Una novia dominante (6)
Isa llegó a casa con la intención de presentarse como la novia perfecta, pero su verdadera naturaleza dominante no tardó en salir a la luz. Lo que comenzó como una cena tranquila se convirtió en un juego de poder donde el padre, lejos de ser un espectador pasivo, tomó las riendas con una ferocidad que dejó al resto de la familia sin aliento.
Una novia dominante 6
El resto de la semana pasó sin demasiada cosa que contar. La mañana siguiente a ir de comprar mi madre vio divertido que me pusiese el tanga nuevo con el que mi padre se la había follado toda la noche. Así que fui a clase con un tanga lleno de la leche de mi padre, cosa que a Isa le encantó y aplaudió la idea de mamá.
Por lo demás, me acostumbré a mi nueva ropa interior, cambiarme en el gimnasio era la peor parte. Fani venía cada día a comprobar, en mitad de la sala, que cumplía las órdenes de Isa y ya me había acostumbrado a las miradas burlonas y algún toqueteo del monitor.
Llegó el viernes, a la salida del instituto llegamos al portal de Isa. Nos besamos largo rato. Aún había algún momento así, en el que parecíamos novios normales, ella parecía incluso cariñosa y enamorada. Hasta que sacaba su lado dominante.
-Adios cariño- me dijo
-Adios mi amor- respondí
-Ah, por cierto, dile a tu madre que mañana cenamos en tu casa, es hora de presentarme a mi suegro -
-Isa eso no... Por favor-
-Tranquilo será una cena normal de unos novios con sus padres-
-Ya...seguro...-
-Cariño...- empezó dulcemente- ya sabes que tu opinión me importa una mierda. Solo te he dicho que informes a la guarra de tu madre que mañana cenamos los cuatro juntos- cambió totalmente el tono y me apretó los huevos con su mano.
-Esta bien...lo siento-
- Eso está mejor. Pues mañana nos vemos, que hoy he quedado con tu monitor, menudo pollón que tiene por cierto. Debería enseñarte como lo entrena jaja-
Sin darme tiempo a responder, Isa entró en el portal y se fue.
Llegué a casa, mi padre no estaba, así que mi madre y yo comimos solos. Ya hacía bastante calor, por lo que ambos lo hicimos solo en ropa interior. Mi madre había dicho que era lo mejor para que me acostumbrase por completo a vestir ropa femenina.
-Mamá, Isa me ha dicho que mañana quiere que cenemos con papá, los cuatro aquí en casa...-
-Tranquilo hijo. Era cuestión de tiempo-
-Pero no quiero que papá...-
- Papá no es tonto hijo, en el fondo sabe lo que tiene en casa. Y puedes estar tranquilo con Isa, seguro que tu padre controla la situación mejor que nosotros-
-¿Por qué dices eso?-
-Hijo, no has visto a tu padre en acción, créeme que puede ser tanto o más duro que tú novia. Será una lucha divertida de ver. Tú solo dejate llevar-
-Esta bien mamá. Yo lo siento mucho...-
-¿Por qué hijo?-
-No quería que papá y tu os vierais involucrados en esto-
-Hijo tu padre y yo... Bueno hemos vivido mucho. Yo disfruto de esto tanto o más que tú y seguro que tu padre también lo hará... A su manera-
-Esta bien mamá-
Recogimos, fregamos y después limpiamos toda la casa para tenerla limpia para el día siguiente, todo esto lo hicimos solo con un tanguita y mi madre con sus enormes tetas al aire.
Ella notó que mi vista se iba mucho a sus melones cuando estos se movían rítmicamente al barrer. Fue a su habitación y volvió con dos de sus consoladores.
-Toma hijo este para ti-
-¿Que?-
-No dejas de mirarme las tetas. Vamos a masturbarnos. Las dos estamos muy cachondas-
Aplique el consejo que siempre me daba ella y me deje llevar. Cogí asiento en el sofá, mi madre lo hizo en un sillón justo enfrente de mí. Llevo el consolador a la boca y lo chupo, imitando una mamada, su experiencia se hacía notar, era una experta chupa pollas. Yo hice lo mismo, imitando sus gestos, aprendiendo de la mejor. Después ella se llevó el juguete a su coño y yo hice lo propio con mi culo, apartamos nuestros tangas a un lado, sin quitarlos y nos masturbarnos mirándonos. Ella sobaba sus tetas con la otra mano y se llevaba los pezones a la boca.
-No te toques la polla, disfruta de tu culo, disfruta de follarte hija...mmm-
-Sí mamá- gemí
Follarme el culo mientras mi madre me brindaba aquel espectáculo fue suficiente para que me corriese sin tocarme.
-Muy bien hija, tu primer orgasmo de niña joder... ¡¡¡Que gustó, Dios!!!- grito ella acompañando su corrida a la mía.
Quedamos rendidos unos minutos en nuestros asientos. Luego mi madre se acercó a mí, beso mi mejilla y recogió mi juguete del suelo.
-Te quiero hija-
-Yo a ti mamá -
Terminamos de recoger el resto de la casa y preparamos la cena para mi padre, yo me puse un pantalón corto sobre el tanga, mi madre una camiseta larga que tapaba sus tetas pero sin sujetador.
-Que rico huele aquí - dijo mi padre al entrar por la puerta.
Dio un morreo a mi madre y sobo sus tetas por debajo de la camiseta, al igual que su culo. Yo, mientras, había ido a la nevera a por una cerveza y esperaba a que mi padre terminase el magreo con ella en la mano.
-Toma papá- dije cuando él había terminado con mi madre
-Gracias hijo, que bueno eres-
-Vienes cansado de trabajar, es lo mínimo- dije aunque el olor dejaba claro que, en verdad, venía del bar.
-Eso es cierto- dijo y se sentó en el sillón mientras mi madre y yo terminábamos de poner la mesa.
-Mañana vendrá la novia de tu hijo a cenar- dijo mi madre durante la cena.
-¿Sí? Me muero de ganas de conocer a la nena de mi hombreton-
-Si ya la conoces papá, es Isa-
-¿Isa? ¿La de la vecina? Joder si está buenísima esa niña. Has salido a tu padre hijo. Nos llevamos siempre a las ma sexys, como tú madre ¿Eh?-
-Sí, supongo papá -
-¿Como que supones? Claro que sí hijo. Ya te enseñaré unos trucos para ponerlas a mil-
-Vale papá. Gracias...-
La noche fue muy dura, apenas pude dormir nada, pese a lo que mi madre me había dicho, me asustaba la reacción de mi padre. Tenía claro que Isa no iba a dejar que fuese una cena normal y temía mucho hasta qué punto quería llevar la noche.
Mi padre salió por la mañana a entrenar, pues el también se cuidaba y solía ir por el gimnasio. Mi madre y yo salimos a comprar algo para la cena y preparamos también la comida. Poco antes de comer me llegó un mensaje de Isa.
-Buenos días cariño. Tu monitor me dejó destrozada ayer y me acabo de despertar. Dile a tus padres que me pasaré sobre las siete para tomar algo antes de la cena. Quiero que te pongas el tanga de joyas, y tú madre el otro a juego-
-Buenos días mi amor, perfecto puedes venir cuando quieras, ya aviso a mis padres-
Comimos y nos duchamos por turnos y arreglamos para la llegada de Isa. Yo me puse una camisa a cuadros y un pantalón vaquero y el tanga que Isa me había dicho. Mi madre un vestido rojo de tirantes con un escote bestial. Mi padre un pantalón negro de traje y camisa blanca.
A las siete en punto Isa llegó a nuestra casa. Vino con la minifalda que me había "prestado" roja y negra a cuadros, una camiseta blanca escotada pero no en exceso y una chaqueta vaquera.
-Hola hija- saludó mi madre con dos besos
-Hola Marta- respondió ella
-Cuanto tiempo preciosa. Menudo pivón se ha echado mi hijo- dijo mi padre con los dos besos de rigor.
-Muchas gracias Marcos- dijo Isa y fingió sonrojarse.
-Hola cariño- me dijo a mí y me dio un pequeño pico.
-Así no hijo. Dale un buen morreo ¿No te he enseñado nada?- Agarró a mi madre del culo y le dio un morreo brutal.
-Así es como se hace- dijo
-Esta bien papá¿Vamos al salón?-
Mi padre fue el primero en sentarse y lo hizo en el sofá, mi madre y yo esperamos la decisión de Isa, que se sentó junto a mi padre. Yo lo hice a su lado en el hueco que quedaba en el sofá y mi madre en el sillón.
Estuvimos hablando unos minutos, Isa tocaba con su mano la pierna de mi padre y prácticamente me daba la espalda a mi, ignorandome casi por completo.
-¿Preparo unos cafés?- dijo mi madre
-Esta bien- dijo Isa y mi padre asintió.
-Te ayudo a prepararlos mamá- dije
Estaba muy nervioso y estar unos minutos solo con mi madre esperaba que me relajasen. Desde la cocina, asomando un poco la cabeza podíamos ver a mi padre e Isa sin casi ser vistos.
-Relajate hijo, lo que tenga que pasar va a pasar igual-
-Lo se mamá... Solo espero que papá no me odie-
-Tranquilo tu padre sabe adaptarse bien-
-Vale mamá -
Mientras mi madre preparaba los cafés, yo no hacía más que mirar hacia el salón. La mano de Isa estaba cada vez más cerca de la entrepierna de mi padre y, a su vez, la mano de mi padre ya estaba en la pierna de Isa. Parecían hablar animados y se oían sus risas.
Regresamos al salón con los cafés, ninguno de ellos se inmutó y siguieron con sus manos sobre el otro.
-Muchas gracias Marta- dijo Isa
-De nada hija, ahora esta es tu casa-
-Claro niña, tu ponte cómoda eh- dijo mi padre
-Esta bien- dijo ella, se quitó la chaqueta que aún llevaba y se acostó un poco más en el sofá abriendo ligeramente sus piernas.
Seguimos con la conversación, no recuerdo de que hablábamos, pues mi cabeza no estaba para nada en ello.
-Acercame el café cariño, que no llegó bien a la mesa- me dijo Isa
-Claro, toma- dije
Note una mirada extraña en mi padre al ser tan complaciente con Isa pero no dijo nada. La conversación siguió y los cafés se terminaron.
-¿Por qué no preparas unas copas?¿Estos chavales ya están en edad de beber no?- le dijo mi padre a mi madre
-Buenos idea, yo quiero un gintonic- dijo Isa
-Buen gusto, otro para mi- dijo mi padre
-Yo te ayudo mamá-
Volvimos a la cocina, mi madre preparo cuatro gintonincs mientras yo espiaba. No lo podía ver con claridad, pero estaba casi seguro que la mano de Isa estaba sobre la polla de mi padre y se movía de arriba abajo. Lo que sí que veía bien, es que Isa había separado aún más sus piernas y la mano de mi padre ya estaba en la cara interior de su muslo. Cosa que confirme al regresas al salón con las bebidas, pues mi padre no quitó la mano de ahí. Isa volvía tener la suya en el muslo de mi padre que ya lucía una buena erección.
Nos tomamos la copa charlando, ellos seguían con sus juegos, de sutiles tocamientos. Servimos otra copa, está vez solo Isa y mi padre la tomaron mientras mi madre y yo terminamos de hacer la cena y preparar la mesa.
Isa y yo nos sentamos a un lado de la mesa, mi padre enfrente de Isa y mi madre enfrente de mi.
-Esta muy bueno, Marta- dijo Isa
-Gracias, hija-
Seguimos con conversaciones triviales durante la cena. Isa me dio un golpe con el codo para que mirase como su pie estaba en la silla de mi padre, entre sus piernas. Mi padre parecía no inmutarse y seguía hablando tranquilamente, yo me hubiese corrido solo con sentir su pie ahí.
-Hijo acompañame a traer el postre -
-Voy mamá -
Una vez más me quedé espiando, mi padre quedaba de espaldas a mí pero Isa podía verme. Ella se levantó y se sentó sobre las piernas de mi padre, se dieron un largo beso mientras mi padre le apretaba el culo. Después Isa se deslizó al suelo y se arrodilló ante mi padre, no podía verlo bien, pero estaba claro que le estaba haciendo una mamada.
Antes de salir de la cocina, mi madre aviso de que íbamos para allá, para que Isa pudiese volver a su asiento.
-Ya están los postres listos. Vamos- dijo
Colocamos varios pasteles y una tarda en la mesa y nos sentamos en nuestros sitios.
-¿Por qué no nos comemos está tarta mi suegro y yo, y vosotros dos coméis el postre que más os gusta?-
Tres segundos de silencio, mi padre mira a mi madre asientiendo y ella me hace el mismo gesto. Ambos nos metemos bajo la mesa, ella entre las piernas de mi padre y yo entre las de Isa.
-Esta buena la tarta- dijo Isa
-Gracias- respondió mi madre sacando la polla de mi padre se su boca.
-Calla y chupa- dijo mi padre
-Una buena cena en familia- dijo Isa
-No está mal, aunque espero que no sea solo esto- dijo mi padre.
-Solo acabamos de empezar, disfruta del postre y luego veremos-
Supongo que terminaron la tarta mientras mi madre y yo hacíamos nuestro trabajo bajo la mesa. Isa se levantó, aparto a mi madre y se sentó sobre mi padre clavándose su enorme polla hasta el fondo.
-Joder que buena polla tienes y no como tú hijo-
-Sí, no se a quien habrá salido, pero esa cosa que tiene no la heredó de mi. Me gusta tu coñito, que apretado esta-
-Es que me llenas con este pollón, joder- dijo Isa y empezó a botar lento sobre mi padre
Mi madre y yo seguíamos bajo la mesa viendo la escena. Yo al menos muy cachondo, aunque aún con miedo a mi padre.
Isa iba aumentando el ritmo de la cabalgada sobre mi padre cuando este agarró del pelo a mi madre y la acercó a su entrepierna.
-Chupame los huevos mientras me follo a mi nuera-
-¡Así suegro, follame joder!¡Follame como tu hijo no puede!-
-¡Sí joder! ¡Bota zorrita bota!-
Isa paró de golpe, dio un guantazo a mi padre y le agarró del pelo.
-Las únicas zorritas aquí son la guarra de tu mujer, que te está comiendo los huevos, y la putita picha corta de tu hija ¿Esta claro?-
Yo entré en pánico, la lucha que había dicho mi madre y no tenía ni idea de que podía pasar.
-Joder como me gustan las mujeres con carácter- dijo mi padre tras unos segundos
Cargo en brazos a Isa y le dio unas cuantas embestidas antes de tumbarla sobre la mesa. Yo salí de debajo de la mesa y me senté de nuevo en mi silla viendo la escena. Follaban, pero a la vez luchaban, mi padre azotaba las tetas de Isa, ella le daba tortazos, ambos se escupieron el uno al otro. No podía dejar de mirar a mi padre y pensar como podíamos ser tan parecidos físicamente y tan distintos de carácter. Mi polla estaba para explotar dentro de mí pantalón, supongo que la imagen es fuerte incluso antinatural para muchos, pero yo estaba más cachondo que nunca en mi vida.
-Comeme el culo zorra- dijo mi padre y mi madre gateó hasta ponerse detrás de él y llevo su lengua a su ano.
-Ven aquí picha corta- dijo Isa en su lucha de poder con mi padre
Yo me puse a su lado y me dio un beso.
-Quitate la ropa, enséñale a tu padre la ropita interior de zorrita que usas-
Me quedé parado, pálido y muerto de miedo, no podía reaccionar.
-¿No has oído a tu novia? Hazle caso imbecil- me dijo mi padre enfadado
Me quite la camisa, después el pantalón con los ojos cerrados.
-Jajaja ¿Así que el otro día si compraste ropa? ¿Os comprasteis ropita a juego, zorras?-dijo mi padre
Agarró del pelo a mi madre,que seguía chupando su culo, y la empujó a mi lado.
-Desnudate, quiero ver a las dos zorras de mi casa con su tanga a juego-
Mi madre se quitó el vestido y las dos nos quedamos solo con nuestro tanga, con joyas redondas entre nuestra nalgas, el de mi madre rojo y el mío negro.
-¿Que nombre habíamos pensado para este si hubiese nacido niña?- preguntó mi padre
-Angela- dijo mi madre
-Eso es, Ángela. Angelita la zorrita. Has salido tan puta como tú madre-
-Lo siento papá..-
-Callate zorra y me dio un guantazo. Tendré que educarte, si tengo dos zorras en casa, como zorras os tratare a las dos-
Mientras hablábamos mi padre no había dejado de bombear el coño de Isa, que alternaba sus gemidos con risas.
-¿Tú ya sabías esto verdad?- le preguntó mi padre a Isa.
- Así es, ya conocia a las dos zorras que tienes en casa. Mamá guarra y zorrita picha corta-
-Me gustan los nombres. Mamá guarra vuelve a comerme el culo-
Mi madre volvió a su sitio en el culo de mi padre.
-Tú vete a por uno de tus amiguitos, que tu padre vea cómo se masturba la zorra de su hija- dijo Isa.
Fui a la habitación de mi madre a por un consolador. A la vuelta Isa me indicó que me sentase en el sillón. Ellos se habían movido al sofá. Mi padre estaba sentado, Isa dando botes sobre él y mi madre debajo chupando los enormes huevos de mi padre.
-Ya sabes que hacer- me dijo Isa.
Chupé el consolador para lubricarlo y me lo llevé al culo echando aún lado el tanga.
-¿Que he hecho yo mal contigo?- dijo mi padre
-No hiciste nada mal. Pero con esa mierda de polla y todo el día con la puta de su madre en casa poco podías hacer- dijo Isa
-Tienes razón, la culpa es de esta puta. Puta la madre puta la hija está claro-
Siguieron follando un buen rato, yo sentado en frente ya tenía todo el consolador dentro y lo metía y sacaba frenéticamente pero Isa me había prohibido correrme por lo que tenía que darme algún descanso de vez en cuanto.
-Dime ¿Mi hijo te ha dado por el culo?-
-¿Quién ese? -Dijo Isa señalándome mientras yo seguía jugando con el consolador- ese el único culo que penetra ese el suyo. Tú HIJA no conoce ninguno de mis agujeros por dentro-
-Que patético, me lo imaginaba ¿Y dejarías que tu suegro te lo follase?-
-Esta bien- dijo Isa quitándose de encima de mi padre- Guarra, lubrica mi culo para tu marido-
Mi madre dejo de chupar las pelotas de mi padre y fue al culo de Isa.
-Angela ven aquí- me dijo
Me levante pero me detuvo.
-Así no Angelita, a cuatro patas y con tu juguete en el culo-
Obedecí la orden de Isa y me acerqué gatenado hasta ellos.
-Pero que puta eres, hija- dijo mi padre
Cuando llegue junto a Isa, ella me agarró la cabeza y me la llevo a su coño.
-Haz lo único que sabes hacer. Comeme el coño. Comeme el coño mientras tu padre, el único hombre de esta casa, me rompe el culo-
Mi padre aparto de un empujón a mi madre y llevo la polla al culo de Isa. Empujó, el culo de mi novia se resistía a tragar semejante trozo de carne. Desde tan cerca, como yo estaba, aquello parecía un monstruo, me parecía imposible que Isa, que se quejaba de dolor, pudiese dilatar suficiente.
Mi padre hizo un par de intentonas más, conseguía meter un poco más pero no llegaba al fondo.
-¡Falta lubricante!- aulló Isa.
-Joder- protestó mi padre
Agarró mi cabeza, la separó del coño de Isa y me metió la polla hasta la garganta, me pilló totalmente de improvisto, casi me hace vomitar. Me follo la boca, unas cuantas embestidas y su polla salió llena de saliva. Me aparto de un empujón y volvió al culo de Isa. Ahora sí el culo pareció tragar mucho mejor la polla de mi padre, Isa seguía quejándose, pero los huevos ya casi pegaban en su pelvis. Mi padre dejó unos segundos quieta su cadera, antes de empezar un bombeo lento.
-¡joder me partes! -
-Suave, tranquila-
-¡No, dame, dame duro joder!-
-Tú mandas- dijo mi padre y aumento el ritmo. Sacaba casi por completo su rabo y lo clavaba hasta el fondo de un golpe. Yo seguía con mi boca en el coño de Isa y mi madre se había metido bajo las piedras de mi padre y lamia sus pelotas a cada embestida de este.
Isa se acostumbro pronto al rabo de mi padre y comenzó a gemir como una loca.
-¡Joder! ¡Nadie me había follado así, joder!-
-Tienes un culo espectacular, joder- respondía mi padre
Isa agarró fuerte mi pelo cuando su corrida era inminente. De su coño salió un chorro enorme que fue a parar a los huevos de mi padre y la cara de mi madre,parecía que se había meado de gusto. Inmediatamente mi padre anunció que él era el siguiente.
-¡Me corro joder!-
-Hazlo sobre las dos zorras-
-¡Sí joder! Juntad las caras y abrid la boca zorras que voy!-
Mi madre y yo nos arrodillamos juntas ante mi padre y sacamos nuestra lengua. Un chorro, dos,tres,cuatro, la corrida parecía no acabarse. Inundó nuestras caras, la cara de su mujer y de su hija, de las dos zorras de su casa.
Mi madre junto mi cara a la suya y me beso, intercambiamos el semen de nuestras bocas y nos limpiamos la una a la otra con la lengua.
-Ha estado genial joder- dijo mi padre cayendo rendido en el sofá.
-¿Y ya está, eso es todo?- dijo Isa picando en el honor a mi padre.
-¿Quieres más zorrita?-
Isa le dio un guantazo.
-Que no me llames zorra-
-Esta bien, perdona es la costumbre¿ Que te parece si vamos a mi cuarto y seguimos a solas?-
-Tengo que avisar a mi madre de que no dormiré en casa-
-Puedes decirle que se venga, nos conocemos bastante bien-
-Lo se, pero hoy no. Hoy eres solo para mí-
Se fueron juntos al cuarto de mis padres. Mientras mi madre y yo recogíamos todo sin ni siquiera limpiarnos ni arreglarnos más allá de sacar el consolador de mi culo. Yo al menos estaba cachondisimo, pues no nos habían dejado corrernos a ninguno de los dos.
Los gemidos y gritos de Isa fueron la banda sonora mientras terminamos de limpiar. Después mi madre vino conmigo a mi habitación, los dos vestidos solo con nuestros tangas a juego. Me tumbe en la cama y mi madre se puso sobre mí.
-Pero mamá... Papá no te deja con otros hombres...-
-Tú no eres hombre, Angelita-
Cogió mi polla, se la metió en el coño y comenzó a botar sobre mí. Su cara parecía no expresar nada, supongo que acostumbrada a mi padre, apenas sentiría mi polla dentro de ella.
Yo estaba apunto de explotar, por fin ni polla dentro de un coño, los enormes melones de mi madre botando sobre mi cara, pero no llegaba el orgasmo, estaba apunto, pero no llegaba.
Mi madre se descabalgó de mí y salió de la habitación. Un minuto después había vuelto y traía el arnés en la mano. Se lo puso, la parte pequeña dentro de ella.
- A cuatro patas- me dijo y obedecí
Se colocó detrás de mí y me penetró. Mi culo ya estaba preparado, pues no sé había llegado a cerrar del todo. Me folló, dulce, como siempre era conmigo, pero firme, aumentando el ritmo.
-¡Ahh ahha!- gemí intentando no subir mucho el volumen.
-ahhh- sus gemidos acompañaban a los míos.
Unos pocos minutos de bombeo y me corrí, sin tocarme la polla para nada. Mi piernas me fallaron y mi cuerpo busco el colchón, pero mi madre agarró mi cadera y siguió follándome hasta que un grito anunció su corrida y cayó sobre mi espalda, con su "polla" aún dentro de mí culo.
- Pero que puta eres hija- me dijo, me dio un beso y nos dormimos.
Lo había enviado mal. Lo siento mucho. Ya está corregido
Continúa en
- Relato #189237— title-regex: contiguous parts (5 -> 6)
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