo era brutal. Se notaba que iba al gimnasio todos los días y que se machacaba para tenerlo bien duro y bien puesto.

Al comentarle que me iba, me dijo de tomar una cerveza despues de salir de trabajar, por lo que quedamos así. Subí a mi sitio (trabajamos en plantas distintas) y ya no pude nada más que pensar en que podría pasar con ella después del trabajo. Realmente hasta ese momento habíamos tenido algo de tonteo, hablábamos un poco por whatsapp y en la oficina, a veces me tocaba un poco el brazo y esas cosas, pero no más allá. Es importante aclarar que ambos tenemos pareja. De hecho, sé que ella está muy enamorada porque siempre habla de su novio y me cuenta cosas de él. Yo, por mi lado, la verdad es que también estoy bien con mi pareja. Llevo 5 años con ella y la verdad es que es buena chica, pero es cierto que en la cama me falta un poco, no es tan abierta como me gustaría y eso a veces me desespera, sobre todo el hecho del sexo oral, si bien es cierto que lo hace, creo que le falta un poco de ganas a veces por no hablar de llegar en su boca, que es algo que me tiene loco y que ella no me deja hacer. Por lo tanto, cada vez que hablo con Cristina solo pienso en besarla, cogerle ese culazo y follarmela para llegar en su cara…. Por donde iba, solo podía pensar en Cristina y en si podría pasar algo esa tarde.

A las 6 en punto, baje a la entrada para reunirme con ella. Ya casi me dolía la polla de tenerla dura todo el día pensando en Cris. Me recibió con una de sus sonrisas, esas que me echa a veces y con unos ojos que me dan la sensación que me invita a hacerle de todo….

Nos fuimos a un bar a tomar unas cerveces y el tonteo fue en aumento. Se sentó al lado mío y cada vez estaba más cerca, casi susurrándome al oido. Me puso la mano en la pierna y tenía la polla a punto de reventar. Sin duda se dio cuenta de mi erección ya que era más que evidente y por si hubiera sido por mí, la habría follado en esa misma mesa delante de todo el mundo. Con eso nos dieron las 10 hasta que me dijo que se le hacía tarde y que se tenía que ir. Le dije de acercarla a su casa en coche y aceptó por lo que fuimos al parking donde suelo aparcar. Pasamos por delante del vigilante y nos fuimos a la segunda planta a por el coche. Al llegar, Cristina me dijo de meter el maletín del portátil en el maletero, por lo que se lo abrí y al meterlo ella me puse por detrás de ella, acercándome a su culito. Ella debió notar sin duda mi polla, aun dura de las conversaciones que habíamos tenido, ya que sonrío, se dio la vuelta y me miro a los ojos como una autentica zorra. Entonces me dijo: “Necesito una polla distinta a la de mi novio”. En ese momento no pude aguantar más, me lance a comerle la boca, nuestras lenguas se entrelazaron y comenzamos a tocarnos con ansia. Le abrí la blusa y le besé el pecho, por encima del sujetador y apretando esas tetas mientras ella suspiraba de placer.

Me dijo: “hazlo rápido que puede venir el vigilante”. Así que directamente de dí la vuelta, le baje la faldita que llevaba y me escupí en la mano. Le aparte el tanguita (madre mia, que tanguita, tendré que comérmelo así como su coñito más de cerca en otro momento) y le mojé con mi saliva su coñito. Me di cuenta de que ya antes de tocarla con mi mano estaba totalmente empapada. Me abrí el botón del pantalón y me saque la polla. La tenía a reventar. Se la metí de un solo golpe…..

UFFFF gimió Cristina.

Empecé a bombear rápido, no teníamos mucho tiempo, por lo que tenía que darla duro para acabar lo antes posible.

Cristina: “Cabrón, esto es justo lo que necesitaba, un buena polla que me haga correrme como la putita que soy”.

Yo: “si que eres una buena putita, querías una polla distinta a la de tu novio, pues ya la tienes guarra, te voy a follar muchas más veces”.

Cristina: “así así, dame más duro, cogeme el pelo y tira, métemela hasta el fondo cabrón, quiero sentir tu polla en mi coñito y que te corras en mi cara”

UFFF...eso me volvió loco. Pensar en correrme en esa carita...con esa sonrisa que pone Cristina…. Casi me corro solo de pensarlo...

Yo: “que putita eres, me encanta”- le decía mientras la agarraba del pelo con una mano y del cuello por el otro, sin parar de penetrarla desde atrás – “quieres mi leche guarra? Quieres que me corra en tu en tu carita?”

Cristina: “si cabrón, quiero que te corras en mi boca y no pienso dejar ni una gota cabrón, eso seguro que no te lo hace tu novia”

Que mencionase a mi novia ya fue demasiado, notaba que iba a llegar, así que le dí un cachete fuerte en el culo, ya me daba igual el vigilante y todo el mundo, solo quería darle mi leche a esta puta, así que le dí la vuelta y se puso de rodillas y abriendo la boca, cogió mi polla con sus manos y me ordeñó hasta que empecé a escupir semen en su cara y en su boca, 4 chorros brutales que la mancharon la boca, la cara y el pelo.

Yo: “me corroooooooo putaaaaaa”

Me comenzó a limpiar la polla, asegurándose de no dejar ni un resto sin tragar. Esta pedazo de guarra me tenía loco.

Entramos al coche, ya que se hacía tarde y no queríamos que su novio sospechase nada y se limpió con unas toallitas que traía la cara y el pelo.

La deje en su casa y al llegar a la mía, saludé a mi novia al entrar y me fui directo a la ducha.

Al rato me llego un mensaje de Cristina: “Me ha encantado que te corrieras en mi cara. Ya verás la próxima semana que me quedo sola en casa lo que te voy a hacer…..jajaj”.

Se me puso la polla dura al segundo.

Continuará.

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